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martes, 6 de enero de 2026

La Sabiduría De Dios Te Promueve

 Inspiración De Gracia


Y Faraón dijo a José: “Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como tú. Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú.  Génesis 41:39-40

En Génesis 39:3–4, vemos cómo cuando Potifar vio que el Señor estaba con José y que todo lo que él tocaba prosperaba, Potifar inmediatamente promovió a José, y lo puso a cargo de todos los asuntos de su casa.  De manera similar, cuando Faraón vio que el Espíritu de Dios estaba en José y que no había nadie tan sabio y prudente como José, el Faraón lo puso a cargo de todo Egipto. (Gén. 41:38–41)

Amigo, quiero que notes esto: José sabía que Dios era la fuente de su sabiduría.  Cuando el Faraón le dijo: “‘He tenido un sueño y no hay quien lo interprete; y he oído decir de ti, que oyes un sueño y lo puedes interpretar.’ José respondió a Faraón: ‘No está en mí; Dios dará a Faraón una respuesta favorable.’” (Génesis 41:15-16)

José sabía que su sabiduría era el resultado del favor inmerecido del Señor y no se atribuiría ningún mérito por ello.  Claramente, este era un hombre que entendía la gracia y se le podía confiar el aumento, la promoción y más éxito bueno.

Observa la sabiduría de José en acción.  José no solo interpretó el sueño de Faraón.  Él continuó aconsejando al faraón sobre cómo aprovechar los siete años de abundancia para prepararse para los siete años de hambruna que fueron revelados en su sueño.  ¿Notaste cómo el sabio consejo de José lo llevó a la creación de una posición de influencia para sí mismo?

Así es como opera la sabiduría del Señor.  Proverbios 18:16 (JBS) dice: “El don del hombre le ensancha el camino, y le lleva delante de los grandes.”  José sabía que su sabiduría era un don del Señor.  Él sabía que él no se lo había ganado y que este fluía del inmerecido favor del Señor hacia él.

Los caminos del Señor son asombrosos.  Mira el alcance de la promoción de José en Génesis 41.  En el espacio de menos de una hora, él pasó de ser un humilde prisionero al cargo más alto posible en todo Egipto.  ¡Ese, amigo, es el favor inmerecido de Dios!  ¡Sin estar luchando, sin sus propios esfuerzos, sin comprometerse y sin manipulación, solo la gracia pura y la gracia por sí sola hicieron toda la diferencia en la vida de José!

Recuerda que cuando el Señor está contigo, tú eres una persona exitosa.  Puede que ahora sientas como que estás en una prisión, atrapado en una situación sin esperanza, abandonado y olvidado como estaba José, ¡pero la historia aún no ha terminado!  La promoción del Señor está a la vuelta de la esquina.  Sea cual sea la situación en la que te encuentres ahora mismo, no te rindas.

Si te encuentras atrapado en una situación en la que no sabes qué hacer, es hora de humillarte y pedirle sabiduría al Señor.  La Biblia dice: “Si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”(Santiago 1:5)

Pedir sabiduría al Señor es decir: “Yo no puedo, Señor, pero Tú puedes.  Renuncio a mis esfuerzos propios y dependo completamente de Tu favor inmerecido y Tu sabiduría.”  A medida que recibas Su sabiduría, las riquezas y el honor, así como la larga vida, te seguirán. (Ver Prov. 3:16)  ¡Corre hacia Él ahora mismo!

Viendo a través de los ojos de la fe, 

Joseph Prince

lunes, 5 de enero de 2026

¡Dios Está De Tu Lado Hoy!

 Inspiración De Gracia


Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?  Romanos 8:31, NTV

Romanos 8:31 tiene una pregunta retórica poderosa y te animo a que la memorices.  Desafortunadamente, todavía hay algunos creyentes hoy en día que se preguntan: “¿Está Dios realmente a mi favor?”

Bueno, amigo, la Palabra de Dios NO dice “tal vez Dios está a favor de nosotros” o “con suerte, Dios estará a favor de nosotros.”  Simplemente dice: “Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?”

De hecho, cuando Dios está a tu favor, ¿qué oposición puede tener éxito contra ti?  Cuando Dios Mismo lucha por ti, Él te defiende y te reivindica, ¿qué adversidad o adversario puede oponerse a ti?  ¡Ninguno!  ¡Aleluya!

“Pero Pastor Prince, ¿cómo llegó Dios a estar a nuestro favor?  Aunque hoy soy cristiano, yo sigo fallando y no alcanzo los estándares de santidad de Dios.  Todavía cedo a mi temperamento algunas veces cuando voy manejando y de vez en cuando, todavía me enojo con mi esposa y mis hijos.  ¿Por qué debería estar Dios de mi lado cuando yo fallo?  ¿No sabes que Dios es santo?”

Son muy buenas preguntas.  Déjame decirte por qué Dios está de nuestro lado.  La respuesta se encuentra en la cruz.  La sangre que Jesucristo, el Hijo de Dios, derramada en la cruz puso a Dios de tu lado.  ¡Hoy, Dios puede estar contigo incluso cuando fallas porque la sangre de Jesús te ha lavado más blanco que la nieve!

¿Has visto la película de Cecil DeMille, Los Diez Mandamientos, o la animación, El Príncipe De Egipto?  ¿Recuerdas lo que sucedió la noche de la Pascua?  Los hijos de Israel pusieron la sangre del cordero en los postes de sus puertas.

¿Qué hizo la sangre?  ¡La sangre puso a Dios de su lado!  Ninguna de las familias que habían aplicado sangre en los postes de sus puertas tenía que temer la muerte de sus primogénitos.

Ahora, piensa en esto por un momento.  ¿Esa noche, los primogénitos de Israel se salvaron debido a su comportamiento y conducta perfectos, o se salvaron a causa de la sangre del cordero?  ¡Claro que fue por la sangre del cordero!

De la misma manera, Dios no te bendice a ti, como creyente del nuevo pacto, basado en tu comportamiento y conducta perfectos.  Él está a tu favor hoy debido a la sangre del Cordero perfecto —Jesucristo.

Es por eso que como creyentes, hoy no tenemos que luchar por nosotros mismos.  Me gusta decirlo de esta manera: “Si Dios está a nuestro favor, ¿quién puede venir contra nosotros con éxito?”

Recuerda siempre que Dios está de tu lado hoy debido a la sangre de Jesús.  Su santidad y justicia, de las cuales los hombres tienen temor, ahora están de tu lado debido a la sangre de Jesús.  ¡Su favor inmerecido está de tu lado y todos los recursos del cielo son tuyos gracias a la sangre de Jesús!

Ahora bien, ¿quién puede venir contra ti con éxito?  Ninguna enfermedad, ninguna dolencia, ningún acreedor, ninguna acusación de maldad, ningún chisme —¡ninguna arma forjada contra ti, puede venir en tu contra y tener éxito! (Isaías 54:17)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 4 de enero de 2026

La Fe Se Libera Al Hablar

 Inspiración De Gracia


Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree. Porque Moisés escribe que, “el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.” Pero la justicia que es de la fe, dice así… “Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón,” es decir, la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.    Romanos 10:4-6, 8-10

Tomemos un momento para examinar la escritura de hoy y lo que dice el apóstol Pablo sobre el poder que tiene en el nuevo pacto de la gracia, lo que nosotros hablamos.  En este pasaje, podemos ver las diferencias que él hábilmente nos expone entre el antiguo y el nuevo pacto.

Cristo marca el fin de la ley y el inicio del nuevo pacto.  Es el regalo de la justicia contra la justicia por obras.  Fe contra obras.  Creer contra trabajar.  Hab
lar contra hacer.

Es vital que tú reconozcas las diferencias entre los dos pactos.  Verás, el nuevo pacto es acerca de creer lo correcto, mientras que el antiguo pacto es acerca de hacer lo correcto.  El nuevo pacto trata sobre el poder de hablar bien, mientras que el antiguo pacto trata sobre el poder de trabajar bien.

Yo creo en el poder de creer correctamente.  Cuando una persona cree bien, ella vivirá bien.  Cuando una persona cree que es justificada por la sangre de Jesucristo, ella será transformada interiormente para vivir bien, y el espíritu de piedad será evidente en su vida.

Esta persona no solo estará cumpliendo externamente la letra de la ley por temor al castigo, con un corazón que no está bien.  La revolución de la gracia se trata de una transformación de adentro hacia afuera.  Se trata de un corazón emancipado por la gracia.

Una persona transformada por la gracia no solo guarda la ley de Dios externamente, sino que Su corazón también está lleno de Jesús.  Esta persona desborda de generosidad, es una persona apasionada por su cónyuge y es celosa de las buenas obras y la gloria de Su Salvador, Jesucristo.  ¿Ves la diferencia?  Es como el día y la noche.

Tus palabras están llenas de poder.  La Biblia dice que la palabra de fe está cerca de ti, “en tu boca y en tu corazón.”(Rom. 10:8)  Observa que primero está en tu boca y luego cae en tu corazón.

Cuando tú pronuncias palabras de fe, lo que tú dices finalmente cae en tu corazón, y lo que tienes en tu corazón es lo que te dirige.  Por eso, cuando estés enfermo, habla bienestar para ti mismo y declara: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus llagas yo he sido curado.”

Es importante que bajo el nuevo pacto tú no estés trabajando por tu propia justicia a fin de ser sanado y bendecido.  Moisés dice esto de la justicia que es por la ley: “El hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.” (Rom. 10:5)  El enfoque está en practicar o hacer.

¿Qué pasa con la justicia que es del nuevo pacto?  Según Romanos 10:6, “la justicia que es de la fe dice así…”  El enfoque está en hablar.  ¡Por tanto, habla!  ¡Abre tu boca y habla!  La fe (creer) se libera al hablar.

Tú y yo fuimos hechos a imagen de Dios, quien, cuando las cosas estaban muy oscuras al principio de la creación, no dijo: “¡Vaya, está tan terriblemente oscuro aquí!”  Él no habló acerca de la oscuridad.  Él no habló sobre lo que estaba viendo.

No, Dios habló lo que Él quería ver.  Él Dijo: “Sea la luz. Y hubo luz.” (Génesis 1:3-4)  Dios vio la luz después de haber hablado.  Cuando Abram todavía no tenía hijos, Dios le cambió el nombre a Abraham, que significa “padre de multitud de naciones.” (Génesis 17: 5)  Cuando el hombre de la mano seca se encontró con nuestro Señor Jesús, Jesús habló la palabra diciéndole al hombre que extendiera su mano, y el hombre quedó completamente sano. (Mat. 12: 10-13)

Con los ojos físicos, el hombre veía a Abram como alguien estéril y al hombre de la mano seca como un inválido.  ¡Pero nuestro Señor vio y habló de manera diferente!  Nosotros servimos a un Dios “que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.”(Rom. 4:17)

Me encanta la traducción de la versión de La Palabra (Hispanoamérica), que dice que nuestro Dios es un Dios que “infunde vida a los muertos y llama a existencia a lo que no existe.”  ¡Él resucita a los muertos y trae a existencia las cosas que no existen con las palabras que habla!

Tú estás hecho a Su imagen.  ¡De manera que sucederá lo mismo cuando tú veas y hables lo que tú crees y quieres ver!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince