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sábado, 29 de agosto de 2020

Tú Eres Un Hijo Y Un Heredero De Dios

 Inspiración de Gracia

Y por cuanto sois hijo, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.  (Gálatas 4:6-7, RVR60)

Quizás estas preguntas han estado brincando en tu cabeza últimamente: “Si tú eres cristiano, ¿por qué estás enfermo?  Si tu Padre celestial es tan maravilloso, ¿por qué tú tienes tantos problemas?  ¿No te ayuda tu Dios, a ti que eres Su hijo?”

Y si has tenido la tentación de preguntar: “Dios, yo soy Tu hijo.  ¿Por qué me está sucediendo esto?”  Recuerda que Jesús sabe exactamente cómo te sientes porque hace 2,000 años, el diablo usó el mismo truco con Él —“Si eres Hijo de Dios…” (Mateo 4:3)  Verás, la intención del diablo era hacer que Jesús dudara de Su condición de Hijo es decir Su filiación, y el diablo quiere hacer lo mismo contigo hoy.

Él quiere destruir el Espíritu de filiación en ti y en el cuerpo de creyentes.  Él sabe que una vez tú realmente creas que eres hijo de Dios, algo va a suceder —tú comenzarás a vivir la vida como “heredero de Dios por medio de Cristo.”

Como hijo y heredero de Dios, tú heredaste todas las bendiciones de Dios que Jesús murió para darte, incluyendo la salvación, sanidad, provisión, plenitud, favor, intimidad con Dios y oraciones respondidas.  Y Jesús resucitó de entre los muertos para asegurarse de que lo que Él murió para darte, tú lo recibas.  ¡Él está vivo hoy para hacer cumplir en tu vida esta rica herencia comprada con Su sangre!

Amigo, tú eres heredero de Dios por medio de Cristo.  Esto significa que eres coheredero con Jesús. (Ver Romanos 8:17)  ¡Así que Su herencia también es tu herencia!

¿Qué es provisión cuando tú eres heredero de Dios?  Él es dueño “de todo animal del bosque y millares de animales en las colinas.” (Ver Salmo 50:10)  Todos los diamantes y el oro vinieron de Él.  ¿Qué es sanidad cuando tú eres heredero de Dios?  Él es tu Creador y el aliento mismo de tu vida.

Amado, disfruta cada parte de tu herencia en Cristo, no porque la has ganado, ¡sino porque fue pagada con la sangre de Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 29 de junio de 2020

Sal Sin Pobreza Ni Debilidad


Inspiración de Gracia
Sacó de Egipto a Su pueblo, cargado de oro y plata; en aquel tiempo no había entre ellos débiles.  (Salmo 105:37, NBV)
Cuando el pueblo de Israel era esclavo en Egipto, ellos vivían en pobreza y enfrentaban las dificultades diarias de sus crueles capataces.  Las cicatrices y heridas  frescas causadas por los látigos de sus amos cubrían sus cuerpos.  El calor abrasador de Egipto les causaba insoportables llagas que supuraban.  Muchos de ellos estaban encorvados debido a las largas horas que llevaban cargando toneladas de ladrillos y adoquines.  Trabajar como esclavos durante largas horas bajo condiciones difíciles, les envejecía.  Y sin una alimentación adecuada, muchos de ellos eran débiles y demacrados.
Pero algo les sucedió la noche de la Pascua. (Ver Éxodo 12)  Con la sangre del cordero aplicada en los dinteles de sus puertas, ellos quedaron bajo la protección de Dios.  Y dentro de sus hogares, conforme a las instrucciones de Dios, ellos comieron el cordero asado al fuego.
Yo creo que entre ellos, aquellos que eran ciegos se comieron los ojos del cordero, creyendo que los ojos perfectos del cordero les darían una visión perfecta.  Los que  tenían problemas cardíacos, se comieron el corazón del cordero, creyendo que sus corazones volverían a latir fuerte.  Y los que eran cojos, se comieron las patas del cordero, creyendo que podrían saltar como corderos.
Y cuando la mañana llegó, algo nuevo y milagroso les sucedió.  Ellos salieron con Dios ya no como esclavos sino como personas libres.  Ellos ya no eran pobres y necesitados, sino que poseían plata y oro que les habían dado los egipcios.  ¡Y ninguno de ellos —había alrededor de 2.5 millones de ellos— estaba débil o enfermizo!
Si esto fue lo que el pueblo de Israel experimentó después de participar del cordero de la Pascua, que era solo una sombra de Cristo, ¿cuánto más nosotros, que hemos estado bajo la cobertura de la sangre santa de Jesús, el verdadero Cordero de Dios, vamos a experimentar tales bendiciones?
¡Cuando tú depositas tu confianza en el Cordero de Dios que fue quemado por el ardiente juicio de Dios que era para nosotros, vas a caminar diariamente, sin pobreza ni debilidad, sino con provisión abundante y divinamente fortalecido en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 24 de junio de 2020

Hecho Cómo Has Creído


Inspiración de Gracia
Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esa misma hora.  (Mateo 8:13)
¿Qué esperas que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios responderá de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba tomando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, le suplicó a Jesús que viniera personalmente a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija para que ella fuera sanada. (Ver Marcos 5:23)
¿Pero sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aún así, Jesús fue y sin siquiera reprender a Jairo por su poca fe.  Él cubrió las expectativas de Jairo —su pequeña hija fue resucitada de entre los muertos ese día. (Ver Marcos 5:41–42)
¿Por qué digo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un centurión romano que buscó a Jesús porque su siervo estaba sufriendo en casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía, así que le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano.” (Mateo 8:8)  Jesús le dijo: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a las expectativas del centurión, su siervo fue sanado esa misma hora.
Amigo, no hay un nivel particular que tu fe deba alcanzar para que Dios te dé lo que estás pidiendo.  Tu fe no prepara la provisión de Dios.  Él ya te ha dado todas las cosas que corresponden a la vida y la piedad. (Ver 2 Pedro 1:3)  ¡Tú ya tienes Sus bendiciones encima de ti!  Independientemente del nivel de fe en el que te encuentres, Él te responderá.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija, y Jesús lo hizo.  El centurión solo necesitaba que Jesús dijera una palabra para que su siervo fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió con las expectativas de ambos.
Amigo, no pongas tus ojos en lo mucha o poca fe que tienes.  Pon tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado todo lo que necesitas.  Cuando te acerques a Él, simplemente cree que Él está esperando satisfacer tus expectativas.  Él te dirá: “Vete, así como has creído, te sea hecho.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 26 de mayo de 2020

Siendo Llenos De Toda La Plenitud De Dios


Inspiración de Gracia
Y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.  (Efesios 3:19)
A todos nos gustaría experimentar más salud, abundancia y éxito en nuestras vidas. Dios, siendo Dios, tiene todas estas cosas, ¿no estás de acuerdo?  Entonces estar lleno de Dios es estar lleno de salud, abundancia y éxito.  Pero, ¿cómo se llena uno de Dios?
En el pasado, me dijeron que para estar “lleno hasta la medida de toda la plenitud de Dios,” ¡yo tenía que ayunar cierto número de días, orar cierto número de horas y hablar en lenguas incesantemente!  Y no estoy menospreciando el ayuno, la oración y el hablar en lenguas, pero estar lleno de toda la plenitud de Dios no se trata de lo que tú haces.  Ni siquiera se trata de tu amor por Cristo.  ¡En realidad se trata de conocer el amor de Cristo!  Nadie nunca me dijo que si yo sabía cuánto Dios me ama y me enfocaba en Su amor por mí, estaría lleno de Él.
Cuando Dios te hizo, Él te diseñó para que corras a un nivel óptimo cuando estás lleno de Su amor, como un automóvil que corre a su máximo nivel cuando está lleno con el tipo correcto de gasolina.  Cuando te des cuenta de cuánto te ama Dios y te alimentes de Su amor por ti, estarás sobrenaturalmente lleno de la plenitud de Dios.
Y estar lleno de Dios es estar lleno de todo lo que Dios es para ti y tiene para ti.  Estar lleno de Dios es venir a un lugar de vida, salud, paz, abundancia —bienestar total.
Además, cuando tú eres consciente de cuánto te ama Dios y estás lleno de la plenitud de Dios, lo que sigue es el siguiente versículo —Dios haciendo mucho más abundantemente de lo que pides o piensas, según el poder que obra en ti.  (Ver Efesios 3:20)  ¡Tú vas a experimentar las tremendas bendiciones de Dios explotando en tu vida!  ¡Te convertirás en un imán de bendiciones!
¡Así que, como amado de Dios, continúa nutriéndote de Su amor por ti y experimenta más salud, abundancia y éxito en su vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de mayo de 2020

Agradecer Es Tu Camino A Mayores Bendiciones


Inspiración de Gracia
Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz.  (Lucas 17:15)
Las personas que tienen un corazón agradecido siempre están alabando a Dios.  A menudo los escuchas decir: “¡Dios es bueno!”  Ellos saben que Dios es la razón de cada bendición que ellos reciben.
Pero hay quienes buscan a Dios por las bendiciones y cuando son bendecidos, ellos simplemente siguen su camino alegres.  Sus corazones están cautivados por las bendiciones en lugar de por Aquel que los ha bendecido.
Jesús tuvo un encuentro con ambos tipos de personas un día cuando un entró en un pueblo.  Diez leprosos le gritaron: “¡Jesús, Maestro! ¡Ten misericordia de nosotros!” (Lucas 17:13)  Ahora, cuando tú clamas a Jesús por misericordia, Él siempre te escucha.  En otra ocasión, cuando dos ciegos le gritaron: “¡Hijo de David, ten misericordia de nosotros!”  Él se tomó el tiempo para darles sus milagros. (Ver Mateo 9:27–30)
Entonces, estos diez leprosos clamaron a Él por misericordia.  Él se detuvo, los vio y les dijo: “Id y mostraos a los sacerdotes.”  Y “sucedió que mientras iban, quedaron limpios.” (Lucas 17:14)  Pero solo uno de ellos regresó y cayó a los pies de Jesús, dándole gracias.  Fíjate en las muy tristes palabras de Jesús que siguieron: “¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y los otros nueve, ¿dónde están?” (Lucas 17:17)
Los otros nueve obviamente sabían que era Jesús quien los había limpiado.  Sin embargo, ellos no se molestaron en regresar y agradecerle.  Amigo, que se diga de ti que cuando las bendiciones llegan, tú recuerdas darle a Dios alabanza, gloria y honor, y reconoces que Él es la fuente de todas las bendiciones en tu vida.
¿Sabías que cuando el hombre regresó para agradecer a Jesús, él recibió la bendición adicional de volverse perfecto?  Jesús le dijo: “Levántate y vete; tu fe te ha sanado.” (Lucas 17:19)  Él no solo fue limpiado de la lepra, ¡Él recuperó los dedos de sus manos y pies que había perdido!
Amigo, cuando tu corazón está agradecido con Dios, ¡tú te posicionas a ti mismo para recibir bendiciones aún mayores!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 5 de abril de 2020

Dirige Todo A Jesús, Quien Te Califica


Inspiración de Gracia
Mas por obra Suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención.  (1 Corintios 1:30)
Cuando el diablo nos acusa de haber hecho algo malo y nos dice que no merecemos las bendiciones de Dios, ¿qué debemos hacer?  Bueno, el Señor me mostró un día lo que debemos hacer.  Debemos tomar todo y dirigirlo hacia Jesús, quien nos califica para todas las bendiciones de Dios.
Entonces, cuando el diablo diga: “Tú no eres lo suficientemente justo,” solo mira a Jesús y declara: “¡Él es mi justicia!”
Cuando el diablo diga: “Tú no eres lo suficientemente santo,” solo mira a Jesús y declara: “¡Él es mi santificación!”
Cuando el diablo diga: “Tú no mereces ser sanado,” solo mira a Jesús y declara: “¡Por Sus llagas yo he sido sanado!”
Cuando el diablo diga: “Tú no calificas para la bendición,” solo mira a Jesús y declara: “¡Él es mi calificación!”
Cada vez que tú diriges eso hacia Jesús, el diablo no tiene nada que decir porque Jesús te califica para todas las bendiciones de Dios.  En ti mismo y por ti mismo, no calificas.  Sin Cristo, no hay nada bueno en ti que pueda calificarte.
Pero con Cristo, tu descalificación se convierte en tu calificación para las bendiciones inmerecidas de Dios, las cuales no has ganado y de las que no eres digno.  Y debido a que Dios pone tu vida en Cristo (ver Colosenses 3:3), quien es merecedor de todo, tú eres hecho merecedor de todo.  Debido a que estás en Cristo, tú estás calificado.
Jesús te califica porque Él murió por ti y te dio el derecho comprado con sangre a cada bendición de Dios.  Tú tienes el derecho comprado con sangre a una vida llena de significado, propósito y abundancia.  Tú tienes el derecho comprado con sangre a caminar en salud divina.  Tú tienes el derecho comprado con sangre a la provisión de Dios incluso cuando la economía es mala.  Tú tienes el derecho comprado con sangre a un tratamiento preferencial, porque Dios te favorece.  ¡Tú tienes derecho comprado con sangre a la buena vida!
Amigo, tú tienes derecho a todas estas bendiciones, no porque seas bueno, sino porque Jesús derramó Su sangre y te calificó para que las recibas.  ¡Así que no dejes que el diablo ni nadie te digan que no tienes derecho a esperar caminar en las bendiciones de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 30 de marzo de 2020

Recibe Por Gracia A Través De La Fe


Inspiración de Gracia
Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?  (Gálatas 3:5)
Imagina que estás en un servicio de sanidades.  Un alcohólico entra en la iglesia apestoso a alcohol.  Se sienta detrás de la pianista, una agradable anciana que ha estado sirviendo en la iglesia durante 50 años.  Ambos están sufriendo de artritis reumatoide.  El poder sanador de Dios está presente.  En un instante, el alcohólico, que nunca antes había estado en la iglesia, es sanado.  La pianista no.
La mayoría de las personas, al escuchar historias como esta, se enfadan y se confunden.  Pueden preguntar: “¿No debería Dios sanar a esta agradable anciana que le ha estado sirviendo a Él fielmente durante todos estos años y no a ese borracho depravado?”  Verás, muchas personas todavía creen que Dios sana solo a los que lo merecen.
Pero no es así como Dios opera.  Dios mira la fe, no las obras.  Su poder se manifiesta en aquellos que confían en Su bondad en vez de su buen comportamiento.  Así que, si volvemos al ejemplo anterior, Dios quiere sanar tanto al alcohólico como a la agradable pianista anciana.  Todo lo que ellos necesitan hacer es recibir por gracia o por el favor inmerecido del Señor, a través de la fe.
Lo ves, no podemos ganar las bendiciones de Dios.  Las recibimos al creer en el amor y la gracia de Dios hacia nosotros.  Si recibimos la bendición más grande —la salvación— simplemente creyendo que Jesús lo hizo todo por nosotros y no la conseguimos trabajando por ella, ¿qué nos hace pensar que podemos obtener las otras bendiciones menores por nuestras obras?
Entonces, si mi hija Jessica se enferma, yo no voy al Padre y le digo: “Padre, sana a mi hija porque yo soy el Pastor Joseph Prince y le predico sobre sanidad a la gente.”  No, yo voy a Él por la sangre de Jesús y le digo: “Padre, te agradezco que hace 2,000 años, Jesús llevó la enfermedad de Jessica en Su cuerpo.  Sobre esta base solamente y por Tu gracia, yo la declaro sanada en el nombre de Jesús.”
¡Cuando tú simplemente crees que recibes tus bendiciones en base a la obra terminada de Jesús y solo por Su gracia, entonces recibirás tus bendiciones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 26 de marzo de 2020

Cuando Confiesas Tu Justicia Agradas A Dios


Inspiración de Gracia
… la justicia que es de la fe, dice así…  (Romanos 10:6)
Cada vez que tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”, Dios el Padre se complace.  Cuando confiesas que eres la justicia de Dios en Cristo, le estás recordando lo que Su Hijo hizo para que tú seas justo.
Además, al hacerte justo, Dios se muestra justo — “para demostrar  en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.” (Romanos 3:26)
Cada vez que Jesús te escucha confesando: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”, también complaces mucho Su corazón, porque tú estás sosteniéndote de lo que Él sufrió y murió para darte.
El Espíritu Santo, que ahora mora en ti para convencerte de tu justicia (ver Juan 16:10), también se alegra de sobremanera cuando tú confiesas: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Él se complace cuando tú fluyes con Él.
El deleitar a cada persona de la Trinidad no es lo único que tú obtienes cuando declaras: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  La Biblia nos dice que cuando tú “buscas primero el reino de Dios y Su justicia, todas estas cosas te serán añadidas.” (Mateo 6:33)
Ya sea comida, ropa u otras necesidades en tu vida, “todas estas cosas” te serán añadidas.  No solo te serán dadas, sino que se te añadirán como herencia cuando tú busques primero Su justicia.
Tú no necesitas usar tu fe para cada necesidad en tu vida.  ¡Solo necesitas usar tu fe para una cosa —creer que tú eres la justicia de Dios en Cristo, ¡y eso causará que todas las bendiciones que estás buscando, vengan tras de ti y te alcancen!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 18 de febrero de 2020

Vence Los Obstáculos Con El Favor De Dios


Inspiración de Gracia
Y Rut la moabita dijo a Noemí: “Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia.” Y ella le respondió: “Ve, hija mía.”  (Rut 2:2)
¿Te miras a ti mismo y en lo natural lo único que ves es lo que te falta?  ¿Dices: “Yo no tengo una buena educación”, “Soy pobre”, “Soy demasiado viejo” o “Soy un divorciado”?  Tengo buenas noticias para ti.  Como creyente comprado por sangre y como hijo de Dios, ¡tú tienes el favor sobrenatural de Dios!
En la Biblia, Rut era una pobre viuda moabita que fue con su suegra a vivir a Belén, un pueblo judío donde los habitantes consideraban a los moabitas unos marginados.  Pero ella no se revolcaba en la autocompasión y gemía a causa de ser una viuda pobre de la raza equivocada, en el lugar equivocado.  Ella en cambio, creía que Dios la favorecería y declaró: “Voy a hallar gracia en el campo en donde recoja espigas.”
En lo natural, Rut tenía todo en su contra.  Pero debido a que confiaba en el favor de Dios, ella no solo se convirtió en la esposa del hombre más rico de Belén cuando Booz se casó con ella, sino que también se convirtió en la bisabuela de David y su nombre fue incluido en la genealogía de Jesucristo, ¡incluso aunque ella no era judía!  Eso es lo que el favor sobrenatural de Dios hizo por ella.  Esa es la clase de bendiciones que el favor sobrenatural de Dios puede darte.
Una miembro de la iglesia nos compartió cómo, debido a circunstancias imprevistas, ella se presentó tarde a una entrevista de trabajo.  Pero ella confesó el favor de Dios sobre sí misma antes de la entrevista y milagrosamente, los entrevistadores la seleccionaron para una segunda entrevista.
Hubo otros 40 solicitantes con la experiencia adecuada.  Y aunque ella carecía de experiencia relevante, a causa del favor de Dios, ella consiguió el trabajo que venía con una mejor paga y un monto para vehículo que subsidiaba completamente el préstamo de su automóvil.  Su nueva compañía incluso estaba dispuesta a pagar sus gastos de gasolina y teléfono celular —¡todo porque ella creía y confesaba que tenía el favor de Dios!
No mires solo lo que no tienes en lo natural y resultes viendo nada más lo que te hace falta.  ¡Confía en el favor de Dios y vas a ver bendiciones que tus habilidades naturales no pueden traer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 28 de enero de 2020

Mira El Favor De Dios Multiplicado En Tu Vida


Inspiración de Gracia
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.  (2 Pedro 1:2)
Si quieres caminar en una mayor medida del favor de Dios, 2 Pedro 1:2 dice que la gracia, que es el favor inmerecido de Dios, y la paz, pueden ser multiplicadas para ti.  Paz es la palabra “shalom” en hebreo.  Su definición incluye plenitud, salud, seguridad y provisión.  Así que, cuando camines en el favor y la paz de Dios, ¡caminarás en bendiciones en todas las áreas de tu vida!
Pero, ¿cómo incrementar el favor inmerecido y el shalom de Dios en tu vida?
No es por tus obras, ni por tu gran esfuerzo para ganarlos.  La Biblia dice que vienen a medida que tu conocimiento acerca de Jesús y Su obra terminada incrementan.  Vienen a medida que tú aprendes más y crees que a través del perfecto sacrificio de Jesús en la cruz, Dios eliminó todos tus pecados, te dio Su justicia como un regalo y te puso en Cristo para que disfrutes de todo lo que Jesús tiene.  El favor de Dios se multiplica en tu vida cuando tú simplemente crees que el favor de Dios que está en Cristo, está también en ti debido a lo que la obra de Jesús en la cruz ha logrado.
Hoy, tú no tienes que luchar por el favor.  Simplemente libéralo declarando la Palabra de Dios con fe.  En tu camino al trabajo, di: “El favor de Dios me rodea como con un escudo”. (Ver Salmos 5:12)  Y a medida que continúes declarando el favor de Dios sobre tu vida, a partir de la revelación de la obra terminada de Jesús, tú verás más de él siendo liberado.
Cuando yo ingresé por primera vez a la fuerza laboral, comencé a declarar el favor de Dios en mi trabajo.  Cada vez que me asignaban una nueva tarea, yo proclamaba que el divino favor de Dios estaba sobre mí.  La compañía comenzó a prosperar y yo fui bendecido financieramente.  Cuando dejé la empresa para servir a Dios a tiempo completo, mis ingresos habían aumentado de tal manera que me encontraba en el grupo del 15 por ciento con los mejores ingresos según mi grupo de edad en Singapur.
Hoy, en tu lugar de trabajo o en tu hogar, comienza a declarar el favor de Dios por fe.  Espera recibir un trato preferencial donde quiera que estés.  Di: “Yo estoy rodeado por el favor de Dios debido a la obra terminada de Jesús.  ¡Yo tengo favor delante de Dios y de los hombres!” ¡Y mira el favor de Dios obrando para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 9 de enero de 2020

Garantizado Por Pacto

Inspiración de Gracia
Y él le dijo: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” Él le respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón”.  (Génesis 15:8-9)

¿Estás desanimado porque el rompimiento o avance por el que has estado orando aún no se ha manifestado?  Tal vez han pasado días o incluso semanas y te preguntas: “¿De qué manera sabré lo tendré?”  Abraham enfrentó la misma situación y le hizo esta misma pregunta a Dios.  Y Dios respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.”  ¡Qué respuesta tan extraña!
Pero si sigues leyendo (Génesis 15:10–21), te darás cuenta que Dios tomó muy en serio la pregunta de Abraham y le mostró cuán serio estaba siendo Él acerca de ser su proveedor, su protector y quien lo bendecía.  Dios estaba siendo tan serio que estaba dispuesto a comprometerse a Sí Mismo en un pacto.
¿Qué es un pacto?  Es como un contrato.  Sin embargo, es más que un contrato.  Un contrato es vinculante solo por un período de tiempo, como cinco años o siete años, o hasta que se cumplan ciertos términos.  Pero un pacto es perpetuo.  Es permanente.  La única salida de este es a través de la muerte.  Es por eso que el matrimonio es un pacto, no un contrato.  Este es permanente —“Hasta que la muerte nos separe”.
En los tiempos bíblicos, cuando tú cortabas un pacto con alguien [hacer un pacto], traías un animal, generalmente un carnero o una cabra, y lo matabas cortándolo en dos.  A continuación, te colocabas frente a frente con tu socio en esa alianza y caminaban el uno hacia el otro entre de las dos piezas del animal, pasando el uno al otro en el centro.
Lo que todo esto significa es que ambas partes están obligadas a proteger y a proveer el uno para el otro.  Todo lo que te pertenece a ti es de tu socio y todo lo que le pertenece a tu socio es tuyo.  Por supuesto, quien se beneficia es el socio que tiene menos o es más pobre.
Hoy, Dios está en pacto con nosotros. Nosotros somos el socio que tiene menos y es más pobre.  No tenemos nada que ofrecer a Dios.  ¡Pero Dios, el ser más rico y más poderoso del universo, tiene todo para ofrecernos!
Amigo, Dios se comprometió a Sí Mismo en un pacto, una garantía de Sus bendiciones y provisión para tu vida, y todo es para tu beneficio.  ¡El rompimiento o avance que tú estás esperando está garantizado por ese pacto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 3 de noviembre de 2019

Entra Por Fe A Tu Campo De Provisión

Medita En
Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos, diciendo: “Dejadla espigar aun entre las gavillas y no la avergoncéis. También sacaréis a propósito para ella un poco de grano de los manojos y lo dejaréis para que ella lo recoja, y no la reprendáis.  (Rut 2:15–16)
Ella vio mucho grano en los campos y lo recogió todo. Era la muy necesitada provisión para ella y para su suegra.  Lo que Rut no sabía era que el dueño del campo, Booz, había ordenado a sus hombres que “dejaran caer a propósito el grano de las gavillas para ella”, porque ella había hallado favor en sus ojos.
Amigo, ¿acaso no es genial cuando Jesús, nuestro Booz celestial, ordena a propósito las bendiciones para nosotros y le dice a Sus ángeles que las dejen caer en nuestro camino?  Todo lo que nosotros tenemos que hacer es entrar a los campos y “recogerlas”.
Amado, debido a que has hallado favor en Sus ojos, ¡el Señor está dejando caer a propósito Sus bendiciones a lo largo de tu camino todos los días!  Al igual que Rut, todo lo que tú tienes que hacer es entrar en tu campo de provisión.  Con ojos de fe, mira puertas de oportunidades que se abren para ti.  Ten el valor de aplicar para ese trabajo que siempre ha soñado.  Prepárate y equípate, y ve y recoge esas bendiciones que nuestro Señor ya ha puesto delante de ti.  ¡Tu futuro es brillante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 2 de octubre de 2019

La Promesa Se Recibe Por Fe


Medita En
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.  (Romanos 4:13)
En Romanos 4:13, está claro que la promesa de Dios de que Abraham y su descendencia serían herederos del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Hoy, debido a pertenecemos a Jesús, nosotros somos la descendencia y los herederos de Abraham según la promesa. (Ver Gálatas 3:29)  Y cuanto más creamos que somos justificados en Cristo, más vamos a experimentar Su provisión.  Amigo, ser un heredero del mundo y caminar en las bendiciones de Abraham de salud, protección y provisión abundante, viene por fe.  ¡Esto es creer que aunque nosotros no merezcamos ninguna bendición de Dios, hemos sido hechos justos por el sacrificio y la obra terminada de Su Hijo, y calificamos para todas Sus bendiciones!
En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia.  Él tomó nuestra pobreza y nos dio Su abundancia.  Él tomó nuestra vergüenza y nos dio Su victoria.  ¡Hoy, cree que has sido hecho justo por medio de la obra terminada de Jesús y comienza a caminar en las bendiciones de Abraham!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


Medita En
Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 20 de septiembre de 2019

Persigue Al Buen Pastor


Medita En
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida…  (Salmos 23:6)
Un día, cuando estaba estudiando la Palabra, el Señor me dijo: “Observa cómo la bondad y la misericordia te siguen, según el Salmo 23:6”.  Luego, Él me llevó a Juan 10:4, en donde se describe cómo el pastor va antes que las ovejas y las ovejas lo siguen.
En un instante, el Señor abrió mis ojos para ver esta secuencia divina: ¡Cuando tú lo sigues o lo persigues, el buen pastor, Su bondad y misericordia, y todas las bendiciones que necesitas en la vida te seguirán!
Amigo, no persigas las bendiciones.  Persigue a Jesús, el que bendice.  ¡Mientras lo persigues, no tienes que preocuparte por las bendiciones, ya que estas te seguirán!  De hecho, la traducción hebrea del Salmo 23:6 es mucho más fuerte y más agresiva.  Literalmente dice: “¡Seguramente la bondad y la misericordia ME CAZARÁN todos los días de mi vida!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince