recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 29 de marzo de 2026

No Escuches Ninguna Otra Voz

 Inspiración De Gracia


“A este le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.”  Juan 10:3-4

Hay muchos hoy en día que aún luchan por las voces de Moisés y Elías —la ley y los profetas— sin comprender completamente que en el nuevo pacto, todo se trata de escuchar la voz del Hijo de Dios resucitado.

¿Por qué el Padre quiere que nosotros escuchemos solo al Señor Jesús?  ¿Por qué debemos enfocarnos en Jesús y crecer en el conocimiento de Su gracia?  Porque ni la ley ni los profetas tienen la respuesta a nuestro clamor más profundo por intimidad y paz con Dios, y por disfrutar de Su presencia y Su poder en cada área de nuestra vida.  Si miras las Escrituras, verás que aunque Moisés y Elías hicieron grandes proezas, ambos grandes hombres de Dios fracasaron al final.

Hacia el final de su vida, Moisés golpeó la roca dos veces en desobediencia, gritó al pueblo, habló imprudentemente con sus labios debido a la ira e impaciencia, y acabó sin que se le permitiera entrar a la tierra prometida.  Así fue como su ministerio terminó.

¿Por qué fueron tan graves las consecuencias de las acciones de Moisés?  Porque él representó mal a Dios.  En su enojo, él representó a Dios enojado y crítico hacia Su pueblo, cuando Dios realmente los amaba y se preocupaba por ellos.  Esto nos deja claro que, como predicadores de la Palabra de Dios, nosotros debemos ser muy precisos en la manera en que estamos representando a Dios.

¿Y qué sobre Elías?  A pesar de las asombrosas victorias y la evidencia del poder de Dios en su ministerio, en sus últimos días, Elías pensó que Jezabel era más grande que Dios y huyó de ella.  Su ministerio terminó en depresión y desánimo (1 Reyes 19), y su manto fue a parar a Eliseo.

En comparación, donde la ley y los profetas fallaron, nuestro Señor Jesús tuvo éxito.  Mira esta hermosa profecía acerca del Mesías en Isaías 42:1, 3-4:

“He aquí Mi Siervo, a quien Yo sostengo, Mi Escogido, en quien Mi alma se complace…  No quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo mortecino; con verdad traerá justicia.  No se desanimará ni desfallecerá.”

Mientras que Moisés fracasó y Elías se desanimó, las Escrituras nos dicen que nuestro Señor Jesús, el todo deseable, no se desanimará ni desfallecerá.”  Mientras que Moisés era impaciente, nuestro Señor Jesús es paciente contigo y conmigo hoy, especialmente cuando cometemos errores y fallamos.  Y mientras que Moisés no logró llevar al pueblo de Dios a la tierra prometida, nuestro Señor Jesús terminó la obra que Su Padre le envió a hacer y nos ha introducido a todas las bendiciones y promesas de Dios. (Efesios 1:3, 2 Corintios 1:20)  Mientras que Elías se desanimó, Jesús no se desanimó ni siquiera por el continuo rechazo de la gente.

Él es tu roca y tu fortaleza cuando te sientes desanimado.  ¡Todos los grandes hombres de Dios en el Antiguo Testamento juntos no pueden compararse con nuestro hermoso Señor Jesucristo!

Este es el Hijo amado de Dios y hoy Él te dice: “Levántate.  Párate firme en Mi justificación y serás levantado de la derrota.”  De la misma manera que nuestro Señor Jesús pudo tocar a un hombre con lepra y sanarlo, Él puede tocar cualquier área de deformidad, debilidad o vergüenza en tu vida y transformarla hasta su plenitud y fortaleza por Su gracia.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 28 de marzo de 2026

Lo Que Dios Ve Cuando Te Mira

Inspiración De Gracia


Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  1 Corintios 6:17

Uno de nuestros socios clave en el ministerio, Ron, compartió sobre su querido amigo Tyler, quien provenía de una buena familia cristiana, era muy bueno en los deportes y estaba viviendo el “Sueño Americano”.  Sin embargo, después de la universidad, Tyler comenzó a 
salir con la gente equivocada y desarrolló un grave problema con las drogas y el alcohol, que a su vez lo llevó a una serie de equivocaciones devastadoras.

En un período de veinticuatro meses, Tyler perdió todo lo que amaba en su vida.  Avergonzado y miserable, Tyler abandonó la iglesia y casi renuncia a la vida, a Dios y a la gracia.  Pero Dios, en Su gracia, todavía estaba buscando estar cerca de Tyler (a través de Ron), tal como Ron relata en esta historia:

Una noche, mientras trotaba en el parque y escuchaba un mensaje del pastor Prince, sentí que Dios me impulsaba a enviarle un mensaje de texto a Tyler.  Sentí que Dios quería que le preguntara a Tyler: “¿Qué ve Dios cuando te mira?”  Así que, mientras corría, le envié un mensaje de texto exactamente con esas palabras.  Después de mucho tiempo, recibí su mensaje de respuesta:

Tyler: “¿Hablas en serio?”  Ron: “Sí.”

Tyler: “Bueno...  Estoy seguro de que no es algo bueno.”  Ron: “Jesús.”

Tyler: “¿Qué quieres decir?”

Ron: “Quiero decir que cuando Dios te mira, ¡Él ve a Jesús!”  Treinta minutos después, recibí este mensaje:

Tyler: “¡Gracias, amigo, no sabes cuánto necesitaba escuchar eso!”

¿Bendeciría a tu corazón saber que este es el mensaje que Dios quiere que tú recibas hoy?  Si tú eres como Tyler, entonces estás creyendo que el amor de Dios por ti depende de tus acciones.

Estas creyendo sinceramente que Dios se avergüenza de ti por tus equivocaciones y fracasos.  Bien, es posible que no hayas escuchado o hayas olvidado que el pago por tus pecados ya fue cubierto en su totalidadsobre el cuerpo de Jesús en la cruz.

Por lo tanto, cuando Dios te mira hoy, Él no te juzga, no te califica o te mide según tus imperfecciones.  Él te ve en el Amado —Él te ve en Cristo y Él ve la sangre que Su amado Hijo derramó por ti.

Cuando Dios te mira hoy, Él ve a Jesús.  Debido a esto, Sus pensamientos respecto a ti son pensamientos de bondad amorosa, perdón, bendiciones y favor.

Jesús pagó un precio inmensamente alto en la cruz para que tú puedas vivir tu vida completamente aceptado y amado incondicionalmente por Dios.  Saber y creer esto marcará la diferencia en la manera en que vivas tu vida —sin importar lo que te esté viendo de frente.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 27 de marzo de 2026

Aférrate A Las Promesas De Dios

 Inspiración De Gracia


“He aquí, todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados; los que contienden contigo serán como nada y perecerán.  Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás; serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.  Porque Yo Soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: «No temas, Yo te ayudaré».”  Isaías 41:11-13

Permíteme compartir contigo un testimonio que creo que te animará mucho.  Uno de mis líderes fue diagnosticado con la enfermedad de Meniere cuando él de pronto comenzó con episodios de vértigo intenso que lo incapacitaban completamente durante horas.  Siempre que se producía un ataque de vértigo, le asaltaban oleadas de náuseas y él vomitaba incontrolablemente.  Él también experimentaba síntomas de tinnitus regularmente, durante los cuales cada sonido a su alrededor se magnificaba o se distorsionaba, y él no podía escuchar lo que la gente le decía.

Fue algo aterrador para él porque los ataques eran repentinos e impredecibles, podían ocurrir mientras él conducía, y lo dejaban con arcadas y vómitos hasta quedar exhausto.  Se sentía como si estuviera atrapado en las agitadas aguas de una tormenta violenta.  Sus doctores le dijeron que los medicamentos podrían ayudar a controlar los síntomas, pero que no había cura para su condición y, de hecho, era probable que los síntomas empeoraran.

Entonces, un día, el Señor lo guio al pasaje anterior de Isaías 41.  Él dijo: “Cuando Dios me dio esa palabra, yo me mantuve meditando en ella y la guardé en mi espíritu.  Las palabras ‘serán como nada’ seguían saltando hacia mí y yo supe que lo tenía.  Yo estaba sano.”

Él no vio la manifestación completa de su sanidad de manera inmediata, pero tuvo fe en que él ya estaba sano debido a la palabra que recibió.  La fe es la certeza de lo que se espera, “la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1)  Entonces, incluso antes de ver la realidad, él supo que estaba sano.

Él continuó participando de la Santa Cena con regularidad, pero ya no lo hacía por temor a que los síntomas lo debilitaran cada vez más.  En cambio, él participó de la Santa Cena sabiendo que él ya estaba sano, y después de algún tiempo, él “dejó de experimentar los síntomas por completo”.  Mientras escribo esto, él ha permanecido completamente libre de síntomas durante más de un año.  ¡Toda la gloria a nuestro amado Salvador!

Isaías 41:11–13 es un pasaje tan poderoso para meditar si hoy estás enfrentándote al enemigo de la enfermedad.  ¿No les recuerda lo que el Señor hizo por el pueblo de Israel cuando abrió el Mar Rojo para ellos, a pesar de que parecía que todo estaba perdido?

El Señor no hace acepción de personas.  Pon tu confianza en Él.  Él puede abrir un camino donde no lo hay.  Si Él lo hizo por el pueblo de Israel y Él lo hizo por este hermano de mi iglesia, Él también puede hacerlo por ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince