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miércoles, 11 de febrero de 2026

Ve Tras Jesús Mismo

 Inspiración De Gracia


Y sucedió que mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos.  Lucas 24:15

Me encanta el hecho de que de todas las palabras que Dios pudo haber elegido para llamar a esta hermosa comida, Él eligió la palabra Comunión.  Esto habla de la relación que Dios quiere tener con nosotros, la cercanía y la intimidad que Él desea tener con nosotros.

Sé que puede ser fácil perder de vista esto e incluso ver la Comunión (o Santa Cena), como un medio para un fin, especialmente cuando estás luchando contra los síntomas en tu cuerpo.  Pero a medida que tú continúas viniendo a la Mesa del Señor, no te limites solo a buscar la sanidad y te pierdas de Aquel que preparó la mesa para ti.

Persigue al sanador y no solo la sanidad.  Persigue al que bendice y no solo la bendición.  Cuando lo tienes a Él, lo tienes todo.

Hoy, quiero animarte con una de mis historias favoritas del Nuevo Testamento.  Y oro para que no te vayas con simple información sobre lo que es la Comunión Santa (o Santa Cena), sino que experimentes lo que los dos discípulos hicieron en el camino a Emaús cuando Jesús mismo se acercó y caminó con ellos.

Ese viaje a Emaús tuvo lugar el mismo día en que nuestro Señor Jesús resucitó corporalmente de la tumba.  ¿Qué era tan importante para el Señor que fue a hacerlo en el mismo día de Su resurrección?

El Cristo resucitado hizo esto: 

Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras.  —Lucas 24:27

Más tarde, los dos discípulos se dijeron el uno al otro: “¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino cuando nos abría las Escrituras? (Lucas 24:32)

Como pastor, esto es lo que me esfuerzo por hacer todos los domingos y oro para que, por la gracia de Dios, ustedes vean en las Escrituras, no una lista de reglas y ordenanzas, no un conocimiento que envanece el intelecto, sino cosas concernientes a Él Mismo.

Oro por que tu corazón arda dentro de ti mientras ves a Jesús en las Escrituras y experimentas Su profundo y personal amor por ti, como nunca antes.  Oro por que sientas que Jesús mismo se acerca a ti, derramando Su amor en ti e impartiéndote todo lo que necesitas.  Y más allá de lo que Él puede hacer por ti o por tus seres queridos, más allá de sanar esa condición con la que puedes estar luchando, oro por que tengas un encuentro con el Señor Jesús mismo.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 10 de febrero de 2026

La Gracia Abre Tu Corazón

 Inspiración De Gracia


¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti?  ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado?  Romanos 2:4, NTV

Seguramente disfrutas la historia del pequeño Zaqueo, quien se subió a una higuera sicómoro con la esperanza de ver a Jesús mientras Él pasaba por allí. (Lucas 19:1-10)  Zaqueo era un cobrador de impuestos corrupto, un pecador rico.  Pero cuando Jesús le habló, en lugar de darle los Diez Mandamientos, Jesús le mostró gracia (favor inmerecido) y se invitó a Sí mismo a la casa de Zaqueo.  Por supuesto, la gente religiosa de la multitud estaba disgustada y murmuraba, diciendo: “Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama.” (Lucas 19:7)

Ahora, observa lo que sucedió en la casa de Zaqueo.  Antes de que terminara la cena, Zaqueo estaba dando su riqueza a los pobres y restituyendo a aquellos a quienes había defraudado, y Jesús estaba proclamando salvación sobre la casa de Zaqueo.

Yo creo que fue el Espíritu Santo quien puso esta historia al lado de la del joven rico en Lucas 18.  No creo que las dos historias del Evangelio de Lucas hayan sucedido en orden cronológico.  Pero creo que el Espíritu Santo los colocó en este orden divino para mostrarnos los efectos contrastantes de estar bajo el pacto de la ley y estar bajo el pacto de la gracia.

Cuando el joven rico llegó jactándose de guardar la ley, Jesús respondió con la ley y el joven se alejó triste. (Mateo 19:22)  Pero cuando Jesús no dio ninguna ley sino mostró Su gracia, esta no solo abrió el corazón de Zaqueo, sino también la billetera de un cobrador de impuestos que alguna vez fue corrupto.  

¡Ese es verdaderamente el poder de la gracia!  La gracia lo lleva a uno al verdadero arrepentimiento.  Verás, cuando experimentas la gracia de Dios, tú no puedes evitar ser generoso.

Después de que Jesús derramó Su amor incondicional y Su gracia sobre Zaqueo, el corazón de Zaqueo se desbordó con el favor inmerecido de Dios, un favor que no había ganado y del que no era digno.   Zaqueo sabía en el fondo de su corazón que, como pecador y colector de impuestos corrupto, él no merecía que Jesús viniera a su casa.  

Pero la bondad de Dios superó sus expectativas con creces.  Y así como Pedro se puso de rodillas cuando vio la bondad de Jesús, Zaqueo fue guiado al arrepentimiento cuando experimentó la bondad de Jesús.

A diferencia del joven rico,  Zaqueo sabía que no lo merecía y por eso Jesús pudo derramar gracia sobre él.  Verás el papel de la ley es llevarte a un lugar donde tú sepas en términos inequívocos que tú no puedes hacer nada para merecer la salvación y las bendiciones de Dios, y cómo tú solo puedes confiar en Su gracia.  Su gracia te dará todas las bendiciones que tú necesitas y transformará tu vida.  

Amigo, nuestro Padre celestial está esperando que abandonemos nuestros propios esfuerzos.  En el momento en el que tú comiences a arrepentirte de todas las obras muertas que has estado haciendo para tratar de calificar y merecer la aceptación y las bendiciones de Dios, Dios derramará sobre ti Su abundante gracia —Su favor inmerecido, no ganado y del que no somos dignos.

Hoy, aparta los ojos de ti mismo y mírate disfrutando del favor inmerecido de Dios bajo el nuevo pacto de gracia.  Mírate perdonado y justificado con la justicia de Jesús.  Ocúpate de Él y Su gracia, y como Zaqueo, tú serás transformado de adentro hacia afuera.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 9 de febrero de 2026

Autoridad Sobre El Enemigo

 Inspiración De Gracia


Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro de león y a la serpiente.  Salmos 91:13

¿Sabes que como creyente en Cristo, tú tienes autoridad sobre el enemigo?

Es cierto que el diablo es el dios de este mundo caído (2 Corintios 4:4), que “anda como león rugiente, buscando a quien devorar.” (1 Pedro 5:8)  Pero nosotros, como creyentes, no estamos llamados a acobardarnos por el miedo como la gente del mundo, porque la Palabra eterna de Dios proclama que mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4)

En Cristo, nosotros tenemos autoridad sobre el diablo y todas sus cohortes.  En Cristo, nosotros tenemos autoridad para pisar sobre el león y la serpiente.  Las trampas del cazador serán burladas y el cazador será cazado.  Nuestro papel en este mundo cada vez más peligroso no es ser pasivos e indiferentes, esperando a ser devorados por el león rugiente.  ¡Nosotros estamos dotados con poder y autoridad para cazar al león rugiente!

La Biblia registra el relato de cuando Sansón estaba en los viñedos de Timna y de repente, “un león joven venía corriendo hacia él,” (Jueces 14:5)  Ahora, ¿qué harías  si de repente fueras emboscado por un león?

Los psicólogos nos dicen que hay básicamente tres posibles respuestas que se desencadenan instintivamente cuando una persona es inesperadamente empujada a una situación extremadamente peligrosa —luchar, huir o paralizarse.  Si bien la mayoría de nosotros probablemente huiría o se paralizaría, Sansón instintivamente se levantó para pelear: el Espíritu del Señor vino sobre él con gran poder, y lo despedazó como se despedaza un cabrito, aunque no tenía nada en su mano.” (Jueces 14:6)  ¡Esto es tomar autoridad!  ¡El cazador venía contra Sansón pero terminó cazado!

Tiempo después, Sansón pasó junto al cadáver del león y vio un enjambre de abejas y un poco de miel en él.  Así que, sacó un poco de miel y se la comió.  Fue a partir de esta experiencia que a Sansón se le ocurrió este acertijo: “Del que come salió comida, y del fuerte salió dulzura.” (Jueces 14:14)

Aquí hay una hermosa imagen para todos nosotros.  En lugar de ser devorado por el león, Sansón obtuvo algo dulce para comer.  ¿Cuál es la verdad espiritual para nosotros hoy?  De cada cosa malvada y negativa que el diablo arroje hoy contra ti, Dios hará algo dulce para ti.  Tus gigantes te serán como pan.  ¡Dios convertirá toda la adversidad amarga en dulce miel para ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince