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domingo, 30 de junio de 2019

El Poder De Mirar A Jesús


Medita En
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.  (2 Corintios 3:18)
¿Cuál es el valor de mirar a Jesús?  ¿Cómo pone esto dinero en tu cuenta bancaria y comida en tu mesa?  ¿Cómo ayuda esto a tus hijos en sus estudios?  Los creyentes que me han hecho estas preguntas piensan que están siendo pragmáticos, pero no se dan cuenta que los milagros suceden cuando mantenemos nuestros ojos en Jesús.  Mira lo que le sucedió a un pescador llamado Pedro, quien fue uno de los discípulos de Jesús, en Mateo 14:22–33.  Cuando su bote estaba en medio de un lago, la cosa más práctica que un pescador experimentado podía hacer era quedarse en el bote.  ¡La ciencia dice que cuando salgas al agua, vas a hundirte!
Pero el mayor milagro que Pedro experimentó sucedió la noche en que a la voz de Jesús, salió de su bote en medio de una tormenta.  Esa noche, los vientos eran intensos, pero mientras Pedro mantuvo sus ojos en Jesús, hizo lo imposible —él caminó sobre el agua.  Jesús estaba caminando sobre el agua y cuando Pedro miró a Jesús, se volvió como Jesús e hizo algo sobrenatural.  La Palabra de Dios declara que “nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”.
Amado, como Jesús es, así eres tú en este mundo.  Cuando mantienes tu enfoque en Jesús, tú eres transformado a Su imagen de gloria en gloria.  Tú eres transformado por contemplar, no por hacer.  Cuando veas que Jesús está por encima de las tormentas de tu vida, te levantarás por encima de esas tormentas sin esfuerzo.  Ninguna cantidad de esfuerzo propio podía haber ayudado a Pedro a caminar sobre el agua.  Cuando lo hizo, eso simplemente sucedió porque él estaba mirando a Jesús.
Permíteme compartir contigo el testimonio de una señora en nuestra iglesia.  Una mañana, ella fue a hacerse una mamografía y los médicos encontraron algunos bultos en su pecho.  Ellos le dijeron que regresara a la clínica por la tarde para poder realizar más pruebas y determinar si los bultos eran cancerosos.  Pero esta dama me había escuchado enseñar que así como Jesús es, así somos nosotros en este mundo, y tenía esta verdad fresca en su mente.  Entonces, antes de regresar a la clínica para la biopsia, ella escribió en su informe médico: “¿Tiene Jesús bultos en su pecho?  Así como Él es, así soy yo en este mundo”.  Esa tarde, ella fue a hacerse otros exámenes y ¿sabes qué?  Los médicos le dijeron que debió haber habido un error —¡ellos no pudieron encontrar los bultos!  ¿Sabes por qué?  Porque así como Él es, ¡así es ella también!
Acabas de ver el poder de mirar a Jesús, de contemplarlo.  Si tú crees que simplemente mirar a Cristo no es algo práctico, te estoy desafiando hoy para que veas que sí lo es.  De hecho, es la cosa más práctica que puedes hacer.  Mantén tus ojos en Jesús y te volverás más y más como Él —¡lleno de salud, fortaleza, sabiduría y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 9 de marzo de 2017

Dios Usa Lo Que El Hombre Considera Inútil

… Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios… para anular lo que es.
1ª Corintios 1:27-28

Había una vez un asno viejo que decidió ir a un lugar desierto para pasar sus últimos días.  Encontró un lugar adecuado, se acostó y murió a los pocos días.  Dios miró al asno y dijo: “No puedo usar a este asno.”
Con el tiempo vinieron los buitres y los zorros a desmenuzar la carne del asno.  Era un espectáculo lamentable. Dios miró al asno y dijo: “Todavía no puedo utilizar a este asno.”  Enseguida, las hormigas y otros bichos del desierto vinieron, y acabaron con lo que los buitres y los zorros habían dejado.  El asno era ahora sólo un esqueleto, pero Dios todavía no podía usarlo.
Transcurrieron días y semanas, el sol abrasador quemó los huesos del asno hasta que estuvieron totalmente secos y blancos.  Dios miró lo que quedaba del asno y dijo: “¡Ahora puedo utilizar a este asno!”
Entonces llegó Sansón con sus siete ataduras volando al viento.  Buscó a su alrededor un arma que empuñar en contra de sus enemigos, y encontró… justo una vieja y seca quijada de asno.  Y con esa mandíbula aparentemente inútil y sin valor, él mató a mil hombres. (Jueces 15:11-17)
Amigo, Dios usa lo que el mundo considera inútil e inadecuado, para lograr hazañas asombrosas.  Ese es Su estilo.  Así que, si la gente te ha apartado, te ha llamado “inútil” o te ha tratado como insignificante, ¡prepárate!  Dios puede y está a punto de utilizarte para hacer lo imposible.  ¡Él va a transformarte y a empoderarte para hacer lo que tú y tus críticos nunca imaginaron posible!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Jueces 15:11-17  “Tres mil hombres de Judá descendieron a la hendidura de la peña de Etam, y dijeron a Sansón: ¿No sabes que los filisteos reinan sobre nosotros? ¿Qué, pues, es esto que nos has hecho? Y él les dijo: Como ellos me hicieron, así les he hecho.  Y ellos le dijeron: Hemos descendido para prenderte y entregarte en manos de los filisteos. Y Sansón les dijo: Juradme que no me mataréis.  Ellos le respondieron: No, sino que te ataremos bien y te entregaremos en sus manos; ciertamente no te mataremos. Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la peña.  Al llegar él a Lehi, los filisteos salieron a su encuentro gritando. Y el Espíritu del SEÑOR vino sobre él con poder, y las sogas que estaban en sus brazos fueron como lino quemado con fuego y las ataduras cayeron de sus manos.  Y halló una quijada de asno fresca aún, y extendiendo su mano, la tomó y mató a mil hombres con ella.  Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, montones sobre montones, con la quijada de un asno he matado a mil hombres.  Y al terminar de hablar, arrojó la quijada de su mano, y llamó a aquel lugar Ramat-lehi.”


lunes, 10 de febrero de 2014

Dios Usa Lo Que El Hombre Considera Inútil

Medita En

… Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios… para anular lo que es.
1ª Corintios 1:27-28


Había una vez un viejo asno que decidió ir a un lugar abandonado para pasar sus últimos días.  Encontró un lugar apropiado, se acostó y a los pocos días murió.  Dios miró hacia abajo al asno y  dijo: “No puedo usar a este asno.”

Allá vinieron los buitres y zorros, arrancando los pedazos de carne del asno.  Fue un espectáculo lamentable.  Dios miró hacia abajo al asno y dijo: “Todavía no puedo usar a este asno.”  Entonces, las hormigas y otros bichos del desierto vinieron, y acabaron con lo que los buitres y zorros habían dejado.  El asno era ahora sólo un esqueleto, pero Dios todavía no podía usarlo.

Los días y las semanas pasaron, el sol abrasador quemaba los huesos del asno hasta que estos estuvieron totalmente secos y blancos.  Dios miró hacia abajo a lo que había quedado del asno y dijo: “¡Ahora ya puedo utilizar al asno!”

Entonces llegó Sansón con sus siete trenzas al viento.  El hombre buscaba a su alrededor un arma para empuñar contra sus enemigos, y encontró... sólo una seca quijada de un asno.  Y con la quijada aparentemente inútil y sin valor, él mató a mil hombres (Jueces 15:11-17).

Mi amigo, Dios usa lo que el mundo considera inútil y sobre su vida útil, para llevar a cabo hazañas asombrosas.  Este es Su estilo.  Así que si la gente te ha descalificado llamándote “inútil” o te ha tratado que como insignificante, prepárate!  Dios puede y está a punto de usarte para hacer lo imposible.  Él va a transformarte y a empoderarte para hacer lo que tú y tus críticos nunca soñaron posible!

Bendiciones,
Joseph Prince



Jueces 15:11-17  “11 Tres mil hombres de Judá descendieron a la hendidura de la peña de Etam, y dijeron a Sansón: ¿No sabes que los filisteos reinan sobre nosotros? ¿Qué, pues, es esto que nos has hecho? Y él les dijo: Como ellos me hicieron, así les he hecho.12 Y ellos le dijeron: Hemos descendido para prenderte y entregarte en manos de los filisteos. Y Sansón les dijo: Juradme que no me mataréis. 13 Ellos le respondieron: No, sino que te ataremos bien y te entregaremos en sus manos; ciertamente no te mataremos. Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la peña. 14 Al llegar él a Lehi, los filisteos salieron a su encuentro gritando. Y el Espíritu  del Señor vino sobre él con poder, y las sogas que estaban en sus brazos fueron como lino quemado con fuego y las ataduras cayeron de sus manos. 15 Y halló una quijada de asno fresca aún, y extendiendo su mano, la tomó y mató a mil hombres con ella. 16 Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, montones sobre montones, con la quijada de un asno he matado a mil hombres. 17 Y a terminar de hablar, arrojó la quijada de su mano, y llamó a aquel lugar Ramat-lehi.”