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martes, 25 de octubre de 2022

El Corazón De Dios Revelado

Inspiración De Gracia


“El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre.”  Juan 14:9

¿Cómo sabes que es la voluntad de Dios sanarte?  Solo mira lo que hizo Jesús durante Su ministerio terrenal.  Cuando vemos a Jesús, vemos el sentir del corazón de nuestro Padre celestial hacia nosotros, porque Jesús dijo que todo el que lo ha visto a Él, ha visto al Padre.

A lo largo de los Evangelios, ¿qué es lo que vemos que Jesús hace incansablemente?

Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.  Y se extendió Su fama por toda Siria; y traían a Él todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y Él los sanaba.  —Mateo 4:23–24

Y vinieron a Él grandes multitudes trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos y los pusieron a Sus pies y Él los sanó.  —Mateo 15:30

Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él; y poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.  —Lucas 4:40

Una y otra vez, la Biblia registra cómo nuestro Señor Jesús “anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo.” (Hechos 10:38)  Él hizo que los cojos caminaran y los ciegos vieran.  Él destapó oídos sordos.   Él limpió a las personas con lepra.  Él incluso resucitó a los muertos.

Y ¿sabes lo que nuestro Señor Jesús dijo, en relación a todo lo que Él hizo?  Él dijo: “Las palabras que Yo os digo, no las hablo por mi propia iniciativa o autoridad, sino que el Padre, que permanece continuamente en Mí, hace Sus obras [Sus milagros y actos de poder que atestiguan].” (Juan 14:10 AMP)

Jesús dijo que fue el Padre quien obró (a través de Él)  maravillosos milagros de sanidad dondequiera que Él iba.  ¿Puedes ver que es verdaderamente el deseo de tu Padre celestial que tú seas completamente sanado de todas las enfermedades?

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 24 de octubre de 2022

La Adoración Trae Transformación Verdadera

Inspiración De Gracia


“Ella ha hecho lo que ha podido; se ha anticipado a ungir Mi cuerpo para la sepultura. Y en verdad o digo: Dondequiera que el evangelio se predique en el mundo entero, también se hablará de lo que esta ha hecho, para memoria suya”.  Marcos 14:8-9

Cuando se trata del valor que nosotros le damos a Jesús, permíteme compartir contigo algo poderoso que te hará crecer en tu relación con el Señor y traerá una transformación duradera en tu vida.

En el Antiguo Testamento, el holocausto venía en tres tamaños —literalmente, grande, mediano y pequeño. (Levítico 1:1-17)  Los ricos traerían un novillo caro; los de ingresos medios, un cordero; y los pobres, un par de palomas o tórtolas fáciles de conseguir.

Ahora, aunque las ofrendas eran diferentes en tamaño, en términos de valor para Dios, todas eran iguales y aceptables para Él, porque todas le recordaban el sacrificio final y perfecto de Su amado Hijo.  Así que, ya fuera un novillo, un cordero o un par de tórtolas, todos eran aceptados y asesinados, y su sangre era derramada para expiar los pecados de los oferentes.

¿Cuál es el significado de saber todo esto?  Los tres sacrificios de animales son en realidad tipologías de nuestra apreciación de Jesús y Su obra terminada.  Por ejemplo, muchos creyentes tienen una revelación de Jesús del tamaño de un cordero.  Ellos saben que Jesús es el Cordero de Dios que lavó sus pecados pasados ​​con Su sangre.

Luego, hay algunos cristianos que solo tienen una revelación de Jesús del tamaño de una tórtola.  Ellos lo ven como el Hijo de Dios que descendió del cielo para morir por los pecados de la humanidad.

Y finalmente hay creyentes que tienen una revelación del tamaño de un novillo acerca de Jesús y Su sangre purificadora.  Como el novillo era el más caro de los tres sacrificios, estos creyentes son espiritualmente ricos porque tienen una grande y profunda revelación de Jesús, de Su sangre, y de cómo los ha limpiado de todos sus pecados.

De la misma manera que los tres sacrificios eran aceptables para el Señor, nosotros, como creyentes, somos todos aceptados ante Sus ojos, sin importar cuál sea nuestra revelación y cómo valoramos a Jesús.  Pero Dios quiere que tú crezcas de tener una revelación de Su Hijo del tamaño de una paloma, a tener un aprecio por Él del tamaño de un novillo.

¿Por qué es esto tan importante?  Porque todo empieza de adentro hacia afuera.  Esa riqueza espiritual interna se traducirá en beneficios externos de paz, estabilidad, gozo, provisión y victoria.  En aquel entonces, cuanto más rico se era, mayor era el tamaño de la ofrenda.  Hoy, cuanto mayor sea tu revelación de Jesús, ¡más riqueza espiritual tendrás!

Amigo, cuando tú estimas a Jesús, cuando lo adoras y te rindes a Él, esto trae una transformación duradera no solo para tu vida.  Como hemos visto con María en las Escrituras de hoy, esto también tiene un efecto para las generaciones venideras.

María derramó y le dio lo mejor de ella al Señor, y Jesús dijo que ella ungió Su cuerpo para la sepultura.  Con Sus palabras, Jesús la envolvió para siempre en el dulce incienso de Su alabanza para ella.

Hoy nosotros seguimos hablando y honrando lo que María hizo por nuestro Señor hace dos mil años.  ¡Habla de tus buenas obras que tienen un efecto en las generaciones venideras!

El tiempo que dediques a estudiar a la persona de Jesús y a adorarle regresará a ti.  Tú experimentarás una calidad de vida superior a tu imaginación más salvaje, cuando el Señor Jesús esté en el centro de todo.  ¡Y es por eso que la revolución de la gracia se trata de tener un corazón para Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 23 de octubre de 2022

Conoce Tus Derechos Del Pacto En Cristo

Inspiración De Gracia


Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.  Oseas 4:6

No puedo enfatizar lo suficiente cuán vitalmente importante es para un creyente saber hoy que él/ella está bajo el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios y que ya no está bajo la ley.  Muchos creyentes buenos, bien intencionados y sinceros son derrotados hoy en día por su falta de conocimiento del nuevo pacto y todos los beneficios que Jesús compró para ellos en la cruz.

“Pero Pastor Prince, nosotros no deberíamos buscar los beneficios cuando creemos en Jesús.”

Me alegro que hayas mencionado este punto.  Veamos lo que piensa el salmista al respecto: “Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de Sus beneficios. Él es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades; el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión; el que colma de bienes tus años, para que tu juventud se renueve como el águila.”

Amado, este es el corazón de Dios.  ¡Él quiere que tú recuerdes todos los beneficios que Jesús compró para ti con Su sangre!  Es Su deseo verte disfrutando de cada uno de Sus beneficios, de cada una de Sus bendiciones y de cada uno de los favores de Él en el nuevo pacto de Su gracia.

El perdón de los pecados es tuyo.  La salud es tuya.  La protección divina es tuya.  El favor es tuyo.  ¡Las cosas buenas y la renovación de la juventud son tuyas!

Todos estos son preciosos regalos del Señor para ti, y le produce un gozo indescriptible el verte disfrutando de estos regalos y triunfando en la vida.  Pero es la falta de conocimiento sobre lo que Jesús logró en la cruz, lo que ha robado a muchos creyentes el disfrutar de estos buenos regalos y beneficios.

Esto me recuerda una historia que leí sobre un hombre que visitó a una anciana pobre que se estaba muriendo.  Mientras él se sentaba junto a su cama en la pequeña habitación de esa casa en ruinas, un único marco que colgaba de la pared llamó su atención.

En lugar de una imagen, el marco contenía un pedazo de papel amarillento con algo escrito en él.  Él le preguntó a la señora sobre ese papel y ella respondió: “Bueno, yo no sé leer, así que no sé lo que dice.  Pero hace mucho tiempo, yo solía trabajar para un hombre muy rico que no tenía familia.  Justo antes de morir, él me dio este pedazo de papel y lo he guardado en memoria de él durante los últimos 40 o 50 años.”

El hombre echó un vistazo más de cerca al contenido enmarcado, vaciló por un momento y luego dijo: “¿Sabes que esto es la voluntad y el testamento de ese hombre?  ¡Te nombra como la única beneficiaria de toda su riqueza y propiedades!”

Durante cerca de 50 años, esa señora había vivido en extrema pobreza, trabajando día y noche para ganar escasamente un sustento para sí misma.  Durante todo este tiempo, ella era la propietaria de una extensa finca y una riqueza envidiable.  Sin embargo, su propia ignorancia le había robado por completo una vida de riqueza y lujo que podía haber disfrutado.

Es una historia triste, pero lo que es aún más triste es que esta tragedia sucede todos los días en la vida de los creyentes que no se dan cuenta de la herencia que Jesús les dejó cuando entregó Su vida en la cruz.

Lo que necesitamos hoy no son más leyes para gobernar a los creyentes.  ¡Lo que necesitamos es una mayor revelación y aprecio por Jesús y por todo lo que Él ha hecho por nosotros!  En Oseas 4:6, Dios se lamenta: “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.”

No seamos contados entre estas personas.  En cambio, seamos personas llenas del conocimiento de Jesús, Su persona, Su amor y Su obra terminada.

No permitas que tu ignorancia te robe más.  ¡Descubre hoy todo sobre tus derechos del pacto en Cristo!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince