recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 3 de octubre de 2023

Cómo Comes Es Importante

Inspiración De Gracia


“Y comerán la carne esa misma noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.  No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.”  Éxodo 12:8-9

No te limites a hojear el libro de Éxodo y verlo solo como un registro histórico antiguo.  Me encantan los pequeños detalles que el Espíritu Santo registró y creo que cuando tú te tomes el tiempo para estudiar las Escrituras, los ojos de tu entendimiento serán abiertos y vas a ver revelaciones de Jesús que nunca antes habías visto, y experimentarás sanidad y liberación.  Me encanta ver a Jesús en la Pascua.

Por ejemplo, mira las instrucciones de Dios en los versículos anteriores sobre cómo los israelitas debían comer el cordero pascual.  Se les dijo que no comieran el cordero pascual crudo.  ¿Cómo se aplica esto a nosotros?

Cuando nosotros participamos de la Santa Cena, no debemos concentrarnos en la vida de nuestro Señor Jesús en la forma cruda antes de que Él fuera “quemado” por el fuego del juicio de Dios en la cruz.  Nosotros no deberíamos verlo a Él como un bebé en un pesebre o como Él está registrado en los Evangelios antes de la cruz.

Sí, Él es un gran maestro y líder.  Sí, Él es Dios encarnado.  Él es Emmanuel, Dios con nosotros.  Y sí, Él vivió una vida perfecta, pero no fue Su vida perfecta la que nos salvó.  Fue Su sacrificio y muerte en la cruz.

En otras palabras, nosotros necesitamos verlo “asado al fuego”.  Eso es en lo que debemos meditar cuando participamos de la Santa Cena.

A los hijos de Israel también se les dijo que no comieran el cordero “hervido en agua”.  Yo creo que esto significa que nosotros no debemos diluir o desinfectar lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

Debido a los azotes y las palizas que Él sufrió antes de ser llevado al Calvario, la apariencia de nuestro Señor, Su rostro, fue irreconocible en la cruz.  Su apariencia se estropeó más que la de cualquier hombre. (Isaías 52:14)  Siempre que participes de la Santa Cena, imagina a Jesús en la cruz y recuerda cómo Él sufrió por tu perdón y sanidad.

Dios también les dijo a los hijos de Israel que comieran el cordero “asado al fuego”.  Esa es una imagen de Dios desatando el fuego de Su juicio sobre Cristo.

El pecado tenía que ser castigado, y mientras Jesús colgaba de la cruz, Él dijo: “¡Tengo sed!” (Juan 19:28) porque el fuego de la santa venganza de Dios y Su justa indignación contra nuestros pecados cayó sobre Él.  Él se sometió al juicio de Dios, para que tú y yo nunca estemos bajo el juicio de Dios. (Romanos 5: 9-11, NTV)

Debido a que nuestros pecados han sido castigados en el cuerpo de nuestro sustituto, sería injusto que Dios castigara los mismos pecados dos veces.  Hoy la santidad de Dios y la justicia de Dios están de nuestro lado, exigiendo nuestra justificación, exigiendo nuestro perdón, exigiendo nuestra sanidad y exigiendo nuestra liberación.

La próxima vez que participes de la Santa Cena y sostengas el pan en tu mano, mira Su cuerpo quemado y herido por tus pecados y tus enfermedades en la cruz, y comienza a caminar en los beneficios completos de todo lo que Él consiguió para ti en la cruz.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 2 de octubre de 2023

¿Estás Tratando De Arreglarte?

Inspiración De Gracia


“No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento.”  Mateo 5:17, NVI

Yo nunca podré enfatizar esto lo suficiente: El cristianismo se trata de tener una relación con un Dios amoroso.  Amigo, es cuando tú recibes la revelación del deseo de Dios de tener una relación personal amorosa contigo, y cómo Jesús ha asegurado para siempre esta relación, que comienza a suceder en ti una transformación verdadera desde tu interior hacia afuera.

Escucha cómo esta revelación guió a Jarvis, de cincuenta años, cuya vida personal era una lucha diaria, a su gran liberación:

He ido a la iglesia desde que tengo uso de razón.  Manejé el sonido en la iglesia durante nueve años, pinté, limpié, doné tiempo e hice todo lo que pude.  Di mi 10 por ciento y más.  También canté alabanzas, leí libros y hablé en lenguas.  Hice todo esto y sin embargo, me sentía miserable.  Vivía en escasez, no tenía confianza y no tenía una relación con Jesús.  Siempre me preguntaba, ¿qué está mal conmigo?

Mis amigos en la iglesia también eran como yo y todos actuábamos como si la vida fuera maravillosa, cuando, de hecho, era todo lo contrario.  Al final, yo estaba agotado mental y físicamente con todas las cosas relacionadas con Dios.  Leí numerosos libros sobre cómo ARREGLARME.  Oraba y pedía a otras personas oraran por mí, ¡pero nada cambió!  Pensaba que yo tenía un problema e incluso me preguntaba si tenía un problema mental.  Me sentía como el peor esposo y padre a pesar de que amo a mi esposa y tengo a los dos mejores hijos del mundo.

Un día, justo antes de acostarme, descubrí su programa de televisión.  Solo vi tres minutos de predicación antes de que terminara la transmisión, pero escuché lo suficiente como para querer saber más.  Tomé mi tableta electrónica y escribí “Joseph Prince”.  Descargué una vista previa gratuita de uno de sus libros, leí un capítulo y compré el libro.

Leí tres capítulos esa noche y fui LIBERADO antes de irme a la cama.  Yo nunca había experimentado nada así en toda mi vida.  “La ley fue cumplida por Cristo...”  ¡Oh Señor, GLORIA A DIOS!  Qué bendición ha sido este libro.

Mi vida cambió para siempre.  Yo volví a leer la Palabra, a adorar con CDs y a orar en el Espíritu.  Estoy enamorado de Jesús, estoy ENCENDIDO y no soy un farsante tratando de impresionar a otros.  Tengo una relación íntima con Jesús que no sabía que fuera posible y esa ha sido la mayor bendición de todas.  ¡Sé que mi vida nunca volverá a ser la misma!

Oro para que descubras, como lo hizo Jarvis, que la respuesta a tus luchas no está en que tú trates de arreglarte.  Si sigues en esta ruta, nunca verás el final del camino.

La verdad es que, debido al sacrificio perfecto de Jesús, nada de lo que tú hayas o no hayas hecho puede secuestrar o descarrilar la relación amorosa que Dios quiere que tú tengas con Él.  Deja que esta verdad entre profundamente en tu corazón y comienza a disfrutar de una relación con tu Padre celestial en la que puedas recibir libremente Su amor y Su gracia para ti.

Todos tus temores, confusiones y luchas para recibir algo de Él llegarán a su fin.  Tú no tendrás problemas para amarlo.  En cambio, tu corazón se llenará de amor por Él y, como Jarvis, ¡tú sabrás y verás cómo tu vida nunca volverá a ser la misma!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 1 de octubre de 2023

Cómo Ser Guardado En Perfecta Paz

Inspiración De Gracia


Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía.  Isaías 26:3

Tú necesitas la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia que sea errónea.  Por eso es tan importante entrar en Su Palabra y tomarte el tiempo para meditar en los versículos que revelan el firme e inquebrantable amor de Dios por ti.

Por ejemplo, si notas que tu mente se va a la deriva en pensamientos ansiosos acerca de las más pequeñas cosas, te animo a que memorices y cites las Escrituras de hoy: “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía.” (Isaías 26:3)

Siempre que me siento estresado o preocupado por algo, yo me alejo del ajetreo y el bullicio de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi auto suena música ungida suave, yo me alimento de Su Palabra y la hablo, permitiendo que esta penetre en mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Al de firme propósito guardarás en perfecta paz.”

Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mi mente en Ti.  Yo no necesito pensar en qué hacer con este problema.  Mientras yo confío en Ti y guardo mi mente en Ti, Tú me dirigirás y me guiarás.  Mi confianza no está en mi propia fuerza, sino en Ti y solo en Ti, Jesús.”

¿Qué estoy haciendo con esto?  En lugar de permitir que el estrés y la preocupación me atrapen, yo entreno mi corazón para que vea como Dios ve mis problemas.

Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y guardo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba se vuelve diminuto e intrascendente ante la presencia del Dios Todopoderoso.

¿Estás enfrentando hoy a una circunstancia insuperable?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus caminos.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince