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lunes, 8 de junio de 2026

Cambia Tu Forma De Pensar

 Inspiración De Gracia


No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente.  Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.  Romanos 12:2, NTV

Cuando escuchas una prédica que dice que necesitas arrepentirte, ¿tu primera impresión de arrepentimiento es algo que involucra pena y tristeza?  Si vamos a arrepentirnos, es importante que en primer lugar nosotros sepamos lo que significa la palabra “arrepentirse”.  Esta es la palabra griega metanoeo, que simplemente significa “cambiar la mente de uno”.  Arrepentimiento simplemente significa cambiar tu forma de pensar.

Esto significa que incluso si nosotros no usamos la palabra “arrepentirse” todo el tiempo con el pueblo de Dios, cada vez que ellos se sientan bajo la predicación ungida de Su Palabra, el arrepentimiento está sucediendo —sus mentes están cambiando respecto a sus creencias antiguas que los mantenían cautivos y ellos están recibiendo la verdad que los hace libres.

Incluso mientras tú lees esto, el arrepentimiento está sucediendo.  Tú estás renovando tu mente con las buenas nuevas de Jesús.  Te estás volviendo cada vez más y más consciente de Su obra terminada y de tu justicia en Cristo.  Cuando tú comienzas a recibir la revelación de que ya no estás bajo el antiguo pacto de la ley, sino que ahora estás bajo el nuevo pacto de gracia, ¡la Biblia llama a esto arrepentimiento!

Quiero compartir el testimonio de alabanza de Dave, que reside en Dallas.  Su historia demuestra cómo la verdad libera nuestras mentes de las viejas creencias que nos mantienen en cautiverio, y nos roban el gozo y la victoria en nuestras vidas:

Durante mucho tiempo, mi esposa y yo creímos que, aunque fuimos salvados por gracia, era a través de nuestros esfuerzos propios que podíamos convertirnos en los cristianos que estábamos llamados a ser.  Nos sentamos bajo un ministerio que nos enseñó que cada uno debía caminar su vida cristiana haciendo “buenas obras”, así que ambos servimos en el ministerio de niños, dirigimos un estudio bíblico, servimos la Santa Cena, diezmamos y trabajamos en las escuelas bíblicas de vacaciones durante los meses de verano.

Hicimos todo esto porque nos enseñaron que esto “agradaría” a Dios.  Lo triste fue que mientras más intentábamos “agradar” a Dios, menos disfrutábamos servirle.  Con el tiempo, esto se volvió tan parecido a trabajar que casi dejamos de servir y nos resignamos a vivir una vida cristiana poco satisfactoria.

Luego, hace poco más de un año, nos encontramos con su transmisión televisiva.  Escuchamos hambrientos lo que usted compartía y supimos que este era el mensaje y la revelación que nos cambiaría como cristianos.

Todas las noches durante el mes siguiente, mi esposa leía en voz alta extractos de uno de sus libros y nos asombraban las enseñanzas, los ejemplos y las revelaciones que estaban en el libro (y que transformaban nuestras vidas).  Discutíamos alrededor de ellos hasta altas horas de la noche, maravillados por la revelación de la gracia y el amor de Dios.  El poder de esas revelaciones en el libro comenzó un proceso que hoy aún continúa.

Por ejemplo, todos los pensamientos que teníamos acerca de lo que agradaría a Dios, cambiaron radicalmente.  Ya no vivíamos bajo una nube de condenación porque no leímos la Biblia el tiempo suficiente, porque no nos arrepentimos u oramos lo suficiente, porque no servimos lo suficiente o no dimos lo suficiente para disfrutar de las bendiciones de Dios.  La fe y el amor por el Señorsimplemente surgieron en nuestros corazones cuando nosotros descubrimos que no se trataba de nosotros, en absoluto, sino de la obra terminada de Jesús en la cruz, que era Su justicia y solo Su justicia lo que calificaba a mi esposa y a mí para todas las bendiciones de Dios.

La alegría volvió a nuestras vidas y nuestra relaciónentre nosotros cambió.  Ya no nos condenábamos el uno al otro, sino que nos amábamos tal como estábamos experimentando a Dios amándonos.  Esto cambió nuestra relación con Él y continúa impactando a nuestra familia hasta el día de hoy, mientras continuamos sentados bajo el ministerio de la gracia.

Además, el gozo de servir ha vuelto a nosotros, ya que ahora es una expresión de lo que Dios ha derramado en nosotros a través de Su gracia.  Ya no vemos servirle a Él como una “trabajo” sino como un honor y un privilegio.  ¡Estamos muy agradecidos con Él por guiarnos como pareja a alimentarnos de Su amor por nosotros a través de la obra terminada de Jesucristo!

¿Has visto que lo que tú crees acerca de Dios impacta poderosamente tu vida entera?  Cuando tú permites que la verdad de Su amor y Su gracia reemplace las creencias equivocadas que están en tu mente acerca de Él, hallarás que el gozo, la satisfacción y la victoria reemplazan la derrota, el agotamiento y la esclavitud en todas las áreas de tu vida.  ¡Mantente escuchando y alimentándote de la palabra de Su gracia, y como Dave, mira a Dios transformarte a ti, a tu familia y a tu ministerio de gloria en gloria!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 7 de junio de 2026

Conoce Su Voluntad

 Inspiración De Gracia


“El ladrón solo viene para robar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”  Juan 10:10

¿Estás luchando actualmente contra una condición médica y te preguntas si la enfermedad de alguna manera vino de Dios?  Quizás pienses que Él te está castigando por algo que hiciste y que hay una lección que Él quiere que aprendas.

Si tú has creído alguna de las mentiras anteriores, entonces has sido presa de Satanás, quien es el gran engañador y padre de la mentira. (Apocalipsis 12:9, Juan 8:44, NTV)  Su modus operandi es engañarte y su estrategia maestra es convencerte de que la enfermedad en realidad viene de Dios.

Quiero que sepas en términos inequívocos que tu Padre celestial te ama y quiere que estés bien.  Él no quiere que tu vida se vea truncada por una enfermedad y nunca es parte de Su plan que tú o tus seres queridos sufran alguna enfermedad o dolencia.

Quiero que tengas esto muy claro: hay un enemigo que quiere destruirte.  Nuestro Señor Jesús dijo que Satanás vino para robar, matar y destruir.  Satanás es un homicida. (Juan 8:44)

Cuando Satanás engañó a Adán y Eva en el jardín del Edén, el pecado entró en el mundo.  Pero el hombre no solo perdió su posición en la justicia.  Nosotros también perdimos nuestra relación con Dios y la confianza que da el saber lo que Su corazón siente por nosotros.  El temor y la condenación entraron, robándonos nuestra fe y nuestra confianza en un Dios bueno.

Satanás quiere robarte tu salud, tu juventud y tu alegría.

Él quiere destruir todos los sueños que tú has acariciado y arrancarte del abrazo de las personas en tu vida.  Él quiere matarte porque él sabe que hay un llamado y un propósito en tu vida que solo tú puedes cumplir, y quiere encontrar todas las formas de apagarte.

Cada vez que te das cuenta que a ti o a tus seres queridos les han robado, ya sea en salud, finanzas o relaciones familiares, Dios nunca está detrás de eso.  El hombre fue creado para disfrutar de todo lo que Dios ha provisto y eso incluye la salud.

Nuestro Señor Jesús dijo que Él vino para que nosotros “tengamos vida, y para que la tengamos en abundancia”. Cuando dijo esto, Él no se refería simplemente a la vida biológica.  La palabra griega que se usa aquí para vida es zoe, y esta se refiere a la forma más elevada de vida, la vida por la que Dios vive.  Él no quiere que tú simplemente sigas respirando. Él vino para darte una calidad de vida que Dios mismo posee, una vida que está más allá de la vida humana ordinaria.

¿Puedes ver lo que Su corazón siente por ti?  Él quiere que tú vivas una vida larga y satisfactoria, llena de Su bondad, Su plenitud y Su paz.  ¡Esa es su voluntad para ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 6 de junio de 2026

La Definición Correcta De Justicia

 Inspiración De Gracia


No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  Gálatas 2:21

¿Qué tiene que ver el entendimiento correcto de tu justicia con esperar que algo bueno te suceda hoy?  ¡Todo!

Muchos creyentes asocian su justicia con una lista de cosas que ellos tienen que hacer, y si cumplen con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de su comportamiento, entonces se sienten “injustos”.  Pero estos son la definición y el entendimiento equivocados de nuestra justicia.

Volvamos a lo que dice la Biblia.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] lo hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo].”  Nosotros no somos justos debido a que hacemos lo correcto.  Nos volvimos justos debido a lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Nuestra “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras acciones correctas.  Esta está basada completamente en las acciones correctas de Jesús.  El cristianismo no se trata de actuar correctamente para llegar a ser justo.  Se trata de creer correctamente en Jesús para volverte justo.

¿Te das cuenta de que hemos sido condicionados a asociar el ser bendecidos con hacer lo correcto?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de mérito mediante el cual es necesario cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar cierto estado de justicia.  Todo suena muy noble, abnegado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han hecho merecedores de nuestra justicia.

Pero Dios no está mirando tu nobleza, tus sacrificios o tus buenas obras para justificarte.  Él solamente está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!

Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer todo lo posible por guardar los Diez Mandamientos para llegar a ser justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Esto es tan claro como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para ser limpio y justo ante Dios”.

El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [el favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.”  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él está diciendo efectivamente que si tú dependes de tus buenas obras, tus acciones y tu habilidad para guardar perfectamente los Diez Mandamientos, para llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano”, ¡para nada!

Así que, no frustres la gracia de Dios al depender de tus buenas obras para hacerte justo por ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que estás justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado, y puedes esperar que algo bueno te suceda hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince