recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 25 de septiembre de 2026

La Pieza Final Del Rompecabezas

 Inspiración De Gracia


Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde le pecado abundó, sobreabundó la gracia.  Romanos 5:20

Es tan vital que creas en el amor de Dios por ti.  Debido a Su gracia sobreabundante, tu pasado no tiene que determinar tu futuro.

En Cristo, tú tienes una vida nueva, un nuevo comienzo y un futuro nuevo.  Lee este precioso testimonio que recibí de Daphne del Reino Unido y mira esta verdad reflejada:

Soy una alcohólica recuperada que recibí a Jesucristo hace cinco años.  En ese momento, incluso después de ser salva, yo todavía estaba llena de auto-condenación y me costaba creer que Jesús realmente se preocupara por mí.  Pensaba que Él estaba muy enojado conmigo y que yo tenía que intentar ser buena.  Para nosotros, los alcohólicos que hemos estado muy enfermos con la adicción, esta auto-condenación y la creencia de que nunca podremos hacer lo que Dios espera de nosotros, a menudo nos hace regresar a beber, desarrollamos una adicción a las drogas e incluso morimos como resultado de complicaciones.

Pero cuando escuché al pastor Joseph Prince predicar en la televisión, de repente, la pieza final del rompecabezas encajó en su lugar.  Fue la primera vez que yo escuché acerca de la gracia de Dios.  Después de eso, compré y leí los libros del pastor Prince.  La gracia y la verdad en la persona de Jesús vinieron e hicieron toda la diferencia.  Los cambios ocurrieron en mí una vez que entendí y creí que ya todo había sido hecho por mí en la cruz, y que Jesús quería sanarme y derramar Su gracia en mi vida.

Hoy, Daphne apadrina a muchas mujeres alcohólicas a través de un programa de recuperación de doce pasos e incluso organiza un retiro para ellas.  Pero dirige el programa “con la gracia de Dios en primer plano para que no sea un programa legalista.”  Ella dice:

Cuando ayudo a las mujeres a comenzar su viaje en el programa, les doy mis copias de los libros del pastor Prince para que los lean.  También les muestro fragmentos de los mensajes del pastor Prince.

Estas mujeres ahora tienen muchas más posibilidades de tener una libertad duradera.  Antes de recibir el mensaje de la gracia, ellas tenían las mismas creencias equivocadas que yo tenía.  Como yo, ellas creían que nunca podrían estar a la altura de lo que un enojado Dios de juicio esperaba de ellas.  Sin creer correctamente sobre el Dios verdadero y Su gracia, la sobriedad duradera simplemente no es posible para ninguna de nosotras y todas hubiéramos vuelto a beber.

Desde que escuché el evangelio de la gracia, ahora creo que el Señor quiere ayudarnos a todos porque Él nos ama a cada uno.  Me encanta ver a las personas recuperarse de sus adicciones.  Es solo Su gracia lo que nos ha dado a mis amigos y a mí la verdadera libertad.  Incluso he podido perdonar a los demás y a mí mismo.

¡Amigo, la condenación mata!  Esta es una trampa peligrosa y viciosa que te mantiene preso.  Te devora de adentro hacia afuera y tú no puedes simplemente desear o decirte a ti mismo que debes olvidar los errores y las malas decisiones que has tomado.

Nuestros pecados exigen una resolución.  La paga del pecado es muerte. (Romanos 6:23)  Nuestra conciencia clama contra nosotros y exige que se imponga el castigo por nuestros pecados.

Es por eso que tú necesitas tener una revelación inquebrantable de tu identidad como justo en Cristo.  En la cruz, Jesús tomó tu lugar de castigo y condenación, y se convirtió en el pago total por todos tus pecados.  ¡Y cuando tú creíste en Jesús, fuiste justificado por la fe!

La cruz del Calvario marcó la diferencia y es la única respuesta que satisfará tu conciencia culpable.  Esto es lo que Daphne experimentó, y lo que Dios hizo por Daphne, Él también puede y quiere hacerlo por ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 24 de septiembre de 2026

El Enemigo Está Debajo De Tus Pies

 Inspiración De Gracia


Los setenta regresaron con gozo, diciendo: “Señor, hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre.”  Y Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.  Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.”  Lucas 10:17-19

En Lucas 10, vemos a nuestro Señor Jesús enviando a setenta discípulos contra el reino de las tinieblas, “como corderos en medio de lobos.”  Mira en la escritura de hoy el intercambio entre los setenta discípulos y el Señor Jesús cuando regresaron.  Amigo, ¡el poder y la autoridad que nuestro Señor Jesús les dio para operar, es el poder y la autoridad que como creyentes nosotros tenemos hoy!

Romanos 16:20 declara que, ¡el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de nuestros pies!  Él es un enemigo derrotado.  La Biblia es muy consistente y siempre pone al diablo debajo de tus pies. (Génesis 3:15, Efesios 1:22)  Tú no estás a merced de los ataques del enemigo.  No lo pongas en un pedestal, como si él tuviera poder y dominio sobre ti.  Recuérdate a ti mismo que en Cristo, tú estás “muy por encima de todo principado, autoridad, poder y dominio” (Efesios 1:21), ¡y hollarás a todo león y serpiente!

Nosotros ejercemos hoy nuestra autoridad como creyentes cuando salimos a la ofensiva en contra el enemigo.  ¿Cómo hacemos eso?  ¡Manejando la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios!  Nuestra autoridad, nuestra fuerza y ​​nuestra victoria se encuentran en Su Palabra.

Mira cómo la Biblia describe la armadura de Dios: “Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz; en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno.  Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” (Efesios 6:14-17)

¿Ves que la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, es la única pieza de la armadura que es ofensiva?  Es por eso que, por cada ronda de ataque que el diablo lanzó contra nuestro Señor Jesús, Él peleó con la espada del Espíritu —Él usó la Palabra escrita de Dios.

Cuando nosotros oramos la Oración de Protección del Salmo 91, estamos orando de acuerdo con la Palabra de Dios y empuñando la espada del Espíritu.  Así que, no importa qué tipo de informe está rugiendo contra ti, ya sea de médicos, banqueros o de los medios de comunicación, toma tu lugar de autoridad y echa mano de las escrituras para tu situación.  ¡Pelea con la Palabra de Dios!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 23 de septiembre de 2026

¿Cuál Es Tu Respuesta A La Voz De La Acusación?

 Inspiración De Gracia


En justicia serás establecida.  Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acerará a ti.  Isaías 54:14

Es importante que tú estés establecido en la justicia de Cristo, porque esto determinará cómo responderás a la voz de la acusación cuando estés esperando en Dios por cosas grandes y confiando en Él la respuesta a tus oraciones.

“¿Quién te crees que eres?”

“¿No recuerdas cómo le gritaste a tu cónyuge esta mañana?  ¿Por qué debería Dios darte gracia hoy en esa presentación importante en tu oficina?”

“Mira con qué facilidad pierdes la calma en la carretera.  ¿Cómo puedes tener el descaro de esperar que te sucedan cosas buenas?”

“¿Te llamas a ti mismo un cristiano?  ¿Cuándo fue la última vez que leíste tu Biblia?  ¿Qué has hecho para Dios?  ¿Por qué debería Dios sanar a tu hijo?”

¿Te suenan horrorosamente familiares estas acusaciones?  Ahora, la forma en que respondas a esta voz de acusación expondrá lo que tú realmente crees.  Esta es la prueba de fuego de lo que tú crees.  ¡Es aquí donde las ruedas se topan con el camino!

Una persona podría pensar: “Sí, tienes razón.  No lo merezco.  ¿Cómo podría esperar que el favor de Dios esté conmigo durante mi presentación en la oficina cuando fui tan duro con mi esposa esta mañana?”  Ahora, esa es la respuesta de alguien que cree que necesita ganarse su propia justicia y su lugar de aceptación delante de Dios.  Esta persona cree que solo puede esperar recibir algo bueno de Dios cuando su conducta es buena y su propia lista de verificación de requisitos autoimpuestos son cumplidos perfectamente.

Él probablemente llegaría a su oficina, todavía furioso con su esposa.  Lo peor de todo, él se sentiría apartado de la presencia de Jesús debido a su enojo y pensaría que no califica para pedir el favor de Dios para su presentación.  Entraría en la sala de juntas desaliñado y desorganizado.  Olvidaría sus puntos y balbucearía, haciendo que su empresa perdiera esa cuenta importante.  Sus jefes estarían decepcionados de él y lo reprenderían grandemente.

Frustrado y avergonzado, él conduciría a casa como loco, haciendo sonar la bocina a cada automóvil que no se mueva en el mismo instante en que los semáforos se ponen en verde.  Cuando llegara a casa, él estaría aún más molesto con su esposa porque la culparía a ella de ponerlo de mal humor en la mañana, por su terrible presentación y por haber perdido esa cuenta tan importante.  ¡Todo es culpa de ELLA!

Ahora, observa la diferencia si esta persona pensara: “Sí, tienes razón.  No merezco tener el favor de Dios en absoluto porque perdí los estribos con mi esposa esta mañana.  ¿Pero sabes qué?  Yo no estoy pidiendo lo que merezco.  Yo estoy pidiendo lo que Jesús se merece.  Incluso ahora mismo, Jesús, te doy gracias porque Tú me ves perfectamente justo.  Debido a la cruz y a Tu sacrificio perfecto, yo puedo esperar tener el favor inmerecido de Dios en mi presentación.  Cada uno de mis defectos, incluso el tono que usé esta mañana con mi esposa, está cubierto por Tu justificación.  ¡Yo puedo esperar cosas buenas no porque yo sea bueno, sino porque TÚ eres bueno!  ¡Amén!”

¿Ves que diferencia tan asombrosa?  Esta persona está establecida en la justicia de Jesús y no en sus propias buenas acciones o su buen comportamiento.  Él va a trabajar dependiendo del favor inmerecido de Jesús, logra hacer una muy buena presentación y consigue una gran cuenta para su empresa.  Sus jefes están impresionados por su desempeño y lo registran para los próximos ascensos.  Él conduce a casa con paz y alegría, sintiendo el amor y el favor del Padre con él.  En consecuencia, es más paciente con los otros conductores.

Ahora, ¿significa esto que él escondió todas sus fallas debajo de la alfombra y ahora finge que nunca sucedieron?  ¡De ninguna manera!  Este hombre, totalmente consciente de que el Señor está con él, encontrará en Cristo la fuerza para disculparse con su esposa por el tono que usó con ella anteriormente.  Verás, un corazón que ha sido tocado por el favor inmerecido no puede aferrarse a la falta de perdón, la ira y la amargura.

¿Cuál de los relatos anteriores demuestra la verdadera santidad?  Por supuesto, el segundo relato.  Depender del favor de Dios resulta en una vida de santidad práctica.  ¡Creer correctamente siempre conduce a vivir correctamente!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince