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viernes, 28 de marzo de 2025

Más Con Nosotros Que Contra Nosotros

 Inspiración De Gracia


“No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos.”  2 Reyes 6:16

En los días del profeta Eliseo, el rey de Siria aprovechó la oportunidad de capturar a Eliseo que estaba en la ciudad de Dotán.  Movilizó a un gran ejército con muchos carros y caballos para rodear la ciudad una noche.  Él no estaba dispuesto a correr el riesgo de que el profeta se escapara.

Temprano, a la mañana siguiente, en Dotán, cuando el criado de Eliseo salió, vio tropas, caballos y carros por todas partes.  Él y Eliseo estaban completamente rodeados por fuerzas enemigas que intentaban matarlos.  El criado entró en pánico y le gritó a Eliseo: “¡Ah, señor mío!  ¿Qué haremos?” (2 Reyes 6:15)

Ponte en los zapatos del criado de Eliseo.  Tú (y yo) probablemente también nos habríamos llenado de miedo.  Pero aquí es donde quiero que prestes mucha atención, porque hay una verdad poderosa que quiero que captes hoy.  Sin vacilar, Eliseo le dijo tranquilamente a su criado: “No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos.” (2 Reyes 6:16)

Yo puedo imaginarme cómo se habrá sentido el criado.  No había absolutamente nada de lógica en lo que Eliseo acababa de decir.  ¡Solo estaban ellos dos contra todo un ejército!  ¿Se habrá vuelto loco su amo?

Antes de que el criado pudiera entrar en un pánico aún mayor, Eliseo hizo una oración sencilla: “Oh Señor, te ruego que abras sus ojos para que vea.” (2 Reyes 6:17)  Y el Señor abrió los ojos del criado.  Entonces él miró que el monte a su alrededor estaba lleno de deslumbrantes caballos magníficos y carros de fuego.

El ejército de ángeles de Dios los flanqueaba por todos lados, ardiendo con la gloria, la belleza y la majestad del Altísimo.  Mientras el criado se maravillaba, se dio cuenta de que las fuerzas sirias eran completamente eclipsadas por el ejército angelical.

¿Por qué el joven criado estaba temeroso mientras Eliseo no tenía temor?  La respuesta es esta: Ellos estaban viendo cosas diferentes.  El joven veía al gran ejército sirio.  Pero Eliseo veía a un ejército angelical mucho mayor, en carros de fuego Eliseo tenía visión espiritual.

Querido lector, ¿confiarías de corazón en la escritura anterior?  Si tú estás en una lucha constante contra el temor, medita en esta escritura y fortalece tu corazón con esta promesa.

Ya sea que te encuentres asediado por deudas, atacado por lo que los médicos llaman una enfermedad terminal o constantemente ansioso por la seguridad de tus hijos, recuerda este poderoso versículo.  El Dios de los ejércitos angelicales está contigo.  ¡Ningún arma forjada contra ti prosperará. (Isaías 54:17)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

jueves, 27 de marzo de 2025

Aférrate A Las Promesas De Dios

 Inspiración De Gracia


“He aquí, todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y humillados; los que contienden contigo serán como nada y perecerán.  Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás; serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.  Porque Yo Soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: «No temas, Yo te ayudaré».”  Isaías 41:11-13

Permíteme compartir contigo un testimonio que creo que te animará mucho.  Uno de mis líderes fue diagnosticado con la enfermedad de Meniere cuando él de pronto comenzó con episodios de vértigo intenso que lo incapacitaban completamente durante horas.  Siempre que se producía un ataque de vértigo, le asaltaban oleadas de náuseas y él vomitaba incontrolablemente.  Él también experimentaba síntomas de tinnitus regularmente, durante los cuales cada sonido a su alrededor se magnificaba o se distorsionaba, y él no podía escuchar lo que la gente le decía.

Fue algo aterrador para él porque los ataques eran repentinos e impredecibles, podían ocurrir mientras él conducía, y lo dejaban con arcadas y vómitos hasta quedar exhausto.  Se sentía como si estuviera atrapado en las agitadas aguas de una tormenta violenta.  Sus doctores le dijeron que los medicamentos podrían ayudar a controlar los síntomas, pero que no había cura para su condición y, de hecho, era probable que los síntomas empeoraran.

Entonces, un día, el Señor lo guio al pasaje anterior de Isaías 41.  Él dijo: “Cuando Dios me dio esa palabra, yo me mantuve meditando en ella y la guardé en mi espíritu.  Las palabras ‘serán como nada’ seguían saltando hacia mí y yo supe que lo tenía.  Yo estaba sano.”

Él no vio la manifestación completa de su sanidad de manera inmediata, pero tuvo fe en que él ya estaba sano debido a la palabra que recibió.  La fe es la certeza de lo que se espera, “la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1)  Entonces, incluso antes de ver la realidad, él supo que estaba sano.

Él continuó participando de la Santa Cena con regularidad, pero ya no lo hacía por temor a que los síntomas lo debilitaran cada vez más.  En cambio, él participó de la Santa Cena sabiendo que él ya estaba sano, y después de algún tiempo, él “dejó de experimentar los síntomas por completo”.  Mientras escribo esto, él ha permanecido completamente libre de síntomas durante más de un año.  ¡Toda la gloria a nuestro amado Salvador!

Isaías 41:11–13 es un pasaje tan poderoso para meditar si hoy estás enfrentándote al enemigo de la enfermedad.  ¿No les recuerda lo que el Señor hizo por el pueblo de Israel cuando abrió el Mar Rojo para ellos, a pesar de que parecía que todo estaba perdido?

El Señor no hace acepción de personas.  Pon tu confianza en Él.  Él puede abrir un camino donde no lo hay.  Si Él lo hizo por el pueblo de Israel y Él lo hizo por este hermano de mi iglesia, Él también puede hacerlo por ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 26 de marzo de 2025

Tú Eres Heredero Del Mundo

 Inspiración De Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: ‘Maldito todo el que cuelga de un madero’), a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.  Gálatas 3:13-14

Las bendiciones de Dios son parte de nuestra herencia en el nuevo pacto de la gracia que Jesús murió para darnos.  La Palabra de Dios nos dice que “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros... a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.”

¿No es interesante que el Señor sea muy específico al mencionar que Cristo se hizo maldición por nosotros en la cruz, para que nosotros podamos experimentar y disfrutar la bendición de Abraham?  Él no quiere que nosotros simplemente experimentemos cualquier clase de bendición.  Él quiere que nosotros experimentemos la bendición de Abraham.  Creo, por lo tanto, que a nosotros nos conviene averiguar qué es “la bendición de Abraham” y quién puede recibirla.

La Biblia nos dice que “si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.” (Gálatas 3:29)  ¿Eres tú de Cristo?  ¿Le perteneces a Jesús?  Entonces eso te convierte en heredero según la promesa.

Todo creyente en Cristo es un heredero.  Siempre que escuchas la palabra “heredero” esta habla de algo bueno.  Habla de una herencia por la cual tú no trabajaste, una herencia que es tuya no por lo que haces, sino por de quién eres.

En este caso, como creyente del nuevo pacto en Jesús, tú le perteneces a Jesús y tienes una herencia comprada por sangre, en Cristo como la simiente de Abraham.  ¡Tú, amado, eres heredero según LA promesa!

Ahora, hay muchas promesas en la Biblia, así que ¿cuál es LA promesa que Dios le hizo a Abraham?  Nosotros no podemos reclamar esta promesa si no sabemos qué es.  Necesitamos ir a la Palabra (usar la Biblia para interpretar la Biblia), para determinar cuál es LA promesa.  Y encontramos la respuesta en Romanos 4:13 —“Porque la promesa a Abraham o a su simiente de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

¡La promesa a Abraham y a su simiente (tú y yo) es que él sería “heredero del mundo”!  En el texto griego original, la palabra “mundo” utilizada aquí es kosmos.  Y su significado incluye: “todo el círculo de bienes terrenales, dotes, riquezas, ventajas, placeres.”

Ahora, ¡eso es de lo que tú eres heredero a través de la obra terminada de Jesús!   En Cristo, tú eres heredero del mundo —sus bienes, sus dotes, sus riquezas, sus ventajas y sus placeres.

Esta es LA promesa que Dios le hizo a Abraham y a su simiente.  No te disculpes por ello.  ¡Es tu herencia en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince