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sábado, 10 de octubre de 2026

Sin Jesús, No Podemos, Sin Nosotros, Él No Lo Hará

 Inspiración De Gracia


“Yo Soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en él ese da mucho fruto, porque separados de Mí nada podéis hacer.”  Juan 15:5

En más de dos décadas de ministerio, he aprendido esto del Señor: Sin Él, nosotros no podemos.  Sin nosotros, Él no lo hará.  Lo que esto significa es simplemente que debemos reconocer el hecho de que si nosotros no dependemos de Jesús, no podremos tener éxito real, duradero y permanente —sin Él, nosotros no podemos.

La Biblia nos dice que a menos que el Señor construya la casa, nosotros trabajamos en vano. (Salmos 127:1)  Los creyentes que quieran experimentar Su éxito necesitan reconocer esta verdad y comenzar a depender de Jesús, solamente de Jesús.

Hay algunos creyentes que pueden no expresarlo, pero en sus corazones están creyendo que aún sin Jesús, ellos pueden tener éxito.  Al creer y actuar de acuerdo a esto, ellos caen del lugar alto de la gracia de Dios (Su favor inmerecido) de nuevo a la ley, de vuelta a tratar de ganar y merecer el éxito con sus propios esfuerzos.

La Palabra de Dios nos dice: “¡Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo!  Han caído de la gracia [favor inmerecido] de Dios.” (Gálatas 5:4, NTV)

Estas son fuertes palabras de advertencia.  Una vez tú comienzas a depender de tus propios méritos y de tus esfuerzos para merecer el favor de Dios, estarás de vuelta bajo el sistema de la ley.  Quedas separado de Cristo y has caído del lugar donde tenías Su favor inmerecido obrando en tu vida.

No me malinterpretes, Jesús todavía está contigo –Él nunca te dejará ni te desamparará Hebreos 13:5– pero al depender de tus propios esfuerzos, tú estás eliminando efectivamente Su favor inmerecido en tu vida.

Entonces, ¿a qué me refiero cuando digo: “Sin nosotros, Él no lo hará”?  Bueno, Jesús es un caballero.  Él no te forzará a que te tragues Su favor inmerecido y Su éxito.

Él necesita que tú le permitas trabajar en tu vida.  Él espera pacientemente que tú confíes en Él.  Él espera pacientemente que tú dependas de Su favor inmerecido, de la manera en que José confió y dependió completamente de la presencia del Señor, hasta que Su presencia manifestada tomó el control y Su gloria irradió todo lo que José tocaba.

Amado, aprendamos rápidamente que sin Jesús, nosotros no podemos tener éxito y que si nosotros elegimos no responder a Su favor inmerecido, Él no nos lo impondrá.

El favor inmerecido de Dios siempre está fluyendo hacia nosotros y Jesús está esperando que nosotros lleguemos al final de nosotros mismos.  Él está esperando que tú dejes de luchar en tus propios intentos por “merecer” de alguna manera Su favor y simplemente dependas de Él.

Entonces, en las áreas en las que tú todavía estás dependiendo de tus propios esfuerzos para tener éxito, comienza a descansar en el favor inmerecido de Jesús y empieza a experimentar Su presencia y Su gloria manifestándose en todo lo que tocas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 9 de octubre de 2026

Completamente Restaurado

 Inspiración De Gracia


Él refresca y restaura mi alma (vida).  Salmos 23:3, AMP

Jesús, nuestro Cordero Pascual, tomó sobre Sí mismo toda condición que afecte cualquier parte de tu cuerpo y quiere que tú seas sanado de eso.  Quiero que medites sobre cómo Él cargó estas enfermedades para que tú puedas tener perfecta libertad de ellas. (Mateo 8:17)

Por ejemplo, si tú o uno de tus seres queridos tiene una afección neurológica como migrañas recurrentes, encefalitis, meningitis, demencia o está sufriendo los efectos de un derrame cerebral, mira el cerebro de tu Salvador afligido con esa condición en la cruz, mientras participas de la Santa Cena.

Permíteme compartir contigo un poderoso testimonio de sanidad de la enfermedad de Alzheimer que me envió Paula de Texas:

Mi madre estaba devastada por la enfermedad de Alzheimer.  Ella estaba debilitada hasta el punto de que no reconocía a los miembros de su familia.  Mis padres viven conmigo así que yo podía ver sus luchas y dificultades cotidianas en todo momento.  Era una existencia miserable tanto para ella como para aquellos de nosotros que tratamos de cuidarla.  Hubo momentos en los que yo extrañaba a mi mamá y deseaba volver a verla bien otra vez.

Entonces, un día, mi hermana compartió conmigo un testimonio de agradecimiento a Dios que sucedió después de seguir su enseñanza sobre la Santa Cena, así que inmediatamente comencé a tomar la Santa Cena con mi madre.  Mi madre se fue a la cama la tercera noche después de recibir la Santa Cena y se despertó al día siguiente luciendo diez años más joven.  Todas las cosas que ella había olvidado cómo hacer, las está haciendo de nuevo.  Ella recuerda ahora quiénes somos todos.  Ha dejado de repetirse a sí misma, algo que solía hacer desde el amanecer hasta el anochecer, y ahora es una completa alegría estar cerca.  ¡Jesús sanó su mente y la liberó!

Aún nos alegramos de que ella haya vuelto.  Le pregunté sobre su experiencia y lo mejor que ella pudo describirla fue que estaba perdida y atrapada, pero eso ya terminó.  Nada es demasiado grande para la obra terminada de Cristo Jesús, y lo alabo por ello.  ¡Él liberó a mi madre!

¡A Dios sea toda la gloria y toda la alabanza!  A medida que avanzas en años, no aceptes la mentira de que te volverás más olvidadizo.

Cuando el salmista escribió que Dios “restaura mi alma”, él usó la palabra nephesh para alma.  Nephesh incluye tu vida, tus emociones y también tu mente.

Incluso si has experimentado alguna degeneración en esta área, el Señor puede restaurarla.  Y cuando el Señor restaura, ¡Su restauración es siempre de mayor calidad que la original!

Viendo a través de los ojos de la fe, 

Joseph Prince

jueves, 8 de octubre de 2026

Ancla Tu Identidad En Cristo

 Inspiración De Gracia


Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.  Romanos 8:37

Hace algunos años, prediqué un mensaje sobre cómo el diablo a veces usa el pronombre en primera persona para plantar pensamientos en nuestra cabeza con el fin de engañarnos.

Por ejemplo, él no dice: “Tú tienes un trastorno alimentario” o “Tú tienes una adicción”.  El diablo usa el pronombre en primera persona para sembrar pensamientos como estos en tu mente: “Yo tengo un trastorno alimentario” o “Yo soy adicto a la pornografía.”

Él te hace pensar que tú estás teniendo esos pensamientos de derrota.  Él quiere que tú creas que eso es lo que eres.

Al escuchar este mensaje, un hombre llamado Walter, con quien el diablo había usado esta estrategia y lo había atrapado en una adicción destructiva durante muchos años, se fue a su casa al salir de la iglesia, se encerró en su habitación y por primera vez declaró en voz alta: “¡Yo no soy un adicto!”  Él eligió rechazar esta mentalidad del maligno en el nombre de Jesús.

Él relató esto: “En ese mismo momento, yo sentí que algo poderoso sucedía dentro de mí.  No sé cómo describir esto.  Fue como si la vida se volviera espectacular a causa del amor de Dios y no podía contener ese sentimiento.”

Después de hacer esa confesión en voz alta, Walter dice: “Mi adicción se detuvo.  Simplemente perdí todo interés y no me siento ni un poco tentado.  Todos los deseos equivocados se han ido y lo mejor de todo, yo sé que amo a Jesús más que nunca y no puedo vivir sin Él.  Estoy renovado.  He renacido.  Sé que todo está bajo Su control, y sé que soy bendecido y estoy perdonado.”

¡Wow!  Qué testimonio tan asombroso del poder y la bondad de Dios en la vida de este hermano.  Con solo una declaración, él rompió la fortaleza mental en la que el diablo lo había puesto durante muchos años.

Ese es verdaderamente el poder de creer lo que es correcto.  Si tú puedes cambiar lo que crees, puedes cambiar tu vida, tal como lo hizo este hermano.

¿Hay mentiras sobre tu identidad en las que crees hoy?  Rompe el poder de esas mentiras declarando tu identidad en Cristo.

Di en voz alta: “Yo soy un hijo de Dios.  Yo estoy sanado, perdonado, justificado y santificado en Cristo Jesús.”  En lugar de creer las mentiras del diablo cuando él usa la estrategia del pronombre en primera persona en tu contra, confiesa con voz audible tu verdadera identidad en Jesús.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince