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martes, 1 de septiembre de 2026

Hablando Con Fe

 Inspiración De Gracia


Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: Creí, por tanto hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  2 Corintios 4:13

¿Sabes que, como hijo de Dios, tú puedes hablarle positivamente a tu situación negativa y ver cómo esta cambia para bien?

Permíteme mostrarte algunos pasajes de las Escrituras acerca de la fe y de hablar que te ayudarán.  Romanos 10:9 nos dice que “si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo.”  Nuestro Señor Jesús también dijo: “Cualquiera que diga a este monte: ‘Quítate y arrójate al mar’, y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, lo que diga le será concedido.” (Marcos 11:23)

Ahora, vuelve a leer lo que escribió el apóstol Pablo en el versículo de hoy.  ¿Notas un patrón aquí?  La fe implica creer con el corazón, así como hablar con la boca.  Tú y yo, estamos hechos a imagen de Dios.  Cuando Dios vio la oscuridad por primera vez, Él no dijo: “Hey, está tan oscuro.”  ¿Qué fue lo que Dios hizo?  Él llamó a existencia a la luz al hablar.  Él dijo: “Hágase la luz.” (Génesis 1:3)

En el Nuevo Testamento, nuestro Señor Jesús le habló a la tormenta y esta se calmó. Él le habló a la higuera y esta se secó.  Él les habló a los demonios y estos huyeron.  Él les habló a los enfermos y ellos fueron sanados.  Él les habló a los muertos y ellos vivieron.

De manera similar, cuando nosotros enfrentamos la oscuridad en cualquier área de nuestras vidas hoy, o estamos atrapados en una tormenta de dificultades, no permanezcamos atascados viendo solo los problemas y desesperándonos.  ¡Nosotros también deberíamos de llamar a existencia lo que queremos ver!  Si nos encontramos atrapados en una situación peligrosa, debemos declarar: “El Señor es mi refugio y mi fortaleza.”  Si hay una enfermedad en nuestro cuerpo, nosotros podemos llamar a existencia a nuestra sanidad diciendo: “¡Gracias, Jesús, por Tus llagas yo he sido sanado!”  ¡Comienza a hablar hoy sobre tu protección, tu salud y tu victoria!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 31 de agosto de 2026

El Poder De Los Pensamientos Redentores

 Inspiración De Gracia


Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable.  Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.  Filipenses 4:8, NTV

¿Qué películas mentales estás viendo en tu cabeza hoy?  ¿Son pensamientos de derrota y desesperación o pensamientos de victoria y favor?  La fe es simplemente decir lo que Dios dice sobre ti, y ver lo que Dios ve en ti y en tu situación.

Se necesita un pensamiento para sanar un pensamiento.  A diferencia del mundo, que te enseña a vaciar tu mente para lograr la paz, la manera de Dios es llenar tu mente con pensamientos frescos, poderosos y redentores.

El apóstol Pablo nos dice: “Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable.  Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.” (Filipenses 4:8, NTV)  Por lo tanto, no se trata solo de borrar los malos pensamientos con la fuerza de voluntad.  Se necesita de un pensamiento para reemplazar a otro pensamiento.  Se necesita de una creencia correcta para reemplazar a una creencia errónea.  Tú necesitas la verdad de Dios para reemplazar las mentiras del enemigo que te han mantenido en cautiverio.

Amigo mío, si un pensamiento equivocado, malo o negativo está alojado en tu mente hoy y parece que no puedes deshacerte de él, ¡deja de intentarlo!  Quizás estés postrado en una cama de hospital y no puedas evitar pensar en el peor escenario posible.  Estás intentando suprimirlo, pero no funciona.  Bueno, ¡detente!  Deja de intentar borrarlo de tu mente.  Eso simplemente no funcionará.  Lo que necesitas hacer es reemplazar ese pensamiento destructivo con un pensamiento que proviene de Dios.  Esa es la única manera de lidiar con un pensamiento equivocado y comenzar el proceso de sanidad.

Comienza a meditar en verdades, como: “Ciertamente Él llevó mis enfermedades, y cargó con mis dolores.  El castigo, por mi plenitud, cayó sobre Él, y por Sus heridas yo he sido sanado.  Con larga vida me saciará.” (Isaías 53:4-5 y Salmos 91:16)  ¡Empieza a reproducir películas mentales acerca de ti mismo recuperándote, recibiendo el alta del hospital, divirtiéndote con tus hijos o yéndote de vacaciones!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 30 de agosto de 2026

Toma Asiento Y Comienza A Reinar

 Inspiración De Gracia


Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.  Efesios 2:4-6

Hay muchos creyentes que son derrotados porque ellos están luchando para calificar para las bendiciones de Dios por medio de sus propias obras.  Lo que necesitas comprender es que el esfuerzo propio te privará de reinar en la vida por la gracia de Dios.  Tú no puedes ganar tu salvación, tu sanidad o tu libertad financiera por tus propios esfuerzos.  Si el milagro más grande —ser salvo y vivificado con Jesús— viene por gracia por medio de la fe, y no por tus obras, ¿cuánto más los milagros menores, como la sanidad, la provisión y la restauración matrimonial?

No se trata de tus obras ni de tu comportamiento, sino de la obra y el comportamiento de Jesús.  Solo Su obra es una obra terminada.  ¡Y Él no solo se sentó a la diestra del Padre, sino que las Escrituras de hoy declaran que Él también nos hizo sentarnos con Jesús!  ¿Qué significa esto? Bueno, amigo, “sentarse” en la Biblia es una imagen del creyente descansando en la obra perfecta y terminada de Jesús.  Cristo terminó toda la obra en la cruz en tu nombre y ahora está sentado a la diestra de Dios.  Como todo fue logrado en tu nombre, esto significa que tú puedes dejar de depender de tus propios esfuerzos para ganar y calificar para las bendiciones de Dios en tu vida.  ¡Tú puedes sentarte con Jesús a la diestra del Padre!

Ahora, lee atentamente lo que estoy diciendo.  Yo no estoy abogando por una vida de pasividad y pereza con respecto al estudio de la Palabra de Dios, la oración o la adoración.  Cuando se trata del éxito en tu trabajo, ciertamente tampoco estoy diciendo que tú no debas ser diligente o buscar desarrollar tus habilidades.

La gracia de Dios no te vuelve perezoso e improductivo.  Al contrario, esta te hace trabajar más abundantemente para Su gloria.  El apóstol Pablo, un predicador de la gracia de Dios y la obra terminada de Jesús, dijo que él “trabajó más que todos ellos.” (1 Corintios 15:10)  De lo que necesitas darte cuenta es que, en el nuevo pacto, la manera de Dios es bendecirte primero y el conocimiento de Su bendición te empodera luego para trabajar más abundantemente.  En otras palabras, nosotros no trabajamos para ser bendecidos, sino que nosotros tenemos el poder para trabajar porque ya estamos bendecidos.  ¿Puedes ver la premisa diferente respecto a trabajar en el nuevo pacto?

Amigo, Jesús logró todo para nosotros en la cruz.  Nuestra parte es confiar en Su obra perfecta.  Recibe con los brazos abiertos Su abundancia de gracia y Su regalo de justicia, siéntate y comienza a reinar en la vida por medio de Él.  Hoy, deja que tu oración sea que tú puedas dejar de intentar ganarte la gracia y la justicia de Dios.  Deja que el Espíritu Santo te enseñe a comenzar a depender de la obra terminada de Jesús y a comenzar a recibir por Su gracia.  ¡Este es el camino de Dios hacia el éxito, la plenitud y la vida victoriosa!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince