recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 18 de octubre de 2026

Toca El Cuerno De Carnero

 Inspiración De Gracia


Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es!  E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  Juan 19:30

Veo a una nueva generación del pueblo de Dios emergiendo a medida que la revolución de la gracia recorre el mundo.  La verdad es que solo la gracia, que se encuentra en la persona de Jesucristo, puede llevarnos a la tierra prometida.

Moisés, quien representa la ley, está muerto. (Josué 1:2)  Y solo Josué (Yehowshua en hebreo), un tipo de Cristo, puede llevarnos a la tierra prometida.  Nosotros no podemos entrar en ella basados en el pacto mosaico obsoleto.  No podemos heredarlo basados en nuestros esfuerzos por ser justificados guardando perfectamente los Diez Mandamientos.

Nosotros solo podemos heredarlo por medio de la fe en la gracia de nuestro Señor Jesús.  No es por nuestras obras que nosotros heredamos las promesas de Dios, sino por la perfecta obra terminada de Cristo.

¿Cómo se derrumbó el muro de Jericó que se interponía entre el pueblo de Dios y la tierra prometida?  ¿Tuvo el pueblo de Dios que usar su propia fuerza para derribar el muro?  ¿Tuvieron ellos que luchar contra un ejército?  No, con solo el sonido de los cuernos de carnero y con un gran grito, Dios hizo que el muro se derrumbara.

El cuerno de carnero es una hermosa imagen de la muerte de nuestro Señor Jesús.  El carnero tenía que morir para que se obtuviera el cuerno.  El sonido del cuerno de carnero es, por lo tanto, una proclamación de la muerte y la obra terminada de nuestro Señor.  En la cruz, cuando Jesús pagó completamente por todos nuestros pecados con Su sangre, Él proclamó: “¡Consumado es!”

Es la sangre derramada de Jesús lo que nos saca del cautiverio y nos lleva a la tierra prometida.  Lo que las diez plagas de Moisés no pudieron hacer, lo hizo la sangre de Jesús.  Fue la sangre de Cristo, tipificada por la sangre del cordero aplicada a los dinteles y postes de las puertas de las casas hebreas, lo que hizo que Faraón, un tipo de Satanás, finalmente liberara al pueblo de Dios.

Dios arrojó Su carta de triunfo —¡la sangre de Su Hijo!  Así que, fue Su Hijo, el verdadero Cordero de Dios, quien los sacó de Egipto y también fue Su Hijo quien los llevó a la tierra prometida.  ¡Todo es Cristo y solo Cristo!

¿Por qué los milagros de Moisés no pudieron liberar al pueblo de Dios?  Porque fueron milagros de juicio.  El juicio y la condenación no te liberarán, solo el amor y la gracia de nuestro Señor Jesús, quien derramó Su sangre en el Calvario por ti, puede hacerlo.

Amigo, ¿estás escuchando hoy acerca de los juicios de la ley o estás oyendo tocar el cuerno de carnero?  Uno condena y trae muerte, el otro libera y da vida.  Uno hace que permanezcas en la esclavitud del pecado y vivas una vida derrotada, el otro te da poder para liberarte y reinar en la vida.

¡Hoy, asegúrate de estar escuchando el verdadero evangelio que hace que las ataduras y las adicciones se derrumben y caigan como lo hicieron los muros de Jericó!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 17 de octubre de 2026

La Clave De La Fe

 Inspiración De Gracia


Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.  Hebreos 12:2

Como seres humanos, nosotros no solo somos propensos a enfocarnos en cada pequeño defecto de nuestra estructura física y emocional, sino que también tenemos la tendencia de identificar, recordar y reproducir en nuestra mente los pecados, las faltas y los errores que hemos cometido.  Nos condenamos a nosotros mismos incluso por nuestras faltas más pequeñas en lugar de centrarnos en cómo Dios realmente nos ve —perfectos en Cristo.

Es por eso que se necesita fe para creer que Dios te ve justo.  Se necesita fe para creer que Él no te ve en tus pecados, que Él no observa pecado o iniquidad en ti.  Se necesita fe para creer que Él quiere decir lo que dice cuando dice: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.” (Hebreos 8:12)  ¡Se necesita fe para creer que Dios no recordará tus faltas y tus equivocaciones!

Pero Pastor Prince, mis pecados están justo frente a mí.  ¿Cómo puedo tener fe para creer que Dios no los ve?

Amigo, la clave de la fe se encuentra en buscar la fuente de la fe —Jesús.  Como dice la Biblia, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.” (Hebreos 12:2)  ¡Tu fe para creer se encuentra en Jesús!  La Biblia Amplificada lo expresa de esta manera: “Apartando la mirada [de todo lo que distraiga] hacia Jesús, quien es el Líder y la Fuente de nuestra fe [dando el primer incentivo para que creamos] y también es su Consumador [llevándola a la madurez y perfección].”

En otras palabras, aparta la vista de tus propios defectos, imperfecciones, faltas y equivocaciones, y solo fija tus ojos en Jesús.  Cuanto más veas a Jesús y Su obra terminada, más fe surgirá en tu corazón para creer que todos tus pecados son verdaderamente perdonados.  Tú puedes comenzar desde cero y tener un nuevo inicio en Cristo.  ¡Lo viejo se fue y lo nuevo llegó!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 16 de octubre de 2026

Hay Algo Especial En Ti

 Inspiración De Gracia


Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.  1 Pedro 2:9

Es la presencia manifestada del Señor, Su glorioso poder obrando en tu corazón y a través de tus manos lo que hará que todo lo que tú toques prospere con los resultados al estilo de Jesús.  De hecho, ¡incluso tu crítico más duro tendrá que concluir que el Señor está contigo y está prosperando la obra de tus manos!

Amado, deja de mirar tus circunstancias externas o la posición en la que te encuentras.  Ya sea que tu empleador sea un creyente o no, ¡Jesús puede hacer que TODO lo que tú haces prospere, cuando tú dependes de Su favor inmerecido en tu carrera!

Y créeme, cuando eso comience a suceder, tu empleador se sentará y notará que hay algo especial en ti.  ¡Tú destacarás entre la multitud!

Recuerda que el mismo Señor que estaba con José está contigo hoy.  Su nombre es Jesús y debido a que Jesús está contigo, ¡tú puedes esperar tener buen éxito en todo lo que haces!

Por ejemplo, cuando te pongan a cargo de un proyecto de ventas, cree que tu equipo de ventas alcanzará niveles de ventas que nunca antes fueron alcanzados en tu organización.  Cuando supervises las finanzas de una empresa, cree que encontrarás las formas legales de ayudar a tu empresa a ahorrar en gastos operativos y a aumentar su flujo de caja como nunca antes.

Cuando te asignen una función de desarrollo empresarial, cree que Jesús hará que se abran puertas que siempre han estado cerradas para tu empresa debido a Su favor inmerecido sobre tu vida.

Quizás tu empresa sea solo un pequeño emprendimiento de Tecnologías de la Información en Silicon Valley, pero por alguna razón, les gustarás a todos los grandes del negocio.  Ellos no pueden identificar qué es, pero saben que hay algo especial en ti que los hace competir para encontrar la manera de colaborar contigo, ¡dejándote muchas opciones abiertas!

Quizás tú eres un ama de casa.  También puedes esperar que la presencia de Jesús en tu vida te de favor delante de tus hijos.  En lugar de resistirte constantemente y discutir contigo, te encontrarán a ti y a tus palabras irresistibles.  Dios puede aumentar tu influencia sobre ellos.

Amigo, ese es el favor inmerecido de Dios en acción.  En lo natural, es posible que no estés calificado y no tengas experiencia, pero recuerda que todas tus descalificaciones existen en el ámbito de lo natural.

¡Tú, amado, vives y operas en el reino sobrenatural!  El Señor Jesús está contigo al cien por ciento.  Tú eres una persona exitosa a los ojos del Señor y si dependes de Él, Él hará que todo lo que tocan tus manos prospere.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince