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lunes, 28 de febrero de 2022

El Espíritu Santo Convence A Los Creyentes De Justicia

 Inspiración De Gracia


“Y cuando Él [el Espíritu Santo] venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque no creen en Mí; de justicia, porque Yo voy al Padre y no Me veréis más; y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.  Juan 16:8-11

¿Estás tú entre los muchos creyentes que se preguntan cómo diferenciar entre la condenación del enemigo y el Espíritu Santo que los “convence de pecado”?  Esa es una pregunta que confunde a muchos creyentes y la respuesta es realmente simple.

Ahora, presta atención a la escritura de hoy porque esta va a liberarte.  La conclusión es que el Espíritu Santo nunca convence a un creyente de sus pecados.  Él nunca viene para señalar tus faltas.  Te reto a encontrar una escritura en la Biblia que te diga que el Espíritu Santo ha venido para convencer a los creyentes de sus pecados.  ¡No encontrarás ninguna!

El cuerpo de Cristo está viviendo en derrota porque muchos creyentes no entienden que el Espíritu Santo está realmente en ellos para convencerlos de su justicia en Cristo.  Incluso cuando tú fallas, Él está siempre presente en ti para recordarte que la sangre de Jesús te ha hecho completamente perdonado y eternamente justo.  Ese es el Espíritu Santo.

Recuerda, es importante leer siempre los versículos de la Biblia en su contexto.  Muchas personas terminan malinterpretando los versículos de la Biblia porque no lo hacen.  Una forma de leer los versículos de la Biblia en su contexto (y este es un principio clave de interpretación de la Biblia) es identificar de quién están hablando los versículos.  Entonces, ¿estaba Jesús hablando de creyentes o de incrédulos en Juan 16: 8-11?

Cuando Jesús dijo que el Espíritu Santo vendría para “convencer al mundo de pecado” porque no creen en Él, está claro que Él se estaba refiriendo a los incrédulos porque ellos son del “mundo”.  Y nota que el Espíritu Santo no convence al mundo de “pecados” (plural).  Es solo un “pecado” (singular) del cual el Espíritu Santo convence al mundo, y ese es el pecado de incredulidad, el pecado de rechazar a Jesús y no creer en Su obra terminada.

Pero cuando la gente saca Juan 16:8 de su contexto apropiado, ellos comienzan a creer erróneamente que el Espíritu Santo está aquí para convencer a los creyentes de sus pecados.  Jesús dice que el Espíritu Santo te convence “de justicia, porque Yo voy al Padre y no Me veréis más”.

Claramente, con el uso del verbo en la segunda persona del plural “veréis”, Jesús se estaba refiriendo a Sus creyentes con quienes Él estaba hablando.  ¡Esto nos dice que el Espíritu Santo fue enviado para convencer a los creyentes de justicia, no de pecado!

Ahora, ¿tú eres hecho justo por tus obras o por la fe en Jesús?  A estas alturas, tú debes saber que eres hecho justo por la fe, ¡porque la justicia no se trata de hacer correctamente, sino estar posicionado correctamente delante de Dios debido a que crees lo correcto!

Entonces, cuando lo olvidas, el Espíritu Santo viene para convencerte y recordarte que tú eres la justicia de Dios debido a Cristo Jesús.  Él está presente para recordarte la cláusula principal del nuevo pacto —que Dios tendrá misericordia de tus iniquidades, y nunca más se acordará de tus pecados. (Heb. 8:12)

Amado, el Espíritu Santo es tu Ayudador. (Juan 14:16)  Él fue enviado a vivir en ti para ayudarte, no para regañarte y estar señalando todas tus faltas.  Nadie puede vivir con alguien tan fastidioso.

El Espíritu Santo no es un fastidioso.  No, Él fue enviado para ayudarte al convencerte de tu justicia eterna en Cristo.  La gracia inagotable de Dios en tu vida y el poder de la cruz solo pueden entenderse por la revelación que el Espíritu da.

En este momento, tú necesitas que Él te muestre que incluso si acabas de fallar, tú aún eres la justicia de Dios en Cristo.  Es por eso que el Espíritu Santo es llamado el “Consolador”. (Juan 14:26)  Él está aquí para consolarte y dirigir tu mirada de vuelta a la cruz de Jesús cada vez que falles.  ¡De lo único que Él te convencerá es de tu justicia en Cristo Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 27 de febrero de 2022

Apartado Para La Vida Y La Salud

 Inspiración De Gracia


Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.  1 Pedro 2:9, NVI

A algunas personas les desconcierta la palabra santo cuando hablamos de la Santa Cena.  Para ellos, eso se siente anticuado y tal vez incluso irrelevante.  Pero, ¿sabías que ser “santo” simplemente significa ser “apartado para Dios” y ser poco común?

Esto habla de la naturaleza especial de esta Cena.  ¡Cada vez que tú participas de la Santa Cena, estás permitiendo que el Señor te aparte del mundo y le estás permitiendo tener un momento privado de intimidad y comunión contigo!  Mira lo que Dios hizo por los hijos de Israel cuando las plagas cayeron sobre la tierra de Egipto.  Él declaró:

“Mas en aquel día Yo pondré aparte la tierra de Gosén en la que mora Mi pueblo, para que no haya allí enjambres de insectos, a fin de que sepas que Yo, el Señor, estoy en medio de la tierra; y Yo haré distinción entre Mi pueblo y tu pueblo.”

—Éxodo 8:22–23

De la misma manera, cuando tú tienes una percepción divina del poder y el significado de la Santa Cena, el Señor Mismo te aparta y hace una diferencia entre tú y la gente del mundo.  Eso significa que tú no eres como la gente del mundo.

Significa que puede ser común que las personas de todo el mundo contraigan “gripe”, o común que las personas de una edad y demografía particular, experimenten ciertos síntomas o desarrollen ciertas enfermedades.  Pero tú no tienes que aceptar ninguna enfermedad “común” porque Dios te ha apartado para que seas poco común.

En un mundo que está decayendo y muriendo de enfermedad, Él ha pagado el precio para que tú estés excepcionalmente saludable, sano y en tu plenitud.  Si bien el resto del mundo puede debilitarse con la edad, la Biblia declara que “tan larga como tus días será tu fuerza” (Deut. 33:25), y que incluso a medida que avanzas en edad, puedes regresar a los días de tu juventud. (Job 33:25)

Yo oro eso sobre ti ahora mismo: que a medida que tus días aumentan, aumenten también tus fuerzas y tu salud, y que el Señor te regrese a los días de tu juventud y haga que tu carne se vuelva joven como la de un niño.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 26 de febrero de 2022

La Restitución De Dios Es Mucho Más Grande

 Inspiración De Gracia


 “Pondré sobre ellas pastores que las apacentarán, y nunca más tendrán temor, ni se aterrarán, ni faltará ninguna —declara el Señor.”  Jeremías 23:4

Han pasado muchos años desde que tuve el sueño en el que escuché al Señor decirme: “La revolución de la gracia está aquí.”  Eso fue en el 2001.

Todavía recuerdo haber pensado: “Sí, Señor, yo sé que viene.”  Luego Él dijo: “No, ya está aquí.”  Y añadió: “Pondré sobre pastores Mi rebaño y ellos le alimentarán.  Y Mi rebaño ya no temerá, ni se desanimará, ni faltará ninguno,” citando Jeremías 23:4.

Luego, Él me dio una impartición en mi espíritu y me reveló que el mensaje que iba a ser predicado —la palabra vigente para la revolución de la gracia— también se encuentra en Jeremías 23.

¡En la revolución de la gracia, Dios Mismo está estableciendo pastores que predicarán el evangelio de la gracia con autoridad e impartirán a los oyentes seguridad, certeza, convicción y confianza para que ya no sean oprimidos por el temor ni el desánimo!

Si tú has perdido muchos años viviendo en la duda, el miedo y la depresión, Dios te está restituyendo esos años perdidos, en la revolución de la gracia.  No puedo esperar a mostrarte cómo el Señor traerá restitución a cada área de tu vida.

Cuando el Señor restituye, lo que Él da siempre es mayor en cantidad o calidad que lo que se perdió.  Cualquier cosa que el enemigo te haya robado, nosotros vamos a creerle al Señor por una restitución del 120 por ciento.

¿Por qué el 120 por ciento?  Porque esto se basa en el principio de restitución de la ofrenda por la culpa que se encuentra en Levítico 5 y 6.  Levítico 6:4-5 dice:

“Será, entonces, que cuando peque y sea culpable, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, o el depósito que le fue confiado, o la cosa perdida que ha encontrado, o cualquier cosa acerca de la cual juró falsamente; hará completa restitución de ello y le añadirá una quinta parte más.  Se la dará al que le pertenece el día que presente su ofrenda por la culpa.”

Aquí vemos a Dios detallando lo que una persona debe hacer para hacer restitución (o restauración) a alguien que ha agraviado.  Observa que esta ley establece que “hará completa restitución de ello y le añadirá una quinta parte más.  Se la dará al que le pertenece.”  El valor total de lo perdido, defraudado o robado, más una quinta parte, es el 120 por ciento del valor original.

Ahora, este principio de restitución estaba bajo la ley de Moisés.  Así que, cuánto más podemos esperar nosotros la restitución bajo el nuevo pacto de gracia —“un mejor pacto con Dios, basado en promesas mejores”. (Heb. 8:6, NTV)  ¡Es por eso que nosotros vamos a confiar en Dios por una restitución del 120 por ciento y más!

Observa también, que la persona trae su restitución el día de su ofrenda por la culpa.  La ofrenda por la culpa es una imagen de lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  Él se convirtió en nuestro sustituto y fue juzgado en nuestro lugar por cada transgresión que cometimos, para que nosotros podamos recibir gratuitamente todas las bendiciones de Dios, incluida la bendición de la restitución.

Querido amigo, si tú has aceptado a Cristo como tu ofrenda por la culpa, la restitución de Dios que es mucho más grande está por llegar.  Si el enemigo te ha robado o te ha defraudado los mejores años de tu vida, entonces en esa misma área en la que has sufrido pérdidas, Dios te va a dar mucho más de lo que tenías antes.

Él te restituirá los años que las langostas se comieron (Joel 2:25), y en una medida mayor que la que puedas imaginar.  ¡Tus mejores días están frente a ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 25 de febrero de 2022

El Perdón Abre La Puerta

 Inspiración De Gracia


 “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que le aman.”  1 Corintios 2:9

Palabras crueles dichas con ira.  La traición a la confianza.  Promesas rotas.  Una relación destructiva que sabías que no debías haber entablado.

¿Has transitado esos caminos oscuros antes?  Hay mucha gente que está viviendo a la sombra de la culpa y la condenación.  Los errores de su pasado los persiguen y es un viaje dolorosamente solitario y difícil para ellos.

Quizás el hombre paralítico del libro de Marcos, a quien sus cuatro fieles amigos bajaron por el techo, entendía un poco sobre esto.  La Biblia nos dice que él estaba paralizado a tal punto que yacía en una camilla, que fue como sus amigos lo cargaron hasta la casa en la que estaba Jesús.

Con el hombre yaciendo inerte en su camilla, sus cuatro amigos lo bajaron por una abertura en el techo, justo en frente de Jesús —la única manera que hallaron para llevar a su amigo lisiado ante Jesús y asegurar su sanidad.  La Escritura nos dice que cuando Jesús vio su fe, Él le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados.” (Marcos 2:5)

Para todos los que estaban viendo esta escena desarrollarse ese día, debe haber parecido algo muy extraño que Jesús dijera —“tus pecados te son perdonados.”  El hombre estaba claramente paralizado.  Obviamente, él estaba allí para ser sanado.  ¿Qué tenía que ver el perdón con su condición o su sanidad?

Pero Jesús sabía que era exactamente lo que este pobre hombre necesitaba escuchar para que su sanidad se manifestara.  Y de hecho, ante las siguientes palabras de Jesús, “¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!”, el hombre paralítico “se levantó de un salto, tomó su camilla y salió caminando entre los espectadores, que habían quedado atónitos”. (Marcos 2:11-12, NTV)

¿Qué había ocurrido?  Jesús vio, cuando nadie más podía hacerlo, que el hombre necesitaba escuchar que estaba perdonado, que Dios no lo estaba condenando.  Y esas palabras le abrieron la puerta a su sanidad y lo liberaron de su parálisis.

No es de extrañar que los espectadores se quedaran atónitos —¡el hombre pasó de estar inmóvil e indefenso a ser activo, fuerte y completamente funcional, justo delante de sus ojos!

Querido amigo, si tú estás paralizado por un fuerte sentimiento de condenación por algo en tu pasado, quiero que sepas sin lugar a dudas que Dios no está reteniendo tu libertad.  Él te ama, comprende tu dolor y tu sufrimiento, y te ha perdonado por medio de la cruz.  Él quiere que tú sepas que tu pasado no tiene por qué envenenar tu futuro.

No importa cuántos días oscuros hayas experimentado, Dios ha preparado muchas maravillosas puertas abiertas de oportunidad, favor y buen éxito para que tú puedas pasar por ellas en los días venideros.  Tus días más brillantes y gloriosos están frente a ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 24 de febrero de 2022

De Qué Depende El Nuevo Pacto

 Inspiración De Gracia


“Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más Me acordaré de sus pecados.”  Hebreos 8:12

Hoy, debido a la cruz, tú estás bajo el nuevo pacto de la gracia.  Ahora, ¿de qué depende el nuevo pacto?  Amado, Dios es tan bueno.

El nuevo pacto que Dios ha hecho no depende de nada que tú y yo debamos hacer porque Él sabe que nosotros siempre fallaremos.  Escucha cuidadosamente.  El nuevo pacto funciona debido a una sola cosa y esta es la última cláusula del nuevo pacto —“Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más Me acordaré de sus pecados”.

En la medida en que tú tengas la revelación de esta cláusula y de todas sus bendiciones, en esa medida tú caminarás en ella.  ¡El nuevo pacto funciona porque Dios dice que Él tendrá misericordia de nuestras iniquidades, y nunca más se acordará de nuestros pecados!

Fíjate en la palabra “Pues”.  Esta significa “debido a”.  ¡El nuevo pacto funciona porque Dios dice que Él tendrá misericordia de nuestras iniquidades, y nunca más se acordará de nuestros pecados!  “Nunca más” significa que hubo un tiempo en el que Dios se acordaba de nuestros pecados, incluso para castigarlos hasta la tercera y cuarta generación. (Exo. 20:5)  Esto se encuentra en los Diez Mandamientos.

Sin embargo, hoy, Dios dice enfáticamente: “¡Nunca más!” (Que es una doble negación que utilizada en el griego.)  “Nunca más” significa que Dios ya nunca recordará nuestros pecados contra nosotros porque Él se acordó de todos nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo (para castigarlos).

Jesús llevó el castigo de Dios por nuestros pecados en la cruz.  Ahora, nosotros podemos caminar en el nuevo pacto y escuchar a Dios decir: “Yo ya no me acuerdo de tus pecados.”

Amigo, el nuevo pacto funciona gracias a la última cláusula.  En otras palabras, gracias a Hebreos 8:12, Dios puede poner Sus leyes en nuestras mentes y escribirlas en nuestros corazones, y todos nosotros podemos conocerlo y ser guiados por Él.  ¡Es Su misericordia para con nosotros lo que nos permite escucharlo y ser guiados por Él hacia la victoria en cada situación!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 23 de febrero de 2022

¡Qué Salvador!

 Inspiración De Gracia 


“Me invocará, y le responderé; Yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré.”  Salmos 91:15

Nosotros tenemos un Dios que quiere que corramos hacia Él.  Y en el momento en que lo hagamos, Él ha prometido que Él nos responderá.  No es que “podría respondernos” o “quizá nos responda”, sino definitivamente “nos responderá”.

Y Él no se detiene con solo asegurarnos que Él nos responderá.  Él va más allá y deja registrado para toda la eternidad, diciendo: “Yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré”.

¿Sabes por qué nosotros podemos tener la seguridad de que cuando clamemos a Él,  Él nos responderá?  Es por el intercambio divino que tuvo lugar en la cruz, en donde nuestro Señor Jesús clamó: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?” (Mateo 27:46)

Él fue abandonado —dejado sin ayuda, completamente desamparado y olvidado— para que hoy, nosotros podamos tener la confianza de que nuestro Padre celestial nunca nos dejará ni nos desamparará. (Heb. 13:5)  ¡Qué Salvador!

¿No te sientes tan amado y tan apreciado por nuestro Señor?

Y Él hizo que fuera fácil para nosotros recibir Sus promesas —nuestra parte es simplemente clamar a Él y permitir que Él sea nuestro Dios.  Sea lo que sea por lo que estás pasando hoy, clama a Él ahora mismo, ¡y Él te librará y te honrará!

Siempre que yo estoy preocupado, le digo al Señor: “Señor, estoy preocupado por esta situación, pero ahora mismo la pongo en Tus manos perforadas por los clavos.  Yo entrego en Tus manos todas mis preocupaciones, mis ansiedades y mis intereses en esta área”.

Entonces, yo recibo Su paz, y cuando el enemigo intenta disparar nuevas flechas de temor a mi corazón y a mi mente, me recuerdo a mí mismo que la situación ya está en las manos del Señor.  ¡Me recuerdo a mí mismo de Su promesa de que Él me librará!

¿Estás viviendo con ataques de pánico, temor y ansiedad crónica?  No permitas que el diablo te paralice con todo tipo de imágenes mentales negativas o imaginando todos los peores escenarios en tu cabeza.

¡Clama a tu Salvador, Jesucristo!  Él quiere que tú eches toda tu ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ti”. (1 Ped. 5:7)  Tú no eres una oveja sin Pastor, así que deja de intentar cargar con todas tus preocupaciones sobre tus propios hombros.

Ya sea que se trate de un síntoma en tu cuerpo, una dificultad financiera o una situación familiar lo que te preocupa, clama a Él y deja que Su paz guarde sobrenaturalmente tu corazón en cada área en la que te sientes atribulado. (Fil. 4:6–7)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 22 de febrero de 2022

La Catarata Del Perdón

 Inspiración De Gracia


Mas si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús Su Hijo nos limpia de todo pecado.  1 Juan 1:7

Déjame contarte una historia acerca de un niño que solía jugar en el bosque, a poca distancia de la vieja cabaña en la que vivía.  Sus padres eran demasiado pobres para comprarle algún juguete, así que él tuvo que arreglárselas con cualquier cosa que encontraba.

Un día, él encontró una piedra que no se parecía a ninguna otra de las que había visto.  La superficie pulida de la piedra brillaba en sus manos y le guiñaba un ojo cada vez que la giraba a la luz del sol.  Era su propio tesoro y lo amaba.

El niño no se atrevió a llevarla a casa ya que no había ningún lugar en la cabaña donde pudiera esconderla.  Él decidió cavar un hoyo profundo debajo de unos arbustos y esconder allí su preciada posesión.

Al día siguiente, el niño estaba ansioso por recuperar su piedra y corrió a su escondite tan pronto como el sol salió.  Pero cuando sus dedos finalmente encontraron la piedra en su escondite fangoso, esta estaba toda cubierta de barro y sin brillo, sin nada del brillo que él tanto amaba.

El niño llevó la piedra al arroyo y cuidadosamente la sumergió, permitiendo que la suciedad fuera lavada.  Finalmente, esta estaba limpia otra vez y el corazón del niño se llenó de orgullo por su preciado hallazgo.  Pero demasiado pronto, llegó el momento de que el niño regresara a casa y tuvo que devolver la piedra a su escondite.

Todos los días, el niño se apresuraba al lugar donde había escondido la piedra.  Y todos los días, encontraba su superficie brillante manchada de barro y caminaba una buena distancia hasta el río, para lavarla.

Esto sucedió durante un tiempo, hasta que él decidió resolver el problema de forma permanente.  Ese día, cuando era casi la hora de volver a casa, el niño llevó su piedra a una pequeña cascada y la encajó con cuidado entre dos rocas, justo en medio del constante flujo de la catarata.

Esa noche, la piedra experimentó un lavado continuo.   Y ese niño no tuvo que volver a lavar la piedra nunca más. Cada vez que la recuperaba, esta brillaba en sus manos, completamente limpia.

Amado, cuando tú naciste de nuevo, te convertiste en una piedra viva que Dios colocó justo debajo de la catarata de la sangre de Su Hijo.  Y la escritura de hoy nos muestra el efecto de esa limpieza continua de la sangre de Jesús —esta nos mantiene caminando en el reino de la luz al que Su muerte nos trasladó.

Si buscaras profundo en los ricos tesoros de la Palabra de Dios, encontrarías que en el griego, el tiempo de la palabra limpiar en 1 Juan 1:7 denota una acción presente y continua, lo que significa que desde el momento en el que tú recibes a Cristo, la sangre de Jesús se mantiene limpiándote.

Es por eso que los creyentes que han sido trasladados de las tinieblas por la muerte de Jesús, se mantienen caminando en la luz incluso cuando la pierden y fallan.  Como creyente, tú estás verdaderamente bajo una catarata perpetua de Su sangre que se mantiene limpiándote de todos tus pecados.

¿Recuerdas ese pensamiento negativo que tuviste hace unos minutos?  Bueno, ¡eso también eso ha sido limpiado!  ¡Todo pensamiento que no es correcto, toda acción que no es correcta, han sido lavados!  ¡Tú te mantienes siempre limpio  y perdonado, y siempre caminando en Su luz debido a la limpieza continua de la sangre de Jesús!

Amado, creer que tú necesitas confesar tus pecados todo el tiempo para estar bien con Dios solo te hará más consciente del pecado.  Pero saber que estás constantemente bajo la catarata de la sangre limpiadora de Jesús te mantendrá consciente del perdón.  ¡Y saber que tú has sido perdonado de todos tus pecados te dará el poder para reinar sobre todo hábito destructivo y vivir una vida de victoria!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 21 de febrero de 2022

¡Jehová Jireh!

 Inspiración De Gracia


Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El Señor Proveerá [Jehová Jireh].  Génesis 22:14

Si tú o uno de tus seres queridos han sido diagnosticados con una enfermedad, lo más probable es que también estés enfrentando el incremento de las facturas médicas.  Quizás tu sueldo sea apenas suficiente para cubrir tus gastos de vida mensuales y lo que se te ha diagnosticado ha puesto presión sobre tus finanzas.  Has llevado al máximo tus tarjetas de crédito para pagar la hospitalización, los medicamentos y todos los exámenes a los que tuviste que someterte, y ahora estás hundido en deudas.

Quizás no tengas seguro médico porque estás esperando un trabajo y no puedes pagarlo.  Y en este momento, no has visto a un médico debido a que el costo potencial de ir al médico te preocupa aún más que tu condición.

¿Sabías que la Biblia registra la historia de una mujer que se encontró en una grave crisis financiera debido a la condición de su salud durante un largo plazo? (Marcos 5:25–34)  Ella sufría de una hemorragia o “flujo de sangre” y había estado sangrando constantemente durante doce largos años.

También sabemos que ella había acudido a muchos médicos en su intento por ser sanada y había cargado mucho sufrimiento en sus manos.  A lo largo de los años, ella gastó todo lo que tenía para pagar sus tratamientos, pero su condición solo empeoró.

Mientras lees esto, quizá puedes identificarse con la situación de esta mujer.  Quizás has estado luchando contra una enfermedad durante años y tu cuenta bancaria se ha agotado por completo debido a que te sometiste a todos los tratamientos que, según los expertos, te ayudarían a mejorar, pero no lo han hecho.

Quizás la deuda en aumento te haya desanimado hasta el punto de darte por vencido.  Permíteme compartir contigo unas palabras sobre tus finanzas para animarte.

Amado, no te desanimes por las facturas que se acumulan.  El Señor no solo es Jehová Rapha, el Señor tu sanador, Él también es Jehová Jireh, el Señor tu proveedor.  La Biblia promete que Él “proveerá abundantemente (para llenar hasta que se llene) a todas tus necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Fil. 4:19, AMP)

Oro por que seas mucho más consciente de la abundancia de Su provisión inagotable, que de las demandas de tus finanzas.  Nunca sientas que tienes que manejar todas las presiones por ti mismo y hacerte cargo de todas las facturas médicas, mientras te aseguras de que tu familia tenga comida para comer.

No te preocupes, porque tu Padre celestial sabe que necesitas todas estas cosas. (Mat. 6:32)  Deja ir tus preocupaciones y mantén tus ojos en Él.  Él cuidará de ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 20 de febrero de 2022

Revelando El Valor De Jesús

 Inspiración De Gracia


Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.  Juan 12:3

A nuestro Señor Jesús le gustaba frecuentar Betania, donde Él podía estar entre Sus amigos más cercanos, Marta, María y Lázaro.  Betania era un hogar lejos del hogar para nuestro Señor.  Allí, Sus amigos lo amaban, lo honraban y valoraban verdaderamente Su presencia.  Por Su parte, Él apreciaba mucho su compañía y siempre se sentía cómodo y relajado con ellos.

Seis días antes de que se entregara a Sí Mismo para ser crucificado, Él reunió a Sus amigos en Betania, que estaba a unas dos millas de Jerusalén.  Ellos habían preparado una fiesta en Su honor, pero su reunión se vio ensombrecida por la inminente Pascua, que estaba a menos de una semana.  Sus amigos entendieron hasta cierto punto lo que el Señor tenía la intención de hacer, y sus corazones estaban apesadumbrados porque se preocupaban profundamente por Él.

Mientras nuestro Señor Jesús estaba comiendo, María sacó un frasco de nardo, un perfume muy costoso.  Tan costoso, de hecho, que valía el salario de un año entero.  Pero no eran las horas que ella había trabajado para ganar el perfume en lo que María pensaba mientras sostenía el frasco en sus manos.

Era en Jesús.  Era en su Señor.

Ella había venido preparada para adorar a Jesús y su corazón rebosaba de un amor que no podía expresarse con palabras, mientras se acercaba a Él.  La gratitud y la adoración brotaban en su interior, mientras ella se arrodillaba en silencio junto a Él.

Sin escatimar una gota de su exquisito tributo, ella ungió los pies del Señor y se los secó con su cabello.  Y toda la casa se llenó de la opulenta fragancia de su adoración a nuestro Señor Jesucristo.

Al presenciar este gesto lujoso y extravagante, uno de los discípulos de Jesús, Judas Iscariote, arremetió con indignación: “¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se dio a los pobres?” (Juan 12:5)

La triste realidad es esta: Judas pudo saber el valor del perfume de inmediato, pero no pudo ver el valor de nuestro Señor Jesús.  Él es como muchas personas hoy en día que conocen el valor de los bienes raíces, los productos básicos y las empresas que cotizan en bolsa en el mercado de valores, pero no el valor de nuestro Señor Jesús.

María comprendió implícitamente el valor de nuestro Señor.  Debido a que ella estimaba grandemente a Jesús, ungirlo con su posesión más valiosa era simplemente una representación externa de lo mucho que ella amaba, valoraba y apreciaba a nuestro Señor Jesús en su interior.

Lo que Judas Iscariote vio como desperdicio, María lo vio como adoración.  Para ella, la persona de nuestro Señor Jesús no tenía precio.

¿Alguna vez te han dicho que leer la Biblia es una pérdida de tiempo?  ¿Que servir y participar en tu iglesia local es una pérdida de tiempo?  ¿Que llevar tus diezmos a tu iglesia es un desperdicio de dinero?  Querido amigo, siempre habrá tales voces acusadoras en el mundo.  ¿Por qué?  Porque estas voces no comprenden el valor de nuestro Señor Jesús.

Estoy muy contento de que tú aprecies el valor de nuestro Señor Jesús, que es por lo cual tomas el tiempo para leer este devocional que trata sobre la persona de Jesús.  La revolución de la gracia se trata de revelar el valor de Jesús.  Cuando tú conoces el valor de Jesús, quién es Él, lo que Él ha hecho y lo que Él todavía está haciendo en tu vida hoy, tú experimentarás una revolución de gracia en tu vida.

Tú comenzarás a vivir por encima de toda derrota, pecado, adicción, temor, duda y dificultad en tu vida, cuando tengas un encuentro personal con el Señor Jesús y sigas recibiendo enseñanzas llenas de la abundancia de Su gracia y del regalo de la justicia.  Valora a nuestro Señor Jesús en tu vida con precisión y serás imparable.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince