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miércoles, 19 de agosto de 2026

Solo Cree

 Inspiración De Gracia



Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.  Juan 3:14-15, RVR60

¿Sabes por qué Jesús eligió la cruz?  Él fue a la cruz para que todo aquel que cree en Él pueda recibir el regalo de la vida eterna.

Todo aquel que cree.  Eso es todo lo que tú necesitas hacer para entrar en la herencia que fue comprada para ti con la sangre del Hijo de Dios.  Cree en ÉL.  Cree en Jesús.  Cree en lo que Él ha hecho por ti en la cruz.  Cree que todos tus pecados le fueron imputados a Él y toda Su justicia te fue imputada a ti. (2 Corintios 5:21)  Cree en el intercambio divino.  Cree en Su amor.  Cree que todos tus pecados fueron castigados en la cruz y que a través de Jesús, tú recibiste los regalos de la justicia y la vida eterna.

Mira nuevamente Juan 3:15.  Dime, ¿quién califica para la salvación?  La Palabra de Dios no dice: “Todo el que le obedece perfectamente y guarda todos Sus mandamientos.”  No dice: “Todo el que nunca vuelva a fallar.”  Simplemente dice: “Todo aquel que en Él cree.”  Todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  ¡La única acción necesaria de tu parte es creer!

Pastor Prince, ¿cómo puede el simple hecho de creer en Jesús hacerme justo?  Debe haber algo más que yo debo hacer para ganarme y merecer el amor de Dios por mí.

No lo descartes solo porque suena simple, y no subestimes el poder de creer lo que es correcto.  Cuando tú crees lo correcto —cuando crees que eres hecho justo por medio de Jesús— tú resultas produciendo el fruto de la justicia.  El apóstol Pablo se refiere “al fruto de justicia” en Filipenses 1:11, y él especifica que es “por medio Jesucristo.”  Cuando pongas tus ojos en Jesús y solamente en Jesús como la fuente de tu justicia y perdón, vas a terminar produciendo frutos de justicia, de santidad y de carácter moral.

De hecho, la Biblia nos dice que cuando nosotros no vemos o nos olvidamos de que hemos sido limpiados de nuestros pecados pasados, terminamos careciendo de dominio propio, piedad y amor fraternal. (2 Pedro 1:5-9)  ¿Puedes ver cómo cuando tú crees correctamente, vas a terminar viviendo bien?  ¡Así que haz de Jesús, Su perdón y Su amor el centro de cada parte de tu vida!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 18 de agosto de 2026

Haz A Jesús Tu Prioridad Y Mira Bendiciones Añadidas

 Inspiración De Gracia



Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Mateo 6:31-33

Cuando hablo de no preocuparnos y mantener nuestros ojos en Jesús, algunas personas piensan que yo no estoy siendo práctico.  Amado, tú puedes preocuparte todo lo que quieras por tu crisis actual, pero esto no mejorará ni cambiará tu situación ni un poquito.  Por favor, comprende que no estoy tomando a la ligera lo que estás pasando.  Yo solo estoy ofreciéndote la mejor solución que sé que funciona.  Tu liberación no vendrá como resultado de tu lucha.  Esta vendrá cuando tú descanses en la persona de Jesús y Su obra terminada.

Jesús dijo, “no se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán.” (Mateo 6:25, NVI)  Ahora, Jesús no estaba diciendo que estas cosas —comida, bebida y ropa— no fueran importantes.  De hecho, Él dijo que “el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.”  Pero lo que Jesús nos manda a hacer es “busquen primeramente el reino de Dios y Su justicia”, y Él promete que “todas estas cosas les serán añadidas.”

Ahora, ¿quién es la justicia de Dios?  Jesucristo.  ¿Y quién es el rey del “reino de Dios” que nosotros debemos buscar?  ¡Jesucristo! (Ver Apocalipsis 19:16)  Jesús en realidad se estaba refiriendo a Sí Mismo cuando estaba predicando esto.  Cuando tú lo buscas a Él de primero en tu vida y lo haces tu prioridad cada día, todas estas provisiones materiales —lo que comerás, beberás y vestirás— te serán añadidas.

Dios no se deleita en quitarte cosas.  Él se deleita en añadirte, aumentarte, promocionarte y enriquecerte.  El Salmo 68:19 dice: “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios...”  ¡El Señor nos colma de beneficios todos los días!  Así de bueno es nuestro Salvador.  Sus misericordias y Su favor inmerecido son nuevos cada mañana.  Esa es la manera de vivir y disfrutar la vida, sabiendo que Jesús está contigo y para ti en cada paso del camino.

Pon a Jesús primero en todo lo que haces.  Hónralo y dale a Él preeminencia en tu vida diaria.  Participa de Su obra terminada diariamente leyendo Sus palabras vivas.  Practica la presencia de Jesús y sé consciente de que Él está contigo, de la misma manera que José en la Biblia estaba consciente de que el Señor estaba con Él.  Jesús bendecirá el trabajo de tus manos, y todo lo que tú toques prosperará y traerá buen éxito a tu vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 17 de agosto de 2026

¿Qué Hay De La Ira De Dios?

 Inspiración De Gracia


Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: “He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”  Juan 1:29

Cuando estaba creciendo en el Señor, yo solía imaginar a Dios como un anciano, serio, con cabello blanco, cejas blancas y una barba blanca.  Solía verlo sosteniendo un gran mazo, esperando para golpearme en la cabeza tan pronto como yo fallara o cometiera un error.  Por supuesto, cuando crecí en mi comprensión de Dios, yo comencé a verlo sin ese gran mazo amenazador, pero Él aún no tenía una sonrisa y aún me parecía muy viejo.

Todavía recuerdo cómo, siendo un adolescente, yo estaba orando un día cuando escuché la voz de Dios que me decía: “Hijo, ¿por qué Me imaginas así, como un anciano?”  Yo con toda confianza le respondí: “Bueno, Tú eres un Padre y así es como se ven los padres, ¿cierto?”  Él respondió: “Hijo, ¿sabías que envejecer es parte de la maldición que vino sobre la tierra debido al pecado de Adán?  En el cielo no hay maldición.  Nosotros somos jóvenes por siempre.”

Cuando lo escuché decir eso, de pronto, yo comencé a ver a Dios como el mismo Dios que habló con Abraham como un amigo debajo de los árboles de terebinto y le mostró las estrellas, el mismo Dios que partió el Mar Rojo y liberó a los hijos de Israel de la esclavitud, el mismo Dios cuya mano de favor hizo a un joven pastor rey sobre todo Israel.  Así es como yo veo a mi Dios hoy.  ¡Él es joven por siempre, fuerte y amoroso!  Él no está empuñando un mazo, listo para castigarme.  Sus brazos están completamente abiertos, listos para abrazarme.

Amigo, ¿estás viendo a Dios como un juez anciano o como un Padre amoroso de aspecto joven?  ¿Ves hoy a un Dios enojado o a un Dios que está sonriendo, listo para abrazarte?  Debido a la obra terminada de Jesús, yo finalmente llegué a ver que nosotros ya no estamos bajo el pacto de la ley donde Dios está feliz contigo a veces y enojado contigo en otras ocasiones.  Hoy, Él nunca se enojará contigo, sino que siempre te aceptará, te amará y te favorecerá debido a Jesucristo.

Hace años, un hombre de aspecto muy perturbado se me acercó corriendo después de que prediqué un sermón y me dijo: “Pastor, usted habló sobre el amor de Dios, ¡pero la Biblia también dice que Dios es ira!”  Yo le expliqué que aunque Dios tiene ira, la Biblia nunca define a Dios como ira.  En cambio, según la definición de la Biblia, Dios es amor. (1 Juan 4:8)  Luego él exclamó: “¡Pero Pastor Prince, yo algunas veces veo en la Biblia a Dios estando enojado!”

Le expliqué: “Cuando nosotros vemos a Dios estando enojado en el Antiguo Testamento y en el libro de Apocalipsis, Su enojo es hacia aquellos que lo han rechazado a Él y a Jesús.  Pero para ti y para mí, creyentes en el nuevo pacto, nosotros nunca seremos castigados porque nosotros ya recibimos a Jesús.  Como creyentes, Dios no está enojado con nosotros porque toda Su ira por nuestros pecados cayó sobre Jesús en la cruz.  Jesús se convirtió en el Cordero de Dios que quitó todos nuestros pecados.  En la cruz, Él clamó: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?”  ¿Por qué crees que Él exclamó eso?  Él exclamó eso a gran voz para que todos nosotros supiéramos específicamente que en ese momento, la ira de Dios cayó sobre Él.  Él se convirtió en nuestra ofrenda por el pecado y el fuego de la ira de Dios lo castigó por completo.  El que no conoció pecado se convirtió en nuestro pecado, para que tú y yo, que ya somos creyentes, nunca experimentemos la ira de Dios.”

 Después de haberle explicado esto, este precioso hermano me dio las gracias.  La mirada perturbada que estaba arrugando su rostro había dado paso a una sonrisa.  Yo creo que mientras él se alejaba, había paz y certeza en su corazón de que Dios no estaba enojado con él porque sus pecados ya habían sido completamente juzgados en la cruz del Calvario.  ¡Aleluya!

Es hora de poner fin a la confusión acerca de la ira de Dios y comenzar a ver a Dios por quien Él realmente es.  Dios es (tiempo presente) amor.  Cree que Jesús, el Cordero de Dios, quitó todos tus pecados y que Su gracia está brillando sobre ti.  ¡Tú eres Su hijo amado, en quien Él se complace!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince