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viernes, 3 de octubre de 2025

Cómo Comes Es Importante

 Inspiración De Gracia


“Y comerán la carne esa misma noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.  No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.”  Éxodo 12:8-9

No te limites a hojear el libro de Éxodo y verlo solo como un registro histórico antiguo.  Me encantan los pequeños detalles que el Espíritu Santo registró y creo que cuando tú te tomes el tiempo para estudiar las Escrituras, los ojos de tu entendimiento serán abiertos y vas a ver revelaciones de Jesús que nunca antes habías visto, y experimentarás sanidad y liberación.  Me encanta ver a Jesús en la Pascua.

Por ejemplo, mira las instrucciones de Dios en los versículos anteriores sobre cómo los israelitas debían comer el cordero pascual.  Se les dijo que no comieran el cordero pascual crudo.  ¿Cómo se aplica esto a nosotros?

Cuando nosotros participamos de la Santa Cena, no debemos concentrarnos en la vida de nuestro Señor Jesús en la forma cruda antes de que Él fuera “quemado” por el fuego del juicio de Dios en la cruz.  Nosotros no deberíamos verlo a Él como un bebé en un pesebre o como Él está registrado en los Evangelios antes de la cruz.

Sí, Él es un gran maestro y líder.  Sí, Él es Dios encarnado.  Él es Emmanuel, Dios con nosotros.  Y sí, Él vivió una vida perfecta, pero no fue Su vida perfecta la que nos salvó.  Fue Su sacrificio y muerte en la cruz.

En otras palabras, nosotros necesitamos verlo “asado al fuego”.  Eso es en lo que debemos meditar cuando participamos de la Santa Cena.

A los hijos de Israel también se les dijo que no comieran el cordero “hervido en agua”.  Yo creo que esto significa que nosotros no debemos diluir o desinfectar lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Debido a los azotes y las palizas que Él sufrió antes de ser llevado al Calvario, la apariencia de nuestro Señor, Su rostro, fue irreconocible en la cruz.  Su apariencia se estropeó más que la de cualquier hombre. (Isaías 52:14)  Siempre que participes de la Santa Cena, imagina a Jesús en la cruz y recuerda cómo Él sufrió por tu perdón y sanidad.

Dios también les dijo a los hijos de Israel que comieran el cordero “asado al fuego”.  Esa es una imagen de Dios desatando el fuego de Su juicio sobre Cristo.

El pecado tenía que ser castigado, y mientras Jesús colgaba de la cruz, Él dijo: “¡Tengo sed!” (Juan 19:28) porque el fuego de la santa venganza de Dios y Su justa indignación contra nuestros pecados cayó sobre Él.  Él se sometió al juicio de Dios, para que tú y yo nunca estemos bajo el juicio de Dios. (Romanos 5: 9-11, NTV)

Debido a que nuestros pecados han sido castigados en el cuerpo de nuestro sustituto, sería injusto que Dios castigara los mismos pecados dos veces.  Hoy la santidad de Dios y la justicia de Dios están de nuestro lado, exigiendo nuestra justificación, exigiendo nuestro perdón, exigiendo nuestra sanidad y exigiendo nuestra liberación.

La próxima vez que participes de la Santa Cena y sostengas el pan en tu mano, mira Su cuerpo quemado y herido por tus pecados y tus enfermedades en la cruz, y comienza a caminar en los beneficios completos de todo lo que Él consiguió para ti en la cruz.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 2 de octubre de 2025

Solo La Gracia Da Esperanza

 Inspiración De Gracia


“… me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros… para conceder que se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido…”  Isaías 61:1, 3

Después de varias décadas de ministerio, he encontrado que solo la predicación de la gracia radical de Dios le lleva esperanza a los creyentes.  Solo la obra terminada de Jesús puede darnos plenitud, paz shalom y libertad de la condenación, y de un pasado doloroso.  Permíteme compartir contigo un testimonio de alabanza a Dios que recibí de Alena, que vive en Nueva Zelanda.  Escucha cómo Dios volvió a unir su corazón:

Pastor Prince, crecí en un hogar con un padre abusivo cuyas conductas difíciles tensaron nuestras relaciones familiares hasta el punto de romperlas.  Cuando su salud se deterioró debido a múltiples enfermedades, el Señor puso en mi corazón la necesidad de ayuda a mis padres.  Yo le pregunté: “¿Por qué yo?  ¡Yo no puedo soportar las conductas de mi padre!”  Al final, le dije a Dios que aunque yo no quería, lo haría por Él.

Mi cuidado para mis padres duró muchos, muchos años y me tocó sacrificar mucho para cuidar a mi padre.  Puse todo mi corazón en ello, orando por él y haciéndole compañía cuando se sentía solo.  Sin embargo, hasta el momento de su muerte, todo lo que recibí de él fue rechazo.  Siempre que me acercaba a él, él simplemente volteaba su rostro.  Nunca cedió, ni cuando le pedí perdón por cualquier cosa que pudiera haber hecho para causarle daño, ni tampoco en su lecho de muerte.

Puede imaginar lo desgarrador que fue.  Durante los preparativos de su funeral, yo estaba tan devastada que ni siquiera podía pensar con claridad.  Estaba totalmente destrozada.  No podía respirar a causa del dolor y la culpa abrumadora que había en mi corazón.

Leer su libro me ha traído la libertad sanadora que tanto necesitaba debido a toda la culpa y condenación que se había acumulado dentro de mí.  La liberación fue tan tremenda que salté de alegría, lloré con el corazón durante días y sentí la paz de Dios en mi corazón y en mi vida.  ¡Me siento tan libre!  Libre del peso de las enseñanzas legalistas, del rechazo y de la esclavitud.  El peso que se me quitó de encima era tremendo.  Mi corazón, que una vez estuvo tan lleno de dolor, se volvió tan ligero, tan en paz.

¡Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz!  ¡Yo soy libre de condenación!  ¡Todos los días, yo confieso sobre mi familia y sobre mí misma que somos grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados!  ¡Aleluya!

Es posible que tú estés familiarizado con la culpa y la condenación que experimentó Alena durante ese período devastador de su vida.  Quizás la condenación también te ha aprisionado con un control asfixiante sobre algunas cosas que pueden haber sucedido en tu pasado.

Amado, Dios en Su amor y gracia quiere liberarte hoy.  Lo que tú necesitas saber es que ninguna cantidad de esfuerzo por cumplir la ley de Dios puede darte la plenitud y restauración que necesitas.  Pero donde tú no pudiste y no puedes, Jesús cumplió la ley en tu nombre y pagó el precio por tus pecados en la cruz.

Hoy, tu parte es creer en tu Salvador y recibir de Él la abundancia de gracia, y el regalo de la justicia.  Así es como recibes sanidad para tu corazón herido y tu cuerpo lastimado, plenitud para tu mente, y Su fuerza y ​​victoria para superar cada área de derrota y oscuridad en tu vida.  Es hora de dar un paso hacia una vida de descanso en Cristo Jesús y Su obra terminada, y ver como Él te da la libertad que necesitas.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 1 de octubre de 2025

Solo La Expiación De Cristo Satisface A Dios

 Inspiración De Gracia


… Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Él mismo es la propiciación por nuestros pecados...  1 Juan 2:1-2

En estas fechas, los judíos aún celebran Yom Kippur o el Día de la Expiación.  Como el nombre lo sugiere, este es un día apartado para expiar los pecados de uno.  Pero para los cristianos, esta hermosa fiesta apunta a Jesús y lo que Él hizo por nosotros en la cruz.  Debido a Su sacrificio, todos nuestros pecados ya fueron perfectamente expiados.  Es por eso que si nosotros pecamos, sabemos que “Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.”  Y Él mismo es la propiciación por nuestros pecados.

Ahora bien, aquí no dice que si alguno se arrepiente, Abogado tenemos para con el Padre.  Dice que si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre.  En el momento en que un hijo de Dios peca, inmediatamente, su Abogado, Jesucristo, entra en acción para orar por él y protegerlo.

¿Qué hay del arrepentimiento entonces?

La palabra “arrepentimiento” es metanoia en griego, que significa cambiar el pensamiento de uno.  Por ejemplo, tú solías creer que Jesús era simplemente un buen hombre.  Luego, un día, te arrepentiste y creíste que Él es el Hijo del Dios viviente, quien murió por tus pecados y resucitó al tercer día, y con alegría lo tomaste como tu Salvador.

El arrepentimiento bíblico no es la idea de golpearte o castigarte a ti mismo para expiar tus pecados.  No lo conviertas en una obra humana, como el hombre que acudió a un sacerdote para confesar sus pecados.  Cuando terminaron, el sacerdote le preguntó al hombre: “Por cierto, ¿a qué te dedicas?”  El hombre respondió: “Soy un contorsionista,” y procedió a darle una demostración.  Otro hombre vino con el deseo de confesar sus pecados.  Cuando vio al contorsionista todo retorcido en el suelo, dijo: “¡Si esto es arrepentimiento, olvídalo!” y salió corriendo.

Amigo, no hay necesidad de escalar el Himalaya o azotar tu espalda hasta sangrar para expiar tus pecados.  Ninguna cantidad de autocastigo o llanto puede expiarlos.  Tus pecados ya fueron castigados completamente en el cuerpo de Jesús.  Solo Su obra terminada satisface a Dios.  ¡Así que cambia tu pensamiento y simplemente cree que solo Jesús es la propiciación por tus pecados!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince