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viernes, 9 de febrero de 2024

Autoridad Sobre El Enemigo

 Inspiración De Gracia


Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro de león y a la serpiente.  Salmos 91:13

¿Sabes que como creyente en Cristo, tú tienes autoridad sobre el enemigo?

Es cierto que el diablo es el dios de este mundo caído (2 Corintios 4:4), que “anda como león rugiente, buscando a quien devorar.” (1 Pedro 5:8)  Pero nosotros, como creyentes, no estamos llamados a acobardarnos por el miedo como la gente del mundo, porque la Palabra eterna de Dios proclama que “mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4)

En Cristo, nosotros tenemos autoridad sobre el diablo y todas sus cohortes.  En Cristo, nosotros tenemos autoridad para pisar sobre el león y la serpiente.  Las trampas del cazador serán burladas y el cazador será cazado.  Nuestro papel en este mundo cada vez más peligroso no es ser pasivos e indiferentes, esperando a ser devorados por el león rugiente.  ¡Nosotros estamos dotados con poder y autoridad para cazar al león rugiente!

La Biblia registra el relato de cuando Sansón estaba en los viñedos de Timna y de repente, “un león joven venía corriendo hacia él,” (Jueces 14:5)  Ahora, ¿qué harías tú si de repente fueras emboscado por un león?

Los psicólogos nos dicen que hay básicamente tres posibles respuestas que se desencadenan instintivamente cuando una persona es inesperadamente empujada a una situación extremadamente peligrosa —luchar, huir o paralizarse.  Si bien la mayoría de nosotros probablemente huiría o se paralizaría, Sansón instintivamente se levantó para pelear: “el Espíritu del Señor vino sobre él con gran poder, y lo despedazó como se despedaza un cabrito, aunque no tenía nada en su mano.” (Jueces 14:6)  ¡Esto es tomar autoridad!  ¡El cazador venía contra Sansón pero terminó cazado!

Tiempo después, Sansón pasó junto al cadáver del león y vio un enjambre de abejas y un poco de miel en él.  Así que, sacó un poco de miel y se la comió.  Fue a partir de esta experiencia que a Sansón se le ocurrió este acertijo: “Del que come salió comida, y del fuerte salió dulzura.” (Jueces 14:14)

Aquí hay una hermosa imagen para todos nosotros.  En lugar de ser devorado por el león, Sansón obtuvo algo dulce para comer.  ¿Cuál es la verdad espiritual para nosotros hoy?  De cada cosa malvada y negativa que el diablo arroje hoy contra ti, Dios hará algo dulce para ti.  Tus gigantes te serán como pan.  ¡Dios convertirá toda la adversidad amarga en dulce miel para ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 8 de febrero de 2024

Ven A Jesús Tal Como Eres

 Inspiración De Gracia


Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi saco y me has ceñido de alegría.  Salmos 30:11

Amigo, tú eres favorecido y aceptado por Dios hoy debido a Su favor inmerecido.  Incluso si tu vida es un desastre, Él puede tomar tu desorden y convertirlo en algo hermoso.  Ven a Él tal como eres.

Hace años, uno de los miembros de mi iglesia de repente dejó de ir a la iglesia por mucho tiempo.  Yo me reuní con él para saber cómo estaba y ver si todo estaba bien.  Él fue muy honesto conmigo y me dijo que estaba pasando por muchos problemas en su matrimonio y que ahora era adicto al alcohol.  Luego, dijo esto: “Déjame arreglar mi vida, luego volveré a la iglesia.”

Sonreí y le pregunté: “¿Tú te limpias antes de bañarte?”  Me di cuenta por su expresión que él estaba desconcertado por mi pregunta, así que le dije: “Ven al Señor tal como eres.  Él es el baño.  Él te limpiará.  Él pondrá tu vida en orden para ti y hará que toda adicción pierda el control sobre ti.  ¡Tú no tienes que usar tus propios esfuerzos para limpiarte antes de bañarte!”

Me complace mucho compartir que este precioso hermano pronto regresó a la iglesia y Jesús cambió su vida.  Hoy, él está felizmente casado, bendecido con una hermosa familia y es uno de mis líderes clave de confianza.  Eso es lo que hace el Señor cuando tú vienes a Él tal como eres y le permites amarte a plenitud.  Él hará todas las cosas hermosas en tu vida.

Hay muchas personas hoy que son como este hermano.  Ellos quieren arreglar sus vidas por sí mismos antes de venir a Jesús.  Tienen la impresión de que necesitan santificarse antes de poder entrar en la santa presencia de Dios.  Sienten que están siendo hipócritas si no ordenan sus vidas antes de venir a la iglesia.

Nada más lejos de la verdad.  Tú nunca podrás hacerte lo suficientemente santo para calificar para las bendiciones de Dios.  Eres hecho santo, justo y limpio por la sangre de Jesucristo, y es Su posición como justo la que te califica —nada más y nada menos.

Así que, deja de tratar de limpiarte por ti mismo antes de venir al Señor.  Ven a Jesús con todo tu desorden, todas tus adicciones, todas tus debilidades y todos tus fracasos.  Dios te ama tal como eres.

Sin embargo, Él también te ama demasiado como para dejar que sigas siendo el mismo.  Amigo, cuando tú vienes a Jesús, Él se convierte en tu “baño”.  ¡Él te lavará y te dejará más blanco que la nieve!  ¡Salta al baño hoy y permite que Jesús te haga perfecto, justo y santo a los ojos de Dios!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 7 de febrero de 2024

Nuestro Fundamento Inquebrantable

 Inspiración De Gracia


Y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa, todavía estáis en vuestros pecados… Más ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.  1 Corintios 15:17, 20-22

¡El apóstol Pablo proclama que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos en las escrituras de hoy!  Y porque Él ha resucitado, tú ya no estás más en tus pecados.  La resurrección de Jesús es la prueba viviente de que todos tus pecados han sido total y completamente perdonados.

Nuestro perdón no depende de nosotros ni de lo que hayamos hecho o no, de modo que nadie puede jactarse de haber ganado su perdón por sus propios esfuerzos.  “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8–9)

Por medio de la fe en la obra terminada de Jesús en la cruz, nosotros hemos recibido el regalo de la salvación.  Cuando algo es un regalo, esto significa que tú no puedes trabajar por ello, ni ganarlo o merecerlo.  El dador extiende un regalo sobre el destinatario, y Jesús dio Su propia vida para rescatar la tuya.

Pero Pastor Prince, yo no merezco el perdón.

Tienes toda la razón.  Nosotros merecíamos el castigo por todos los pecados que hemos cometido y que cometeremos durante nuestra vida.  Merecíamos la muerte, pero Jesús tomó esa muerte por nosotros y nos dio vida eterna.  Él tomó lo que nosotros merecíamos y nos dio lo que no merecemos.  Es por eso que somos salvos por gracia —Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos— por medio de la fe.

Ahora, recuerda esto siempre: ¿Cómo fuiste salvado?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fueron perdonados todos tus pecados?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fuiste hecho justo?  Por gracia por medio de la fe.  Este es tu fundamento inquebrantable, construido sobre la obra terminada de Jesucristo.

No permitas que ninguna enseñanza disminuya la cruz de Jesús en tu vida y haga de la salvación, el perdón y la justificación cosas por las cuales tú tienes que trabajar a fin de mantenerlas y conservarlas.  Tú recibiste salvación, perdón y justificación por gracia por medio de la fe en la obra terminada de Jesús, y estos están asegurados por Su obediencia al Padre en la cruz:

“Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres.  Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.”  —Romanos 5:18–19

La justicia no tiene que ver con hacer lo correcto.  La justicia se trata de creer correctamente.  Tú eres hecho justo a los ojos de Dios cuando crees o pones tu fe en Cristo y Su sacrificio por ti.  Es a través de la obediencia de Jesús que nosotros hemos sido hechos justos y justificados de todos nuestros pecados.  La justificación es nuestro Señor Jesús quitando toda la culpa y el castigo del pecado, y proclamando que hemos sido hechos justos por Su sangre derramada.

Amado, cuando seas golpeado por la voz de acusación y condenación a causa de tus fallas, cree y aprende a declarar que tú eres salvado, perdonado y hecho justo (justificado) por gracia por medio de la fe en Cristo.  Tú verás Su favor, sabiduría, poder y todos los beneficios de Su obra terminada liberados en tu situación, para cambiarla por completo, para Su gloria.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince