recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 15 de abril de 2026

Trae A Jesús Al Cuadro

 Inspiración De Gracia


Entonces él clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces.  Éxodo 15:25

Cuando estudias tu Biblia sabiendo que el Señor está contigo, vas a sorprenderte de como la Palabra de Dios cobra vida.  Así es como yo leo la Palabra.  Yo no la estudio solo para prepararme para los mensajes que predico los domingos.  Yo voy a la Palabra para beber del agua viva de Jesús.

Yo estoy consciente de que Jesús está a mi lado, enseñándome, hablando a mi corazón, y puedo decirte que en esos momentos tenemos las mejores conversaciones, y yo siempre salgo de esos momentos sintiéndome renovado y lleno de energía.

Leer Su Palabra se ha convertido en un gran momento personal de intimidad entre Jesús y yo.  Me pierdo por completo absorto en Su presencia hasta que pierdo la noción del tiempo.  ¡No puedo decirte la cantidad de veces que miré mi reloj después de escudriñar Su Palabra y me di cuenta de que ya eran las cinco de la mañana!

¿Sabes lo que es cuando estás disfrutando una buena taza de café en una cafetería con amigos que amas, y te estás divirtiendo tanto, riendo y compartiendo, que el tiempo parece desaparecer?  Bueno, ¡tú puedes disfrutar de la presencia de Jesús de la misma manera!

Una vez que estés consciente de que Jesús está contigo, leer la Biblia ya no se sentirá como una tarea o una obligación.  Ya no te descubrirás viendo reloj moverse tic… tic… tic… tic… tic…  y sintiendo como si hubiera pasado una eternidad, ¡aunque solo hayan transcurrido cinco minutos!

Así es como se siente una tarea —como si el tiempo se detuviera y tú no pudieras esperar para terminarla de una vez.  El estudio bíblico divorciado de Su presencia es una obra muerta.  Pero cuando es como ponerse al día con tu mejor amigo, ¡parece que nunca hay suficiente tiempo!

Así que, mira al Señor en medio de todo lo que haces y aprende a traerlo al cuadro.  Él hace que todo sea hermoso en tu vida.  Cuando tú miras tu pasado, es posible que las cicatrices del ayer todavía palpiten en tus recuerdos.

Quizás fuiste abusado sexualmente de niño o fuiste lastimado emocionalmente por alguien en quien confiabas.  Al mirar hacia atrás ahora, es posible que aún te sientas enojado, frustrado y decepcionado al mismo tiempo, y que el dolor aún lastime tu corazón.

Pero en medio de tu dolor, quiero animarte a que comiences a involucrar a Jesús.  Mira al Señor sosteniéndote, sanando suavemente tus heridas.  Jesús está allí mismo, restaurándote, poniendo valor en tu corazón y quitando todo sentimiento de vergüenza y culpa.

Amado, Él quiere que tú sepas que tu pasado no determinará el futuro que Él tiene para ti.  Una vez que tú involucres al Señor y lo pongas en tus aguas amargas, Él convertirá la amargura en dulzura.

Eso es lo que el Señor hizo por el pueblo de Israel.  Cuando ellos llegaron a un lugar llamado Mara, no pudieron beber sus aguas porque estas eran amargas.  Moisés clamó al Señor y el Señor le mostró un árbol, el cual Moisés echó en las aguas.  Cuando él hizo eso, la Biblia dice que “las aguas se volvieron dulces.”

¿Por qué esas aguas imbebibles y de mal sabor se volvieron refrescantes y dulces?  La respuesta está en el árbol que fue echado en ellas.  El árbol es una imagen de la cruz en la que nuestro Señor Jesús colgó, llevando cada corazón quebrantado y cada aguijón de la traición.

Cuando tú llevas a Jesús a tu situación, ¡Él puede hacer que cada experiencia amarga se vuelva dulce! ¡Habla con Él y permite que Su presencia te restaure a plenitud hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 14 de abril de 2026

Escrito Está

 Inspiración De Gracia


Entonces Jesús le dijo: “¡Vete, Satanás! Porque escrito está: «Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él servirás».”  Mateo 4:10

Cuando los pensamientos negativos lleguen a ti, tú no debe darles tiempo para que echen raíces en tu corazón.  Esto concuerda con el sabio dicho de que tú no puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que construyan nido en ella.

Nosotros no podemos evitar que el enemigo ataque nuestras mentes, pero ciertamente podemos defendernos con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. (Efesios 6:17)  La Palabra de Dios es infalible, inquebrantable y eterna. (Isaías 40:8, 1 Pedro 1:25)

Nuestro Señor Jesús mismo nos mostró qué hacer cuando estamos bajo el ataque del diablo.  Él fue tentado tres veces por Satanás en el desierto.  Cada vez, Su respuesta fue la misma —Él citó la Palabra de Dios escrita.  Contra cada ataque, Su respuesta fue decir: “Escrito está.” (Mateo 4:1-11)

Sé de creyentes que dicen: “Dios me habló y me dijo que Él va a hacer eso por mí.”  Yo quiero animarte a no dejarte llevar por lo que crees que el Señor te dijo.  Tú no vas a poder pelear contra el diablo diciendo: “Dios me dijo”, si no tienes la Palabra escrita.  Por favor, comprende que no estoy, para nada, en contra de que Dios te hable, pero ir en contra del enemigo y sus ataques con “Dios me dijo” no es lo que nuestro Señor Jesús hizo.

Amigo, si tú quieres combatir los ataques del enemigo, apégate al patrón que nuestro Señor Jesús nos mostró.  En la primera tentación, el diablo desafió a nuestro Señor Jesús a probar Su identidad, diciendo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” (Mateo 4:3)

¿No crees que es interesante que nuestro Señor no se haya basado en lo que Su Padre había dicho en voz alta acerca de Él en el río Jordán?  Se oyó una voz de los cielos que decía: “Este es Mi Hijo amado, en quien Me he complacido.” (Mateo 3:17)

Aun así, el Señor no le indicó a Satanás la palabra hablada por Dios.  Una y otra vez, Él declaró: “Escrito está.”  Ahora bien, si el Hijo de Dios usó “escrito está” para derrotar al diablo, cuánto más necesitamos hacerlo tú y yo.

Cuando el temor se apodere de tu corazón o los malos pensamientos plaguen tu mente, ¡cita Su Palabra escrita!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 13 de abril de 2026

Cambia Tu Mente

 Inspiración De Gracia


El Señor no se tarda en cumplir Su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.  2 Pedro 3:9

La palabra “arrepentimiento” en el Nuevo Testamento es la palabra griega metanoia, que simplemente significa “un cambio de mentalidad”.  Meta significa “cambio” y noia se refiere a tu mente.  Hay personas religiosas que tienen esta idea de que arrepentirse significa arrastrarse por el suelo y condenarse a sí mismos hasta que sientan que se han ganado el perdón de Dios suficientemente.

Mi pregunta es, ¿qué tan condenados y apenados necesitan estar antes de tener el “arrepentimiento” genuino?  Y, después de haberse “arrepentido”, si ellos vuelven a fallar en la misma área, ¿significa que en realidad no se “arrepintieron” por completo la primera vez?

No dudo de la sinceridad de las personas que creen en el “arrepentimiento” de esta manera.  Sin embargo, tú puedes ser sincero en tus intenciones, pero aun así estar sinceramente equivocado cuando el arrepentimiento no se basa en una creencia correcta que conduce a la transformación interior del corazón.

Es posible golpearse el pecho con tristeza, ponerse cilicio y cenizas, llorar hasta que se te sequen los ojos y aun así, permanecer sin cambiar.  Dolor no equivale a transformación.

Es el creer correctamente lo que produce un verdadero arrepentimiento (cambio de mentalidad) y por lo tanto, una transformación genuina.  Es imposible arrepentirte verdaderamente, de la manera bíblica —experimentar a Jesús, Su amor, Su gracia y Su poder, y permitirle que cambie tu mente y tu sistema de creencias— y seguir siendo el mismo.

¿Puedes ver cómo las enseñanzas centradas en el hombre sobre la compunción y el arrepentimiento pueden sonar tan bien, pero en realidad atrapan a las personas en un ciclo permanente de derrota e hipocresía?  La verdad es que si tú eres una nueva criatura en Cristo, tú ya odias el pecado y la maldad.  Esto aflige tu alma y te mueve a buscarle una salida a tu esclavitud.

El arrepentimiento que tú necesitas —el cambio de mentalidad que necesitas— es saber que Dios ya te ha perdonado.  Deja de condenarte a ti mismo y toma Su justificación como tu identidad, para caminar hacia nuevos niveles de victoria sobre el pecado.

Ahora que has comprendido lo que es el arrepentimiento bíblico, aplícalo para ganar la batalla por tu mente.  Cuando los pensamientos equivocados vengan a tu cabeza, el arrepentimiento o cambio de mentalidad que necesitas es saber que esos pensamientos no te pertenecen.

El arrepentimiento en esta situación no tiene que ver con castigarte a ti mismo por esos pensamientos.  Yo solía ​​hacer eso, y eso solo me dejó más oprimido y derrotado.

No, no les des espacio para florecer, ignóralos mientras continúas estando establecido y seguro en tu identidad en Cristo.  Llena tu mente con Sus pensamientos, con Su Palabra viva, con Su paz, con Su gozo y con Su amor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince