recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 30 de junio de 2026

Ángeles A Tu Alrededor

 Inspiración De Gracia


Bendecid al Señor, vosotros Sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.  Bendecid al Señor, vosotros todos Sus ejércitos, que le servís haciendo Su voluntad.  Salmos 103:20-21

Algunas personas tienen la impresión de que los ángeles son como pequeños bebés vestidos con togas blancas, volando con arcos y flechas.  El pasaje anterior nos dice que ellos son fuertes —ellos son “poderosos en fortaleza.”

¿Sabes lo fuertes que los ángeles pueden ser?  Cuando Senaquerib, el malvado rey de Asiria, puso sitio alrededor de Jerusalén, Ezequías oró al Señor y el Señor envió un ángel al campamento asirio.

Solo un ángel.  En una noche, la Biblia nos dice que “el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a 185,000 soldados asirios.” (2 Reyes 19:35, NTV)

Aquí hay algo más sobre los ángeles: ellos “ejecutan Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.”  Ellos no operan fuera de los límites de la Palabra de Dios.

Y hemos visto en el Salmo 91:11-12 que el Señor ha dado órdenes a Sus ángeles acerca de nosotros.  La versión Amplificada Clásica de la Biblia dice que Sus ángeles te “acompañarán y defenderán y preservarán en todos tus caminos.”  ¡Yo no sé tú, pero esto me da la gran seguridad de que yo estoy cubierto bajo Sus alas de refugio y protección!

La Palabra de Dios también nos dice que cuando el arcángel Lucifer cayó, un tercio de los ángeles cayó con él.  ¡Eso significa que dos tercios de los ángeles todavía están del lado de Dios!  Hebreos 12:22 nos habla de “miríadas de ángeles.”  Hay tantos ángeles que no se pueden contar.

Es posible que nosotros no podamos verlos, pero ellos están a nuestro alrededor, ministrando para nosotros.  Así que, no seas uno de esos creyentes que son más conscientes de los demonios que de los ángeles.  Recuerda, los que están con nosotros son más que los que están con ellos.” (2 Reyes 6:16)

En el jardín de Getsemaní, cuando los soldados romanos vinieron a arrestar a nuestro Señor, Él dijo: “¿Piensas que no puedo rogar a Mi Padre, y Él pondría a Mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:53)  Según la traducción Amplificada, ¡doce legiones son más de 80,000 ángeles!

Todo lo que Jesús tenía que hacer era orar y esos ángeles habrían sido activados.  Pero Él no lo hizo porque ya había elegido ir a la cruz y morir la muerte que nosotros merecíamos.

Él renunció a Su protección para que hoy, tú y yo podamos reclamar todas las promesas de Su protección.  Y como coherederos con Cristo (Romanos 8:17), ¡cada uno de nosotros puede convocar a doce legiones de ángeles!  Siéntete animado al ver Su deseo de protegerte, así como Su provisión de protección angelical sobre tu vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 29 de junio de 2026

¿Estás Completamente Despierto?

 Inspiración De Gracia


Despierten a la justicia y no pequen más.  1 Corintios 15:34, NBV

Quizá te encuentres bajo un constante asedio de condenación porque se te enseñó erróneamente que el Espíritu Santo convence a los creyentes de sus pecados.  Tú crees que la condenación que sientes es el resultado de la convicción del Espíritu Santo cuando en realidad esta viene del acusador.

En lugar de ver al Espíritu Santo como tu Ayudador, convenciéndote de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, convenciéndote de que Dios nunca te abandonará incluso si has pecado, resultaste luchando con el pecado, la condenación y el temor.  Es hora de que “despiertes a la justicia.”  Como descubrió Pamela en Maryland, cuando lo haces, la opresión, la esclavitud y el pecado no pueden mantener su control en tu vida.  Aquí está el testimonio de Pamela:

Estimado pastor Prince, a los cincuenta y nueve años, me estaba recuperando de múltiples fracturas en mi tobillo derecho y peroné.  En el primer mes, mi movilidad se vio muy limitada y mi condición física se debilitó.

Durante esa temporada de estrés, fui oprimida y atormentada por fuertes sentimientos de temor al abandono y rechazo, experimentando ataques de pánico casi a diario.  Yo tenía muchas pesadillas y me volví incapaz de dormir —debido en parte a los analgésicos, pero también a la ansiedad extrema.  Algunas noches, todo lo que podía hacer era leer la Biblia hasta que estaba exhausta y finalmente podía dormir.

Un día, me encontré con su programa de televisión y me “enganchó”.  Todos los días y noches, veía su programay me sumergía en las palabras de vida que usted estaba hablándole a mi alma.  Pronto ordené uno de sus libros.

Por primera vez en mi vida, escuché que no era el Espíritu Santo el que me convencía de pecado, sino mi conciencia.  Y mientras leía el libro, esto fue como agua para mi alma.  Lo leí tres veces, y cada vez obtenía más libertad y paz.

Ahora, a la edad de sesenta años, yo estoy más saludable, más feliz y más libre de lo que jamás había sido en mi vida.  Fui liberada de la fortaleza del miedo al abandono, la negligencia y el rechazo que me habían oprimido la mayor parte de mi vida.  He podido perdonar a quienes abusaron física, emocional y sexualmente de mí, y arrepentirme de mi falta de respeto y odio hacia mí misma, de la amargura y el resentimiento.

Hoy, yo estoy segura de que mi Papá celestial me ama, no por algo que yo haya o no haya hecho, sino por lo que Jesús hizo por mí.  Yo continúo aprendiendo que soy completamente aceptado y justificada en Su amado Hijo, Jesús, quien es totalmente encantador, digno de confianza y misericordioso.  Ahora, paso mis días amándolo y siendo amada por Él, y soy más capaz de bendecir y servir a los demás.  ¡Gracias!

Amado, si tú estás luchando con la condenación, el temor y el pecado, el poder para vencer se encuentra en saber que tú eres la justicia de Dios en Cristo.  Cuando la Biblia dice: “Despierten a la justicia y no pequen más,”significa que cuanto más cuenta te des de que tú en verdad eres justificado en Cristo, y que eres justo por Sus obras y no por las tuyas, más empoderado estarás para vivir con rectitud.

Deje que esta verdad penetre en ti y se liberado por el conocimiento de que el Espíritu Santo es tu Ayudador, dado por Dios para convencerte de justicia.  ¡Tú eres la justicia de Dios en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 28 de junio de 2026

Cuando Dios Puede Usarte

 Inspiración De Gracia


Mas de Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual Se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: “Él que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  1 Corintios 1:30-31

Es Jesús, Su sabiduría en tu vida, Su justicia y Su perfecta obra redentora en la cruz lo que te hace ser exitoso.  Así que, cuando te jactas de tu éxito, tú solo puedes jactarte en Jesús.

Sin Jesús, tú no tienes nada de qué jactarte.  Pero con Jesús en tu vida, tú puedes jactarte en Él y solo en Él, por cada éxito y bendición que viene a través de Su favor inmerecido.

Si tú eres fuerte, poderoso y sabio por ti mismo, entonces el favor inmerecido de Dios no puede fluir.  Pero cuando tú te das cuenta de tus debilidades e incapacidades, y en cambio dependes de Jesús, entonces Su favor inmerecido puede fluir sin obstáculos en tu vida.

Vemos esto en la historia de Moisés.  En sus primeros 40 años siendo un príncipe egipcio que era respetado y admirado, él pensó que lo sabía todo.  La Biblia dice que en estos primeros 40 años, Moisés era “un hombre poderoso en palabras y en hechos” (Hechos 7:22), pero Dios no pudo usarlo.

Sin embargo, en los siguientes 40 años, algo le sucedió a Moisés.  Él había huido de Egipto después de matar a un egipcio que estaba golpeando a un hebreo y se fue a vivir al desierto de Madián.  Él se convirtió en pastor y ya no se le consideraba poderoso en palabras ni en hechos.  De hecho, él incluso se había convertido en tartamudo. (Éxodo 4:10)

Y en este punto de su vida, cuando él probablemente pensó que era parte del pasado, que era insignificante en comparación con quien había sido y que sus días de gloria habían quedado atrás, Dios se le apareció y le dijo: “Te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo... de Egipto.” (Éxodo 3:10)

Cuarenta años antes, en el cenit de sus capacidades, Moisés ni siquiera pudo enterrar adecuadamente a un egipcio a quien había matado —él fue descubierto y forzado a huir. (Éxodo 2:11-15)  Pero ahora, despojado de su dependencia en su fuerza humana y consciente de sus debilidades, él asumió su llamado, dependiendo únicamente del favor inmerecido de Dios.  Y esta vez, cuando Moisés extendió su mano sobre el mar, el mar cubrió perfectamente a decenas de miles de egipcios. (Éxodo 14:26-28)

La Biblia nos dice que “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia [favor inmerecido] a los humildes”. (1Ped. 5:5)  Amado, Dios no impondrá Su favor inmerecido en nosotros.

Siempre que queramos depender de nosotros mismos y de nuestra sabiduría, Él nos permitirá hacerlo.  Su favor inmerecido se concede a aquellos que reconocen humildemente que no pueden triunfar por sus propias fuerzas y ​​capacidades.  Cuando nosotros soltamos el control y dependemos de Su favor inmerecido¡Él se hace cargo y hace por nosotros todo lo que no podemos hacer por nosotros mismos!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince