recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 3 de marzo de 2022

Mira Lo Que Dios Ve

Inspiración De Gracia


Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente.  Romanos 12:2

Aprender a ver lo que Dios ve es una clave poderosa para creer correctamente.  Esto implica reemplazar tus creencias erróneas con creencias correctas basadas en la Palabra de Dios.

Cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no solo vio la mano seca, Él vio que allí había gracia más que suficiente para que esa mano fuera sanada por completo.  Jesús le dijo al hombre: “¡Extiende tu mano!”  El hombre hizo lo que se le dijo, y su mano quedó completamente restaurada y sana como la otra mano. (Marcos 3:1–5)

Ahora, tú no le dices “extiende tu mano” a alguien cuya mano está obviamente marchita y discapacitada, a menos que veas de otra manera.  Jesús ve de manera diferente a ti y a mí.

Es por eso que necesitamos volver a la Palabra de Dios y aprender a ver lo que Él ve.  Cuando Jesús ve una enfermedad, una carencia o a alguien atrapado en temor, culpa, adicciones y pecado, Él no solo ve el problema.  Él ve la sanidad, la gracia y el poder de Dios sobreabundando en esa área de debilidad.

Tú también puedes cambiar lo que crees viendo más allá de lo que tus ojos naturales ven.  Presiona para ver lo que Dios ve.  En tu área de carencia, lucha o dificultad, mira Su gracia sobreabundante alrededor de tu situación actual.

Jesús te dice hoy: “Te basta mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2 Cor. 12:9)  Entrega todas tus debilidades, fallas y equivocaciones al Señor Jesús y mira cómo Él transforma tus debilidades en fortalezas.

Lo que tú crees es poderoso, así que, ¿te estás dejando llevar por lo que ves o por lo que Dios ve?

Es posible que no puedas evitar que por tu mente pasen pensamientos negativos o que emociones dañinas como el miedo se apoderen de tu corazón, pero tú definitivamente puedes anclar tus pensamientos y emociones en la inamovible Palabra de Dios.  Tú puedes ciertamente asegurarte de que crees correctamente con respecto a lo que Dios dice acerca de ti en Su Palabra, la cual contiene Sus preciosas promesas para ti.

Cuanto más aprendas y creas correctamente acerca de Su amor y lo que Su Palabra dice acerca de tu situación y tu vida, más se alinearán tus pensamientos con Sus pensamientos sobre ti.  Comenzarás a desarrollar pensamientos de paz y no de mal, pensamientos de esperanza y de un futuro brillante. (Jer. 29:11)  ¡Y tú serás transformado!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 2 de marzo de 2022

Sentados Con Cristo

 Inspiración De Gracia


El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Salmos 91:1

Hay muchas fuentes infundiendo terror en cualquier lugar a donde veas hoy —las noticias, los periódicos, las redes sociales y, desafortunadamente, también los medios cristianos.  Sin embargo, es vital que nosotros no permitamos que el temor se apodere de nuestros corazones.

Como creyentes, nosotros no tenemos por qué alimentarnos del temor.  Si tu mente está enredada en nudos de ansiedad, tal vez sea hora de que examines tu dieta mental.

¿En qué has estado meditando, consciente o inconscientemente?  ¿Estás ingiriendo y creyendo todo lo que ves en las noticias, o estás viviendo de acuerdo con lo que el Señor Jesús compró para ti en el Calvario?

Para ayudarte a comprender el sentir del corazón de Dios por ti con respecto al temor y tu caminar en Su protección, quiero compartir contigo una clave poderosa del versículo de hoy, que es el primer versículo del Salmo 91, la Oración de Protección.  La palabra hebrea para “habita” es yashab, que significa “sentarse, permanecer o establecerse”.

Observa que la primer cosa que Dios quiere que tú hagas para disfrutar de Su protección es descansar.  Su protección, paz, amor y otras bendiciones fluyen en tu vida cuando tú estás en un lugar de descanso.

Detengámonos en la palabra habita solo un poco más.  Meditemos sobre lo que significa descansar o “sentarse”.  La Biblia dice que nosotros estamos sentados con Cristo a la diestra de Dios. (Efesios 2:6, Hebreos 1:3)  La palabra “sentados” es hermosa —significa que ya no estás de pie y trabajando.

Bajo el antiguo pacto, el sacerdote tenía que ofrecer el sacrificio de la mañana a las 9 A.M. y luego permanecer de pie durante seis horas hasta después del sacrificio de la tarde a las 3 P.M.  Nuestro Señor Jesús fue crucificado a las 9 A.M. y estuvo colgado en la cruz durante seis horas hasta que murió a las 3 P.M., cumpliendo así el carácter de ambos sacrificios, el de la mañana y el de la tarde. (Heb. 10:11-12)

Debido a que Jesús se convirtió en el sacrificio final, el trabajo del sacerdote está terminado y él ya no tiene que permanecer de pie.  Debido a que nuestro Señor clamó: “¡Consumado es!” en el Calvario (Juan 19:30), hoy nosotros estamos sentados en Cristo.  Nosotros podemos habitar al abrigo del Altísimo, en Su lugar secreto —un lugar de paz, seguridad y protección— ¡y podemos vivir sin temor porque la sangre de nuestro Señor Jesús ha pagado por cada bendición de protección en el Salmo 91!

Hoy, ya sea que estés lidiando con una situación financiera difícil, un trastorno del sueño o plagado de pensamientos depresivos o incluso suicidas, mi deseo para ti es que descubras a un Dios que te ama y cuyas fuertes manos protectoras están sobre tu vida entera y sobre todas las áreas que te afectan.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 1 de marzo de 2022

Nuestro Fundamento Inquebrantable

 Inspiración De Gracia


Y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa, todavía estáis en vuestros pecados… Más ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.  1 Corintios 15:17, 20-22

¡El apóstol Pablo proclama que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos en la escritura de hoy!  Y debido a que Él ha resucitado, tú ya no estás más en tus pecados.  La resurrección de Jesús es la prueba viviente de que todos tus pecados han sido total y completamente perdonados.

Nuestro perdón no depende de nosotros ni de lo que hayamos hecho o no, de modo que nadie puede jactarse de haber ganado su perdón por sus propios esfuerzos.  “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe”. (Efesios 2:8–9)

Por medio de la fe en la obra terminada de Jesús en la cruz, nosotros hemos recibido el regalo de la salvación.  Cuando algo es un regalo, esto significa que tú no puedes trabajar por ello, ganarlo, ni merecerlo.  El dador extiende un regalo sobre el destinatario, y Jesús dio Su propia vida para rescatar la tuya.

Pero Pastor Prince, yo no merezco el perdón.

Tienes toda la razón.  Nosotros merecíamos el castigo por todos los pecados que hemos cometido y que cometeremos durante nuestra vida.  Merecíamos la muerte, pero Jesús tomó esa muerte por nosotros y nos dio vida eterna.  Él tomó lo que nosotros merecíamos y nos dio lo que no merecemos.  Es por eso que somos salvos por gracia —Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos— por medio de la fe

Ahora, recuerda esto siempre: ¿Cómo fuiste salvado?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fueron perdonados todos tus pecados?  Por gracia por medio de la fe.  ¿Cómo fuiste hecho justo?  Por gracia por medio de la fe.  Este es tu fundamento inquebrantable, construido sobre la obra terminada de Jesucristo.

No permitas que ninguna enseñanza disminuya la cruz de Jesús en tu vida y haga de la salvación, el perdón y la justificación cosas por las que tienes que trabajar a fin de mantenerlas y conservarlas.  Tú recibiste salvación, perdón y justificación por gracia por medio de la fe en la obra terminada de Jesús y estos están asegurados por Su obediencia al Padre en la cruz:

“Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres.  Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.”

—Romanos 5:18–19

La justicia no se trata de hacer correctamente.  La justicia se trata de creer correctamente.  Tú eres hecho justo a los ojos de Dios cuando crees o pones tu fe en Cristo y Su sacrificio por ti.  Es a través de la obediencia de Jesús que nosotros hemos sido hechos justos y justificados de todos nuestros pecados.  La justificación es nuestro Señor Jesús quitando toda la culpa y castigo del pecado, y proclamando que hemos sido hechos justos por Su sangre derramada.

Amado, cuando seas golpeado por la voz de la acusación y la condenación a causa de tus faltas, cree y aprende a declarar que tú eres salvado, perdonado y hecho justo (justificado) por gracia por medio de la fe en Cristo.  Verás Su favor, sabiduría, poder y todos los beneficios de Su obra terminada liberados en tu situación, para cambiarla por completo, para Su gloria.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince