recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 5 de octubre de 2025

Declara Tu Autoridad Abiertamente

 Inspiración De Gracia


“… mayor (más poderoso) es el que está en vosotros que el que está en el mundo.”  1 Juan 4:4, AMP

Muchas personas piensan que Dios tiene todo el control sobre el mundo hoy y por eso le echan a Él la culpa de los desastres, los accidentes trágicos y las enfermedades.  Algunas personas se vuelven ateas porque dicen que ellos no pueden adorar a un Dios caprichoso que permite que los niños sufran enfermedades terminales.

Lamentablemente, lo que ellos no entienden es que hay un diablo que es muy real, activo y destructivo en este mundo.  Dios no es el autor de las calamidades y enfermedades.

¡Nuestro Señor Jesús vino para que nosotros tuviéramos vida y vida en abundancia!  Pero el diablo es un ladrón.  Él vino a robar, matar y destruir. (Juan 10:10)

El mundo en el que vivimos hoy es un mundo caído.  Dios les dio a Adán y Eva dominio sobre este mundo, pero en el momento en que Adán y Eva mordieron el fruto prohibido, el pecado y la muerte lo corrompieron.

Adán y Eva cedieron el control de este mundo al diablo.  Satanás es llamado “el príncipe de la potestad del aire” en Efesios 2:2, “el dios de este mundo” en 2 Corintios 4:4 y “el príncipe de este mundo” en Juan 12:31.

Ahora, esto no significa que Satanás gobierne el mundo completamente y que tenga poder ilimitado en el mundo.  Por favor, presta absoluta atención a esto.  Es muy importante que tú sepas y comprendas que los creyentes del Señor Jesucristo ya no están bajo el dominio del poder y la influencia de Satanás en este mundo.

En Cristo, nosotros estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. (Juan 17:11, 14)  Nosotros pertenecemos a un poder superior y Su nombre es Jesús.  La Biblia también nos dice que “mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4)

Es por eso que nosotros podemos mantenernos firmes, fuertes y orgullosos sobre las promesas de Dios, y decir: “Está bien” sobre cada área de nuestra vida.  ¡Nosotros somos Suyos!  No somos como ovejas sin pastor.

Todas las bendiciones, promesas y protección que pertenecen a los justos “son en Él sí, y en Él amén.” (2 Corintios 1:20)  Nosotros solo necesitamos recibirlas por gracia por medio de la fe.  Estas no se reciben por medio de nuestras obras, para que ningún hombre pueda jactarse, sino se reciben puramente por medio de la fe en Su favor inmerecido. (Efesios 2:8–9)

Simplemente toma la promesa en Proverbios 11:21 que dice: “La descendencia de los justos será liberada.”  Esto significa que tus hijos e hijas estarán a salvo y protegidos en el nombre de Jesús.

Cuando el miedo se abre camino en tu corazón y tú comienzas a angustiarse por la seguridad de tus hijos, simplemente reclama esta promesa de la Palabra de Dios y di: “Señor, Te doy gracias porque yo soy la justicia de Dios en Cristo y Tú prometiste en Tu Palabra que la descendencia de los justos será liberada.”

Cuando vengan a tu mente preguntas que traten de poner duda en tu corazón acerca de tu justicia y tu calificación en Cristo, te animo a que digas: “Yo fui hecho justo Por la fe y la descendencia de los justos será liberada.”  Además, el Salmo 112:2 declara esto del creyente: “Poderosa en la tierra será su descendencia; la generación de los rectos será bendita.”  ¡Amén!

Quiero animarte a que tomes en serio el evangelio de la gracia.  Hay un enemigo real y su objetivo es engañarte haciéndote pensar que tú tienes que trabajar por tu justicia, así él puede hacerte sentir constantemente inadecuado y descalificado.  Pero la verdad es esta: la justicia del nuevo pacto es un regalo que se recibe por fe, ¡y la sangre de nuestro Señor Jesús te ha calificado!

Hoy, la Palabra de Dios, el poder de Dios y la protección de Dios sobre ti son mucho más fuertes que cualquier cosa que el enemigo pueda lanzar contra ti.  El diablo es el gobernante de este mundo, pero no olvides lo que la Palabra de Dios proclama acerca de ti: “Mayor (más poderoso) es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4, AMP)

Tú estás tan completamente limpiado por la sangre de nuestro Señor Jesús que hoy el Espíritu Santo, el propio Espíritu de Dios, vive en ti.  Y Él, que está en ti es mayor que cualquier demonio, cualquier adversidad y cualquier atadura.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 4 de octubre de 2025

Sacrificio Perfecto, Perdón Completo

 Inspiración De Gracia


Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  Colosenses 2:13

Tú nunca vas a estar seguro de tener el favor inmerecido de Dios si no estás seguro de si Dios te ha perdonado tus pecados.  Amado, quiero que sepas que tus pecados no son perdonados conforme a las riquezas de tus buenas obras, sino conforme a las riquezas de la gracia de DiosSu favor inmerecido.

Todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— han sido perdonados.  No dibujes una línea de tiempo del perdón de Dios para tus pecados.

Hay algunos cristianos que creen que el perdón que ellos recibieron se extiende solo desde el día en que nacieron hasta el día en que se hicieron cristianos.  A partir de ese momento, piensan que deben andar con mucho cuidado para no perder su salvación.

Esta creencia es simplemente antibíblica.  Colosenses 2:13 declara claramente que nosotros hemos sido perdonados de todos nuestros pecados.

¿Significará “todos” la misma cosa para ti que para mí?  Mi Biblia dice que todos nuestros pecados fueron perdonados por el sacrificio de Jesús en la cruz.  ¡Nosotros fuimos perdonados de una vez, para siempre!

Los sumos sacerdotes del antiguo pacto tenían que ofrecer diariamente sacrificios por los pecados.  Pero Jesús, nuestro perfecto Sumo Sacerdote del nuevo pacto, ofreció el sacrificio perfecto y completo “una vez para siempre, cuando se ofreció a Sí mismo”. (Hebreos 7:27)

En la cruz, Él tomó sobre Sí mismo todos los pecados que tú cometerás en tu vida y de una vez por todas Él pagó el precio total por todos tus pecados.  Cristo no necesita ser crucificado nuevamente por tus pecados futuros.

De hecho, todos tus pecados estaban en el futuro cuando Jesús murió en la cruz.  Entonces, cuando tú recibes a Jesús en tu corazón, ¡TODOS tus pecados son completamente perdonados!

Ahora que tú sabes que tu deuda por el pecado ha sido completamente cancelada y resuelta por Jesús en tu nombre, no esperes que Dios trate contigo conforme a tus pecados.  Cuando algo negativo suceda, no imagines que Dios está en tu contra debido a lo que hiciste en el pasado.

En cambio, toma a Dios por Su Palabra y espera disfrutar de los beneficios del alto precio que Jesús pagó por ti en la cruz.  Nosotros no sembramos nada bueno, pero por medio de Jesús, nosotros hemos cosechado toda bendición buena.

Eso, amigo, se llama favor inmerecido.  Y tú honras lo que Él ha hecho por ti al agradecerle y esperar que estas bendiciones se manifiesten en tu vida todos los días.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 3 de octubre de 2025

Cómo Comes Es Importante

 Inspiración De Gracia


“Y comerán la carne esa misma noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.  No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.”  Éxodo 12:8-9

No te limites a hojear el libro de Éxodo y verlo solo como un registro histórico antiguo.  Me encantan los pequeños detalles que el Espíritu Santo registró y creo que cuando tú te tomes el tiempo para estudiar las Escrituras, los ojos de tu entendimiento serán abiertos y vas a ver revelaciones de Jesús que nunca antes habías visto, y experimentarás sanidad y liberación.  Me encanta ver a Jesús en la Pascua.

Por ejemplo, mira las instrucciones de Dios en los versículos anteriores sobre cómo los israelitas debían comer el cordero pascual.  Se les dijo que no comieran el cordero pascual crudo.  ¿Cómo se aplica esto a nosotros?

Cuando nosotros participamos de la Santa Cena, no debemos concentrarnos en la vida de nuestro Señor Jesús en la forma cruda antes de que Él fuera “quemado” por el fuego del juicio de Dios en la cruz.  Nosotros no deberíamos verlo a Él como un bebé en un pesebre o como Él está registrado en los Evangelios antes de la cruz.

Sí, Él es un gran maestro y líder.  Sí, Él es Dios encarnado.  Él es Emmanuel, Dios con nosotros.  Y sí, Él vivió una vida perfecta, pero no fue Su vida perfecta la que nos salvó.  Fue Su sacrificio y muerte en la cruz.

En otras palabras, nosotros necesitamos verlo “asado al fuego”.  Eso es en lo que debemos meditar cuando participamos de la Santa Cena.

A los hijos de Israel también se les dijo que no comieran el cordero “hervido en agua”.  Yo creo que esto significa que nosotros no debemos diluir o desinfectar lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Debido a los azotes y las palizas que Él sufrió antes de ser llevado al Calvario, la apariencia de nuestro Señor, Su rostro, fue irreconocible en la cruz.  Su apariencia se estropeó más que la de cualquier hombre. (Isaías 52:14)  Siempre que participes de la Santa Cena, imagina a Jesús en la cruz y recuerda cómo Él sufrió por tu perdón y sanidad.

Dios también les dijo a los hijos de Israel que comieran el cordero “asado al fuego”.  Esa es una imagen de Dios desatando el fuego de Su juicio sobre Cristo.

El pecado tenía que ser castigado, y mientras Jesús colgaba de la cruz, Él dijo: “¡Tengo sed!” (Juan 19:28) porque el fuego de la santa venganza de Dios y Su justa indignación contra nuestros pecados cayó sobre Él.  Él se sometió al juicio de Dios, para que tú y yo nunca estemos bajo el juicio de Dios. (Romanos 5: 9-11, NTV)

Debido a que nuestros pecados han sido castigados en el cuerpo de nuestro sustituto, sería injusto que Dios castigara los mismos pecados dos veces.  Hoy la santidad de Dios y la justicia de Dios están de nuestro lado, exigiendo nuestra justificación, exigiendo nuestro perdón, exigiendo nuestra sanidad y exigiendo nuestra liberación.

La próxima vez que participes de la Santa Cena y sostengas el pan en tu mano, mira Su cuerpo quemado y herido por tus pecados y tus enfermedades en la cruz, y comienza a caminar en los beneficios completos de todo lo que Él consiguió para ti en la cruz.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince