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lunes, 29 de junio de 2026

¿Estás Completamente Despierto?

 Inspiración De Gracia


Despierten a la justicia y no pequen más.  1 Corintios 15:34, NBV

Quizá te encuentres bajo un constante asedio de condenación porque se te enseñó erróneamente que el Espíritu Santo convence a los creyentes de sus pecados.  Tú crees que la condenación que sientes es el resultado de la convicción del Espíritu Santo cuando en realidad esta viene del acusador.

En lugar de ver al Espíritu Santo como tu Ayudador, convenciéndote de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, convenciéndote de que Dios nunca te abandonará incluso si has pecado, resultaste luchando con el pecado, la condenación y el temor.  Es hora de que “despiertes a la justicia.”  Como descubrió Pamela en Maryland, cuando lo haces, la opresión, la esclavitud y el pecado no pueden mantener su control en tu vida.  Aquí está el testimonio de Pamela:

Estimado pastor Prince, a los cincuenta y nueve años, me estaba recuperando de múltiples fracturas en mi tobillo derecho y peroné.  En el primer mes, mi movilidad se vio muy limitada y mi condición física se debilitó.

Durante esa temporada de estrés, fui oprimida y atormentada por fuertes sentimientos de temor al abandono y rechazo, experimentando ataques de pánico casi a diario.  Yo tenía muchas pesadillas y me volví incapaz de dormir —debido en parte a los analgésicos, pero también a la ansiedad extrema.  Algunas noches, todo lo que podía hacer era leer la Biblia hasta que estaba exhausta y finalmente podía dormir.

Un día, me encontré con su programa de televisión y me “enganchó”.  Todos los días y noches, veía su programay me sumergía en las palabras de vida que usted estaba hablándole a mi alma.  Pronto ordené uno de sus libros.

Por primera vez en mi vida, escuché que no era el Espíritu Santo el que me convencía de pecado, sino mi conciencia.  Y mientras leía el libro, esto fue como agua para mi alma.  Lo leí tres veces, y cada vez obtenía más libertad y paz.

Ahora, a la edad de sesenta años, yo estoy más saludable, más feliz y más libre de lo que jamás había sido en mi vida.  Fui liberada de la fortaleza del miedo al abandono, la negligencia y el rechazo que me habían oprimido la mayor parte de mi vida.  He podido perdonar a quienes abusaron física, emocional y sexualmente de mí, y arrepentirme de mi falta de respeto y odio hacia mí misma, de la amargura y el resentimiento.

Hoy, yo estoy segura de que mi Papá celestial me ama, no por algo que yo haya o no haya hecho, sino por lo que Jesús hizo por mí.  Yo continúo aprendiendo que soy completamente aceptado y justificada en Su amado Hijo, Jesús, quien es totalmente encantador, digno de confianza y misericordioso.  Ahora, paso mis días amándolo y siendo amada por Él, y soy más capaz de bendecir y servir a los demás.  ¡Gracias!

Amado, si tú estás luchando con la condenación, el temor y el pecado, el poder para vencer se encuentra en saber que tú eres la justicia de Dios en Cristo.  Cuando la Biblia dice: “Despierten a la justicia y no pequen más,”significa que cuanto más cuenta te des de que tú en verdad eres justificado en Cristo, y que eres justo por Sus obras y no por las tuyas, más empoderado estarás para vivir con rectitud.

Deje que esta verdad penetre en ti y se liberado por el conocimiento de que el Espíritu Santo es tu Ayudador, dado por Dios para convencerte de justicia.  ¡Tú eres la justicia de Dios en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 28 de junio de 2026

Cuando Dios Puede Usarte

 Inspiración De Gracia


Mas de Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual Se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: “Él que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  1 Corintios 1:30-31

Es Jesús, Su sabiduría en tu vida, Su justicia y Su perfecta obra redentora en la cruz lo que te hace ser exitoso.  Así que, cuando te jactas de tu éxito, tú solo puedes jactarte en Jesús.

Sin Jesús, tú no tienes nada de qué jactarte.  Pero con Jesús en tu vida, tú puedes jactarte en Él y solo en Él, por cada éxito y bendición que viene a través de Su favor inmerecido.

Si tú eres fuerte, poderoso y sabio por ti mismo, entonces el favor inmerecido de Dios no puede fluir.  Pero cuando tú te das cuenta de tus debilidades e incapacidades, y en cambio dependes de Jesús, entonces Su favor inmerecido puede fluir sin obstáculos en tu vida.

Vemos esto en la historia de Moisés.  En sus primeros 40 años siendo un príncipe egipcio que era respetado y admirado, él pensó que lo sabía todo.  La Biblia dice que en estos primeros 40 años, Moisés era “un hombre poderoso en palabras y en hechos” (Hechos 7:22), pero Dios no pudo usarlo.

Sin embargo, en los siguientes 40 años, algo le sucedió a Moisés.  Él había huido de Egipto después de matar a un egipcio que estaba golpeando a un hebreo y se fue a vivir al desierto de Madián.  Él se convirtió en pastor y ya no se le consideraba poderoso en palabras ni en hechos.  De hecho, él incluso se había convertido en tartamudo. (Éxodo 4:10)

Y en este punto de su vida, cuando él probablemente pensó que era parte del pasado, que era insignificante en comparación con quien había sido y que sus días de gloria habían quedado atrás, Dios se le apareció y le dijo: “Te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo... de Egipto.” (Éxodo 3:10)

Cuarenta años antes, en el cenit de sus capacidades, Moisés ni siquiera pudo enterrar adecuadamente a un egipcio a quien había matado —él fue descubierto y forzado a huir. (Éxodo 2:11-15)  Pero ahora, despojado de su dependencia en su fuerza humana y consciente de sus debilidades, él asumió su llamado, dependiendo únicamente del favor inmerecido de Dios.  Y esta vez, cuando Moisés extendió su mano sobre el mar, el mar cubrió perfectamente a decenas de miles de egipcios. (Éxodo 14:26-28)

La Biblia nos dice que “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia [favor inmerecido] a los humildes”. (1Ped. 5:5)  Amado, Dios no impondrá Su favor inmerecido en nosotros.

Siempre que queramos depender de nosotros mismos y de nuestra sabiduría, Él nos permitirá hacerlo.  Su favor inmerecido se concede a aquellos que reconocen humildemente que no pueden triunfar por sus propias fuerzas y ​​capacidades.  Cuando nosotros soltamos el control y dependemos de Su favor inmerecido¡Él se hace cargo y hace por nosotros todo lo que no podemos hacer por nosotros mismos!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 27 de junio de 2026

Enciende La Luz De La Palabra De Dios

 Inspiración De Gracia


Lámpara es a mis pies Tu palabra, y luz para mi camino.  Salmos 119:105

Derek es un empresario exitoso que asiste a nuestra iglesia regularmente y tiene un testimonio increíble.  Sin embargo, antes de experimentar su liberación, la vida era desgarradora para él.

Todo comenzó una mañana cuando él leyó un artículo del periódico sobre un hombre de su edad que había muerto repentinamente de un ataque al corazón.  Derek no podía explicarlo, pero a partir de ese momento, fue como si el aire empezara a faltarle y él comenzó a experimentar dificultades respiratorias.  Sin que él lo supiera, el miedo había comenzado a enroscarse alrededor de su corazón como una pitón.

Día a día, Derek empezó a experimentar todo tipo de imaginaciones malignas sobre sí mismo siendo herido y muriendo mientras realizaba las actividades más sencillas del día a día.  Él sufrió episodios cada vez mayores de ataques de ansiedad debilitantes mientras el miedo se apoderó de su corazón.

A medida que su opresión mental empeoraba y se convencía de que él estaba gravemente enfermo mientras sus dificultades respiratorias aumentaban, Derek se registró en un hospital, donde le dijeron que no era un problema cardíaco sino un problema de ansiedad.

Fue entonces cuando a Derek le presentaron algunos de mis mensajes y él comenzó a escucharlos una y otra vez.  Él me dijo: “Tú dijiste que me enfocara en la Palabra de Dios y no en mis problemas.  ¡Y eso fue exactamente lo que hice!  Yo comencé a apartarme de esos pensamientos oscuros y a permitir que la luz de las palabras de Jesús entrara en mi situación”.

El rompimiento de Derek comenzó cuando él encendió la luz de la Palabra de Dios, y permitió que esta brillara sobre él y su situación.  Uno de sus versículos favoritos que le dio coraje y consuelo fue el Señor diciéndole: “Nunca te dejaré ni te desampararé.” (Hebreos 13:5)  Él declaraba este versículo cada vez que tenía miedo y luego se decía a sí mismo: “El Señor es el que me ayuda; no temeré.”(Hebreos 13:6)

Equipado con la Palabra de Dios, Derek comenzó a reproducir las películas mentales correctas en su mente.  Cada vez que llegaban los ataques de ansiedad y las imaginaciones malvadas comenzaban a reproducirse en su mente, él manejaba estas escrituras como un arma contra la embestida del ataque de la serpiente.

Cuanto más él proclamaba: “Nunca te dejaré ni te desampararé.  El Señor es el que me ayuda; no temeré,”más comenzaba a aflojarse y a debilitarse el agarre de la serpiente.  Él descubrió que podía respirar libremente de nuevo y que su corazón ya no se sentía constreñido.

Fortalecido por la Palabra, él comenzó a ver que el Señor estaba con él siempre.  Él comenzó a verse a sí mismo lleno de salud y protegido de cualquier daño.  Derek se curó completamente y se liberó de todos sus miedos al comenzar a reemplazar las películas mentales equivocadas que había estado reproduciendo en su mente por las correctas.

Amado, los pensamientos de Dios son más grandes que los pensamientos del diablo.  Su luz es más grande que cualquier oscuridad.  Tú le pondrás fin a los días en los que el enemigo pueda usar el miedo para atormentarte y manipular tus pensamientos, cuando tú, como Derek, enciendas la luz de la Palabra de Dios y permitas que esta brille sobre ti y sobre cualquier situación negativa en la que te encuentres.

Deja que Su Palabra te ancle en Su amor, que fortalezca tu corazón y pinte las imágenes correctas para tu liberación y un futuro asombroso.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince