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domingo, 1 de noviembre de 2026

El Espíritu Santo Nos Guía Por Medio De La Paz

 Inspiración De Gracia


Y hacia el atardecer la paloma regresó a él, y he aquí, en su pico traía una hoja de olivo recién arrancada.  Entonces Noé comprendió que las aguas habían disminuido sobre la tierra.  Génesis 8:11

Hoy me gustaría compartir contigo la palabra hebrea para “tiempo” —eth, que apareció por primera vez en la frase “hacia el atardecer” en el pasaje bíblico anterior.  ¿Qué ves allí?  La primera mención del momento correcto tiene que ver con la paloma —esta es una imagen del Espíritu Santo.  Es el Espíritu Santo quien puede guiarte para que estés en el lugar correcto en el momento correcto.

Pero mira lo que tiene la paloma en su boca —una hoja de olivo.  Cuando el diluvio durante el tiempo de Noé terminó, Dios envió un mensaje a través de la paloma que llevaba una hoja, de que no habría más inundaciones y destrucción en todo el mundo. (Génesis 9:15)  Fue un mensaje de paz para los hombres.  Esto nos dice que el mensaje que el Espíritu Santo trae es de paz.

Amigo, el Espíritu Santo nos guía por medio de la frecuencia de la paz.  A veces, cuando estás a punto de hacer algo, tal vez firmar un acuerdo, planificar unas vacaciones o participar en alguna actividad, es posible que sientas falta de paz.  Si eso sucede, por favor detente y tómate un tiempo para orar sobre lo que estás a punto de hacer porque el Espíritu Santo nos habla por medio de la paz (o la falta de paz) que Él pone en nosotros.  Él no nos habla por medio de regaños o acusaciones.  Él nos guía por medio de la paz.  Cuando no hay paz en tu corazón, es hora de que reevalúes tu decisión y escuches Su dirección.

Hay otra hermosa verdad escondida en la primera aparición de la palabra eth.  Eth aparece en la frase “al atardecer” no solo en Génesis 8:11, sino también en otras partes de la Biblia. (Génesis 24:11, Josué 10:27)  Cuando lo estudié, me di cuenta de que el tiempo de la tarde es el momento en que nuestro Señor Jesús terminó Su obra en la cruz.

Los sacerdotes del Antiguo Testamento tenían dos sacrificios diarios, uno por la mañana a las 9 A.M. y el otro por la tarde a las 3 P.M.  Jesús fue crucificado a las 9 A.M. y murió a las 3 P.M., cumpliendo así el orden de los dos sacrificios, tanto el de la mañana como el de la tarde.  En el momento del sacrificio de la tarde, todo el juicio de Dios había caído sobre el cuerpo de Jesús.  Los flujos del juicio de Dios llegaron a su fin con el sacrificio de Cristo.

El Espíritu Santo viene a ti hablando paz, diciéndote que ahora no hay enemistad entre tú y Dios, porque el juicio ha pasado.  Tú no eres perfecto, pero puedes tener paz con Dios, y puedes pedirle éxito y tener la confianza de que Él te cubrirá en todo lo que hagas, ¡porque todos tus pecados fueron ya juzgados en el cuerpo de Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 31 de octubre de 2026

Permanece En Su Perfecto Amor

 Inspiración De Gracia


Porque has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación.  No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.  Salmos 91:9-10

Sé que puede ser muy difícil sentir el amor de Dios por ti cuando te enfrentas a múltiples síntomas en tu cuerpo, crecen las deudas a causa de tus facturas médicas y te preocupas por tu futuro.   Vivimos en un mundo donde estamos gobernados por nuestros cinco sentidos, y hay momentos en los que es difícil creer en el amor de Alguien a quien no podemos ver, tocar o escuchar.

Pero no podemos depender de los sentimientos y las circunstancias externas (que pueden cambiar) para estar seguros del amor de Dios por nosotros.  Es tan importante que fijemos nuestros ojos, en cambio, en nuestro Señor Jesús, cuyo amor por nosotros es perfecto, nunca cambia y nunca falla.

¿Puedo compartir contigo algunas de las cosas que puedes hacer que creo que te ayudarán a mantenerte en Su perfecto amor?

En lugar de permitir que el enemigo te alimente con mentiras que te causen temor, sigue escuchando mensajes que te mantengan consciente del amor de Dios por ti.  Abraza Su amor para expulsar todo temor.

Cada vez que el enemigo intente atacarte con temores, conéctate con una prédica que magnifique la bondad y el amor del Señor por ti.  En lugar de ceder a las artimañas del enemigo, sigue escuchando prédicas sobre la obra terminada de Jesús.

En lugar de leer artículos en Internet que te digan cuán grave puede llegar a ser tu condición, o leer tu informe médico una y otra vez, lee testimonios que celebran el amor y la fidelidad del Señor.  Lee pasajes de las Escrituras que hablen de Su amor y Sus promesas de sanidad.  Guárdate con la Palabra de Dios y permanece Su amor.

La Biblia nos dice: “Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído en el amor que Dios tiene para nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios, y Dios en él.” (1 Juan 4:16)

No es suficiente conocer versículos sobre Su amor.  Sigue meditando en ellos hasta que creas que Él te ama.

Cuando nos mantenemos conscientes del amor de Dios, estamos permaneciendo en Dios.  En otras palabras, lo estamos convirtiendo en nuestro lugar de morada.  Eso es tan poderoso porque cuando el Señor es tu morada, tú estás en un lugar seguro y protegido.

Lee el Salmo 91 y declara sobre ti mismo que no te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.  Mientras tú permaneces en Él, el Dios todopoderoso se convierte en tu refugio y fortaleza.

No importa cuántas personas hayan muerto a causa de la enfermedad que te diagnosticaron.  Mil pueden caer a tu lado y diez mil a tu diestra, pero a ti no se acercará. (Salmos 91:7)  E incluso si ya estás en problemas, el Señor está contigo y Él te librará.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 30 de octubre de 2026

La Ley Pide, La Gracia Da

 Inspiración De Gracia


Dios los salvó por Su gracia cuando creyeron.  Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.  La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.  Efesios 2:8-9, NTV

En Lucas 18, leemos acerca de un joven rico que se acercó a Jesús y le dijo: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?” (Lucas 18:18)  Yo creo que a través de esta historia, el Señor quiere ayudarnos a comprender que nosotros podemos ser justificados solo por la fe y no por nuestras obras.

La justificación por la fe produce esperanza, paz y gozo, y un corazón para Jesús que resulta en buenos frutos.  Intentar ser justificado por las obras produce temor, ansiedad e incapacidad para producir frutos duraderos.

Cuando el joven rico llegó queriendo ser justificado por sus obras, el Señor le dio la ley para llevarlo hasta el fondo de sí mismo.  Jesús le dijo al joven rico que pensaba que había guardado todas las leyes: “Te falta todavía una cosa; vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.”

Al joven rico le faltaba una cosa.  El primer mandamiento es: “No tendrás otros dioses delante de Mí.” (Éxodo 20:3)  Sin embargo, el dinero era su dios —él se alejó muy triste cuando el Señor le pidió que vendiera todo lo que tenía. (Lucas 18:20-23)

No hay constancia de que él haya dado siquiera un centavo a los pobres.  Pero mira lo que sucedió cuando Jesús se invitó a Sí mismo a la casa de Zaqueo.  Ni un solo mandamiento fue dado, solo pura gracia.  ¡Y esto resultó en que Zaqueo dio la mitad de su riqueza a los pobres y se comprometió públicamente a devolver cuatro veces más a todos los que les había robado!

La ley pide, la gracia da.

La ley pide y esto resulta en temor, culpa y tristeza.  La gracia da y esto produce generosidad, santidad y transformación interior del corazón.

Ahora, dime, ¿qué evangelio debemos predicar?  ¿La justificación por obras por medio de la ley?  ¿O la justificación por la fe mediante el poder de la gracia de Dios?

Desafortunadamente, hay muchos creyentes que, después de ser salvos, son enseñados y creen, como el joven rico, que ellos pueden ser justificados ante Dios solo por sus obras.  Ellos terminan conscientes de estarle fallando a Él y con una expectativa aterradora del castigo y el juicio de Dios.

Cada cosa mala que les sucede refuerza ese temor.  Incluso cuando las cosas van bien, ellos temen perder las bendiciones o la protección de Dios debido a un error que acaban de cometer.

¿El resultado?  Inseguridad, pavor, ansiedad y todo tipo de temores se convierten en compañeros constantes que les roban la alegría de vivir, y mucho menos vivir la vida con confianza y esperanza.

Amado, ningún hombre puede cumplir con las demandas de la ley y ser justificado.  Nosotros solo podemos ser justificados por la fe en la sangre del Cordero.  Si tú no estás anclado en esta verdad y si tu conciencia no está lavada por la sangre del Cordero, tú siempre estarás temeroso.

Nuestra justificación es por fe y para fe, no por fe en la obras.  ¡Esto “se logra del principio al fin por medio de la fe” y solo por la fe! (Romanos 1:17, NTV)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince