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sábado, 21 de enero de 2023

Ninguna Condenación

Inspiración De Gracia


“Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.  El que cree en Él no es condenado.”  Juan 3:17-18

Amigo, si has estado viviendo en el abismo del temor desde que puedes recordar, es el momento de tu libertad.  Tú puedes comenzar este viaje de libertad hoy, creyendo que el corazón de Dios está lleno de amor, gracia y misericordia para ti.

Escucha el latido del corazón de tu Padre en las escrituras de hoy.  ¿Crees en Jesús?  ¡No hay condenación para ninguno que invoque el nombre de Jesús!  Todos los que le invocan y creen en Él no son condenados sino salvados.  Esas son las buenas noticias del evangelio.

Desafortunadamente, muchos creyentes todavía viven bajo el pesado yugo de la condenación y el temor porque escuchan la proclamación del pacto mosaico y se someten a los Diez Mandamientos.

Mira cómo el apóstol Pablo describe los Diez Mandamientos en 2 Corintios 3:7–9: “Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria… ¿cómo no será aún con más gloria el ministerio del Espíritu?  Porque si el ministerio de condenación tiene gloria, mucho más abunda en gloria el ministerio de justicia.”

¿Puedes ver la clara distinción que Dios hace en Su Palabra?  Los Diez Mandamientos ministran muerte y condenación porque ningún hombre fue capaz guardar la perfecta ley de Dios.

El incumplimiento de la ley en cualquier punto te pone bajo su maldición, te condena y cuelga una sentencia de muerte sobre tu cabeza.  Mira cómo, en contraste, el pacto de la gracia “abunda mucho más en gloria” porque éste ministra el espíritu de libertad y el regalo de la justicia de Dios.

Ahora, por favor comprende esto: ¡los Diez Mandamientos son gloriosos!  El problema nunca han sido los Diez Mandamientos o la perfecta ley de Dios.  El problema siempre ha sido la imperfección de la capacidad del hombre para guardar la perfecta ley de Dios.  Es por eso que nuestro Señor Jesús no vino a abolir la ley, sino a cumplirla por nosotros. (Mateo 5:17)

Y la ley se cumplió perfectamente en la cruz cuando Él gritó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  ¡Él cumplió con las exigencias del primer pacto, que es el pacto mosaico de los Diez Mandamientos, para poner en vigor el segundo, que es el nuevo pacto de la gracia de Dios! (Hebreos 10:9-10, NTV)

Amado, estamos en la era de la gracia de Dios.  ¡Es por eso que nosotros predicamos el evangelio de la gracia!  ¡Amigo, la cruz de Jesús hizo toda la diferencia!  Tú ya no tienes que vivir en condenación y temor bajo el antiguo pacto de la ley.  Ahora estás bajo el nuevo pacto de la gracia, donde tú eres completamente perdonado, justificado y hecho justo por la sangre de Jesús para que reines en la vida.

Cuando te das cuenta de que en el nuevo pacto de la gracia de Dios tú eres justificado por la fe y no por tus obras, algo liberador sucede.  Te liberas del ministerio de la condenación y de la muerte que ministra —culpa, inseguridad, aprensión, ansiedades y todo tipo de temores que debilitan.

La condenación te roba la paz en tu corazón y el gozo en tu relación con tu Padre.  Te roba la fe y la confianza en Su amor y Su poder para salvarte.

Pero cuando sabes y crees que no estás bajo el ministerio de la condenación sino bajo el ministerio de la justificación, tú puedes venir libremente ante tu Padre celestial y entregarle toda la preocupación de tu corazón a Él.  Ya no estarás constantemente temeroso de que tus faltas hagan que Él te castigue o retenga Sus bendiciones y Su protección para ti, porque tú sabes que Jesús llevó el castigo destinado para ti sobre Sí Mismo en la cruz.

Amigo, quizás tú sepas lo que es luchar contra el temor todos los días.  Tal vez has estado plagado por el temor de no poder hacer frente a ciertos cambios en tus circunstancias.  Tal vez los pensamientos de temor a perder tu salud, tu trabajo, tus hijos o tu propia vida, te mantienen despierto por la noche.  Tal vez sufres ataques de ansiedad severa y la sola idea de ir a cualquier lugar fuera de tu hogar te llene de un temor asfixiante.

Quiero que sepas que esta no es la vida que Dios quiere que tú vivas.  A través del sacrificio de Su Hijo y la perfección de la obra terminada de Cristo, Él ha abierto un camino para que tú vivas libre de la cautividad del temor.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 20 de enero de 2023

Medita En La Palabra De Dios

Inspiración De Gracia


Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.  Josué 1:8

Mira las instrucciones que Dios le dio a Josué cuando fue nombrado sucesor de Moisés: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.”

Dios le dijo a Josué que para tener éxito, él tenía que meditar en la ley día y noche.  Josué vivió bajo el antiguo pacto, entonces, ¿cómo deberíamos nosotros, que vivimos bajo el nuevo pacto, beneficiarnos de esta escritura?

Necesitamos leer esta porción de la Escritura a la vista de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que es esencial que estés firmemente establecido sobre el fundamento del nuevo pacto de la gracia que es sólido como una roca.  Ahora que sabes que ya no estamos bajo la ley, ¿cuál es la manera del nuevo pacto para ser bendecido y tener buen éxito?

Josué solo tenía la ley para meditar en ella porque aún no se había escrito el Nuevo Testamento.  Para nosotros, el secreto del buen éxito se encuentra en la meditación de la Palabra de Dios, a la luz del nuevo pacto de la gracia.

Antes de que podamos entrar en lo que significa meditar en la Palabra de Dios, veamos ¿qué significa exactamente “meditar”?

Cuando la Biblia habla sobre meditar, no se refiere a un ejercicio mental.  La palabra hebrea para meditación en el Antiguo Testamento es la palabra hagah, que significa pronunciar o murmurar.  De manera que hacer hagah es hablar en voz baja.

Observa que el Señor le dijo a Josué: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca.”  Él no dijo “no se apartará de tu mente.”  La clave para meditar en la Palabra de Dios no es la contemplación mental.  ¡Es hablar las promesas de Dios con tu boca!

“Pastor Prince, ¿esto significa que debo mantenerme repitiendo la Palabra de Dios?  Por ejemplo, ¿debería continuar diciendo ‘por Sus llagas yo fui sanado’ cuando necesito sanidad?”

Meditar en la Palabra de Dios no significa hacer vanas repeticiones de las Escrituras.  Es mucho más y es algo que primero sucede en lo profundo de tu corazón.  El salmista David capturó la esencia de la meditación de la manera más adecuada cuando dijo: “Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua…” (Salmos 39:3).

Mientras meditas en la Palabra de Dios, pídele al Espíritu Santo que te dé una revelación fresca de Jesús.  Deja que esa escritura arda en tu corazón con revelación.  Y mientras hablas de esa revelación ardiente, Dios unge las palabras que tú hablas.  Cuando declaras: “Por Sus llagas yo fui sanado,” y esa declaración se pronuncia con un sentido de revelación y fe en Jesús, ¡habrá poder en tu declaración!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 19 de enero de 2023

Sin Olor A Humo En Ti

Inspiración De Gracia


Así que Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del fuego.  Entonces los altos funcionarios, autoridades, gobernadores y asesores los rodearon y vieron que el fuego no los había tocado.  No se les había chamuscado ni un cabello, ni les había estropeado la ropa.  ¡Ni siquiera olían a humo!  Daniel 3:26-27, NTV

Realmente no hay otro dios que pueda rescatar como rescata nuestro Dios.  Cualesquiera que sean las circunstancias en las que pudiste haber sido arrojado, nuestro Señor Jesús es el cuarto hombre contigo en medio del fuego.  Nota cómo Él no se quedó fuera del fuego, sino que estaba en el fuego junto con los tres amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego cuando ellos fueron arrojados dentro del horno por desafiar al Rey Nabucodonosor de Babilonia.

Esto da un significado completamente nuevo para nosotros cuando leemos el versículo: “Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.” (Deuteronomio 31:6, NVI)  

Nuestro Señor no te libra desde lejos; Él está contigo en medio de tu adversidad.  Invócalo y Él te responderá.  Cuando Jesús está contigo, ¡nada puede dañarte!

¿No te encanta cómo la Palabra de Dios describe a los tres amigos cuando salieron del horno?  Ellos estaban en el fuego, pero éste no tenía absolutamente ningún poder sobre ellos.  ¡Ni siquiera dejó un rastro de humo en ellos!  ¡Esta es una hermosa imagen de la protección divina de Dios!

Amado, mientras invocas al Señor en el día de tu angustia, mi oración por ti es que la prueba por la que estás pasando no tenga poder sobre ti; que ni siquiera deje su olor en ti.  ¡En cambio, declaro en el nombre de Jesús que tú saldrás de esa dificultad en tu vida y que el único olor en ti será la fragancia del Señor Jesús! (Ver 2 Corintios 2:14) 

Y mientras las personas que te rodean son testigos de cómo el Señor te libera, que ellos puedan llegar a conocer Su maravilloso nombre y darle alabanzas a Él.  En vez de ser afectado negativamente por cualquier prueba que puedas estar enfrentando, oro para que tú recibas honor y seas promocionado tal como Sadrac, Mesac y Abed-nego.  ¡Amén!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince