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miércoles, 24 de junio de 2020

Hecho Cómo Has Creído


Inspiración de Gracia
Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esa misma hora.  (Mateo 8:13)
¿Qué esperas que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios responderá de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba tomando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, le suplicó a Jesús que viniera personalmente a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija para que ella fuera sanada. (Ver Marcos 5:23)
¿Pero sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aún así, Jesús fue y sin siquiera reprender a Jairo por su poca fe.  Él cubrió las expectativas de Jairo —su pequeña hija fue resucitada de entre los muertos ese día. (Ver Marcos 5:41–42)
¿Por qué digo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un centurión romano que buscó a Jesús porque su siervo estaba sufriendo en casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía, así que le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano.” (Mateo 8:8)  Jesús le dijo: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a las expectativas del centurión, su siervo fue sanado esa misma hora.
Amigo, no hay un nivel particular que tu fe deba alcanzar para que Dios te dé lo que estás pidiendo.  Tu fe no prepara la provisión de Dios.  Él ya te ha dado todas las cosas que corresponden a la vida y la piedad. (Ver 2 Pedro 1:3)  ¡Tú ya tienes Sus bendiciones encima de ti!  Independientemente del nivel de fe en el que te encuentres, Él te responderá.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija, y Jesús lo hizo.  El centurión solo necesitaba que Jesús dijera una palabra para que su siervo fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió con las expectativas de ambos.
Amigo, no pongas tus ojos en lo mucha o poca fe que tienes.  Pon tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado todo lo que necesitas.  Cuando te acerques a Él, simplemente cree que Él está esperando satisfacer tus expectativas.  Él te dirá: “Vete, así como has creído, te sea hecho.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 22 de noviembre de 2016

La Creación No Puede, Pero La Redención Puede

Y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  
El fue, pues, y se lavó y regresó viendo.
Juan 9:7

Cuando Adán pecó y cayó, todo lo relacionado con la creación cayó.  Sin embargo, la gente hoy en día sigue poniendo su confianza en la creación.  Por ejemplo, tratan de convertirse en personas saludables comiendo lo que se llama la “dieta del Edén” —vegetales y nada de carne.  Están actuando como si la creación no hubiera caído.  Ellos también olvidan que hay personas que comen bien y se ejercitan regularmente, ¡y aun así, caen muertos en la flor de su vida!
Gracias a Dios que lo que la creación no puede hacer, la redención puede y lo hizo.  Jesús demostró esto cuando escupió en tierra, hizo barro con la saliva y lo puso en los ojos de un ciego. (Juan 9:6-7)  Ahora, es ciertamente inusual el poner barro en los ojos de un ciego, ¡porque éste se convertiría en doblemente ciego!
Entonces, ¿por qué hizo Jesús eso?
Él nos estaba demostrando que todas las partes de nuestro cuerpo provienen de la tierra y que, debido a que la creación cayó, la obra de la creación no pueden abrir los ojos de un hombre ciego.  ¡Pero la obra de la redención puede!  Es por eso que Él envió al ciego a la piscina de Siloé.  La palabra “Siloé” significa “enviado,” en referencia a Aquel que fue enviado, Jesús.  Cuando el hombre ciego se lavó los ojos en la piscina del enviado, recibió sanidad sobrenatural para sus ojos.
Amado, cuando vamos a Jesús, el enviado que vino a redimirnos con el precio de Su sangre, y descansamos en Su obra terminada, vamos a recibir el milagro que necesitamos.  Si creemos que por Su llagas fuimos nosotros curados (Isaías 53:5), vamos a tener una mejor salud que aquellos que confían en la creación.
Jesús fue enviado para redimirnos de toda maldición que vino sobre la creación con la caída de Adán. (Gálatas 3:13)  Él nos ha redimido de la enfermedad, el dolor, la tristeza, la depresión, la pobreza e incluso la muerte.  El mundo puede conocerlo como el Creador.  Pero hoy, nosotros lo conocemos como nuestro Redentor.  En donde la obra de la creación no puede salvarnos, Su obra de redención ¡puede y lo hará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

En donde la obra de la creación no puede salvarnos, la obra de redención de Jesús ¡puede y lo hará!