recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 21 de agosto de 2026

No Te Sucederá Ningún Mal

 Inspiración De Gracia


Porque has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación.  No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.  Salmos 91:9-10

Cuando yo era estudiante, tomé un trabajo a tiempo parcial en una fábrica que producía refrigeradores.  Como cualquier adolescente, yo solo quería ganar algo de dinero extra.  No era un trabajo complicado.  Yo era parte de una línea de ensamblaje y todo lo que tenía que hacer era usar un taladro eléctrico para crear una abertura y sujetar un condensador de manera segura en la parte posterior de cada refrigerador.  Me la pasaba zumbando con el taladro eléctrico todo el día, ganándome el sustento.

En ese momento, yo tenía la costumbre de llevar conmigo un pequeño libro.  Era mi librito de versículos de la Biblia para memorizar, y yo lo leía y hablaba la Palabra de Dios 3 veces al día.  Durante ese período, había un versículo en particular en el Salmo 91 que yo confesaba todos los días: “No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.” (Salmos 91:10)  Esa era mi confesión diaria en la mañana antes de irme al trabajo, y durante mis descansos, mis compañeros de trabajo me veían sentado en alguna esquina, confesando este versículo.  Esta era una revelación muy poderosa para mí, y yo realmente quería que Su Palabra, y en particular esta verdad de la protección de Dios, se depositara en mi corazón.

Un día, mientras estaba ensamblando otro refrigerador, yo perdí el control del taladro eléctrico.  De alguna manera se me escapó de las manos y el taladro fue directo hacia mi estómago.  Todo sucedió muy rápido.  El taladro eléctrico, que giraba con toda su fuerza, golpeó mi estómago... y simplemente rebotó.  Algunos de los trabajadores que vieron lo sucedido corrieron, preocupados por mí.  ¡Fue entonces que me di cuenta que yo estaba completamente ileso!

Lo único que me vino a la mente en ese momento fue la escritura en la que yo había estado meditando.  Ese día, el versículo, “No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada,” cobró vida para mí.  Doy gracias por la protección divina del Señor sobre mi vida cuando yo era adolescente.  ¿No amas a nuestro maravilloso y hermoso Salvador?  Mientras meditas y declaras Sus promesas en Su Palabra, yo creo que también vas a ver Su poder salvador y libertador obrando a tu favor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 20 de agosto de 2026

El Amor Cumple La Ley

 Inspiración De Gracia



El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.  Romanos 13:10

¡Hay una revolución de la gracia que está sucediendo y está liberando a personas preciosas del poder del pecado!  El glorioso evangelio de la gracia produce vidas gloriosas, victoriosas y santas.  Si tú conoces a personas que están viviendo en pecado y afirman que están bajo la gracia, ¡tú sabes que ellos definitivamente no están viviendo bajo la gracia!  ¿Cómo podrían estarlo cuando la Biblia dice que el pecado no tendrá dominio sobre aquellos que no están bajo la ley sino bajo la gracia? (Romanos 6:14)  Los Diez Mandamientos no pueden producir santidad en las personas.  ¡La gracia es el poder para ir y no pecar más! (Juan 8:11)

También hay personas que creen que predicar la gracia de Dios les da a las personas licencia para pecar y respalda el libertinaje.  ¡Eso no es lo que hace la gracia de Dios en absoluto!  Por el contrario, la asombrosa gracia de Dios transforma el corazón de una persona y produce verdadera santidad, que no es solo exterior, también es profunda, íntima y comienza en el centro mismo del corazón de una persona.  La santidad es fruto de la gracia de Dios.

La palabra “santidad” en el Nuevo Testamento es la palabra griega hagiasmos, que algunas veces también se traduce como “santificación”.  En el momento en que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, tú fuiste justificado por la fe y hecho perfectamente justo.  Tú también fuiste hecho santo o santificado, lo cual es ser apartado para el Señor.  Y a medida que tú creces en la gracia y el conocimiento de Jesús, eres transformado progresivamente a Su imagen, de gloria en gloria. (2 Corintios 3:18)  Ahora, tú no puedes ser más justo porque ya eres 100% justo por la sangre de Jesús.  Pero bajo la gracia, tú puedes crecer en santidad en la manera en que vives tu vida.

Yo estoy totalmente a favor de la santidad y estoy vehementemente en contra del pecado.  En lo que difiero de algunos predicadores es en mi enfoque en cómo detener el poder del pecado y ayudar al pueblo de Dios a crecer en una mayor santidad.  Para muchos predicadores, la respuesta al pecado se encuentra en la predicación de los Diez Mandamientos.  Yo creo que la respuesta se encuentra en la predicación de Jesús y el evangelio de la gracia.

Ahora, escucha atentamente lo que voy a decir.  ¡Bajo la gracia, cuando experimentas el amor de nuestro Señor Jesús, tú terminas cumpliendo la ley!  Bajo la gracia, terminarás siendo santo.  ¡La gracia produce verdadera santidad!  Como proclama con valentía el apóstol Pablo en las Escrituras de hoy: “El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.”

Cuando el amor de Jesús está en ti, tú no puedes evitar cumplir la ley.  Cuando tu corazón está rebosando con la gracia y la amorosa bondad de Dios, tú no tendrás ningún deseo de cometer adulterio o asesinar, dar falso testimonio o codiciar.  Tú tendrás el poder para amar a tu prójimo como a ti mismo.  ¿De dónde viene este poder?  De estar firmemente arraigado y establecido en la gracia de Dios.  ¡Tú tienes el poder para amar, porque Él te amó primero! (1 Juan 4:19)  Por eso la Biblia declara que “el amor es el cumplimiento de la ley.”

De hecho, cuando el pueblo de Dios está bajo la gracia, este no solo cumple la letra de la ley, sino que también la excede y va la milla extra.  Por ejemplo, la ley te manda a no cometer adulterio, y hay personas que pueden cumplir solo la letra de la ley y no cometen adulterio exteriormente.  Sin embargo, en su interior, ellos no aman a sus cónyuges.  La gracia cambia todo eso.  La gracia no solo se ocupa de la superficie; esta va más profundo y le enseña al hombre a amar a su esposa como Cristo amó a la Iglesia.

Amigo, el cristianismo tiene que ver con el amor de Dios por ti.  Es Su amor por ti y en ti lo que da como resultado la transformación interior de tu corazón.  El cristianismo no es una religión; es una relación.  El cristianismo no se trata de una lista de lo que se debe y no se debe hacer; se trata de intimidad, amor y un corazón cálido y palpitante.  Experimenta y prueba primero la gracia de Dios, ¡y Su amor seguramente te hará vivir una vida santa!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 19 de agosto de 2026

Solo Cree

 Inspiración De Gracia



Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.  Juan 3:14-15, RVR60

¿Sabes por qué Jesús eligió la cruz?  Él fue a la cruz para que todo aquel que cree en Él pueda recibir el regalo de la vida eterna.

Todo aquel que cree.  Eso es todo lo que tú necesitas hacer para entrar en la herencia que fue comprada para ti con la sangre del Hijo de Dios.  Cree en ÉL.  Cree en Jesús.  Cree en lo que Él ha hecho por ti en la cruz.  Cree que todos tus pecados le fueron imputados a Él y toda Su justicia te fue imputada a ti. (2 Corintios 5:21)  Cree en el intercambio divino.  Cree en Su amor.  Cree que todos tus pecados fueron castigados en la cruz y que a través de Jesús, tú recibiste los regalos de la justicia y la vida eterna.

Mira nuevamente Juan 3:15.  Dime, ¿quién califica para la salvación?  La Palabra de Dios no dice: “Todo el que le obedece perfectamente y guarda todos Sus mandamientos.”  No dice: “Todo el que nunca vuelva a fallar.”  Simplemente dice: “Todo aquel que en Él cree.”  Todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  ¡La única acción necesaria de tu parte es creer!

Pastor Prince, ¿cómo puede el simple hecho de creer en Jesús hacerme justo?  Debe haber algo más que yo debo hacer para ganarme y merecer el amor de Dios por mí.

No lo descartes solo porque suena simple, y no subestimes el poder de creer lo que es correcto.  Cuando tú crees lo correcto —cuando crees que eres hecho justo por medio de Jesús— tú resultas produciendo el fruto de la justicia.  El apóstol Pablo se refiere “al fruto de justicia” en Filipenses 1:11, y él especifica que es “por medio Jesucristo.”  Cuando pongas tus ojos en Jesús y solamente en Jesús como la fuente de tu justicia y perdón, vas a terminar produciendo frutos de justicia, de santidad y de carácter moral.

De hecho, la Biblia nos dice que cuando nosotros no vemos o nos olvidamos de que hemos sido limpiados de nuestros pecados pasados, terminamos careciendo de dominio propio, piedad y amor fraternal. (2 Pedro 1:5-9)  ¿Puedes ver cómo cuando tú crees correctamente, vas a terminar viviendo bien?  ¡Así que haz de Jesús, Su perdón y Su amor el centro de cada parte de tu vida!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince