recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Nunca Solo, Siempre Cuidado

Inspiración de Gracia


Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.  (1 Pedro 5:7)

No importa qué tan unida sea nuestra familia o cuántos amigos cercanos tengamos.  Cuando pasamos por un momento difícil o una prueba, muchas veces, nos sentimos completamente solos y sentimos que realmente a nadie le importa o entiende.

Marta conocía ese sentimiento.  En una ocasión ella le reclamó a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola?” (Lucas 10:40)  Los discípulos de Jesús también sabían lo que era sentirse pequeño, solo y en problemas.  Ellos reclamaron: “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?” cuando estaban siendo arrastrados por una terrible tormenta. (Marcos 4:38)

Hoy, quizás el reclamo de tu corazón sea también: “Señor, ¿no te importa que me quede solo... que me esté hundiendo... que me esté muriendo?”

Amigo, al Señor si le importa y Él tiene cuidado de ti.  Él te ama tanto que quiere que tú pongas todas tus preocupaciones sobre Él —no solo algunas, sino todas tus preocupaciones.  Él quiere tanto tus preocupaciones grandes como las pequeñas.  No hay nada demasiado pequeño o demasiado grande para Él.  Si es algo que causa ansiedad en tu corazón, Él quiere que lo eches sobre Él.

Cuando el apóstol Pedro escribió “echando toda vuestra ansiedad sobre Él,” él estaba hablando del acto continuo de echar todas tus preocupaciones sobre el Señor.  Al llegar una preocupación, Dios quiere que la eches sobre Él.  Ese es el estilo de vida que Él quiere que adoptes.  ¿Por qué?  El versículo nos dice la razón —“porque Él tiene cuidado de vosotros.”  Tú estás echando todas tus preocupaciones sobre Aquel que te ama, y que dejó el cielo para venir y morir por ti.  Así es a quien tú le estás echando tus preocupaciones.  No se trata de una persona cualquiera, ¡es Aquel que dio Su vida por ti!

Cuando estás pasando por un momento difícil, Dios quiere que creas que tú nunca estás solo porque Él Mismo ha dicho que nunca te dejará ni te desamparará. (Ver Hebreos 13:5)  Siendo tú el objeto de Su cuidado, Él cuidará de ti por el resto de tu vida.  ¡Tú nunca estás solo y siempre estás siendo cuidado!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 15 de diciembre de 2020

Practicando La Presencia De Dios

 Inspiración de Gracia

“… y le pondrán por nombre Emmanuel,” que traducido significa: “Dios con nosotros.”  (Mateo 1:23)

Dios te ha prometido Su presencia constante (ver Hebreos 13:5), pero ¿estás consciente tú de Su presencia todos los días?  Cuando estás consciente de Su presencia todos los días, experimentas una paz que te da descanso, un gozo inexpresable en tu espíritu y un poder que nada en este mundo puede ofrecer.  De hecho, tú comienzas a ser pacífico y poderoso como Jesús.  Hablas y te comportas como Él.  Esto es porque tú no puedes estar en la presencia de Dios sin que Su belleza, Su amor, Su paz, Su poder y Su gloria se te peguen.

Pero, ¿cómo practicar el ser consciente de la presencia de Dios?

Comienza por ver a Dios contigo en todo lo que hagas y donde quiera que estés.  Por ejemplo, en tu reunión de trabajo, mientras deliberan sobre los temas, mira al Señor allí contigo en la sala de juntas, guiándote en tus pensamientos.  Y puedes estar seguro de que Su presencia te traerá claridad a tus pensamientos y sabiduría.  Te hallarás fluyendo con grandes ideas sólidas.

Si vas a una entrevista, mira al Señor allí contigo en el salón de la entrevista, poniendo respuestas en tu boca.  Tu nerviosismo se desvanecerá cuando veas que Su favor en ti provoca sonrisas y asentimientos de aprobación de los entrevistadores.

Quizás estás yendo para ser operado.  Bueno, mira al Señor contigo en el quirófano, dirigiendo las manos de los cirujanos.  Tus preocupaciones se disiparán porque nada puede salir mal en la presencia del Señor.

Si estás en medio de una discusión, mira al Señor de pie junto a ti, escuchándote.  Tus palabras cambiarán y tu lenguaje corporal se volverá más reconciliador a medida que lo veas a Él ahí mismo contigo extendiéndote Su gracia.  Habrá una moderación que no nace de tu fuerza de voluntad, sino que surge de manera sobrenatural cuando tú sabes que Aquel que te ama y vela por ti está contigo.

Amado, cuando tú te vuelves consciente de la presencia de Dios en tu vida, las preocupaciones y los temores ya no tienen lugar en tu mente.  ¡Tú puedes verlo a Él maximizando tu alegría y diversión, y prosperándote en lo que dices y haces!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 14 de diciembre de 2020

¡Tú Tienes Un Pariente Redentor Fuerte!

 Inspiración de Gracia


Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es Su nombre; defenderá su causa con energía...  (Jeremías 50:34)

Rut, una viuda joven, pobre y sin hijos en el Antiguo Testamento, estaba acostada los pies de Booz, su potencial pariente redentor. (Ver Rut 3:7)  Como pariente rico y cercano de sus suegros, Booz tenía el poder para redimirla de su difícil situación.

Rut estaba simplemente obedeciendo a Noemí, su suegra, quien le había dicho que fuera y se acostara a los pies de Booz.  En la costumbre judía de aquellos días, esta era una postura que decía: “Por favor, redímeme porque eres un pariente cercano.”  Nota la respuesta de Booz para Rut: “Ahora  hija mía, no temas.  Haré por ti todo lo que me pidas…” (Rut 3:11)

Amado, Booz es una imagen de Jesús, quien es nuestro pariente redentor.  Él es nuestro pariente, habiendo nacido en este mundo como uno como nosotros.  Y Él es nuestro Redentor porque nos redimió a un gran precio cuando derramó Su sangre por nosotros en la cruz.

Como tu Redentor, Jesús no solo desea restituirte todo lo que has perdido, sino que también tiene el poder para hacerlo.  Es por eso que tú puedes acercarte a Él y decirle: “Yo lo arruiné y ahora mi familia está sufriendo.  Mis finanzas se están agotando rápidamente.  Pero yo vengo a Ti, mi pariente redentor…” Y hallarás que Él te redimirá porque tu Redentor es fuerte.  El Señor de los ejércitos es Su nombre.  ¡Él defenderá tu causa con energía, haciendo que de tu situación solo resulten bendiciones de sabiduría, liberación, restauración, provisión y libertad!

Así como Rut estaba acostada a los pies de Booz, los pies de Jesús son el lugar de redención y bendiciones.  Tanto Jairo, el principal de la sinagoga (ver Marcos 5:22), como la mujer sirofenicia (ver Marcos 7:25-26), cayeron a los pies de Jesús.  Y allí, a Sus pies, ellos recibieron sanidad para sus hijas.

Cuando ocupes tu lugar a los pies de Jesús, buscando Su ayuda, espera recibir Sus bendiciones.  No hay nada que temer sabiendo que así como Booz hizo por Rut, Jesús, tu Booz celestial, hará por ti todo lo que le has pedido.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince