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miércoles, 6 de diciembre de 2023

Maneja La Palabra Con Precisión

Inspiración De Gracia


Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.  2 Timoteo 2:15

Cuando nuestro Señor estaba en la sinagoga de Nazaret y leyó el libro de Isaías, Él proclamó el año agradable del Señor y dejó de leer justo antes de las palabras “y el día de venganza de nuestro Dios.”  Al hacerlo, Él nos mostró cómo manejar con precisión la Palabra de Dios, así como nos instruyen las escrituras de hoy.  Él dejó precisamente en claro que estamos en la era de la gracia.

Cuando aprendas a manejar con precisión la Palabra de Dios, yo creo que comenzarás a ver Su gracia, Su amor y Su seguridad inundando cada área de tu vida.  Permíteme compartir contigo un precioso testimonio de restauración que ilustra esto.  Valerie, una dama de Illinois, comparte:

Me convertí en creyente hace casi veinte años y mi vida cambió tremendamente.   A pesar de ser salva, sentía que algo seguía mal porque fui diagnosticada con cáncer repetidamente —cuatro veces en total.

Después de mi última recaída de cáncer, vi al pastor Joseph Prince en la televisión y ordené sus materiales.  ¡Lo primero que recuerdo haber aprendido es que todos mis pecados fueron perdonados!  Antes de eso, me habían enseñado la necesidad de arrepentirme y recibir el perdón de Dios cada vez que pecaba.  También aprendí que Dios no estaba mirando mi comportamiento para aceptarme, amarme o bendecirme, sino la obra terminada de Jesús en la cruz.  ¡Qué bendición tan profunda fueron estas verdades para mi corazón, mi cuerpo y mi alma!

Me convertí en socia del ministerio y hoy, tengo todas las enseñanzas del Pastor Prince y medito en ellas todo el tiempo.  ¡Ahora, mi caminar con el Señor es asombroso!  ¡Ya no me siento condenada ni culpable y ya no camino con temor!  También tengo una revelación del amor de Cristo por mí y tengo una relación íntima con Él.

Con la ayuda de Dios, mis finanzas también mejoraron.  ¡Tengo cincuenta y seis años y ahora tengo mi primera casa!  Además de todo esto, no tengo cáncer, he sido testigo de salvaciones en mi familia y disfruto de mejores relaciones con los miembros de mi familia.

No puedo expresar con palabras cuánto ha bendecido mi vida el ministerio del Pastor Prince.  ¡Mi vida cambió para siempre!  Mis ojos se abrieron a la GRACIA DE DIOS y nunca volveré a mis antiguas creencias y forma de pensar.

¿No es sorprendente que cuando Valerie comenzó a aprender cómo manejar con precisión la Palabra de Dios, ella comenzó a experimentar la restauración abundante de Dios, en literalmente, cada área de su vida, incluyendo una relación íntima con Él, la restauración de la salud física y relaciones familiares bendecidas?

Este es un gran estímulo para mi equipo y para mí, porque predicar el evangelio de la gracia se trata de ayudar y levantar al precioso pueblo de Dios.  Me siento profundamente honrado y agradecido de ser parte de esta revolución de la gracia que está transformando una vida, un matrimonio y una familia a la vez en todo el mundo.  ¡Todo el honor, la gloria y la alabanza sean a nuestro Señor Jesucristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

martes, 5 de diciembre de 2023

Párate Firme En Las Promesas De Dios

 Inspiración De Gracia


Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido Sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina.  1 Pedro 1:3-4

Hace algunos años, fui a Israel con mis pastores y nos presentaron a un creyente judío que se convirtió en nuestro guía.  Él compartió con nosotros cómo fue milagrosamente protegido de los fuertes disparos durante la cuarta guerra árabe-israelí en 1973.

Nuestro guía había crecido creyendo en la Palabra escrita —“Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.”  Él creía que, independientemente de quién cayera a su alrededor, esto no le sucedería a él nunca.  Por eso, mientras estaba expuesto cuando las balas pasaban junto a él, él no temió ni por un momento que alguna de las balas lo alcanzaría.

Por el contrario, él nos habló de un amigo del ejército que había ido a la academia militar israelí junto con él.  Durante la guerra de Yom Kippur, su amigo le dijo esto: “Tengo la sensación de que no salvaré esta guerra.  Simplemente siento que voy a morir en esta guerra.”  Aunque nuestro guía le dijo que no dijera esas cosas, su amigo continuó haciéndolo.  Él creía que moriría en la guerra tanto como nuestro guía creía que él no lo haría.  Lamentablemente, este amigo de hecho murió durante la guerra.

El diablo es conocido como “el acusador de nuestros hermanos”. (Apocalipsis 12:10)  Él siempre tratará de mantenerte ocupado en ti mismo y atemorizado.  ¡Dios quiere que tú estés ocupado en Cristo y en la fe!  Es posible que tengas un amigo de la misma edad que tal vez murió repentinamente de una enfermedad a pesar de que parecía más saludable que tú.  El diablo tratará de plantar en tu corazón el temor de que tú eres el próximo.  A estas alturas, tú ya sabes qué hacer.

Toma tu escudo de la fe y declara: “Escrito está —‘Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.’”  Sea lo que “eso” sea —cáncer, enfermedad, accidentes, ataques terroristas— ¡a ti no llegará!  Cuando tú subes a un avión, ese avión no tiene más remedio que aterrizar de forma segura porque TÚ estás a bordo, ¡Amén!

Amado, el Señor Jesús sacrificó Su vida en la cruz para que tú puedas pararte firme en Sus promesas y reclamarlas para tu vida.  ¡Todas están completamente pagadas con la sangre de Jesús y el Padre se asegurará de que tú las disfrutes!

Si no sabes qué promesas reclamar, puedo animarte a comenzar con las muchas promesas enumeradas en el Salmo 91.  Memoriza el Salmo 91 y cuando estés bajo ataque, cítalo de la manera en que nuestro Señor Jesús citó las Escrituras.  Medita en el Salmo 91 y déjate fortalecer por esta oración de protección.  ¡Hay tal poder y autoridad que vienen cuando citas la Palabra de Dios escrita, pura y no adulterada, y te invito a comenzar a caminar en ese poder y autoridad hoy!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 4 de diciembre de 2023

El Terreno Está Listo Para Tu Sanidad

Inspiración De Gracia


“Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos.”  Salmos 129:3

En el versículo anterior, vemos una imagen agrícola poderosa y bastante gráfica que se usa para ayudarnos a comprender el sufrimiento violento que nuestro Señor Jesús soportó para nuestra sanidad.

El Salmo 129 es un salmo mesiánico, y esta es una imagen de la flagelación por la que pasó Cristo.  Yo estaba leyendo este versículo un día y sentí que el Señor me decía: “Medita por qué Yo utilicé palabras asociadas con la agricultura.”  Eso me hizo preguntarme: ¿Por qué dijo el Señor: “Sobre Mis espaldas araron” en lugar de decir golpearon, azotaron o hirieron?

Los aradores arrastran un arado afilado que excava en el terreno para romper el suelo y hacer surcos profundos en preparación para sembrar las semillas, como se muestra en la siguiente imagen.  Yo creo que eso fue lo que le pasó a la espalda de nuestro Señor Jesús.  Cuando Él fue azotado por los soldados romanos, fue como si toda Su espalda hubiera sido arada.

Los surcos hechos en el suelo por un arado permiten la siembra de semillas y el riego.  En el Salmo 129, los surcos hablan de la flagelación que recibió Jesús para nuestra sanidad.

Las víctimas de la flagelación romana eran azotadas con un látigo compuesto por varias correas largas de cuero incrustadas con fragmentos de huesos rotos, metal y ganchos.  Con cada golpe, las correas se enrollaban alrededor del cuerpo de la víctima y los fragmentos se alojaban en su carne.  Cuando se tiraba, la carne de la víctima era arrancada y quedaba rasgada, haciendo profundos y largos surcos en la espalda.  Para cuando los verdugos de nuestro Señor terminaron, creo que no quedaba ni una sola fibra de piel sobre Su espalda.  El Salmo 22, un salmo mesiánico, nos dice que incluso Sus huesos fueron expuestos y ellos se detuvieron a mirarle. (Salmos 22:17)

No fue una coincidencia que el lenguaje de la siembra se usó para describir la terrible flagelación de nuestro Señor Jesús.  Los surcos se hacen para sembrar las semillas.  Cuando tú sientes que no tienes fe para creer en sanidad, nuestro Señor Jesús dice que solo necesitas una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. (Lucas 17:6)  No se trata de cuán fuerte sea su fe —simplemente siembra tus pequeñas semillas de fe en la buena tierra de nuestro Señor.  Cuanto más veas lo que Él ha hecho por ti, más crecerá tu fe y más experimentarás una cosecha de sanidad.

Cuando Su espalda fue azotada en surcos, Él estaba permitiendo que se sembrara la semilla para tu sanidad específica, ya sea presión arterial alta, un tumor o el asma de tu hijo.  Cualquiera que sea la condición que tú o tu ser querido puedan estar sufriendo, el sufrimiento y el sacrificio de Jesús hablan de cómo el precio por tu sanidad fue pagado por completo.  Esto habla de lo muy amado que eres.  Ahora extiéndete por fe y recibe tu sanidad.  ¡E incluso mientras esperas tu cosecha al cien por ciento, experimenta Su amor por ti como nunca antes!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince