recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 5 de septiembre de 2026

Cambios Sin Esfuerzo

 Inspiración De Gracia


“Permaneced en Mí, y Yo en vosotros.  Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en Mí.  Yo Soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en Él, ese da mucho fruto, porque separados de Mí nada podéis hacer.”  Juan 15:4-5

Me gustaría que imaginaras un árbol fuerte y saludable.  Un árbol fuerte y saludable no se preocupa por producir frutos ni por deshacerse de las hojas muertas.  Siempre que esté recibiendo la cantidad adecuada de luz solar, agua y nutrientes, este tendrá fluyendo en él una savia saludable que rebosa de todos los nutrientes adecuados y que expulsa naturalmente todas las hojas muertas.  Y mientras su vida interior —su savia saludable— siga fluyendo, nuevas hojas brotarán de este árbol y los buenos frutos crecerán y florecerán de manera natural, en todas sus ramas.

Amigo, al comenzar a recibir la luz solar del favor de Dios y a tomar el agua de Su Palabra, al comenzar a alimentarte del perdón de Jesús en tu vida y de tu posición como justo en Cristo, las hojas muertas de la culpa, el temor y las adicciones, y todo tipo de desorden comenzará a ser expulsado por la nueva vida de Jesús dentro de ti.

La transformación que experimentarás, cuando esta no esté basada en tu propia disciplina y autocontrol, será realmente sin esfuerzo.  Ya no se tratará de “¿Cómo voy a superar este problema de ira?” o “¿Cómo voy a acabar con esta adicción al cigarrillo?” o “¿Cómo puedo frenar este hábito de comer en exceso cuando estoy estresado e inseguro?”  En cambio, se convertirá en: “¿Cómo superará Jesús en mí este problema de ira, esta adicción al cigarrillo, este hábito de comer en exceso?”

Los frutos de tu éxito se producirán sin ningún esfuerzo de tu parte.  Una por una, las adicciones, las disfunciones y las emociones negativas comenzarán a desaparecer de tu vida como hojas muertas, y hojas nuevas (nuevos pensamientos y actitudes positivas), nuevas flores (nuevos deseos y sueños) y nuevos frutos (nuevos comportamientos y hábitos) comenzarán a florecer en tu vida.

La palabra de Jesús para ti hoy es simplemente “permanece en Mí” y darás mucho fruto.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 4 de septiembre de 2026

¿Qué Estás Oyendo?

 Inspiración De Gracia


Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.  Romanos 10:17

Permíteme mostrarte algo de la historia de la mujer en Marcos 5 a quien Jesús sanó de un “flujo de sangre” que le había causado un gran sufrimiento durante doce años.  Vemos en Marcos 5:27 que su milagro comenzó cuando ella “oyó hablar de Jesús.”  ¿Qué crees que oyó la mujer acerca de Jesús que fue tan poderoso?

Durante doce años ella había estado sangrando.  Según la ley levítica, ella era “inmunda”.  Cualquiera que la tocara o incluso tocara algo sobre lo que ella se había sentado también se consideraba inmundo. (Levítico 15:19-25)  Esto significa que durante doce años ella había sido rechazada y condenada al confinamiento.  Durante doce años a ella no se le permitía tocar a nadie para no contaminarlos.  ¿Puedes imaginar vivir una vida en la que todos los días te recuerden dolorosamente lo inmundo, lo impuro y lo descalificado que eres?

Pero entonces ella oyó algo sobre Jesús.

Ella oyó algo que hizo que la esperanza brotara en su corazón hastiado y esto le dio la fe para creer que ella se curaría simplemente por tocar Sus vestiduras.

Ella oyó algo que le dio la confianza y la determinación de empujar su cuerpo debilitado a través de toda una multitud, a pesar de que la ley levítica le prohibía tocar a nadie.

Sobre todo, ella oyó algo que la hizo creer que, a pesar del hecho de ser impura, ella podía recibir sanidad.  Eso es lo que quiero que tú oigas acerca de nuestro Señor Jesús hoy.

A pesar del hecho de que eres impuro, a pesar del hecho de que has fallado, a pesar del hecho de que hay pecado en tu vida, ¡tú puedes recibir sanidad!

No permitas que las tradiciones de los hombres te alejen de tu amoroso Salvador.  Ven a Él tal como eres.  Tú no necesitas hacer nada para calificar por ti mismo.  No necesitas lavarte bien antes de poder acercarte a Él.  No tienes que anhelar Su toque desde la distancia, deseando ser suficientemente bueno o suficientemente puro.  Ven a Él con todos tus pecados y todas tus cargas —Él te limpiará.  El mismo Jesús que dio Su cuerpo por tu sanidad también dio Su sangre por tu perdón.  ¡Solo ven a Él!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 3 de septiembre de 2026

Corazones Purificados Por La Fe

 Inspiración De Gracia


“Si vosotros permanecéis en Mi palabra, verdaderamente sois Mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.”  Juan 8:31-32, 36

¿Cuál es “la verdad” que Jesús dice que tiene el poder para liberarnos?  Recuerda, nuestro Señor le estaba hablando al pueblo judío, así que “la verdad que ellos conocerían” no podría haber sido el antiguo pacto de la ley, en el cual ellos ya estaban bien versados.  Conocer e intentar guardar la ley para ganar su justicia no les había dado la libertad que ellos buscaban.  Ésta, de hecho, se había convertido para ellos en un yugo increíblemente pesado de soportar.

Para entender qué es “la verdad”, quiero llevarte a Hechos 15, en donde el Concilio de Jerusalén se había reunido para debatir cuál de las leyes del antiguo pacto debería imponerse a los creyentes gentiles.  Mira lo que Pedro dijo:

“Y Dios, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo, así como también nos lo dio a nosotros; y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Creemos más bien que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, de la misma manera que ellos también lo son.” —Hechos 15:8-11

Cuando Pedro habló de que Dios había dado el Espíritu Santo a los creyentes gentiles de la misma manera que les había dado el Espíritu Santo a los creyentes judíos, él se estaba refiriendo a su predicación en la casa de Cornelio y cómo el Espíritu Santo cayó sobre todos los gentiles que estaban allí escuchándolo mientras hablaba estas palabras: “De este dan testimonio todos los profetas, de que por Su nombre, todo el que cree en Él recibe el perdón de los pecados. (Hechos 10:43–44)  Nota que cuando los gentiles de allí simplemente pusieron su fe en el Señor Jesús para el perdón de sus pecados, ¡ellos fueron llenos del Espíritu Santo!

Los creyentes judíos que estaban presentes con Pedro se sorprendieron al ver cómo incluso los gentiles podían recibir el Espíritu Santo de la misma manera que ellos lo habían hecho. (Hechos 10:45–46)  Era un fenómeno impensable y sin precedentes que los judíos de la iglesia primitiva presenciaran eso, ya que bajo las leyes del Antiguo Testamento, los gentiles eran considerados inmundos. (Hechos 10:28)  Más tarde, los creyentes judíos reconocieron que Dios también había concedido a los gentiles el arrepentimiento que conduce a la vida.” (Hechos 11:18)

Esto me lleva al siguiente punto.  En el Concilio de Jerusalén, Pedro declaró que los corazones de los creyentes gentiles habían sido purificados por la fe. (Hechos 15:9)  No por sus obras, sino porque creyeron correctamente —creyendo que aquellos que creyeron en el Señor recibirían la remisión de sus pecados y serían hechos la justicia de Dios.  ¿Puedes ver eso?

¿Cómo somos hechos justos hoy?  ¿Cómo se purifican nuestros corazones hoy?  ¡Por fe en la obra consumada de nuestro Señor en la cruz!

Jesús dijo: “Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.” (Mateo 5:8)  Ahora, ¿quiénes son los de corazón limpio?  Aquellos cuyos corazones han sido purificados por la fe.  ¡Amén!  Así es como nosotros usamos las escrituras para interpretar las escrituras.  Así que no permitas que nadie te diga que para tener un corazón puro, tú necesitas hacer esto y aquello, y si no cumples con su lista de lo que debes y no debes hacer, tu corazón no será puro.

¿Puedes ver lo peligrosas que pueden ser las opiniones de los hombres?  Así como así, los preciosos creyentes pueden tener un gran temor de que si ellos no están haciendo algo lo suficientemente difícil para mantener puros sus corazones continuamente, ellos perderán su salvación y terminarán sin ver al Señor.

De acuerdo con la autoridad de la Palabra de Dios, nuestros corazones son purificados por la fe en nuestro Señor Jesús.  ¡Aleluya!  Permite que esta verdad ponga una confianza inquebrantable en tu corazón con respecto a tu salvación, tu relación con el Señor, tu futuro y las cosas buenas que suceden por ti y para ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince