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lunes, 9 de marzo de 2026

Cómo Vivir Sin Miedo

 Inspiración De Gracia


No temerás el terror de la noche, ni la fecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.  Salmos 91:5-6

Me encanta cómo el Salmo 91 nos recuerda que tenemos protección las 24 horas.

Ya sea de noche o de día.  Sea en la oscuridad o al mediodía.  Sea que enfrentemos el terror o seamos confrontados con flechas.  Sea que las pestes amenacen o la destrucción se avecine.  ¡Nosotros no debemos tener miedo porque nuestro Dios, que cuida de nosotros, no se adormece ni duerme! (Salmos 121:3-4)

La realidad es que el mundo en el que vivimos parece estar envuelto en noticias negativas y miedo.  A menudo escuchamos informes de ataques terroristas sin sentido en contra de civiles inocentes, horribles accidentes que cobran múltiples víctimas o una epidemia que afecta a comunidades enteras e incluso genera que cientos de bebés nazcan con deformidades.  Sé que muchos no pueden evitar temer que unas de estas tragedias les sucedan.

Pero amado, quiero que sepas que en medio de todo lo que está sucediendo en el mundo, tú puedes no tener miedo y esto proviene de conocer al Señor como el Dios de paz.

El capítulo 15 de Romanos termina con el apóstol Pablo diciendo: “El Dios de paz sea con todos vosotros.” (Romanos 15:33)  Tú podrás preguntar: ¿No está Dios con nosotros todo el tiempo?  Entonces, ¿por qué Pablo dijo específicamente: “El Dios de paz sea con todos vosotros?”

Lo que Pablo estaba declarando para las personas era que Dios se manifestara en sus vidas como el Dios de paz.  En otras palabras, aunque Dios siempre está con nosotros, es posible que nosotros no siempre lo experimentemos como el Dios de paz.

¿Sabes lo que sucede cuando Dios se manifiesta como el Dios de paz en tu vida?  Romanos 16:20 nos dice esto: “Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes. Amén.”

¿Ya ves lo que el Dios de paz hará en tu vida?  ¡Él aplastará todo miedo, toda preocupación y toda ansiedad!

¿Ves también la gracia en ese versículo?  La gracia —el favor inmerecido de Dios, que nosotros no hemos ganado y del que no somos dignos— es lo único contra lo que el diablo no tiene defensa.

Es por eso que nosotros ponemos nuestra fe en la sangre de Jesús cuando hablamos de protección.  Su sangre sin pecado fue derramada para pagar el precio por el culpable.

Y debido a que Jesús pagó el precio, nosotros, los que estamos en Él, tenemos derecho a caminar en salud y protección divinas.  La gracia nos califica para la protección de Dios que lo cubre todo.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 8 de marzo de 2026

Destruyendo Fortalezas

 Inspiración De Gracia


Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas 2 Corintios 10:3-4

Mientras meditas en las promesas bíblicas que proclaman la verdad de Dios sobre tu vida, tú ya estás comenzando a ganar la batalla por tu mente.  No es una coincidencia que Jesús fuera crucificado en el Gólgota, que en realidad significa “Lugar de la Calavera”. (Mateo 27:33)  Tu victoria –avance, rompimiento, liberación– debe comenzar primero en tu mente.

Esta batalla por tu mente no se libra externamente.  Nuestras armas en esta batalla no son físicas ni tangibles.  Nuestras armas son las armas de creer las cosas correctas y estas son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas que nos han mantenido cautivos.  Estas son fortalezas que solo pueden ser completamente destruidas por creer correctamente en la verdad de la Palabra de Dios.

El diablo solo puede sembrar pensamientos erróneos en tu mente, ¡pero él no puede controlar lo que tú crees!  Cuando tú comienzas a creer correctamente, cada mentira y pensamiento incorrecto se derretirá como mantequilla en un día cálido y soleado.  Las mentiras pueden aprisionarte y derrotarte solo en la medida en que tú no permitas que la verdad de Dios entre en tu situación para liberarte.

Escucha atentamente lo que dijo Jesús: “Si vosotros permanecéis en Mi palabra, verdaderamente sois Mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:31–32)  Lo que esto significa es que sea cual sea la fortaleza que te mantiene cautivo hoy, ¡la verdad de Jesús te hará libre!

Las fortalezas son pensamientos erróneos y mentiras que se han perpetuado en tu mente durante semanas, meses o incluso años.  Estas creencias incorrectas que están  arraigadas en ti, te hacen vivir esclavo de las adicciones y en un estado de temor, culpa, ansiedad o depresión crónica.

La Palabra de Dios nos dice en términos inequívocos que la guerra se lleva a cabo en nuestras mentes y la ganamos nosotros “destruyendo fortalezas; refutando argumentos y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios.” (2 Corintios 10:4– 5)

El lugar en donde el enemigo lanza sus ataques contra ti es en tus pensamientos e imaginación.  Creo que una vez que tú te das cuenta de que hay una guerra por tu mente, y que es entre creencias incorrectas y creencias correctas, ¡ya habrás ganado la mitad de la batalla!

Sigue escuchando, sigue creyendo y sigue renovando tu mente con la verdad de la gracia y el amor de Dios por ti.  Y sea cual sea la fortaleza en la que puedas estar atrapado hoy, ¡la verdad de Su Palabra te hará libre!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 7 de marzo de 2026

Di Sí A Jesús

 Inspiración De Gracia


Pero la mente de ellos se endureció y, hasta el día de hoy, cada vez que se lee el antiguo pacto, el mismo velo les cubre la mente para que no puedan entender la verdad.  Este velo puede quitarse solamente al creer en Cristo…  Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor.  El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a Él a medida que somos transformados a Su gloriosa imagen.  2 Corintios 3:14, 18, NTV

Quiero animarte a ser consumido por la persona de Jesús.  La Palabra de Dios dice que “ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención—.” (1 Corintios 1:30, NVI)

¡Jesús mismo es tu sabiduría, tu justificación y también tu santificación!

La palabra griega utilizada aquí para “santificación” es hagiasmos, la misma palabra griega que se usa para “santidad”.  Nuestra santidad o santificación se encuentra en la persona de Jesús.

Entonces, cuando tengas un pensamiento impuro, una agitación o una tentación de pecar, para por un momento y mira a Jesús.  Mira la cruz.  Mira y experimenta nuevamente Su amor, Su perdón y Su gracia para ti.  ¡Jesús es tu victoria sobre toda tentación, adicción y atadura!

Algunas personas creen que todo lo que tienes que hacer es decir no a la tentación.  ¿Pero sabes qué?  Tu fuerza de voluntad no es rival para el pecado.  La realidad es que cuanto más intentas decir que no con tus propios esfuerzos, peor se vuelve.

El apóstol Pablo describe esta lucha, que él mismo experimentó: “Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.” (Romanos 7:19)

Así que, la respuesta no es depender de tu fuerza de voluntad para decir no a la tentación, ¡sino depender de la gracia de Dios y decirle sí a Jesús!  En medio de tu lucha y tentación, di SÍ a Jesús.  Di: “Señor Jesús, yo te doy gracias porque Tú eres mi justificación, mi santificación y mi redención.”  ¡Convierte cada tentación en una oportunidad para ver y alabar a Jesús!

Eso es lo que hizo Pablo.  Solo mira lo que él dice en Romanos 7:24-25: “¡Miserable de mí!  ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?  Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro.”

La respuesta de Pablo para la victoria sobre el pecado se encuentra en una persona.  Su pregunta era: “¿Quién me librará?”  Y no, “¿Qué mandamiento me librará?”

¡Tu libertad de todo hábito pecaminoso se encuentra en la persona de Jesús!  ¡Dile sí a Él!  Él es tu justificación y santificación.  Deja que Él entre en las áreas donde te sientes más débil y permite que Su gracia te transforme desde tu interior.

Amigo, está tan claro en las Escrituras de hoy que la santidad se trata de llegar a ser cada vez más como Jesús y se produce cuando el velo de la ley es quitado.  Cuando el velo es quitado, nosotros vemos a nuestro hermoso Salvador cara a cara y Su gloriosa gracia nos transforma de gloria en gloria.  El evangelio de la gracia gloriosa siempre produce vidas gloriosas.

Oro para que a medida que tú leas más y más sobre la gracia de Dios, tengas una mayor revelación de lo maravilloso que es tu Salvador, lo perfecta que fue Su obra en el Calvario y lo profundamente amado que TÚ eres.

Y que mientras contemplas a Jesús, ¡crezcas de gloria en gloria y brilles como testimonio de todas Sus bondades!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince