recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 20 de abril de 2021

Ya Eres Amado, Ya Estás Calificado

Inspiración De Gracia


Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama Sus hijos, ¡y eso es lo que somos!  1 Juan 3:1

Recibí un testimonio asombroso de Nathan, de veinticinco años, de Nueva York, que creció sin una figura paterna en su vida, excepto un hombre con quien su madre se casó y que lo golpeaba regularmente desde que tenía tres años.  Nathan luchó con su identidad, sus adicciones y su ira.  Pero su punto de inflexión llegó cuando él supo que su Papá Dios lo ama.  El escribió:

Escuché un sermón suyo acerca de ser el amado de Dios.  Yo nunca había escuchado a alguien hablar de Jesús como alguien que murió por mis pecados, debido a que Él me amaba tanto.  Pensé que no había forma de que alguien muriera por mí si supieran lo que yo había hecho.  Pero el amor que sentí mientras le escuchaba, era algo que nunca antes había experimentado.

Yo necesitaba saber más, así que compré su libro Destinados Para Reinar y las palabras del Señor a través de su libro cambiaron mi vida... Yo dejé todos los malos hábitos —todos— en mi pasado y me entregué al Señor Jesucristo.  Cada día me parece nuevo y ahora veo la vida bajo una luz diferente.  Sé que tengo un Padre en los cielos que me ama y me acepta.  Sé que Él escucha mis oraciones y no tardará en contestarlas.

De la misma manera, oro para que tú tengas la revelación de que ahora mismo tú eres amado por el Padre y estás cerca de Su corazón.  Que tu Papá Dios siempre escucha tus oraciones, y que puede y quiere sacarte de tus pozos oscuros y afirmarte en Su amor y luz.

Ahora mismo, quiero que hagas algo: cierra los ojos y solo di: “Papá”.

Esa es una oración ahí mismo.  De hecho, esa es la oración más profunda e íntima que puedes hacer.  Invoca a tu Papá Dios porque Él te ama y está cuidando de ti.  Tú nunca hiciste nada para que Él te amara.  Y amado, no hay nada que tú puedas hacer, nada que pudieras haber hecho que alguna vez te quite Su amor por ti.

Quiero que sepas hoy que, como hijo de Dios, tú no necesitas calificar para Su amor de ninguna manera.  Tú ya eres Su amado.  Puede ser que sientas que está lejos de Él, pero tu Padre te ve.  Él te ha estado observando y esperando que regreses a casa, listo para correr hacia ti y abrazarte.  Él quiere cubrirte con Su amor y Sus besos, una y otra vez.

Tú no necesitas ganarte el amor de tu Papá.  TODO lo que Él tiene ya es tuyo.  Él no te está pidiendo que le sirvas para ganarte Sus bendiciones.  TODO lo que Él tiene, Él ya te lo ha dado gratuita e incondicionalmente.

Él entregó a Su único Hijo para morir de una muerte agonizante en la cruz por la oportunidad de que algún día tú pudieras aceptar Su amor.  Así que, ven.  Ven al Padre.  Ven con todos tus defectos, con todas tus heridas, con todas tus insuficiencias.

Ven tal como eres.  Mientras te das cuenta de que eres el objeto de Su amor, yo oro por que todo lo que es negativo o destructivo sea eliminado de tu vida y que experimentes un rompimiento tras otro, como nunca antes.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 19 de abril de 2021

Él Da Órdenes A Sus Ángeles Acerca De Ti

 Inspiración De Gracia


Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. En Sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.  Salmos 91:11-12

¡Qué maravillosa promesa tenemos en el pasaje anterior!  ¿Sabías que los ángeles  están rodeándonos y protegiéndonos hoy, porque Dios les ha dado órdenes de protegernos?  Cuando nosotros elegimos hacer de Él nuestra habitación, Él ordena a Sus ángeles que nos vigilen y nos rodeen con Su protección divina.

Ahora, ¿sabías que el diablo citó el Salmo 91:11-12 cuando trató de tentar a nuestro Señor Jesús?  Él llevó a nuestro Señor al pináculo del templo y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está: «A Sus Ángeles te encomendará», y: «En las manos te llevarán, no sea que tu pie tropiece en piedra». Jesús le dijo: También está escrito: «No tentarás al Señor tu Dios»”. (Mateo 4:5-7)

La tentación de nuestro Señor Jesús en el desierto es el único caso en la Biblia donde se registra al diablo citando las Escrituras.  Pero el diablo deliberadamente citó mal el versículo 11.  El diablo cita mal la Biblia porque él es el padre de mentira.  El versículo 11 realmente dice: “Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”

Le pregunté al Señor por qué el diablo omitió las palabras “para que te guarden en todos tus caminos” y Él me dirigió a Proverbios 3:6–7, que dice: “Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas. No seas sabio en tus propios ojos,  teme al SEÑOR y apártate del mal”.

Verás, el diablo no quiso decir las palabras “para que te guarden en todos tus caminos” porque eso equivaldría a recordarle a los creyentes sobre Proverbios 3:6-7 —reconocer a Dios en todos nuestros caminos.  Así que él convenientemente dejó fuera toda esa parte.

Pero alabado sea el Señor, nosotros sabemos que esto es lo que el Señor ha prometido: “Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”  Nuestra parte es simplemente reconocerlo en todos nuestros caminos, y Él dirigirá nuestras sendas, ¡protegiéndonos a lo largo de la ruta!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 18 de abril de 2021

No Escuches Ninguna Otra Voz

 Inspiración De Gracia


“A este le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.”  Juan 10:3-4

Hay muchos hoy en día que aún luchan por las voces de Moisés y Elías —la ley y los profetas— sin comprender completamente que en el nuevo pacto, todo se trata de escuchar la voz del Hijo de Dios resucitado.

¿Por qué el Padre quiere que nosotros escuchemos solo al Señor Jesús?  ¿Por qué debemos enfocarnos en Jesús y crecer en el conocimiento de Su gracia?  Porque ni la ley ni los profetas tienen la respuesta a nuestro clamor más profundo por intimidad y paz con Dios, y por disfrutar de Su presencia y Su poder en cada área de nuestra vida.  Si miras las Escrituras, verás que aunque Moisés y Elías hicieron grandes proezas, ambos grandes hombres de Dios fracasaron al final.

Hacia el final de su vida, Moisés golpeó la roca dos veces en desobediencia, gritó al pueblo, habló imprudentemente con sus labios debido a la ira y la impaciencia, y acabó sin que se le permitiera entrar a la tierra prometida.  Así fue como su ministerio terminó.

¿Por qué fueron tan graves las consecuencias de las acciones de Moisés?  Porque él representó mal a Dios.  En su enojo, él representó a Dios enojado y crítico hacia Su pueblo, cuando Dios realmente los amaba y se preocupaba por ellos.  Esto nos deja claro que, como predicadores de la Palabra de Dios, nosotros debemos ser muy precisos en la manera en que estamos representando a Dios.

¿Y qué sobre Elías?  A pesar de las asombrosas victorias y la evidencia del poder de Dios en su ministerio, en sus últimos días, Elías pensó que Jezabel era más grande que Dios y huyó de ella.  Su ministerio terminó en depresión y desánimo (1 Reyes 19), y su manto fue a parar a Eliseo.

En comparación, donde la ley y los profetas fallaron, nuestro Señor Jesús tuvo éxito.  Mire esta hermosa profecía acerca del Mesías en Isaías 42:1, 3-4:

“He aquí Mi Siervo, a quien Yo sostengo, Mi Escogido, en quien Mi alma se complace… No quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo mortecino; con verdad traerá justicia. No se desanimará ni desfallecerá.”

Mientras que Moisés fracasó y Elías se desanimó, las Escrituras nos dicen que nuestro Señor Jesús, el todo deseable, “no se desanimará ni desfallecerá”.  Mientras que Moisés era impaciente, nuestro Señor Jesús es paciente contigo y conmigo hoy, especialmente cuando cometemos errores y fracasamos.  Y mientras que Moisés no logró llevar al pueblo de Dios a la tierra prometida, nuestro Señor Jesús terminó la obra que Su Padre le envió a hacer y nos ha introducido a todas las bendiciones y promesas de Dios. (Efesios 1:3, 2 Corintios 1:20).  Mientras que Elías se desanimó, Jesús no se desanimó ni siquiera por el continuo rechazo de la gente.

Él es tu roca y tu fortaleza cuando te sientes desanimado.  ¡Todos los grandes hombres de Dios en el Antiguo Testamento juntos no pueden compararse con nuestro hermoso Señor Jesucristo!

Este es el Hijo amado de Dios y hoy Él te dice: “Levántate.  Párate firme en Mi justificación y serás levantado de la derrota”.  De la misma manera que nuestro Señor Jesús pudo tocar a un hombre con lepra y sanarlo, Él puede tocar cualquier área de deformidad, debilidad o vergüenza en tu vida y transformarla hasta su plenitud y fortaleza por Su gracia.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince