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domingo, 5 de julio de 2026

Haz La Sola Cosa Que Es Necesaria

 Inspiración De Gracia


Respondiendo el Señor, le dijo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”  Lucas 10:41-42

¿Es práctico estar ocupado con Jesús?  ¿Te ayuda esto?  ¿Acaso eso pone comida en la mesa?  ¿Acaso eso hace prosperar tus finanzas?  ¿Acaso hace que tu cuerpo físico esté saludable?  Nosotros sabemos lo que eso hizo hacer a Pedro —él caminó sobre el agua.  Ahora, echemos un vistazo a lo que eso hizo por María.  Puedes encontrar la historia de María y su hermana, Marta, en Lucas 10:38–42.

María estaba sentada a los pies de Jesús cuando el Señor vino a visitarles.  Marta, la hermana mayor, estaba ocupada trabajando en la cocina, asegurándose de que todo estuviera en orden y cerciorándose de que hubiera suficiente comida y bebida para su invitado.  ¿A quién estaba Marta ocupada sirviendo?  A Jesús.

Y mientras Marta entraba y salía frenéticamente de la cocina, ¿qué estaba haciendo su hermana menor, María?  En medio de todo el ajetreo y la actividad, María estaba sentada a los pies de Jesús, contemplando Su belleza, contemplando Su gloria y escuchando cada palabra que salía de Sus labios.

Mientras María descansaba y tomaba del agua viva de Jesús, su hermana Marta estaba agobiada, irritable y estresada por servir a Jesús.  Una hermana se enfocó en servir, mientras que la otra se enfocó en recibir.

Mira lo que pasó después de un tiempo.  El estrés de Marta por estar sirviendo, finalmente la llevó a este arrebato de frustración: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola?  Dile, pues, que me ayude.”(Lucas 10:40)  En un momento de ira, ella culpó a dos personas: al Señor Jesús y a su hermana María.

Ahora, lee atentamente la respuesta de Jesús y quizás te halles a ti mismo en la descripción que el Señor hace de Marta: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”

Esta es una respuesta asombrosa.  En la cultura del Medio Oriente, estaba bien que María estuviera en la cocina preparando comida y sirviendo a su invitado.  Ahora bien, hubiera sido una vergüenza que María se sentara a los pies de Jesús y no ayudara a Marta si Jesús fuera un invitado común solamente.

Pero Jesús no era un invitado común y María lo sabía.  ¡Él era Dios encarnado y la mejor manera en la que tú puedes servir a Dios cuando Él está en tu hogar, es sentándote a Sus pies y mantenerte tomando de Él!  Eso es lo que deleita a nuestro Señor.

Cuando tú te acercas a Jesús para tomar todo lo que puedas de Él, Él lo disfruta.  Por eso Jesús estaba complacido con María.  Por eso Él defendió la acción de María, diciendo: “Una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena.”

¿Cuál es la “sola cosa” que es necesaria?  ¿Es mantenerte ocupado sirviendo al Señor?  ¿Es estar preocupado por muchas cosas?

No, la “sola cosa” que es necesaria es que te sientes a los pies de Jesús y mantengas tus ojos, tus oídos y tu corazón en Él.  Una hermana vio a Jesús en lo natural, necesitando de su servicio.  La otra hermana lo vio como Dios escondido en la carne, con una plenitud de la que podía tomar.

¿Qué hermana crees que elogió a Jesús y lo hizo sentir como el Dios que Él es?  María.  Marta obviamente olvidó que este Dios-Hombre había multiplicado los panes y  los peces para alimentar a una multitud.  ¡Él no vino para ser alimentado sino para alimentar!

¡Desafortunadamente, algunas veces, lo más difícil para nosotros es sentarnos!  A veces, lo más desafiante que podemos hacer es dejar nuestros esfuerzos propios y únicamente descansar en el favor inmerecido de Jesús.

A menudo, nosotros estamos como Marta —preocupados, ocupados y ansiosos por muchas cosas.  Estas pueden ser cosas legítimas que nos preocupan.  En el caso de Marta, ella estaba haciendo su mejor esfuerzo por servir al Señor.  Ella terminó haciendo muchas cosas ese día, pero se perdió la sola cosa que era realmente necesaria.

Los creyentes que hacen esa sola cosa que es necesaria, no se preocupan por nada más.  Por otro lado, los creyentes que no logran hacer esa sola cosa, terminan preocupados por muchas cosas.  ¿Crees tú que una sola cosa es necesaria —

Ahora bien, ¿es práctico estar ocupado con Jesús?  Absolutamente.  Nosotros encontramos que más tarde, en el Evangelio de Juan, María tomó una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos para prepararlo para Su sepultura. (Juan 12:3-8)

La mañana de la resurrección, algunas mujeres vinieron con especias aromáticas para ungir el cuerpo de Jesús, pero ya era demasiado tarde.  Ellas estaban haciendo lo correcto, pero en el momento equivocado.  El Señor ya había resucitado.

Pero María hizo lo correcto en el momento correcto.  Esto nos muestra que cuando tú haces la sola cosa que es necesaria, terminarás haciendo lo correcto en el momento correcto, y Dios hará que todo lo que tú toques sea increíblemente bendecido.

Como María, escoge enfocarte en la belleza, la gloria y el amor de Jesús.  Escoge no preocupartepor muchas cosas o estar constantemente ocupado en ti mismo.  Como Pedro, quita tus ojos de la tormenta y mira a Jesús, y comenzarás a caminar por encima de la tormenta.

Amado, escoge enfocarte en el Señor y descansar en Su obra terminada.  ¡Como Jesús es, así eres tú en este mundo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 4 de julio de 2026

La Libertad Que Jesús Da

 Inspiración De Gracia


Entonces en su angustia clamaron al Señor y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras.  Salmos 107:13-14

Dado que la gracia es la persona que fue clavada en la cruz para nuestra redención, la gracia imparte esperanza a los desesperados y ayuda a los desamparados.  Cuando tú estás agotado, derribado, aplastado, exhausto y a punto de rendirte, la gracia es la mano que te saca del pozo fangoso de la derrota.  La gracia es la provisión que inunda cada grieta de necesidad.

Dean de Maryland me escribió para compartir cómo su vida fue transformada por esta verdad.  En una carta de doce páginas, él describió su batalla de toda la vida con sentimientos de rechazo, abandono, insuficiencia, miedo y pensamientos suicidas que lo llevaron a la adicción a la bebida y las drogas.  En las garras de las metanfetaminas durante nueve años, él perdió el control mientras entraba y salía de la prisión.

El cambio en la vida de Dean sucedió cuando él comenzó a escuchar acerca de la gracia de Dios.  Él dijo: “Querido pastor Prince, me emociona mucho compartir con usted el cambio radical que ha ocurrido en mi vida en el último año.”

“He estado viendo su programa de televisión durante un tiempo y he leído Destinado Para Reinar, Favor Inmerecido y El Poder De Creer Correctamente.  Estas son mil páginas con un mensaje —gracia.  No sé cómo me lo perdí todos estos años.  Sus enseñanzas sobre la gracia y la verdad han sido tan revolucionarias para mí, y quiero agradecérselo personalmente.”

En pocas palabras, la revolución en su vida comenzó con una revelación de la gloriosa gracia de Dios.  Dean dijo:

Yo comencé a ver en las Escrituras la sencillez del evangelio de Cristo y la revelación de la gracia de Dios comenzó a transformarme de adentro hacia afuera.  Me arrepentí, cambiando mi forma de pensar, y eso comenzó a cambiar lo que había estado creyendo.  Mis emociones y comportamiento empezaron a cambiar sin esfuerzo.

Yo no tuve que intentar sentirme bien o actuar bien; solo lo hice, y todavía lo hago.  Y aunque todavía tengo mis momentos, estos son cada vez menos y más esporádicos.

Me di cuenta de que todo lo que tenía que hacer era enfocarme en la obra terminada de Jesús en la cruz, y mantener mis ojos y mis oídos abiertos a Su evangelio, las buenas nuevas de la gracia.  Y estaba viendo cosas que nunca antes había visto en la Palabra y comprendía lo que significa la gracia, y cómo esta verdad nos hace libres.  Comencé a darme cuenta de que la gracia es un favor inmerecido y que no había nada que yo pudiera hacer para ganar o volver a ganar este favor inmerecido en mi vida, independientemente de mis pecados o mis esfuerzos por hacer bien las cosas.  Comencé a darme cuenta de que soy altamente favorecido y aceptado en la amada familia de mi Señor.

Cuando era niño, yo creía en Jesús como mi Salvador.  Conocía muchas de las historias de la Biblia.  Yo fui a la iglesia.  Pero viví una vida con una mentalidad de esclavo y huérfano durante más de treinta años, porque no podía simplemente comprender o creer toda la verdad de la gracia de Dios —esta gracia, que es el poder de Dios para salvación, esta gracia, que es la luz que brilla en la oscuridad.

Yo podía aceptar que era Su hijo para siempre y que iría al cielo, pero debido a mis repetidas faltas, yo creía que nunca tendría amor,  favor y aceptación en esta vida.  Yo creí que tenía que sufrir por mis errores.  Finalmente, yo creí que tenía que cargar mis faltas hasta el cielo, resultando en tanto dolor y daño que casi me aplasta hasta la muerte.

Mientras escribo esto, yo he sido liberado del abuso de alcohol y drogas durante más de dos años y he sido liberado de la dependencia de los medicamentos durante más de un año.  La mayor parte de mi vida, odié irme a la cama porque daba vueltas y vueltas atormentado, pensando en todas mis faltas y debilidades.  Yo odiaba despertarme porque sabía que todo empezaría de nuevo.

En el último año, todo eso ha cambiado.  Me acuesto sin pensar en mi pasado.  No puedo esperar a despertarme cada mañana, esperando más de Su gracia.  La culpa, la vergüenza, el aplastante peso de la condenación y la incesante depresión a causa del miedo, el fracaso y el castigo han desaparecido como la oscuridad ante la luz del sol naciente.

Amigo, quiero animarte a creer que tú también puedes experimentar la libertad que Jesús da.  Dean experimentó la victoria sobre la derrota en su vida y  también puedes hacerlo.  Independientemente de lo que te esté deprimiendo, ya sean episodios frecuentes de depresión, dudas, miedo o un hábito destructivo, hay una persona que tiene el poder para cambiar todo para tu bien y romper todas las ataduras.  Su nombre es Jesús.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 3 de julio de 2026

La Cruz Marcó La Diferencia

 Inspiración De Gracia


Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  2 Corintios 5:21

Bajo el antiguo pacto, es verdad que la protección de Dios era condicional.  Pero para ti y para mí hoy, es vital que nosotros leamos y comprendamos el Salmo 91 a través del lente del nuevo pacto —a través del lente de la cruz.

Nosotros ya no vivimos bajo el antiguo pacto.  ¡Nosotros tenemos un camino nuevo y vivo! (Hebreos 10:20)  Bajo el antiguo pacto, la protección se alcanza.  Bajo el nuevo pacto, la protección se recibe.  Lo que quiero que veas es esto: la cruz marcó la diferencia.

En la cruz, “al que no conoció pecado, [Dios] le hizopecado por nosotros, para que [nosotros] fuéramos hechos justicia de Dios en Él”. (2 Corintios 5:21)  ¡Hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo!  Y debido a que somos justos en Cristo, nosotros podemos recibir la promesa del Salmo 5:12, que declara: “Porque Tú, oh Señor, bendices al justo; como con un escudo lo rodeas de Tu favor.”

Naturalmente, nosotros no siempre podemos cuidarnos las espaldas.  Pero sobrenaturalmente, Dios nos tiene cubiertos por todos lados.  Su abundante provisión de gracia (favor inmerecido) nos envuelve como un campo de fuerza poderoso e impenetrable, ¡rodeándonos 360 grados, veinticuatro horas al día!

¿Cómo ponemos nuestro amor en Dios hoy?  ¡Ponemos nuestro amor en Dios al meditar, hablar y escuchar la predicación de Su amor por nosotros!

Recuerda, no se trata de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros.  Se trata de que nosotros meditemos en versículos de la Biblia tales como: “Porque tan grandemente  amó y tan altamente valoró Dios al mundo, que Él [incluso] dio a Su Hijo unigénito (único), para que todo aquel que cree (confía, se aferra, descansa) en Él, no se pierda (sea destruido, perezca), mas tenga vida eterna (para siempre).” (Juan 3:16, AMP)

Hay protección y libertad de la destrucción cuando tú crees en el amor de Dios por ti.  Piensa en lo grandemente amado y altamente apreciado que eres.  ¡Cuanto más consciente eres del amor del Señor por ti, más se manifiesta Su protección en tu vida!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince