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domingo, 8 de febrero de 2026

Ven A Jesús Tal Como Eres

 Inspiración De Gracia


Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi saco y me has ceñido de alegría.  Salmos 30:11

Amigo, tú eres favorecido y aceptado por Dios hoy debido a Su favor inmerecido.  Incluso si tu vida es un desastre, Él puede tomar tu desorden y convertirlo en algo hermoso.  Ven a Él tal como eres.

Hace años, uno de los miembros de mi iglesia de repente dejó de ir a la iglesia por mucho tiempo.  Yo me reuní con él para saber cómo estaba y ver si todo estaba bien.  Él fue muy honesto conmigo y me dijo que estaba pasando por muchos problemas en su matrimonio y que ahora era adicto al alcohol.  Luego, dijo esto: “Déjame arreglar mi vida, luego volveré a la iglesia.”

Sonreí y le pregunté: “¿Tú te limpias antes de bañarte?”  Me di cuenta por su expresión que él estaba desconcertado por mi pregunta, así que le dije: “Ven al Señor tal como eres.  Él es el baño.  Él te limpiará.  Él pondrá tu vida en orden para ti y hará que toda adicción pierda el control sobre ti.  ¡Tú no tienes que usar tus propios esfuerzos para limpiarte antes de bañarte!”

Me complace mucho compartir que este precioso hermano pronto regresó a la iglesia y Jesús cambió su vida.  Hoy, él está felizmente casado, bendecido con una hermosa familia y es uno de mis líderes clave de confianza.  Eso es lo que hace el Señor cuando tú vienes a Él tal como eres y le permites amarte a plenitud.  Él hará todas las cosas hermosas en tu vida.

Hay muchas personas hoy que son como este hermano.  Ellos quieren arreglar sus vidas por sí mismos antes de venir a Jesús.  Tienen la impresión de que necesitan santificarse antes de poder entrar en la santa presencia de Dios.  Sienten que están siendo hipócritas si no ordenan sus vidas antes de venir a la iglesia.

Nada más lejos de la verdad.  Tú nunca podrás hacerte lo suficientemente santo para calificar para las bendiciones de Dios.  Eres hecho santo, justo y limpio por la sangre de Jesucristo, y es Su posición como justo la que te califica —nada más y nada menos.

Así que, deja de tratar de limpiarte por ti mismo antes de venir al Señor.  Ven a Jesús con todo tu desorden, todas tus adicciones, todas tus debilidades y todos tus fracasos.  Dios te ama tal como eres.

Sin embargo, Él también te ama demasiado como para dejar que sigas siendo el mismo.  Amigo, cuando tú vienes a Jesús, Él se convierte en tu “baño”.  ¡Él te lavará y te dejará más blanco que la nieve!  ¡Salta al baño hoy y permite que Jesús te haga perfecto, justo y santo a los ojos de Dios!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 7 de febrero de 2026

Nuestro Fundamento Inquebrantable

 Inspiración De Gracia


Y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa, todavía estáis en vuestros pecados… Más ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.  1 Corintios 15:17, 20-22

¡El apóstol Pablo proclama que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos en las escrituras de hoy!  Y porque Él ha resucitado, tú ya no estás más en tus pecados.  La resurrección de Jesús es la prueba viviente de que todos tus pecados han sido total y completamente perdonados.

Nuestro perdón no depende de nosotros ni de lo que hayamos hecho o no, de modo que nadie puede jactarse de haber ganado su perdón por sus propios esfuerzos.  “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8–9)

Por medio de la fe en la obra terminada de Jesús en la cruz, nosotros hemos recibido el regalo de la salvación.  Cuando algo es un regalo, esto significa que tú no puedes trabajar por ello, ni ganarlo o merecerlo.  El dador extiende un regalo sobre el destinatario, y Jesús dio Su propia vida para rescatar la tuya.

Pero Pastor Prince, yo no merezco el perdón.

Tienes toda la razón.  Nosotros merecíamos el castigo por todos los pecados que hemos cometido y que cometeremos durante nuestra vida.  Merecíamos la muerte, pero Jesús tomó esa muerte por nosotros y nos dio vida eterna.  Él tomó lo que nosotros merecíamos y nos dio lo que no merecemos.  Es por eso que somos salvos por gracia —Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos— por medio de la fe.

Ahora, recuerda esto siempre: ¿Cómo fuiste salvado?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fueron perdonados todos tus pecados?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fuiste hecho justo?  Por gracia por medio de la fe.  Este es tu fundamento inquebrantable, construido sobre la obra terminada de Jesucristo.

No permitas que ninguna enseñanza disminuya la cruz de Jesús en tu vida y haga de la salvación, el perdón y la justificación cosas por las cuales tú tienes que trabajar a fin de mantenerlas y conservarlas.  Tú recibiste salvación, perdón y justificación por gracia por medio de la fe en la obra terminada de Jesús, y estos están asegurados por Su obediencia al Padre en la cruz:

“Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres.  Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.”  —Romanos 5:18–19

La justicia no tiene que ver con hacer lo correcto.  La justicia se trata de creer correctamente.  Tú eres hecho justo a los ojos de Dios cuando crees o pones tu fe en Cristo y Su sacrificio por ti.  Es a través de la obediencia de Jesús que nosotros hemos sido hechos justos y justificados de todos nuestros pecados.  La justificación es nuestro Señor Jesús quitando toda la culpa y el castigo del pecado, y proclamando que hemos sido hechos justos por Su sangre derramada.

Amado, cuando seas golpeado por la voz de acusación y condenación a causa de tus fallas, cree y aprende a declarar que tú eres salvado, perdonado y hecho justo (justificado) por gracia por medio de la fe en Cristo.  Tú verás Su favor, sabiduría, poder y todos los beneficios de Su obra terminada liberados en tu situación, para cambiarla por completo, para Su gloria.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

viernes, 6 de febrero de 2026

El Secreto De David

Inspiración De Gracia


Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen.  Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.  Colosenses 1:17-18

¿Te has preguntado alguna vez por qué Dios llamó a David “un hombre conforme a Mi corazón” (Hechos 13:22)?  ¿Qué lo hizo tan especial y cómo podemos nosotros ser también un hombre o una mujer conforme al corazón de Dios?

Yo creo que David era especial porque él se ocupó de algo que tenía la mayor importancia en el corazón de Dios.  Él se ocupó de un pensamiento y un objetivo divinos en el corazón de Dios e hizo un voto a Dios en el desierto, de devolver el arca del pacto al lugar que le corresponde entre el pueblo de Dios en Jerusalén. (Salmos 132:1-5)  Debido a que David le dio tanta importancia a traer de vuelta el arca, Dios lo consideró un hombre conforme a Su propio corazón.

Durante más de veinte años, el rey Saúl había dejado el arca en un lugar montañoso llamado Quiriat-jearim. (1 Samuel 7:2)  Así que, David se apasionó por llevar el arca al monte Sión en Jerusalén, porque el Señor había elegido a Sión (que representa la gracia de Dios, a diferencia del monte Sinaí, que representa Su ley), como Su lugar de habitación.  Dios mismo dijo de Sion: “Este es Mi lugar de reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado.” (Salmos 132:14)

Cuando comprendes la tipología del arca del pacto, ves que traer el arca del pacto a Jerusalén es lo mismo que traer a Jesucristo de regreso a un lugar de prominencia y hacer que Él y Su obra terminada sean el centro de toda nuestra enseñanza, nuestra predicación y nuestras vidas.

Este era el secreto de las bendiciones de David.  Él fue tras el arca del pacto y Dios lo llamó un hombre conforme a Su propio corazón.  Hoy, tú también puedes ser un hombre o una mujer conforme al corazón de Dios.  Puedes ir tras Jesús y traerlo de vuelta al centro de tu vida.  Haz de Jesús la pieza central de cada aspecto de tu vida.

Cuando Gillian de Nueva Jersey y su esposo comenzaron a hacer esto, eso no solo fortaleció su relación, sino que una bendición tras otra llegó a sus vidas.  Alrededor de la época en la que ellos conocieron el evangelio de la gracia a través de mis transmisiones de televisión, Gillian y su esposo estaban luchando por concebir, luego de no tener hijos durante sus once años de vida matrimonial.  Ellos habían intentado por todos los medios, incluida la fertilización in vitro, y finalmente le dijeron a Gillian que entre su sistema que estaba “tan desordenado” y su esposo que había sido diagnosticado con un conteo bajo de espermatozoides, diabetes y otras enfermedades, ellos nunca podrían tener un hijo.

“Pero te veíamos todas las mañanas,” me dijo Gillian, “y mientras escuchábamos, obteníamos un mejor y mayor entendimiento de la gracia de Dios.  Tus prédicas siempre nos enseñan a poner a Jesús en el centro de nuestras vidas y así lo comenzamos a hacer.  Nosotros comenzamos a creer que Jesús había pagado el precio completo para que nosotros tengamos todo lo que necesitamos por medio de Él.  Lo veíamos a Él y Su obra terminada en nuestra relación y en nuestras dificultades.”

Bueno, cuando Gillian le dio al Señor el lugar central al prestarle atención a escuchar Su Palabra, ella me escuchó hablar en una de mis prédicas sobre una unción para tener hijos.  Ella compartió: “Inmediatamente, yo lo creí y lo recibí en mi espíritu.  Pastor Prince, ahora tengo seis semanas de embarazo.  ¡Lo que la ciencia médica no pudo hacer, lo hizo nuestro hermoso Salvador!  ¡Alabado sea el Señor!  No solo eso, sino que Dios también ha estado haciendo crecer mi negocio, de tal manera que ahora necesito equipo nuevo y no tengo ninguna duda de que Él lo proveerá todo.  Nosotros sabemos que verdaderamente somos los amados de Dios.”

¡Qué testimonio tan sorprendente!  Amigo, como Gillian y su esposo, haz de Jesús, Su obra terminada y Su gracia, el centro de todo en tu vida.  ¡Hazlo a Él el centro de tu matrimonio, tu familia, tu carrera y tus finanzas, y permite que la plenitud de Sus bendiciones fluya en tu vida hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince