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domingo, 22 de octubre de 2023

Conoce Tus Derechos Del Pacto En Cristo

Inspiración De Gracia


Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.  Oseas 4:6

No puedo enfatizar lo suficiente cuán vitalmente importante es para un creyente saber hoy que él/ella está bajo el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios y que ya no está bajo la ley.  Muchos creyentes buenos, bien intencionados y sinceros son derrotados hoy en día por su falta de conocimiento del nuevo pacto y todos los beneficios que Jesús compró para ellos en la cruz.

“Pero Pastor Prince, nosotros no deberíamos buscar los beneficios cuando creemos en Jesús.”

Me alegro que hayas mencionado este punto.  Veamos lo que piensa el salmista al respecto: “Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de Sus beneficios. Él es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades; el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión; el que colma de bienes tus años, para que tu juventud se renueve como el águila.”

Amado, este es el corazón de Dios.  ¡Él quiere que tú recuerdes todos los beneficios que Jesús compró para ti con Su sangre!  Es Su deseo verte disfrutando de cada uno de Sus beneficios, de cada una de Sus bendiciones y de cada uno de los favores de Él en el nuevo pacto de Su gracia.

El perdón de los pecados es tuyo.  La salud es tuya.  La protección divina es tuya.  El favor es tuyo.  ¡Las cosas buenas y la renovación de la juventud son tuyas!

Todos estos son preciosos regalos del Señor para ti, y le produce un gozo indescriptible el verte disfrutando de estos regalos y triunfando en la vida.  Pero es la falta de conocimiento sobre lo que Jesús logró en la cruz, lo que ha robado a muchos creyentes el disfrutar de estos buenos regalos y beneficios.

Esto me recuerda una historia que leí sobre un hombre que visitó a una anciana pobre que se estaba muriendo.  Mientras él se sentaba junto a su cama en la pequeña habitación de esa casa en ruinas, un único marco que colgaba de la pared llamó su atención.

En lugar de una imagen, el marco contenía un pedazo de papel amarillento con algo escrito en él.  Él le preguntó a la señora sobre ese papel y ella respondió: “Bueno, yo no sé leer, así que no sé lo que dice.  Pero hace mucho tiempo, yo solía trabajar para un hombre muy rico que no tenía familia.  Justo antes de morir, él me dio este pedazo de papel y lo he guardado en memoria de él durante los últimos 40 o 50 años.”

El hombre echó un vistazo más de cerca al contenido enmarcado, vaciló por un momento y luego dijo: “¿Sabes que esto es la voluntad y el testamento de ese hombre?  ¡Te nombra como la única beneficiaria de toda su riqueza y propiedades!”

Durante cerca de 50 años, esa señora había vivido en extrema pobreza, trabajando día y noche para ganar escasamente un sustento para sí misma.  Durante todo este tiempo, ella era la propietaria de una extensa finca y una riqueza envidiable.  Sin embargo, su propia ignorancia le había robado por completo una vida de riqueza y lujo que podía haber disfrutado.

Es una historia triste, pero lo que es aún más triste es que esta tragedia sucede todos los días en la vida de los creyentes que no se dan cuenta de la herencia que Jesús les dejó cuando entregó Su vida en la cruz.

Lo que necesitamos hoy no son más leyes para gobernar a los creyentes.  ¡Lo que necesitamos es una mayor revelación y aprecio por Jesús y por todo lo que Él ha hecho por nosotros!  En Oseas 4:6, Dios se lamenta: “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.”

No seamos contados entre estas personas.  En cambio, seamos personas llenas del conocimiento de Jesús, Su persona, Su amor y Su obra terminada.

No permitas que tu ignorancia te robe más.  ¡Descubre hoy todo sobre tus derechos del pacto en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 21 de octubre de 2023

Pon Todo Pensamiento En Cautiverio

Inspiración De Gracia


Poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.  2 Corintios 10:5

Desafortunadamente, sin el conocimiento de muchos creyentes hoy, el enemigo ha lanzado campañas maliciosas de desinformación que los han esclavizado de manera efectiva durante años a la baja autoestima, el odio a nosotros mismos, la culpa, los trastornos alimentarios, las perversiones, los miedos desmedidos y todo tipo loco de hábitos y adicciones.

Yo quiero exponer las mentiras del enemigo y ayudarte a ver con claridad prístina las tácticas engañosas y manipuladoras del enemigo.  Estas mentiras colapsarán como un castillo de naipes en el momento en que veas tu verdadera identidad en Cristo.

Tus armas para esta guerra se encuentran en la verdad de la Palabra de Dios, son poderosas, y tienen el poder para derrocar y destruir toda fortaleza que se haya construido mediante la desinformación y las creencias erróneas.  Y la manera en que nosotros podemos destruir estas fortalezas en nuestra mente es “poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia a Cristo.” (2 Corintios 10:5)

Cuando era un joven creyente, me enseñaron que era mi responsabilidad llevar todos mis pensamientos a la obediencia a Cristo.  Yo lo intenté y luché con eso durante años, y terminé con más opresión mental, estrés y culpa de lo que había comenzado.

Un día Dios abrió mis ojos y me dijo: “Hijo, mantén tu enfoque y tus pensamientos siempre en la obediencia de Cristo, y esa será un arma poderosa para derribar las fortalezas del diablo en tu mente.”  Cuando Él me dijo eso, sentí como si las luces se encendieran de repente en mi cabeza.

Entonces, ¿qué significa poner todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo?  Simplemente esto: enfocarnos en la obediencia de Jesús al Padre en la cruz, a través de la cual todos fuimos hechos justos para siempre en el momento en que creímos en Él.

¿Puedes ver que nuestra obediencia hoy bajo el nuevo pacto comienza con la elección de creer que somos justificados por la obediencia de Cristo en la cruz?  El apóstol Pablo describe nuestra obediencia como “la obediencia de la fe” (Romanos 16:26)  —creer lo correcto acerca de lo que Jesús hizo para hacernos justos.  Y cuando nosotros creemos correctamente de esta manera, vamos a hallar que Su gracia nos motiva, y nos da el poder para pensar y vivir correctamente.

La Palabra de Dios nos dice: “Más el justo [el que fue justificado] por la fe vivirá.” (Romanos 1:17)  Puedes decirlo de esta manera: el justo vivirá por creer lo correcto.  Cuando tú tienes la fe correcta, liberas el poder de Dios para vivir correctamente.

La próxima vez que tengas pensamientos negativos, para y mira hacia la obediencia de Cristo.  Mira la cruz.  Mira a Jesús.  Míralo lavando tu mente con Su sangre preciosa.

Cuando tú crees en el Evangelio, el verdadero Evangelio que dice que tú eres justo por la obediencia de Jesús (Romanos 5:19), disfrutas de una vida buena.  Los buenos resultados te seguirán.

Amigo, cuanto más creas correctamente que tú has sido hecho justo y has sido bendecido a través de la obediencia de Cristo, más verás el fruto de la obediencia en tu vida.  ¡Alabado sea Jesús por Su gracia maravillosa!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 20 de octubre de 2023

La Perfección No Es Necesaria

Inspiración De Gracia


Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  2 Corintios 5:21

Siendo un joven cristiano, yo fui víctima de una enseñanza legalista defectuosa basada en una mala interpretación de la enseñanza del apóstol Pablo sobre la Santa Cena en 1 Corintios 11:27-30:

“De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor.  Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa.  Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.”

Me enseñaron y me advirtieron, como quizá a ti también, que si había algún pecado en mi vida, incluyendo aquellos que yo no conocía o que había olvidado confesar, ese pecado me hacía indigno de participar de la Santa Cena.  Yo traería juicio y enfermedad sobre mí mismo, ¡e incluso podría morir antes de tiempo!

Pero, ¿cómo podría yo saber si era lo suficientemente “digno”?  Yo no estaba viviendo en pecado ni nada por el estilo, pero sabía que para Dios, el pecado es pecado, y si alguien ofendiere la ley incluso en un punto, se hace culpable de todos. (Santiago 2:10)

Como resultado, yo tenía tanto miedo de la Santa Cena que no participé de ella durante muchos años.  Después de todo, yo no era ningún tonto.  ¿Por qué me arriesgaría?

Fui robado de mi herencia debido a una predicación bien intencionada pero equivocada que puso una barrera invisible alrededor de lo que debía ser una fuente de salud y sanidad, y una bendición para el pueblo de Dios.  Le pusieron una barrera que decía: “No te acerques a menos que seas digno.”

Que no te roben como a mí.

Esto es lo que dice la Palabra de Dios: la sangre de Jesús ya fue derramada por nosotros y como creyentes, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo. (2 Corintios 5:21)  Nosotros somos completamente justos y dignos, no porque seamos perfectos, sino porque Él es perfecto.

Él pagó el precio completo por el perdón de nuestros pecados, que es lo único que nos hace dignos.  Su sacrificio en la cruz nos ha calificado completamente para recibir Su sanidad y Su victoria sobre el pecado, y todo tipo de esclavitud que nos está robando la salud y la vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince