recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

lunes, 27 de julio de 2026

A Salvo En El Arca

 Inspiración De Gracia


Entonces el Señor dijo a Noé: “Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque he visto que solo tú eres justo delante de Mí en esta generación.”  Génesis 7:1

¿Recuerdas cómo Noé estaba a salvo en el arca cuando llegaron las aguas del diluvio?  Si bien Noé no era perfecto, Dios lo vio como justo debido a su fe en Dios. (Hebreos 11:7)

Cuando el diluvio llegó, todos los que estaban fuera del arca murieron, pero Noé y su familia estaban protegidos y a salvo.  ¿Por qué?  Porque ellos estaban en el arca, la cual es un tipo de Cristo, quien es nuestra salvación. (Hechos 4:12)

El arca no tenía ventanas a los lados, solo cerca del techo.  La verdad aquí es que Dios no quiere que tú te enfoques en toda la oscuridad, el terror y la maldad que hay a tu alrededor y en el mundo.  Él quiere que tú mires hacia arriba y sepas que Su Hijo regresará por ti.

Quiero que veas algo más: yo creo que hubo momentos en los que Noé perdió el equilibrio y debió haber caído al suelo mientras las aguas de la tormenta chocaban contra el arca.  Pero Noé cayó en el arca; él nunca cayó fueradel arca.

Es de manera similar para el creyente de hoy, cuando el diablo te tienta y tú caes, tú no caes fuera de tu posición en Cristo; tú aún estás en Cristo.  En el libro de Proverbios, dice: “Porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse.” (Proverbios 24:16)

Verás, un creyente no entra y sale de su justificación.  Nuestra justificación hoy es un regalo de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 5:17)  Esto significa que incluso aunque nosotros podamos fallar de vez en cuando porque somos seres humanos imperfectos, nosotros aún estamos en Cristo, nuestra arca, y no perdemos Sus bendiciones de protección.

Ahora, en caso de que te estés preguntando, ¿no hace esto que alguien quiera vivir imprudentemente?  ¡Ciertamente no!  Yo creo que saber que tú eres justo en Cristo te hace vivir responsablemente y en honor al Señor. (Romanos 6:10-14)

La revelación de nuestra justificación en Cristo produce en nosotros una vida justa. (Tito 2:11-12)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 26 de julio de 2026

Restitución De Los Años Perdidos

 Inspiración De Gracia


“Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta... Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será Mi pueblo avergonzado.”  Joel 2:25-26

La escritura de hoy contiene una promesa muy hermosa.  La cosa más preciosa que nuestro Señor Jesús puede restituir para ti son los años perdidos de tu vida.

Todos los años que las langostas se comieron, Dios puede restituirlos para ti sobrenaturalmente.  Cada minuto que gastaste en temor, preocupación, duda, culpa, condenación, adicción y pecado se suma a los años perdidos que te fueron robados.

Pero yo tengo buenas noticias para ti hoy.  ¡Debido a lo que nuestro Señor Jesús hizo por nosotros en la cruz, tú puedes creer que verás una restitución total y completa, puedes creer que Dios restituirá TODO el tiempo que fue perdido y desperdiciado!

Permíteme compartir este testimonio fenomenal de la restitución de Dios para un hermano llamado Clarence, que reside en West Virginia:

Yo fui adicto a las drogas durante diez años,  estuve inyectándome opiáceos en las venas todos los días.  Aunque sabía que la adicción me estaba destruyendo, yo no quería dejar lo que estaba haciendo.

Pero hace dos años, mi Papá celestial me liberó de la adicción colocándome en una casa de rehabilitación.  Estaba atrapado allí, sin poder irme y sin nadie que fuera a recogerme.  ¡Y Dios no solo eliminó mi adicción a las drogas, sino también mi adicción a fumar!

Mientras estaba en la casa de rehabilitación, escuché a muchos predicadores de la gracia, pero siempre terminaba con una sensación de peso sobre mis hombros.  Mi madre me había estado diciendo que escuchara a Joseph Prince, pero al principio me resistí, preguntándome cómo un hombre de Singapur podría tener algo que decir sobre la gracia de Dios.

¡Cómo estaba de equivocado!  ¡Singapur envió un misionero a América!  ¡Alabado sea el Señor!

A través de los mensajes de Joseph Prince, yo hallé descanso al comprender la obra terminada de Jesús en la cruz.  También aprendí que la condenación mata y que en la cruz, Cristo había absorbido toda mi condenación.  Una vez que vi eso, yo vi la siguiente cosa crucial —que DIOS ES MI PAPÁ, ¡y eso significa que todas las cosas buenas son mías en Cristo Jesús!

Hoy, yo dirijo un exitoso negocio de arte que ha crecido a pasos agigantados.  Ahora soy dueño de una casa con mi esposa y ella también tiene un negocio en crecimiento.

Además, mi relación con mi hija de mi matrimonio anterior también ha sido restituida.  No se me había permitido verla durante los últimos diez años, ¡pero ahora, ella se queda conmigo los fines de semana!

¡Es realmente abrumador pensar en lo rápido que mi Papá me ha restituido todos los años desperdiciados!  Él no solo ha restituido mi vida, Él también ha restituido mi corazón y mis pensamientos hacia Él.  ¡Qué contraste con los años en los que yo aún era un drogadicto, sin hogar y comiendo sobras de los platos en las casas de los traficantes de drogas!

La revolución de la gracia es una revolución de restitución.  Todos los años que este precioso hermano había perdido a causa de su adicción le fueron restituidos cuando él abrazó la gracia de nuestro Señor.

De la misma manera, todos los años perdidos vagando por el seco desierto del legalismo, la religiosidad y los caminos del antiguo pacto pueden serte restituidos.  Tú no tienes que vivir atado por ningún grillete.  ¡Tú puedes ser liberado para vivir verdaderamente la vida abundante que Jesús vino a darte!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 25 de julio de 2026

La Perfecta Ley De Dios Cumplida Perfectamente

 Inspiración De Gracia


Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.  Colosenses 2:13-14

Cuando consideramos el relato de la mujer sorprendida en adulterio en Juan 8, curiosamente, la Biblia guarda silencio acerca de lo que Jesús escribió en el suelo con Su dedo en respuesta a los fariseos. (Juan 8:6)  Pero yo creo que cuando Jesús se inclinó, Él estaba escribiendo la Ley de Moisés.

He estado en Jerusalén muchas veces.  Hace muchos años, durante una de mis visitas al recinto del templo en donde Jesús se habría encontrado con esta mujer, el Señor abrió mis ojos para ver que el suelo del recinto del templo estaba hecho de adoquines duros.  Esto significa que Jesús no estaba escribiendo en tierra.  Él escribía con Su dedo sobre piedra.

Luego, como un destello, yo vi que Jesús estaba escribiendo la ley sobre piedra.  Él, en efecto, les estaba diciendo a los fariseos: “¿Ustedes se atreven a enseñarme a Mí acerca de la Ley de Moisés?  Yo Soy quien escribió la ley.”  Jesús escribió dos veces en el suelo con Su dedo, completando así la tipología, ya que sabemos que Dios escribió los Diez Mandamientos con Su dedo dos veces.

El primer conjunto de los Diez Mandamientos fue destruido por Moisés cuando él vio a los israelitas adorando al becerro de oro al pie del monte Sinaí.  Así que, Dios escribió otro conjunto sobre piedras y se lo dio a Moisés para que lo colocara debajo del propiciatorio en el arca del pacto.

Yo nunca había escuchado a nadie predicar esto antes —esta fue una revelación fresca directamente del cielo.  ¡Me encanta cuando el Señor abre mis ojos para ver Su gracia!

¿Sabes por qué es tan emocionante saber lo que Jesús escribió en el suelo ese día?  Es muy significativo porque esto nos muestra que el mismo autor de la perfecta ley de Dios no usa la ley para juzgarnos y condenarnos hoy.  Y no es porque Dios simplemente decidió ser misericordioso con nosotros.  ¡No!

Es porque Jesús mismo cumplió con todos los requisitos de la justicia de la ley en nombre nuestro, y tomó sobre Sí mismo cada maldición y cada golpe de castigo por nuestros pecados en Su propio cuerpo, en la cruz.  Nosotros somos perdonados porque Él fue juzgado.  ¡Nosotros somos aceptados porque Él fue condenado!

Cualquiera que sea tu problema hoy, tu respuesta se encuentra en recibir una revelación fresca de lo mucho que has sido perdonado en Cristo.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince