martes, 31 de marzo de 2026

Ya Eres Amado, Ya Estás Calificado

 Inspiración De Gracia


Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama Sus hijos, ¡y eso es lo que somos!  1 Juan 3:1

Recibí un testimonio asombroso de Nathan, de veinticinco años, de Nueva York, que creció sin una figura paterna en su vida, excepto un hombre con quien su madre se casó y que lo golpeaba regularmente desde que tenía tres años.  Nathan luchó con su identidad, sus adicciones y su ira.  Pero su punto de inflexión llegó cuando él supo que su Papá Dios lo ama.  El escribió:

Escuché un sermón suyo acerca de que soy el amado de Dios.  Yo nunca había escuchado a alguien hablar de Jesús como alguien que murió por mis pecados, debido a que Él me amaba tanto.  Pensé que no había forma de que alguien muriera por mí si supieran lo que yo he hecho.  Pero el amor que sentí mientras le escuchaba, era algo que nunca antes había experimentado.

Yo necesitaba saber más, así que compré su libro Destinados Para Reinar y las palabras del Señor a través de su libro cambiaron mi vida...  Yo dejé todos los malos hábitos —todos— en mi pasado y me entregué al Señor Jesucristo.  Cada día me parece algo nuevo y ahora veo la vida bajo una luz diferente.  Sé que tengo un Padre en los cielos que me ama y me acepta.  Sé que Él escucha mis oraciones y no tardará en contestarlas.

De la misma manera, oro para que tú tengas la revelación de que ahora mismo tú eres amado por el Padre y estás cerca de Su corazón.  Que tu Papá Dios siempre escucha tus oraciones, y que puede, y quiere sacarte de tus pozos oscuros y afirmarte en Su amor y luz.

Ahora mismo, quiero que hagas algo: cierra los ojos y solo di: “Papá.”

Esta es una oración ahí mismo.  De hecho, esa es la oración más profunda e íntima que puedes hacer.  Invoca a tu Papá Dios porque Él te ama y está cuidando de ti.  Tú nunca hiciste nada para que Él te amara.  Y amado, no hay nada que tú puedas hacer, nada que pudieras haber hecho, que alguna vez te quite Su amor por ti.

Quiero que sepas hoy que, como hijo de Dios, tú no necesitas calificar para Su amor de ninguna manera.  Tú ya eres Su amado.  Puede ser que sientas que estás lejos de Él, pero tu Padre te ve.  Él te ha estado observando y esperando que regreses a casa, listo para correr hacia ti y abrazarte.  Él quiere cubrirte con Su amor y Sus besos, una y otra vez.

Tú no necesitas ganarte el amor de tu Papá.  TODO lo que Él tiene ya es tuyo.  Él no te está pidiendo que le sirvas para ganarte Sus bendiciones.  TODO lo que Él tiene, Él ya te lo ha dado gratuita e incondicionalmente.

Él entregó a Su único Hijo para morir de una muerte agonizante en la cruz por la oportunidad de que algún día tú pudieras aceptar Su amor.  Así que, ven.  Ven al Padre.  Ven con todos tus defectos, con todas tus heridas, con todas tus insuficiencias.

Ven tal como eres.  Mientras te das cuenta de que eres el objeto de Su amor, yo oro por que todo lo que es negativo o destructivo sea eliminado de tu vida y que experimentes una libertad tras otra, como nunca antes.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 30 de marzo de 2026

Perdonado Por Completo, Aceptado Para Siempre

 Inspiración De Gracia


Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.  Romanos 6:23

Cuando yo era adolescente, aprendí la enseñanza que decía que un cristiano podía cometer el “pecado imperdonable”.  ¿Has escuchado esta enseñanza sobre el “pecado imperdonable”?  Esta enseñanza equivocada dice que todos los pecados pueden ser perdonados, pero si tú cometes el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo (Mateo 12:31), no hay perdón.

Siendo un cristiano joven, eso realmente me asustó.  ¡Cuanto más pensaba en la posibilidad de cometer el pecado imperdonable, más me convencía de que había cometido ese pecado!   Mis pensamientos se volvieron cada vez más negativos e incluso comencé a dudar de Dios, dándome eso aún más razones para creer que yo de hecho había blasfemado contra el Espíritu Santo.

Fui a los líderes de mi iglesia para buscar consejo, pero en lugar de llevarme al nuevo pacto de la gracia, ellos me dijeron que de hecho, era posible que un cristiano cometiera el pecado imperdonable.

Para entonces, yo entraba más y más en depresión.  El diablo me estaba oprimiendo con pensamientos de culpa y condenación.  Cuanto yo más creía que todavía tenía pecados no perdonados, más creía que había usado toda la gracia de Dios en mi vida.

Ninguno me enseñó acerca de la sangre de Jesús, o me mostró que lo que estaba pensando y creyendo en realidad estaba deshonrando la sangre de Cristo y negando la obra de Jesús en la cruz por mí.  Yo realmente pensaba que mis pecados eran más grandes que la gracia de Dios.  Sentía que estaba perdiendo la cabeza y que estaba al borde de un ataque de nervios.

Fue a través de este viaje tumultuoso que comencé a comprender la gracia de nuestro Señor Jesús.  Ahora, sé sin lugar a dudas que un cristiano no puede cometer el pecado imperdonable.

Y este es el por qué.  La Biblia nos dice que el Espíritu Santo vino a dar testimonio y a ser testigo de Jesucristo. (Juan 15:26)  Por lo tanto, blasfemar contra el Espíritu Santo es rechazar continuamente a la persona de Cristo de quien el Espíritu Santo testifica.

Estudia la Palabra de Dios cuidadosamente.  ¿A quién le estaba hablando Jesús cuando habló acerca del pecado imperdonable?  Él les estaba hablando a los fariseos, quienes continuamente lo rechazaron como su Salvador e incluso lo acusaron de tener un espíritu inmundo.

La respuesta de Jesús fue: “En verdad os digo que todos los pecados serán perdonados… pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es culpable de pecado eterno.” (Marcos 3:28-29)

¿Por qué Él dijo eso?  El siguiente versículo nos dice que fue “porque ellos decían: ‘Tiene un espíritu inmundo.’”

Por lo tanto, en el contexto de la Biblia, Jesús estaba advirtiendo a los fariseos que dejaran de cometer el pecado de rechazarlo a Él, el único Salvador y que dejaran de depender de sus propios esfuerzos para ser salvos.  Esto claramente no se aplica al creyente.

Verás, al leer la Biblia, es importante notar a quién iban dirigidas las palabras y determinar si las palabras son relevantes para el creyente.  En este caso, Jesús estaba hablando con los fariseos que lo habían rechazado a Él y que incluso afirmaban que Él tenía un espíritu inmundo.  ¡Imagínate que atrevimiento!

En cuanto a ti, amigo, ten la plena seguridad en tu corazón de que es imposible que un creyente cometa el pecado imperdonable.  La escritura de hoy nos muestra que un creyente (que está en Cristo) ya ha recibido el don de la vida eterna y nunca estará “sujeto a la condenación eterna.”

Amado, no te dejes engañar.  Debido a que estamos en Su Hijo, Jesucristo, nosotros nunca experimentaremos la ira o el rechazo de Dios.

Permanece anclado y confiado en el amor del Padre y en tu aceptación completa en Cristo.  Su obra terminada en la cruz ha borrado todos los pecados de tu vida — pasados, presentes y futuros— de una vez por todas, ¡sin excepción!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 29 de marzo de 2026

No Escuches Ninguna Otra Voz

 Inspiración De Gracia


“A este le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.”  Juan 10:3-4

Hay muchos hoy en día que aún luchan por las voces de Moisés y Elías —la ley y los profetas— sin comprender completamente que en el nuevo pacto, todo se trata de escuchar la voz del Hijo de Dios resucitado.

¿Por qué el Padre quiere que nosotros escuchemos solo al Señor Jesús?  ¿Por qué debemos enfocarnos en Jesús y crecer en el conocimiento de Su gracia?  Porque ni la ley ni los profetas tienen la respuesta a nuestro clamor más profundo por intimidad y paz con Dios, y por disfrutar de Su presencia y Su poder en cada área de nuestra vida.  Si miras las Escrituras, verás que aunque Moisés y Elías hicieron grandes proezas, ambos grandes hombres de Dios fracasaron al final.

Hacia el final de su vida, Moisés golpeó la roca dos veces en desobediencia, gritó al pueblo, habló imprudentemente con sus labios debido a la ira e impaciencia, y acabó sin que se le permitiera entrar a la tierra prometida.  Así fue como su ministerio terminó.

¿Por qué fueron tan graves las consecuencias de las acciones de Moisés?  Porque él representó mal a Dios.  En su enojo, él representó a Dios enojado y crítico hacia Su pueblo, cuando Dios realmente los amaba y se preocupaba por ellos.  Esto nos deja claro que, como predicadores de la Palabra de Dios, nosotros debemos ser muy precisos en la manera en que estamos representando a Dios.

¿Y qué sobre Elías?  A pesar de las asombrosas victorias y la evidencia del poder de Dios en su ministerio, en sus últimos días, Elías pensó que Jezabel era más grande que Dios y huyó de ella.  Su ministerio terminó en depresión y desánimo (1 Reyes 19), y su manto fue a parar a Eliseo.

En comparación, donde la ley y los profetas fallaron, nuestro Señor Jesús tuvo éxito.  Mira esta hermosa profecía acerca del Mesías en Isaías 42:1, 3-4:

“He aquí Mi Siervo, a quien Yo sostengo, Mi Escogido, en quien Mi alma se complace…  No quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo mortecino; con verdad traerá justicia.  No se desanimará ni desfallecerá.”

Mientras que Moisés fracasó y Elías se desanimó, las Escrituras nos dicen que nuestro Señor Jesús, el todo deseable, no se desanimará ni desfallecerá.”  Mientras que Moisés era impaciente, nuestro Señor Jesús es paciente contigo y conmigo hoy, especialmente cuando cometemos errores y fallamos.  Y mientras que Moisés no logró llevar al pueblo de Dios a la tierra prometida, nuestro Señor Jesús terminó la obra que Su Padre le envió a hacer y nos ha introducido a todas las bendiciones y promesas de Dios. (Efesios 1:3, 2 Corintios 1:20)  Mientras que Elías se desanimó, Jesús no se desanimó ni siquiera por el continuo rechazo de la gente.

Él es tu roca y tu fortaleza cuando te sientes desanimado.  ¡Todos los grandes hombres de Dios en el Antiguo Testamento juntos no pueden compararse con nuestro hermoso Señor Jesucristo!

Este es el Hijo amado de Dios y hoy Él te dice: “Levántate.  Párate firme en Mi justificación y serás levantado de la derrota.”  De la misma manera que nuestro Señor Jesús pudo tocar a un hombre con lepra y sanarlo, Él puede tocar cualquier área de deformidad, debilidad o vergüenza en tu vida y transformarla hasta su plenitud y fortaleza por Su gracia.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 28 de marzo de 2026

Lo Que Dios Ve Cuando Te Mira

Inspiración De Gracia


Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  1 Corintios 6:17

Uno de nuestros socios clave en el ministerio, Ron, compartió sobre su querido amigo Tyler, quien provenía de una buena familia cristiana, era muy bueno en los deportes y estaba viviendo el “Sueño Americano”.  Sin embargo, después de la universidad, Tyler comenzó a 
salir con la gente equivocada y desarrolló un grave problema con las drogas y el alcohol, que a su vez lo llevó a una serie de equivocaciones devastadoras.

En un período de veinticuatro meses, Tyler perdió todo lo que amaba en su vida.  Avergonzado y miserable, Tyler abandonó la iglesia y casi renuncia a la vida, a Dios y a la gracia.  Pero Dios, en Su gracia, todavía estaba buscando estar cerca de Tyler (a través de Ron), tal como Ron relata en esta historia:

Una noche, mientras trotaba en el parque y escuchaba un mensaje del pastor Prince, sentí que Dios me impulsaba a enviarle un mensaje de texto a Tyler.  Sentí que Dios quería que le preguntara a Tyler: “¿Qué ve Dios cuando te mira?”  Así que, mientras corría, le envié un mensaje de texto exactamente con esas palabras.  Después de mucho tiempo, recibí su mensaje de respuesta:

Tyler: “¿Hablas en serio?”  Ron: “Sí.”

Tyler: “Bueno...  Estoy seguro de que no es algo bueno.”  Ron: “Jesús.”

Tyler: “¿Qué quieres decir?”

Ron: “Quiero decir que cuando Dios te mira, ¡Él ve a Jesús!”  Treinta minutos después, recibí este mensaje:

Tyler: “¡Gracias, amigo, no sabes cuánto necesitaba escuchar eso!”

¿Bendeciría a tu corazón saber que este es el mensaje que Dios quiere que tú recibas hoy?  Si tú eres como Tyler, entonces estás creyendo que el amor de Dios por ti depende de tus acciones.

Estas creyendo sinceramente que Dios se avergüenza de ti por tus equivocaciones y fracasos.  Bien, es posible que no hayas escuchado o hayas olvidado que el pago por tus pecados ya fue cubierto en su totalidadsobre el cuerpo de Jesús en la cruz.

Por lo tanto, cuando Dios te mira hoy, Él no te juzga, no te califica o te mide según tus imperfecciones.  Él te ve en el Amado —Él te ve en Cristo y Él ve la sangre que Su amado Hijo derramó por ti.

Cuando Dios te mira hoy, Él ve a Jesús.  Debido a esto, Sus pensamientos respecto a ti son pensamientos de bondad amorosa, perdón, bendiciones y favor.

Jesús pagó un precio inmensamente alto en la cruz para que tú puedas vivir tu vida completamente aceptado y amado incondicionalmente por Dios.  Saber y creer esto marcará la diferencia en la manera en que vivas tu vida —sin importar lo que te esté viendo de frente.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 27 de marzo de 2026

Aférrate A Las Promesas De Dios

 Inspiración De Gracia


“He aquí, todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados; los que contienden contigo serán como nada y perecerán.  Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás; serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.  Porque Yo Soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: «No temas, Yo te ayudaré».”  Isaías 41:11-13

Permíteme compartir contigo un testimonio que creo que te animará mucho.  Uno de mis líderes fue diagnosticado con la enfermedad de Meniere cuando él de pronto comenzó con episodios de vértigo intenso que lo incapacitaban completamente durante horas.  Siempre que se producía un ataque de vértigo, le asaltaban oleadas de náuseas y él vomitaba incontrolablemente.  Él también experimentaba síntomas de tinnitus regularmente, durante los cuales cada sonido a su alrededor se magnificaba o se distorsionaba, y él no podía escuchar lo que la gente le decía.

Fue algo aterrador para él porque los ataques eran repentinos e impredecibles, podían ocurrir mientras él conducía, y lo dejaban con arcadas y vómitos hasta quedar exhausto.  Se sentía como si estuviera atrapado en las agitadas aguas de una tormenta violenta.  Sus doctores le dijeron que los medicamentos podrían ayudar a controlar los síntomas, pero que no había cura para su condición y, de hecho, era probable que los síntomas empeoraran.

Entonces, un día, el Señor lo guio al pasaje anterior de Isaías 41.  Él dijo: “Cuando Dios me dio esa palabra, yo me mantuve meditando en ella y la guardé en mi espíritu.  Las palabras ‘serán como nada’ seguían saltando hacia mí y yo supe que lo tenía.  Yo estaba sano.”

Él no vio la manifestación completa de su sanidad de manera inmediata, pero tuvo fe en que él ya estaba sano debido a la palabra que recibió.  La fe es la certeza de lo que se espera, “la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1)  Entonces, incluso antes de ver la realidad, él supo que estaba sano.

Él continuó participando de la Santa Cena con regularidad, pero ya no lo hacía por temor a que los síntomas lo debilitaran cada vez más.  En cambio, él participó de la Santa Cena sabiendo que él ya estaba sano, y después de algún tiempo, él “dejó de experimentar los síntomas por completo”.  Mientras escribo esto, él ha permanecido completamente libre de síntomas durante más de un año.  ¡Toda la gloria a nuestro amado Salvador!

Isaías 41:11–13 es un pasaje tan poderoso para meditar si hoy estás enfrentándote al enemigo de la enfermedad.  ¿No les recuerda lo que el Señor hizo por el pueblo de Israel cuando abrió el Mar Rojo para ellos, a pesar de que parecía que todo estaba perdido?

El Señor no hace acepción de personas.  Pon tu confianza en Él.  Él puede abrir un camino donde no lo hay.  Si Él lo hizo por el pueblo de Israel y Él lo hizo por este hermano de mi iglesia, Él también puede hacerlo por ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 26 de marzo de 2026

Tú Eres Heredero Del Mundo

 Inspiración De Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: ‘Maldito todo el que cuelga de un madero’), a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.  Gálatas 3:13-14

Las bendiciones de Dios son parte de nuestra herencia en el nuevo pacto de la gracia que Jesús murió para darnos.  La Palabra de Dios nos dice que “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros... a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.”

¿No es interesante que el Señor sea muy específico al mencionar que Cristo se hizo maldición por nosotros en la cruz, para que nosotros podamos experimentar y disfrutar la bendición de Abraham?  Él no quiere que nosotros simplemente experimentemos cualquier clase de bendición.  Él quiere que nosotros experimentemos la bendición de Abraham.  Creo, por lo tanto, que a nosotros nos conviene averiguar qué es “la bendición de Abraham” y quién puede recibirla.

La Biblia nos dice que “si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.” (Gálatas 3:29)  ¿Eres tú de Cristo?  ¿Le perteneces a Jesús?  Entonces eso te convierte en heredero según la promesa.

Todo creyente en Cristo es un heredero.  Siempre que escuchas la palabra “heredero” esta habla de algo bueno.  Habla de una herencia por la cual tú no trabajaste, una herencia que es tuya no por lo que haces, sino por de quién eres.

En este caso, como creyente del nuevo pacto en Jesús, tú le perteneces a Jesús y tienes una herencia comprada por sangre, en Cristo como la simiente de Abraham.  ¡Tú, amado, eres heredero según LA promesa!

Ahora, hay muchas promesas en la Biblia, así que ¿cuál es LA promesa que Dios le hizo a Abraham?  Nosotros no podemos reclamar esta promesa si no sabemos qué es.  Necesitamos ir a la Palabra (usar la Biblia para interpretar la Biblia), para determinar cuál es LA promesa.  Y encontramos la respuesta en Romanos 4:13 —“Porque la promesa a Abraham o a su simiente de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

¡La promesa a Abraham y a su simiente (tú y yo) es que él sería “heredero del mundo”!  En el texto griego original, la palabra “mundo” utilizada aquí es kosmos.  Y su significado incluye: “todo el círculo de bienes terrenales, dotes, riquezas, ventajas, placeres.”

Ahora, ¡eso es de lo que tú eres heredero a través de la obra terminada de Jesús!   En Cristo, tú eres heredero del mundo —sus bienes, sus dotes, sus riquezas, sus ventajas y sus placeres.

Esta es LA promesa que Dios le hizo a Abraham y a su simiente.  No te disculpes por ello.  ¡Es tu herencia en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 25 de marzo de 2026

El Poder De La Identidad

Inspiración De Gracia


¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?...  ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.  1 Corintios 6:15, 19-20

Leí la historia de un hombre de negocios en la ciudad de Nueva York que se apresuraba a abordar el tren subterráneo de camino al trabajo, cuando vio a un mendigo con una taza de lápices en sus manos, sentado en el andén.  Sin pensar demasiado en ello, él rápidamente sacó algo de dinero de su billetera y dejó caer los billetes en el plato de recolección del mendigo antes de abordar el tren.

Justo antes de que las puertas del tren se cerraran, el empresario saltó de vuelta al andén y tomó varios lápices de la taza del mendigo.  Él se disculpó con el mendigo y le explicó que por la prisa se había olvidado de tomar los lápices que había comprado.  “Después de todo”, le dijo, “usted es un hombre de negocios al igual que yo.  Usted tiene mercadería para vender y esta tiene un precio justo.”  Después de eso, el empresario abordó el siguiente tren y siguió con su día.

En un evento social algunos meses después, un vendedor bien vestido se acercó a este empresario y se presentó.  “Probablemente tú no me recuerdes y yo no sé tu nombre,” le dijo, “pero nunca te olvidaré.  Tú eres el hombre que me devolvió el respeto por mí mismo.  Yo era un ‘mendigo’ que vendía lápices, hasta que tú llegaste y me dijiste que yo era un hombre de negocios.”

Comparto esta historia contigo para destacar el poder de la identidad.  El empresario le dio a este mendigo un sentido renovado de autoestima e identidad, al simplemente hablar sobre él y llamar a existencia un potencial latente que estaba en él.

Al llamar a este mendigo un hombre de negocios, el hombre despertó en él un sentido renovado de dignidad, valor e importancia.  Las palabras le dieron al mendigo una nueva perspectiva.  Y le dieron una nueva creencia y visión que lo impulsó a alejarse de la mentira de que todo lo que él podía ser era un mendigo.

Podemos establecer muchos paralelos en esta historia para los creyentes de nuestro Señor Jesús.  Creo que muchos que están luchando contra el pecado, las adicciones y las ataduras destructivas no tienen la revelación de su identidad del nuevo pacto en Cristo.  Cuando ves a un creyente que está luchando con el pecado, a menudo es un caso de identidad equivocada.

La mejor manera de ayudarlo es resaltarle de nuevo su justificación en Cristo, como lo hizo el apóstol Pablo con aquellos en la iglesia de Corinto que habían caído en pecado.  Pablo no les recalcó nuevamente a estos creyentes la ley de Moisés.  Todo lo que él hizo fue recordarles quiénes eran ellos verdaderamente.

Vuelve a leer la escritura de hoy.  Pablo sabía que si les recordaba a ellos su identidad de justificados en Cristo, ellos se arrepentirían.  Ellos regresarían a la gracia y se apartarían de sus pecados cuando se les recordara sobre su valor, según el alto precio que Cristo había pagado en la cruz para rescatarlos.

Te animo a que uses el método del apóstol Pablo para animar y levantar a los creyentes que sabes que están luchando con el pecado.  Recuérdales su identidad en Cristo.  Ellos probablemente no saben o han olvidado, cómo fueron justificados delante de Dios por medio de la sangre de Jesús.

Debido a eso, como el mendigo de la historia, ellos están viviendo una vida de derrota.  Están viviendo muy por debajo del lugar alto al que Dios los ha llamado.  ¡Los creyentes en Cristo hemos sido llamados a ser la cabeza y no la cola, a estar arriba solamente y no debajo, a reinar sobre el pecado y no ser derrotados por él!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 24 de marzo de 2026

Hay Poder Al Escuchar La Predicación Del Evangelio

 Inspiración De Gracia


Y había en Listra un hombre que estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo desde el seno de su madre y que nunca había andado.  Este escuchaba hablar a Pablo, el cual, fijando la mirada en él, y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo con fuerte voz: “Levántate derecho sobre tus pies.”  Y él dio un salto y anduvo.  Hechos 14:8-10

¿Te has preguntado alguna vez cómo el hombre cojo de las escrituras de hoy, que nunca había caminado, fue lleno de fe cuando escuchó a Pablo hablar?  ¿Qué palabras generaron tanta fe?

Veamos esto de cerca en la lectura de hoy.  La Biblia solo dice que Pablo “predicaba el evangelio.” (Hechos 14:7)  No dice que él estuviera enseñando sobre sanidad divina.

La Biblia también declara que “la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.” (Romanos 10:17)  ¡Así que, el hombre de Listra se llenó de fe porque él escuchó la palabra de Cristo!

Sé que en la mayoría de las traducciones de la Biblia, dice que la fe viene del oír “la palabra de Dios.”  Pero si estudias la palabra griega original para “Dios” aquí, no es Theos de “Dios”, sino Christos de “Cristo”.

Verás, la fe no viene simplemente al escuchar la palabra de Dios, porque la palabra de Dios abarcaría todo en la Biblia, incluida la ley de Moisés.  No hay impartición de fe cuando escuchas la predicación de los Diez Mandamientos.

La fe solo se obtiene al escuchar la palabra de Cristo —enseñanzas que han sido filtradas a través de la obra terminada de Jesús y el nuevo pacto de la gracia.  Esto significa, escuchar la predicación de la Palabra desde Génesis hasta Apocalipsis siempre que sea desde la perspectiva de Jesús y Su gracia.

Después de todo, Cristo está oculto en el Antiguo Testamento y revelado en el Nuevo Testamento.  En el Antiguo Testamento, encontrarás sombras de Cristo en las cinco ofrendas levíticas, el tabernáculo de Moisés e incluso en las vestiduras del sumo sacerdote, pero se necesita un entendimiento del nuevo pacto para extraer a Cristo.  Solo cuando se predique a Cristo se impartirá fe.

Me puedo imaginar cómo respondió el hombre de Listra cuando escuchó a Pablo proclamar que él podía ser justificado de todas las cosas si tan solo creyera en Jesús.  Cuando escuchó las buenas nuevas de Cristo, la fe vino y llenó su corazón para creer que él había sido perdonado de todos sus pecados.

Y en ese mismo momento, él escuchó que Pablo le ordenaba en voz alta: “¡Levántate derecho sobre tus pies!”  Antes de que tuviera tiempo para dudar, él se halló dando un salto alegre para ponerse de pie y por primera vez en su vida, ¡él caminó!  ¡Aleluya!

Esto es muy similar a un testimonio de celebración que recibí de Lizzy, que vive en Virginia.  Durante diez años ella había estado orando por una joven que fue abusada sexualmente cuando era niña y desarrolló anorexia cuando era adolescente.

La condición de la niña empeoró y fue ingresada en un pabellón para pacientes cardíacos porque su corazón se había debilitado demasiado para funcionar correctamente.  A pesar de la consejería y los tratamientos que ella recibió, su condición no mejoró y los médicos la declararon “moribunda”.  Entonces, esto sucedió:

Demasiado débil para siquiera leer, esta joven comenzó a ver a Joseph Prince y a escuchar los mensajes del amor y la gracia de Dios.  Poco antes de Navidad, su sonda de alimentación permanente se cayó por sí sola y ella comenzó a hacer lo que los doctores dijeron que ella nunca volvería a hacer —¡comer alimentos sólidos!  Ella dijo que había escuchado a Joseph Prince decir que cuando su espíritu se fortaleciera, su cuerpo lo seguiría, ¡y así fue!

Ella ahora puede asistir a la iglesia.  Su pastor incluso la ha asignado para ministrar a la familia de una niña de catorce años que es anoréxica.  Ella le está diciendo a la niña que nada funcionó para ella excepto la gracia de Dios.  ¡Aleluya!

Amigo, la fe para sanar o recibir cualquier otra libertad que tú necesites, llega cuando tú simplemente estás escuchando la predicación del evangelio de la gracia, como lo hizo el cojo de Listra.  La Biblia declara que el evangelio es el poder de Dios para tu salvación(Romanos 1:16), la cual incluye plenitud, preservación de la vida y bienestar.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 23 de marzo de 2026

El Lugar Correcto En El Momento Correcto

 Inspiración De Gracia


Me volví, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.  Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.  Eclesiastés 9:11-12

Quiero compartir contigo este pasaje de las Escrituras que habla sobre la trampa del cazador.  A veces, la mejor manera de interpretar las Escrituras es pedirle al Espíritu Santo sabiduría y revelación, buscar temas recurrentes en la Biblia y permitir que las Escrituras interpreten las Escrituras.  Lo que estoy diciendo es que hay una verdad poderosa aquí esperando ser desbloqueada.

¿Notaste que el número 911 aparece tanto en el Salmo 91:1 como en Eclesiastés 9:11?  El número 911 es muy significativo en nuestro tiempo.  Es un número que marca el ataque terrorista a mayor escala en suelo estadounidense hasta la fecha.  Nuestros corazones se rompieron ese día, el mundo cambió y nunca olvidaremos lo que sucedió.

Si bien sé que los marcadores de capítulos y versículos de nuestra Biblia no son inspirados, es mi opinión personal que la Oración de Protección en el Salmo 91 marca los tiempos en los que estamos viviendo y nos da una razón clara de por qué nosotros no tenemos que vivir atemorizados.

En Eclesiastés 9, el rey Salomón nos dice que el ganador de la carrera no es necesariamente siempre el más rápido, y que la persona que gana la guerra no es necesariamente siempre la más fuerte.  Él señala que los hombres con entendimiento no son los únicos que obtienen riquezas y que los hombres con habilidades no siempre experimentan favor.  Y luego dice esto: “Tiempo y ocasión acontecen a todos.”

Salomón luego continúa hablando sobre aquellos que son “como los peces que son presos en la mala red” o “como las aves que se enredan en lazo”.  (Observa que él está diciendo esto de los “hijos de los hombres” y no de los “hijos de Dios”.  Como creyentes, nosotros somos hijos e hijas de Dios.)

Por lo tanto, hay dos categorías de personas —las que son bendecidas porque se encuentran en el lugar correcto en el momento correcto, y las que son sorprendidas fuera de guardia en un momento malo y se encuentran en el lugar equivocado en el momento equivocado.  ¡No sé tú, pero yo sé a qué categoría quiero pertenecer!

¡Como hijo o hija de Dios, ten la seguridad de que la bendición de ser colocado en el lugar correcto en el momento correcto es tuya gracias a nuestro Señor Jesús!  A pesar de los tiempos peligrosos en los que estamos viviendo, tú puedes esperar que Él te proteja y te libre de todas las trampas del enemigo.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince