recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 17 de marzo de 2026

Nosotros No Tenemos Todas Las Respuestas

 Inspiración De Gracia


Le devolveré sus viñedos y convertiré el valle de la Aflicción en una puerta de esperanza.  Oseas 2:15, NTV

Quizás estás atravesando un valle de dificultades.  Tal vez estás decepcionado con Dios porque has perdido a un ser querido o porque has estado luchando contra esa enfermedad año tras año.

Quiero animarte a que no preguntes “¿Por qué?”  Preguntar por qué solo te llevará a una espiral descendente hacia la depresión.  No preguntes: “¿Por qué me pasa esto a mí?”  No preguntes: “¿Por qué mi hijo no se cura a pesar de que he confiado en ti durante años?” o “¿Por qué mi ser querido está pasando por una tragedia tras otra?”

El hecho es que, en este mundo caído, nosotros no tenemos todas las respuestas.  Un día, recibiremos nuestros nuevos cuerpos, donde lo corruptible se vestirá de incorrupción y lo mortal se vestirá de inmortalidad. (1 Corintios 15:53)  Pero hasta entonces, reconozco que a veces suceden cosas malas y no sé por qué.

Pero lo que sí sé es esto: Dios es un Dios bueno.  Él nos ama y Él nunca está detrás de ningún dolor por el que nosotros pasamos.  Nuestra fe en Él no se basa en nuestras experiencias; está basada en la inamovible y eterna Palabra de Dios, que no puede mentir.

Incluso cuando las cosas no salen como tú querías, no te acomodes en tu decepción.  El diablo quiere que tú te enojes con Dios y renuncies a Sus promesas.  Pero tú, mantente creyendo que Dios está a tu favor y no en tu contra.

Incluso si el enemigo ha destruido algo en tu vida, e incluso si se han perdido años mientras esperabas la manifestación de tu sanidad, o si los días de tu juventud te han sido robados, mantente creyendo que Dios puede restaurarte lo que has perdido. (Joel 2:25, Job 33:25)

Amigo, “mantengamos firme la confesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió.” (Hebreos 10:23)  Mantente buscando al Señor para tu milagro.  Y si descubres que estás demasiado cansado para seguir creyendo, yo oro por que esta promesa te sostenga:

“Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.”  —Isaías 40:31

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 16 de marzo de 2026

Cómo Crecer En La Gracia De Dios

 Inspiración De Gracia


Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  Romanos 5:1-2

La palabra de Dios nos dice que “Jesús crecía en sabiduría, en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.” (Lucas 2:52)

Este es un buen versículo para orar y declarar sobre tus hijos —que ellos primero crezcan en gracia con Dios y luego en gracia con los hombres.  Tu “relación vertical” con Dios siempre debe tener prioridad sobre tu “relación horizontal” con las personas a tu alrededor.

Como Jesús, tú puedes crecer en sabiduría y en la gracia de Dios (Su favor inmerecido).  ¿Cómo?

Probablemente hayas notado que algunos creyentes parecen experimentar una mayor gracia que otros.  Creo que esto se debe a que estos creyentes entienden la clave para acceder al favor de Dios.

Romanos 5:2 explica claramente que “hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia [favor inmerecido] en la cual estamos firmes.”

Para tener acceso a tu computadora o a tu cuenta bancaria, tú necesitas una contraseña.  Para tener acceso y crecer en la gracia de Dios, la “contraseña” o clave que necesitamos tener es FE, fe para creer que TÚ, _______________ (inserta tu nombre), ¡eres altamente favorecido!

Una de las cosas que les he enseñado a hacer a los miembros de mi iglesia es declarar sobre sí mismos que ellos son grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados.

“¿Cómo sabemos que somos grandemente bendecidos, Pastor Prince?”

Lee por ti mismo Hebreos 6:13–14.  Dios quería que nosotros estuviéramos tan anclados en el entendimiento seguro y firme de que Él va a bendecirnos, a nosotros, la simiente de Abraham, que Él juró por Sí Mismo, diciendo: “Ciertamente te bendeciré y ciertamente te multiplicaré.”

“¿Cómo podemos decir que somos altamente favorecidos?”

Efesios 1:6 nos dice que por la gracia de Dios (Su favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado.”  En el texto griego original, la palabra “acepto” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido”.

“¿Y realmente somos profundamente amados por Dios?”

Dios no solo nos amó.  Juan 3:16 dice que “tanto amó Dios al mundo que dio a Su Hijo unigénito.”(NVI)  Él demostró que Él nos amaba TANTO cuando envió a Jesús a morir en la cruz por nosotros.

Oro por que los versículos que te he mostrado aquí te ayuden a creer que por medio de Jesús, tú eres de hecho grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado.  Si estas verdades aún no se han establecido en tu corazón, comienza a hablarlas.

Mírate en el espejo todas las mañanas y declara con confianza: “¡Debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz, yo soy justo por Su sangre, y soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  Yo espero expectante cosas buenas en mi camino hoy.  ¡Espero expectante el buen éxito, y tengo una expectativa confiada del bien!”

Una vez que recibiste a Cristo, tú estás parado en un terreno de gracia.  Ya no estás en el terreno de la condenación.  ¡Dios te ve a ti como Su hijo favorito!

“Pero Pastor Prince, ¿cómo puede Dios tener tantos favoritos?”

Oye, Él es Dios.  No trates de limitar a un Dios infinito con tu mente finita.

La Biblia nos dice que Dios cuenta los cabellos de cada una de nuestras cabezas. (Mateo 10:30)  Yo amo mucho a mi hija, pero nunca he contado la cantidad de hebras de cabello que tiene su cabeza.

Su amor por cada uno de nosotros es íntimo y profundamente personal.  A Sus ojos, ¡todos somos Sus favoritos!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 15 de marzo de 2026

“¡Abba, Padre!”

 Inspiración De Gracia


Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.  Romanos 8:15-16

Me encanta cuando estoy en Israel y escucho a los niños corriendo en las áreas de juegos, gritando: “¡Abba! ¡Abba!”, y saltando a los abrazos de sus papás.  Para los judíos, Abba es la forma más íntima en la que pueden dirigirse a su padre.

Es una hermosa imagen de la verdad de que por medio de Jesús, tú has recibido el Espíritu de adopciónpor el cual clamas “Abba, Padre.”  ¿Notaste que el Espíritu Santo se negó a traducir la palabra aramea original “Abba” al español?

En los brazos de Abba, un hijo está más seguro, más protegido y más amado.  Ningún enemigo puede arrancar a un hijo de los fuertes brazos de su Abba.

Esa es la imagen que Dios quiere que tengamos cuando oramos a Él y le llamamos “Abba”.  Por supuesto, puedes llamarlo “Papi” o “Papá”, o cualquier término que te ayude a ver a Dios como un Padre afectuoso, amoroso y protector.

A menos que puedas verlo como tu Abba Padre, continuarás teniendo un “espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor” (Romanos 8:15), refiriéndose al temor de Dios del Antiguo Testamento.  Es un temor sometido al juicio y al castigo, que lleva a la esclavitud y te hace tener miedo de Dios.

Pero Dios no quiere que tengas miedo de Él.  ¡Él quiere que tú tengas un espíritu de adopción!  Demasiados creyentes están viviendo con un espíritu de orfandad de padre.  Si tú estás enredado hoy en toda clase de temores, culpas y preocupaciones, ¡lo que necesitas es una buena dosis celestial del amor del Padre por ti!

Algo asombroso sucede en tu espíritu cuando tú ves a Dios como tu Padre.  Si mi hija Jessica tiene una pesadilla, todo lo que tiene que hacer es gritar: “¡Papá!” ¡y papá está ahí!

Jessica no tiene que dirigirse a mí: “¡Oh Padre que vives y habitas en la habitación de al lado, te ruego que vengas a mí en este momento de peligro, para que puedas rescatarme de esta pesadilla!”  Todo lo que ella tiene que hacer es gritar: “¡Papá!” y yo estoy ahí.

De manera similar, en tus momentos de debilidad tú no tienes que acercarte a Dios con oraciones perfectas.  Solo grita: “¡Papá!” ¡y tu Padre celestial correrá hacia ti!

No te estás presentando ante un juez.  Tú estás presentándote ante tu Padre, tu Papá Dios, que te abraza y te ama tal como eres.

Aparta tiempo hoy para acercarte a tu AbbaPadre.  Cree hoy que Él te ama incondicionalmente.  Míralo dándote la bienvenida con una sonrisa en Su rostro y con los brazos abiertos.  Correa Su abrazo, disfruta de Su perfecto amor por ti y deja que este amor disipe toda preocupación, todo miedo y toda inseguridad.

¡Cuando tú creas y recibas el amor de tu Padre por ti, este pondrá paz y fortaleza inquebrantables en tu corazón!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince