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domingo, 12 de julio de 2020

Derribado Pero No Acabado


Inspiración de Gracia
Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.  (2 Corintios 4:8-9)
Antes de que fueras cristiano, cuando algo triste o malo te sucedía, tú llorabas hasta que no te quedaban lágrimas.  Tu corazón se había roto en mil pedazos y eso te hacía sentir atrapado, deprimido y completamente derrotado.
Pero después de convertirte en cristiano, cuando algo malo te sucede, puede ser que aún llores, pero por dentro te sientes reconfortado.  Estás triste por fuera, pero tu corazón no está pesado.  No entiendes por qué, pero en lo profundo de ti hay algo que te levanta.  ¡Ese algo triunfante, que está surgiendo desde tu interior, es la vida de Cristo en ti!
Tú no puedes estar completamente angustiado porque Cristo en ti es el Príncipe de Paz (ver Isaías 9:6), quien te dice: “La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27)
Sí, puede que estés en una mala situación y que te encuentres en un momento difícil, pero Cristo en ti es el camino, la verdad y la vida (ver Juan 14:6), y Él te dice: “Todo va a estar bien.  Yo te daré una salida.”
Tú sabes que no estás derrotado porque Cristo en ti es tu victoria (ver 1 Corintios 15:57) y Él te dice: “Tú no estás luchando por la victoria, estás luchando desde la victoria porque tú ya tienes la victoria en Mí.”
Antes de que conocieras a Cristo, cuando estabas deprimido, estabas acabado.  Pero ahora, cuando estás deprimido, tú no estás acabado porque Cristo en ti es la esperanza de gloria. (Ver Colosenses 1:27)  “Esperanza” en la Biblia significa una expectativa definitiva y positiva de lo bueno.
¡Así que Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de un matrimonio glorioso!  ¡Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de una familia gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva definitiva de una salud gloriosa!  ¡Cristo en ti es la expectativa positiva definitiva de una vida gloriosa!
Amigo, Cristo en ti es la expectativa definitiva y positiva de todas las glorias de Dios reveladas para ti.  ¡Ninguna mala circunstancia en la que te encuentres puede causar que Dios te destruya o te abandone!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 21 de junio de 2020

Mira La Palabra, No Los Hechos Naturales


Inspiración de Gracia
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.  (Números 21:9)
“Pastor Prince, yo sé que Dios es mi sanador.  ¿Pero por qué esta enfermedad y dolor todavía están en mi cuerpo?”  Si has estado mirando tu enfermedad y dolor todo este tiempo, deja de mirarte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él tu enfermedad y dolor sobre Sí Mismo?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4)  Dado que Jesús ya llevó tu enfermedad y dolor en la cruz, Él no puede “devolverlos.”  Incluso si te resulta difícil creer que Jesús ya pagó por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que ya fue pagado.  ¡Hablamos de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, ni te está pidiendo que finjas que no está allí.  Él te está pidiendo que apartes tu mirada de la enfermedad, por dolorosa que sea y que veas la verdad de que esta ya fue juzgada en la cruz en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras aún se encontraban en el desierto, el pueblo de Israel fue atacado por serpientes mortales del desierto.  Las serpientes eran reales.  Las picaduras eran dolorosas y mortales.  Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce que estaba colocada sobre un poste —una figura de la cruz. (Ver Juan 3:14)  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente que era su problema, ya había sido juzgado en la cruz.
Los que pusieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Los que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, deja de mirar tu enfermedad.  En cambio, mira a la cruz y mira a tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente Él llevó tus enfermedades y cargó con tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Amigo, nosotros dejamos que los hechos naturales gobiernen o establecemos la verdad de Dios sobre nuestros problemas, según en qué elegimos enfocarnos.  Así que, hoy decide no enfocarte en los hechos relacionados con tu problema.  En cambio, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de junio de 2020

Mira La Obra Lograda

Inspiración de Gracia
Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: “¡Consumado es!” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  (Juan 19:30)
¿Qué es lo que ves cuando se trata de la sanidad de tu cuerpo enfermo, la restauración de tu matrimonio fallido o el rompimiento para tus problemas financieros?  ¿Ves una obra terminada o una obra que aún debe ser completada?
¡Dios quiere que sepas que lo que tú necesitas desesperadamente que Él haga por ti, ya fue hecho!  La obra terminada de Jesús en la cruz satisfizo tanto el corazón del Padre que desde el trono del cielo vino el pronunciamiento: “¡Hecho está!” (Apocalipsis 16:17), en respuesta al grito de Jesús en la tierra: “¡Consumado es!”  Así que, Dios quiere que tengas esta revelación de que lo que sea tú que necesites que Él haga por ti, ya fue hecho porque Jesús logró hacerlo todo por ti.
Si tú necesitas sanidad, recuerda que tu sanidad se logró.  Si necesitas restauración para tu matrimonio, recuerda que tu restauración se logró.  Tú no vas a morir por la escasez —a ti se te proveyó en abundancia.  ¡Todas estas cosas fueron logradas, no por ti, sino solamente por Cristo!
Amigo, si estás siendo incomodado a causa de un dolor en tu cuerpo, Dios quiere que tú veas tu sanidad terminada o lograda por la muerte de Su Hijo en la cruz.  Si es algo que perdiste o una deuda lo que enfrentas, o un cierto pecado con el que estás luchando, cree que tu provisión, tu restauración y tu liberación ya se lograron para ti.
No te preocupes por lo que ves o sientes, ni por la presencia de informes contradictorios.  Esos síntomas son de mentiras y aunque pueden parecer muy reales, son solo temporales, y no son la verdad.  La Palabra de Dios es la verdad y esta permanecerá porque es eterna.  Y cuando tú crees que solo lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación es la verdad, todos esos síntomas de mentira eventualmente tendrán que alinearse con Su Palabra.
Dios el Hijo dice: "¡Consumado es!"
Dios el Padre dice: "¡Hecho está!"
¿Qué dices tú?
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

miércoles, 11 de marzo de 2020

¡Tú Tienes La Victoria!


Inspiración de Gracia
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.  (Romanos 8:37)
Si la Palabra de Dios dice que nosotros somos más que vencedores por medio de Cristo, entonces lo somos.  No es que nos vamos a convertir, es que ya lo somos.  Puede ser que estemos experimentando algunos fracasos o reveses en la vida en este momento, pero de nuestras situaciones solo saldrá bien porque Dios dice que “en todas estas cosas somos más que vencedores”.  ¡Tenemos la victoria!
Verás, Dios nos ha situado en Cristo, a quien Él ha exaltado al lugar más alto del universo.  Nosotros no estamos tratando de llegar al campo de la victoria.  Nosotros ya estamos en el terreno de la victoria.  Nosotros no confesamos la Palabra de Dios para obtener la victoria.  Nosotros confesamos Su Palabra porque ya tenemos la victoria.  Nosotros no luchamos por la victoria.  Nosotros luchamos desde la victoria.
El diablo va a intentar robar nuestra victoria.  Él vendrá contra nosotros con mentiras y temores, y nos hará ser conscientes de nuestras faltas, debilidades y síntomas en áreas como nuestra salud.  Pero nosotros no estamos tratando de ser curados.  Nosotros ya estamos curados porque la Palabra de Dios declara que “por Sus llagas fuimos nosotros curados”. (Isaías 53:5)
Una hermana en nuestra iglesia estaba viendo a dos psiquiatras.  Ella había estado bajo atención psiquiátrica y medicación contra los ataques de pánico durante la mayor parte de su vida.  Ella dijo que cuando comenzó a venir a la iglesia y a aprender acerca de Jesús, la verdad de la Palabra de Dios comenzó a caer sobre ella.
Ella comenzó a creer que la victoria sobre su condición ya era suya y empezó a confesarla.  A partir de entonces, todos sus temores fueron eliminados y sus ataques de pánico cesaron.  Hoy, ella tiene una mente sana, está libre de toda la medicación y sabe que su vida es grandemente bendecida por Jesús, que la ama.
Amigo, en el momento en que tú aceptas a Jesús como tu Salvador, tú naces de nuevo y la nueva persona dentro de ti es más que vencedora.  ¡Tú ya estás en el terreno de la victoria y tienes la victoria sobre cada situación difícil en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 28 de febrero de 2020

¡Ciertamente!


Inspiración de Gracia
Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades [sufrimiento], y cargó con nuestros dolores [penas]… (Isaías 53:4)
Mientras están esperando la manifestación de su sanidad, a algunas personas les resulta difícil creer que Jesús realmente tomó sus enfermedades y dolores, de la misma manera en que Él tomó su pecado y su vergüenza.  Si tú eres uno de ellos, no te sientas condenado.  Tu Padre en el cielo comprende.  Es por eso que Él puso la palabra “ciertamente”, allí cuando dijo: “Ciertamente, Mi Hijo ha llevado tus enfermedades y cargado con tus dolores.”
Una vez, mi hija Jessica estuvo llorando toda la noche porque no se sentía bien.  Ella había estado enferma por unos días.  En mi estudio, yo saqué mi Biblia y el Señor me dirigió a Isaías 53:4 en donde dice: “Ciertamente Él llevó...”  Ahora, yo conozco el hebreo original aquí y éste dice: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores.”  Así que dije: “Ciertamente, Él llevó la enfermedad de Jessica...”
Pero era como si el versículo simplemente no fuera real para mí.  Sus gritos parecían más reales.  Entonces, de repente, el Espíritu Santo abrió mis ojos a una palabra en este versículo que realmente revolucionó la forma en que vi el pasaje completo.
¿Ves la primera palabra en el versículo?  Dice: “Ciertamente…”  Ciertamente, Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores.  Ahora, mira el siguiente versículo: “Él fue herido por nuestras transgresiones…”  Todo cristiano sabe y cree que Jesús fue herido por nuestros pecados, sin embargo, la palabra “ciertamente” no está puesta aquí sino en el versículo anterior.  ¡Creo que Dios sabía que nos resultaría difícil creer que Jesús también llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores, así que Él puso la palabra “ciertamente” allí para ayudarnos a creer!
Cuando vi eso, puse mi Biblia en el suelo, me paré firme sobre ella y dije: “Padre, Tú sabes que no tengo la intención de ser irreverente, pero estoy parado firmemente sobre Tu Palabra.  ¡Ciertamente, Jesús llevó la enfermedad de Jessica y cargó con su dolor!  No me importa si todavía puedo escucharla llorando.  ¡Ciertamente, Tu Hijo, Tu Hijo Amado, llevó su enfermedad y cargó con su dolor!  ¡Aleluya!”  Esa noche, el rompimiento llegó.  Esa noche, la pequeña Jessica fue sanada.
¿Están tú o tus seres queridos sufriendo alguna enfermedad o dolor en este momento?
Ciertamente nuestro Señor Jesús llevó tus enfermedades y cargó con tus dolores.  Y a medida que tú creas esta verdad, ¡ciertamente, tu sanidad y rompimiento vendrán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 2 de diciembre de 2019

Cree En Un Dios De Gracia


Medita En
Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.  (Hebreos 4:16)
¿Eres tú como muchos hoy que creen en un Dios “religioso”?  ¿Crees que Dios está en tu contra cuando desobedeces, que Él está enojado contigo cuando fallas y que la comunión con Él se corta cuando cometes errores?
No es de extrañar entonces que, en vez de correr hacia la única solución verdadera, muchas personas sinceras corran en la dirección opuesta cuando están sufriendo.  Así que, hay un gran engaño, una creencia poderosa e incorrecta acerca de Dios, que ha atrapado a muchos en el círculo vicioso de condenación, culpa, miedo, derrota y adicción.
Amigo, quiero que sepas hoy que Dios es un Dios de gracia infinita.  Él es repugnante para los “religiosos”, pero amable e irresistible para aquellos que están heridos.
No importa por lo que estés pasando hoy, cualesquiera que sean las adicciones que te están atando, creer lo correcto puede hacerte libre y lo hará.  Comienza por creer esta poderosa verdad:
Dios es un Dios de gracia y perdón.  Él te ama mucho y no guarda tus errores en tu contra.
No dejes que los errores que has cometido en el pasado te impidan llegar a Dios y recibir Su perdón por todas tus faltas.   Comienza a creer lo correcto acerca del Señor, cree lo correcto respecto a Su corazón y Su amor por ti, y toda tu vida será transformada.  ¡Creer lo que es correcto, siempre lleva a vivir de manera correcta!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cómo Mantenerte En Perfecta Paz


Medita En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.  (Isaías 26:3, RVR60)
Necesitamos la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia equivocada.  Es por eso que es tan importante entrar en Su Palabra y tomar tiempo para meditar en los versículos que revelan el inamovible e incondicional amor de Dios por ti.  Por ejemplo, si tú descubres que tu mente se desvía hacia pensamientos de ansiedad, incluso a causa de las cosas más pequeñas, te animo a que memorices y cite las Escrituras de hoy: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”. (Isaías 26:3)
Cada vez que yo me siento estresado o preocupado por algo, me aparto del ir y venir de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi carro suena música suave y ungida, yo me alimento de Su Palabra y la declaro, permitiendo que esta impregne mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera’”.  Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mis pensamientos en Ti.  No necesito pensar qué hacer con este problema.  Mientras confío en Ti y mantengo mis pensamientos puestos en Ti, Tú vas a dirigirme y a guiarme.  Mi confianza no está en mis propias fuerzas, sino en Ti y solamente en Ti, Jesús”.
¿Qué hago aquí?  En vez de permitir que el estrés y la preocupación me afecten, estoy entrenando a mi corazón para ver mis problemas cómo Dios los ve.  Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y mantengo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba tanto, se vuelve diminuto e intrascendente en la presencia de Dios Todopoderoso.
¿Estás tú enfrentando alguna circunstancia insuperable hoy?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus pasos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de noviembre de 2019

¿Estás Confundido?


Medita En
“Y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado”.  (Hechos 13:39)
Para comprender la gracia de Dios, es esencial que comprendas las diferencias entre el antiguo pacto de la ley y el nuevo pacto de la gracia.  Para ayudarte a acelerar la comprensión de la ley y la gracia, quiero compartir contigo una de mis escrituras favoritas.  He predicado este versículo en todo el mundo, desde la Conferencia Hillsong en Sídney, Australia, hasta la Iglesia Lakewood, en Houston, Texas.
Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

—Juan 1:17, RVR1960
La ley fue dada a través de un sirviente.  La gracia y la verdad vinieron a través del Hijo.  La ley habla de lo que el hombre debería ser.  La gracia revela quién es Dios.  En el primer milagro de Moisés, él convirtió el agua en sangre, lo que resultó en muerte.  En el primer milagro de la gracia, Jesús convirtió el agua en vino, lo que resultó en vida y celebración.  La letra (la ley) mata, pero el Espíritu da vida. (Ver 2Cor. 3:6)
Bajo la ley, Dios exige justicia del hombre pecaminosamente en bancarrota.  Pero bajo la gracia, Dios provee la justicia como un regalo.  Ahora, ¿en qué pacto te gustaría estar?  ¡La respuesta es obvia!
La verdad es que, por medio de la cruz del Calvario, todos los que creen en Jesús y lo reconocen como su Señor y Salvador, están bajo el nuevo pacto de gracia.  Sin embargo, hoy en día muchos creyentes aún están viviendo en confusión, y confunden la ley y la gracia al aferrarse a algunos aspectos de la ley y algunos de la gracia en sus creencias y caminar cristianos.  Jesús dijo que no se puede poner vino nuevo en odres viejos.  El vino nuevo fermentará y romperá los odres, y perderás ambos. (Ver Mateo 9:17)  Del mismo modo, no se puede poner el vino nuevo de gracia en el odre viejo de la ley.  Uno cancelará al otro. (Ver Rom. 11:6)
Bajo la ley, Dios dijo: “[El Señor] no tendrá por inocente al culpable; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación”. (Ver Éxodo 34:7)  Pero bajo la gracia, Dios dice: “[Yo] tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados”. (Ver Heb. 8:12)
¡Ha habido un cambio!  ¿Puedes ver con la absoluta claridad de la alta definición que ha habido un cambio radical y todo se debe a Jesús?  Elige hoy vivir completamente bajo el nuevo pacto de gracia, donde por medio de la obra perfecta y terminada de Cristo en la cruz, tú tienes la justicia de Dios como un regalo, y al Espíritu de vida de Dios que dirigiéndote a la victoria sobre las áreas de derrota.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 8 de octubre de 2019

Reproduce Las Películas Mentales Correctas


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“Porque Yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza”.  (Jeremías 29:11)
Aún puedo recordar lo que sucedió cuando visité a una señora de mi congregación en el hospital.  Heather había sufrido un derrame cerebral que paralizó por completo el lado izquierdo de su cuerpo.  Mientras oraba por ella, ella levantó su mano derecha en un gesto de oración.  Sorprendentemente, su mano izquierda hizo lo mismo, aunque lentamente.  Esto era algo que ella no había podido hacer después del derrame.  Por la gracia de Dios, ella estaba comenzando a experimentar sanidad en su cuerpo, con sensaciones que empezaron a filtrarse nuevamente en su brazo izquierdo.
Sin embargo, a los pocos minutos, mientras ella yacía en la sala de cuidados intensivos, intubada y conectada a un equipo médico que emitía un pitido incesante, su brazo izquierdo comenzó a temblar por el esfuerzo.
“No te preocupes por orar para este rompimiento”, le aseguré a Heather.  Le sonreí, hice un gesto a uno de mis pastores que estaba conmigo y le dije a ella: “Déjanos la oración a nosotros”.
Luego, golpeando con mi dedo índice el costado de mi cabeza, le dije: “Pero mira tus películas mentales.  Asegúrate de reproducir las películas correctas en tu mente”.
¿Qué quise decir con eso?  Le estaba diciendo que vea lo que Dios ve e ignore todos los sonidos, olores y visiones que sus sentidos naturales estaban captando en el ambiente del hospital.  La estaba animando a llenar su mente con imágenes mentales de sí misma siendo saludable, fuerte y disfrutando del amor de su familia en casa.  No quería que ella siguiera viendo los malos escenarios en su mente.
Luego le dije: “Se necesita de un pensamiento para sanar a un pensamiento”.
Esta era una palabra que yo había recibido en mi espíritu para ella.  Por alguna razón, yo sentía que el enemigo había logrado plantar en su mente, un pensamiento o imagen mental incorrectos, y que éste tenía que ser removido y reemplazado con los pensamientos, imágenes y creencias correctas que están basados en la inmutable Palabra de Dios.  Poco después de nuestra reunión, Heather fue dada de alta del hospital y su condición mejoró.
Amigo, si tú estás siendo atormentado por pensamientos incorrectos o pensamientos negativos que están llegando a tu mente, tú necesitas la verdad de la Palabra de Dios para desarraigarlos.  Manténte meditando en la Palabra y las promesas de Dios.  A medida que lo hagas, los pensamientos negativos y derrotistas que te han mantenido con temor y ansiedad, serán reemplazados por los buenos pensamientos de Dios para bendecirte con paz y plenitud en cada área de tu vida.  ¡Deja que Su Palabra te dé una visión de un futuro brillante, lleno de esperanza y cosas buenas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 17 de agosto de 2019

La Justicia Por La Fe Dice Así

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Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:5–6)
Déjame decir algo sobre la fe.  No puedes tener fe sin hablarla.  Cuando estudies Romanos 10, notarás que dice que “la justicia que es por la ley… que haga… Pero la justicia que es por la fe dice así…”  La ley se trata de hacer, mientras que la fe se trata de decir.  No es suficiente solo saber en tu mente que eres justo.  No es suficiente solo leer este capítulo o escuchar una prédica acerca de la justificación y estar mentalmente de acuerdo con que eres justo.  Es necesario que abras tu boca y digas por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”. (2Cor. 5:21)  Es aquí donde muchos creyentes se están perdiendo la bendición de Abraham.  Ellos no están hablando de su justicia que es por la fe.
Nuestra primera respuesta a una situación difícil es muy importante.  Nuestra primera respuesta cuando descubrimos un síntoma en nuestro cuerpo, cuando recibimos un diagnóstico médico difícil o cuando nos enfrentamos a una prueba, debe ser siempre decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Vamos ahora, aquí es donde el caucho se encuentra con la ruta.  Es aquí cuando necesitamos decirlo.  Tú no solo debes saber que eres justo, sino que necesitas creer y hablar tu justicia en Cristo.  ¡No es fe hasta que la hables!  Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: ‘Creí, por tanto hablé’, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. (2Cor. 4:13)  El espíritu de fe claramente se trata de creer y hablar.  Por lo tanto, no importa cuántas prédicas o libros sobre justificación hayas escuchado y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables.
Cuando fallas y no cumples con el estándar perfecto de la ley, es el momento el en que debes ejercitar tu fe para decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  En el preciso momento en que estás furioso con tu cónyuge o cuando acabas de perder la calma en la carretera, se necesita de fe para decir que eres justo porque sabes que te lo echaste a perder.  ¿Y sabes qué?  En el momento en que lo dices, incluso si todavía estás en medio de la ira, sentirás que has introducido algo bueno a esa situación.  Da un paso atrás y comienza a relajarte, y la ira se disipará a medida que comienzas a darte cuenta de tu verdadera identidad en Cristo.
Hombres, si ven a una mujer con poca ropa en la televisión o en la portada de una revista y se sienten tentados, ¿cuál es su primera respuesta?  ¿Estás consciente de pecado o consciente de justicia?  La conciencia de pecado te arrastrará a sucumbir a tu tentación, mientras que la conciencia de justicia te da el poder de superar toda tentación.  Es por eso que el enemigo quiere mantenerte consciente de pecado.  Confesar tus pecados todo el tiempo te mantiene consciente de pecado.  Es como si Jesús no se hubiera convertido en tu pecado en la cruz.  La conciencia de justicia te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que tú lo dices, magnificas la obra de Jesús en la cruz.  Así que cree y habla la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  De esta manera, no podrás evitar ver los resultados de magnificar al Señor Jesús y Su obra terminada.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 30 de junio de 2019

El Poder De Mirar A Jesús


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Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.  (2 Corintios 3:18)
¿Cuál es el valor de mirar a Jesús?  ¿Cómo pone esto dinero en tu cuenta bancaria y comida en tu mesa?  ¿Cómo ayuda esto a tus hijos en sus estudios?  Los creyentes que me han hecho estas preguntas piensan que están siendo pragmáticos, pero no se dan cuenta que los milagros suceden cuando mantenemos nuestros ojos en Jesús.  Mira lo que le sucedió a un pescador llamado Pedro, quien fue uno de los discípulos de Jesús, en Mateo 14:22–33.  Cuando su bote estaba en medio de un lago, la cosa más práctica que un pescador experimentado podía hacer era quedarse en el bote.  ¡La ciencia dice que cuando salgas al agua, vas a hundirte!
Pero el mayor milagro que Pedro experimentó sucedió la noche en que a la voz de Jesús, salió de su bote en medio de una tormenta.  Esa noche, los vientos eran intensos, pero mientras Pedro mantuvo sus ojos en Jesús, hizo lo imposible —él caminó sobre el agua.  Jesús estaba caminando sobre el agua y cuando Pedro miró a Jesús, se volvió como Jesús e hizo algo sobrenatural.  La Palabra de Dios declara que “nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”.
Amado, como Jesús es, así eres tú en este mundo.  Cuando mantienes tu enfoque en Jesús, tú eres transformado a Su imagen de gloria en gloria.  Tú eres transformado por contemplar, no por hacer.  Cuando veas que Jesús está por encima de las tormentas de tu vida, te levantarás por encima de esas tormentas sin esfuerzo.  Ninguna cantidad de esfuerzo propio podía haber ayudado a Pedro a caminar sobre el agua.  Cuando lo hizo, eso simplemente sucedió porque él estaba mirando a Jesús.
Permíteme compartir contigo el testimonio de una señora en nuestra iglesia.  Una mañana, ella fue a hacerse una mamografía y los médicos encontraron algunos bultos en su pecho.  Ellos le dijeron que regresara a la clínica por la tarde para poder realizar más pruebas y determinar si los bultos eran cancerosos.  Pero esta dama me había escuchado enseñar que así como Jesús es, así somos nosotros en este mundo, y tenía esta verdad fresca en su mente.  Entonces, antes de regresar a la clínica para la biopsia, ella escribió en su informe médico: “¿Tiene Jesús bultos en su pecho?  Así como Él es, así soy yo en este mundo”.  Esa tarde, ella fue a hacerse otros exámenes y ¿sabes qué?  Los médicos le dijeron que debió haber habido un error —¡ellos no pudieron encontrar los bultos!  ¿Sabes por qué?  Porque así como Él es, ¡así es ella también!
Acabas de ver el poder de mirar a Jesús, de contemplarlo.  Si tú crees que simplemente mirar a Cristo no es algo práctico, te estoy desafiando hoy para que veas que sí lo es.  De hecho, es la cosa más práctica que puedes hacer.  Mantén tus ojos en Jesús y te volverás más y más como Él —¡lleno de salud, fortaleza, sabiduría y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 28 de junio de 2019

¿No Hay Sufrimiento Para El Creyente?


Medita En
Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en Él, sino también sufrir por Él.  (Filipenses 1:29)
¿No hay sufrimiento en el cuerpo de Cristo hoy?  Querido lector, ninguna de las verdades de protección que se encuentran en la Palabra de Dios niega el hecho de que somos llamados y se nos ha dado el privilegio de sufrir persecución por causa de Su nombre, como lo dice el apóstol Pablo en la escritura de hoy.  Además, Pablo le dice a su discípulo, Timoteo: “Todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución”.  (2 Tim. 3:12, NTV)  Jesús Mismo dijo que aquellos que lo sigan a Él serán perseguidos por causa de Su nombre. (Mateo 10:22)  Ten en cuenta que esta persecución no implica enfermedades terminales, accidentes trágicos o muerte prematura.
Pero pastor Prince, ¿no era Job un hombre justo que experimentó un sufrimiento terrible?
He predicado un mensaje completo acerca de Job que puedes encontrar en mi Página Web y no es el objetivo de este devocional cubrir todo el espectro del sufrimiento de Job.  Sin embargo, por ahora, quiero que veas que lo que le sucedió a Job no es algo que te sucederá a ti que estás EN CRISTO hoy.  Verás, una de las quejas de Job fue esta: “Si tan solo hubiera un mediador entre nosotros, alguien que pudiera acercarnos el uno al otro”. (Job 9:33, NTV)  Ahora, lee estas poderosas palabras pronunciadas por Eliú en Job 33:23–24, que describen a este mediador: “Si hay un ángel que sea su mediador, uno entre mil, para declarar al hombre lo que es bueno para él, y que tenga piedad de él, y diga: ‘Líbralo de descender a la fosa, he hallado su rescate’”.
La descripción que Eliú hace de un mediador prefigura lo que 1 Timoteo 2:5–6 nos dice: “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre, quien Se dio a Sí Mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo”.  Job experimentó sus sufrimientos porque no tenía un mediador.  Pero hoy, tú y yo lo tenemos —en la persona de nuestro Señor Jesús, quien murió en la cruz para expiar nuestros pecados y nos hizo justos ante Dios.  Él se convirtió en nuestro rescate (la palabra hebrea para rescate proviene de la palabra raíz kaphar, que significa “hacer una expiación”).
Amado, la sangre expiatoria de Cristo canceló todos los derechos legales que el enemigo tenía contra ti y tu familia.  Y cuando tú recibes todo lo que Su sacrificio perfecto en la cruz consiguió para ti, tú ya no tienes que vivir con el miedo de ser como Job.  A diferencia de Job, tú tienes un mediador —Cristo Jesús.  ¡En Él tú puedes tener la esperanza de un futuro lleno de Sus promesas, bendiciones y protección! (Ver Sal. 23:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de junio de 2019

Un Encuentro Con Jesús Puede Liberarte Sobrenaturalmente


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Y había allí una mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad causada por un espíritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.” Y puso las manos sobre ella, y al instante se enderezó y glorificaba a Dios.  (Lucas 13:11–13)
Hace algún tiempo, recibimos el precioso testimonio de Kate, quien nos compartió que había sido sobrenaturalmente liberada de cuatro años de adicción al alcohol.  Quizás te preguntes: “¿Cómo puede ser esto?  ¿Cómo desaparecen así cuatro años de adicción al alcohol?  ¿Cómo pudo esa ansiedad tan poderosa perder el control de esa vida en tan poco tiempo?”
La respuesta es simple pero poderosa.
En su testimonio, Kate escribió cómo ella permitió que el amor de Dios invadiera su mente mientras escuchaba en su iPod, mensajes fundamentados en la gracia, que estaban llenos de Jesús y Su amor.  Amigo, cuando tú permites que Su amor sature tu mente, no importa qué creencias equivocadas, temores o adicciones te mantengan atado.  La gracia de Dios comenzará a derribarlos.  Esto es lo que sucede cuando tú tienes un encuentro con tu amoroso Salvador.  Todo el que tiene un encuentro con Jesús no vuelve a ser igual.  Él vino para liberar a los cautivos.
Cualquiera que sea tu condición, por mucho que sea el tiempo que te haya mantenido atado —dos años, diez años, treinta años— quiero que sepas y creas que Dios puede liberarte en un instante sobrenatural.  Cree que Aquel que quiere y es poderoso para liberarte es El mismo que creó el tiempo, y El que creó el tiempo no tiene límite de tiempo.  ¡El que convirtió el agua en el mejor vino añejo en cuestión de segundos, puede evitar los procesos naturales y acelerar tu liberación de cualquier atadura!
Conozco a muchas personas que lucharon con adicciones durante décadas.  Pero una vez que tuvieron un encuentro sobrenatural con Jesús, se despertaron una mañana y se hallaron libres, sin nada de esa necesidad con la que convivían y sin el deseo de involucrarse otra vez en su comportamiento negativo.  Frank, que vive en el estado de Maryland, me escribió y me contó cómo fue liberado de la adicción a las drogas.  Le habían dicho “una vez adicto, para siempre adicto”, y él lo había creído.
Pero cuando llegó a conocer la verdad del amor y la gracia de Jesús que transforman vidas, a través de uno de mis recursos de enseñanza, esto simplemente destruyó las cadenas que lo ataban.  Él escribió: “¡Yo podía haber atravesado el techo saltando, cuando descubrí que todo lo que tenía que hacer era aceptar la obra terminada de Jesús y Su gracia! Después de treinta años de adicción a las drogas, pensé que ya no había esperanza para mí.  Pero alabado sea Jesús, ahora yo soy libre de las drogas y estoy en una buena iglesia que predica la gracia, junto con mi esposa, que también ha sido liberada de su adicción a las drogas.”
¡Amigo, ese es el poder de creer correctamente!
Hoy, cree que Dios te ama y que Su gracia está disponible para ti.  Cualquiera que sea el mal pronóstico que hayas escuchado sobre tu situación, sin importar cuán oscuras y terribles sean tus circunstancias en este momento, cree y acepta la gracia de Dios.  ¡Tú no tienes que aceptar la derrota por el resto de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince