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martes, 16 de junio de 2026

El Rey Descendió

Inspiración De Gracia


“¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!  ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!”  Lucas 19:38

Cuando Jesús predicó el Sermón del Monte, dijo: “Amad a vuestros enemigos.” (Mateo 5:44)  Hoy nosotros tenemos problemas para amar a nuestro prójimo, cuánto más a nuestros enemigos.

Jesús también dijo: “Si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalo de ti…  Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y échala de ti.” (Mateo 5:29-30)  ¿Has visto a alguien que lucha por hacer esto para cumplir la ley?  ¿Has visto alguna iglesia practicar esto?  ¡Vamos, esa iglesia se vería como una enorme sala de amputaciones!

Entonces, ¿qué estaba haciendo Jesús cuando dijo estas cosas?

Jesús estaba regresando la ley a su estándar original, ya que los fariseos la habían rebajado hasta donde era humanamente posible guardar.  Por ejemplo, los fariseos pensaban que a menos que cometieras adulterio físicamente, no habías pecado, pero Jesús dijo que si miras a una mujer para codiciarla, ya has cometido adulterio con ella. (Mateo 5:28)

Jesús demostró a aquellos que se jactaban de guardar la ley, que era imposible para el hombre ser justificado por la ley.  Él también dijo que en el momento en que te enojas con tu hermano en tu corazón, ¡has cometido asesinato! (Mateo 5:22)  Verás, la definitiva e impecable interpretación de Jesús de las leyes santas de Dios, lleva al hombre al límite de sí mismo para que él vea su necesidad del Salvador.

Ahora, quiero que captes una hermosa imagen de la gracia de Dios: la buena noticia es que Jesús no se detuvo allí.  Él predicó el Sermón del Monte y luego Él descendió.  Hablando espiritualmente, si el Rey se hubiera quedado en la montaña, no habría habido redención para nosotros.

¿Estás comprendiendo esto?  Si Jesús se hubiera mantenido en lo alto del cielo y hubiera decretado las normas santas de Dios desde allí, no habría habido esperanza ni redención para nosotros.  ¡Pero toda la alabanza y la gloria sean al Rey, quien eligió descenderdel cielo a esta tierra!  Él descendió del monte.  Él descendió a la humanidad sufriente, que llora y agoniza.

Al pie del monte, nosotros vemos cómo Él se encontró con un hombre con lepra, una imagen de ti y de mí antes de que fuéramos lavados por Su preciosa sangre.  Imagínate: un pecador impuro de pie ante el Rey de reyes.  No había forma de que las normas del Sermón del Monte pudieran haberlo salvado.  No había forma de que las prístinas y perfectas normas de los mandamientos santos de Dios, pudieran habernos salvado a nosotros.  El Rey lo sabía y por eso Él descendió a donde nosotros estábamos.

En aquellos días, las personas con lepra eran consideradas impuras y dondequiera que iban tenían que gritar: “¡Inmundo, inmundo!” (Levítico 13:45), para que la gente pudiera correr hacia el otro lado a fin de no contaminarse con la enfermedad.  No es necesario decir que los leprosos no eran bienvenidos en los lugares públicos.  Sin embargo, aquí estaba el hombre con lepra delante del Rey, diciendo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme.” (Mateo 8:2)  Observa que él no dudó que Jesús pudiera; él dudaba que Jesús quisiera.

Sin dudarlo un momento, nuestro Señor Jesús se acercó y tocó al hombre afligido, diciendo: “Quiero; sé limpio.”  E inmediatamente quedó limpio de su lepra. (Mateo 8:3)

Ahora mira esto: según la ley, aquellos que tienen lepra —los inmundos— hacen inmundos al limpio.  Pero bajo la gracia, Jesús limpia al inmundo.  Bajo la ley, el pecado es contagioso.  ¡Bajo la gracia, la justicia y la bondad de Dios son contagiosas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 15 de junio de 2026

Ningún Arma Prosperará Contra Ti

 Inspiración De Gracia


 “Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio.  Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de Mí”, declara el Señor.  Isaías 54:17

Una vida que está fundada en el evangelio de Jesucristo es inquebrantable.  Cuando tú construyes tu vida sobre el evangelio, estás construyendo sobre una base sólida que te dará estabilidad y poder de Diospara liberaciones duraderas. (Romanos 1:16)

Puede ser que estés atravesando una temporada extremadamente difícil en este momento.  Quizás estás leyendo esto y acabas de recibir un diagnóstico médico negativo o quizás estás rodeado por algunas circunstancias difíciles en tu lugar de trabajo.  Quiero animarte a decir esto por fe: “Yo soy demasiado bendecido para estar estresado.”

Ahora, invita a nuestro Señor Jesús a tu situación.  Involúcralo en tu área de necesidad.  Ya sea que necesites sanidad, provisión o una restauración relacional, mira y cree que el Señor está contigo.

Querido amigo, no pongas tu confianza en tu propio entendimiento.  En cambio, apóyate completamente en Aquel que está más interesado que tú en que tengas éxito.  El libro de Proverbios nos dice: “El nombre del Señor es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo”. (Proverbios 18:10)  Corre hacia Él y echa todas tus preocupaciones sobre Él, porque Él cuida de ti.

Declara conmigo en este momento, sobre tu situación, esta promesa de Dios que se encuentra en las escrituras de hoy: “Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio.  Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justicia viene de Mí,’ dice el Señor.”  ¡Amén y Amén!

Medita en la última línea de esta poderosa escritura.  En el nuevo pacto de la gracia, tu justicia proviene del mismo Señor Jesús.  Ahora, cuanto más comprendas tu justicia en Cristo, más experimentarás Su promesa en las Escrituras de hoy.

Lo contrario también es cierto.  Cuando los hijos de Dios no están establecidos en su identidad como justos en Cristo, ellos se vuelven susceptibles a las armas del enemigo.  Armas como enfermedad, escasez, culpa, condenación, temor, depresión, y todo tipo de trastornos y adicciones.

Es por eso que es muy importante estar seguro de que estás escuchando el verdadero evangelio.  La Palabra de Dios proclama que ninguna de estas armas, incluso si ya fue forjada, prevalecerá contra ti.  ¡Y tú condenarás toda acusación infundada, toda mentira maliciosa y toda inculpación falsa!  El enemigo no tiene control sobre tu vida.  ¡Dios tiene el control y Él lo sujeta poderosamente!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 14 de junio de 2026

El Camino Ordenado Por Dios

 Inspiración De Gracia


“Yo Soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo también daré por la vida del mundo es Mi carne.”  Juan 6:51

Déjame contarte sobre esta comida y bebida sobrenatural que nosotros podemos tomar.  Es la única comida y bebida que no se basa en la creación caída ni depende de los esfuerzos del hombre caído.  Cuando comemos y bebemos este alimento sobrenatural, nosotros participamos de la obra de la redención y no de la creación.

En el versículo anterior, cuando el Señor Jesús dijo que Él es el pan vivo, la palabra vida aquí es la palabra griega zoe, que es la misma palabra griega usada en la Septuaginta cuando Dios sopló en Adán y Adán recibió vida. (Génesis 2:7)

Mientras que zoe se refiere a la vida por la que vive Dios, zoe también se refiere a la vida física, la salud, la vitalidad y la plenitud.  La comida que Dios nos ha dado para comer no es comida perecedera, sino pan vivoJesús, que vino del cielo y fue dado para que nosotros tuviéramos vida.

Hay quienes piensan que Jesús simplemente estaba hablando de creer en Él.  Pero nuestro Señor Jesús continuó diciendo: “Porque Mi carne es verdadera comida, y Mi sangre es verdadera bebida. El que come Mi carne y bebe Mi sangre, permanece en Mí y Yo en él.” (Juan 6:55–56)

¿Sabías que aquí se usan dos palabras griegas diferentes para la palabra come?  Cuando Jesús dijo: “Si alguno come de este pan, vivirá para siempre” (Juan 6:51), se usó la palabra griega genérica phago para come.  Phagopuede ser usada en un sentido físico o en un sentido espiritual, como para alimentarse de Cristo.

Pero cuando Jesús dijo: “El que come Mi carne y bebe Mi sangre, permanece en Mí y Yo en él” (Juan 6:56), la palabra griega usada para come es trogo, que significa “roer o crujir”, como al comer nueces.  No hay forma en que podamos espiritualizar un sonido crujiente.  Jesús no estaba hablando de comer o alimentarse espiritualmente aquí.  ¡Él estaba hablando de comer físicamente, de masticar con el sonido de un crujido!

Para entender más a qué se refería nuestro Señor, considera sobre qué estaba hablando Él la noche de Su traición cuando partió el pan y se lo dio a Sus discípulos, diciendo: “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo.”  Y considera a qué se estaba refiriendo cuando les dio la copa, diciendo: “Esto es Mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.” (Mateo 26:26-28)  Sí, Él estaba hablando de Su próxima crucifixión, pero Él también estaba instituyendo la Santa Cena, una comida física.

La comunión de la Santa Cena es el camino o sistema de entrega ordenado por Dios para que nosotros recibamos la vida eterna, santa, juvenil, vencedora y perpetuamente saludable que tiene Jesús, mientras “comemos Su carne y bebemos Su sangre.”  ¡Todo lo que se requiere es que tú vengas con confianza y participes de ella, creyendo que Su obra terminada te califica para cualquier sanidad que tú necesites!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince