recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta gloria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gloria. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de febrero de 2020

Presume De La Gracia De Dios Para Ti


Inspiración de Gracia
… “El que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  (1 Corintios 1:31)
Si alguien te pregunta: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”  Tú probablemente le dirías: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo”, ¿no?
Pues un gobernante joven y rico le hizo la misma pregunta a Jesús, pero en lugar de decirle que creyera en Él, Jesús le dio la ley. (Ver Marcos 10:17–22)
Jesús vio que el joven gobernante vivía su vida sintiéndose orgulloso de la habilidad que tenía de guardar la ley a fin de ganar la salvación y el favor de Dios.  Pero movido por Su amor hacia él, Jesús tuvo que mostrarle que aquellos que viven conforme a la ley deben darse cuenta de que sus esfuerzos propios no pueden salvarlos.
Por lo tanto, le recordó: “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates, no cometas adulterio, no hurtes…Honra a tu padre y a tu madre.’”  Entonces el joven gobernante demostró que su confianza estaba en cómo guardaba la ley, cuando respondió: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.”
Así que Jesús tuvo que decirle: “Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres… y ven, sígueme.”  Cuando el joven gobernante escuchó esto, se fue triste.
Cuando nosotros presumimos de haber cumplido la ley, esto siempre apuntará hacia algo que nos hace falta o que hemos fallado en obedecer.  La ley es tan santa y perfecta que si nosotros no guardamos incluso una pizca de ella, ésta no tiene más remedio que juzgarnos y maldecirnos. (Ver Gálatas 3:10)  Fue para eso que la ley fue diseñada.
Dios no quiere que nosotros presumamos nuestras habilidades para guardar la ley.  Si vamos a tener confianza en algo, si debemos presumir de algo, que sea de la gracia de Dios.  Solo Su gracia puede guardarnos, salvarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos completamente.
Así que no presumamos de lo que hemos hecho o somos capaces de hacer, sino de Su gracia para con nosotros —de que Él es nuestra fuerza, salud, favor, provisión, sabiduría, esperanza, salvación y gloria.  ¡Así es como vamos a disfrutar de nuestra herencia de vida abundante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 31 de julio de 2019

El Secreto De La Sabiduría De Salomón


Medita En
Da, pues, a Tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo Tuyo tan grande?  (1 Reyes 3:9)
Echemos un vistazo a la vida de Salomón.  Cuando Salomón se convirtió en rey, era solo un joven de unos 18 años y tenía unos grandes zapatos que llenar como sucesor del trono de David.  Salomón no estaba lleno de sabiduría cuando subió al trono por primera vez, pero lo tomó muy en serio.  Él fue al monte Gabaón, donde estaba el tabernáculo de Moisés, para ofrecer mil holocaustos al Señor.  En el Monte Gabaón, el Señor se le apareció a Salomón en un sueño y le dijo: “Pide lo que quieras que Yo te dé”. (2 Crónicas 1:7)
Ahora, piensa en esto por un momento.  ¿Qué hubieras pedido tú de haber estado en la posición de Salomón?  Salomón no pidió riquezas.  Tampoco pidió ser honrado por todos los hombres.  Él en cambio, le dijo al Señor: “Dame ahora sabiduría y conocimiento, para que pueda salir y entrar delante de este pueblo; porque, ¿quién podrá juzgar a este pueblo Tuyo tan grande? (2 Crónicas 1:10).
Otro relato en el Libro de 1 Reyes nos dice que Salomón le dijo al Señor: “Da, pues a Tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo Tuyo tan grande?”  Así que, cuando Salomón pidió sabiduría y conocimiento, él estaba pidiendo un corazón entendido.
Vayamos más profundo.  La palabra “entendimiento” aquí es la palabra hebrea shama, que significa “escuchar inteligentemente”.  En otras palabras, Salomón había pedido un corazón que escucha —que oiga y fluya con la dirección del Espíritu de Dios, que nos guía a toda verdad. (Juan 16:13)  ¡Tú necesitas un corazón que escucha para que la sabiduría de Dios fluya a través de ti en cada aspecto de tu vida!
La Biblia registra que la petición de Salomón agradó al Señor. (1 Reyes 3:10)  Yo creo que la misma petición que antes complació al Señor todavía le agrada hoy.  Cuando le pedimos a Jesús sabiduría, nos ponemos a nosotros mismos en una postura de confianza y dependencia de Su favor inmerecido.
Aunque Salomón solo pidió sabiduría, el Señor le añadió “riquezas y bienes y gloria”.  Muchas personas están persiguiendo las riquezas, los bienes y la gloria, sin darse cuenta de que estas provienen de la sabiduría de Jesús.  Incluso si alguien llegara a tener riquezas repentinamente, sin la sabiduría de Jesús para administrarlas, el dinero sería desperdiciado.  Pero con la sabiduría de Jesús, tú no solo serás bendecido, también podrás aferrarte a las bendiciones en tu vida.  ¡Jesús te hace seguro para tener el buen éxito que produce frutos duraderos y permanentes de generación en generación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 24 de febrero de 2019

Más Con Nosotros Que Contra Nosotros

Medita En
“No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos.”  (2 Reyes 6:16)
En los días del profeta Eliseo, el rey de Siria tomó una oportunidad para capturar a Eliseo que estaba en la ciudad de Dotán.  Una noche, él movilizó a un gran ejército con muchos carros y caballos para rodear la ciudad.  Él estaba preparado para no correr el riesgo de que el profeta escapara.
Temprano a la mañana siguiente en Dotán, cuando el criado de Eliseo salió, vio las tropas, caballos y carros por todas partes.  Él y Eliseo estaban completamente rodeados por las fuerzas enemigas que intentaban matarlos.  El criado entró en pánico y gritaba a Eliseo: “¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?” (2 Reyes 6:15)
Ponte en los zapatos del criado de Eliseo.  Tú (y yo) probablemente habríamos estado aterrados también.  Pero aquí es en donde quiero que prestes mucha atención, porque hay una verdad poderosa que quiero que entiendas.  Sin vacilar y con calma, Eliseo le dijo a su criado: “No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos.” (2 Reyes 6:16)
Puedo imaginarme cómo se habrá sentido el criado.  No había absolutamente nada de lógica en lo que Eliseo acababa de decir.  ¡Solo estaban ellos dos contra todo un ejército!  ¿Se habría vuelto loco su maestro?
Antes de que el criado entrara en un estado de pánico aún mayor, Eliseo hizo una simple oración: “Oh Señor, te ruego que abras sus ojos para que vea.” (2 Reyes 6:17)  Y el Señor abrió los ojos del criado.  Entonces él vio que la ladera alrededor de ellos estaba llena de caballos deslumbrantemente magníficos y carros de fuego.  El ejército de ángeles de Dios los flanqueaba por todos lados, ardiendo con la gloria, la belleza y la majestuosidad del Altísimo.  Mientras el criado se maravillaba, se dio cuenta de que las fuerzas sirias estaban completamente empequeñecidas por el ejército angelical.
¿Por qué el joven criado había tenido miedo mientras que Eliseo no lo tuvo?  La respuesta es esta: Ellos vieron cosas diferentes.  El joven criado vio al gran ejército sirio.  Pero Eliseo vio un ejército aún más grande de ángeles en carros de fuego.  Eliseo tenía visión espiritual.
Mi querido lector, ¿confiarías las Escrituras anteriores al corazón?  Si estás en una lucha constante con el temor, medita en esta Escritura y fortalece tu corazón con esta promesa.  Sea que te encuentres asediado por las deudas, atacado por lo que los médicos llaman una enfermedad terminal o si estás constantemente ansioso por la seguridad de tus hijos, recuerda este versículo poderoso.  El Dios de los ejércitos angelicales está contigo.  ¡Ninguna arma formada contra ti prosperará”. (Ver Isaías 54:17)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 1 de febrero de 2019

Tus Temores Y Ansiedades Se Disipan En La Presencia De Dios

Medita En
Como cera se derritieron los montes ante la presencia del Señor, ante la presencia del Señor de toda la tierra.  (Salmos 97:5)
No importa dónde estés, el Señor está contigo.  Incluso en medio de tus temores, mientras estás solo en tu habitación, Él está contigo.  En el momento en que comiences a notar Su presencia y a cultivar Su presencia, todos tus miedos, ansiedades y preocupaciones van a derretirse como mantequilla en un día caluroso, o como dice el salmista David: “Como cera se derritieron los montes ante la presencia del Señor”.
No puedes mentalizarte para terminar con tu temor, ni mentalizarte para terminar con tu preocupación.  No puedes simplemente decirte a ti mismo: “Vamos, deja de preocuparte.  No hay nada de qué preocuparse.”  Eso simplemente no funciona.  La deuda seguirá viéndote a la cara y tus problemas seguirán siendo tan insuperables como siempre, sin importar cuánto te esfuerces por mentalizarte para animarte a ti mismo.  Eso es lo que el mundo está tratando de hacer, pero no funciona.  Se necesita la presencia del Señor para mantenerte libre de las preocupaciones.
Jesús no te está pidiendo que te mentalices para animarte y vivas en un estado de negación.  ¡De ninguna manera!  Él te está diciendo: “En medio de tu aflicción, Yo Soy tu escudo.  Yo Soy tu defensor.  Yo Soy tu fortaleza.  Yo Soy tu refugio.  Yo Soy tu provisión.  Yo Soy tu sanación.  Yo Soy tu proveedor.  Yo Soy tu paz.  Yo Soy tu alegría.  Yo Soy tu sabiduría.  Yo Soy tu fuerza.  ¡Yo Soy tu gloria y el que levanta tu cabeza!” (Salmos 3:3)  ¡Amén!  Él no te está pidiendo que finjas que los hechos no están allí.  ¡Él quiere que te des cuenta que EL ESTÁ ALLÍ CONTIGO!
Cuando sepas que Él está contigo y para ti, y pongas tus problemas en Sus poderosas manos, vas a comenzar a tener una estimación más precisa de cuán “grandes” son tus problemas.  Cuando estuvieron en tus manos, el peso y la carga de tus problemas pueden haberte aplastado.  ¡Pero cuando involucras a Jesús, los problemas que antes eran monumentales, se vuelven microscópicos contra la grandeza de Su amor y bondad hacia ti!
Hoy, al considerar todo lo que necesitas hacer y las expectativas puestas sobre ti, mira a Jesús allí contigo.  Él es tu provisión, sabiduría, paz y fortaleza.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 26 de enero de 2019

Bendecido Para Ser Bendición

Medita En
Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  (Génesis 12:2)
Escuche las palabras que Dios pronunció sobre Abraham: “Te bendeciré y engrandeceré tu nombre; y serás bendición”.
Mi amigo, a medida que confías en Dios para caminar más y más en la plenitud de la bendición de Abraham, ten la revelación de que Él te bendice porque te ama y te da el privilegio de ser una extensión práctica de Su amor a tu comunidad, tu país y más allá.
La provisión financiera de Dios tiene un propósito divino.  No uses a las personas y ames el dinero.  En cambio, ¡usa el dinero para amar a las personas!  Cuando se trata de nuestra relación con las personas, siempre es más bendecido dar que recibir.  Ten tus ojos y corazón puestos en la abundancia, para buscar a personas en necesidad y bendecirlas.  ¡Deja que tu luz brille ante todos los hombres para la gloria del nombre de Jesucristo!
¡Hoy, mira Su abundante gracia incrementando hacia ti y tu familia para que tengas en abundancia para toda buena obra!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 3 de enero de 2019

Jesús Está Interesado En Que Tengas Éxito

Medita En
Engrandecido sea el Señor, que se deleita en la paz de Su siervo.  (Salmos 35:27)
¿Crees que Jesús está interesado en que tú tengas éxito?
Toma un momento para reflexionar en esto.
Mi amigo, quiero que tú sepas que Jesús se deleita en bendecirte.  ¡Es Su gran placer verte bendecido en cada una de las áreas de tu vida!  Así que, no le pongas límite a Sus bendiciones en tu vida.  Las bendiciones del Señor no son solamente evidentes en las cosas materiales (como muchos pueden estar creyendo equivocadamente).  Jesús está infinitamente interesado en tu bienestar total.  ¡Él está interesado en tu familia, tu carrera, tu realización en la vida, tu matrimonio, tu ministerio, y amigo, la lista sigue y sigue!
Cuando se trata de tus deseos, esperanzas y sueños, no hay ningún detalle que sea tan minúsculo, diminuto o insignificante para Jesús.  ¡Créeme, si algo te importa a ti, eso le importa a Él!  Incluso si vas a Él en oración para que remueva un pequeño grano de tu nariz, Él no va a mirarte y responder burlonamente: “Hey amigo, ¿no sabes que Yo dirijo todo un Universo?  Ven a Mi cuando tengas una petición de oración mayor.”  ¡De ninguna manera!  ¡Mil veces no!  Jesús nunca va a ridiculizar, ni a burlarse de tus asuntos por ser minúsculos.  Él nunca es desdeñoso, ni condescendiente.  Él no es como algunos de tus llamados “amigos”, que se deleitan en burlarse de tus defectos.  Si algo te molesta, a Él también le molesta.
Tú eres importante para Jesús.  Ten la completa seguridad en tu corazón de que Jesús te conoce perfectamente, y conociéndote así, te acepta y te ama perfectamente.  Cuando empieces a comprender eso, te darás cuenta que es verdaderamente ese favor inmerecido, ese favor de Jesús que tú sabes que no merecías, del cual no eres digno y que no puedes ganar para ti mismo, el que perfeccionará cada imperfección y debilidad en tu vida.  Si estás enfrentando problemas como escasez en cualquier área, alguna adicción, temor, enfermedad o relación rota, el favor inmerecido de Jesús va a protegerte, liberarte, prosperarte, traer restauración y proveer para ti.  Su favor inmerecido va a transformarte en una persona plena, y es la bondad de Dios, no tus luchas y esfuerzo propio, lo que te dirigirá para que vivas victoriosamente para Su gloria.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 23 de diciembre de 2018

La Gloria De Dios Te Ha Sido Restituida

La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.
Juan 17:22
Cuando Dios hizo al hombre, la Biblia dice que Dios lo coronó de gloria y honor. (Salmo 8:5)  La palabra “coronado” aquí significa cercado o rodeado, como un círculo glorioso.  La gloria de Dios era, por lo tanto, la ropa del hombre.  En otras palabras, el ser completo de Adán era gloriosamente radiante.
Cuando el hombre pecó contra Dios, él perdió la gloria de Dios. (Romanos 3:23)  Pero cuando nació Jesucristo, la gloria de Dios descendió. (Lucas 2:9)  Y muchos años después, Jesús, antes de morir, dijo a Su Padre: “La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.”
Así que, la gloria de Dios que el hombre perdió ha sido ahora restaurada para él, porque Jesús ha venido.  Cuando Él murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia y nos restituyó la gloria de Dios.
Pero, ¿qué exactamente es la gloria de Dios?  Doxa, la palabra griega usada aquí para “gloria,” significa tener una buena opinión respecto a alguien, misma que resulta en alabanza, honor y gloria.  Esto significa que, al restituir para nosotros Su gloria, Dios quiere que tengamos la convicción de que somos dignos de ser elogiados, honorables y gloriosos, ¡debido a Su constante buena opinión sobre nosotros!
Amado, ya que la gloria de Dios está en ti, hay algo muy pesado sobre ti.  La gente no sabe por qué, pero sus espíritus se elevan cuando están en tu presencia.  Hay algo en ti que los impacta, incluso si sólo han estado contigo por un corto tiempo.  Cuando tú hablas, ellos escuchan porque hay sustancia en lo que dices.
Además, debido a que la gloria de Dios está en ti, tú puedes esperar que ésta toque todos los aspectos de tu vida —tus finanzas, relaciones, trabajo y salud.  Tu cuerpo, por ejemplo, se iluminará con salud divina.
Así que, mi amigo, ya que Jesús ha venido y te ha restituido la gloria de Dios, se consciente de la buena opinión constante que Dios tiene acerca de ti.  Sabe que hay algo muy pesado sobre ti y levántate, ¡resplandece!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 4 de diciembre de 2018

Contempla La Gloria De Jesús En Ti


Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18
Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te ve —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti. (Colosenses 1:27)
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo para salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6)
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarte en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 27 de octubre de 2018

Dale Prioridad A La Palabra De Dios Y Mira Buen Éxito


Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.
Josué 1:8
En la vida, hay buen éxito y mal éxito.  El mal éxito es el tipo de éxito que te roba el tiempo con tu familia, amigos y la iglesia, y destruye tu salud y tus relaciones.  Con buen éxito, por el contrario, tú ves prosperidad en todas las áreas de tu vida.
Dios quiere que tú disfrutes buen éxito y la clave de esto radica en lo que Dios le dijo a Josué cuando tomó las riendas tras la muerte de su líder Moisés  —“Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.”  Pasar tiempo en la Palabra de Dios diariamente va a darte sabiduría divina, lo que hará que tu camino sea próspero y te dará buen éxito.
Mira cómo la vida de Josué resultó al final.  Cuando Josué murió, “lo sepultaron en la tierra de su heredad, en Timnat-sera, que está en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas”. (Josué 24:30)  ¡Josué tenía toda una montaña como herencia!  ¡Esto significa que él era próspero y exitoso!
También se dijo que Israel sirvió al Señor y no a los ídolos u otros dioses, todos los días de la vida de Josué. (Josué 24:31)  Esto significa que mientras Josué estaba cerca, las personas eran impactadas por la gloria de Dios.
Y al final de su vida, un Josué satisfecho tenía esto para decir: “Pero yo y mi casa, serviremos al Señor”. (Josué 24:15)  Tener a tu familia amando a Dios y sirviéndole a Él contigo, es el éxito más importante y la mayor prosperidad que podrás tener en la vida.
Amado, cuando la Palabra de Dios tiene prioridad en tu vida diaria, no sólo serás bendecido en tus finanzas; ¡tu ministerio y tu familia también serán bendecidos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 4 de mayo de 2018

Gloríate De La Gracia De Dios Para Ti


… “El que se gloria, que se gloríe en el Señor.”
1 Corintios 1:31
Si alguien te preguntara: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”  Tú probablemente le dirías: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo,” ¿no es así?
Bien, un joven rico le hizo a Jesús la misma pregunta, pero Jesús en vez de decirle que creyera en Él, le habló de la ley. (Marcos 10:17-22)
Jesús vio que el joven rico vivía su vida vanagloriándose de su habilidad de cumplir la ley para ganar la salvación y el favor de Dios.  Pero debido a Su amor por él, Jesús tuvo que mostrarle que aquellos que viven por la ley deben darse cuenta que sus propios esfuerzos no los pueden salvar.
Así que, Él le recordó: “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates… No cometas adulterio… No hurtes… Honra a tu padre y a tu madre.’”  El joven rico mostró que su confianza estaba en su cumplimiento de la ley cuando respondió: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.”
Así que, Jesús tuvo que decirle: “Una cosa te falta… ve y vende cuanto tienes y da a los pobres… y ven, sígueme.”  Cuando el joven rico escuchó esto, se fue triste.
Cuando nos vanagloriamos por haber guardado la ley, esto siempre apuntará hacia algo que nos hace falta o que no hemos cumplido.  La ley es tan santa y perfecta que si no guardamos incluso un ápice de ella, no tiene otra opción, más que juzgarnos y maldecirnos. (Gálatas 3:10)  Esto es para lo que la ley fue diseñada. 
Dios no quiere que nos vanagloriemos en nuestras habilidades para cumplir la ley.  Si vamos a tener confianza en algo, si vamos a vanagloriarnos de algo, que sea de la gracia de Dios.  Solo Su gracia puede guardarnos, salvarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos completamente.
Así que, no nos vanagloriemos de lo que hemos hecho o podemos hacer, sino, gloriémonos de Su gracia para nosotros –de que Él es nuestra fortaleza, salud, favor, provisión, sabiduría, esperanza, salvación y gloria.  ¡Es así como nos veremos disfrutar nuestra herencia de vida en abundancia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 13 de abril de 2018

Dios Ayuda A Quienes No Tienen Ayuda


Porque Tú has sido mi socorro, y a la sombra de Tus alas canto gozoso.
Salmos 63:7
Ha habido algunas personas que me dicen: “Pastor Prince, por favor ore por mí.  Yo no puedo ver más allá del caos en el que estoy.  Sé que todo esto es mi culpa.  Y justo ahora, ni siquiera sé si Dios escucha mis oraciones.”
Si piensas en esto, una gran cantidad de nuestros problemas son nuestra propia creación.  Pero es cuando nosotros merecemos el castigo y no la bendición, cuando podemos recibir gracia —el favor inmerecido y la ayuda inmerecida de Dios.
Cuando nosotros dejamos de tratar de ser merecedores de la ayuda de Dios, encontramos a Dios más que dispuesto a ser nuestro Salvador.  Pero cuando seguimos tratando de hacer que las cosas funcionen, estamos tratando de ser nuestros propios salvadores.  Dios va a decir: “Sálvate a ti mismo porque Yo no puedo ayudarte cuando tú no necesitas Mi ayuda.”
Puedes estar pensando: “Pero Pastor Prince, ¿acaso no sabes que, Dios ayuda a quienes se ayudan?”
Contrario a la creencia popular, el dicho: “Dios ayuda a quienes se ayudan,” ¡no se encuentra en la Biblia!  Dios no ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.  Él ayuda a quienes no tienen ayuda y dependen de Él.  Él ayuda a quienes le buscan como su única fuente de ayuda para sus problemas. 
Si tú dices: “Mi problema es que soy débil.”  Dios dice: “Ese no es problema.  Yo soy tu fortaleza.”  Si tú dices: “Señor, mi cara es el problema.  Soy una persona fea.”  Dios dice: “Mi rostro resplandecerá en el tuyo.  Yo soy tu gloria.”  Si tú dices: “Señor, yo soy el problema.  No soy nadie.”  Dios dice: “Yo te haré alguien.”
Desafortunadamente, muchos de nosotros aún seguimos tratando de ayudarnos a nosotros mismos, pensando que para ciertas cosas realmente no necesitamos a Dios.  Pero Dios dice: “Sin Mi, nada podéis hacer”. (Juan 15:5)  ¿Realmente lo creemos?  ¿O creemos que sin Él, nosotros todavía podemos hacer ciertas cosas para ayudarnos a nosotros mismos?
Solo cuando nos damos cuenta de que no podemos hacer nada, y no somos nada por nosotros mismos y para nosotros mismos, es que ¡nosotros podemos hacer todas las cosas por medio de Cristo que nos fortalece! (Filipenses 4:13)  ¡Entonces, veremos la ayuda y el favor inmerecido de Dios, de los cuales no somos dignos, librarnos de toda maldad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 12 de abril de 2018

Gloríate De La Gracia De Dios Para Ti


… “El que se gloria, que se gloríe en el Señor.”
1 Corintios 1:31
Si alguien te preguntara: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”  Tú probablemente responderías: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo,” ¿no es así?
Bien, un joven rico le hizo a Jesús la misma pregunta, pero Jesús en vez de decirle que creyera en Él, le dio la ley. (Marcos 10:17-22)
Jesús vio que el joven rico vivía su vida vanagloriándose de su habilidad de cumplir la ley para ganar la salvación y el favor de Dios.  Pero debido a Su amor por él, Jesús tuvo que mostrarle que aquellos que viven por la ley deben darse cuenta que sus propios esfuerzos no los pueden salvar.
Así que, Él le recordó: “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates… No cometas adulterio… No hurtes… Honra a tu padre y a tu madre.’”  El joven rico mostró que su confianza estaba en su cumplimiento de la ley cuando respondió: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.”
Así que, Jesús tuvo que decirle: “Una cosa te falta… ve y vende cuanto tienes y da a los pobres… y ven, sígueme.”  Cuando el joven rico escuchó esto, se fue triste.
Cuando nos vanagloriamos por haber guardado la ley, esto siempre apuntará hacia algo que nos hace falta o que no hemos cumplido.  La ley es tan santa y perfecta que si no guardamos incluso un ápice de ella, no tiene otra opción, más que juzgarnos y maldecirnos. (Gálatas 3:10)  Esto es para lo que la ley fue diseñada. 
Dios no quiere que nos vanagloriemos en nuestras habilidades para cumplir la ley.  Si vamos a tener confianza en algo, si vamos a vanagloriarnos de algo, que sea de la gracia de Dios.  Solo Su gracia puede guardarnos, salvarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos completamente.
Así que, no nos vanagloriemos de lo que hemos hecho o podemos hacer, sino, gloriémonos de Su gracia para nosotros –de que Él es nuestra fortaleza, salud, favor, provisión, sabiduría, esperanza, salvación y gloria.  ¡Es así como nos veremos disfrutar nuestra herencia de vida en abundancia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 3 de abril de 2018

Adora A Dios Tal Como Eres

A fin de presentársela a Sí Mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.
Efesios 5:27
¿Has estado en un servicio de adoración en el que estabas de pie con las manos en alto, listo para alabar a Dios, solo para escuchar al director de alabanza decir: “Antes de adorar a Dios, examinemos nuestros corazones”?  Entonces, mientras examinabas tu corazón, en breve, encontraste algo que no te gustó.  Lo próximo que sabes es que tus manos ya no están en alto y de pronto estas sentado —ya no te sientes bien adorando a Dios.
Mi amigo, tengo buenas noticias para ti.  Acércate a Él y adórale tal como eres.  ¡Entra en la presencia de Dios consciente de Jesús, consciente del perdón y consciente de la gracia!  Entra en la presencia de Dios, trayendo solo a Jesús, el Cordero de Dios sin mancha, como tu ofrenda.
Tu adoración a Dios es como en los tiempos en que el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento traía sus ofrendas ante el sacerdote.  El sacerdote examinaba al animal del sacrificio para asegurarse que no tuviera ninguna mancha.  El sacerdote no examinaba al pecador.  Si el animal no tenía ninguna mancha, Dios aceptaba al animal del sacrificio y al ofrendante que había traído al animal.
Así que, cuando entres a la presencia de Dios, no te hagas ningún auto-examen, ni te desanimes al encontrar fallas en tu vida.  Dios no te examina a ti.  Él te ve a través de todo el valor, y toda la hermosura y aceptación de Su Hijo. (Efesios 1:6)  ¡Él te ve santo y sin mancha!
¿Recuerdas a la mujer conocida como pecadora, posiblemente una prostituta?  Ella fue a la casa del fariseo que estaba hospedando a Jesús y secó los pies de Jesús con sus cabellos. (Lucas 7:36-50)  Ese fue su acto de adoración.
Ella se acercó a Él tal como era.  Si, ella sabía que había pecado, pero ella llegó y primero adoró a Jesús por quién Él es.  Ella estaba consciente de Jesús.  Luego escuchó a Jesús decir: “Tus pecados han sido perdonados”. (Lucas 7:48)  Y ella recibió de Él el perdón que necesitaba.
Lo que sea que necesites del Salvador, acércate a Él tal como eres.  Adórale por quién Él es y luego vas a escucharlo decir: “Sigue adelante.  Tu restauración ha llegado.  Tu provisión está aquí.  Tú estás sano.  ¡Tú has recibido todo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 1 de enero de 2018

¡Levántate Y Brilla!

Porque todas las promesas de Dios son en Él sí, y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
1 Corintios 1:20
Amado, a causa de la perfecta obra terminada de Jesús en la cruz, ¡todas las promesas de Dios de provisión, protección y buen éxito son sí y amén!  Medita en esta verdad inalterable.  Di estas palabras en voz alta:
Yo declaro que soy especial a los ojos de Jesús, y Él me ama incondicionalmente.  Yo tengo un destino maravilloso.  Jesús me ha equipado con dones, talentos y habilidades.  Hoy, yo recibo la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia para reinar en la vida.  Yo doy gracias porque Su favor me rodea como un escudo y abre puertas de oportunidades para mí.  Gracias a Jesús, yo seré cabeza y no cola, estaré por encima y no por debajo, seré acreedor y no deudor.  Yo no voy a sufrir escasez sino estaré rodeado de Su abundancia, Su sabiduría, Su paz y Su protección.
Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz por mí.  ¡Yo recibo una revelación fresca de Tu amor ahora mismo y Te agradezco porque todo lo que toque mi mano será bendecido!  ¡Yo creo con todo mi corazón que soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  ¡Amén! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


domingo, 17 de septiembre de 2017

Pide Sabiduría

Da, pues, a Tu siervo corazón entendido para juzgar a Tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
1 Reyes 3:9
Cuando Salomón se convirtió en rey, no era más que un joven de unos 18 años de edad.  Tenía que llenar un espacio muy grande como sucesor de David al trono.  Así que, cuando el Señor se le apareció en un sueño y le preguntó lo que quería, él le pidió al Señor sabiduría para guiar al pueblo.  Esta petición le agradó al Señor.
Creo que la misma petición que agradó al Señor en ese entonces, todavía le agrada hoy.  Él se agrada cuando le pedimos sabiduría.  Pedirle sabiduría a Jesús es colocarnos a nosotros mismos en una actitud de confianza y dependencia de Su favor inmerecido.
Aunque Salomón solo pidió sabiduría, el Señor le agregó “riquezas, bienes y gloria.” (2 Crónicas 1:12)  Muchas personas están persiguiendo las riquezas, bienes y gloria, sin darse cuenta de que estas vienen a través de la sabiduría de Jesús.  Incluso si alguien fuera entrar en riqueza de forma inmediata, sin la sabiduría de Jesús para su administración, el dinero sería despilfarrado.  Pero con la sabiduría de Jesús, tú no solo serás bendito, también serás capaz de manejar las bendiciones en tu vida.  ¡Jesús te hace prudente para el buen éxito que produce fruto duradero y permanente, de generación en generación!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 23 de diciembre de 2016

La Gloria De Dios Te Ha Sido Restituida


La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.
Juan 17:22

Cuando Dios hizo al hombre, la Biblia dice que Dios lo coronó de gloria y honor. (Salmo 8:5)  La palabra “coronado” aquí significa cercado o rodeado, como un círculo glorioso.  La gloria de Dios era, por lo tanto, la ropa del hombre.  En otras palabras, el ser completo de Adán era gloriosamente radiante.
Cuando el hombre pecó contra Dios, él perdió la gloria de Dios. (Romanos 3:23)  Pero cuando nació Jesucristo, la gloria de Dios descendió. (Lucas 2:9)  Y muchos años después, Jesús, antes de morir, dijo a Su Padre: “La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros Somos Uno.”
Así que, la gloria de Dios que el hombre perdió ha sido ahora restaurada para él, porque Jesús ha venido.  Cuando Él murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia, y nos restituyó la gloria de Dios.
Pero, ¿qué exactamente es la gloria de Dios?  Doxa, la palabra griega usada aquí para “gloria,” significa tener una buena opinión respecto a alguien, misma que resulta en alabanza, honor y gloria.  Esto significa que, al restituir para nosotros Su gloria, Dios quiere que tengamos la convicción de que somos dignos de ser elogiados, honorables y gloriosos, ¡debido a Su constante buena opinión sobre nosotros!
Amado, ya que la gloria de Dios está en ti, hay algo muy pesado sobre ti.  La gente no sabe por qué, pero sus espíritus se elevan cuando están en tu presencia.  Hay algo en ti que los impacta, incluso si sólo han estado contigo por un corto tiempo.  Cuando tú hablas, ellos escuchan porque hay sustancia en lo que dices.
Además, debido a que la gloria de Dios está en ti, tú puedes esperar que ésta toque todos los aspectos de tu vida —tus finanzas, relaciones, trabajo y salud.  Tu cuerpo, por ejemplo, se iluminará con salud divina.
Así que, mi amigo, ya que Jesús ha venido y te ha restituido la gloria de Dios, se consciente de la buena opinión constante que Dios tiene acerca de ti.  Sabe que hay algo muy pesado sobre ti y levántate, ¡resplandece!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando Jesús murió en la cruz, Él tomó nuestra vergüenza, nos dio Su justicia, y nos restituyó la gloria de Dios.