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miércoles, 3 de enero de 2024

Conociendo Su Nombre

Inspiración De Gracia


“Protegeré a los que confían en Mi nombre.”  Salmos 91:14, NTV

¿Sabías que Jesús vino para revelarnos un solo nombre de Dios?  Nuestro Señor Jesús vino a revelar el nombre “Padre”.

Padre habla de familia y de cercanía e intimidad.  Tú puedes conocer a Dios como Elyon, el Altísimo.  Como El Shaddai, Dios Todopoderoso.  Como Yehovah, el Señor, el Dios que guarda el pacto.  Como Elohim, poderoso Creador de los cielos y la tierra.

Todos los nombres son muy significativos porque que cada uno revela un aspecto maravilloso de nuestro Dios.  Pero cuando tú conoces a Dios como Padre, todas Sus virtudes, Sus atributos y Su poder operan para ti, para ponerte en alto y liberarte.

Nuestro Señor Jesús oró: “Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y Yo voy a Ti.  Padre santo, guárdalos en Tu nombre, el nombre que Me has dado, para que sean uno, así como Nosotros.” (Juan 17:11) La palabra griega para “guárdalos” aquí es la palabra tereo, que significa atender cuidadosamente, cuidar, guardar, vigilar y preservar.

¿Cuál es el nombre por medio del cual vas a mantenerte guardado y protegido?  PADRE.  Amado, quiero que sepas sin lugar a dudas, que tú tienes un Padre celestial que te ama, que lo entregó todo por ti y ¡que está vigilante sobre ti!

Él es tu Padre.  Tu Papi.  Tu Abba.

Ese es el nombre por el cual Él quiere que lo llames.  Cuando mi hijo, Justin, tiene una pesadilla, él no grita: “¡Pastor Prince!”  Él simplemente grita: “¡Abba!” y allí estoy yo, listo para enfrentarme a cualquier monstruo que se esconda bajo su cama.

De la misma manera, tú puedes tener la completa seguridad de que cuando clames a tu Padre, Él te responderá.  Puedes tener plena confianza en la protección y liberación de tu Padre para ti y tu familia, no por tu amor por Él, sino por Su amor por ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

martes, 2 de enero de 2024

El Secreto Para Una Fe Grande

Inspiración De Gracia


Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que le seguían: “En verdad os digo que en Israel no he hallado en nadie una fe tan grande.” Entonces Jesús dijo al centurión: “Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esa misma hora.”  Mateo 8:10, 13

¿Sabes que solo hay dos personas en la Biblia de quienes Jesús dijo que tenían “una gran fe”?  El primero fue el centurión romano cuyo criado fue sanado por la palabra de Jesús. (Mateo 8:5-13)  La segunda fue la mujer cananea, cuya hija endemoniada también fue sanada por Jesús. (Mateo 15:21-28)  Te animo a que tomes un minuto y leas ambos relatos en tu Biblia ahora mismo, antes de continuar con el resto de la lectura de hoy.

Mientras leía estos dos relatos una noche, el Señor me dijo: “Hijo, busca el denominador común entre estas dos personas y descubrirás el secreto para una gran fe.”

Yo siempre había pensado que el secreto de la gran fe del centurión era que él entendía la autoridad.  Debido a que era un militar con autoridad, él entendía así la autoridad del Señor Jesús.  Pero esto no aplica a la mujer cananea, que probablemente era ama de casa.  Entonces, ¿cuál es el denominador común de su gran fe?

Después de haber tratado de resolverlo por un tiempo, el Señor me dijo: “Ambos eran gentiles.  Ellos no eran judíos.  Ninguno de los dos estaba bajo la ley de Moisés y, por lo tanto, ellos no se descalificaban a sí mismos.  Ellos no estaban bajo condenación por la ley, por lo que podían tener una gran fe para recibir de Mí.”

¡Vaya, qué revelación tan poderosa!  Ninguno de los dos estaba bajo la ley, que es lo opuesto a la fe, ¡por eso ellos podían tener una gran fe!

La Biblia misma dice claramente que “la ley no depende de la fe.” (Gálatas 3:12)  Y en otro lugar dice: “Porque si los que son de la ley son herederos, vana resulta la fey anulada la promesa.” (Romanos 4:14)

Verás, la ley descalifica a las personas para que no reciban ninguna bendición del Señor.  Es solo la fe en Su gracialo que califica al pueblo de Dios e inconscientemente despierta una gran fe para recibir lo que necesitan del Señor.  ¡Este es el secreto para tener una gran fe en cualquier situación de tu vida!

Veo esto muy claro en la experiencia de Noemí, que vive en Sudáfrica.  Ella quedó desempleada y se quedó sin un lugar donde quedarse, después de haber sido rechazada por su familia.  Ella y su hijo terminaron encontrando refugio en un pueblo con una familia pobre en condiciones deplorables, a veces comiendo comida sacada de los cubos de basura.  A pesar de las dificultades extremas, ella escribió:

Yo realmente creía que el Señor tenía completamente el control de mi vida y que las cosas estaban en el proceso para ser cambiadas.  A pesar de todo, yo elegí poner toda mi fe en Dios, sabiendo que Él restauraría y cambiaría mi vida.  Yo sabía que Dios me amaba y que a Él le dolía verme pasar por todo esto.  También sabía que Él llevaría a cabo lo que había prometido en Su Palabra.

Durante ese período, me alimenté de la Palabra de Dios y Su gracia, y elegí concentrarme en las muchas bendiciones que ya disfrutaba —salud, gozo, paz y tener a Jesús en mi vida.  Un año después, el Señor me bendijo con un buen trabajo, un automóvil, una casa y un hombre maravilloso que también está locamente enamorado de Jesús.  Mi hijo también duerme tranquilo ahora.  Estamos completamente rendidos a Jesús y al evangelio de la gracia, compartiéndolo dondequiera que vayamos.

Aquí está la clave de la fe de Noemí.  Ella dijo: “Gracias, Pastor Prince, por revelar la belleza de nuestro Señor Jesús de una manera tan simple pero poderosa.  Eso hizo que simplemente me enamorara de Jesús.”

Amigo, mientras más veas a Jesús —Su belleza y Su obra de gracia terminada— más fe surgirá en tu corazón.  Inconscientemente tendrás fe para creer lo que la Palabra de Dios dice sobre ti y hacer tus peticiones al Señor con confianza.  ¡Realmente todo se trata de Jesús, de ver Su amor y de permitirle que te ame, y sea misericordioso contigo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

lunes, 1 de enero de 2024

¡Tú Le Importas A Dios!

Inspiración De Gracia


Él llama a cada una de Sus ovejas por su nombre y las lleva fuera del redil.  Juan 10:3

¿Sientes a veces que eres solo una cara en una multitud o un número en un sistema?  Eres identificado por tu número de seguro social.  Incluso cuando vas al médico, te llaman por tu número en la fila de espera.  Si te sientes despersonalizado y deshumanizado, así es exactamente como el diablo quiere que te sientas —como que no le importas mucho a nadie, especialmente a Dios.

¡Pero tú le importas a Dios!  Él te llama por tu nombre.  Él conoce exactamente por lo que estás pasando y dónde estás sufriendo.  Él te ve y se preocupa por ti, tal como se preocupó por la gente cuando caminó en la tierra, la primera vez.

Amigo, Él hará por ti lo que hizo por la mujer en Samaria. La Biblia dice que “le era necesario pasar por Samaria” para ir de Judea a Galilea. (Juan 4:4, RVR95)

Ahora, cualquier judío de Su tiempo habría tomado una ruta diferente y más larga para evitar pasar por Samaria porque ellos odiaban a los samaritanos, aunque el camino a través de Samaria hubiera tomado mucho menos tiempo.  Pero Jesús tomó deliberadamente la ruta más corta y evitada, solo para poder pasar por Samaria y detenerse a hablar con la mujer que había estado buscando algo en su vida que la satisficiera.

Esta mujer había tenido cinco maridos y el hombre con el que vivía no era su marido.  Claramente, las cosas no habían ido bien en su vida.  Ella probablemente estaba buscando respuestas y satisfacción, y debe haberse sentido avergonzada por sus matrimonios fallidos y su estilo de vida actual.

Sin embargo, a pesar de todo esto, ¡ella le importaba a Jesús!  Él necesitaba acudir a ella para ministrarla.  Y de hecho, después de conocer a Jesús, el Hombre perfecto, ella fue transformada.  Ella ya no se avergonzaba y se dirigió la ciudad para contarle a la gente acerca de Él. (Juan 4:28-29)

Amado, Jesús quiere encontrarse contigo donde sea que te encuentres en la vida y ministrarte Su gracia.  Tú ciertamente le importas a Él.  Él vino para darte vida y vida en abundancia. (Juan 10:10)

Tú no eres solo una cara en una multitud o un número.  No, Él te conoce por tu nombre y tiene un amor personal por ti.  Y a pesar del desastre en el que tú puedas estar, ¡Él quiere satisfacer todas tus necesidades y hacer tu vida hermosa!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince