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miércoles, 29 de abril de 2026

La Gracia Es Una Persona, No Una Doctrina

 Inspiración De Gracia


Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  Juan 1:17

¿Sabes qué hace que el cristianismo sea único y le da el poder para liberar a las personas de todos sus temores, pensamientos de condenación y adicciones?  Muchos de los sistemas de creencias del mundo se rigen por códigos, reglas y leyes morales.

Pero el cristianismo es único en el sentido de que no se trata de una lista impersonal de lo que se debe y no se debe hacer.  Se trata de tener una relación con Dios Todopoderoso.  Y es Dios trabajando en nosotros y para nosotros a través de esta relación lo que trae transformación a nuestras vidas.

Amado, Dios está completamente interesado en tener una relación contigo hoy.  El apóstol Juan nos dice que “la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1:17)

Nota también que la ley fue dada.  Esto implica un sentido de distancia.  Y en contraste, ¡la gracia vino!  La gracia es personal y vino como una persona —la persona de Jesucristo.

La ley es dura, fría e impersonal.  No se puede tener una relación con dos tablas de piedra.  Pero la gracia es dulce y cálida.  La gracia no es una enseñanza ni una doctrina.  La gracia es una persona y con una persona nosotros si podemos tener una relación.

A Dios no le interesa la mera obediencia y sumisión.  Él es un Dios de amor y Él anhela tener una relación íntima contigo.

Jesús vino y murió de una muerte cruel en la cruz, pagando la deuda completa del pecado con Su propia vida, para que tú y yo podamos reinar en la vida hoy.  Su sacrificio cumplió perfectamente todos los requisitos de la ley en nuestro nombre. (Mateo 5:17, NVI)  Todo lo que nosotros no pudimos hacer, Él lo hizo en nuestro lugar.

Cuando tú recibes a Jesucristo como tu Señor y Salvador, eres hecho santo y justo por Su sangre, de una vez y para siempre.  Entonces, tú puedes entablar una relación con el Dios Todopoderoso y acercarte confiadamente a Su presencia sin ninguna culpa, condenación o expectativa de castigo.

Verás, cuando tú has pagado tu deuda con el prestamista por la hipoteca de tu casa, dejas de enviar los pagos mensuales porque la deuda ya ha sido cubierta en su totalidad.  Si el prestamista te envía una carta exigiendo un pago adicional, todo lo que tú tienes que hacer es presentar el título de propiedad de tu casa.  En el mismo sentido, ¡la deuda que tú y yo teníamos con la ley ya ha sido pagada por nuestro Salvador, Jesucristo!  ¡Aleluya!

Cuando el diablo venga a acusarte con la ley y te muestre cómo has fallado y no has cumplido, quita la mirada de ti mismo y señálale el pago que Jesús hizo en la cruz.  Cristo es tu título de propiedad, que es por lo cual hoy tú eres llamado “cristiano”.

Tú no eres tuyo.  Tú has sido comprado con la preciosa sangre de Jesucristo.  Su sangre, derramada por ti, es lo que hace que tu relación con Dios sea algo seguro.  ¡Y es lo que hoy te da la base para extender tu mano y recibir tu libertad de parte de tu amoroso Salvador!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 28 de abril de 2026

Un Solo Gemido Llegará Al Trono

 Inspiración De Gracia


Y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y su clamor, a causa de su servidumbre, subió a Dios.  Oyó Dios su gemido, y se acordó Dios de Su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.  Éxodo 2:23-24

Hay un enemigo que quiere mantenerte esclavizado a esa condición médica en tu vida.  El enemigo quiere mantenerte en un lugar de desesperación y mantenerte tan enfocado en tus decepciones que no puedas aferrarte a las promesas de Dios para ti.  Eso es lo que les hizo a los hijos de Israel.  Cuando Moisés les dijo a los israelitas que Dios los rescataría de su esclavitud, la Biblia nos dice que ellos “no quisieron escucharlo” porque estaban “demasiado desalentados por la brutalidad de su esclavitud.” (Éxodo 6:6–9, NTV)

Pero Dios no los abandonó a pesar de que ellos se negaron a escuchar.  Él sabía que ellos estaban desesperados porque habían sufrido bajo el yugo de la esclavitud durante mucho tiempo.  ¿Quieres saber qué hicieron los hijos de Israel que hizo que Dios los rescatara tan poderosamente?

Lee esto por ti mismo en el versículo anterior.  Los hijos de Israel estaban tan oprimidos que todo lo que pudieron hacer fue gemir.  No quedaba nada en ellos para preparar sus oraciones.  Y la Biblia nos dice que Dios oyó su gemido y se acordó de Su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.

Estoy compartiendo esto contigo porque quiero que sepas que tú no necesitas preparar declaraciones de fe impresionantes ni hacer nada por Dios antes, para que Él te escuche.  Un solo gemido llegará al trono.  Un simple suspiro tuyo llegará al salón del trono de tu Abba en el cielo.  Si un solo gemido de los hijos de Israel pudo activar el pacto que Dios había hecho con sus antepasados, ¡cuánto más logrará tu clamor, oh hijo del Altísimo!

Si tú te encuentras desanimado debido a tu condición médica, clama a Él y toma esta idea adicional de la Pascua como un estímulo.  Me encanta que Dios les dijera a los hijos de Israel que participaran del cordero pascual de esta manera: “Comerán el cordero de este modo: con el manto ceñido a la cintura, con las sandalia puestas, con la vara en la mano…” (Éxodo 12:11, NVI)

¿Por qué tenían que comer con el manto ceñido a la cintura, las sandalias puestas y las varas en sus manos?  Dios les estaba diciendo que estuvieran listos para su liberación física incluso mientras comían el cordero asado.

De la misma manera, cuando nosotros participamos de la Santa Cena, participemos con fe y expectativa.  Nuestro compasivo Señor Jesús ha escuchado nuestros gemidos, y Él quiere y puede liberarnos de cualquier opresión.

Participemos entonces esperando que nuestro milagro suceda, esperando nuestra liberación.  Eso fue lo que los israelitas hicieron a pesar de su sufrimiento, y salieron sin que ninguno de ellos estuviera enfermo ni débil.

Yo quiero ver que esto suceda para mi iglesia y para ti.  Puede que todavía no hayamos llegado al punto en el que podamos decir que “no hay ninguno débil”, pero creo que estamos en camino.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 27 de abril de 2026

El Secreto De La Sabiduría De Salomón

 Inspiración De Gracia


Da, pues, a Tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal.  Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo Tuyo tan grande?  1 Reyes 3:9

Echemos un vistazo a la vida de Salomón.  Cuando Salomón se convirtió en rey, él solo era un joven de unos 18 años y tenía un saco muy grande que llenar como sucesor de David al trono.  Salomón no estaba lleno de sabiduría cuando ascendió al trono por primera vez, pero claramente era muy formal.

Él fue al monte Gabaón, donde estaba el tabernáculo de Moisés, para ofrecer mil holocaustos al Señor.  En el monte Gabaón, el Señor se le apareció a Salomón en un sueño y le dijo: “Pide lo que quieras que Yo te dé.” (2 Crónicas 1:7)

Ahora, piensa en esto por un momento.  ¿Qué habrías pedido tú si estuvieras en la posición de Salomón?  Salomón no pidió riquezas.  Él tampoco pidió ser honrado por todos los hombres.  En cambio, él le dijo al Señor: “Dame ahora sabiduría y conocimiento, para que pueda salir y entrar delante de este pueblo; porque, ¿quién podrá juzgar a este pueblo Tuyo tan grande?” (2 Crónicas 1:10)

La Biblia registra que la petición de Salomón “agradó al Señor” (1 Reyes 3:10) y el Señor respondió: “Por cuanto esto estaba en tu corazón, y no has pedido riquezas, ni bienes, ni gloria, ni la vida de los que te odian, ni aun has pedido larga vida, sino que has pedido para ti sabiduría y conocimiento para poder gobernar a Mi pueblo sobre el cual te he hecho rey, sabiduría y conocimiento te han sido concedidos. Y te daré riquezas, bienes y gloria, tales como no las tuvieron ninguno de los reyes que fueron antes de ti, ni los que vendrán después de ti.” (2 Crónicas 1:11-12)

El Libro de 1 Reyes nos dice que Salomón le dijo al Señor: “Da, pues, a Tu siervo corazón con entendimiento para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal.  Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo Tuyo tan grande?” Entonces, cuando Salomón pidió sabiduría y conocimiento, él estaba pidiendo un corazón comprensivo.

Vayamos más profundo.  La palabra “entendimiento” aquí es la palabra hebrea shama, que significa “escuchar inteligentemente”.  En otras palabras, Salomón había pedido un corazón que escucha —que escucha y que fluye con la dirección del Espíritu de Dios, quien nos dirige a toda la verdad. (Juan 16:13)  ¡Tú necesitas un corazón que escucha para que la sabiduría de Dios fluya a través de ti en todos los aspectos de tu vida!

Yo creo que la misma petición que agradó al Señor en ese momento, todavía le agrada hoy.  Dios se complace cuando nosotros le pedimos sabiduría a Jesús.  Pedirle sabiduría a Él es ponernos en una postura de confianza y dependencia de Su favor inmerecido.  Solo los humildes pueden pedirle a Jesús sabiduría y un corazón que escucha.

Aunque Salomón solo pidió sabiduría, el Señor le añadió “riquezas, bienes y gloria.”  Demasiadas personas están persiguiendo riquezas, bienes y gloria, sin darse cuenta que estos provienen de la sabiduría de Jesús.

Incluso si alguien llegara a tener una riqueza repentina, sin la sabiduría de Jesús para administrarla, el dinero se desperdiciaría.  Pero con la sabiduría de Jesús, tú no solo serás bendecido, tú también podrás aferrarte a las bendiciones en tu vida.

¡Jesús te hace confiable para el buen éxito que produce frutos duraderos y permanentes de generación en generación!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince