recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Deja Que Jesús Te Salve

 Inspiración De Gracia


Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.  Salmos 46:1

¿Sientes cómo que has estado trabajando duro pero no ves ningún resultado?  Quizás sientes como si estuvieras en un callejón sin salida en tu carrera.  O quizás lo que has estado tratando de hacer para salvar tu matrimonio simplemente no está funcionando.  Tal vez tu afán está en el área de tu paternidad —no importa cuánto esfuerzo pongas para acercarte a tu hijo, su relación parece volverse más fría y distante día con día.

Amigo, este no es el momento de rendirte, sino de escuchar a tu maravilloso Señor y Salvador, Jesús.  Escúchalo a Él.  En lugar de depender de tu experiencia y tus capacidades, apóyate en Él.  Tú no estás solo.  Escúchalo a Él y haz exactamente lo que Él te dice que hagas.

Nuestro Señor Jesús le dijo a Pedro que echara “sus redes” —plural, en Lucas 5:4.  Esta solicitud no tenía sentido para Pedro porque él y su equipo de pescadores habían trabajado toda la noche y no habían pescado nada.  Sin embargo, Pedro dijo: “En tu palabra echaré la red” —singular. (Lucas 5:5, RVR60)  No es de extrañar que la red comenzara a romperse y Pedro tuviera que llamar a sus amigos para que vinieran a ayudarlo.

Jesús es tu pronto auxilio, tu ayuda oportuna en tiempos de necesidad.  Cualquiera que sea tu lucha hoy, debes saber sin lugar a dudas que Él está contigo y sabe exactamente cómo ayudarte.

También hay personas que han estado trabajando sin descanso, intentando todo lo que saben para lograr vidas correctas y ganar la aprobación de Dios.  Cuanto más lo intentan, más distantes se sienten de Él.  Cuanto más presionan, más sienten que constantemente fallan y lo decepcionan.  Ellos están tan exasperados, fatigados y frustrados como los pescadores que habían trabajado toda la noche sin pescar nada.

Amigo, si esto te describe, quiero que sepas que Dios te ama incluso con todas tus imperfecciones.  Sí, con todos tus defectos, con todos tus errores, ¡Dios así te ama!  Ven a Él tal como eres.

Pero Pastor Prince, tú no lo entenderías.  Déjame ordenar mi vida primero, luego me acercaré a Dios.

Amigo, nadie intenta limpiarse antes de bañarse.  ¡Jesús es el baño!  Ven a Él con todas tus deficiencias, todas tus adicciones, todos tus  malos hábitos y todas tus obsesiones, y deja que Él haga lo que hace mejor.

¡Deja que Él te salve y te restaure a plenitud!  Jesús te transformará con Su perfecto amor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 20 de septiembre de 2022

Lo Que El Salvador Soportó

Inspiración De Gracia


… Fue desfigurada Su apariencia más que la de cualquier hombre, y Su aspecto más que el de los hijos de los hombres.  Isaías 52:14

Nuestro Señor Jesús eligió el pan y el vino como los elementos de la Santa Cena porque son recordatorios prácticos y visuales de lo que le sucedió a Él cuando fue a la cruz.  Tanto el grano como las uvas tienen que pasar por un proceso de pulverización antes de se pueda obtener pan o vino.

No se obtiene vino simplemente comiendo uvas.  Primero hay que machacar las uvas y triturarlas por completo.  Luego estas se dejan en la oscuridad para que fermenten.  Eso es lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.

Es importante que nosotros discernamos el cuerpo del Señor para nuestra salud.  Cada vez que participes de Su cuerpo partido al comer el pan, no te apresures para terminar.  Participa con una revelación de lo que Él hizo por ti y medita en el proceso por el que tuvo que pasar el pan.

Para obtener pan en el tiempo de Jesús, las espigas de trigo primero tenían que ser trilladas, ya sea golpeándolas (Jueces 6:11) o con el uso de un trillo (Isaías 41:15).  Este era un proceso violento que involucraba golpear, triturar y cortar el trigo para separar el grano de las espigas.  Luego, el grano tenía que ser molido en una piedra de molino o batido en un mortero para obtener harina.  Después de esto, se debía agregar agua, y luego la harina era amasada y golpeada  hasta convertirla masa para ser horneada al fuego.

Todo esto es una imagen de lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.  Para convertirse en el Pan de Vida para ti y para mí, Él fue brutalmente golpeado y herido una y otra vez durante Su juicio y crucifixión.  Cuando fue condenado por el sumo sacerdote y el Sanedrín, ellos se burlaron de Él, lo escupieron y lo golpearon.  Le vendaron los ojos y lo golpearon en el rostro. (Lucas 22:63–64; Marcos 14:65)  Luego, Él fue enviado a Poncio Pilato, quien hizo que los soldados romanos lo azotaran salvajemente. (Mateo 27:26)  Después, ellos le pusieron un manto escarlata en Su cuerpo golpeado, trenzaron una corona de espinas y la ensartaron en Su cabeza.  Pusieron una vara en Su mano derecha, se arrodillaron ante Él y se burlaron de Él.  Le escupieron, tomaron la vara y lo golpearon en la cabeza una y otra vez, clavando las espinas más y más profundamente en Su carne con cada golpe.  “Cuando al fin se cansaron de hacerle burla,” lo llevaron para crucificarlo. (Mateo 27:27–31, NTV)

Todo eso fue antes de que Su cuerpo fuera clavado en la cruz.  Nosotros nunca podremos imaginar o comprender completamente la horrible tortura, la humillación degradante y el dolor insoportable que nuestro Salvador soportó por nuestro bien.  Él sufrió para que tú y yo no tuviéramos que sufrir el azote de la enfermedad en nuestros cuerpos.  ¡Por los azotes que Él soportó, nosotros estamos sanados!  ¡Aleluya!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 19 de septiembre de 2022

Gracia Fresca Para Cada Falla

Inspiración De Gracia


¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan Grande es Su fidelidad; Sus misericordias son nuevas cada mañana.  Lamentaciones 3:22-23, NTV

Amigo, cada vez que fallas, hay gracia fresca de Jesús para rescatarte.  Cada vez que cometas una equivocación, confiesa tu justicia en Jesús por fe.  Sé que en ese momento es probable que no te sientas particularmente justo, es por eso que debes decirlo por fe.

He recibido tantos testimonios de libertades y rompimientos de personas de todo el mundo que, incluso mientras sucumbían a sus adicciones, confesaban: “Incluso ahora mismo, yo soy la justicia de Dios en Cristo” y finalmente encontraron la libertad de sus ataduras.  Incluyendo adicciones a fumar, al alcohol o a la pornografía.

Michael, un hermano de Australia, compartió felizmente: “Acabo de dejar de fumar siguiendo lo que usted enseña en sus libros y DVDs (acerca de ser consciente de mi justicia en Cristo y confesarla), cada vez que tenía la tentación de fumar.  También fui liberado de veinte años de abuso de drogas y alcohol, y estoy libre de pensamientos paranoicos.  Yo no podía renunciar a ellos por mis propios esfuerzos, pero a través de Cristo lo he hecho.”

Cuanto más confesaban estas personas y se veían a sí mismas como justas en Jesús, incluso en medio de sus fallas, más llegaron a ver su verdadera identidad en Cristo.  Las hojas secas empezaron a caer y ellas llegaron al lugar en donde no tenían ganas de fumar otro cigarrillo, de beber otra gota de alcohol o de visitar otro sitio web pornográfico.  Nuevas hojas, nuevas flores y nuevos frutos surgieron en sus vidas de manera inconsciente y sin esfuerzo.  La gracia puso fin a la esterilidad y el tormento del invierno, y marcó el comienzo de la primavera perpetua para ellos.

Amado, si tú estás lidiando con algo en este momento, deja de luchar y comienza a recibir.  Comienza a recibir la abundancia del favor inmerecido del Señor.  Comienza a recibir el regalo gratuito de Su justicia.  Comienza a recibir el poder limpiador de Su perdón.  No hay nada que pueda hacer más que absorberlo todo y permitir que Su poder de resurrección eche fuera todos los síntomas de muerte y decadencia en tus circunstancias y en tu vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince