recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 30 de mayo de 2026

La Garantía De Dios De Tu Preciosa Herencia

 Inspiración De Gracia


Pero [las cosas que Él ha preparado para aquellos que le aman] Dios nos las reveló por medio del Espíritu… Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.  1 Corintios 2:10, 12

Aunque tú no puedas ver ahora mismo las cosas buenas que Dios tiene para tu futuro, las escrituras de hoy dicen que el Espíritu Santo está en nosotros para revelarnos las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente.  ¡Estos son regalos preciosos e invaluables, como el regalo del perdón, de la no condenación, de la justicia, de la vida eterna y los diferentes dones del Espíritu que Dios ha puesto en las vidas de todos nosotros!

Debido a que eres un creyente en Jesucristo, no solo todos tus pecados han sido perdonados, sino que tú también has sido justificado por la fe y hecho justo por Su sangre.  ¡Y el Espíritu Santo vive en ti!  Tú tienes algo que los patriarcas del Antiguo Testamento nunca tuvieron.

Abraham, “el amigo de Dios” (Santiago 2:23), nunca lo tuvo.  Moisés, quien dirigió al pueblo de Israel fuera de Egipto, nunca lo tuvo.  E incluso David, a quien la Biblia llama “un hombre conforme al corazón [de Dios]”(Hechos 13:22), nunca lo tuvo.

Ellos tenían el Espíritu sobre ellos, pero no en ellos.  En ese entonces, el Espíritu Santo iba y venía. (1 Samuel 16:13-14, Salmos 51:11)  ¡Sin embargo, tú y yo hemos sido tan perfectamente limpiados por la sangre de Jesús —una vez y para siempre— que el Espíritu Santo ahora vive en nosotros y permanece con nosotros para siempre! (Juan 14:16-17)

El apóstol Pablo nos dice que cuando nosotros creímos en Jesús, Él nos identificó como Suyos, dándonos al Espíritu Santo.  El Espíritu Santo es la garantía de Dios de que Él nos dará la herencia que Él prometió y de que Él nos compró para que seamos Su propio pueblo. (Efesios 1:13-14)

Amigo, cuando tú creíste en el evangelio y fuiste salvado, Dios te selló con el Espíritu Santo de la promesapara dar fe de que se te dio el regalo gratuito de la justicia y el regalo de la vida eterna a través de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que cuando tú escuchas la predicación de la pureza del evangelio de la gracia, el Espíritu Santo en ti responde con gran gozo y gran paz.

Escucha este testimonio de Pete, de Oklahoma:

Cuando escuché uno de los sermones del pastor Joseph Prince por primera vez, yo supe que este mensaje de gracia era lo que había estado buscando durante toda mi vida cristiana.  Me sentí como si hubiera nacido de nuevo, ¡completamente de nuevo!

Desde entonces, he estado escuchando y alimentándome de la palabra de la gracia diariamente.  Creo que lloré todos los días cuando comencé a asimilar el entendimiento de que todos mis pecados están perdonados.  ¡Mi fe se disparó hasta las nubes y mi vida fue transformada radicalmente!

Mi esposa y mis cuatro hijos también han estado escuchando los sermones del pastor Prince y este increíble mensaje de la gracia nos “arruinó” para siempre.  ¡Esta verdad ha dado frutos en nuestras vidas y ha hecho que seamos bendecidos más allá de lo que jamás podríamos pensar!

Cuando Pete y tantas otras personas escuchan predicar sobre el amor de Dios y Su hermosa gracia, los grilletes de la religión cristiana, el legalismo, la justicia propia y los años de penosa condenación, comienzan a romperse uno por uno.  Se restaura la preciosa intimidad con el Señor Jesús.  El miedo es reemplazado por Su amor perfecto, las inseguridades por la certeza de Su gracia y la duda en ti mismo por Su fuerte abrazo de afirmación.  ¡La predicación del evangelio de la gracia transforma vidas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 29 de mayo de 2026

No Se Le Puede Añadir A Una Obra Terminada

 Inspiración De Gracia


Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y Su amor hacia la humanidad, Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a Su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo, que Él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por Su gracia fuésemos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.  Tito 3:4-7

Es interesante notar en el relato bíblico del hombre lisiado que fue sanado en Listra que incluso cuando escuchar el evangelio de la gracia produjo un maravilloso milagro de sanidad, este también produjo una oposición absoluta.

Los judíos que se aferraron al antiguo pacto de la ley vinieron a ver de qué se trataba todo el alboroto, se ganaron a la multitud a su lado y comenzaron a apedrear a Pablo, y lo dejaron dándolo por muerto. (Hechos 14:19)

El evangelio que el apóstol Pablo predicó, no es un evangelio que agrada a los hombres y los legalistas se opusieron, dondequiera que él iba.  (Los legalistas de hoy todavía están haciendo lo mismo.  Yo los llamo la “mafia religiosa”, aquellos que dependen de sus propios esfuerzos para lograr su propio sentido de justicia).

Sin embargo, Pablo predicó la verdad del evangelioincluso si eso significaba ser apedreado por sus oponentes y ser expulsado de las ciudades.  ¿Por qué?  ¡Porque el evangelio es el poder de Dios para salvación!

¿Estás enfrentando una situación imposible hoy?  ¿Estás confiando en el Señor por liberación o deseando ver más de Su poder en tu vida, tu cuerpo, tus finanzas o tu carrera?  Si es así, asegúrate de estar escuchando el evangelio que predicó Pablo.

Te animo a que te agarres de las buenas enseñanzas que están llenas de las buenas nuevas de Jesús.  Cuanto más escuches acerca de Jesús, Su belleza, Su perdón y Su obra terminada, más dejarás de preocuparte por ti mismo, tus carencias y tus debilidades.  ¡Estarás completamente ocupado con Jesús, Su gloria, Su perfección y Su gracia, y el resultado será libertad, sanidad y plenitud!

Josephine, que vive en Virginia, agrega un sincero “¡Amén!” a esta verdad.  Ella tiene veintitantos años y ha sido cristiana desde que era muy joven.  Sin embargo, cuando fue a la universidad, ella peleó una batalla perdida contra la depresión que duró siete años.  Tratada con terapias y medicación, ella tuvo que aumentar constantemente la dosis, pero continuaba sintiéndose completamente miserable y en su caso, continuamente aterrorizada.

La gente le decía que tenía que amar más a Dios, pero ella nunca parecía estar a la altura.  Ella luchó contra la depresión hasta el punto de que ni siquiera podía levantarse por las mañanas porque estaba muy atormentada en su mente.

Luego, su mamá le dio uno de mis libros.  Josephine me escribió y me dijo: “Después de leer su libro y aceptar el amor de Dios por mí, y confiar en Él y en Su obra terminada, yo fui completamente sanada, de forma milagrosa.  Aprendí a decir simplemente: “Dios, yo sé que no puedo superar esto por mi cuenta.  Yo descanso en Ti.  Vive la vida victoriosa por mí.  Yo sé que no puedo superar estos pensamientos por mi cuenta, pero puedo descansar en Ti.”

 “Yo ahora vivo una vida de alegría y paz que nunca imaginé que fuera posible para mí.  Estoy tan enamorada de mi Salvador y ahora todo el evangelio tiene sentido.  Él primero me amó y me sanó, y ahora yo tengo la capacidad de amar y vivir la vida con paz y gozo.  ¡Como dice la Palabra, conocer la verdad me hizo libre!”

Qué testimonio tan asombroso del poder de simplemente escuchar y creer en el evangelio de la gracia.  Amigo, si has estado luchando con un problema en particular, sigue alimentándote de la abundancia de la gracia de Dios al escuchar el evangelio.

No dejes que nadie de la “mafia religiosa” agregue más condiciones a tu perdón.  ¡Tú ya estás perdonado de todos tus pecados, simplemente porque crees en Jesús!  Nada más y nada menos.

Este es el evangelio que Pablo predicó.  ¡Y cuando tú te agarres de esta verdad y simplemente la creas, vas a ver el poder de Dios entrar en tu situación para darte la liberad que necesitas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 28 de mayo de 2026

Él Está Contigo

 Inspiración De Gracia


“Nunca te dejaré ni te desampararé.”  Hebreos 13:5

Si estás enfrentando un problema médico hoy, oro por que el Señor te imparta esperanza, vida y fortaleza.  Quizá hayas adquirido los elementos de la Santa Cena y comenzaste a participar de ella.  Si es así, ¡alabado sea el Señor!  Sigue perseverando hasta que recibas tu liberación, tu milagro.

Pero quizás estés pensando: He leído tantos testimonios y parece que todos los demás han recibido su milagro y están viviendo en la cima de la montaña.  Pero, ¿dónde está Dios en mi situación?  ¿Acaso me quedaré en este valle para siempre?

Amado, quiero que sepas que Él nunca te deja ni te abandona.  Él está cerca de aquellos que tienen el corazón quebrantado (Salmos 34:18), y ahora mismo, en tu situación, mientras tú clamas a Él, Él es atraído a ti.

Él es tanto el Dios de los montes como el Dios de los valles. (1 Reyes 20:28)  Él está contigo incluso en el valle, y debido a eso, tú puedes tener la confianza de que vas a superarlo. (Salmos 23:4)

Yo realmente creo que conocer las verdades acerca de la Santa Cena puede ser la diferencia entre la vida y la muerte para ti y tus seres queridos.  De hecho, yo experimenté el poder sanador de la Santa Cena mientras escribía mi libro, “Ven A La Mesa.”

Cuando mi hijo de seis años, Justin, se cayó de una estructura en el patio de la escuela y se lastimó la cabeza, mi esposa, Wendy, lo llevó al hospital para una revisión médica completa.  Los médicos lo sometieron a una tomografía computarizada y descubrieron que se había fracturado el cráneo.  Después de que comenzó a vomitar, un escaneo más detallado encontró una segunda fractura en su cráneo.  Ellos también descubrieron un sangrado en su cráneo y sangre en su oído medio.

Fue desgarrador para mí ver a mi pequeño niño llorando y agarrándose la cabeza, retorciéndose y rodando en un vano intento por detener el dolor intenso.  Tampoco fue fácil para mí mirar las imágenes del escáner y escuchar a su médico hablar sobre el posible efecto de la lesión en el cerebro de Justin.  El miedo se apoderó de mi corazón, y fue realmente una lucha el permanecer en calma.

Aparte de darle analgésicos y monitorearlo, los médicos no pudieron hacer mucho por Justin.  Pero Wendy y yo sabíamos que Dios podía, y durante todo el período de su hospitalización, nosotros tomamos la Santa Cena con él al menos tres o cuatro veces al día.

Sorprendentemente, cada vez que participábamos de la Santa Cena con Justin, sus dolores de cabeza se hacían menos dolorosos y él mejoraba cada vez más.  Los médicos esperaban que Justin tardara al menos seis semanas en mejorar, pero el Señor aceleró tanto su recuperación que en menos de tres semanas ellos le dieron el visto bueno para regresar a la escuela.  ¡Toda la gloria sea a Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince