recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 30 de julio de 2026

Salvarte Es La Descripción Del Trabajo De Jesús

 Inspiración De Gracia


Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo.  Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.”  Mateo 1:20-21

El nombre “Jesús” es Yeshua en hebreo, el cual es una abreviatura de Yahweh, el nombre de Dios en hebreo.  ¡Así que el nombre “Jesús” significa literalmente Yahweh es nuestro Salvador” o “El Señor es nuestro Salvador”!  ¡Que hermoso nombre!

Cada vez que dices el nombre de Jesús, el nombre que está por encima de cualquier otro nombre, tú estás llamando a Dios Mismo para que te salve.  ¡Salvarte es la descripción del trabajo de Jesús!

Cualquiera que sea la dificultad o la circunstancia, cualquiera que sea la crisis en la que te encuentras —física, financiera o emocionalmente— tú puedes invocar el nombre de Jesús y el mismo Dios Todopoderoso te salvará.

Amigo, puedes tomarte un tiempo para conocer los nombres de Dios, los cuales Él reveló bajo el antiguo pacto, como Elohim, El Shaddai, El Elyon, Jehová-Jireh, Jehová-Rophe y Jehová-Nissi.  Tú puedes hacer un estudio completo sobre los nombres de Dios.

Yo no estoy en contra de eso, en absoluto.  Yo también enseño los nombres de Dios en mi iglesia, pero todos estos nombres no significarán nada para ti si tú no sabes que el mismo Dios Todopoderoso, Jesús, quiere salvarte primero de todos tus pecados y luego de todas tus dificultades.

Dios puede ser todopoderoso, pero si tú no estás segurode que Él está interesado en que tú tengas éxito, Su poder no significará nada para ti.  Por lo tanto, no es necesario que memorices todos los nombres de Dios del antiguo pacto.  ¡Lo que tú necesitas es una revelación completa de que Jesús, en el nuevo pacto, es tu Salvador!

¿Por qué es famoso Tiger Woods?  ¡Por el golf!  ¿Por qué es famoso David Beckham? ¡Por el fútbol!  (¡También es famoso porque promociona productos!)  ¿Por qué es famoso Jesús?  ¡Por salvarte!

¿De qué necesitas ser salvado hoy?  ¡Míralo a Él en tu situación, rescatándote, protegiéndote y proveyendo para ti!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 29 de julio de 2026

Participa Del Árbol De La Vida

 Inspiración De Gracia


Y sucedió que al sentarse a la mesa con ellos, Él tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dio.  Lucas 24:30

En Lucas 24:30–31, Cristo habiendo resucitado participó de la Santa Cena con los dos discípulosen la aldea de Emaús.  ¡Qué divino honor puso el Señor Jesús en el partimiento del pan, en esta maravillosa comunión que Él ha dado a la Iglesia!

Es por esto que en mi iglesia, nosotros tomamos la Santa Cena todas las semanas.  Eso es lo que hacía también la iglesia primitiva.  El libro de los Hechos nos dice que los discípulos “estaban reunidos para partir el pan” el“primer día de la semana” (Hechos 20:7)  ¿No deberíamos nosotros entonces enfatizar esto que nuestro Señor Jesús hizo que fuera algo central?

Sabemos que Dios hizo a Adán y Eva completos, excepto por una cosa: sus ojos espirituales no estaban abiertos.  Dios quería que sus ojos espirituales fueran abiertos por el Árbol de la Vida, pero en cambio, ellos participaron del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, y sus ojos se abrieron para ver su desnudez.  Sus ojos fueron abiertos para ver sus fracasos y defectos, su escasez y sus deficiencias, su pecado y su vergüenza.

Pero nuestro Señor Jesús estaba restaurando todo lo que se perdió en ese jardín.  Yo creo que cuando Él partió el pan para los dos discípulos, Él les estaba dejando comer del Árbol de la Vida, el árbol del que Dios había querido que el hombre comiera.  Nuestro Señor Jesús es el Árbol de la Vida y cuando nosotros participamos de Su cuerpo partido, estamos comiendo del Árbol de la Vida.

Es por eso que en el momento en que los dos discípulos tomaron el pan, les fueron abiertos los ojos y ellos reconocieron al Señor Jesús.  El apóstol Pablo también oró para que nuestros ojos fueran abiertos, para que podamos ver a Jesús, para que podamos verdaderamente tener una revelación de Su amor. (Efesios 1:17-18, 3:18-19)  Yo había estado escudriñando las Escrituras por años para averiguar más sobre el Árbol de la Vida y me emocioné mucho cuando el Señor me mostró esto.

Después de que los dos discípulos participaron del Árbol de la Vida, yo creo que algo les sucedió a sus cuerpos: ellos fueron infundidos y energizados con la vida de resurrección de Cristo.  Fue por eso que ellos pudieron levantarse en esa misma hora para caminar de regreso a Jerusalén (Lucas 24:33), cubriendo veintidós kilómetros en un día. (Lucas 24:13)  Hoy nosotros podemos regocijarnos porque esa misma vida de resurrección fluye hacia nuestros cuerpos cada vez que nosotros participamos de la Cena del Señor.

Por cierto, después de que Adán y Eva pecaron, sus corazones se volvieron fríos por el temor y ellos se escondieron cuando escucharon la voz de Dios en el jardín. (Génesis 3:10)  Pero mientras Cristo habiendo resucitado, caminaba con los dos discípulos en el camino a Emaús, sus corazones ardían de amor por Jesús(Lucas 24:32) y ellos querían permanecer más tiempo en Su presencia. (Lucas 24:29)

Nuestro Señor Jesús restauró la relación con Dios que se fracturó y se perdió cuando Adán y Eva cayeron, y hoy nosotros no tenemos por qué tenerle miedo al Señor.  Cualesquiera sean las dificultades que se nos presenten, nosotros podemos tener la confianza de que Él está de nuestro lado (Romanos 8:31) y que podemos acercarnos con toda confianza a Su trono de gracia. (Hebreos 4:16)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 28 de julio de 2026

Por Sus Heridas Tú Has Sido Sanado

 Inspiración De Gracia


Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.  Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades.  El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.  Isaías 53:4-5

Una de las enseñanzas más malvadas que he escuchado es que Dios va a castigar a quienes son Suyos con enfermedades, accidentes y tragedias.

Cuando yo era un adolescente, uno de los líderes juveniles de mi iglesia anterior estuvo involucrado en un horrible accidente que casi lo mata.  Un líder de la iglesia, nos reunió a algunos de los jóvenes para ir a visitar a ese líder de jóvenes y comenzó a lamentarse: “¿Por qué le pasó esto?  ¿Qué hizo él para que Dios lo castigara de esta manera?”

¿Puedes imaginarte cómo me sentí cuando me “di cuenta” de que Dios estaba detrás de ese accidente?  Honestamente, me asustó muchísimo pensar que Dios castigaría a un creyente usando un método tan severo.

Recuerdo haber orado: “Dios, por favor, nunca me castigues de esta manera.   Sea lo que sea, por favor, dímelo, ¿de acuerdo?  ¡Yo te escucharé, lo prometo!”  Yo no quería acercarme a Él porque le tenía miedo, temía que si cometía un error, Él no dudaría en castigarme con un accidente que podría dejarme lisiado de por vida o ¡incluso muerto!

¿Sabes que esta enseñanza errónea realmente se basa en el antiguo pacto y no en el nuevo pacto?  En Levítico 26:28, Dios les dice a aquellos que no obedecen Sus mandamientos: “Los castigaré siete veces por sus pecados.”

¿Pero sabes qué?  Tú ya no estás bajo el pacto de la ley.  ¡Tú estás bajo el pacto de la gracia!  Jesús verdaderamente cargó ya con toda tu penalización y castigo en la cruz.  LÉELO tú mismo en las Escrituras de hoy, luego VUELVE A LEERLO y VUELVE A LEERLO una vez más.

El profeta Isaías tuvo una visión profética de nuestro Señor Jesús en la cruz, soportando el castigo por nuestras transgresiones.  Él declaró que el castigo que nosotros merecíamos vino sobre Jesús para que tú y yo nunca tengamos que pasar por lo que Él soportó a nombre nuestro.  Y por los azotes que le infligieron mientras Él llevaba nuestro castigo, ¡nosotros hemos sido sanados!  ¡Aleluya!

Así que, ¿cómo puede alguien tener la audacia de decir que todavía Dios va a castigarnos con enfermedades, dolencias y accidentes hoy?  ¡Decir esto es negar la obra terminada de Jesucristo!  ¡Bajo el nuevo pacto, Dios nunca más castigará al creyente por sus pecados!

Cualquiera que sea la condición que tienes hoy, ¡ésta no vino del Señor!  Mira a Jesús en la cruz.  Míralo golpeado y azotado por ti, y recibe sanidad y plenitud de Él.  Él ha pagado el precio completo por tu sanidad.  ¡Por Sus llagas tú has sido sanado!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince