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sábado, 6 de junio de 2026

La Definición Correcta De Justicia

 Inspiración De Gracia


No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  Gálatas 2:21

¿Qué tiene que ver el entendimiento correcto de tu justicia con esperar que algo bueno te suceda hoy?  ¡Todo!

Muchos creyentes asocian su justicia con una lista de cosas que ellos tienen que hacer, y si cumplen con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de su comportamiento, entonces se sienten “injustos”.  Pero estos son la definición y el entendimiento equivocados de nuestra justicia.

Volvamos a lo que dice la Biblia.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] lo hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo].”  Nosotros no somos justos debido a que hacemos lo correcto.  Nos volvimos justos debido a lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Nuestra “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras acciones correctas.  Esta está basada completamente en las acciones correctas de Jesús.  El cristianismo no se trata de actuar correctamente para llegar a ser justo.  Se trata de creer correctamente en Jesús para volverte justo.

¿Te das cuenta de que hemos sido condicionados a asociar el ser bendecidos con hacer lo correcto?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de mérito mediante el cual es necesario cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar cierto estado de justicia.  Todo suena muy noble, abnegado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han hecho merecedores de nuestra justicia.

Pero Dios no está mirando tu nobleza, tus sacrificios o tus buenas obras para justificarte.  Él solamente está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!

Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer todo lo posible por guardar los Diez Mandamientos para llegar a ser justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Esto es tan claro como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para ser limpio y justo ante Dios”.

El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [el favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.”  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él está diciendo efectivamente que si tú dependes de tus buenas obras, tus acciones y tu habilidad para guardar perfectamente los Diez Mandamientos, para llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano”, ¡para nada!

Así que, no frustres la gracia de Dios al depender de tus buenas obras para hacerte justo por ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que estás justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado, y puedes esperar que algo bueno te suceda hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 5 de junio de 2026

Jehová Shalom Es Tu Dios

 Inspiración De Gracia


El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.  Romanos 15:33

Estoy seguro que tú quieres que el Señor se manifieste a Sí mismo como el Dios de paz cuando te sientes asustado.  Así que, profundicemos en lo que significa “Dios de paz.”

No olvides que Pablo era judío, así que cuando él dijo “el Dios de paz sea con todos  ustedes,” él estaba diciendo “Jehová Shalom esté con ustedes.”  “Jehová Shalom” significa en hebreo “el Dios de paz”.  Ahora, la primera aparición del nombre Jehová Shalom se encuentra en la historia de Gedeón del Antiguo Testamento, en Jueces 6.

Al leer la historia de Gedeón, nosotros descubrimos que los madianitas aterrorizaban a Israel día y noche, descendiendo sobre ellos como un enjambre merodeador de langostas, destruyendo sus cosechas y saqueando su ganado.  Temerosos de sus crueles enemigos, los israelitas se escondían en cuevas y en escondites en las montañas.

No es de extrañar que Gedeón estuviera asustado y se escondiera en el fondo de un lagar abandonado para trillar los pocos tallos de grano seco que de alguna manera había logrado recoger.  Él estaba atado por el miedo y derrotado por todas las noticias de terror que lo rodeaban.

En medio del temor de Gedeón, “el ángel del Señor se le apareció, y le dijo: ¡El Señor está contigo, valiente guerrero!” (Jueces 6:12)

Cuando encontramos la expresión “el ángel del Señor en el Antiguo Testamento, ésta generalmente se refiere a nuestro Señor Jesús en Su estado preencarnado.  Jesús mismo se apareció a Gedeón cuando él estaba en el abismo del temor y lo llamó valiente guerrero.  ¿No te parece asombroso esto?

¿Hay momentos en los que te sientes asediado por el miedo?  Cuando escuchas noticias de terrorismo o exposición a algún virus, ¿te sientes temeroso y ansioso?  ¿Te ha llevado el miedo a esconderte?  La verdad es que, sin importar cómo te sientas, cuando nuestro Señor Jesús te mira en este momento, Él te ve como un valiente guerrero o una valiente guerrera.

¿No es asombroso cómo nuestro Señor nos mira?  No es cómo nos vemos a nosotros mismos lo que nos define; es cómo nos ve nuestro Señor Jesús lo que nos define.  Es por eso que leemos Su Palabra.  La leemos para descubrir lo que Su Palabra dice acerca de nosotros.  Amigo, no importa en qué estado te encuentras en este momento ni cuán desordenada pueda estar tu vida, el Señor Jesús mira lo mejor en ti.

¡Él ve tu potencial, tus dones, tu llamado y tu destino para hacer grandes cosas en esta vida!  Y como muestra el final de la historia de Gedeón, Él te guiará y hará que tú seas un testimonio de Su protección mientras confías en Él, y te ves a ti mismo y a tus situaciones a través de Sus ojos.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 4 de junio de 2026

No Temas

 Inspiración De Gracia


 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios… ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?  Hebreos 10:26-27, 29

Al predicar el perdón total de los pecados y la certeza de la salvación, a menudo me preguntan: Pero Pastor Prince, ¿no dice la Biblia en Hebreos 10 que si nosotros pecamos voluntariamente, podemos perder nuestra salvación y esperar expectantes “el juicio de Dios y la furia del fuego consumidor”?

A muchos creyentes se les enseña esto hoy en día y, como resultado, ellos se vuelven conscientes de pecado —siempre atentos y preocupados por sus “pecados intencionales” y el juicio de Dios por venir.  Cuando algo malo les sucede (por ejemplo, la explosión de una llanta en la carretera o el contraer una enfermedad), ellos inmediatamente lo atribuyen al juicio de Dios sobre sus faltas.  Querido lector, tener este temor y una conciencia de juicio perenne no es la manera en la que Dios el Padre quiere que vivamos.

Te informo que casi todos los pecados que nosotros cometemos después de ser salvos (las excepciones son los pecados que cometemos inconscientemente), se cometen voluntariamente.  ¡Así que esto no puede ser de lo que está hablando Hebreos 10:26 o cada creyente estaría viviendo cada día esperando el juicio de Dios y la furia del fuego consumidor!  ¿Qué significa, entonces, “pecar voluntariamente”?  ¿Es esto algo que un creyente puede hacer?

Lo primero que debemos entender es que el libro de Hebreos fue escrito para los hebreos o el pueblo judío (que incluía tanto a creyentes como a no creyentes).  Hebreos 10:26, en particular, está dirigido a los hermanos judíos que habían recibido “el conocimiento de la verdad” (el Señor Jesús como su Mesías y Su obra terminada), pero nunca recibieron esta verdad en sus corazones.  Ellos escucharon la verdad acerca de Jesús, pero todavía estaban regresando al templo para ofrecer sacrificios de animales por sus pecados.

Esto era un insulto al Espíritu de la gracia, porque ellos estaban rechazando rotundamente al Señor Jesús, quien en Su inmensa gracia se había ofrecido a Sí Mismo como el sacrificio perfecto y final por sus pecados, en el Calvario.  Claramente, en el contexto, “pecar voluntariamente” es cometer el pecado específico de conocer la verdad de que Jesús es el sacrificio final y, sin embargo, elegir no aceptar Su obra terminada.

Como puedes ver, estos versículos no están dirigidos a los creyentes.  Estos no se dirigen ni se refieren a cristianos que se “desvían” o “se descarrían”; tampoco se refieren a cristianos que pecan en un momento de debilidad o tentación.  Los genuinos creyentes en Cristo no pueden cometer este pecado, simplemente porque ellos ya han creído en el sacrificio de Jesús y han puesto su confianza en la obra terminada del Señor, y ellos ciertamente no van a regresar a ningún templo para ofrecer sacrificios de animales por el pecado.  ¡Hay una diferencia muy grande entre los dos!

Entonces, ¿qué dice la Palabra de Dios cuando se trata del juicio y de Sus hijos?  La palabra griega para “juicio” en Hebreos 10:27 es krisis, que significa una sentencia de “condenación y castigo”.  Ahora, ven conmigo a Juan 5:24 y lee las propias palabras de Jesús: “En verdad, en verdad os digo: el que oye Mi palabra y cree al que Me envió, tiene vida eterna, y no viene a juicio [krisis ], sino que ha pasado de muerte a vida.”  La misma palabra para “juicio” (krisis) que se usa en Hebreos 10:27 se usa aquí en esta escritura con respecto a los creyentes.

Amigo, ¿puede ser esto más claro y transparente?  ¿De qué quiere Dios que estemos seguros?  ¡De que nosotros, los creyentes, nunca entraremos al juicio krisis!  Nosotros hemos pasado de muerte a vida.  Los verdaderos creyentes nunca deben temer el juicio del Señor, ya que toda la furia del fuego consumidor del juicio cayó completamente sobre nuestro Señor en el Calvario.  No permitas que nadie te robe hoy la certeza plena de tu salvación en Cristo.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince