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jueves, 6 de abril de 2023

Dios Nos Amó Tanto

Inspiración De Gracia


Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre.  Salmos 91:14

¿Qué te califica para la protección de Dios?

Hago esta pregunta porque he escuchado a muchos ministros cuyas enseñanzas hacen que parezca que tú tienes que calificar para las bendiciones de Dios.  Ellos hacen que parezca que Dios te bendice solo si tú eres capaz de amar al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.

Esto también aplica en el área de tu protección.  Cuando ellos leen: “Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré”, concluyen que la protección de Dios depende de que nosotros cumplamos la condición de amar al Señor perfectamente.

Desafortunadamente, tal enseñanza te roba la fe para creer en Dios por Su protección divina sobre ti y tus seres queridos.  Todo lo que es dependiente de nuestros esfuerzos está sobre una base inestable, porque no importa cuán “buenos” cristianos nosotros pensemos que somos, nuestro amor por el Señor va a fallar.

Precisamente por eso fue que Dios envió a Su Hijo.  Él sabía que el hombre nunca sería capaz de cumplir con todos Sus mandamientos.  Al enviar a Su Hijo, Él nos estaba diciendo: “Yo sé que tú no puedes, así que deja que YO te ame con todo Mi corazón, con toda Mi mente y con todas Mis fuerzas.”

Allí radica la hermosa historia de amor que nosotros llamamos el Evangelio de Jesucristo.

Dios amó TANTO al mundo que Él envió a Su Hijo unigénito para salvarnos y rescatarnos.  El Señor Jesucristo cumplió por Sí mismo todos los requisitos de la ley.  Hoy, incluso cuando nuestro amor por Él vacila, incluso cuando fallamos, ¡Él aún nos libra del mal!

Una escritura que resume hermosamente lo esencial del nuevo pacto de la gracia es 1 Juan 4:10: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación [sacrificio expiatorio] por nuestros pecados.”

Oro por que tu corazón esté anclado en esta revelación.  El énfasis del nuevo pacto es el amor de Dios por ti, no tu amor por Dios.

¿Estoy diciendo que tu amor por Dios no es importante?  Por supuesto que no.  Lo que estoy diciendo es que nuestro amor por Él siempre vacilará, pero Su amor nunca falla.

La Biblia declara que “el fiel amor del Señor nunca se acaba.” (Lamentaciones 3:22, NTV)  ¡Yo estoy muy agradecido de que estemos bajo el nuevo pacto de la maravillosa gracia de Dios, en donde podemos depender de Su incondicional, inmutable e irrevocable amor por nosotros!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 5 de abril de 2023

El Regalo Invaluable De La Justificación

Inspiración De Gracia


Porque por las obras de la ley ningún humano será justificado delante de Él; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.  Romanos 3:20

Amado, comprender el propósito de la ley es fundamental para tu relación con Dios.  Él dio la ley con un propósito: que tú tengas conocimiento del pecado y que reconozcas tu necesidad de un Salvador.

Sin la ley, no habría pecado. (Romanos 4:15)  Por ejemplo, si no hay una ley sobre qué tan rápido puedes conducir en una carretera en particular, es decir, si no hay límite de velocidad, la policía estatal no puede detenerte y darte una multa por exceso de velocidad.  En términos simples, ninguna ley es igual a ningún pecado.  ¡No reconocer el pecado es igual a no necesitar un Salvador!

Por lo tanto, la ley fue dada para llevar al hombre hasta el tope de sí mismo para que, en su desesperación, él viera su necesidad de Jesús.  Debido a la ley, ningún hombre puede decir que no es un pecador y ningún hombre puede decir que no necesita a Jesús.  Ese es el propósito de la ley.  Esta no fue diseñada para hacerte piadoso, sino para exponer tu impiedad.

Lo que el diablo quiere hacer es mantener la ley sobre tu cabeza todo el tiempo para que tú te sientas constantemente condenado y culpable.  Así es como él te mantiene atrapado en un ciclo de derrota.  El diablo es un maestro del legalismo que constantemente te recuerda cuán indigno eres de recibir las bendiciones de Dios.  Conocido como el acusador de los hermanos (Apocalipsis 12:10), estos son algunos de sus ataques comunes:

¿Te llamas a ti mismo cristiano?  ¡Eres un hipócrita!

Olvídate de orar.  Dios nunca escuchará tus oraciones.

Mira tu vida.  ¿Cómo te atreves a entrar a la iglesia?

¡Amigo, estas son mentiras, todas mentiras!  El diablo está usando la ley para hacerte consciente de todos tus defectos.  Pero a través de Jesucristo, tú ya no estás bajo la condenación de la ley.  ¡El diablo ha sido desarmado por el poder de la cruz!

Jesús, que no conoció pecado, fue condenado en tu nombre en la cruz.  Por medio de Jesucristo, ahora tú eres hecho justo sin las obras de la ley.

Entonces, cuando escuches la voz del acusador condenándote, recuerda que tú eres la justicia de Dios en Cristo Jesús. (2 Corintios 5:21)  ¡Decláralo en voz alta!  Vamos, dilo conmigo tres veces, cada vez más fuerte que la primera:

¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!  ¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!  ¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús!

La justificación es un regalo.  No es una recompensa por la obediencia perfecta a la ley.  Tú no estás vestido hoy con tu propia justicia, sino con la justicia de Jesucristo.  Dios te ve tan justo como al mismo Jesús.  Esta es tu posición permanente y eterna delante de Él, debido a lo que Cristo hizo por ti.

Y oye, cuando tú estás vestido con la justicia de Jesús, cualquier obstáculo que intente impedirte vivir tu vida al máximo, ya sea una adicción, una enfermedad, temores o depresión, ¡tiene que desaparecer!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 4 de abril de 2023

Perdonado Por Completo, Aceptado Para Siempre

Inspiración De Gracia


Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.  Romanos 6:23

Cuando yo era adolescente, aprendí la enseñanza que decía que un cristiano podía cometer el “pecado imperdonable”.  ¿Has escuchado esta enseñanza sobre el “pecado imperdonable”?  Esta enseñanza equivocada dice que todos los pecados pueden ser perdonados, pero si tú cometes el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo (Mateo 12:31), no hay perdón.

Siendo un cristiano joven, eso realmente me asustó.  ¡Cuanto más pensaba en la posibilidad de cometer el pecado imperdonable, más me convencía de que había cometido ese pecado!   Mis pensamientos se volvieron cada vez más negativos e incluso comencé a dudar de Dios, dándome eso aún más razones para creer que yo de hecho había blasfemado contra el Espíritu Santo.

Fui a los líderes de mi iglesia para buscar consejo, pero en lugar de llevarme al nuevo pacto de la gracia, ellos me dijeron que de hecho, era posible que un cristiano cometiera el pecado imperdonable.

Para entonces, yo entraba más y más en depresión.  El diablo me estaba oprimiendo con pensamientos de culpa y condenación.  Cuanto yo más creía que todavía tenía pecados no perdonados, más creía que había usado toda la gracia de Dios en mi vida.

Ninguno me enseñó acerca de la sangre de Jesús, o me mostró que lo que estaba pensando y creyendo en realidad estaba deshonrando la sangre de Cristo y negando la obra de Jesús en la cruz por mí.  Yo realmente pensaba que mis pecados eran más grandes que la gracia de Dios.  Sentía que estaba perdiendo la cabeza y que estaba al borde de un ataque de nervios.

Fue a través de este viaje tumultuoso que comencé a comprender la gracia de nuestro Señor Jesús.  Ahora, sé sin lugar a dudas que un cristiano no puede cometer el pecado imperdonable.

Y este es el por qué.  La Biblia nos dice que el Espíritu Santo vino a dar testimonio y a ser testigo de Jesucristo. (Juan 15:26)  Por lo tanto, blasfemar contra el Espíritu Santo es rechazar continuamente a la persona de Cristo de quien el Espíritu Santo testifica.

Estudia la Palabra de Dios cuidadosamente.  ¿A quién le estaba hablando Jesús cuando habló acerca del pecado imperdonable?  Él les estaba hablando a los fariseos, quienes continuamente lo rechazaron como su Salvador e incluso lo acusaron de tener un espíritu inmundo.

La respuesta de Jesús fue: “En verdad os digo que todos los pecados serán perdonados… pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es culpable de pecado eterno.” (Marcos 3:28-29)

¿Por qué Él dijo eso?  El siguiente versículo nos dice que fue “porque ellos decían: ‘Tiene un espíritu inmundo.’”

Por lo tanto, en el contexto de la Biblia, Jesús estaba advirtiendo a los fariseos que dejaran de cometer el pecado de rechazarlo a Él, el único Salvador y que dejaran de depender de sus propios esfuerzos para ser salvos.  Esto claramente no se aplica al creyente.

Verás, al leer la Biblia, es importante notar a quién iban dirigidas las palabras y determinar si las palabras son relevantes para el creyente.  En este caso, Jesús estaba hablando con los fariseos que lo habían rechazado a Él y que incluso afirmaban que Él tenía un espíritu inmundo.  ¡Imagínate que atrevimiento!

En cuanto a ti, amigo, ten la plena seguridad en tu corazón de que es imposible que un creyente cometa el pecado imperdonable.  La escritura de hoy nos muestra que un creyente (que está en Cristo) ya ha recibido el don de la vida eterna y nunca estará “sujeto a la condenación eterna.”

Amado, no te dejes engañar.  Debido a que estamos en Su Hijo, Jesucristo, nosotros nunca experimentaremos la ira o el rechazo de Dios.

Permanece anclado y confiado en el amor del Padre y en tu aceptación completa en Cristo.  Su obra terminada en la cruz ha borrado todos los pecados de tu vida — pasados, presentes y futuros— de una vez por todas, ¡sin excepción!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince