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domingo, 30 de junio de 2019

El Poder De Mirar A Jesús


Medita En
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.  (2 Corintios 3:18)
¿Cuál es el valor de mirar a Jesús?  ¿Cómo pone esto dinero en tu cuenta bancaria y comida en tu mesa?  ¿Cómo ayuda esto a tus hijos en sus estudios?  Los creyentes que me han hecho estas preguntas piensan que están siendo pragmáticos, pero no se dan cuenta que los milagros suceden cuando mantenemos nuestros ojos en Jesús.  Mira lo que le sucedió a un pescador llamado Pedro, quien fue uno de los discípulos de Jesús, en Mateo 14:22–33.  Cuando su bote estaba en medio de un lago, la cosa más práctica que un pescador experimentado podía hacer era quedarse en el bote.  ¡La ciencia dice que cuando salgas al agua, vas a hundirte!
Pero el mayor milagro que Pedro experimentó sucedió la noche en que a la voz de Jesús, salió de su bote en medio de una tormenta.  Esa noche, los vientos eran intensos, pero mientras Pedro mantuvo sus ojos en Jesús, hizo lo imposible —él caminó sobre el agua.  Jesús estaba caminando sobre el agua y cuando Pedro miró a Jesús, se volvió como Jesús e hizo algo sobrenatural.  La Palabra de Dios declara que “nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”.
Amado, como Jesús es, así eres tú en este mundo.  Cuando mantienes tu enfoque en Jesús, tú eres transformado a Su imagen de gloria en gloria.  Tú eres transformado por contemplar, no por hacer.  Cuando veas que Jesús está por encima de las tormentas de tu vida, te levantarás por encima de esas tormentas sin esfuerzo.  Ninguna cantidad de esfuerzo propio podía haber ayudado a Pedro a caminar sobre el agua.  Cuando lo hizo, eso simplemente sucedió porque él estaba mirando a Jesús.
Permíteme compartir contigo el testimonio de una señora en nuestra iglesia.  Una mañana, ella fue a hacerse una mamografía y los médicos encontraron algunos bultos en su pecho.  Ellos le dijeron que regresara a la clínica por la tarde para poder realizar más pruebas y determinar si los bultos eran cancerosos.  Pero esta dama me había escuchado enseñar que así como Jesús es, así somos nosotros en este mundo, y tenía esta verdad fresca en su mente.  Entonces, antes de regresar a la clínica para la biopsia, ella escribió en su informe médico: “¿Tiene Jesús bultos en su pecho?  Así como Él es, así soy yo en este mundo”.  Esa tarde, ella fue a hacerse otros exámenes y ¿sabes qué?  Los médicos le dijeron que debió haber habido un error —¡ellos no pudieron encontrar los bultos!  ¿Sabes por qué?  Porque así como Él es, ¡así es ella también!
Acabas de ver el poder de mirar a Jesús, de contemplarlo.  Si tú crees que simplemente mirar a Cristo no es algo práctico, te estoy desafiando hoy para que veas que sí lo es.  De hecho, es la cosa más práctica que puedes hacer.  Mantén tus ojos en Jesús y te volverás más y más como Él —¡lleno de salud, fortaleza, sabiduría y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de abril de 2019

De Gloria En Gloria

Medita En
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.  (2 Corintios 3:18)
Creo que Jesús está haciendo una gran obra en tu vida ahora mismo.  Tal vez tú no puedas verlo porque hay algo que hiciste en tu pasado que simplemente no puedes sacarte de encima, que parece como un peso alrededor de tus pies y te mantiene oprimido.  Amado, este es el día para tu rompimiento —tu libertad, tu avance.  Aprende a ver lo que Dios ve fijando tus ojos en Jesús.
Debes comprender que lo que tú ves o cómo los demás te ven, no es tan importante como cómo Dios te ve.  Muchas personas piensan que Dios los ve en sus pecados y solo está aguardando un poco para caer sobre ellos y castigarlos.  Esta creencia equivocada produce una vida equivocada.  Si ves a Dios de esta manera, no puedes evitar sentir temor, inseguridad y ansiedad constantes a causa de tus pecados pasados.  ¡Este día, toma la decisión de volver tus ojos a Jesús, porque Él ya te hizo a ti, el creyente, justo con Su sangre!
De hecho, cuanto más contemplas a Jesús, más eres transformado “de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”. (2 Cor. 3:18)  Fijar tus ojos en Jesús es la santidad más grande.  Muchos piensan que tienen que hacer más para ser más santos, más aceptados y más amados por Dios.  La verdad es que cuando tú contemplas más a Jesús y ves Su amor, Su perdón, Su gracia abundante y Su regalo de justicia comprado para ti con Su propia sangre, tú eres transformado sobrenaturalmente.
La santidad es un subproducto de ver a Jesús en Su gracia.  Cuando ves a Jesús y recibes Su amor y gracia todos los días, tu corazón es transformado interiormente.  Esta no es una modificación de la conducta hacia nuestro exterior.  Es un cambio real que se sostiene en un corazón tocado por Su gracia y en una conciencia emancipada que está libre de culpa para siempre.  Es en este momento que esa adicción comienza a soltarse de tu vida.  Es aquí que ese temor comienza a disolverse en Su amor perfecto y esa condenación que surge de tus equivocaciones pasadas es lavada por Su sangre preciosa.
¡Qué vida!  Esta es la vida que Dios quiere que tú experimentes.  ¿Puedes verlo?  ¿Puedes ver lo que Él está viendo?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 25 de marzo de 2019

No Llenos De Nosotros Mismos Sino Llenos De Cristo

Medita En
Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí, y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y Se entregó a Sí Mismo por mí.  (Gálatas 2:20)
A medida que profundizamos en el poder de creer correctamente, quiero mostrarte formas prácticas en las que tú puedes ser transformado por la renovación de tu mente.  Creer correctamente consiste en renovar tu mente y eliminar las creencias equivocadas que dieron forma a tu pensamiento y comportamiento.  Es por eso que la Palabra de Dios dice: “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar”.  (Rom. 12:2, NTV)
Dios quiere cambiar la forma en que pensamos cambiando nuestros pensamientos de estar llenos de nosotros mismos, a estar llenos de Cristo.  Nuestra tendencia humana es enfocarnos en nosotros mismos.  Somos propensos a la introspección excesiva y somos fácilmente susceptibles de preocuparnos por nosotros mismos y no por Jesús.  Muchos de nuestros mayores dolores, luchas, fracasos y miserias resultan de vivir centrados en el “Yo”.  A menudo, estamos absortos en pensamientos como “¿Habré hecho lo suficiente?”, “¿Qué hay de malo conmigo?” y “¿Por qué soy tan débil?”  Desafortunadamente, cuando nos ocupamos demasiado en nosotros mismos, nos obsesionamos, nos sentimos oprimidos e inevitablemente nos deprimimos.
Mi amigo, ¿está tu mente llena constantemente de pensamientos sobre cómo has fallado, cuánto te has equivocado y cuán indigno eres?  Esto es sintomático de alguien que está claramente lleno de sí mismo.  Pensamientos como estos hacen que las personas desarrollen un complejo de inferioridad.  Las personas que sufren de esto están siempre listas para condenarse a sí mismas.  Sus mentes están nubladas por la negatividad y el pesimismo.
Pero la llenura de sí mismos también puede manifestarse en el otro extremo como un complejo de superioridad.  Hay personas que piensan que siempre son mejores que los demás.  Son dolorosamente arrogantes y creen que sus perspectivas y opiniones son siempre correctas.  Ya sea que te sientas superior o inferior, tu enfoque sigue estando en ti mismo y al final eso te causa mucho dolor, desdicha y angustia
Solo en Cristo vas a experimentar la verdadera transformación y no caminarás en orgullo ni en falsa humildad.  Cuando estás lleno de Cristo, la carne en ti se vuelve intrascendente y comienzas a manifestar inconscientemente todos los atributos adorables y preciosos de la plenitud de Jesús.  El fruto del Espíritu, como el amor, la alegría, la paz y la bondad, fluyen a través de ti sin esfuerzo cuando tu mente es renovada y se llena de la persona de Jesús.  ¡Es algo inevitable!  No podemos tocar Su gracia y no volvernos santos, así como tampoco podemos tocar el agua y no mojarnos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 16 de febrero de 2019

Se Rápido Para Creer

Medita En
Entonces Jesús les dijo: “¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!”  (Lucas 24:25)
En muchos lugares hay creyentes que todavía piensan que Dios se enoja con ellos cuando fallan.  Ellos simplemente no tienen una revelación del Evangelio de la Gracia y lo que significa el Amor Incondicional de Dios.  Al igual que los dos discípulos en el camino a Emaús (ver Lucas 24: 13–27), tales creyentes todavía no comprenden la gracia de nuestro Señor y lo que Él ha hecho por ellos en la cruz.
Luego están los creyentes que conocen el Evangelio de la Gracia y que incluso saben que Dios los ama incondicionalmente.  Sin embargo, saber esto, está solo en sus cabezas.  Cuando fallan, a pesar de que tienen el conocimiento de la gracia, ellos todavía tienen temor de acercarse confiadamente al trono de gracia de Dios para recibir misericordia, favor, sanidad y restauración.
Amado, Dios no quiere que tu corazón sea lento para creer Su promesa de gracia abundante y el regalo de la justicia, para que reines en esta vida.  Conocer las verdades de Dios y el Evangelio de la Gracia de manera intelectual no es suficiente.  Es importante que seas rápido para creer todo lo que Jesús ha cumplido en la cruz por ti, especialmente cuando estás luchando con el fracaso, la culpa y el temor.  Dios no quiere que seas derrotado debido a la falta del conocimiento de Su gracia.  Al mismo tiempo, Él quiere que seas rápido para creer en Sus promesas para ti.
Es por eso que estudiamos la Palabra de Dios.  No es para acumular conocimiento bíblico y hechos históricos, sino para tener una revelación constante de Jesús que alimente nuestro creer en Él, de manera rápida y correcta.  ¿Y cómo hacemos esto?  Podemos empezar pidiéndoselo al Espíritu Santo.  Muchas veces cuando estudiaba la Palabra, hacía esta sencilla oración: “Espíritu Santo, abre mis ojos para ver a Jesús en la Palabra de hoy.”  De eso se trata —de ver a Jesús.  Cuando lo veas a Él en las Escrituras a través de la lente de la gracia, surgirá fe y tu mente será renovada con Sus verdades y promesas para ti.
Mi amigo, diariamente has aprendido muchas cosas sobre el amor de Dios por ti.  Si deseas ver el poder de creer correctamente operando en cada dimensión de tu vida, te desafío a creer en Su gracia, Su amor, Su justicia, Su perdón y Su obra terminada.  Te prometo que serás transformado más allá de tu imaginación más salvaje si te atreves a apoyarte fuertemente en Su amor por ti.  ¡Su amor nunca falla!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 19 de enero de 2019

Enciende Tu Corazón

Medita En
“¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos abría las Escrituras?"  (Lucas 24:32)
Cuando las Escrituras se abren para nosotros y nos son reveladas cosas concernientes a Jesús, nuestro corazón se incendia y arde en nosotros como le sucedió a los dos discípulos en el camino a Emaús.
No olvides lo que Jesús hizo cuando escuchó su creencia que era errónea y su conversación de derrota: “comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, Él les expuso en todas las Escrituras las cosas concernientes a Él mismo.”  (Lucas 24:27)  En otras palabras, comenzando con los primeros cinco libros de Moisés (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, conocidos colectivamente como la Torá), Jesús expuso todas las cosas concernientes a Él mismo.  Luego continuó revelándose a Sí Mismo en los libros de los profetas, tales como Samuel, Reyes, Isaías y Jeremías.
En el primer día de Su resurrección, Jesús estableció un precedente para nosotros sobre cómo deberíamos leer y estudiar la Biblia hoy.  Él no quiere que nos acerquemos a la Palabra para averiguar qué debemos hacer y salgamos con un montón de leyes.  ¡Absolutamente no!  Jesús quiere que abramos las Escrituras para verlo a ÉL.  Míralo a Él en todo, desde el Génesis hasta el Apocalipsis.  Cuanto más lo veas a Él, más libre serás de todas las formas de auto-ocupación y serás transformado de gloria en gloria.
Te animo a abrir la Biblia y ver a Jesús en los tipos y sombras del Antiguo Testamento.  Cada sacrificio, cada fiesta, e incluso el tabernáculo y los sacerdotes, apuntan a Jesús.  En el Nuevo Testamento, mira a Jesús amando y perdonando a aquellos a quienes el mundo despreciaba, así como a la mujer sorprendida en adulterio.  Míralo sanando a los ciegos, a los cojos, ya todos los que estaban oprimidos con enfermedades y dolencias.  Mira a Jesús multiplicando la provisión para aquellos a quienes les faltaba.  Te prometo que tu corazón arderá, tu cuerpo será renovado y tu mente se llenará con Su paz-shalom, gozo y firmeza.  Te prometo que el pecado, las adicciones, los malos hábitos, el temor, la culpa, la ansiedad, la depresión y la condenación, desaparecerán de tu vida cuando te encuentres absorto y ocupado con la persona de Jesús.  Estos simplemente no pueden coexistir en tu vida cuando tú estás ocupado con Cristo y no contigo mismo.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 4 de diciembre de 2018

Contempla La Gloria De Jesús En Ti


Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18
Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te ve —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti. (Colosenses 1:27)
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo para salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6)
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarte en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 26 de febrero de 2018

¡Tú Le Importas A Dios!


… Y a Sus ovejas llama por nombre…
Juan 10:3
¿Alguna vez has sentido como que solo eres un rostro más en una multitud o un número más en el sistema?  Se te identifica por tu número de seguro social.  Aún cuando visitas al médico, eres llamado por tu número en la fila.  Si te sientes despersonalizado y deshumanizado, es así exactamente como el diablo quiere que te sientas —como que tú no le importas mucho a nadie, sobre todo a Dios.
¡Pero tú le importas a Dios!  El te llama por tu nombre.  Él conoce exactamente por lo que estás pasando y en dónde estás siendo lastimado.  Él te ve y cuida de ti, así como cuidaba de las personas cuando caminó en la tierra por primera vez.
Mi amigo, Él hará por ti lo que hizo por la mujer en Samaria.  Había una ruta más corta entre Judea y Galilea, pero la Biblia dice que “Él necesitaba pasar por Samaria”. (Juan 4:4)  En otras palabras, Jesús deliberadamente tomó la ruta más larga, para poder pasar por Samaria y hablar con esta mujer que había estado buscando algo en su vida que pudiera satisfacerla.
Esta mujer había tenido cinco esposos y el hombre con el que estaba viviendo, no era su esposo.  Ciertamente, las cosas no estaban yendo bien en su vida.  Ella probablemente estaba buscando respuestas y algo que la llenara, y debe haberse sentido avergonzada por sus matrimonios fallidos y su estilo de vida reciente.
Sin embargo, a pesar de todo esto, ¡ella le importaba a Jesús!  Él necesitaba ir a ella para ministrarla.  Y de hecho, después de que ella se encontró con Jesús, el Hombre perfecto, ella fue transformada.  Ella ya no estaba avergonzada, sino corrió a la ciudad a contarle a las personas sobre Él (Juan 4:28-29).
Amado, Jesús recorrió por ti un camino muy largo desde el cielo.  Tú ciertamente le interesas a Él.  Él vino para darte vida y vida en abundancia (Juan 10:10).  Tú no eres solamente un rostro más en una multitud, ni eres un número solamente.  No, Él te conoce por tu nombre y tiene un amor personal por ti.  Y a pesar del desastre en el que puedas encontrarte, ¡Él quiere proveer para todas tus necesidades y hacer tu vida hermosa!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 22 de enero de 2018

Se Gloriosamente Transformado

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18

Cosas buenas te suceden cuando miras a Jesús y contemplas Su gloria.  La mujer que tenía un flujo de sangre durante 12 años recibió su sanidad cuando miró a Jesús.  Pedro hizo algo sobrenatural y caminó sobre el agua mientras miró a Jesús.  Incluso el ciego Bartimeo recobró la vista cuando “vió” a Jesús y clamó a Él.
¿Qué quiere decir hoy “contemplar a Jesús”?
Le hice al Señor una pregunta similar una vez y Su respuesta para mí fue: “Camino a Emaús.”  Inmediatamente, supe que Él se refería a la experiencia que dos de Sus discípulos tuvieron cuando habló con ellos sobre Sí Mismo en las Escrituras mientras caminaba con ellos en el camino a Emaús.  Sus corazones ardían dentro de ellos cuando Él abría las Escrituras para ellos, mostrándoles cómo las Escrituras estaban hablando acerca de Él. (Lucas 24:27, 32)  La experiencia energizó a los discípulos que inicialmente estaban deprimidos, tanto que fueron capaces de caminar siete kilómetros con Él a Emaús y más tarde, ¡siete kilómetros de regreso a Jerusalén!
Mi amigo, la forma en que tú contemplas la gloria de Jesús hoy es viéndolo en las Escrituras.  Él está ahí en las historias, en las profecías, en las parábolas, en las leyes, en los rituales, e incluso en el diseño del templo.  Cuando tú lo encuentras, las Escrituras cobran vida.  Cuando lo ves, ves Su gloria.  Y mientras contemplas Su belleza, ¡eres transformado de gloria en gloria! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 21 de enero de 2018

¡Mira A Jesús Y Vive!

Y el Señor dijo a Moisés: “Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.”
Números 21:8

Las personas me han preguntado cuál es el valor de ver a Jesús.  Ellos dicen: “Pastor Prince, usted habla de ver a Jesús todo el tiempo.  ¿Qué valor hay en hacer eso?  Yo prefiero que usted me de los principios para el éxito.  Es más práctico.”
Bueno, la maravilla de esto es que cuando los israelitas en el Antiguo Testamento fueron mordidos por serpientes y estaban muriendo, aquellos que miraban al Señor fueron sanados. (Números 21:8-9)  En realidad, ellos veían a una serpiente de bronce en un asta de madera, lo que tipifica a nuestro Señor Jesús en la cruz, cuando se hizo maldición por nosotros en ese madero (Gálatas 3:13)  ¿No es sorprendente que estas personas fueron sanadas con sólo ver?  ¡Ellos simplemente miraron al Señor y vivieron!
Así que, oro en el nombre de Jesús que tú tengas hambre de ver a Jesús.  Que cada vez que escuches un sermón o leas la Biblia, quieras ver a Jesús y contemplar Su gloria.  Pide al Espíritu Santo que abra las Escrituras para ti de tal forma que puedas encontrar a Jesús.  Y mientras fijas tus ojos en Él, serás transformado de gloria en gloria. (2 Corintios 3:18)  Encontrarás paz para tu alma, fuerza para tu cuerpo y claridad para tu mente.  ¡Los síntomas de la muerte darán paso a las manifestaciones de Su abundancia y Su vida de resurrección! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 27 de junio de 2017

Simplemente Mira La Bondad De Jesús En La Palabra

Dad gracias al Señor, porque El es bueno; porque para siempre es Su misericordia.
Salmo 107:1


Una vez, estaba bajo una fiebre terrible.  Busqué al Señor, y Él me dijo que sencillamente leyera acerca de Sus milagros de sanidad en los Evangelios.  Él incluso me dijo que no me dejara atrapar por la doctrina, sino que solamente me enfocara en Su gracia, Su compasión y Su voluntad de sanar a los enfermos.
Adentrándome en las Escrituras, de pronto me encontré en la presencia de mi sanador y dador de la vida.  Me bañé en Su amor por mí y vi Su bondad y Su voluntad de sanarme, mientras leía acerca de cómo Él sanó a cada persona que vino a Él en busca de sanidad.  No pasó mucho tiempo para que la fiebre se fuera.
Amado, sin ejercicios espirituales, sino que simplemente viendo a Jesús y Su gracia, en las Escrituras, tú puedes ser transformado a Su semejanza –la cual incluye tener Su vida de resurrección– ¡de forma inconsciente y sin esfuerzo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 12 de noviembre de 2016

Cristo Es El Tesoro En Ti

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.
2ª Corintios 4:7

El versículo nos dice que tenemos “este tesoro” en vasos de barro.  ¿Quién es el tesoro?  ¡Cristo!  ¿Quiénes son los vasos de barro aquí?  ¡Tú y yo!  Gracias a Dios el tesoro está en vasos de barro.
Mi amigo, Cristo, el tesoro está en ti.  Así que, no te sientas frustrado cuando veas tu lado “terrenal.”  Mientras estés en tu cuerpo mortal, tú siempre serás “terrenal,” pero recuerda que Cristo el tesoro está en ti.
En caso de que pierdas la calma con tu cónyuge o tus hijos, recuerda que Cristo en ti es tu paciencia.  Cuando me siento impaciente, yo no oro: “Señor Jesús, dame paciencia... ¡ahora!”  No, yo miro a Jesús y le digo: “Señor Jesús, te doy gracias porque Tú eres mi paciencia.”
En mis días de juventud e incluso cuando recién me casé, yo tenía un mal carácter.  Intenté toda clase de técnicas de manejo de la ira, pero nunca llegué muy lejos hasta que le dije a Dios: “Dios, estoy tan frustrado tratando de superar mi ira.  ¡Me doy por vencido!  No puedo.  Tú si puedes.  Yo descanso y dependo de Tí.”  No mucho tiempo después de eso, mi esposa comentó: “Sabes, tú has mejorado en el área de tu carácter.”
Pensé en lo que ella había dicho y me di cuenta de que yo ni siquiera estaba consciente del cambio en mí.  Cuando los miembros de la familia pueden ver que la paciencia de Cristo se manifiesta a través de una persona naturalmente impaciente, Dios recibe la gloria.
Tal vez tú te sientas frustrado con tus hábitos de fumar y beber.  O tal vez estás desanimado por tus sentimientos de celos, desconfianza, amargura, depresión y derrota.  No te condenes a ti mismo por ser terrenal.  No trates de “echar fuera” tu lado terrenal.  Sólo date cuenta de que tienes a Cristo, el tesoro en ti.
Cuanto más veas a ese tesoro en ti, más resplandecerá el brillo de Cristo en ti.  Y en medio de tu lado terrenal, Dios recibe la gloria mientras tú eres transformado de gloria en gloria! (2ª Corintios 3:18)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Mientras más veas a Cristo, el tesoro en ti, más resplandecerá el brillo de Cristo en ti.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Contempla La Gloria De Jesús En Ti

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2ª Corintios 3:18

Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te ve —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti. (Colosenses 1:27)
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo para salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6)
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarte en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Al contemplar la gloria de Jesús que está en ti por medio de Su Espíritu, ¡estás siendo transformado de enfermo a sano, y de perdedor a ganador!


martes, 17 de noviembre de 2015

Cristo Es El Tesoro En Ti

2ª Corintios 4:7
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.
El versículo nos dice que tenemos “este tesoro” en vasos de barro.  ¿Quién es el tesoro?  ¡Cristo!  ¿Quiénes son los vasos de barro aquí?  ¡Tu y yo!  Gracias a Dios el tesoro está en vasos de barro.
Mi amigo, Cristo, el tesoro está en ti.  Así que, no te sientas frustrado cuando veas tu lado “terrenal.”  Mientras estés en tu cuerpo mortal, tú siempre serás “terrenal,” pero recuerda que Cristo el tesoro está en ti.
En caso de que pierdas la calma con tu cónyuge o tus hijos, recuerda que Cristo en ti es tu paciencia.  Cuando me siento impaciente, yo no oro: “Señor Jesús, dame paciencia... ¡ahora!”  No, yo miro a Jesús y le digo: “Señor Jesús, te doy gracias porque Tú eres mi paciencia.”
En mis días de juventud e incluso cuando recién me casé, yo tenía un mal carácter.  Intenté toda clase de técnicas de manejo de la ira, pero nunca llegué muy lejos hasta que le dije a Dios: “Dios, estoy tan frustrado tratando de superar mi ira.  ¡Me doy por vencido!  No puedo.  Tú si puedes.  Yo descanso y dependo de Ti.”  No mucho tiempo después de eso, mi esposa comentó: “Sabes, tú has mejorado en el área de tu carácter.”
Pensé en lo que ella había dicho y me di cuenta de que yo ni siquiera estaba consciente del cambio en mí.  Cuando los miembros de la familia pueden ver que la paciencia de Cristo se manifiesta a través de una persona naturalmente impaciente, Dios recibe la gloria.
Tal vez tú te sientas frustrado con tus hábitos de fumar y beber.  O tal vez estás desanimado por sus sentimientos de celos, desconfianza, amargura, depresión y derrota.  No te condenes a ti mismo por ser terrenal.  No trates de “echar fuera” tu lado terrenal.  Sólo date cuenta de que tienes a Cristo, el tesoro en ti.
Cuanto más veas a ese tesoro en ti, más resplandecerá el brillo de Cristo en ti.  Y en medio de tu lado terrenal, Dios recibe la gloria mientras tú eres transformado de gloria en gloria! (2ª Corintios 3:18).
Pensamiento Del Día

Mientras más veas a Cristo, el tesoro en ti, más resplandecerá el brillo de Cristo en ti.


sábado, 14 de febrero de 2015

El Amor De Dios Te Hace Fuerte

Efesios 3:19
“… conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.”
Si tuvieras que dar gracias a Dios por algo hoy, ¿qué sería?  Para mí, sería dar gracias a Dios por darme a Jesús.  Porque cuando veo a Jesús en la cruz, veo el amor de Dios superando todo por mí.  Esto me provoca decir: “¡Gracias Jesús!  ¡Te amo Jesús! ¡Te adoro Jesús!  ¡Bendito seas Jesús!  ¡Aleluya!”
Y mientras adoramos y celebramos el amor de Jesús en nuestras vidas, vamos a hallar que somos transformados, y vamos a ver el gran poder de Dios manifestándose para nosotros y por medio de nosotros.
Este fue el caso en la vida de David.  Sus tiempos personales de adoración, estando absorto en el amor de Dios por él, lo transformaron de un sencillo pastor de ovejas, a un asesino de leones, asesino de osos, asesino de gigantes, y finalmente a ser rey sobre Israel.
Ahora, ninguna persona sobre la tierra, sin importar lo fuerte que sea, y mucho menos siendo un joven, puede venir en contra de un león, tomarlo por la quijada y abrir su boca para rescatar la oveja que se había llevado, a menos que la unción de Dios estuviera con él.  Y esto era en efecto lo que pasaba con David el pastor de ovejas que iba tras el león, lo tomaba por la barba, lo golpeaba y lo mataba, y así liberaba a la oveja de sus fauces (1ª Samuel 17:34-37).
Mi amigo, ningún hombre puede realmente disfrutar vivir en este mundo sin la fuerza de Dios en su vida, sin el favor de Dios en su trabajo y sus relaciones, sin la protección de Dios sobre él y su familia, sin el crecimiento de Dios en sus finanzas, y sin la salud de Dios en su cuerpo.  De igual manera, ninguna mujer puede sobrevivir emocionalmente, socialmente, ni físicamente, sin el toque tierno de Dios, Su presencia amorosa, Su dulce afirmación y Sus palabras de vida en tiempos de necesidad.
Amado, mientras te alimentas del amor de Dios por ti, vas a ser lleno con la plenitud de Dios.  Así como David, la unción de Dios comenzará a obrar poderosamente en tu vida.  Y cuando encuentres leones espirituales, incluso al mismo diablo —cuando él venga como un león rugiente en contra tuya, tus seres amados o tus posesiones— ¡tú vas a tomarlo por la boca y lo vas a despedazar!
Pensamiento Del Día

Aliméntate del amor de Jesús por ti, y se lleno con la plenitud y el poder de Dios para despedazar a tus leones espirituales.


jueves, 18 de diciembre de 2014

¡Mira A Jesús Y Vive!

Medita En

Y el Señor dijo a Moisés: “Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.”
Números 21:8
Las personas me han preguntado cuál es el valor de ver a Jesús.  Ellos dicen: “Pastor Prince, usted habla de ver a Jesús todo el tiempo.  ¿Qué valor hay en hacer eso?  Yo prefiero que usted me de los principios para el éxito.  Es más práctico.”
Bueno, la maravilla de esto es que cuando los israelitas en el Antiguo Testamento fueron mordidos por serpientes y estaban muriendo, aquellos que miraban al Señor fueron sanados (Números 21:8-9).  En realidad, ellos veían a una serpiente de bronce en un asta de madera, lo que tipifica a nuestro Señor Jesús en la cruz, cuando se hizo maldición por nosotros en ese madero (Gálatas 3:13).  ¿No es sorprendente que estas personas fueron sanadas con sólo ver?  ¡Ellos simplemente miraron al Señor y vivieron!
Así que, oro en el nombre de Jesús por que tú tengas hambre de ver a Jesús.  Que cada vez que escuches un sermón o leas la Biblia, quieras ver a Jesús y contemplar Su gloria.  Pide al Espíritu Santo que abra las Escrituras para ti de tal forma que puedas encontrar a Jesús.  Y mientras fijas tus ojos en Él, tú serás transformado de gloria en gloria (2a Corintios 3:18).  Tú encontrarás paz para tu alma, fuerza para tu cuerpo y claridad para tu mente.  ¡Los síntomas de la muerte darán paso a las manifestaciones de Su abundancia y Su vida de resurección! 
Bendiciones,

Joseph Prince