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domingo, 17 de mayo de 2020

¿Leíste Las Buenas Noticias Hoy?


Inspiración de Gracia
… buscad primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:33)
Dios no quiere que tú tomes el periódico a primera hora de la mañana y leas todas las malas noticias del mundo.  Él sabe que si haces eso, tu corazón estará lleno de preocupaciones, ansiedades e incluso temores.
Esto le sucedió a una madre que estaba leyendo en el periódico que los niños de China que estudian en nuestras escuelas locales se estaban convirtiendo en los mejores estudiantes.  Ella escribió a la prensa expresando sus preocupaciones acerca de la dura competencia que sus hijos tendrían que enfrentar por parte de estos estudiantes, incluso por los mejores trabajos en Singapur en el futuro.
Cuando tú estás leyendo los periódicos, revistas, revistas médicas, informes económicos, viendo películas o navegando en Internet todo el tiempo, entonces estás obteniendo tu “alimento” de estas fuentes en lugar de la Palabra de Dios.  Ahora, yo no estoy en contra de estas cosas.  Pero si tú constantemente te alimentas solo de cosas terrenales que no pueden satisfacerte, vas a llenar tu corazón y tu mente de preocupaciones y ansiedades.
Jesús no quiere que tú termines preocupándote por tu vida —lo que comerás, beberás o usarás— ya que estas son las cosas que los gentiles (las personas del mundo) buscan.  Él dice que Su Padre celestial sabe muy bien que tú necesitas estas cosas. (Ver Mateo 6:31–32)
Es por eso que Él promete que si tú buscas primero Su reino y Su justicia, todas estas cosas que el mundo busca se te añadirán.  ¡No solo te serán dadas, sino que se te añadirán, lo que significa un incremento en cantidad y en calidad!
Si tú estás enfrentando escasez, no busques los bienes materiales.  Busca a Dios tu proveedor.  Si estás enfermo, no busques la “cura.”  Busca a Dios tu sanador.
Amigo, no tomes el periódico ni llames a tu amigo a primera hora de la mañana para hablar sobre las últimas malas noticias.  En vez de eso, toma tu Biblia y lee todas las buenas noticias que Dios tiene para ti este día.  Y a medida que tú buscas primero el reino de Dios y Su justicia, ¡todas las cosas que el mundo persigue, te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de febrero de 2020

Recibe Al Escuchar Las Buenas Noticias


Inspiración de Gracia
Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree…  (Romanos 1:16)
Si has asistido a seminarios motivacionales, probablemente has escuchado a los oradores decir: “Si sigues estos cinco pasos, llegarás a un lugar de incremento financiero.”  Ellos probablemente también te habrán dicho que si no tienes éxito, es porque no seguiste los pasos correctamente o no fuiste diligente.
¡Gracias a Dios que el evangelio o las buenas noticias no funcionan así!  En el instante en que tú escuchas o lees las buenas noticias, y las crees y recibes, Su Palabra sale para sozo (la palabra griega para “salvar”) a ti, haciéndote perfectamente completo en todos los sentidos, “pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree.”
¿Cuáles son las buenas noticias?  Son que Dios nos ama tanto que nos dio a Su Hijo para que Él recibiera nuestro azote a fin de que nosotros podamos tener Sus bendiciones sin tener que trabajar por ellas.  En este momento, mientras lees este devocional, escuchas a un predicador o miras una prédica por DVD, a medida que escuchas la Palabra de Dios, Su poder es liberado en tu situación, resolviendo las cosas a tu favor y cambiando las situaciones alrededor de ti para tu bien.
En Hechos 14:8–10, vemos a Pablo predicando las buenas nuevas en Listra.  Un hombre lisiado desde su nacimiento estaba escuchando a Pablo.  Pablo, viendo que él tenía fe para ser sanado, le dijo: “Levántate derecho sobre tus pies.”  ¡Y el hombre dio un salto y caminó!  Él escuchó las buenas noticias, las creyó y fue sanado.
En una conferencia de liderazgo en Oslo, Noruega, en la que estuve disertando, un pastor nos compartió cómo un hombre de negocios bien respetado en su iglesia fue sanado mientras escuchaba uno de mis sermones en CD.  Este hombre era sordo de un oído.  ¡Y cuando estaba escuchando mis enseñanzas a través de ese CD, su oído sordo se abrió sin que nadie le impusiera manos o hiciera oración por él!  Él simplemente estaba escuchando las buenas noticias cuando su oído se abrió.  ¡Esto es a lo que yo llamo el poder de Dios para su salvación, sozo-ándolo a él, haciendo que su audición sea perfectamente completa!
Amigo, estos milagros suceden no porque nosotros seguimos fielmente algún tipo de fórmula, ¡sino porque escuchamos las buenas noticias predicadas y simplemente las creemos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 18 de febrero de 2020

Vence Los Obstáculos Con El Favor De Dios


Inspiración de Gracia
Y Rut la moabita dijo a Noemí: “Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia.” Y ella le respondió: “Ve, hija mía.”  (Rut 2:2)
¿Te miras a ti mismo y en lo natural lo único que ves es lo que te falta?  ¿Dices: “Yo no tengo una buena educación”, “Soy pobre”, “Soy demasiado viejo” o “Soy un divorciado”?  Tengo buenas noticias para ti.  Como creyente comprado por sangre y como hijo de Dios, ¡tú tienes el favor sobrenatural de Dios!
En la Biblia, Rut era una pobre viuda moabita que fue con su suegra a vivir a Belén, un pueblo judío donde los habitantes consideraban a los moabitas unos marginados.  Pero ella no se revolcaba en la autocompasión y gemía a causa de ser una viuda pobre de la raza equivocada, en el lugar equivocado.  Ella en cambio, creía que Dios la favorecería y declaró: “Voy a hallar gracia en el campo en donde recoja espigas.”
En lo natural, Rut tenía todo en su contra.  Pero debido a que confiaba en el favor de Dios, ella no solo se convirtió en la esposa del hombre más rico de Belén cuando Booz se casó con ella, sino que también se convirtió en la bisabuela de David y su nombre fue incluido en la genealogía de Jesucristo, ¡incluso aunque ella no era judía!  Eso es lo que el favor sobrenatural de Dios hizo por ella.  Esa es la clase de bendiciones que el favor sobrenatural de Dios puede darte.
Una miembro de la iglesia nos compartió cómo, debido a circunstancias imprevistas, ella se presentó tarde a una entrevista de trabajo.  Pero ella confesó el favor de Dios sobre sí misma antes de la entrevista y milagrosamente, los entrevistadores la seleccionaron para una segunda entrevista.
Hubo otros 40 solicitantes con la experiencia adecuada.  Y aunque ella carecía de experiencia relevante, a causa del favor de Dios, ella consiguió el trabajo que venía con una mejor paga y un monto para vehículo que subsidiaba completamente el préstamo de su automóvil.  Su nueva compañía incluso estaba dispuesta a pagar sus gastos de gasolina y teléfono celular —¡todo porque ella creía y confesaba que tenía el favor de Dios!
No mires solo lo que no tienes en lo natural y resultes viendo nada más lo que te hace falta.  ¡Confía en el favor de Dios y vas a ver bendiciones que tus habilidades naturales no pueden traer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de febrero de 2020

Cree Y Actúa Según El Nuevo Pacto


Inspiración de Gracia
Entonces dijo David al filisteo: “… yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
¿Alguna vez te preguntaste por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y sin embargo, tener respuestas muy diferentes?  Para uno, lo que se dice es atemorizante y lo desanima.  Pero el otro tiene un corazón tan lleno de fe que se atreve a enfrentarse al diablo y a lo que está haciendo.
En el valle de Ela, Goliat, el gigante filisteo, se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David entró en escena, él escuchó las mismas burlas de Goliat que el resto de los israelitas escuchaba.  Pero de alguna manera, las mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David que los otros no pudieron ver?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Por supuesto que el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía en el pacto.  Y él actuó de acuerdo conforme a lo que creía.  De manera que Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria a pesar de que estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿Dónde están mis Davids, quienes creen en el nuevo pacto?”
¿Cuál es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no ha sido ganado y del que no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha cortado este pacto con nosotros a través de Cristo, nuestro representante.  Y según este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús tomó nuestros golpes.  Debido a lo que Jesús hizo en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre cada gigante que nos enfrenta.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares delante de tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti, debido a lo que Jesús hizo por ti.  ¡Y luego, ante tus propios ojos, tú vas a ver a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deudas, caer derrotados delante de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 7 de enero de 2020

El Evangelio Salva En Toda Situación


Inspiración de Gracia
Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree...  (Romanos 1:16)
Cada vez que tú escuchas el evangelio de Cristo, estás escuchando las buenas noticias de Dios para ti.  Y la Biblia nos dice que el evangelio de Cristo —las buenas noticias que Dios quiere que todos los hombres escuchen— es el poder de Dios para tu salvación, no solo del infierno, sino también de enfermedades, problemas financieros, daños, un matrimonio fallido —¡todo aspecto de tu vida que necesita salvarse!
Tú podrías decir: “Pastor Prince, yo he escuchado el evangelio de Cristo, pero parece que yo soy uno de los que el poder de Dios ha perdido”.  Amigo, cuando escuchas el evangelio de Cristo, ¿realmente lo crees?  No puedes simplemente entenderlo en tu mente.  Debes conocer y creer las buenas noticias en tu corazón y entonces verás que este es el poder de Dios para tu salvación.
Pero, ¿cuáles son las buenas noticias que Dios quiere que tú sepas en tu corazón, las cuales liberarán el poder y la salvación de Dios en tu situación?
"Porque en el evangelio [las buenas noticias] la justicia de Dios se revela por fe y para fe”. (Romanos 1:17)  Las buenas noticias son que tú eres la justicia de Dios en Cristo, lo cual tú recibes por fe y para fe.
Esto significa que esta justicia viene porque tú tienes fe en Su sangre y no en tu buen comportamiento, para hacerte justo.  Es por fe y para fe, no fe para obras, ni obras para obras.
Las buenas noticias no se predican para mostrarte lo que está mal contigo.  ¡Se predican para mostrarte lo que está bien contigo debido a la obra de Jesús en el Calvario, a pesar de lo que está mal contigo!
No queda nada por hacer para ganarte las bendiciones de Dios para tu vida.  Tú solo necesitas escuchar y creer en el poder salvador del evangelio de Cristo para sanarte de enfermedades, guardarte del peligro, bendecir tus finanzas y darle bienestar a tu familia.
El mundo puede decir que las buenas noticias son demasiado buenas para ser verdad.  Pero para aquellos de nosotros que somos la justicia de Dios en Cristo, ¡las buenas noticias son realmente buenas porque son verdad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de enero de 2020

Tú Tienes Justicia De Primera Clase


Inspiración de Gracia
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Algunos cristianos creen que ellos tienen que trabajar para hacerse más justos.  Y se golpean a sí mismos cuando hacen algo mal.  No se dan cuenta de que al hacer estas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino que están tratando de establecer su propia justicia mediante su conducta correcta, respetuosa de la ley.
La justicia no se trata de mantener una conducta correcta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros a través de Jesús.  Y dado que es un regalo, nosotros no podemos ganarlo por nuestra conducta correcta, respetuosa de la ley.  ¡Nosotros solo podemos recibirlo!
¿Cómo recibimos entonces este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo a Jesús “que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Nosotros somos tan justos como lo es Jesús!
Pero algunos cristianos piensan que en el cuerpo de Cristo, hay diferentes clases de justicia, como las clases de los asientos en un avión.  Ellos piensan que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase empresarial y unos pocos tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Entonces nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos ante los ojos de Dios!  ¡Nosotros no podemos sino tener justicia de primera clase!
Tú podrías decir: “Pastor Prince, no entiendo.  ¿Cómo puedo ser justo cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conoció pecado, se convirtió en pecado por nosotros.  Jesús no conoció pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
Del mismo modo, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hacíamos justicia y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos convertimos en la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en nuestro lugar.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buenas noticias!  ¡Qué gracia tan asombrosa!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de noviembre de 2019

¡Oh, Qué Alegría!


Medita En
En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  (Efesios 1:7)
En el momento en que invitaste a Jesús a tu corazón como tu Señor y Salvador, todos tus pecados fueron perdonados —tus pecados pasados, tus pecados presentes y tus pecados futuros.  Una vez que naces de nuevo, tú estás en Cristo.  Tú no tienes que intentar obtener el perdón.  Tú tienes el perdón de los pecados por medio de Su sangre y este perdón de pecados que tú tienes no es conforme a lo que has hecho, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios —¡Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos!
La Biblia nos dice que “la paga del pecado es muerte”. (Rom. 6:23)  En otras palabras, el castigo por el pecado es la muerte.  También nos dice que “sin derramamiento de sangre no hay perdón”. (Heb. 9:22, NVI)  Por lo tanto, la sangre es necesaria para el perdón de los pecados.  Es por eso que incluso bajo el antiguo pacto de la ley, el pecado fue cubierto temporalmente por la sangre de los animales sacrificados.
Las buenas noticias del evangelio son que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, bajó del cielo a la tierra y se sacrificó a Sí Mismo en la cruz.  Su sangre perfecta y sin pecado proveyó el perdón por todos nuestros pecados.  Tú y yo no podemos pagar por nuestros propios pecados, así que Él lo hizo por nosotros.  Ahora, todo aquel que crea en Él nunca morirá, sino que recibirá el regalo de la vida eterna.  ¡Aleluya!
Estimado lector, observa cómo David describe la bendición de un hombre cuyos pecados son perdonados:
«Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.  Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta».
—Romanos 4:7–8, NTV
¡Oh, qué alegría y qué bendición es recibir el perdón de los pecados!  Por el contrario, cuando los creyentes comienzan a preguntarse si ellos son realmente perdonados, esto lleva a todo tipo de inseguridades, temores y ataduras destructivas.  El temor y la inseguridad no pueden existir en una relación sana con Dios.  En una relación matrimonial, por ejemplo, si una esposa nunca se siente segura en el amor de su esposo por ella, ella nunca sacará fuerzas de ello, ni encontrará alegría en su matrimonio.  En lugar de prosperar, con el tiempo ese matrimonio se desintegrará.  Del mismo modo, nuestro Padre celestial no quiere que vivamos atrapados en una inseguridad perpetua porque no tenemos la seguridad de nuestro perdón.
Hoy, basado en la Palabra de Dios, alégrate y agradece a Dios por la bendición de Su perdón, pagado tan caro y dado a nosotros gratuitamente.  Deja que esta verdad del evangelio se ancle y se fortalezca en tu corazón, y aleje todo temor e y sentimiento de inseguridad.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 5 de septiembre de 2019

Perfeccionados Para Siempre Por Medio De La Obra Perfecta De Jesús


Medita En
Pero Él, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, Se sentó a la diestra de Dios… Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.  (Hebreos 10:12, 14)
Como creyente, ¿alguna vez has estado invadido por pensamientos que te dicen que no has sido lo suficientemente bueno o no has hecho lo suficiente para merecer las bendiciones de Dios?  ¿Que tu imperfección te descalifica para recibir algo bueno de Dios?
Si has estado luchando con estos pensamientos, quiero que leas y vuelvas a leer las Escrituras de hoy, y dejes que estas saturen tu corazón, tu mente y tu conciencia.  Permite que el conocer que eres completamente perdonado y perfeccionado para siempre debido a la obra terminada de Jesús en la cruz, penetre en todo tu ser.  Tú no vas a ser perdonado y perfeccionado un día, debido a tu trabajo duro.  No, amigo, la buena noticia es que tú ya eres perdonado y perfeccionado —de una vez y para siempre— por medio del sacrificio de Jesús.
¿Y cuánto tiempo es para siempre?  Yo revisé la palabra griega original de “para siempre”, utilizada en este versículo y “para siempre” significa “para siempre”.  Tú has sido completamente perdonado y perfeccionado para siempre por la sangre limpiadora de Jesús, no por la sangre de los sacrificios de animales que no pueden quitar los pecados.
Pastor Prince, ¿cómo puedo estar completamente seguro de que todos mis pecados ya han sido perdonados?
¡Buena pregunta!  Fíjate en cómo después de que Jesús ofreció Su vida como sacrificio y pago por todos nuestros pecados, Él se “sentó” a la diestra del Padre.  ¡Jesús se sentó para demostrarnos a nosotros que el trabajo está realmente terminado!
Bajo el antiguo pacto, el sacerdote que servía en el tabernáculo de Moisés nunca se sentaba, sino que “estaba de pie, día tras día, ministrando” porque su trabajo no debía parar.  La sangre de toros y cabras “nunca pueden quitar los pecados”.  (Heb. 10:11)  Curiosamente, en el lugar santo del tabernáculo de Moisés, no había un solo mueble preparado para que el sacerdote se sentara.  No vas a encontrar ni siquiera una silla en el lugar santo.  Puedes encontrar el altar del incienso, la menorá e incluso la mesa del pan de la proposición, pero sillas no.  Esto era porque el trabajo del sacerdote nunca terminaba.  Solo la obra de Jesús es una obra terminada.
Amigo, hoy tú puedes descansar tranquilamente en tu corazón y en tu mente.  Puedes relajarte porque Jesús ha terminado el trabajo.  A los ojos de Dios, tú eres perfecto para siempre, impecable y lavado más blanco que la nieve por medio de la preciosa sangre eterna de Su Hijo.  ¡Y es permanente!  Tu parte es simplemente creer y recibir todo lo que Jesús ha hecho por ti.  Es así como reinas en la vida sobre el pecado, las adicciones y todo lo que el enemigo te lance.  ¡Así es como llegas a lo más alto en todos los desafíos de la vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 2 de agosto de 2019

Encuentro Con La Persona De La Gracia, Jesucristo


Medita En
¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo!  (Romanos 6:15)
Cuando yo comparto —incluso de la Biblia— el regalo de la justificación que tenemos por medio de Cristo, inevitablemente alguien pregunta: “Pero, Pastor Prince, si usted predica que ante el Señor fuimos hechos justos para siempre, sin que se tome en cuenta nuestras propias obras y nuestro cumplimiento de la ley, ¿no saldrá la gente y vivirá una vida licenciosa?  ¿No le dará esto a la gente una licencia para pecar?”
Al abordar esta pregunta que el versículo de hoy trata magníficamente, permíteme aclarar esto explícitamente en blanco y negro, de modo que no haya duda en la mente de nadie: ¡Yo, Joseph Prince, estoy vehementemente, completamente, agresivamente e irrevocablemente contra el pecado!  El pecado es malo.  Yo no apruebo el pecado.  El estilo de vida de pecado solo conduce a la derrota y la destrucción.  Mi objetivo es que las personas vivan una vida de victoria sobre el pecado, pero no creo que la vida de victoria venga al predicar la ley.  Yo estoy convencido de que esto sucede al predicar la gracia de Dios.
Cuando visites nuestra iglesia, no vas a encontrar a una congregación que, habiendo recibido las buenas noticias de la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia, quiera escapar y comenzar a vivir en pecado.  De hecho, algunos de los principales empresarios, ejecutivos, emprendedores, abogados, contadores y consultores de mi país asisten a nuestra iglesia y vas a encontrar a una congregación que está profundamente enamorada de la persona de Jesús.  Vas a escuchar testimonios maravillosos y sorprendentes de cómo se han restaurado los matrimonios, cómo se han curado milagrosamente las enfermedades terminales, cómo se han superado sobrenaturalmente las adicciones y las ataduras del pasado, otros testimonios asombrosos que brindan las buenas nuevas de Jesús.
Lo que verás en nuestra congregación es que el pecado pierde su atractivo cuando te encuentras con la persona de la gracia, Jesucristo y te das cuenta de todo lo que Él ha hecho por ti en la cruz y todo lo que te ha bendecido por medio de ella.  Vas a comenzar a darte cuenta de que se te ha dado este gran regalo de la justificación y que no hiciste nada para merecerlo.  No hiciste nada para ganarlo y no hiciste nada que te hiciera digno de recibirlo.
Entonces, ¿haría ese encuentro con Jesús que tú quieras salir y pecar?  ¡Por supuesto que no!  Por el contrario, tu encuentro con Jesús hará que te enamores completamente de Él otra vez.  Te hará un mejor esposo, un mejor padre, una mejor ama de casa, un mejor estudiante.  Te convertirá en alguien que desea con todo su corazón guardar la gloria de nuestro Señor Jesús viviendo una vida en victoria sobre el pecado, por Su gracia y Su fuerza.  El preocuparte por Cristo en vez de por ti mismo, hará que comiences a reinar en la vida a través de Jesucristo.  ¡Esto es a lo que llamamos la Revolución de la Gracia!
La Palabra de Dios dice: “Despierten y no pequen más…” (1Cor. 15:34, NBV)  ¡Cuanto más te des cuenta de que eres justo, más vas a experimentar la victoria sobre el pecado!  ¡Así que despierta cada mañana y agradece que tú eres la justicia de Dios en Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 5 de mayo de 2019

Libera El Poder De Dios En Tu Situación


Medita En
 “… Como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.  (1 Juan 4:17)
Permíteme compartir contigo cómo Megan, una apreciada dama de Minnesota, enfrentó sus temores al declarar la Palabra de Dios para el área de su necesidad y vio el poder de Dios liberado en su situación.  Dejaré que te cuente su historia:
Me diagnosticaron cáncer de garganta y cuello.  Después de una serie de tratamientos, me recuperé y las pruebas mostraron que no había más cáncer.  Sin embargo, dos años después, los médicos encontraron una masa en mi garganta nuevamente.
En ese tiempo, yo había comenzado a ver a Joseph Prince en la televisión.  Él compartió el testimonio de una mujer que se había apoderado de 1 Juan 4: 17 —“Como Él es, así somos nosotros en este mundo”— para sí misma y terminó sin necesitar someterse a ninguna cirugía.
Así que yo también me aferré a esta Escritura para mí.  Lo primero que pensé después de escuchar el diagnóstico del doctor fue: “Como es Jesús, así soy yo en este mundo.  Ya que Él no tiene cáncer, yo tampoco”.
El miedo intentó entrar en mis pensamientos durante los siguientes días, pero yo creí y continué declarando 1 Juan 4:17 mientras me decían que podía volver a tener cáncer otra vez.  Me recomendaron que me hicieran una biopsia y también me dijeron que necesitaría una amigdalectomía bilateral, un procedimiento para extirpar las amígdalas.
Mientras me estaban preparando para la cirugía, me preguntaron si había algo que quisiera decir.  Dije: “Si.  Cuando la doctora entre para hacer la cirugía, ella dirá que la cirugía no es necesaria y que no hay cáncer”.
¡Y eso fue exactamente lo que pasó!  ¡La amigdalectomía fue cancelada porque la biopsia mostró que yo no tenía cáncer!  Cuando me dieron las buenas noticias, yo sonreí y dije: “¡Gracias, Jesús!”
Yo tengo su libro, 100 Días de Favor, que tiene una página en donde enseña acerca de 1 Juan 4:17.  Yo mantengo un marcador en esa página y lo leo a menudo.
Yo estoy siendo liberada continuamente por el evangelio de la gracia.  ¡Gracias, Pastor Prince!
¡Alabado sea el Señor! —¡Qué testimonio tan impresionante del poder de la Palabra escrita, siendo liberado a través de nuestras bocas!  Amado, lo que el Señor hizo por Megan, ¡Él también puede y va a hacerlo por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 12 de abril de 2019

La Verdad Que Te Hace Libre

Medita En
“Y conoceréis la verdad, y al verdad os hará libres”.  (Juan 8:32)
¿Qué significa realmente “la verdad os hará libres”?
Examina el contexto de este versículo y notarás que Jesús dijo esto a los judíos de Su época.  Estas eran personas que desde temprana edad crecieron estudiando y aprendiendo la ley.  Sin embargo, estas personas, de maneras muy similares a las nuestras hoy en día, seguían luchando con temores, ansiedades, enfermedades y toda clase de opresión, ataduras y adicciones.  Así que esta verdad de la que Jesús estaba hablando, claramente no puede ser la ley, porque estas personas no pudieron encontrar libertad en la ley.  De hecho, la verdad de la ley solo los llevó a la esclavitud religiosa.
Mi amigo, la verdad que te hará libre, es la verdad de Su gracia.  Esta es la verdad que Él vino a darnos.  Su Palabra proclama que ”la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo”. (Juan 1:17)
La buena noticia es que la gracia vino para hacerte libre de la maldición de la ley.  La gracia no es una doctrina, ni es un tema teológico.  Cuando Jesús habla de la gracia, Él está hablando de Sí Mismo.  La gracia es una persona.  La gracia es Jesús mismo.
La verdad que tiene el poder de abrir completamente las puertas de tu prisión es Su gracia.  ¡Su gracia es el antídoto para contrarrestar cualquier veneno en tu mente!  Cuando te encuentras con Jesús, saboreas Su amor y disfrutas Su amorosa bondad y Sus tiernas misericordias, toda creencia equivocada comienza a disolverse en la gloria de Su amor.  ¡Y cada pensamiento oscuro y adicción al mal que puede haberte mantenido cautivo, no puede sino dispersarse cuando es expuesto a la luz de Su gracia!
Tu libertad se encuentra en creer correctamente en Jesús —Su favor y Su amor en tu vida.  Cuando crees correctamente acerca de Su gracia, comienzas a vivir bien.  Y cuanto más veas en Su Palabra lo que Su gracia ha hecho por ti, más temores, condenación, depresión y hábitos destructivos perderán su control en tu vida.  Y cuanto más creas y disfrutes de Su gracia y amor, más encontrarás la sabiduría, la estabilidad y la paz del Señor, guiándote en tus decisiones y acciones.
Creer correctamente siempre produce vivir correctamente y tener los resultados correctos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Jesús Es Tu Habilitación A Las Bendiciones De Dios


Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán…
Deuteronomio 28:2
A Dios le encanta bendecirte.  Él incluso ha declarado que “las bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán.”  Esto significa que tú no puedes correr lo suficientemente rápido para escapar de ellas.  Que cuando cruzas en una esquina, hay una bendición esperándote.  Y cuando cruzas en otra esquina, ¡corres directo hacia otra bendición!
Ahora, puedes pensar que tú no calificas para las bendiciones de Dios, por el versículo anterior a este, que dice que estas bendiciones se cumplirán sólo si obedeces diligentemente la voz de Dios y guardas todos Sus mandamientos.  Tú sabes que no importa cuánto te esfuerces, simplemente no se puede cumplir con todos los mandamientos de Dios.  De hecho, la Biblia dice que si fallamos en cumplir un solo mandamiento, fallamos en cumplirlos todos. (Santiago 2:10)
Mi amigo, tengo buenas noticias para ti: Jesús es el que nos hace merecedores de cada una de las bendiciones, porque Él ha cumplido todos los mandamientos de Dios.  Cuando Él murió por nosotros en la cruz, Él no sólo cumplió todos los mandamientos de Dios, Él también nos redimió de la maldición de la ley. (Gálatas 3:13)  Nota que Él no nos redimió de las bendiciones de la ley, así que, ¡las bendiciones todavía son nuestras hoy!
Mientras lees la lista de bendiciones en Deuteronomio 28, comenzando con “Bendito serás tú en la ciudad... en el campo... el fruto de tu vientre... tu cesta... cuando entras... cuando sales...” (Deuteronomio 28:3-13), yo creo que Jesús te está diciendo: “¿Te gustan las bendiciones?  ¡Entonces tómalas por fe!”
Puede que digas: “Pero yo no las merezco.”  Sí, tú no las mereces, pero aún así las recibes a causa de Jesús.  ¡Esta es gracia de Dios!  La ley dice: “Tú debes merecer las bendiciones.”  Pero la ley ya no está aquí.  La gracia está aquí.  Así que, toma las bendiciones por gracia por medio de la fe.  Créele a Dios por las bendiciones.
Hoy, ya no es más una pregunta cuánto o cuán bien has guardado los mandamientos de Dios.  Lo que es una pregunta es ¿cuánto puedes creerle a Dios por Sus bendiciones?  Todas las promesas de Dios en Cristo son “Sí,”  ¡y ya que tú estás en Cristo, tú puedes decir “Amén” a Sus bendiciones! (2 Corintios 1:20)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 9 de agosto de 2018

Dios Ciertamente Te Mostrará Bondad


David le dijo: “No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán, y te devolveré toda la tierra de tu abuelo Saúl; y tú comerás siempre a mi mesa.”
2 Samuel 9:7
Cuando las personas en el palacio escucharon que el Rey Saúl y su hijo Jonatán habían muerto en batalla, entraron en pánico.  Temerosos de que David llegaría para apoderarse del trono, y matar a todos los hijos y nietos de Saúl, ellos corrieron por sus vidas.  Una niñera, tomó a Mefiboset, el hijo de Jonatán, y corrió con él.  Pero mientras huía, el niño de cinco años de edad, se cayó y quedo cojo de ambos pies. (2 Samuel 4:4)
El pobre niño no hubiera quedado cojo si ellos hubieran sabido que David realmente amaba a Jonatán y a Saúl, y que buscaría al hijo de Jonatán porque había hecho un pacto con Jonatán. (1 Samuel 18:3)
En esta historia, el Rey Saúl representa a la raza humana.  Él es como Adán, quien pecó contra Dios y perdió todo lo que Dios le había dado al hombre.  Él tenía la posición, pero ya no tenía el poder, debido al pecado.  Jonatán, quien venía después de Saúl, representa a Jesús, quien vino como hombre.  Jonatán no era como Saúl —él era bueno, al igual que Jesús no es como Adán —Jesús es el Hombre perfecto.  David representa a Dios.  Así que, el pacto entre Jonatán con David, habla sobre el pacto de Jesús con Dios.  Mefiboset representa a algunos cristianos de hoy, quienes están “cojos” de alguna manera —enfermos, deprimidos, temerosos, pobres…
Ahora bien, Mefiboset se convirtió en cojo debido a malas noticias basadas en una mentira.  Muchos creyentes están sufriendo hoy sin necesidad, porque creen cosas equivocadas acerca de Dios.  Ellos piensan: “¡Mis pecados han revelado todo de mi!  ¡Dios va a venir contra mí!
Bien, yo tengo buenas noticias para todos los Mefiboset: ¡David no está viniendo para tomar tu vida!  Cuando David estaba buscando a Mefiboset, era para mostrarle su bondad, para cuidar de él y para restituirle la tierra que había pertenecido a Saúl, su abuelo.
De la misma manera, Dios no está contra ti para apresarte.  Él sabe todo acerca de tus pecados, y aun así te ama.  Es por eso que Él envió a Jesús como el pago por tus pecados.  Y debido al pacto entre Jesús y Él, Él te dice: “No temas, Yo ciertamente te mostraré bondad.  Yo voy a devolverte todo, ¡y tú comerás siempre a Mi mesa!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince