recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 3 de abril de 2026

Dios Nunca Te Dará La Espalda

 Inspiración De Gracia


Él Mismo ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé.”  Hebreos 13:5

Durante seis horas completas, el Hijo de Dios estuvo suspendido entre el cielo y la tierra.  Y en lo más intenso de Su sufrimiento en la cruz, Él clamó desde una profunda oscuridad: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?” (Mateo 27:45–46)

Por primera vez, Jesús se dirigió a Su Padre llamándolo “Dios”.  El Padre había abandonado al Hijo.  Como Juez del Universo, Dios tuvo que darle la espalda a Su Hijo que estaba cargando con la inmundicia de los pecados del mundo, porque Sus ojos son muy limpios para mirar el mal. (Habacuc 1:13)

Si el Padre no le hubiera dado la espalda a Su Hijo, Él tendría que darte la espalda a ti hoy cuando tú lo llames en tu momento de necesidad.  ¡Pero debido a que Jesús tomó tu lugar, hoy, tú tomas Su lugar y tienes el rostro de Dios sonriéndote siempre!

En este momento, el rostro de Dios te está sonriendo.  Su rostro brilla sobre ti.  Puedo estar frente a ti y declarar: “El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti.” (Números 6:25-26)  Y todo es porque Jesús pagó el precio para que Dios nunca te deje ni te desampare. (Hebreos 13:5)

Como Juez, Dios le dio la espalda a Su Hijo.  Pero como Padre, Él lloró.  Su corazón estaba roto porque Cristo nunca lo complació más que cuando estaba en la cruz.  El sufrimiento de Cristo fue un aroma fragante para el Padre. (Efesios 5:2)

¿Recuerdas lo que dijo Jesús?  “Por eso el Padre Me ama, porque Yo doy Mi vida para tomarla de nuevo.” (Juan 10:17)  Si tú eres padre, amas a cada uno de tus hijos por igual.  Pero cuando uno de ellos hace algo especial para ti por amor, eso te toca el corazón y tú solo quieres correr hacia él y abrazarlo.

Eso fue lo que sucedió en la cruz, excepto que el Padre no pudo abrazar a Su Hijo.  En cambio, Él tuvo que darle la espalda a Su Hijo porque nuestros pecados tenían que ser castigados en el cuerpo de Su Hijo.

Amado, cuando tú clamas al Padre por ayuda hoy, debes saber que Él te escucha y ciertamente te ayudará.  ¡Debido a Jesús, Él nunca te dará la espalda!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

jueves, 2 de abril de 2026

Echa Fuera El Temor

 Inspiración De Gracia


“Conservaos en el amor de Dios...”  Judas 1:21

Mientras esperas el veredicto del médico sobre la naturaleza de esas células que vio en tu escaneo o mientras miras esa masa oscura en tu radiografía, tú no puedes evitar sentirte lleno de temor.  Intentas decirte a ti mismo que no debes tener miedo, pero parece que no puedes dejar de estar atemorizado.  ¿Sabes por qué?  Porque tú no puedes definir una salida razonable a ese temor.  El temor no es lógico.

La única manera de sacar el temor de tu vida es echarlo fuera, y la Biblia nos dice cómo:

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.” —1 Juan 4:18

Echa fuera el temor al exponerte al amor perfecto de Dios.  Sigue permitiendo que Su amor te inunde y expulse todos los miedos.  La Biblia habla de mantenernos en el amor de Dios.  En lugar de enfocarte en el dolor en tu cuerpo o en la enfermedad que causa el sufrimiento de tu ser querido, mantente en Su amor.  Pon tu mente en el amor infalible, inagotable y perfecto de tu Padre celestial.

Tú tienes un Dios que te ama tanto que dio a Su Hijo para que muriera en la cruz por ti.  Por eso, amigo, tú siempre puedes tener la certeza plena de ser amado por Él.  La Biblia define Su amor por nosotros así:

“Dios mostró cuánto nos ama al enviar a Su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de Él.  En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.” —1 Juan 4:9-10, NTV

La cruz es una prueba eterna del amor de Dios por ti.  La cruz es la medida de lo mucho que Él te ama.  Tú nunca debes juzgar Su amor basado en tus circunstancias.  El diablo puede atacar tus circunstancias, pero él nunca puede atacar la cruz.  Quita tu mirada de tus circunstancias y ponla en la cruz.  Allí es donde el amor de Dios por ti fue demostrado una vez y para siempre.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 1 de abril de 2026

Jesús, Nuestro Verdadero Cordero Pascual

 Inspiración De Gracia


Cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.  Éxodo 12:3

Los judíos de todo el mundo celebran la fiesta de la Pascua.  La fiesta, que se ha celebrado durante generaciones, conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto. (Éxodo 12:14)

La noche antes de que los israelitas salieran de Egipto, el destructor pasó por la tierra matando a los primogénitos de los hombres y del ganado.  Solo las casas con la sangre del cordero pascual en los postes de sus puertas fueron pasadas por alto.

Dios les había dicho a los israelitas: “Cada familia deberá seleccionar un cordero… un animal por cada casa.” (Éxodo 12:3)  Era un cordero para cada familia.  ¡Esto nos dice que el Señor Jesucristo, quien es nuestro verdadero Cordero Pascual, es para que familias completas sean salvas!

Así que, una vez que tú recibes a Jesús, tus hijos son bendecidos.  Tu cónyuge inconverso y tus abuelos también son bendecidos porque Jesús es ahora el Cordero para toda tu familia.  Tus seres queridos inconversos disfrutarán de las bendiciones de los salvos.

La Biblia dice que los santificados santificarán a los no santificados. (1 Corintios 7:14)  Sí, ellos aún necesitarán recibir personalmente a Jesús como su Salvador, ¡pero Dios los ha marcado para la salvación porque tú eres salvo!

Ahora, cada casa tomó un cordero que Dios dijo que no debía tener ningún defecto.  ¿Por qué?

Porque el cordero tipificaba a Jesús, el verdadero Cordero de Dios, que no tiene pecado.  Juan el Bautista dijo de Jesús: “He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.” (Juan 1:29)

Luego, se mataba al cordero y se ponía su sangre en los dos postes de la puerta y en el dintel de la casa (Éxodo 12:7), de tal manera que esto habla de la cruz.  Hoy, el destructor tiene que pasar por alto a cada familia que cree en la obra terminada de Jesús en la cruz y pone su fe en Su sangre, porque ya ha habido una muerte.  La sangre lo prueba —¡el Cordero inocente por la familia culpable!

Jesús también celebró la Pascua la noche antes de ser crucificado.  Pero Él estaba instituyendo la Pascua mayor.  Esta vez, no era la liberación de Faraón y de Egipto, ¡sino de Satanás y de su reino de tinieblas!  ¡No era la liberación de la esclavitud en Egipto, sino de una vida de esclavitud al pecado a una vida de libertad como personas libres en Cristo!

Amado, Jesús, el Cordero de Dios, se sacrificó a Sí Mismo para liberarte.  Y cuando el Hijo te libera, ¡tú eres verdaderamente libre!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince