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sábado, 17 de octubre de 2026

La Clave De La Fe

 Inspiración De Gracia


Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.  Hebreos 12:2

Como seres humanos, nosotros no solo somos propensos a enfocarnos en cada pequeño defecto de nuestra estructura física y emocional, sino que también tenemos la tendencia de identificar, recordar y reproducir en nuestra mente los pecados, las faltas y los errores que hemos cometido.  Nos condenamos a nosotros mismos incluso por nuestras faltas más pequeñas en lugar de centrarnos en cómo Dios realmente nos ve —perfectos en Cristo.

Es por eso que se necesita fe para creer que Dios te ve justo.  Se necesita fe para creer que Él no te ve en tus pecados, que Él no observa pecado o iniquidad en ti.  Se necesita fe para creer que Él quiere decir lo que dice cuando dice: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.” (Hebreos 8:12)  ¡Se necesita fe para creer que Dios no recordará tus faltas y tus equivocaciones!

Pero Pastor Prince, mis pecados están justo frente a mí.  ¿Cómo puedo tener fe para creer que Dios no los ve?

Amigo, la clave de la fe se encuentra en buscar la fuente de la fe —Jesús.  Como dice la Biblia, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.” (Hebreos 12:2)  ¡Tu fe para creer se encuentra en Jesús!  La Biblia Amplificada lo expresa de esta manera: “Apartando la mirada [de todo lo que distraiga] hacia Jesús, quien es el Líder y la Fuente de nuestra fe [dando el primer incentivo para que creamos] y también es su Consumador [llevándola a la madurez y perfección].”

En otras palabras, aparta la vista de tus propios defectos, imperfecciones, faltas y equivocaciones, y solo fija tus ojos en Jesús.  Cuanto más veas a Jesús y Su obra terminada, más fe surgirá en tu corazón para creer que todos tus pecados son verdaderamente perdonados.  Tú puedes comenzar desde cero y tener un nuevo inicio en Cristo.  ¡Lo viejo se fue y lo nuevo llegó!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 16 de octubre de 2026

Hay Algo Especial En Ti

 Inspiración De Gracia


Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.  1 Pedro 2:9

Es la presencia manifestada del Señor, Su glorioso poder obrando en tu corazón y a través de tus manos lo que hará que todo lo que tú toques prospere con los resultados al estilo de Jesús.  De hecho, ¡incluso tu crítico más duro tendrá que concluir que el Señor está contigo y está prosperando la obra de tus manos!

Amado, deja de mirar tus circunstancias externas o la posición en la que te encuentras.  Ya sea que tu empleador sea un creyente o no, ¡Jesús puede hacer que TODO lo que tú haces prospere, cuando tú dependes de Su favor inmerecido en tu carrera!

Y créeme, cuando eso comience a suceder, tu empleador se sentará y notará que hay algo especial en ti.  ¡Tú destacarás entre la multitud!

Recuerda que el mismo Señor que estaba con José está contigo hoy.  Su nombre es Jesús y debido a que Jesús está contigo, ¡tú puedes esperar tener buen éxito en todo lo que haces!

Por ejemplo, cuando te pongan a cargo de un proyecto de ventas, cree que tu equipo de ventas alcanzará niveles de ventas que nunca antes fueron alcanzados en tu organización.  Cuando supervises las finanzas de una empresa, cree que encontrarás las formas legales de ayudar a tu empresa a ahorrar en gastos operativos y a aumentar su flujo de caja como nunca antes.

Cuando te asignen una función de desarrollo empresarial, cree que Jesús hará que se abran puertas que siempre han estado cerradas para tu empresa debido a Su favor inmerecido sobre tu vida.

Quizás tu empresa sea solo un pequeño emprendimiento de Tecnologías de la Información en Silicon Valley, pero por alguna razón, les gustarás a todos los grandes del negocio.  Ellos no pueden identificar qué es, pero saben que hay algo especial en ti que los hace competir para encontrar la manera de colaborar contigo, ¡dejándote muchas opciones abiertas!

Quizás tú eres un ama de casa.  También puedes esperar que la presencia de Jesús en tu vida te de favor delante de tus hijos.  En lugar de resistirte constantemente y discutir contigo, te encontrarán a ti y a tus palabras irresistibles.  Dios puede aumentar tu influencia sobre ellos.

Amigo, ese es el favor inmerecido de Dios en acción.  En lo natural, es posible que no estés calificado y no tengas experiencia, pero recuerda que todas tus descalificaciones existen en el ámbito de lo natural.

¡Tú, amado, vives y operas en el reino sobrenatural!  El Señor Jesús está contigo al cien por ciento.  Tú eres una persona exitosa a los ojos del Señor y si dependes de Él, Él hará que todo lo que tocan tus manos prospere.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 15 de octubre de 2026

Comunión Íntima

 Inspiración De Gracia


Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  1 Corintios 6:17

Permíteme compartir contigo algo que le pido a Dios haga, que tu corazón sea lleno de tal calidez a medida que tú veas más y más a Jesús.  La palabra comunión habla de la relación que nuestro Señor desea tener con nosotros.  El apóstol Pablo escribió:

La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo?  El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?  Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.  Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar? —1 Corintios 10:16–18, RVR60

La palabra que se usa para comunión en el griego original es la palabra koinonia, que significa “comunión”.  También tiene la idea de una participación íntima, como la intimidad que comparten un esposo y una esposa cuando dicen y hacen cosas que nadie más conoce.  ¿No es hermoso? 

Siempre que participas de la Comunión o la Santa Cena, es un momento de intimidad entre tú y el Señor.  Es un tiempo que apartas para recordar a tu Esposo celestial, quien te amó tanto que se entregó a Sí Mismo por ti. (Efesios 5:25)  Es un momento en el que tú corres hacia Él y te pierdes en Su presencia, y dejas que Su perfecto amor eche fuera todo temor que pueda estar carcomiéndote.

Él conoce los temores secretos de tu corazón cuando observas los síntomas en tu cuerpo.  Él conoce las cargas que te agobian mientras los médicos te informan sobre las complicaciones a largo plazo, los efectos secundarios y el costo financiero que el tratamiento implicaría.  Corre a Él y echa todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones y todas tus inquietudes sobre Él, porque Él cuida de ti con el más profundo afecto y vela por ti con mucho cuidado. (1 Pedro 5:7)

Al tomarte el tiempo para tener comunión con Él y recordarlo a través de la Santa Cena, ¿sabes lo que sucede?  Tú te conviertes en un participante íntimo de los beneficios del cuerpo y la sangre.

Así como los que comieron de los sacrificios se convirtieron en “partícipes del altar” (1 Corintios 10:18), cuando tú comes el pan y bebes la copa, te conviertes en partícipe de todo lo que Jesús logró en la cruz.  Al beber la copa, eso es comunión con Cristo y participación de la sangre de Cristo. (1 Corintios 10:16)  Al comer del pan partido, tú estás participando en el cuerpo de Cristo que fue partido por ti. (1 Corintios 10:16)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince