recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 21 de mayo de 2026

Continúa En La Gracia De Dios

Inspiración De Gracia


Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne?  Gálatas 3:3

¿Cómo te impactó Jesús por primera vez?  ¿Fue a través de la ley o fue Su gracia en tu vida lo que tocó tu corazón?  Todos comenzamos nuestra relación con el Señor porque fuimos impactados por Su amor y Su gracia.  Entonces continuemos en esa gracia.

Pablo advirtió a los gálatas que no se volvieran a la ley después de comenzar en la gracia.  Él dijo: “Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia [favor inmerecido] de Cristo, para seguir un evangelio diferente; que en realidad no es otro evangelio, solo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.” (Gálatas 1:6-7)

Pablo se toma esto muy en serio.  Él llama a cualquier evangelio aparte del evangelio de la gracia (el favor inmerecido de Dios) una perversión.  Intentar ser justificado por las obras de los Diez Mandamientos es una perversión del evangelio de Cristo.

Pablo, sin rodeos, preguntó a la iglesia en Galacia: “¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por el oír con fe?  ¿Tan insensatos sois?  Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne [esfuerzo propio]?” (Gálatas 3:2-3).

Pablo les estaba diciendo: “Ustedes comenzaron creyendo en Su gracia, ¿por qué ahora dependen de sus propias obras?  ¡Eso es una locura!  ¡Deberían continuar en Su favor inmerecido!”  Estas son palabras fuertes de parte de Pablo.

No comiences en la gracia y termines en la ley.  ¡No comiences con el nuevo pacto, solo para regresar al antiguo pacto!  Hay quienes dicen que la ley no los justifica, pero creen que deben guardar la ley para santificarse.  Amigo, tanto la justificación como la santificación vienen solo por nuestra fe en la obra terminada de Jesús.

Cuando tú estás establecido en el nuevo pacto de la gracia, vas a experimentar un tremendo sentido de confianza y seguridad en Cristo.  Cuando tu confianza está en Su favor inmerecido y no en tu desempeño, tú no vas a sentirte como si estuvieras constantemente entrando y saliendo de Su favor y aceptación.

Es lamentable que algunos creyentes se hayan vuelto a poner a sí mismos bajo el antiguo pacto sin darse cuenta.  Algunas veces, ellos sienten que Dios está de su lado, pero otras veces, sienten que Dios está lejos de ellos.  A veces, ellos sienten que Dios está satisfecho con ellos, pero otras veces, sienten que Dios está enojado con ellos.

Todos estos sentimientos se basan predominantemente en su propia evaluación de cómo ellos se han desempeñado, cómo se sienten acerca de sí mismos y no en cómo los ve Dios.  Debido a que no existe una base bíblica del nuevo pacto para tales evaluaciones, ellos terminan decidiendo arbitrariamente si merecen las bendiciones y el favor de Dios en sus vidas o no, cuando de hecho, ellos en realidad tienen acceso a Sus bendiciones todo el tiempo, simplemente debido a Jesús y Su obra terminada en la cruz.

Hoy, piensa, habla y actúa sabiendo que no se trata de ti ni de tus obras —se trata de Jesús y solo de Él, ¡y sal a recibir Sus bendiciones para ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 20 de mayo de 2026

Mira Fijamente

 Inspiración De Gracia


“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna.”  Juan 3:14-15

Quiero mostrarles algo poderoso en la historia de Moisés levantando la serpiente de bronce en el desierto cuando el pueblo de Israel estaba siendo mordido por serpientes.  Creo que esto te liberará para participar de la Santa Cena con una mayor revelación cada vez que vengas a la Mesa del Señor.

En el relato de esta historia en Números 21, leemos que aunque muchos murieron por las mordeduras de las serpientes, cualquiera entre los hijos de Israel que miraba a la serpiente de bronce era sanado.  La palabra hebrea que se usa para mirar en Números 21:9 es nabat, que significa “mirar fijamente”.

De la misma manera, cuando tú participes de la Santa Cena, se consciente de Jesús, y de cómo Él llevó todos tus pecados y todas tus enfermedades en Su propio cuerpo.  No participes con la consciencia de los síntomas en tu cuerpo.

Amado, sé que las oleadas de náuseas que te inmovilizan son reales.  Que la dificultad para respirar con la que has estado luchando es real.  Que el dolor que atraviesa tu cabeza con cada movimiento es real, así como las dolorosas mordeduras de las serpientes ardientes fueron reales para el pueblo de Israel.

En este momento, oro para que todo dolor y todo malestar sean arrancados de tu cuerpo en el poderoso nombre de Jesús.  Nuestro Señor Jesús llamó a la sanidad “el pan de los hijos.” (Mateo 15:26)  Si tú eres un hijo de Dios, la sanidad te pertenece.

Pero amigo, tu sanidad no vendrá por estar enfocado en tu condición.  Tu sanidad vendrá cuando tú hagas lo que hizo el pueblo de Israel —ellos apartaron la vista de sus heridas y miraron a la serpiente de bronce levantada sobre el asta.

Hoy, al participar de la Santa Cena, tómala en memoria de tu Señor Jesús y no en memoria de tu dolor.  Míralo a Él fijamente y con la expectativa de que Él te salvará y te sanará.

Míralo a Él levantado en la cruz, siendo juzgado con tu enfermedad.  Si tienes un problema en tu riñón, mira el riñón de Jesús golpeado por tu enfermedad, en la cruz.  Si tienes una condición degenerativa en tu columna vertebral, mira la columna vertebral de Jesús golpeada con esa condición, en la cruz.

Cuando tú ves el cuerpo de Jesús golpeado con tu enfermedad, esta no puede permanecer en ti.  Incluso si tú tienes una enfermedad “terminal” a causa de la cual otros han muerto, ¡míralo a Él y recibe tu sanidad!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 19 de mayo de 2026

Depende Del Señor Para Tu Momento Preciso

 Inspiración De Gracia


Ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.  Eclesiastés 9:11, RVR60

Amado, nunca olvides que “ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes... sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.”  Dios quiere que tú tengas tu momento preciso —Su momento, y nada es dejado al azar porque tú eres hijo de Dios.

El Salmo 37:23 dice: “El Señor dirige los pasos de los justos; se deleita en cada detalle de su vida.”  Tú eres ese “justo” porque tú eres la justicia de Dios en Cristo.

Ahora, mira la palabra “acontecen”.  En el texto hebreo original, ésta es la palabra qarah, que significa “encontrarse, reunirse (sin arreglo previo), tener la oportunidad de estar presente”.  En pocas palabras, significa “acontecimiento preciso”.

Amigo, tú puedes confiar en que Dios te hará estar en el lugar correcto en el momento correcto, ¡para que los acontecimientos correctos sucedan en tu vida!  Estoy seguro de que estarás de acuerdo en que estar en el lugar correcto en el momento correcto es una enorme bendición.  Tú, ciertamente no querrás estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.  Eso puede llevar a resultados desastrosos.

Pero incluso si tú piensas que estás en el lugar equivocado en el momento equivocado, como cuando te ves atrapado en un congestionamiento o cuando pierdes el tren, no te agites demasiado.  Una demora puede convertirse en la protección de Dios de un accidente que se avecina.  ¡Algunas veces, una demora de solo unos segundos puede representar la diferencia entre la vida y la muerte!

En 2001, un hermano de mi iglesia me escribió para compartir que la oficina de su hijo estaba en las torres gemelas de Nueva York.  Una mañana en particular, el despertador de su hijo no sonó y él terminó perdiendo el tren que tomaba regularmente para ir al trabajo, y llegó tarde al trabajo.  Si él hubiera llegado a tiempo esa mañana, él habría estado en su oficina cuando los aviones se estrellaron contra el edificio durante los devastadores ataques terroristas del 11 de septiembre.

En 2003, otro hermano de mi iglesia estaba en Yakarta, Indonesia, por un viaje de negocios.  Él se alojaba en el hotel Marriott y estaba en el vestíbulo cuando una bomba estalló en las afueras del hotel.  La bomba atravesó el vestíbulo y él vio un cuerpo que volaba a su lado mientras la explosión ensordecedora reverberaba a su alrededor.

Después de que el polvo se asentó, él halló sangre salpicada sobre él y escombros esparcidos por todas partes, pero sorprendentemente, él estaba completamente ileso.  En el preciso momento en el que la bomba explotó, aconteció que él caminaba por detrás de una columna que lo protegió del impacto de la explosión.  ¡Piensa en lo que le habría pasado si él hubiera pasado por esa columna solo unos segundos antes o después de que la bomba estallara!

No importa cuán inteligente seas, cuán grande sea tu cuenta de ahorros o cuán prestigioso pueda ser tu apellido, no hay forma de que tú puedas saber de antemano cuándo colocarte detrás de una columna justo cuando una bomba, sobre la cual no sabes que existe, explota cerca de ti.

Solo Dios puede ponerte en el lugar correcto en el momento correcto.  Fue el Señor quien colocó a este hermano detrás de la columna en el momento preciso.  Sus pasos fueron literalmente ordenados por el Señor.  ¡Toda la gloria sea a Él!  ¡Jesús es nuestra verdadera columna de protección!

La fidelidad de Dios en proteger a Sus amados al ponerlos en el lugar correcto en el momento correcto fue demostrada incluso más recientemente.  Dos explosiones masivas sacudieron nuevamente Yakarta, Indonesia, en la mañana del 17 de julio de 2009, y esta vez tanto el hotel Marriott como el Ritz-Carlton fueron blanco de ataques terroristas.

Una señora de nuestra iglesia estaba en el vestíbulo del Ritz-Carlton cuando una de las bombas detonó en el restaurante cercano donde los huéspedes estaban desayunando.  La fuerza de la explosión lanzó fragmentos de vidrio volando a su lado, rasgando los cuerpos de otros huéspedes que estaban parados frente a ella.  ¡Sorprendentemente, ella estaba completamente ilesa!

Ella compartió que inicialmente había planeado desayunar en ese mismo restaurante en el momento en que la bomba explotó.  Eso ciertamente la habría puesto en el lugar equivocado en el momento equivocado.  Si ella lo hubiera hecho, la explosión en el restaurante podría haberla matado.

Sin embargo, ella compartió que la razón por la que ella perdió su hora habitual del desayuno esa mañana fue porque estaba absorta en la lectura de devocionales de mi libro de devocionales Destinados Para Reinar y estaba pasando tiempo con el Señor en su habitación del hotel.  ¡El “retraso” que experimentó al leer mi libro la mantuvo alejada del restaurante y le salvó la vida!  ¡Alabado sea Jesús!

Amigo, nada sucede por casualidad —¡el Señor sabe cómo ponerte en el lugar correcto y en el momento correcto!  Tú puedes depender de Jesús para tus acontecimientos correctos.  Todos ellos vienen por Su favor inmerecido.

En el nuevo pacto de la gracia, la Biblia dice que el Señor Mismo escribe Sus leyes en tu corazón. (Hebreos 8:10)  Él puede hablarte y guiarte en todo lo que hagas.  ¡Permítele que te guíe sobrenaturalmente!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince