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lunes, 27 de octubre de 2025

Salvación En El Nombre De Jesús

 Inspiración De Gracia


El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.  A Él sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.  2 Timoteo 4:18

El Salmo 91 termina con el poderoso versículo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”

Hace muchos años, el Señor abrió mis los ojos para ver que, aparte de los cuatro nombres de Dios que se mencionan en los primeros dos versículos del Salmo 91, hay otro nombre de Dios, un quinto nombre, oculto en la última palabra del Salmo 91.

Verás, en hebreo, la palabra “salvación” es la palabra yeshua.  ¡Y Yeshua es el nombre hebreo de nuestro Señor Jesús!  Ahora, ¿no es esto hermoso?

Esto es lo que Dios estaba diciendo: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Yeshua.”  La larga vida se encuentra en nuestro Yeshua.  Tú puedes conocer a Dios como El Elyon, Dios Altísimo, como el Todopoderoso Shaddai, como Jehová, e incluso como Elohim, ¡pero el nombre que te da la confianza plena y absoluta es el nombre de Jesús!

No es suficiente saber que Dios es todopoderoso.  ¡Es más importante que tú sepas que Dios está dispuesto a usar Su poder y Su fuerza para salvarte!

Eso es lo que nuestro Señor Jesús hizo en la cruz por ti y por mí.  Él vino y nos mostró Su salvación al sacrificarse a Sí mismo en la cruz por tus pecados y los míos.  Él murió joven para que nosotros tengamos una larga vida.  Y no solo vivir una larga vida en este mundo.

En la cruz, Él compró para nosotros el regalo de la vida eterna, pagado con Su propia sangre.  En el momento en que tú recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador, ¡tu salvación en Él fue firme y segura!

Yo crecí en una iglesia en donde me enseñaron que cuando tú pecas, pierdes tu salvación y tienes que nacer de nuevo una vez más.  Esta enseñanza errónea oprimía mi mente día y noche.  El enemigo me atacaba incesantemente con pensamientos de que yo había perdido mi salvación.

Un día, mientras buscaba respuestas del Señor, Él abrió mis ojos y me indicó el pasaje de las Escrituras de 2 Timoteo que se encuentra arriba.

De esa manera, cuando la verdad de la Palabra de Dios llegó, toda la opresión me abandonó.  Y cada vez que el pensamiento de que yo había perdido mi salvación asomaba de nuevo su horrible cabeza, yo citaba este versículo, declarando con valentía: “Escrito está: ‘El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial.’”

Amado, te recomiendo grandemente que medites en esta Escritura.  ¡En este versículo tú encontrarás la protección y preservación del Señor para la eternidad!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 26 de octubre de 2025

El Cordero De Dios

 Inspiración De Gracia


He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  Juan 1:29

Te animo a comenzar cada nuevo día con este pensamiento: “Dios me ama y entregó a Su único Hijo por mí.  Jesús es todo para mí hoy.  Yo soy salvo, sanado, favorecido, justo y aceptado en Cristo el Amado.”

Comienza tu día ocupando tu mente con Jesús.  Durante una temporada en mi vida, incluso antes de levantarme de la cama, me repetía una y otra vez: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”

Algunas mañanas lo decía más de cincuenta veces.  Yo quería que esto fuera una revelación que estuviera palpitando en mi corazón, una creencia inquebrantable de que Dios está conmigo y para mí.  ¡Cuando tú ocupas tu mente con Jesús, ¡cada lucha, cada miedo y cada atadura con la que estás enredado perderá su dominio maligno sobre ti!

Hay una hermosa imagen de Jesús escondida en el Antiguo Testamento.  Bajo el antiguo pacto de la ley, a los que pecaban se les decía que trajeran al sacerdote un cordero sin defecto, sin mancha ni arruga.

El sacerdote no examinaba a la persona para ver si él era perfecto (sin pecado), porque él había pecado.  Así que, el sacerdote examinaba a los corderos.

Si el cordero era realmente perfecto, la persona que había pecado ponía sus manos sobre el cordero en un acto para transferir sus pecados al cordero inocente.  Al mismo tiempo, la inocencia y la perfección del cordero se transferían a la persona.

Luego se mataba a la oveja, y la persona se iba con la conciencia limpia y la deuda de su pecado perdonada.  Él se alejaba bajo un cielo abierto al favor y la bendición de Dios.

¿Puedes ver a Jesús en esta práctica del Antiguo Testamento?  El cordero sin defecto, sin mancha ni arruga es una imagen del perfecto Cordero de Dios, Jesucristo mismo, que quita los pecados del mundo.

El sacerdote es una imagen de Dios.  Él no te examina por tus pecados.  En cambio, Él examina a Jesús y debido a que Jesús es gloriosamente perfecto, tú puedes vivir hoy con tu conciencia limpia y tu deuda de pecado perdonada.  Tú puedes caminar bajo un cielo abierto, y esperar el favor y las bendiciones de Dios en tu vida.

Qué hermosa imagen de la abundante y prodigiosa gracia de Dios

¡Hoy, quita tus ojos de ti mismo y detén tu introspección!  Mira a Jesús, el Cordero de Dios, y ve Su perfección como tu perfección.  Mira Su inocencia como tu inocencia, Su justicia como tu justicia.  Ocúpate de Él y sé transformado de adentro hacia afuera.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 25 de octubre de 2025

El Corazón De Dios Revelado

 Inspiración De Gracia


“El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre.”  Juan 14:9

¿Cómo sabes que es la voluntad de Dios sanarte?  Solo mira lo que hizo Jesús durante Su ministerio terrenal.  Cuando vemos a Jesús, vemos el sentir del corazón de nuestro Padre celestial hacia nosotros, porque Jesús dijo que todo el que lo ha visto a Él, ha visto al Padre.

A lo largo de los Evangelios, ¿qué es lo que vemos que Jesús hace incansablemente?

Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.  Y se extendió Su fama por toda Siria; y traían a Él todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y Él los sanaba.  —Mateo 4:23–24

Y vinieron a Él grandes multitudes trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos y los pusieron a Sus pies y Él los sanó.  —Mateo 15:30

Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él; y poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.  —Lucas 4:40

Una y otra vez, la Biblia registra cómo nuestro Señor Jesús “anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo.” (Hechos 10:38)  Él hizo que los cojos caminaran y los ciegos vieran.  Él destapó oídos sordos.   Él limpió a las personas con lepra.  Él incluso resucitó a los muertos.

Y ¿sabes lo que nuestro Señor Jesús dijo, en relación a todo lo que Él hizo?  Él dijo: “Las palabras que Yo os digo, no las hablo por mi propia iniciativa o autoridad, sino que el Padre, que permanece continuamente en Mí, hace Sus obras [Sus milagros y actos de poder que atestiguan].” (Juan 14:10 AMP)

Jesús dijo que fue el Padre quien obró (a través de Él)  maravillosos milagros de sanidad dondequiera que Él iba.  ¿Puedes ver que es verdaderamente el deseo de tu Padre celestial que tú seas completamente sanado de todas las enfermedades?

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince