recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 2 de julio de 2026

No Temas

 Inspiración De Gracia


Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.  Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.  Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.  Salmos 23:4-6

Incluso si estás caminando por un valle oscuro y la sombra de la muerte amenaza sobre ti, mantente hablando sobre ti mismo las promesas de los Salmos 23:4-6.  Recuerda que tú no tienes que temer, porque el Señor está contigo.

Observa que el Señor prepara una mesa delante de ti en presencia (no en ausencia) de tus enemigos.  El apóstol Pablo se refirió a la Santa Cena como “la mesa del Señor”. (1 Corintios 10:21)

Esto significa que incluso cuando hay síntomas en tu cuerpo, e incluso cuando el dolor está allí, el Señor quiere que vengas a Su mesa y comas.  Al participar de la Santa Cena, tú comes y recibes todo lo que nuestro Señor Jesús hizo por ti en la cruz.  Su cuerpo fue partido para que el tuyo pueda estar completo.

Es parte de la naturaleza humana festejar y celebrar solo después de ver que nuestros problemas han sido resueltos y nuestros enemigos erradicados.  Pero eso no es lo que Dios quiere que tú hagas.  Él te ama tanto, y ahora mismo Él te dice: “Descansa.  Siéntate.  Come.  Porque Yo pelearé tu batalla.  ¡Yo derrotaré a tus enemigos!”

Mientras comes en Su mesa, mírate a ti mismo haciéndote sobrenaturalmente más fuerte.  Mira cómo el tumor se encoge.  Mira Su salud fluyendo hacia tu cuerpo.

No tengas miedo de tus enemigos.  ¡Puede que ellos estén a tu alrededor, pero tú puedes comer de la Mesa del Señor con gozo, sabiendo que ciertamente, el bien y la misericordia y Su amor inagotable te seguirán todos los días de tu vida!  Si tú buscas la palabra hebrea para seguirán en el Salmo 23:6, encontrarás que es radaph, que significa “perseguir, cazar o ir en busca de”.

Mira la bondad y el amor de tu Papá Dios persiguiéndote dondequiera que vayas.  Incluso si tienes que someterte a una cirugía, quimioterapia o un trasplante de órganos, Él está ahí a tu lado.  En el quirófano, Él está ahí.  En la unidad de cuidados intensivos, Él está ahí.

¡No temas —Él está contigo y tus enemigos no tienen poder sobre ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 1 de julio de 2026

Gratuita E Inmerecida

 Inspiración De Gracia


Y como es mediante la bondad de Dios, entonces no es por medio de buenas acciones.  Pues, en ese caso, la gracia de Dios no sería lo que realmente es: gratuita e inmerecida.  Romanos 11:6, NTV

Me encanta la descripción que hace el apóstol Pablo de la gracia de Dios: ¡gratuita e inmerecida!  Cuando tú realmente experimentas este gratuito e inmerecido favor y amor de Dios, tú no tienes que preocuparte por tu comportamiento.  Su amor y favor inmerecido dentro de ti, eliminarán todos los pensamientos y creencias incorrectos, y tú producirás buenas obras —¡verdaderos frutos de justicia que son duraderos, sostenibles y perdurables!

Es posible que hayas escuchado una enseñanza que circula, en la que la gracia se define como “empoderamiento divino”.  Ten cuidado al definir la gracia como simple empoderamiento —eso sería diluir y reducir lo que la gracia realmente es.

La gracia produce empoderamiento divino, pero en sí misma, la esencia de la gracia es Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos.  ¿Cuándo es que estás en tu estado más indigno?  Cuando has fallado.

Favor inmerecido significa que cuando tú has fallado y te encuentras en tu estado más indigno, tú puedes recibir el favor, las bendiciones, el amor y la perfecta aceptación de Jesús en tu vida.  Déjame decirte que cuando tú comprendas y recibas la gracia como el favor inmerecido de Dios, no solo estarás empoderado, también serás sanado y serás transformado de adentro hacia afuera.

El peligro real de definir la gracia como simple empoderamiento divino es que nosotros podemos de manera inconsciente darle la vuelta a la gracia, y en lugar de verla como la obra de Dios en nuestra vida, nosotros la convertimos en nuestra obra.  De estar centrados en lo que Jesús ha hecho, la definición errónea de la gracia como “empoderamiento”, la cambia, a ser lo que tú debes hacer y cómo  debes comportarte ahora que has recibido esta gracia, este “empoderamiento divino”.

¿Puedes verlo?  Con tal definición de gracia, la responsabilidad de vivir la vida de Cristo recae directamente sobre tus hombros.

Amigo, asegúrate de que lo que crees en tu corazón siempre te apunte a Jesús y solo a Jesús, no a ti mismo.  Recuerda, se trata completamente de Su obra, Sus operaciones, Su comportamiento y Su amor en nuestras vidas.  Esto nunca apunta hacia ti.

No te dejes engañar por aquellos que se alejan de la definición prístina de la gracia como el favor inmerecido de Dios y terminan haciendo que todo se trate de ti y lo que necesitas hacer.  Eso no es gracia.  La gracia es obra de Dios —desde el principio y hasta el final.

Hoy, recibe Su gracia abundante —mira que Dios ya ha comenzado una buena obra en tu vida y solo Él te guiará y te dará la victoria en el área de tu necesidad.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 30 de junio de 2026

Ángeles A Tu Alrededor

 Inspiración De Gracia


Bendecid al Señor, vosotros Sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.  Bendecid al Señor, vosotros todos Sus ejércitos, que le servís haciendo Su voluntad.  Salmos 103:20-21

Algunas personas tienen la impresión de que los ángeles son como pequeños bebés vestidos con togas blancas, volando con arcos y flechas.  El pasaje anterior nos dice que ellos son fuertes —ellos son “poderosos en fortaleza.”

¿Sabes lo fuertes que los ángeles pueden ser?  Cuando Senaquerib, el malvado rey de Asiria, puso sitio alrededor de Jerusalén, Ezequías oró al Señor y el Señor envió un ángel al campamento asirio.

Solo un ángel.  En una noche, la Biblia nos dice que “el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a 185,000 soldados asirios.” (2 Reyes 19:35, NTV)

Aquí hay algo más sobre los ángeles: ellos “ejecutan Su mandato, obedeciendo la voz de Su palabra.”  Ellos no operan fuera de los límites de la Palabra de Dios.

Y hemos visto en el Salmo 91:11-12 que el Señor ha dado órdenes a Sus ángeles acerca de nosotros.  La versión Amplificada Clásica de la Biblia dice que Sus ángeles te “acompañarán y defenderán y preservarán en todos tus caminos.”  ¡Yo no sé tú, pero esto me da la gran seguridad de que yo estoy cubierto bajo Sus alas de refugio y protección!

La Palabra de Dios también nos dice que cuando el arcángel Lucifer cayó, un tercio de los ángeles cayó con él.  ¡Eso significa que dos tercios de los ángeles todavía están del lado de Dios!  Hebreos 12:22 nos habla de “miríadas de ángeles.”  Hay tantos ángeles que no se pueden contar.

Es posible que nosotros no podamos verlos, pero ellos están a nuestro alrededor, ministrando para nosotros.  Así que, no seas uno de esos creyentes que son más conscientes de los demonios que de los ángeles.  Recuerda, los que están con nosotros son más que los que están con ellos.” (2 Reyes 6:16)

En el jardín de Getsemaní, cuando los soldados romanos vinieron a arrestar a nuestro Señor, Él dijo: “¿Piensas que no puedo rogar a Mi Padre, y Él pondría a Mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:53)  Según la traducción Amplificada, ¡doce legiones son más de 80,000 ángeles!

Todo lo que Jesús tenía que hacer era orar y esos ángeles habrían sido activados.  Pero Él no lo hizo porque ya había elegido ir a la cruz y morir la muerte que nosotros merecíamos.

Él renunció a Su protección para que hoy, tú y yo podamos reclamar todas las promesas de Su protección.  Y como coherederos con Cristo (Romanos 8:17), ¡cada uno de nosotros puede convocar a doce legiones de ángeles!  Siéntete animado al ver Su deseo de protegerte, así como Su provisión de protección angelical sobre tu vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince