recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 2 de octubre de 2026

Solo La Gracia Da Esperanza

 Inspiración De Gracia


“… me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros… para conceder que se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido…”  Isaías 61:1, 3

Después de varias décadas de ministerio, he encontrado que solo la predicación de la gracia radical de Dios le lleva esperanza a los creyentes.  Solo la obra terminada de Jesús puede darnos plenitud, paz shalom y libertad de la condenación, y de un pasado doloroso.  Permíteme compartir contigo un testimonio de alabanza a Dios que recibí de Alena, que vive en Nueva Zelanda.  Escucha cómo Dios volvió a unir su corazón:

Pastor Prince, crecí en un hogar con un padre abusivo cuyas conductas difíciles tensaron nuestras relaciones familiares hasta el punto de romperlas.  Cuando su salud se deterioró debido a múltiples enfermedades, el Señor puso en mi corazón la necesidad de ayuda a mis padres.  Yo le pregunté: “¿Por qué yo?  ¡Yo no puedo soportar las conductas de mi padre!”  Al final, le dije a Dios que aunque yo no quería, lo haría por Él.

Mi cuidado para mis padres duró muchos, muchos años y me tocó sacrificar mucho para cuidar a mi padre.  Puse todo mi corazón en ello, orando por él y haciéndole compañía cuando se sentía solo.  Sin embargo, hasta el momento de su muerte, todo lo que recibí de él fue rechazo.  Siempre que me acercaba a él, él simplemente volteaba su rostro.  Nunca cedió, ni cuando le pedí perdón por cualquier cosa que pudiera haber hecho para causarle daño, ni tampoco en su lecho de muerte.

Puede imaginar lo desgarrador que fue.  Durante los preparativos de su funeral, yo estaba tan devastada que ni siquiera podía pensar con claridad.  Estaba totalmente destrozada.  No podía respirar a causa del dolor y la culpa abrumadora que había en mi corazón.

Leer su libro me ha traído la libertad sanadora que tanto necesitaba debido a toda la culpa y condenación que se había acumulado dentro de mí.  La liberación fue tan tremenda que salté de alegría, lloré con el corazón durante días y sentí la paz de Dios en mi corazón y en mi vida.  ¡Me siento tan libre!  Libre del peso de las enseñanzas legalistas, del rechazo y de la esclavitud.  El peso que se me quitó de encima era tremendo.  Mi corazón, que una vez estuvo tan lleno de dolor, se volvió tan ligero, tan en paz.

¡Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz!  ¡Yo soy libre de condenación!  ¡Todos los días, yo confieso sobre mi familia y sobre mí misma que somos grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados!  ¡Aleluya!

Es posible que tú estés familiarizado con la culpa y la condenación que experimentó Alena durante ese período devastador de su vida.  Quizás la condenación también te ha aprisionado con un control asfixiante sobre algunas cosas que pueden haber sucedido en tu pasado.

Amado, Dios en Su amor y gracia quiere liberarte hoy.  Lo que tú necesitas saber es que ninguna cantidad de esfuerzo por cumplir la ley de Dios puede darte la plenitud y restauración que necesitas.  Pero donde tú no pudiste y no puedes, Jesús cumplió la ley en tu nombre y pagó el precio por tus pecados en la cruz.

Hoy, tu parte es creer en tu Salvador y recibir de Él la abundancia de gracia, y el regalo de la justicia.  Así es como recibes sanidad para tu corazón herido y tu cuerpo lastimado, plenitud para tu mente, y Su fuerza y ​​victoria para superar cada área de derrota y oscuridad en tu vida.  Es hora de dar un paso hacia una vida de descanso en Cristo Jesús y Su obra terminada, y ver como Él te da la libertad que necesitas.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 1 de octubre de 2026

Lo Que El Salvador Soportó

 Inspiración De Gracia


… Fue desfigurada Su apariencia más que la de cualquier hombre, y Su aspecto más que el de los hijos de los hombres.  Isaías 52:14

Nuestro Señor Jesús eligió el pan y el vino como los elementos de la Santa Cena porque son recordatorios prácticos y visuales de lo que le sucedió a Él cuando fue a la cruz.  Tanto el grano como las uvas tienen que pasar por un proceso de pulverización antes de se pueda obtener pan o vino.

No se obtiene vino simplemente comiendo uvas.  Primero hay que machacar las uvas y triturarlas por completo.  Luego estas se dejan en la oscuridad para que fermenten.  Eso es lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.

Es importante que nosotros discernamos el cuerpo del Señor para nuestra salud.  Cada vez que participes de Su cuerpo partido al comer el pan, no te apresures para terminar.  Participa con una revelación de lo que Él hizo por ti y medita en el proceso por el que tuvo que pasar el pan.

Para obtener pan en el tiempo de Jesús, las espigas de trigo primero tenían que ser trilladas, ya sea golpeándolas (Jueces 6:11) o con el uso de un trillo (Isaías 41:15).  Este era un proceso violento que involucraba golpear, triturar y cortar el trigo para separar el grano de las espigas.  Luego, el grano tenía que ser molido en una piedra de molino o batido en un mortero para obtener harina.  Después de esto, se debía agregar agua, y luego la harina era amasada y golpeada  hasta convertir la masa para ser horneada al fuego.

Todo esto es una imagen de lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.  Para convertirse en el Pan de Vida para ti y para mí, Él fue brutalmente golpeado y herido una y otra vez durante Su juicio y crucifixión.  Cuando fue condenado por el sumo sacerdote y el Sanedrín, ellos se burlaron de Él, lo escupieron y lo golpearon.  Le vendaron los ojos y lo golpearon en el rostro. (Lucas 22:63–64; Marcos 14:65)  Luego, Él fue enviado a Poncio Pilato, quien hizo que los soldados romanos lo azotaran salvajemente. (Mateo 27:26)  Después, ellos le pusieron un manto escarlata en Su cuerpo golpeado, trenzaron una corona de espinas y la ensartaron en Su cabeza.  Pusieron una vara en Su mano derecha, se arrodillaron ante Él y se burlaron de Él.  Le escupieron, tomaron la vara y lo golpearon en la cabeza una y otra vez, clavando las espinas más y más profundamente en Su carne con cada golpe.  “Cuando al fin se cansaron de hacerle burla,” lo llevaron para crucificarlo. (Mateo 27:27–31, NTV)

Todo eso fue antes de que Su cuerpo fuera clavado en la cruz.  Nosotros nunca podremos imaginar o comprender completamente la horrible tortura, la humillación degradante y el dolor insoportable que nuestro Salvador soportó por nuestro bien.  Él sufrió para que tú y yo no tuviéramos que sufrir el azote de la enfermedad en nuestros cuerpos.  ¡Por los azotes que Él soportó, nosotros estamos sanados!  ¡Aleluya!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Discernimiento Y Sabiduría

 Inspiración De Gracia


Así que tengan cuidado de su manera de vivir.  No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.  Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.  Efesios 5:15-17, NVI

Jesús demostró cómo nosotros podemos estar seguros y protegidos al no actuar con presunción o irresponsabilidad, sino apoyándonos en la sabiduría de Dios.  Cuando el diablo trató de tentarlo a Él para que saltara del pináculo del templo, citando las Escrituras para decir que se suponía que los ángeles debían levantarlo con sus manos, nuestro Señor Jesús respondió diciendo: “Las Escrituras también dicen: ‘No pondrás a prueba al Señor tu Dios.’” (Mateo 4:7, NTV)  De la misma manera, no probemos al Señor tomando decisiones irresponsables e imprudentes que ignoran la Palabra escrita de Dios o el consejo piadoso hablado sobre nuestras vidas.

Cuando tú eres guiado por Su sabiduría, el Señor puede protegerte de tomar decisiones imprudentes.  Por ejemplo, alguien puede ofrecerte “la oportunidad de inversión de tu vida”.  Superficialmente, todo puede parecer estar bien y esa puede parecer una oportunidad legítima que no debes perder.  Pero antes de apresurarte a comprometerte con algo, ¿puedo animarte a que primero le pidas al Señor Su sabiduría y dirección?

Hay un principio del que podemos aprender en Isaías 11, donde dice del Señor que “espíritu de sabiduría y de inteligencia” reposará sobre Él, y que Él “no juzgará por lo que vean Sus ojos, no juzgará por lo que oigan Sus oídos.” (Isaías 11: 2-3, NALB)  Verás, hay un discernimiento y una sabiduría del Señor que van más allá de mirar la apariencia externa de un asunto.  Cuando tú lo invoques, Él te responderá y te dará una respuesta de paz.  ¡Si tú no te sientes en paz para continuar, no permitas que nadie te presione para que tomes una decisión de la que te arrepentirás!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince