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miércoles, 9 de agosto de 2023

¡Oh, Cuánto Él Te Ama!

Inspiración De Gracia


“Porque el Señor tu Dios está en medio de ti, como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con Su amor, se alegrará por ti con cantos.”  Sofonías 3:17, NVI

Judas Iscariote traicionó a Jesús por treinta piezas de plata porque él no entendía el valor de Jesús.  Después de hacerlo, él gritó con desesperación: “He entregado sangre inocente.” (Mateo 27:4, NVI)  Luego fue y se ahorcó.  Él rechazó al Señor y su culpa lo llevó a colgarse de un árbol.  La verdad es que él no tenía que hacerlo, porque Jesús iba a colgar de otro árbol por su pecado.

¡Es triste ver a tanta gente hoy que, como lo hizo Judas, se están castigando a sí mismos por sus propios pecados!  Ellos viven en culpa y condenación perpetuas, castigándose y sometiéndose a comportamientos autodestructivos.  Ellos no saben todo lo que nuestro Señor Jesús sacrificó en la cruz por su perdón, liberación, redención y libertad.  Para anestesiar las voces de acusación en sus propias conciencias, muchos resultan aprisionados al alcohol, las drogas y todo tipo de abuso de sustancias que los debilitan.  Y terminan viviendo en un estado de temor constante, ataques de ansiedad, insomnio y enfermedades psicosomáticas.

Permíteme compartir contigo un testimonio realmente precioso que recibí de Garrett, quien vive en Sudáfrica.  Incapaz de encontrar una salida a una espiral descendente de años de depresión, adicción a las drogas y al alcohol, y desesperación, Garrett perdió su trabajo, a su esposa y a su hijo.  Esclavo de su situación, llegó a odiarse a sí mismo hasta el punto de intentar suicidarse.  Se bendecido mientras lees cómo su encuentro con Jesús y Su asombrosa gracia cambió su vida completamente:

Yo le pedía ayuda a Dios y le preguntaba: “Dios, ¿qué quieres de mí?  ¿Dónde estás?  ¿Estoy siendo castigado por mi forma de ser?...  ¿Realmente existes?”  Llegué a una casa vacía, encendí la televisión y sin darme cuenta llegué a la transmisión de su programa.  Inmediatamente intenté cambiar el canal, pero el canal se atascó.

Pastor Prince, en ese mismo instante, usted miró a la cámara y dijo: “Quizás tu vida ahora mismo está siendo sacudida por ciertos vientos.  Tal vez sea un viento de turbulencia financiera, tal vez sea una tormenta de enfermedad que ha llegado a tu vida.  Cualesquiera que sean los vientos, cualquiera que sea la tormenta, yo estoy aquí para decirte que, en medio de la tormenta, mantente a la expectativa de Jesús.”

Sentí como si hubiera sido atropellado por un tren de carga.  Me detuve en seco y me asusté porque hacía unos minutos estaba gritándole a Dios por respuestas.  Yo estaba seguro de que Dios me estaba dirigiendo hacia algún lugar en ese momento.  Mi cuerpo comenzó a sentir un hormigueo y la luz de la habitación comenzó a hacerse más brillante.  Aunque no soy de los que tienen momentos “religiosos”, yo estaba seguro de que estaba teniendo un momento con Cristo.  Así de real fue, y totalmente inesperado.

¡Su mensaje cambió mi mundo!  Yo no tenía idea de que Dios podía amar a una persona como yo después de todo lo que había hecho.  Compré uno de sus libros y después de leerlo sentí un hambre que nunca antes había experimentado.  Mis ojos estaban abiertos y yo quería más.  Por medio de sus enseñanzas, yo ahora puedo entender la Palabra de Dios como nunca antes.  Estoy aplicando la Palabra en mi vida.  ¡Ahora soy libre!  Libre para ser amado por Dios debido a la obra terminada de nuestro Señor Jesucristo.  Soy libre para tener esperanza, libre para recibir y libre para acercarme a Jesús incluso cuando falle.

Pastor Prince, como resultado del conocimiento de Jesús y Su gracia maravillosa, yo ahora no tengo adicción a las drogas, ni dependencia del alcohol, y mi vida de infelicidad y desesperación se ha ido.  La gracia de Dios incluso ha impactado mis relaciones y las ha hecho mejores que nunca.  Ahora estoy lleno del Espíritu Santo, reinando en la vida.  ¡Aleluya!

Amado, si tú has estado atascado en el fango de la soledad, el desánimo y la autodestrucción, no pierdas un día más en ese lugar oscuro.  En lugar de eso, adora a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Aquel que lo entregó todo y permitió que lo escupieran, lo golpearan brutalmente y lo perforaran con gruesos clavos en la cruz, para tu redención.

Permite que la fragancia de Su amor y Su gracia inunde cada área de tu vida.  Permite que el perfume de Su sacrificio penetre y sane cada herida, cada desilusión y cada inseguridad.  Él ya pagó el precio para que tú estés sano y restaurado.  Él ya pagó el precio para que tú vengas con confianza y libertad ante Su trono de gracia.  ¡Oh, cuánto Él te ama!  ¡Él te ama!  ¡Él te ama!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

martes, 8 de agosto de 2023

Él Te Satisface Con Larga Vida

Inspiración De Gracia


“Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  Salmos 91:16

¡Éste es el versículo final, pero yo creo que también el más importante del Salmo 91!  Si alguna vez tuviste alguna duda de que Dios desea que tú vivas una vida larga y buena, deja que este versículo sea tu respuesta.  Puede ser que estés luchando contra una condición de mala salud en este momento, pero por fe, aferrémonos juntos a este versículo.  En el poderoso nombre de Jesús, yo te veo sanado, saludable y completo.  Te veo fuerte en Cristo y listo para enfrentarte a cualquier gigante delante de ti.

Una de mis imágenes favoritas de larga vida se encuentra en el personaje bíblico Caleb.  Cuando tenía ochenta y cinco años, él dijo: “He aquí, ahora tengo ochenta y cinco años.  Todavía estoy tan fuerte hoy como el día en que Moisés me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra.” (Josué 14:10-11)

La imagen de fe aquí de una larga vida no es solo en términos de cantidad —el número de días— sino también de calidad —salud y fuerza.  Caleb seguía estando tan fuerte a los ochenta y cinco como lo era a los cuarenta y cinco.  Lo que significa que en los últimos cuarenta años en el duro desierto, su fuerza, su juventud y su vigor no disminuyeron.  ¡No hubo fugas, ni retroceso, ni desvanecimiento de su fuerza!

Si tú tal vez piensas que Caleb solo estaba hablando grandezas, mira lo que él dijo a continuación: “Ahora pues, dame esta región montañosa de la cual el Señor habló aquel día, porque tú oíste aquel día que allí había anaceos con grandes ciudades fortificadas; tal vez el Señor esté conmigo y los expulsaré como el Señor ha dicho.” (Josué 14:12)

¡A los 85 años, Caleb estaba listo para luchar con gigantes para apoderarse de una montaña!  ¡Y Caleb hizo lo que dijo!  Lee la evidencia por ti mismo: “Por tanto, Hebrón vino a ser hasta hoy heredad de Caleb, hijo de Jefone cenezeo, porque siguió plenamente al Señor, Dios de Israel.” (Josué 14:14)

¿Quedaste impresionado cuando un joven pastor entró a una pelea con un gigante llamado Goliat?  ¡Deberíamos estar completamente impresionados por este hombre de ochenta y cinco años, que se enfrentó a toda una montaña llena de gigantes!  Caleb era un hombre celoso de la gloria del Señor.  En cuanto a él, había asuntos pendientes porque el Señor les había prometido la montaña hace cuarenta años.

Personalmente creo que su reloj biológico dejó de correr y él básicamente dejó de envejecer porque no mantuvo sus ojos en sí mismo, sino en las promesas del Señor.  Mientras meditas y hallas fortaleza en las promesas de Dios, ¡lo mismo puede sucederte a ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 7 de agosto de 2023

El Secreto Para Vencer La Condenación

Inspiración De Gracia


Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu.  Romanos 8:1

No sé ustedes, pero cuando yo leo la Biblia, me siento alentado de que el apóstol Pablo —el apóstol pionero de la gracia— enfrentó las mismas luchas con la carne y con la condenación que tú y yo enfrentamos hoy.  ¿Quién de nosotros no puede identificarse totalmente con su grito frustrado de “… no hago el bien que deseo, sino el mal que no quiero, eso practico…  ¡Miserable de mí!  ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?”  (Romanos 7:19, 24)  Cuando Pablo estaba luchando bajo la ley, él fue condenado una y otra vez (puedes leer el relato de Pablo sobre su lucha en Romanos 7.

Pero gracias a Dios, Pablo no se detuvo allí.  ¡Él continúa y nos muestra en las Escrituras de hoy que nosotros podemos contrarrestar los ataques del acusador porque ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús!  Así es, amigo —incluso cuando hay pecado, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, punto.  No hay condiciones ni requisitos previos.  Jesús ya fue condenado por todos nuestros pecados.  Todo se trata de Su obra terminada y no de los esfuerzos del hombre.  Él mismo es la respuesta al grito de ayuda de Pablo.  ¡Aleluya!

Cuando el acusador venga a condenarte por todas tus faltas, declárate a ti mismo justo a causa de lo que Jesús hizo y a que Su sangre te limpia continuamente.  Recuérdate que el Espíritu Santo fue enviado para convencerte de que tu justicia que no depende de obras.  La declaración es verdad en todo momento, todos los días.  Es verdad por la mañana.  Es verdad en la noche.  Y cuando el mañana llegue, seguirá siendo verdad.  ¡Actualmente y continuamente, no hay condenación para ti porque tú estás en Cristo!

Así de liberadora es la gracia de Dios.  Un hermano llamado Jeff me escribió y me contó cómo él había estado gravemente deprimido durante casi 10 meses, y se volvió tan introspectivo y tan consciente de sí mismo, que tuvo ataques de ansiedad.  Él se enfocó en sus acciones y fracasos, y permitió que sus pensamientos condenatorios definieran su identidad y su sentido de valía.  Hambriento y desesperado por recibir respuestas del Señor, él leyó la Biblia y muchos libros de teología, escuchó sermones de varios predicadores e investigó temas bíblicos en línea.  Sin embargo, cuando él trató de aplicar todo este conocimiento a su vida, nada de eso funcionó.  Él todavía se sentía deprimido, derrotado y sin valor.

Luego, él descubrió el evangelio de la gracia a través de uno de mis libros, y esto es lo que experimentó:

Pastor Prince, la enorme carga de tratar de vivir a la altura de la ley durante casi una década, y que me llevó a la depresión, ¡finalmente se me quitó!  Yo ya era cristiano, pero solo fui liberado de esa carga después de que descubrí el verdadero significado de la gracia y la salvación.  ¡Esto fue un cambio de perspectiva tan simple que yo no puedo creer que no lo supiera antes!  No es nuestra capacidad para obedecer la que debe estar en nuestros pensamientos, sino la obediencia de Cristo.

Debido a que ahora yo sé que soy justo en Cristo y que Dios ya no me condena debido a Jesús, ¡ya no tengo más temores porque mi enfoque ahora está en Él y no en mí!  ¡Ahora soy incluso más confiado y feliz de lo que era antes de que la depresión iniciara!

Amado, lo que te dará la confianza para acercarte a Dios es el conocimiento de que hoy, Él es siempre misericordioso y Él te ve completamente justo.  ¡Lo que te hará acercarte confiadamente ante Su trono de gracia es el conocimiento de que Él nunca te condenará porque tú estás en Jesucristo!  Alabado sea Dios, por consiguiente, no hay ahora —presente y continuamente— ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús.  ¡Esta es la Palabra de Dios para ti hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince