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martes, 6 de octubre de 2026

El Secreto Para Recibir Tu Milagro

 Inspiración De Gracia


Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley?  ¡Por supuesto que no!  Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo.  Gálatas 3:5, NTV

Asistí a una conferencia hace años y recuerdo haber escuchado sobre todo tipo de cosas que teníamos que hacer para obrar los milagros de Dios.  Por ejemplo, nos dijeron que teníamos que orar oraciones largas.

Por favor, no me malinterpretes.  No estoy diciendo que no haya lugar para las oraciones largas.

A mí me encanta acercarme a mi Abba para pasar tiempo hablando con Él.  También le he enseñado a nuestra iglesia sobre la importancia de orar, especialmente orar en el Espíritu con frecuencia.  Pero, ¿acaso el secreto para que ocurran milagros en tu vida se encuentra en la oración, o incluso en el ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, como dicen otros?

Algunas personas piensan que pueden torcer el brazo de Dios con sus esfuerzos y convencerlo de que ellos merecen un milagro o una liberación de parte de Él.  ¿De verdad crees que debido a que has ayunado u orado durante largos períodos de tiempo, Dios está impresionado contigo y tiene que responder a tus oraciones?

Vamos, amigo, la única razón por la que Dios responde nuestras oraciones hoy es la obra terminada de Jesús.  No te dejes engañar más.  Dios no es deudor de nadie.  Ningún hombre puede merecer las bendiciones de Dios por sus propios esfuerzos.  No se trata de nuestros sacrificios.  ¡Se trata de Su sacrificio!

Todo lo que Dios ve es la obra de Su Hijo en la cruz, y en virtud de Jesús, todas Sus bendiciones y Su poder para hacer milagros son tuyos cuando tú crees en Su Hijo.

Lee atentamente la escritura de hoy para conocer lo que Pablo les dijo a los gálatas que dependían de sus propios esfuerzos.  Luego, considera a todas las personas que recibieron milagros de Jesús durante Su ministerio en la tierra.

Ninguno de ellos lo merecía.  Ellos no hicieron nada para ganar sus milagros.  Ellos simplemente recibieron sus milagros debido a Su gracia.

Hace unos años, el Señor me habló y dijo: “Cuando Mi pueblo ve Mi gracia, Yo veo su fe.”  ¿Recuerdas a la mujer con el flujo de sangre que sangraba desde hacía doce años?

De acuerdo con la ley de Moisés, a ella se le consideraba impura y se suponía que no debía estar en lugares públicos, y mucho menos tocar a nadie.  Sin embargo, la Biblia nos dice que “cuando oyó hablar de Jesús, se acercó a Él por detrás entre la multitud y tocó Su manto.” (Marcos 5:27)

Ella debió haber escuchado los maravillosos testimonios de las personas que Jesús había tocado y sanado, y estos relatos le abrieron los ojos para ver a Jesús como un Salvador lleno de gracia, rebosante de misericordia y compasión.

¿El resultado?  La fe se encendió en ella y en el momento en que tocó el borde de Su manto, ella recibió su milagro.

¿Alguna vez estuvo ella consciente de su fe?  No, ella solo estaba consciente de Jesús y de Su gracia.  Cuando ella vio Su gracia, Él dio la vuelta y vio su fe.  Con gran ternura, Él le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado.” (Marcos 5:34)

Amigo, tú no tienes que tratar de evocar la fe para la sanidad o las finanzas.  La fe para cualquier milagro o liberación en tu vida brota cuando tú ves Su gracia.

¡Él murió para que tú pudieras vivir!  Tú no te lo merecías, pero aun así, Él lo hizo por ti.

Mira a Jesús en la cruz por ti —la demostración de Su amor incondicional y Su gracia maravillosa.  ¡Y cuando veas Su gracia, tú tendrás fe para recibir tu milagro!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 5 de octubre de 2026

Declara Tu Autoridad Abiertamente

 Inspiración De Gracia


“… mayor (más poderoso) es el que está en vosotros que el que está en el mundo.”  1 Juan 4:4, AMP

Muchas personas piensan que Dios tiene todo el control sobre el mundo hoy y por eso le echan a Él la culpa de los desastres, los accidentes trágicos y las enfermedades.  Algunas personas se vuelven ateas porque dicen que ellos no pueden adorar a un Dios caprichoso que permite que los niños sufran enfermedades terminales.

Lamentablemente, lo que ellos no entienden es que hay un diablo que es muy real, activo y destructivo en este mundo.  Dios no es el autor de las calamidades y enfermedades.

¡Nuestro Señor Jesús vino para que nosotros tuviéramos vida y vida en abundancia!  Pero el diablo es un ladrón.  Él vino a robar, matar y destruir. (Juan 10:10)

El mundo en el que vivimos hoy es un mundo caído.  Dios les dio a Adán y Eva dominio sobre este mundo, pero en el momento en que Adán y Eva mordieron el fruto prohibido, el pecado y la muerte lo corrompieron.

Adán y Eva cedieron el control de este mundo al diablo.  Satanás es llamado “el príncipe de la potestad del aire” en Efesios 2:2, “el dios de este mundo” en 2 Corintios 4:4 y “el príncipe de este mundo” en Juan 12:31.

Ahora, esto no significa que Satanás gobierne el mundo completamente y que tenga poder ilimitado en el mundo.  Por favor, presta absoluta atención a esto.  Es muy importante que tú sepas y comprendas que los creyentes del Señor Jesucristo ya no están bajo el dominio del poder y la influencia de Satanás en este mundo.

En Cristo, nosotros estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. (Juan 17:11, 14)  Nosotros pertenecemos a un poder superior y Su nombre es Jesús.  La Biblia también nos dice que “mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4)

Es por eso que nosotros podemos mantenernos firmes, fuertes y orgullosos sobre las promesas de Dios, y decir: “Está bien” sobre cada área de nuestra vida.  ¡Nosotros somos Suyos!  No somos como ovejas sin pastor.

Todas las bendiciones, promesas y protección que pertenecen a los justos “son en Él sí, y en Él amén.” (2 Corintios 1:20)  Nosotros solo necesitamos recibirlas por gracia por medio de la fe.  Estas no se reciben por medio de nuestras obras, para que ningún hombre pueda jactarse, sino se reciben puramente por medio de la fe en Su favor inmerecido. (Efesios 2:8–9)

Simplemente toma la promesa en Proverbios 11:21 que dice: “La descendencia de los justos será liberada.”  Esto significa que tus hijos e hijas estarán a salvo y protegidos en el nombre de Jesús.

Cuando el miedo se abre camino en tu corazón y tú comienzas a angustiarse por la seguridad de tus hijos, simplemente reclama esta promesa de la Palabra de Dios y di: “Señor, Te doy gracias porque yo soy la justicia de Dios en Cristo y Tú prometiste en Tu Palabra que la descendencia de los justos será liberada.”

Cuando vengan a tu mente preguntas que traten de poner duda en tu corazón acerca de tu justicia y tu calificación en Cristo, te animo a que digas: “Yo fui hecho justo Por la fe y la descendencia de los justos será liberada.”  Además, el Salmo 112:2 declara esto del creyente: “Poderosa en la tierra será su descendencia; la generación de los rectos será bendita.”  ¡Amén!

Quiero animarte a que tomes en serio el evangelio de la gracia.  Hay un enemigo real y su objetivo es engañarte haciéndote pensar que tú tienes que trabajar por tu justicia, así él puede hacerte sentir constantemente inadecuado y descalificado.  Pero la verdad es esta: la justicia del nuevo pacto es un regalo que se recibe por fe, ¡y la sangre de nuestro Señor Jesús te ha calificado!

Hoy, la Palabra de Dios, el poder de Dios y la protección de Dios sobre ti son mucho más fuertes que cualquier cosa que el enemigo pueda lanzar contra ti.  El diablo es el gobernante de este mundo, pero no olvides lo que la Palabra de Dios proclama acerca de ti: “Mayor (más poderoso) es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4, AMP)

Tú estás tan completamente limpiado por la sangre de nuestro Señor Jesús que hoy el Espíritu Santo, el propio Espíritu de Dios, vive en ti.  Y Él, que está en ti es mayor que cualquier demonio, cualquier adversidad y cualquier atadura.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 4 de octubre de 2026

Sacrificio Perfecto, Perdón Completo

 Inspiración De Gracia


Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  Colosenses 2:13

Tú nunca vas a estar seguro de tener el favor inmerecido de Dios si no estás seguro de si Dios te ha perdonado tus pecados.  Amado, quiero que sepas que tus pecados no son perdonados conforme a las riquezas de tus buenas obras, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios, Su favor inmerecido.

Todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— han sido perdonados.  No dibujes una línea de tiempo del perdón de Dios para tus pecados.

Hay algunos cristianos que creen que el perdón que ellos recibieron se extiende solo desde el día en que nacieron hasta el día en que se hicieron cristianos.  A partir de ese momento, piensan que deben andar con mucho cuidado para no perder su salvación.

Esta creencia es simplemente antibíblica.  Colosenses 2:13 declara claramente que nosotros hemos sido perdonados de todos nuestros pecados.

¿Significará “todos” la misma cosa para ti que para mí?  Mi Biblia dice que todos nuestros pecados fueron perdonados por el sacrificio de Jesús en la cruz.  ¡Nosotros fuimos perdonados de una vez, para siempre!

Los sumos sacerdotes del antiguo pacto tenían que ofrecer diariamente sacrificios por los pecados.  Pero Jesús, nuestro perfecto Sumo Sacerdote del nuevo pacto, ofreció el sacrificio perfecto y completo “una vez para siempre, cuando se ofreció a Sí mismo”. (Hebreos 7:27)

En la cruz, Él tomó sobre Sí mismo todos los pecados que tú cometerás en tu vida y de una vez por todas Él pagó el precio total por todos tus pecados.  Cristo no necesita ser crucificado nuevamente por tus pecados futuros.

De hecho, todos tus pecados estaban en el futuro cuando Jesús murió en la cruz.  Entonces, cuando tú recibes a Jesús en tu corazón, ¡TODOS tus pecados son completamente perdonados!

Ahora que tú sabes que tu deuda por el pecado ha sido completamente cancelada y resuelta por Jesús en tu nombre, no esperes que Dios trate contigo conforme a tus pecados.  Cuando algo negativo suceda, no imagines que Dios está en tu contra debido a lo que hiciste en el pasado.

En cambio, toma a Dios por Su Palabra y espera disfrutar de los beneficios del alto precio que Jesús pagó por ti en la cruz.  Nosotros no sembramos nada bueno, pero por medio de Jesús, nosotros hemos cosechado toda bendición buena.

Eso, amigo, se llama favor inmerecido.  Y tú honras lo que Él ha hecho por ti al agradecerle y esperar que estas bendiciones se manifiesten en tu vida todos los días.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince