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viernes, 5 de junio de 2026

Jehová Shalom Es Tu Dios

 Inspiración De Gracia


El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.  Romanos 15:33

Estoy seguro que tú quieres que el Señor se manifieste a Sí mismo como el Dios de paz cuando te sientes asustado.  Así que, profundicemos en lo que significa “Dios de paz.”

No olvides que Pablo era judío, así que cuando él dijo “el Dios de paz sea con todos  ustedes,” él estaba diciendo “Jehová Shalom esté con ustedes.”  “Jehová Shalom” significa en hebreo “el Dios de paz”.  Ahora, la primera aparición del nombre Jehová Shalom se encuentra en la historia de Gedeón del Antiguo Testamento, en Jueces 6.

Al leer la historia de Gedeón, nosotros descubrimos que los madianitas aterrorizaban a Israel día y noche, descendiendo sobre ellos como un enjambre merodeador de langostas, destruyendo sus cosechas y saqueando su ganado.  Temerosos de sus crueles enemigos, los israelitas se escondían en cuevas y en escondites en las montañas.

No es de extrañar que Gedeón estuviera asustado y se escondiera en el fondo de un lagar abandonado para trillar los pocos tallos de grano seco que de alguna manera había logrado recoger.  Él estaba atado por el miedo y derrotado por todas las noticias de terror que lo rodeaban.

En medio del temor de Gedeón, “el ángel del Señor se le apareció, y le dijo: ¡El Señor está contigo, valiente guerrero!” (Jueces 6:12)

Cuando encontramos la expresión “el ángel del Señor en el Antiguo Testamento, ésta generalmente se refiere a nuestro Señor Jesús en Su estado preencarnado.  Jesús mismo se apareció a Gedeón cuando él estaba en el abismo del temor y lo llamó valiente guerrero.  ¿No te parece asombroso esto?

¿Hay momentos en los que te sientes asediado por el miedo?  Cuando escuchas noticias de terrorismo o exposición a algún virus, ¿te sientes temeroso y ansioso?  ¿Te ha llevado el miedo a esconderte?  La verdad es que, sin importar cómo te sientas, cuando nuestro Señor Jesús te mira en este momento, Él te ve como un valiente guerrero o una valiente guerrera.

¿No es asombroso cómo nuestro Señor nos mira?  No es cómo nos vemos a nosotros mismos lo que nos define; es cómo nos ve nuestro Señor Jesús lo que nos define.  Es por eso que leemos Su Palabra.  La leemos para descubrir lo que Su Palabra dice acerca de nosotros.  Amigo, no importa en qué estado te encuentras en este momento ni cuán desordenada pueda estar tu vida, el Señor Jesús mira lo mejor en ti.

¡Él ve tu potencial, tus dones, tu llamado y tu destino para hacer grandes cosas en esta vida!  Y como muestra el final de la historia de Gedeón, Él te guiará y hará que tú seas un testimonio de Su protección mientras confías en Él, y te ves a ti mismo y a tus situaciones a través de Sus ojos.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 4 de junio de 2026

No Temas

 Inspiración De Gracia


 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios… ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?  Hebreos 10:26-27, 29

Al predicar el perdón total de los pecados y la certeza de la salvación, a menudo me preguntan: Pero Pastor Prince, ¿no dice la Biblia en Hebreos 10 que si nosotros pecamos voluntariamente, podemos perder nuestra salvación y esperar expectantes “el juicio de Dios y la furia del fuego consumidor”?

A muchos creyentes se les enseña esto hoy en día y, como resultado, ellos se vuelven conscientes de pecado —siempre atentos y preocupados por sus “pecados intencionales” y el juicio de Dios por venir.  Cuando algo malo les sucede (por ejemplo, la explosión de una llanta en la carretera o el contraer una enfermedad), ellos inmediatamente lo atribuyen al juicio de Dios sobre sus faltas.  Querido lector, tener este temor y una conciencia de juicio perenne no es la manera en la que Dios el Padre quiere que vivamos.

Te informo que casi todos los pecados que nosotros cometemos después de ser salvos (las excepciones son los pecados que cometemos inconscientemente), se cometen voluntariamente.  ¡Así que esto no puede ser de lo que está hablando Hebreos 10:26 o cada creyente estaría viviendo cada día esperando el juicio de Dios y la furia del fuego consumidor!  ¿Qué significa, entonces, “pecar voluntariamente”?  ¿Es esto algo que un creyente puede hacer?

Lo primero que debemos entender es que el libro de Hebreos fue escrito para los hebreos o el pueblo judío (que incluía tanto a creyentes como a no creyentes).  Hebreos 10:26, en particular, está dirigido a los hermanos judíos que habían recibido “el conocimiento de la verdad” (el Señor Jesús como su Mesías y Su obra terminada), pero nunca recibieron esta verdad en sus corazones.  Ellos escucharon la verdad acerca de Jesús, pero todavía estaban regresando al templo para ofrecer sacrificios de animales por sus pecados.

Esto era un insulto al Espíritu de la gracia, porque ellos estaban rechazando rotundamente al Señor Jesús, quien en Su inmensa gracia se había ofrecido a Sí Mismo como el sacrificio perfecto y final por sus pecados, en el Calvario.  Claramente, en el contexto, “pecar voluntariamente” es cometer el pecado específico de conocer la verdad de que Jesús es el sacrificio final y, sin embargo, elegir no aceptar Su obra terminada.

Como puedes ver, estos versículos no están dirigidos a los creyentes.  Estos no se dirigen ni se refieren a cristianos que se “desvían” o “se descarrían”; tampoco se refieren a cristianos que pecan en un momento de debilidad o tentación.  Los genuinos creyentes en Cristo no pueden cometer este pecado, simplemente porque ellos ya han creído en el sacrificio de Jesús y han puesto su confianza en la obra terminada del Señor, y ellos ciertamente no van a regresar a ningún templo para ofrecer sacrificios de animales por el pecado.  ¡Hay una diferencia muy grande entre los dos!

Entonces, ¿qué dice la Palabra de Dios cuando se trata del juicio y de Sus hijos?  La palabra griega para “juicio” en Hebreos 10:27 es krisis, que significa una sentencia de “condenación y castigo”.  Ahora, ven conmigo a Juan 5:24 y lee las propias palabras de Jesús: “En verdad, en verdad os digo: el que oye Mi palabra y cree al que Me envió, tiene vida eterna, y no viene a juicio [krisis ], sino que ha pasado de muerte a vida.”  La misma palabra para “juicio” (krisis) que se usa en Hebreos 10:27 se usa aquí en esta escritura con respecto a los creyentes.

Amigo, ¿puede ser esto más claro y transparente?  ¿De qué quiere Dios que estemos seguros?  ¡De que nosotros, los creyentes, nunca entraremos al juicio krisis!  Nosotros hemos pasado de muerte a vida.  Los verdaderos creyentes nunca deben temer el juicio del Señor, ya que toda la furia del fuego consumidor del juicio cayó completamente sobre nuestro Señor en el Calvario.  No permitas que nadie te robe hoy la certeza plena de tu salvación en Cristo.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

miércoles, 3 de junio de 2026

Tener La Verdadera Esperanza De La Biblia

 Inspiración De Gracia


 “Oh Señor, Dios de nuestros padres, ¿no eres Tú Dios en los cielos?  ¿Y no gobiernas Tú sobre todos los reinos de las naciones?  En Tu mano hay poder y fortaleza y no hay quien pueda resistirte.”  2 Crónicas 20:6

En 2 Crónicas 20:3-4, vemos que al enfrentar lo que parecía ser una destrucción segura, el rey Josafat se dispuso a buscar al Señor.  El versículo de hoy es parte de su oración.

Observa cómo en vez de destacar sus temores ante el Señor y lamentarse sobre cuán amenazado se sentía su pequeño pueblo a causa de sus enemigos, Josafat centró su oración y sus pensamientos solamente en cuán grande y poderoso es realmente su Dios.  Él proclamó confiadamente que “no hay quien pueda resistir” al Señor —¡nadie!  En una situación desesperada, él esperaba en el Señor.

¡A eso le llamo la esperanza de la Biblia!  Esperanza es una hermosa palabra en la Biblia.  Esperanza en el Nuevo Testamento es la palabra griega elpis, que se define como “una expectativa favorable y confiada” o “la feliz anticipación del bien”.  Esto significa que cuando tú esperas en el Señor, hay alegría en tu semblante (sencillamente, una sonrisa en tu rostro).  Existe una confianza segura en tu corazón de que, por sombrías que parezcan las circunstancias, esto no se ha acabado.

Desafortunadamente, la palabra “esperanza” tal como se usa en nuestra lengua vernácula moderna, es completamente diferente y algunas veces, incluso contraria a la manera en que la Biblia la define.  Cuando nosotros decimos cosas como: “Espero obtener el trabajo,” nuestro uso de la palabra connota incertidumbre, duda y ambivalencia.

La Palabra de Dios declara que “esta esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios.” (Romanos 5:5, NTV)  ¡Nosotros podemos tener esperanza verdadera —una expectativa gozosa y confiada del bien— cuando creemos correctamente cuán intensamente nos ama Dios!  Existe una correlación directa y proporcionada entre la esperanza y el creer correctamente en el amor de Dios por ti.  La esperanza brota en tu corazón cuando tú crees que Dios te ama.

No importa cuán adversas parezcan tus circunstancias hoy, pon tu confianza en el Señor.  Cree que Dios está trabajando detrás del escenario en tu nombre y que Él está cambiando la situación para tu bien. (Ver Romanos 8:28)  Todos Sus abundantes recursos celestiales, Su poder, Su sanidad, Su restauración, Su liberación, Su provisión, Su favor, Su ayuda, Su consuelo y Su amor, están contigo, de tu lado, esperando ser desatados sobre ti.  ¡El Señor tu Dios abrirá las ventanas del cielo sobre tu vida y derramará para ti una bendición tal que no habrá espacio suficiente para recibirla!  

Cuando nuestra esperanza y nuestra confianza están puestas totalmente en Él, nosotros podemos contar con Sus promesas para nosotros.  Esta esperanza nunca decepciona, lo cual significa que tus mayores victorias están delante de ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 2 de junio de 2026

La Sobreabundancia De La Gracia De Dios

 Inspiración De Gracia


Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia.  Romanos 5:20

En el Libro de Romanos, el apóstol Pablo dijo: “¿Qué diremos, entonces?  ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?” (Romanos 6:1)  Obviamente, Pablo estaba predicando la gracia de Dios de manera tan radical que fue mal entendido y acusado de decirle a la gente que pecara más para que la gracia abundara.  Por supuesto, ese no era el caso.

Pablo nunca dijo: “Pequemos más para que la gracia abunde” (y por cierto, yo tampoco he dicho eso).  El pecado es malo y conduce a consecuencias destructivas.  Pero, ¿has notado en las Escrituras de hoy, qué es lo que realmente hace que el pecado aumente?

Lee de nuevo la escritura de hoy.  Pablo declara muy claramente que la ley se introdujo para que abundara el pecado.  Lo que esto significa es que mientras más se predica la ley, más abundará el pecado.  Después de todo, “el poder del pecado es la ley.” (1 Corintios 15:56)  Por lo tanto, cuando vemos el pecado y predicamos más de la ley, ¡estamos agregando más leña al fuego!

Al decir que “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia”, Pablo quiso decir esto: el pecado no detiene el fluir de la gracia de Dios, pero la gracia de Dios si detendrá el pecado.  Pregúntate a ti mismo ¿qué es mayor, tus pecados o la gracia de Dios?  La respuesta es obvia.  ¡La gracia de Dios siempre es mayor!

De hecho, cuando leemos “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia” el griego original dice exactamente eso: donde abundó el pecado, la gracia sobreabundó.  El erudito griego Kenneth Wuest capta bien esto en su traducción de este versículo: “donde el pecado aumentó, la gracia sobreabundó y todavía un poco más por encima de eso.”  ¡Qué grandioso es esto!

Lo que Pablo está diciendo es que donde hay pecado, donde existe el “quedarse corto o fallar al blanco” (la definición de “pecado” en el Léxico Griego de Thayer), allí es exactamente donde encontrarás la gracia de Dios —Su favor inmerecido para tu empoderamiento y victoria— en una medida sobreabundante.  ¿No es asombroso?

Contrariamente al pensamiento tradicional, la gracia de Dios no te abandona cuando fallas al blanco.  ¡Qué consuelo y fuente de fortaleza es saber que Su gracia no nos deja, sino que está justo en medio de nuestras dolorosas debilidades, fallas y situaciones menos que perfectas, para empoderarnos para reinar sobre todas ellas!

Amigo, quizás has estado luchando contra cierta debilidad o fallando en algún área de tu vida.  Podría ser enojo, falta de perdón o una adicción que parece que no puedes dejar.  Yo te animo a que aumentes tu exposición a la gracia de Dios.  Sigue escuchando la predicación sobre la belleza de la persona de Jesús y Su obra terminada.  Mantente meditando en Su amor y lo que Él ha logrado para ti en la cruz, porque la gracia es el único poder que puede detener el pecado en tu vida.

Cuando falles, en lugar de sentirte culpable y condenado, recibe la sobreabundante gracia de Dios que te dice que tú aún eres justo en Cristo.  Es Su gracia sobreabundante la que te rescatará de ese pecado.  Aquellos que se abaten entre la culpa y la condenación son los que no tienen la capacidad de vencer sus pecados.  Ya que ellos creen que la gracia de Dios se ha ido, ¿qué esperanza pueden tener?  La victoria sobre el pecado llega solo cuando las personas encuentran la sobreabundancia de la gracia de Dios.  ¡Es Su gracia la que ha hecho justos a los pecadores!

No dejes de lado esta poderosa revelación.  ¡Este es el evangelio de Jesús!  Debido a que todos tus pecados fueron castigados en el cuerpo de tu sustituto, Jesucristo, la justicia de Dios está de tu lado, exigiendo tu justificación y perdón.  Es por eso que, incluso cuando tú fallas, la gracia de Dios sobreabundará y se tragará tu falta que ya fue pagada en el Calvario.  ¡Aleluya!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 1 de junio de 2026

Experimenta Su Presencia

 Inspiración De Gracia


Si, aunque ande por el [denso y oscuro] valle de sombra de muerte, yo no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara [para proteger] y Tu cayado [para guiar] me infunden aliento.  Salmos 23:4, AMP

Amigo, hoy tú puedes experimentar la presencia de Dios en tu vida.  Di para ti mismo: “El Señor está conmigo y yo tengo Su favor, Sus bendiciones y Su protección.”

Siente Su sombra cubriéndote.  Su sombra es una figura de cercanía.  Tú no estás tratando de entrar al lugar secreto; tú ya estás allí en Cristo.  En Cristo, tú no puedes acercarte más a Dios.

En el Antiguo Testamento, Dios le mostró a Moisés, el gran patriarca, solo Sus espaldas. (Éxodo 33:22-23)  Ese es el antiguo pacto —debido al fracaso del hombre, Dios siempre se estaba yendo y los hijos de Israel solo veían Su espalda.

La imagen del nuevo pacto es Dios enviando a Su único Hijo, Jesucristo.  Es la imagen del padre corriendo hacia el hijo pródigo a pesar de sus faltas y equivocaciones.  ¡Bajo el nuevo pacto, nosotros estamos sentados con nuestro Padre celestial en Cristo y vemos la sonrisa en Su rostro!  Así es lo cerca que tú estás de Dios hoy.

Así que, incluso si tus sentimientos te dicen que Dios está a un millón de millas de distancia, aprende a confiar en Su Palabra por encima de tus sentimientos.  Todo lo que necesitas hacer es pronunciar las palabras “Padre” o “Abba”, e inmediatamente vas a sentir que Él está más cerca que tu propio aliento.

De la misma manera, incluso cuando no parezcas sentir Su presencia, tú puedes confiar en Él.  Tener confianza no significa que no habrá mariposas en tu estómago.  Tener confianza significa que aunque tengas esas mariposas, tú aún te comportas firme en la Palabra de Dios.

Sea lo que sea que tengas miedo de hacer, hazlo con miedo mientras mantienes tu confianza en el Señor.  Hay personas que tienen miedo de salir de su casa, volar en un avión, comenzar una nueva carrera, iniciar una nueva amistad, ser voluntarios en un ministerio, asistir un grupo de cuidado en una iglesia o incluso presentarse a trabajar.

Amado, no dejes que el miedo gobierne tu vida.  Si estás pensando en involucrarte en algo, sin dudar, déjate guiar por el Espíritu, busca consejos sabios, calcula el costo y toma decisiones responsables en tu situación.  Simplemente no permitas que las mariposas en tu estómago dicten tu vida.

Cuando tú le dices al Señor: “En Ti confío”, esto no significa que tú dejas de sentir miedo al instante.  Confiar significa elegir actuar según la Palabra de Dios a pesar del miedo.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince