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martes, 3 de diciembre de 2024

Conoce La Verdad Que Libera

 Inspiración De Gracia


“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”  Juan 8:32

Un buen amigo mío, que es un compañero ministro, sugirió una vez al decano de una escuela bíblica de renombre que incorpore la “gracia” en el plan de estudios de la escuela.  El decano respondió: “Hay que tener cuidado cuando se trata de la gracia.”  Esta aprensión por la gracia prevalece en muchos círculos cristianos.  En el momento en que escuchan “gracia”, ¡se ponen en alerta máxima!

Le dije a mi amigo ministro que no estoy de acuerdo con que la gracia sea un tema en el plan de estudios de una Escuela Bíblica.  La gracia no es un tema —la gracia es el evangelio.  ¡Son las buenas noticias!  La palabra “evangelio” simplemente significa “buenas noticias”.  La gracia no es un tema, doctrina o tema de teología.  Es una persona y Su nombre es Jesús.  ¡Esa es la razón por la que el Señor quiere que tú recibas la abundancia de la gracia, porque tener la abundancia de la gracia es tener la abundancia de Jesús!

Juan 1:17 (RVR60) dice: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”  ¿Lo ves?  La ley fue dada, lo dice implicando un sentido de distancia, pero la gracia vino en la persona de Jesucristo.  Jesús es la personificación de la gracia.  ¡Jesús es la gracia!  Ahora, quiero que notes algo más también: basado en esta escritura, la verdad está del lado de la gracia y no del lado de la ley.

La escritura de hoy declara “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”  Bueno, amigo, la gracia es la (artículo definido) verdad que te hará libre, no es la ley de Moisés.  La ley está del lado de Moisés, pero la gracia y la verdad están del mismo lado que nuestro Salvador.  Sin embargo, hoy en día hay personas que se aferran a la ley de Moisés y la predican como si esta fuera “la verdad” que libera.  ¡Amigo, la gracia de Dios es la única verdad que libera!  ¡La verdad está del lado de la gracia!

Desafortunadamente, hoy en día hay personas bien intencionadas que temen que cuando le digas a un creyente que él está completamente perdonado por la gracia y que ya no tiene que ganarse el derecho a estar delante del Señor por medio de la ley de Moisés, esto hará que se vaya y viva una vida de pecado y libertinaje.  Sin embargo, la Biblia es muy clara en que “el poder del pecado es la ley.” (1 Corintios 15:56)

No es la gracia lo que le da a la gente el poder para pecar; ¡es la ley!  ¡Cuanto más estás bajo la ley, más se fortalece el pecado!  Por el contrario, cuanto más estás bajo la gracia, más se le agotará al pecado su poder.

De hecho, la Biblia declara que “el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” (Romanos 6:14)  Ahora, no te limites a pasar por alto esta poderosa revelación.  Esto significa que mientras más gracia tú recibas, más poder tienes para vencer el pecado.  En otras palabras, ¡el pecado no se enseñoreará de ti cuando tú recibas abundancia de gracia!

Entonces, ¿quién cambió los roles?  ¿Se pondrá de pie el verdadero evangelio?  ¿Ves cómo el diablo ha puesto lana sobre los ojos de las ovejas de Dios y ha puesto cercas alrededor del evangelio de la gracia?

Amigo, la verdad que tiene el poder de derribar las puertas de tu prisión y hacerte libre es la verdad de Su gracia.  Tu libertad se encuentra en creer en Jesús —creer en Su gracia y Su amor en tu vida.  ¡Cada pensamiento oscuro y adicción mala que pueda haberte mantenido cautivo no pueden sino dispersarse cuando están expuestos a la luz de Su gracia y verdad!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 2 de diciembre de 2024

¿Quién Ama Con Amor Perfecto?

 Inspiración De Gracia


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Juan 3:16

Cuando era presidente del ministerio de jóvenes, yo solía predicar mensajes duros y fuertes, diciéndoles a mis jóvenes: “¡Tienen que amar a Dios!  ¡Tienen que amar al Señor con todo su corazón, con toda su mente y con toda su alma!”  Todo ese tiempo, mientras predicaba esto a los jóvenes, yo me preguntaba: “¿Cómo puedo conseguir hacer eso?”

Yo buscaba dentro de mí y examinaba mi corazón, mi mente y mi alma —¿De verdad amaba al Señor tan perfectamente?  ¿Cómo podía esperar que mis jóvenes amaran al Señor de esa manera cuando sabía que yo mismo había fallado?

En ese momento, yo aún no estaba establecido en el nuevo pacto de la gracia.  No sabía que al predicar de esa manera, yo en realidad estaba poniendo a todos mis jóvenes bajo la ley porque la suma total de la ley es amar a Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con toda tu fuerza. (Mateo 22:37-40, Marcos 12:29-30)

Déjame preguntarte esto: ¿Alguna vez alguien ha podido amar al Señor con todo su corazón, su mente y su alma?  Nadie.  Ni una sola persona ha logrado hacer eso.  Dios sabía todo el tiempo que bajo la ley, nadie podía amarlo tan perfectamente.  Entonces, ¿sabes lo que Él hizo?  La Biblia dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito...”  Me encanta esa sencilla mención “de tal manera”.  Esta habla de la intensidad con la que Dios nos ama.

Cuando Dios envió a Jesús, Él efectivamente nos estaba diciendo esto: “Yo sé que ustedes no pueden amarme perfectamente, así que mírenme ahora.  Yo les amaré con todo Mi corazón, y con toda Mi alma, y con toda Mi mente y con toda Mi fuerza.”  Y extendió Sus brazos y murió por nosotros.  Esto es lo que dice la Biblia acerca de lo que Jesús hizo en la cruz: “Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno.  Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.  Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él.” (Romanos 5:7-9)

Amigo, la cruz no es una demostración de nuestro perfecto amor y devoción a Dios.  La cruz es la demostración de Dios de Su perfecto amor y Su perfecta gracia (favor inmerecido) hacia nosotros, porque fue cuando nosotros todavía éramos pecadores que Jesús murió por nosotros.  Él no murió por ti y por mí debido a nuestro perfecto amor por Dios.  ¡Él murió por ti y por mí debido a SU perfecto amor por nosotros!

Permíteme darte la definición bíblica del amor para que esto sea aún más claro para ti: “En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.” (1 Juan 4:10)  Amado, ese es el énfasis del nuevo pacto de la gracia (favor inmerecido) —¡SU amor por nosotros, no nuestro amor por Él!

Mientras levantamos una nueva generación de creyentes, levantemos una generación impactada por el favor inmerecido de Dios y que se jacte de Su amor por nosotros.  Cuando nosotros recibimos Su amor por nosotros y comenzamos a creer que somos Sus amados, mira el resultado que dice 1 Juan 4:11: “Amados, si Dios nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros.”  ¡Observa que el amor de unos por otros viene después de nuestra experiencia de Su amor por nosotros!  Este proviene de un desbordamiento de amor.

Tú no puedes amar a los demás si primero no te has llenado de Su amor.  Y cuando tú estás desbordándote de Su amor, vas a cumplir la ley sin hacer ningún esfuerzo, sin siquiera intentarlo porque la Palabra de Dios nos dice: “El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.” (Romanos 13:10)

Entra en ese río hoy.  ¡Cambia la calidad de tus relaciones al creer y ser consciente del hecho de que tú eres Su amado!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 1 de diciembre de 2024

¡Oh, Que Alegría!

 Inspiración De Gracia


En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  Efesios 1:7

En el momento en que invitaste a Jesús a tu corazón como tu Señor y Salvador, todos tus pecados fueron perdonados —tus pecados pasados, tus pecados presentes y tus pecados futuros.  Una vez que naces de nuevo, tú estás en Cristo.  Tú no necesitas intentar conseguir el perdón.  Tú tienes el perdón de pecados por medio de Su sangre y este perdón de pecados que tienes no es conforme a lo que hayas hecho, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios —¡Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos!

La Biblia nos dice que “la paga del pecado es muerte.” (Romanos 6:23)  En otras palabras, el castigo por el pecado es la muerte.  Esta también nos dice que “sin derramamiento de sangre no hay perdón.” (Hebreos 9:22, NVI)  Por lo tanto, la sangre es necesaria para el perdón de los pecados.  Es por eso que incluso bajo el antiguo pacto de la ley, el pecado fue cubierto temporalmente por la sangre de los animales sacrificados.

La buena noticia del evangelio es que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, descendió del cielo a la tierra y se sacrificó a Sí mismo en la cruz.  Su sangre perfecta y sin pecado proporcionó el perdón de todos nuestros pecados.  Tú y yo no podemos pagar por nuestros propios pecados, así que Él lo hizo por nosotros.  Ahora bien, todo aquel que cree en Él no morirá jamás, sino que recibirá el regalo de la vida eterna.  ¡Aleluya!

Amigo, observa cómo David describe la bienaventuranza de un hombre cuyos pecados son perdonados:

«Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.  Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta.»  —Romanos 4:7-8, NTV

¡Oh, qué alegría y qué bendición es recibir el perdón de los pecados!  Por el contrario, cuando los creyentes comienzan a cuestionar si ellos son verdaderamente perdonados, esto los lleva a todo tipo de inseguridades, temores y ataduras destructivas.

El temor y la inseguridad no pueden existir en una relación sana con Dios.  En una relación matrimonial, por ejemplo, si una esposa nunca se siente segura del amor de su esposo por ella, ella nunca sacará fuerzas de su matrimonio ni encontrará alegría en este.  En lugar de prosperar, ese matrimonio se desintegrará con el tiempo.  De manera similar, nuestro Padre celestial no quiere que nosotros vivamos atrapados en una inseguridad perpetua debido a que no conseguimos estar seguros de nuestro perdón.

Hoy, basado en la Palabra de Dios, alégrate y da gracias a Dios por la bendición de Su perdón, pagado tan caro y entregado a nosotros de manera gratuita.  Deja que esta verdad del evangelio se ancle en tu corazón y lo fortalezca, que aleje todo temor y sentimiento de inseguridad.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince