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jueves, 5 de marzo de 2026

Solo Buenos Regalos

 Inspiración De Gracia


Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?  Mateo 7:11

Como padre, siempre me duele ver que mis hijos no están bien.  Mi primera hija, Jessica, ya creció, pero recuerdo cómo me rompió el corazón verla llorar cuando sufría de una fiebre viral cuando era bebé.

Recuerdo estarla cargando en mis brazos y orar por ella mientras daba vueltas  por su habitación toda la noche.  Le di baños de esponja a su cuerpo febril una y otra vez.  Mientras ella estaba enferma, yo no podía descansar.

Yo odiaba la fiebre que hacía que mi bebé convulsionara por el dolor.  Habría hecho cualquier cosa para aliviar su malestar.  Si hubiera podido llevar su fiebre en mi propio cuerpo para que ella no tuviera que pasar ese dolor, lo habría hecho con mucho gusto.

Lo que yo siento cuando mis hijos no se sienten bien es solo un reflejo microcósmico de lo que nuestro Padre celestial siente por nosotros cuando no nos sentimos bien.  Él quiere que nosotros estemos rebosantes de salud y vida.  Él odia las enfermedades y los dolores por lo que estos nos hacen.

Pero la diferencia es esta: Él, sí pudo tomar nuestras enfermedades y ponerlas sobre el cuerpo de Jesús mientras Él colgaba de la cruz, para que nosotros no tuviéramos que sufrirlas.  La Biblia nos dice: “Él Mismo llevó nuestros dolores y cargó nuestras enfermedades.” (Mateo 8:17)

¿Por qué hizo eso nuestro Señor Jesús?  Porque Él nos ama mucho.  Él no podía descansar hasta haber asegurado nuestra salvación, nuestra salud y nuestra plenitud.  Finalmente, cuando Él hubo soportado todos los pecados, todas las enfermedades y todos los dolores sobre Su propio cuerpo, Él clamó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30) y descansó.

La Biblia nos muestra esto claramente: Dios es un Dios bueno.  Él es nuestro amoroso Padre celestial.  Es por eso que yo no puedo entender por qué hay quienes enseñan que Dios a veces usa la enfermedad para enseñarnos una lección o enseñarnos que debemos “orar mucho” para recibir Su sanidad.

¿Puedes imaginar a algún padre terrenal infligiendo sufrimiento a su propio hijo?  ¿Necesitarías tú ser persuadido para aliviar el dolor de tu hijo?

Hay incluso algunas personas que afirman que a veces la voluntad de Dios para nosotros es que estemos enfermos.  Pero cuando sus propios hijos se enferman, ellos hacen todo lo que está a su alcance para asegurarse que se recuperen.  Si realmente fuera la voluntad de Dios para nosotros, que estemos enfermos, ¡buscar la manera de recuperarnos sería tratar deliberadamente de salirnos de la voluntad de Dios!

Amigo, rechaza cualquier cosa que sugiera, aunque sea remotamente, que Dios usa la enfermedad y el sufrimiento para enseñarnos algo.  ¡Nuestro Padre está lleno de gracia y misericordia, y quiere que nosotros estemos sanos, que tengamos provisión y que estemos protegidos de toda clase de mal, de las enfermedades y los dolores!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 4 de marzo de 2026

La Fe No Es Una Lucha

 Inspiración De Gracia


Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.  Romanos 10:17

¿Alguna vez sentiste que necesitabas más fe?  ¿Alguna vez te has mirado a ti mismo y te has dicho que si tan solo tuvieras más fe, verías tu libertad financiera o tu sanidad?

Amigo, tengo una buena noticia para ti hoy: la fe no es una lucha.  Las Escrituras nos muestran que el oír con fe y las obras de la ley son totalmente opuestas. (Gálatas 3:2, 5)  Y dado que las obras de la ley tienen que ver con nuestro esfuerzo propio, no hay esfuerzo propio en la fe.

Durante años, mi propio ministerio fue un ministerio que descalificaba a la gente.  Yo le decía a mi congregación: “¡No hay nada malo en Dios, nada malo en Su Palabra, así que debe haber algo malo en ti!”

Pero un día, escuché al Señor hablándome en mi interior.  Él dijo: “¡Deja de descalificar a Mi gente!  Mi sangre ya los ha calificado.  ¡Deja de descalificarlos!”

Ahora sé que la fe es lo opuesto a la ley, y que cuanto más consciente se vuelve la gente de sí misma y cuanto más depende de sus propios esfuerzos para recibir del Señor, más se extingue la fe en ellos.

Así que, cuando el Señor abrió mis ojos a la gracia, yo cambié por completo lo que estaba predicando y comencé a declarar: “No hay nada malo en Dios, nada malo en Su Palabra, ¿y saben qué?  ¡Por medio de la sangre de Jesús, no hay nada malo en ti!  ¡Recibe tu milagro!

¡Aleluya!  Una vez que dejé de señalarle a la gente lo que estaba mal con ellos y en su lugar señalé lo que estaba bien con ellos debido a Jesús, hubo impartición de fe y comenzamos a experimentar una explosión de milagros de sanidades como nunca antes.  Los cánceres se curaron, los tumores se extirparon sobrenaturalmente y hubo vidas transformadas.

Eso es lo que sucede cuando los creyentes saben que han sido justificados por la sangre de Jesús.  ¡Ellos empiezan a comprender que tienen el derecho comprado con Su sangre para ser sanados, experimentar libertad económica y disfrutar la restauración en sus matrimonios!

Cuando las personas comienzan a ver más a Jesús, cuando comienzan a ser más y más conscientes de que Jesús ha sido crucificado en su nombre, la fe ya no es una barrera para recibir las promesas de Dios.

¿Por qué?  Porque cuanto más ven lo que Jesús ha hecho por ellos, cuanto más ven para qué los ha calificado Jesús, más fe brota dentro de ellos y los milagros florecen.  ¡Aleluya!

Amado, tú no tienes que desear tener más fe para cualquier milagro que le estés pidiendo a Dios en este momento.  No tienes que intentar evocar más fe.

Simplemente mira a Jesús en la cruz por ti y la fe que necesitas para enfrentar cualquier situación o dificultad llegará a tu vida.  ¡Solo mira a Jesús y Su gracia hacia ti!  Él es el autor y consumador de la fe. (Hebreos 12:2)

La fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.  Cuanto más de Jesús y Su amor escuches, más fe nacerá en tu corazón.

Afiánzate de las enseñanzas que predican acerca de Jesús y Su obra terminada.  Haz que el escuchar la predicación de las buenas nuevas sea tu prioridad.

¡Hay poder en el evangelio de Jesucristo!  ¡Extiende tu mano y recibe hoy tu milagro de manos de tu amoroso Salvador!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 3 de marzo de 2026

Amor Perfecto

 Inspiración De Gracia


En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.  1 Juan 4:18

El temor es un cautiverio destructivo.  El temor te paraliza y te impide cumplir el destino maravilloso que Dios tiene para ti.  El temor te hace sentir inadecuado e inseguro, y viene con efectos secundarios poco saludables que van desde ataques de pánico hasta trastornos del sueño.  El temor es irracional.  

El temor es una condición espiritual, por lo tanto no puedes echar fuera de ti el temor con base en la razón.  No puedes simplemente decirle a alguien que está luchando con el temor y es presa de ataques de pánico, que deje de sentir temor.  

Una condición espiritual no puede remediarse de manera natural.  El temor sólo puede ser erradicado mediante un encuentro personal con la persona de Jesús.

Amado, si lo que acabo de describir sobre el temor te resulta demasiado familiar, quiero que sepas que no es la intención del corazón de tu Padre celestial que tú vivas atormentado por el temor.  No hay temor en el amor de Dios.  Su perfecto amor expulsa todos los temores.

No sé si alguna vez has experimentado el amor de Dios, pero mi deseo es que HOY tú recibas la revelación de Su amor por ti de una manera profunda y personal.  Y mientras Su amor inunda tu corazón, oro para que todo temor que te ha tenido atado sea echado fuera de tu vida para siempre.

Juan 3:16 nos dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Oh, que claramente este versículo proclama que Dios te ama TANTO.  Y si tú supieras cuánto Él estima y atesora a Su amado Hijo, podrías vislumbrar lo mucho que Él te ama, porque Él entregó a Su Hijo por ti.  

Es por eso que yo predico y escribo sobre el evangelio de la gracia.  El evangelio de la gracia se trata completamente de revelar el perfecto amor de Dios —un amor cuya longitud, profundidad y altura fueron demostradas en la cruz.  Un amor que entregó al Hijo de Dios como sacrificio.  Un amor que cargó con tus pecados y los míos, para que podamos recibir Su vida eterna y vivir libres de toda esclavitud.

Amigo, cuanto más sumerjas y ancles tu corazón en el perfecto e incondicional amor de Dios por ti, ¡más control perderá el temor en tu vida!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince