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sábado, 20 de septiembre de 2025

Lo Que El Salvador Soportó

 Inspiración De Gracia


… Fue desfigurada Su apariencia más que la de cualquier hombre, y Su aspecto más que el de los hijos de los hombres.  Isaías 52:14

Nuestro Señor Jesús eligió el pan y el vino como los elementos de la Santa Cena porque son recordatorios prácticos y visuales de lo que le sucedió a Él cuando fue a la cruz.  Tanto el grano como las uvas tienen que pasar por un proceso de pulverización antes de se pueda obtener pan o vino.

No se obtiene vino simplemente comiendo uvas.  Primero hay que machacar las uvas y triturarlas por completo.  Luego estas se dejan en la oscuridad para que fermenten.  Eso es lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.

Es importante que nosotros discernamos el cuerpo del Señor para nuestra salud.  Cada vez que participes de Su cuerpo partido al comer el pan, no te apresures para terminar.  Participa con una revelación de lo que Él hizo por ti y medita en el proceso por el que tuvo que pasar el pan.

Para obtener pan en el tiempo de Jesús, las espigas de trigo primero tenían que ser trilladas, ya sea golpeándolas (Jueces 6:11) o con el uso de un trillo (Isaías 41:15).  Este era un proceso violento que involucraba golpear, triturar y cortar el trigo para separar el grano de las espigas.  Luego, el grano tenía que ser molido en una piedra de molino o batido en un mortero para obtener harina.  Después de esto, se debía agregar agua, y luego la harina era amasada y golpeada  hasta convertir la masa para ser horneada al fuego.

Todo esto es una imagen de lo que le sucedió a nuestro Señor Jesús.  Para convertirse en el Pan de Vida para ti y para mí, Él fue brutalmente golpeado y herido una y otra vez durante Su juicio y crucifixión.  Cuando fue condenado por el sumo sacerdote y el Sanedrín, ellos se burlaron de Él, lo escupieron y lo golpearon.  Le vendaron los ojos y lo golpearon en el rostro. (Lucas 22:63–64; Marcos 14:65)  Luego, Él fue enviado a Poncio Pilato, quien hizo que los soldados romanos lo azotaran salvajemente. (Mateo 27:26)  Después, ellos le pusieron un manto escarlata en Su cuerpo golpeado, trenzaron una corona de espinas y la ensartaron en Su cabeza.  Pusieron una vara en Su mano derecha, se arrodillaron ante Él y se burlaron de Él.  Le escupieron, tomaron la vara y lo golpearon en la cabeza una y otra vez, clavando las espinas más y más profundamente en Su carne con cada golpe.  “Cuando al fin se cansaron de hacerle burla,” lo llevaron para crucificarlo. (Mateo 27:27–31, NTV)

Todo eso fue antes de que Su cuerpo fuera clavado en la cruz.  Nosotros nunca podremos imaginar o comprender completamente la horrible tortura, la humillación degradante y el dolor insoportable que nuestro Salvador soportó por nuestro bien.  Él sufrió para que tú y yo no tuviéramos que sufrir el azote de la enfermedad en nuestros cuerpos.  ¡Por los azotes que Él soportó, nosotros estamos sanados!  ¡Aleluya!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 19 de septiembre de 2025

Gracia Fresca Para Cada Falla

 Inspiración De Gracia


¡El fiel amor del Señor nunca se acaba!  Sus misericordias jamás terminan Grande es Su fidelidad; Sus misericordias son nuevas cada mañana.  Lamentaciones 3:22-23, NTV

Amigo, cada vez que fallas, hay gracia fresca de Jesús para rescatarte.  Cada vez que cometas una equivocación, confiesa tu justicia en Jesús por fe.  Sé que en ese momento es probable que no te sientas particularmente justo, es por eso que debes decirlo por fe.

He recibido tantos testimonios de libertades y milagros de personas de todo el mundo que, incluso mientras sucumbían a sus adicciones, confesaban: “Incluso ahora mismo, yo soy la justicia de Dios en Cristo” y finalmente encontraron la libertad de sus ataduras.  Incluyendo adicciones a fumar, al alcohol o a la pornografía.

Michael, un hermano de Australia, compartió felizmente: “Acabo de dejar de fumar siguiendo lo que usted enseña en sus libros y DVDs (acerca de ser consciente de mi justicia en Cristo y confesarla), cada vez que tenía la tentación de fumar.  También fui liberado de veinte años de abuso de drogas y alcohol, y estoy libre de pensamientos paranoicos.  Yo no podía renunciar a ellos por mis propios esfuerzos, pero a través de Cristo lo he hecho.”

Cuanto más confesaban estas personas y se veían a sí mismas como justas en Jesús, incluso en medio de sus fallas, más llegaron a ver su verdadera identidad en Cristo.  Las hojas secas empezaron a caer y ellas llegaron al lugar en donde no tenían ganas de fumar otro cigarrillo, de beber otra gota de alcohol o de visitar otro sitio web pornográfico.  Nuevas hojas, nuevas flores y nuevos frutos surgieron en sus vidas de manera inconsciente y sin esfuerzo.  La gracia puso fin a la esterilidad y el tormento del invierno, y marcó el comienzo de la primavera perpetua para ellos.

Amado, si tú estás lidiando con algo en este momento, deja de luchar y comienza a recibir.  Comienza a recibir la abundancia del favor inmerecido del Señor.  Comienza a recibir el regalo gratuito de Su justicia.  Comienza a recibir el poder limpiador de Su perdón.  No hay nada que puedas hacer más que absorberlo todo y permitir que Su poder de resurrección eche fuera todos los síntomas de muerte y decadencia en tus circunstancias y en tu vida.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince 

jueves, 18 de septiembre de 2025

Reunidos Bajo Sus Alas

 Inspiración De Gracia


“¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son envidados!  ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!  He aquí, vuestra casa se os deja desierta.”  Lucas 13:34-35

Hay una hermosa imagen escondida en el versículo 4 del Salmo 91.  Es la imagen de una mamá gallina protegiendo a sus polluelos.  Las escrituras anteriores registran cómo el Señor Jesús miró a Jerusalén y se lamentó por ella.  Más tarde, Jesús lloró sobre Jerusalén, diciendo: “Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes.  Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación.” (Lucas 19:43–44)  La palabra griega para “lloró” en el versículo 41 es klaio, y significa estar tan afectado emocionalmente como para sollozar y gemir en voz alta.

¿Puedes ver las tiernas misericordias del Señor hacia Israel mientras derramaba muchas lágrimas por ella?  Él deseaba poder reunir a Israel bajo Sus plumas como una gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas, pero el Señor no pudo imponerles Su protección porque ellos lo rechazaron.  Yo creo que mientras nuestro Señor lloraba, Él previó no solo el asedio romano de Jerusalén, cuando el templo fue incendiado y muchos de los judíos fueron asesinados o vendidos como esclavos, sino que también previó los horrores del Holocausto.

Note que el Señor dijo: “¡Y no quisiste!”  Esto nos dice claramente que el Señor no nos impondrá Su protección si nosotros no estamos dispuestos a refugiarnos bajo Sus alas.

Amado, ¿estás dispuesto a que el Señor Jesús te proteja a ti y a tu familia hoy?  Entonces díselo a Él.  Nunca demos por sentada la protección de nuestro Señor.  En cambio, tomemos tiempo todos los días para hacerle saber que estamos poniendo nuestra confianza en Él para que nos cubra y nos proteja.

¿Quieres saber lo qué pasa cuando haces eso?  Mira lo que Booz le dijo a Rut: “Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor,  Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.” (Rut 2:12)  ¡Wow!  Ya era un privilegio para esta moabita marginada, que estaba descalificada por la ley, encontrar refugio bajo las alas del Dios de Israel.  Pero Dios incluso la recompensó por hacerlo.

Del mismo modo, es un privilegio para nosotros poder refugiarnos bajo Sus alas.  Sin embargo, cuando le decimos al Señor que lo necesitamos y queremos Su refugio, Él nos da una recompensa completa por confiar en Él y estar bajo Sus alas.  ¡Qué Dios tan amoroso!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince