recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 23 de abril de 2024

Todas Tus Necesidades Cubiertas

 Inspiración De Gracia



El Señor es mi pastor, nada me faltará.  Salmos 23:1

Una bien conocida imagen de Dios como nuestro Pastor y sanador es articulada en el hermoso Salmo 23.  Este fue escrito por David, un pastor que vio al Señor como su Pastor.  Toma un momento y lee este salmo en tu Biblia.

Cuando tú veas al Señor como tu Pastor, nada te faltará, y eso incluye que no te hará falta salud.  Cualesquiera que sean las necesidades que tú tengas, nada te faltará porque tu Buen Pastor las cubre.

No es necesario que te hagas cargo de ti mismo tratando de encargarte de todo y vivir como si no tuvieras a Dios.  Cualquiera que sea la condición médica que estás enfrentando, mantente cerca del Pastor y permite que Él provea para ti.

¿Y notaste lo primero que el Pastor hace?  El salmista escribió: “En lugares de verdes pastos me hace descansar.” (Salmos 23:2)

Cuando tú le permites a Él ser tu Buen Pastor, Él te lleva a lugares de verdes pastos y te hace descansar.  Tú puedes descansar, porque Él provee para ti.  Él te lleva junto a aguas de reposo, donde tú puedes beber y refrescarte.  La palabra hebrea para “reposo” es manuka, que significa “descanso.”  Él te quiere en el lugar donde puedes descansar en la victoria que Él ya ganó en la cruz.

No es una coincidencia que muchos de los milagros de sanidad de Jesús tuvieran lugar en el día de reposo.  Él sanó a un hombre que tenía una mano seca (Mateo 12:10-13), a una mujer que estuvo encorvada durante dieciocho años (Lucas 13:10-13), a un hombre hidrópico (Lucas 14:2-4) y a otro hombre que tenía una enfermedad desde hacía treinta y ocho años, en el estanque de Betesda (Juan 5:2-9), todo en el día de reposo.

Dios le dijo a Su pueblo que guardaran el día de reposo como un día de descanso. (Éxodo 20:8-11)  Cuando nosotros descansamos, Dios trabaja; cuando nosotros trabajamos, Dios descansa.  No sé ustedes, ¡pero yo no puedo permitirme no tener a Dios trabajando en cada área de mi vida!

Quizás tú o tus seres queridos hayan estado lidiando con una enfermedad crónica.  Permíteme explicarte que “descansar” no significa que no hagas lo que tus médicos te han recomendado o que no realices los ejercicios de fisioterapia que te prescribieron, y que simplemente te sientes en tu casa en negación.  El descanso no es inactividad; es una actividad dirigida por el Espíritu en la que tú le permites al Espíritu Santo que te guíe en lo que debes hacer, y lo haces sin preocuparte porque sabes que Él tiene el control.

¿Quieres saber el resultado de permitir que el Señor nos dé descanso?

Déjame mostrarte lo que dijo el rey Salomón:

“Mas ahora el Señor mi Dios me ha dado reposo por todas partes; no hay adversario ni mal encuentro.”  —1 Reyes 5:4

¿No te encanta?  Oro para que tú experimentes esto en el nombre de Jesús —llegar a un lugar en donde no hay adversario ni un mal encuentro en tu vida.   ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 22 de abril de 2024

Jehová Shalom Es Tu Dios

 Inspiración De Gracia


El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.  Romanos 15:33

Estoy seguro que tú quieres que el Señor se manifieste a Sí mismo como el Dios de paz cuando te sientes asustado.  Así que, profundicemos en lo que significa “Dios de paz.”

No olvides que Pablo era judío, así que cuando él dijo “el Dios de paz sea con todos  ustedes,” él estaba diciendo “Jehová Shalom esté con ustedes.”  “Jehová Shalom” significa en hebreo “el Dios de paz”.  Ahora, la primera aparición del nombre Jehová Shalom se encuentra en la historia de Gedeón del Antiguo Testamento, en Jueces 6.

Al leer la historia de Gedeón, nosotros descubrimos que los madianitas aterrorizaban a Israel día y noche, descendiendo sobre ellos como un enjambre merodeador de langostas, destruyendo sus cosechas y saqueando su ganado.  Temerosos de sus crueles enemigos, los israelitas se escondían en cuevas y en escondites en las montañas.

No es de extrañar que Gedeón estuviera asustado y se escondiera en el fondo de un lagar abandonado para trillar los pocos tallos de grano seco que de alguna manera había logrado recoger.  Él estaba atado por el miedo y derrotado por todas las noticias de terror que lo rodeaban.

En medio del temor de Gedeón, “el ángel del Señor se le apareció, y le dijo: ¡El Señor está contigo, valiente guerrero!” (Jueces 6:12)

Cuando encontramos la expresión “el ángel del Señor” en el Antiguo Testamento, ésta generalmente se refiere a nuestro Señor Jesús en Su estado preencarnado.  Jesús mismo se apareció a Gedeón cuando él estaba en el abismo del temor y lo llamó valiente guerrero.  ¿No te parece asombroso esto?

¿Hay momentos en los que te sientes asediado por el miedo?  Cuando escuchas noticias de terrorismo o exposición a algún virus, ¿te sientes temeroso y ansioso?  ¿Te ha llevado el miedo a esconderte?  La verdad es que, sin importar cómo te sientas, cuando nuestro Señor Jesús te mira en este momento, Él te ve como un valiente guerrero o una valiente guerrera.

¿No es asombroso cómo nuestro Señor nos mira?  No es cómo nos vemos a nosotros mismos lo que nos define; es cómo nos ve nuestro Señor Jesús lo que nos define.  Es por eso que leemos Su Palabra.  La leemos para descubrir lo que Su Palabra dice acerca de nosotros.  Amigo, no importa en qué estado te encuentras en este momento ni cuán desordenada pueda estar tu vida, el Señor Jesús mira lo mejor en ti.

¡Él ve tu potencial, tus dones, tu llamado y tu destino para hacer grandes cosas en esta vida!  Y como muestra el final de la historia de Gedeón, Él te guiará y hará que tú seas un testimonio de Su protección mientras confías en Él, y te ves a ti mismo y a tus situaciones a través de Sus ojos.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 21 de abril de 2024

La Imagen De Un Hombre Bendecido

 Inspiración De Gracia


Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.  Jeremías 17:7-8

Veamos algunas de las imágenes que la Biblia pinta para nosotros en Jeremías 17.  La Palabra de Dios es asombrosa.  Él nos habla en la Biblia a través de imágenes narradas y metáforas.

Por ejemplo, Jeremías 17:5–6 nos pinta la imagen de un hombre maldito —“una zarza en el desierto.”  ¡Qué deprimente imagen para un hombre!  Una persona que está siempre confiando en sí misma es como un arbusto seco o una zarza, con aspecto viejo, cansado y demacrado.

Pero gracias a Dios, la Biblia no se detuvo en la descripción del hombre maldito.  Ésta continúa pintando una hermosa imagen de un hombre bendecido: “Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.”

¡Wow!  Yo sé qué hombre prefiero ser.  ¡En verdad, una imagen vale más que mil palabras!  ¡Quiero que hoy te veas a ti mismo como ese árbol plantado junto a las aguas!

Cuando estaba de vacaciones con mi esposa, Wendy, en las impresionantes Montañas Rocosas de Canadá, pasamos mucho tiempo recorriendo y sumergiéndonos en el esplendor de la creación de nuestro Padre celestial.  Mientras caminábamos por la orilla de un río muy tranquilo con el que nos topamos, encontramos un árbol majestuoso anclado al borde del agua.  Su tronco era robusto y fuerte, y sus ramas se extendían para formar un pabellón perfecto sobre él.  En contraste con los otros árboles que estaban más lejos del río, sus hojas eran refrescantemente verdes y suculentas.  Esto se debía a que el río alimentaba constantemente al árbol.

Mirando este árbol hermoso e impresionante, yo no pude evitar recordar al hombre bendito que se describe en Jeremías 17, y recuerdo que me dije a mí mismo: “¡Yo soy como este árbol en el nombre de Jesús!”  Cuando tú dependes y confías en el Señor, tú también eres como este árbol.

Jesús hará que seas una imagen robusta de fuerza, vitalidad y buen éxito.  Mírate a ti mismo como un hermoso árbol plantado junto a las aguas.  La Palabra de Dios dice que incluso cuando llegue el calor, ¡tú no temerás!

¿Notaste la diferencia crucial entre el hombre bendito y el hombre maldito?  Mientras que el hombre maldito no puede ver el bien cuando llega (Jer. 17:6), ¡el hombre bendito no temerá, incluso cuando venga el calor!

La versión King James de la Biblia dice que el hombre bendito “no verá cuando venga el calor.”  Esto es sorprendente.  Significa que el calor llega incluso al hombre bendito, pero él no está consciente de las temporadas de calor, sino que sigue siendo fuerte y sigue floreciendo.  Él será como un árbol cuya hoja continúa siendo verde.

¡Cuando tú eres como el hombre bendito, tú vas a estar siempre verde!  Esto significa que vas a disfrutar de salud divina, juventud, vitalidad y dinamismo.

Cuando eres bendecido, tu cuerpo se llena de vida a medida que el Señor renueva tu juventud y tu vigor.  Tu salud no te fallará ni perderás tu juventud.  No habrá estrés, miedo, ni ataques de pánico, porque el hombre bendito “en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.”

El año de sequía habla de una hambruna severa y en nuestra lengua vernácula moderna, esto no sería diferente al colapso financiero global, la crisis de las hipotecas de alto riesgo, el colapso de los bancos de inversión global, los mercados de valores volátiles y el aumento de la inflación.  Si bien estas pueden ser malas noticias para el mundo, el hombre bendito puede permanecer en descanso y no sentirse ansioso porque Dios ha prometido que, incluso en medio de una crisis, él “no cesará de dar fruto.”

Amado, ¡sé el hombre bendito que pone su confianza en el Señor y esto también te sucederá a ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince