recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 28 de junio de 2026

Cuando Dios Puede Usarte

 Inspiración De Gracia


Mas de Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual Se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: “Él que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  1 Corintios 1:30-31

Es Jesús, Su sabiduría en tu vida, Su justicia y Su perfecta obra redentora en la cruz lo que te hace ser exitoso.  Así que, cuando te jactas de tu éxito, tú solo puedes jactarte en Jesús.

Sin Jesús, tú no tienes nada de qué jactarte.  Pero con Jesús en tu vida, tú puedes jactarte en Él y solo en Él, por cada éxito y bendición que viene a través de Su favor inmerecido.

Si tú eres fuerte, poderoso y sabio por ti mismo, entonces el favor inmerecido de Dios no puede fluir.  Pero cuando tú te das cuenta de tus debilidades e incapacidades, y en cambio dependes de Jesús, entonces Su favor inmerecido puede fluir sin obstáculos en tu vida.

Vemos esto en la historia de Moisés.  En sus primeros 40 años siendo un príncipe egipcio que era respetado y admirado, él pensó que lo sabía todo.  La Biblia dice que en estos primeros 40 años, Moisés era “un hombre poderoso en palabras y en hechos” (Hechos 7:22), pero Dios no pudo usarlo.

Sin embargo, en los siguientes 40 años, algo le sucedió a Moisés.  Él había huido de Egipto después de matar a un egipcio que estaba golpeando a un hebreo y se fue a vivir al desierto de Madián.  Él se convirtió en pastor y ya no se le consideraba poderoso en palabras ni en hechos.  De hecho, él incluso se había convertido en tartamudo. (Éxodo 4:10)

Y en este punto de su vida, cuando él probablemente pensó que era parte del pasado, que era insignificante en comparación con quien había sido y que sus días de gloria habían quedado atrás, Dios se le apareció y le dijo: “Te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo... de Egipto.” (Éxodo 3:10)

Cuarenta años antes, en el cenit de sus capacidades, Moisés ni siquiera pudo enterrar adecuadamente a un egipcio a quien había matado —él fue descubierto y forzado a huir. (Éxodo 2:11-15)  Pero ahora, despojado de su dependencia en su fuerza humana y consciente de sus debilidades, él asumió su llamado, dependiendo únicamente del favor inmerecido de Dios.  Y esta vez, cuando Moisés extendió su mano sobre el mar, el mar cubrió perfectamente a decenas de miles de egipcios. (Éxodo 14:26-28)

La Biblia nos dice que “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia [favor inmerecido] a los humildes”. (1Ped. 5:5)  Amado, Dios no impondrá Su favor inmerecido en nosotros.

Siempre que queramos depender de nosotros mismos y de nuestra sabiduría, Él nos permitirá hacerlo.  Su favor inmerecido se concede a aquellos que reconocen humildemente que no pueden triunfar por sus propias fuerzas y ​​capacidades.  Cuando nosotros soltamos el control y dependemos de Su favor inmerecido¡Él se hace cargo y hace por nosotros todo lo que no podemos hacer por nosotros mismos!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 27 de junio de 2026

Enciende La Luz De La Palabra De Dios

 Inspiración De Gracia


Lámpara es a mis pies Tu palabra, y luz para mi camino.  Salmos 119:105

Derek es un empresario exitoso que asiste a nuestra iglesia regularmente y tiene un testimonio increíble.  Sin embargo, antes de experimentar su liberación, la vida era desgarradora para él.

Todo comenzó una mañana cuando él leyó un artículo del periódico sobre un hombre de su edad que había muerto repentinamente de un ataque al corazón.  Derek no podía explicarlo, pero a partir de ese momento, fue como si el aire empezara a faltarle y él comenzó a experimentar dificultades respiratorias.  Sin que él lo supiera, el miedo había comenzado a enroscarse alrededor de su corazón como una pitón.

Día a día, Derek empezó a experimentar todo tipo de imaginaciones malignas sobre sí mismo siendo herido y muriendo mientras realizaba las actividades más sencillas del día a día.  Él sufrió episodios cada vez mayores de ataques de ansiedad debilitantes mientras el miedo se apoderó de su corazón.

A medida que su opresión mental empeoraba y se convencía de que él estaba gravemente enfermo mientras sus dificultades respiratorias aumentaban, Derek se registró en un hospital, donde le dijeron que no era un problema cardíaco sino un problema de ansiedad.

Fue entonces cuando a Derek le presentaron algunos de mis mensajes y él comenzó a escucharlos una y otra vez.  Él me dijo: “Tú dijiste que me enfocara en la Palabra de Dios y no en mis problemas.  ¡Y eso fue exactamente lo que hice!  Yo comencé a apartarme de esos pensamientos oscuros y a permitir que la luz de las palabras de Jesús entrara en mi situación”.

El rompimiento de Derek comenzó cuando él encendió la luz de la Palabra de Dios, y permitió que esta brillara sobre él y su situación.  Uno de sus versículos favoritos que le dio coraje y consuelo fue el Señor diciéndole: “Nunca te dejaré ni te desampararé.” (Hebreos 13:5)  Él declaraba este versículo cada vez que tenía miedo y luego se decía a sí mismo: “El Señor es el que me ayuda; no temeré.”(Hebreos 13:6)

Equipado con la Palabra de Dios, Derek comenzó a reproducir las películas mentales correctas en su mente.  Cada vez que llegaban los ataques de ansiedad y las imaginaciones malvadas comenzaban a reproducirse en su mente, él manejaba estas escrituras como un arma contra la embestida del ataque de la serpiente.

Cuanto más él proclamaba: “Nunca te dejaré ni te desampararé.  El Señor es el que me ayuda; no temeré,”más comenzaba a aflojarse y a debilitarse el agarre de la serpiente.  Él descubrió que podía respirar libremente de nuevo y que su corazón ya no se sentía constreñido.

Fortalecido por la Palabra, él comenzó a ver que el Señor estaba con él siempre.  Él comenzó a verse a sí mismo lleno de salud y protegido de cualquier daño.  Derek se curó completamente y se liberó de todos sus miedos al comenzar a reemplazar las películas mentales equivocadas que había estado reproduciendo en su mente por las correctas.

Amado, los pensamientos de Dios son más grandes que los pensamientos del diablo.  Su luz es más grande que cualquier oscuridad.  Tú le pondrás fin a los días en los que el enemigo pueda usar el miedo para atormentarte y manipular tus pensamientos, cuando tú, como Derek, enciendas la luz de la Palabra de Dios y permitas que esta brille sobre ti y sobre cualquier situación negativa en la que te encuentres.

Deja que Su Palabra te ancle en Su amor, que fortalezca tu corazón y pinte las imágenes correctas para tu liberación y un futuro asombroso.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 26 de junio de 2026

Que Tu Fe Se Levante

 Inspiración De Gracia


Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica.  Marcos 5:27, NTV

La mujer que tocó a Jesús en Marcos 5, había sufrido mucho durante doce años a causa de una hemorragia.  Ella no solo había gastado todo su dinero pagando por tratamientos que no la ayudaron, sino que su condición había empeorado.

Quizás tú te has sometido a tantos exámenes médicos, has sido objeto de tantas exploraciones y has probado tantos “tratamientos revolucionarios”, que has perdido la cuenta.  Pero cada vez que el tratamiento falla, todo lo que te queda son más facturas y una condición que se ha deteriorado a pesar de tus mejores esfuerzos.

Es posible que hayas llegado al punto en el que estás cansado de intentar y de tener esperanzas.  La enfermedad ha devastado tu cuerpo y no tienes ni la voluntad ni las finanzas para seguir luchando.

Si eso te describe, tú debes saber que no es una coincidencia que estés leyendo estas palabras.  Yo creo que el Señor quería que tú leyeras esto porque Él te ama.  No te rindas.  Incluso si has visitado a un especialista tras otro y has probado diferentes tratamientos en vano, ¡todavía hay esperanza!

Yo realmente creo que lo que estoy a punto de compartir te ayudará a recibir tu liberación, tanto en tu cuerpo como en tus finanzas.  Aquí está el relato del apóstol Marcos:

Cuando [ella] oyó hablar de Jesús, se llegó a Él por detrás entre la multitud y tocó Su manto.  Porque decía: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción… Y Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.”  —Marcos 5:27–29, 34

Si tú has estado creyendo en Dios por tu sanidad, podrías estar pensando: “Si tan solo pudiera ver a Jesús con mis propios ojos u oírlo con mis oídos, entonces podría ser sanado.”  El apóstol Lucas registró que “grandes multitudes se congregaban para oírle y ser sanadas de sus enfermedades.” (Lucas 5:15)  Estas multitudes escucharon a Jesús y fueron sanadas.

Pero el relato del apóstol Marcos sobre la mujer con flujo de sangre no dice: “Cuando ella oyó hablar a Jesús.”  Este dice: “Cuando ella oyó hablar de Jesús.”

¡Aleluya!  ¿Sabes lo que eso significa?  Significa que nosotros podemos tener la misma fe que tenía esta mujer con solo oír hablar acerca de Jesús.  Es posible que nosotros no veamos ni escuchemos a Jesús en persona como lo hicieron las multitudes.  Pero con solo oír hablar acerca de Jesús, nosotros podemos recibir la misma liberación para nuestra fe y sanidad que esta mujer recibió —¡incluso si las condiciones han estado en nuestro cuerpo durante años, e incluso si los médicos y los tratamientos costosos han fallado!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince