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miércoles, 23 de septiembre de 2026

¿Cuál Es Tu Respuesta A La Voz De La Acusación?

 Inspiración De Gracia


En justicia serás establecida.  Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acerará a ti.  Isaías 54:14

Es importante que tú estés establecido en la justicia de Cristo, porque esto determinará cómo responderás a la voz de la acusación cuando estés esperando en Dios por cosas grandes y confiando en Él la respuesta a tus oraciones.

“¿Quién te crees que eres?”

“¿No recuerdas cómo le gritaste a tu cónyuge esta mañana?  ¿Por qué debería Dios darte gracia hoy en esa presentación importante en tu oficina?”

“Mira con qué facilidad pierdes la calma en la carretera.  ¿Cómo puedes tener el descaro de esperar que te sucedan cosas buenas?”

“¿Te llamas a ti mismo un cristiano?  ¿Cuándo fue la última vez que leíste tu Biblia?  ¿Qué has hecho para Dios?  ¿Por qué debería Dios sanar a tu hijo?”

¿Te suenan horrorosamente familiares estas acusaciones?  Ahora, la forma en que respondas a esta voz de acusación expondrá lo que tú realmente crees.  Esta es la prueba de fuego de lo que tú crees.  ¡Es aquí donde las ruedas se topan con el camino!

Una persona podría pensar: “Sí, tienes razón.  No lo merezco.  ¿Cómo podría esperar que el favor de Dios esté conmigo durante mi presentación en la oficina cuando fui tan duro con mi esposa esta mañana?”  Ahora, esa es la respuesta de alguien que cree que necesita ganarse su propia justicia y su lugar de aceptación delante de Dios.  Esta persona cree que solo puede esperar recibir algo bueno de Dios cuando su conducta es buena y su propia lista de verificación de requisitos autoimpuestos son cumplidos perfectamente.

Él probablemente llegaría a su oficina, todavía furioso con su esposa.  Lo peor de todo, él se sentiría apartado de la presencia de Jesús debido a su enojo y pensaría que no califica para pedir el favor de Dios para su presentación.  Entraría en la sala de juntas desaliñado y desorganizado.  Olvidaría sus puntos y balbucearía, haciendo que su empresa perdiera esa cuenta importante.  Sus jefes estarían decepcionados de él y lo reprenderían grandemente.

Frustrado y avergonzado, él conduciría a casa como loco, haciendo sonar la bocina a cada automóvil que no se mueva en el mismo instante en que los semáforos se ponen en verde.  Cuando llegara a casa, él estaría aún más molesto con su esposa porque la culparía a ella de ponerlo de mal humor en la mañana, por su terrible presentación y por haber perdido esa cuenta tan importante.  ¡Todo es culpa de ELLA!

Ahora, observa la diferencia si esta persona pensara: “Sí, tienes razón.  No merezco tener el favor de Dios en absoluto porque perdí los estribos con mi esposa esta mañana.  ¿Pero sabes qué?  Yo no estoy pidiendo lo que merezco.  Yo estoy pidiendo lo que Jesús se merece.  Incluso ahora mismo, Jesús, te doy gracias porque Tú me ves perfectamente justo.  Debido a la cruz y a Tu sacrificio perfecto, yo puedo esperar tener el favor inmerecido de Dios en mi presentación.  Cada uno de mis defectos, incluso el tono que usé esta mañana con mi esposa, está cubierto por Tu justificación.  ¡Yo puedo esperar cosas buenas no porque yo sea bueno, sino porque TÚ eres bueno!  ¡Amén!”

¿Ves que diferencia tan asombrosa?  Esta persona está establecida en la justicia de Jesús y no en sus propias buenas acciones o su buen comportamiento.  Él va a trabajar dependiendo del favor inmerecido de Jesús, logra hacer una muy buena presentación y consigue una gran cuenta para su empresa.  Sus jefes están impresionados por su desempeño y lo registran para los próximos ascensos.  Él conduce a casa con paz y alegría, sintiendo el amor y el favor del Padre con él.  En consecuencia, es más paciente con los otros conductores.

Ahora, ¿significa esto que él escondió todas sus fallas debajo de la alfombra y ahora finge que nunca sucedieron?  ¡De ninguna manera!  Este hombre, totalmente consciente de que el Señor está con él, encontrará en Cristo la fuerza para disculparse con su esposa por el tono que usó con ella anteriormente.  Verás, un corazón que ha sido tocado por el favor inmerecido no puede aferrarse a la falta de perdón, la ira y la amargura.

¿Cuál de los relatos anteriores demuestra la verdadera santidad?  Por supuesto, el segundo relato.  Depender del favor de Dios resulta en una vida de santidad práctica.  ¡Creer correctamente siempre conduce a vivir correctamente!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 22 de septiembre de 2026

Mata La Condenación De Raíz

 Inspiración De Gracia


“… porque esto es Mi sangre, la cual confirma el pacto entre Dios y Su pueblo.  Es derramada como sacrificio para perdonar los pecados de muchos.”  Mateo 26:28 NTV

Hubo un tiempo en el que yo no sabía cuál era la función principal de la sangre de Jesús o por qué esta brindaba protección.  Yo solo cubría todo con la sangre de Jesús porque sabía que Su sangre nos protege de los planes del diablo.  Pero la razón principal por la que Su sangre fue derramada es el perdón de todos nuestros pecados.  Es imperativo que comprendas esto porque eso te dará libertad para presentarte delante del trono de Dios confiadamente y como ante tu Padre amoroso.

Amigo, “el acusador” vendrá en varias ocasiones para hacerte sentir culpable.  Él te perseguirá por cada una de tus faltas y te hará sentir indigno de entrar en la presencia de Dios.  Él traerá de vuelta cada pieza de ropa sucia, te mostrará una evidencia tras otra de tus fallas y te condenará por ser un hipócrita.  Mientras estás intentando lidiar con el estrés y el temor, el diablo irá directo hacia la raíz más profunda, usando la ley para acumular culpa y condenación sobre ti.  Él sabe que cuando tú estás bajo condenación, el temor, el estrés y toda clase de enfermedades te seguirán,  así que él va directo a la yugular.

¿Qué deberías hacer entonces?  Tú deberás matar la condenación desde la raíz y erradicarla de tu vida.  No importa de qué te condene el diablo, la verdad es que la sangre de Jesús ha sido derramada para el perdón de todos tus pecados.  No hay ningún pecado, ni un ápice de culpa o condenación que el diablo pueda lanzar contra ti hoy, que la sangre de Jesús no haya eliminado por completo.

Iris, que vive en Sudáfrica, tiene un testimonio para compartir que demuestra el poder liberador del don de Dios de la no condenación.  Al crecer con padres alcohólicos, Iris había sufrido abuso sexual y físico a manos de su padre, y ella misma se convirtió en alcohólica a los trece años después de que su madre muriera en un accidente automovilístico.  Poco después ella fue llevada a un hogar para niños a la edad de quince años, ella comenzó a tomar drogas y a llevar un estilo de vida promiscuo.

Más adelante, ella se casó y tuvo tres hijos, pero su matrimonio fracasó, lo que finalmente la llevó a una espiral descendente de depresión y mala salud.  Para ese tiempo, ella ya había nacido de nuevo pero aún no tenía conocimiento del amor y la gracia de Dios.  Solo cuando el Señor le mostró cuál era su problema de raíz, la verdadera sanidad comenzó a tener lugar:

En la iglesia, pasé por meses de “sanidad” para mis heridas y aún así, yo no podía salir del hoyo en el que estaba.  Entonces, un día, en algún momento de 2011, sintonicé su transmisión de televisión en Trinity Broadcasting Network (TBN) y escuché su mensaje sobre cómo la condenación es la raíz de nuestros problemas.  Yo escuché con mucha atención y me di cuenta de que lo que usted decía era cierto.  Cada uno de los problemas de mi vida tenía un camino de vuelta a la condenación.  Y cuando yo entendí eso y recibí el regalo de no condenación del Señor, ¡me sentí, por primera vez, muy LIBRE!

Desde entonces, he estado viendo su programa todas las noches.  Estoy mucho mejor física, mental y espiritualmente.  Lo que años y años de estar en la iglesia no había podido hacer por mí, mi papá Dios lo hizo en poco tiempo al hacer que yo le viera en TBN y al leer sus devocionales diarios.  Realmente puedo decir que cada día es una bendición para mí ahora debido a la libertad que estoy experimentando en muchas áreas, y solo quiero vivir la vida alabando a mi Papá Dios todos los días por Sus palabras de vida y gracia que han sanado mi cuerpo, mi corazón y mi mente.  Mi oración es que Él me dé la misma unción que está sobre usted para impartir Su amor, Su favor y Su gracia a los demás.

¡Qué maravilloso testimonio!  Amigo, recibir tu libertad y tu milagro no depende de cuán plagado de experiencias dolorosas está tu pasado, ni de los errores que hayas cometido.  Como Iris, cuando tú recibes la gracia, el amor y la vida de Jesús, tú puedes recibir la libertad y el futuro que quieres ver.  Cuando erradicas la condenación de tu vida, tú comienzas a caminar hacia la libertad, la sanidad y los milagros.

Amado, por cada falla de pensamiento, palabra o acción que el enemigo traiga a tu mente, recibe esto nuevamente hoy: no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Recibir esta verdad y ser consciente de ella todos los días hará que reines sobre cualquier pecado, adicción, depresión o dificultad que te mantenga cautivo.  Cuando Jesús murió en la cruz, todas tus faltas fueron condenadas en Su cuerpo.  Hoy, tú eres libre para vivir una vida victoriosa, no por tu obediencia a la ley, sino por tu obediencia de fe en la sangre y la justicia de Jesús.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 21 de septiembre de 2026

Deja Que Jesús Te Salve

 Inspiración De Gracia



Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.  Salmos 46:1

¿Sientes cómo que has estado trabajando duro pero no ves ningún resultado?  Quizás sientes como si estuvieras en un callejón sin salida en tu carrera.  O quizás lo que has estado tratando de hacer para salvar tu matrimonio simplemente no está funcionando.  Tal vez tu afán está en el área de tu paternidad —no importa cuánto esfuerzo pongas para acercarte a tu hijo, su relación parece volverse más fría y distante día con día.

Amigo, este no es el momento de rendirte, sino de escuchar a tu maravilloso Señor y Salvador, Jesús.  Escúchalo a Él.  En lugar de depender de tu experiencia y tus capacidades, apóyate en Él.  Tú no estás solo.  Escúchalo a Él y haz exactamente lo que Él te dice que hagas.

Nuestro Señor Jesús le dijo a Pedro que echara “sus redes” —plural, en Lucas 5:4.  Esta solicitud no tenía sentido para Pedro porque él y su equipo de pescadores habían trabajado toda la noche y no habían pescado nada.  Sin embargo, Pedro dijo: “En tu palabra echaré la red” —singular. (Lucas 5:5, RVR60)  No es de extrañar que la red comenzara a romperse y Pedro tuviera que llamar a sus amigos para que vinieran a ayudarlo.

Jesús es tu pronto auxilio, tu ayuda oportuna en tiempos de necesidad.  Cualquiera que sea tu lucha hoy, debes saber sin lugar a dudas que Él está contigo y sabe exactamente cómo ayudarte.

También hay personas que han estado trabajando sin descanso, intentando todo lo que saben para lograr vidas correctas y ganar la aprobación de Dios.  Cuanto más lo intentan, más distantes se sienten de Él.  Cuanto más presionan, más sienten que constantemente fallan y lo decepcionan.  Ellos están tan exasperados, fatigados y frustrados como los pescadores que habían trabajado toda la noche sin pescar nada.

Amigo, si esto te describe, quiero que sepas que Dios te ama incluso con todas tus imperfecciones.  Sí, con todos tus defectos, con todos tus errores, ¡Dios así te ama!  Ven a Él tal como eres.

Pero Pastor Prince, tú no lo entenderías.  Déjame ordenar mi vida primero, luego me acercaré a Dios.

Amigo, nadie intenta limpiarse antes de bañarse.  ¡Jesús es el baño!  Ven a Él con todas tus deficiencias, todas tus adicciones, todos tus  malos hábitos y todas tus obsesiones, y deja que Él haga lo que hace mejor.

¡Deja que Él te salve y te restaure a plenitud!  Jesús te transformará con Su perfecto amor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince