recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 19 de diciembre de 2020

¡Tú Eres El Próximo!

 Inspiración de Gracia


Porque Mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas.  (Salmos 50:10)

Supongamos que acabas de escuchar sobre alguien cuyas deudas financieras han sido milagrosamente saldadas.  O que tu amigo, eufórico, acaba de decirte que a pesar de ser un estudiante promedio en la escuela, él obtuvo una calificación de A en todas sus materias.  Quizás el domingo, escuchaste a una pareja de recién casados ​​compartir acerca de cómo ellos ganaron un viaje con todos los gastos pagados para dos personas a Hawai, o cómo una pareja que no tenía hijos ahora espera a su hijo debido a un milagro.

Cuando has visto o escuchado sobre otras personas siendo bendecidas, ¿te has preguntado cuándo será tu turno?  O te has descubierto alguna vez diciendo: “Oh, él fue bendecido con eso por lo que yo he estado orando.  Allí va mi bendición.”

Ahora bien, solo porque la economía del hombre funcione según el principio de escasez no significa que Dios opere de la misma manera.  Así que, la próxima vez que alguien sea bendecido, dite a ti mismo: “Yo no estaré desanimado.  Yo no estaré celoso.  ¡Yo soy el próximo en ser bendecido!”

Recuerda siempre que Dios no tiene que bendecir a nadie a costa tuya.  Tampoco tiene que bendecirte a ti a costa de nadie.  Nosotros no debemos estar celosos los unos de los otros.  Hay una porción que Dios te da, la cual nadie puede tocar porque tiene tu nombre en ella —“Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cielo.” (Juan 3:27)

Nuestro Dios es un Dios rico.  Él es dueño de todo el universo.  Él tiene contactos y bendiciones que tú desconoces, ¡y que están reservados solo para ti!  Hay más que suficiente para todos y con muchas sobras.  De hecho, no te será posible tomarlo todo porque cuando las bendiciones comiencen a llegar, estas vendrán en el estilo de romper redes y hundir botes.  ¡Tendrás que llamar a tus amigos en las otras barcas para que te ayuden! (Ver Lucas 5:1–7)  Ese es el tipo de bendiciones que nuestro Dios da.  ¡Así que prepárate para tus bendiciones y la abundancia desbordante!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 18 de diciembre de 2020

Mira Tu Situación A Través De Los Ojos De Dios

 Inspiración de Gracia


Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.  (Salmos 1:3)

Cuando la oscuridad cubría la faz de la tierra, Dios dijo: “Sea la luz,” y fue la luz. (Génesis 1:3)  Cuando un hombre paralítico que tenía 38 años de estar enfermo yacía indefenso junto al estanque de Betesda, Jesús dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda,” y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. (Juan 5:8–9)

Tú no dices esas palabras a menos que veas algo que otros no ven.  Dios no ve de la manera en que el hombre ve.  El hombre, sin embargo, debe ver de la manera en que Dios ve.  Nosotros debemos ver la visión del Todopoderoso.

El profeta Balaam vio la visión del Todopoderoso cuando el Espíritu de Dios vino sobre él.  Mientras él miraba desde una montaña hacia el campamento de los israelitas, se halló a sí mismo diciendo: “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob; tus moradas, oh Israel!  Como valles que se extienden, como jardines junto al río, como áloes plantados por el Señor, como cedros junto a las aguas.” (Números 24:5-6)

Balaam no habría dicho esto a menos que hubiera visto a Israel no en lo natural, sino como Dios lo veía.  En ese momento, los israelitas eran un grupo descontento, siempre murmurando y quejándose en el desierto.  Pero cuando Dios los veía, Él los miraba como jardines florecientes plantados junto al río —fructíferos y prósperos.

Amado, Dios quiere que te veas a ti mismo como Él te ve —“como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; cuya hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.”  Así que, mírate a ti mismo como un árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, dando fruto en tu tiempo.  Mírate a ti mismo como alguien que no se marchitará, cuya salud no fallará.  ¡Mira todo lo que haces, prosperando!

Ve la visión del Todopoderoso.  Esa visión siempre es una buena visión.  ¡Siempre que veas tu situación a través de los ojos de Dios, hallarás que tu situación cambiará porque cuando tú ves como Él ve, le permites a Él trabajar como el Todopoderoso en tu vida!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 17 de diciembre de 2020

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

 Inspiración de Gracia

“Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  (Juan 14:7)

Alguien me dijo una vez que solo porque le pidas algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1 Juan 5:14–15, él dijo que primero nosotros tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él escuche y nos dé lo que le pedimos.

Por supuesto, nosotros no pedimos cosas que están en contra de la voluntad o la Palabra de Dios.  Pero lo que se implica normalmente en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que tenga que ser, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre.” (Juan 14:9)  Esto significa que si tú quieres saber cuál es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, mira a Jesús en las historias del Evangelio.

Entonces, si tu hijo está enfermo, ¿será la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y mira cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer sirofenicia que estaba poseída por un demonio (ver Marcos 7:24-30), la hija de Jairo que estaba muerta (ver Marcos 5:22-24, 35–43), y el hijo único de la viuda de Naín, que había muerto y estaba a punto de ser enterrado. (Ver Lucas 7:12–15)  Jesús echó fuera al demonio.  Él los resucitó de la muerte.  ¡Él sanó a todos!

Amado, no digas: “Nosotros no podemos saber cuál es la voluntad de Dios.  Él algunas veces sana y algunas veces no.  Él puede bendecirnos, pero también puede quitarnos nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca enfermó a nadie.  Él nunca hizo pobre a nadie.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho, con 12 canastas llenas de sobras. (Ver Mateo 14:20)  Él dio a los pescadores tal cantidad de pescado que les rompía las redes y hundía su barca. (Ver Lucas 5:6–7)

Amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a la gente.  Este Jesús es el mismo ayer y hoy y por los siglos. (Ver Hebreos 13: 8)  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padres; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes conocer la voluntad de Dios para ti.  Tú puedes ver lo que Él hará por ti cuando tú conozcas al Jesús de la Biblia y lo que Él hizo.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince