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viernes, 3 de mayo de 2024

Vuelve A La Simplicidad

 Inspiración De Gracia


Mas temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo.  2 Corintios 11:3, RVA

Hace varios años, el Señor comenzó a hablarme sobre sanidad de una manera muy fuerte.  Él me llevó a leer un versículo que creo que expresa claramente Su voluntad para nosotros.  Este fue escrito por el discípulo a quien Jesús amaba, el discípulo que fue testigo ocular mientras Jesús iba sanando a todos los que venían a Él, el discípulo que se apoyaba en el pecho de Jesús y conocía el latido de Su amor:

Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.  —3 Juan 1:2

Lo que quiero que veas es esto: Juan le estaba escribiendo al bienamado Gayo, un creyente.  Juan sabía que el alma de Gayo ya estaba prosperando.

Si tú has invitado a Jesús a tu corazón para que sea tu Señor y Salvador, entonces has recibido el regalo de la vida eterna y puedes tener la seguridad plena de que el cielo es tu hogar. (Romanos 10:9–11)  Independientemente de las dificultades que puedas enfrentar en el exterior, tu alma, que es eterna, ha comenzado a prosperar.

Pero a Juan no le bastaba con saber que el alma de Gayo estaba prosperando.  Juan oró por que Gayo también fuera “prosperado en todo… y que tenga buena salud.”  En otras palabras, tú puedes orar por que tu exterior, tu cuerpo físico, esté sano, así como tu alma está sana en Cristo.

Tú puedes estar seguro de que la voluntad de Dios para ti es que estés sano porque Su Palabra declara eso.  Dado que Su voluntad para ti  es que tengas “buena salud,” no sigas la tradición humana o la opinión del hombre que dice que a veces Su voluntad es que tú estés enfermo.

No dejes que las conjeturas y teorías de los hombres te hagan creer la mentira de que tal vez Dios quiere que soportes la enfermedad en tu cuerpo para que puedas aprender a confiar más en Él o crecer en paciencia.  Debido a lo que Jesús hizo en el Calvario, nosotros podemos estar seguros de que la enfermedad nunca viene de Dios.  ¡Sanidad es lo que viene de Dios!

Vuelve a la simplicidad de declarar como un niño: “Cristo me ama, bien lo sé, Su Palabra me hace ver…”  De la misma manera, ¿cómo sé que Jesús quiere que nosotros caminemos en Su salud y Su plenitud?  Porque la Biblia nos lo hace ver.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 2 de mayo de 2024

La Robusta Paz De Dios

 Inspiración De Gracia


Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.  Filipenses 4:7

Quiero hablarles hoy acerca de experimentar la clase de paz que viene de Dios, en medio de circunstancias perturbadoras.  Amigo, la paz no es la ausencia de problemas en tu vida.  No es la ausencia de confusión, dificultades o cosas que no son armoniosas en tu entorno físico.

Es posible estar en medio de la mayor crisis de tu vida y aun así experimentar paz.  Esa es la verdadera clase de paz que tú puedes experimentar con Jesús —paz que sobrepasa el entendimiento.  Hablando naturalmente, no tiene sentido que te sientas completamente en reposo y en paz cuando estás en una situación desesperada, pero sobrenaturalmente, ¡tú puedes estar lleno de paz!

El mundo define la paz, la armonía y la tranquilidad en función de lo que está sucediendo en el ámbito sensorial.  La noción mundial de paz se vería algo así: Un hombre recostado en una hamaca en una playa de arena blanca en Hawaii con música luau sonando suavemente en la cabaña, cocoteros balanceándose al unísono y cálidas olas azules rodando lánguidamente a lo largo de la costa.  El mundo llama a eso paz —¡hasta que la realidad entra en acción y la paz pasajera que se experimentó hace unos momentos se disipa en el aire!

Verás, amigo, no puedes usar tu entorno externo para influir permanentemente en la confusión que sientes por dentro.  Solo Jesús puede tocar lo que tú sientes por dentro y convertir esa confusión en Su paz.  Con el Señor a tu lado y desde esa paz permanente en tu interior, tú puedes influir en tu entorno externo.  No es al revés.

Con Jesús, la transformación es siempre de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro.  Él pone una paz y descanso en tu corazón que son tan seguros, que tú puedes enfrentar cualquier dificultad sin preocuparte y sin estresarte, a pesar de tus circunstancias negativas y tu entorno.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 1 de mayo de 2024

Venciendo El Temor

 Inspiración De Gracia


Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al Señor, y proclamó ayuno en todo Judá.  Y se reunió Judá para buscar ayuda del Señor; aun de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar al Señor.  2 Crónicas 20:3–4

¿Has estado en una situación en la que tus circunstancias parecen ser totalmente desesperanzadoras?  ¿Dónde te sentiste inmovilizado y abrumado por los problemas que te rodeaban, sin una salida e incluso sin el espacio para tener un respiro a la vista?  Quizás bajo el peso acumulado de todo lo que está en tu contra, sientes como si tu vida entera estuviera girando fuera de control y se desmoronara.

Eso es exactamente lo que le sucedió al rey Josafat y a la pequeña tribu de Judá cuando fueron asediados en todos los frentes por tres ejércitos poderosos y sedientos de sangre que avanzaban rápidamente hacia Jerusalén. (Ver 2 Crónicas 20)  Con sus enemigos empeñados en aniquilarlos sin piedad, a ellos y a todos los habitantes de Jerusalén, se enfrentaban a una situación tensamente triste y desesperada, y parecía que estaban atados a un trágico final.

Cuando se le informó a Josafat que una gran multitud venía contra él, ¡su primera reacción fue de temor!  No sé a ti, ¡pero esto a mí me da esperanza!  Estoy muy agradecido de que la Palabra de Dios nos dé un retrato auténtico de quién era Josafat.  Él no era un valiente rey guerrero que siempre estaba lleno de fe y tenía una dosis desproporcionada de coraje ardiendo, siempre listo para derribar a sus enemigos.  No, él era un hombre normal.  Hizo lo que tú y yo habríamos hecho —entró en pánico.

Pero lo que diferenció a Josafat fue que, incluso cuando tenía miedo, lo primero que hizo fue “disponerse a buscar al Señor.” (2 Crónicas 20:3)  Eso es algo que tú y yo necesitamos aprender a hacer también cuando sentimos temor.  En vez de adentrarte hacia lo profundo de la espiral del abismo de la auto derrota, debes saber que cuando te sientes abrumado por tus circunstancias, ese es el momento en el que necesitas disponerte a buscar al Señor.  Ciertamente ese no es el momento de apartarte de Dios, ni de enfadarte, enojarte, frustrarte o decepcionarte de Él.  Oye, Dios no es el autor de tus problemas.  Él es el autor y consumador de tu fe, tu victoria y tu éxito.

Josafat nos muestra que está bien experimentar episodios de temor de vez en cuando.  Dios no te condena cuando tienes miedo.  Pero cuando recibas un diagnóstico médico negativo o alguna mala noticia sobre tu familia o negocio, disponte a buscar al Señor.  ¡Jesús es tu respuesta!  Su amor perfecto por ti echará fuera todo temor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince