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miércoles, 19 de agosto de 2020

Mucho Mejor Que Antes

 Inspiración de Gracia

En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción, y en vez de humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán el doble en su tierra, y tendrán alegría eterna.  (Isaías 61:7)

Dios dice en Su Palabra que tú vas a recibir doble porción en vez tu aflicción.  Si el diablo te ha dado una situación de aflicción, ¡entonces por esa aflicción, tú puedes esperar recibir una bendición de doble porción!  Y si esa situación te ha hecho experimentar vergüenza, la promesa de Dios para ti es esta: “En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción.”  ¡Dios quiere darte una bendición doble por cada problema que atravieses!

Y no pienses que Dios está detrás de tus problemas.  El diablo es el verdadero culpable.  ¡Algunas veces, el culpable podría ser ese a quien ves en el espejo todas las mañanas!  Pero en el momento en que tú respondes a Dios con fe, Él se involucra en tu restitución.  Y Él no te devuelve la misma cantidad que has perdido.  Tú siempre obtienes más que antes, si no en cantidad, entonces en calidad.  Estarás en un lugar más alto que antes.  ¡Estarás más saludable, más sabio, financieramente más fuerte o con más paz!

Este fue el caso de Job.  Satanás estaba detrás de los problemas de Job, pero cuando Job respondió con fe, Dios asumió la responsabilidad de restituirle a Job todo lo que había perdido.  La Biblia nos dice que Job recibió el doble en términos de cantidad —de 7,000 ovejas a 14,000 ovejas, de 3,000 camellos a 6,000 camellos, de 500 yuntas de bueyes a 1,000 yuntas de bueyes, y de 500 asnas a 1,000 asnas.  Y por los hijos que había perdido, Dios le restituyó en términos de calidad —sus hijas eran las más hermosas de toda la tierra. (Ver Job 1:2–3, 13–19; 42:12–15)

Si Job, que no estaba bajo el nuevo pacto, pudo ser bendecido con el doble por sus problemas, ¡cuánto más nosotros que estamos bajo el nuevo pacto!  ¡De hecho, Dios no solo restaurará el doble, sino el triple, el quíntuple o incluso el séptuple!  Tal fue la restitución que experimentó uno de nuestros pastores, a quien le estafaron una cantidad de dinero.  ¡Él al final recibió una restitución de siete veces más!

Amigo, por todo lo que has perdido, prepárate para la restitución de Dios.  ¡Espera recibir el doble e incluso más por cada problema!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 13 de agosto de 2020

Toda La Maldición En Tu Vida Fue Destruida

 Inspiración de Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero”).  (Gálatas 3:13)

Muchos creyentes probablemente saben que cuando Jesús murió, nuestros pecados fueron perdonados porque Él derramó Su sangre.  Sin derramamiento de sangre, no hay perdón de pecados. (Ver Efesios 1:7, Hebreos 9:22)  Pero, ¿por qué Jesús tuvo que morir en la cruz, cuando la pena capital en Israel durante el tiempo de Cristo era la lapidación y no la crucifixión?

Jesús colgó y murió en la cruz porque Él conocía la ley que dice que “el colgado es maldito de Dios.” (Deuteronomio 21:23)  Él quería redimirnos de toda la maldición de la ley, así que Él fue a la cruz, “habiéndose hecho maldición por nosotros.”  ¡Jesús tomó todas nuestras maldiciones en la cruz, para que nosotros podamos tomar todas Sus bendiciones!

En el momento en que recibiste a Jesús, todas las maldiciones de tu vida fueron destruidas.  Y la manera en que experimentas esto es simplemente al creer y confesar lo que Jesús hizo por ti.  Di: “Debido a Jesús, yo soy bendecido.”  Cuanto más digas y creas esto, más lo experimentarás.

Entonces, si hay un área de tu vida en la que te sientes oprimido, por ejemplo, una afección de la piel que se niega a sanar, di: “Cristo me ha redimido de esta afección de la piel.  Yo la desecho y la rechazo en el nombre de Jesús, porque por Sus llagas yo fui sanado.” (Ver 1 Pedro 2:24)  ¡Créelo y decláralo hasta que lo veas!

“Pero Pastor Prince, mi padre murió de cáncer.  Su padre murió de cáncer.  Y mi médico me dijo que existe la posibilidad de que yo también lo contraiga.  ¡Está en nuestra sangre!”

Amigo, la sangre de Cristo derramada en la cruz te ha redimido de todas las maldiciones, ¡incluyendo a las enfermedades como el cáncer!  Dios puso la maldición del cáncer sobre Jesús en la cruz.  Y Él puso todas las bendiciones de Jesús sobre ti.  Por lo tanto, ¡espera que solo las bendiciones de Jesús vengan sobre ti y te alcancen!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 20 de junio de 2020

La Razón Por La Que Los Creyentes Están Enfermos


Inspiración de Gracia
Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen. (1 Corintios 11:29-30)
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos cristianos están débiles y enfermos y unos incluso mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios porque el Espíritu Santo nos da la razón por la que esto sucede y también la solución.  En 1 Corintios 11:29–30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos están débiles y enfermos, y unos incluso mueren prematuramente, es que ellos no disciernen el cuerpo del Señor cuando participan de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, rayado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando participan sin discernir esta verdad, participan de una manera indigna.  Lo contrario es verdadero: Si ellos disciernen apropiadamente el cuerpo del Señor, entonces ellos serán fuertes y saludables, y vivirán mucho tiempo.
Desafortunadamente, la iglesia a través de los años ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tienes pecado en tu vida, tú eres indigno y no puedes participar de la Santa Cena, ¡para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras!  Hemos convertido una bendición en una maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y, por lo tanto, se les ha robado el poder sanador de la Santa Cena.
Amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  A lo mejor de nosotros todavía le hace falta, por lo tanto, fallamos.  Así que, personas indignas son las únicas personas que participan de la Santa Cena.  Pero debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él calificó a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia, para que participemos de todos los beneficios que Él murió para darnos.
De manera que, no es cuestión de si tú eres digno o indigno de participar, sino de cómo lo haces.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa de la Santa Cena porque Jesús te ha calificado con Su preciosa sangre.  No la trates como un ritual, sino libera tu fe hacia la salud y sanidad, mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue partido para que el tuyo pueda estar sano y completo hoy.  Cuando tú participas así, estás participando de una manera digna, ¡y no serás débil ni enfermizo, ni morirás prematuramente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 23 de enero de 2020

La Batalla Es Del Señor


Inspiración de Gracia
… «No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios.  (2 Crónicas 20:15)
Cuando nos enfrentamos a un problema o dificultad, tendemos a preguntarnos: “¿Qué voy a hacer?”  Y nuestros familiares y amigos bien intencionados vienen y nos preguntan: “¿Qué vas a hacer?”
Josafat se enfrentó a una multitud de enemigos.  Pero en lugar de enfocarse solo en lo que él haría, él oró: “Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás?  Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia Ti.” (2 Crónicas 20:12)
Cuando nosotros volvamos nuestros ojos hacia Dios, lo escucharemos decir: ”No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios... No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del Señor con vosotros.” (2 Crónicas 20:15, 17)
Pero quedarnos quietos es lo último que queremos hacer cuando el enemigo viene contra nosotros.  Esto es también es lo más difícil de hacer porque sentimos que no podemos simplemente quedarnos sin hacer nada —necesitamos tratar de salvar la situación.  Pero Dios quiere que nos quedemos quietos y veamos a Jesús, nuestra salvación, luchar por nosotros.
Entonces, ¿qué debes hacer la próxima vez que enfrentes una batalla y no sepas qué hacer?  Josafat envió a sus cantantes al frente del ejército para proclamar: “Dad gracias al Señor, porque para siempre es Su misericordia.” (2 Crónicas 20:21)  Algunas personas se preguntarán: “¿Significa esto que yo solo cante y no haga nada más cuando tengo un problema?”  No, no es eso lo que estoy diciendo.
Haz lo que la situación requiera, pero no te preocupes y no confíes en lo que haces.  Como Josafat, descansa y confía en Su misericordia que permanece para siempre.  Cuando hagas eso, Dios convertirá tu campo de batalla en el Valle de Beraca.  Beraca significa “bendiciones”.  ¡Los hijos de Israel le dieron este nombre al campo de batalla porque les tomó tres días reunir todo el botín de guerra!  ¡Dios transformó su situación en una gran bendición! (Ver 2 Crónicas 20:25–26)
¿Tienes una batalla que pelear?  ¡Quédate quieto y ve la salvación del Señor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 8 de septiembre de 2019

Gracia Que Provee


Medita En
Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.  (Filipenses 4:19)
Una vez el Señor me dijo: “Estar bajo la gracia significa estar constantemente bajo Mi provisión.  Significa estar consciente no de la necesidad, las demandas o la crisis, sino de Mi provisión para ti”.

Amigo, la esencia de la gracia es la provisión.  Mírate a ti mismo bajo Su gracia al verte bajo la cascada de Su provisión.  ¿Necesitas sanidad para tu cuerpo hoy?  ¡Mira el área de tu aflicción rodeada por Su poder para sanar y Su vida que resucita!
Amado, debido a la cruz, la gracia de Dios siempre está proveyendo sanidad, protección, sabiduría y provisión para ti.  ¡Y cuanto más consciente seas de esto, más vas a caminar allí!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 8 de agosto de 2019

No Es El Fin Cuando El Señor Está Contigo

Medita En
Y vio su amo [Potifar] que el Señor estaba con él y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.  (Génesis 39:3)
¿Conoces a alguien que esté en una situación peor que la de José cuando él estaba desnudo en un mercado egipcio, esperando ser vendido como esclavo?  Todo su mundo parecía haberse derrumbado a su alrededor.  Solo unos días antes, él estaba siendo abrazado por su padre, pero ahora, sus propios hermanos lo habían traicionado.  Todo lo que poseía le había sido despojado.  Él había sido reducido a nada más que un esclavo en una tierra extranjera.
¿Era este el final de José?  En el esquema natural de las cosas, parecía que lo era.  Pero incluso con las probabilidades aumentando en contra de José, el Señor estaba lejos de haber terminado.  ¡Incluso en esta terrible situación, el Señor estaba con José, y en esta coyuntura oscura y desolada en la vida de José, el Señor lo llamó un hombre exitoso! (Génesis 39:1–2)  Recuerda, no es lo que tienes.  Es a quien tienes lo que marca la diferencia.
“¿Cómo puede el Señor hacer que un joven esclavo sin un solo centavo o posesión a su nombre tenga éxito?”
Bueno, continuemos con la historia de José.  Génesis 39:3 nos dice: “Y vio su amo [Potifar] que el Señor estaba con él [José] y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.”  Esta es una declaración poderosa y ofrece la promesa de que puedes creerle a Jesús en cada área de tu vida.  ¿Puedes imaginar que cada proyecto, asignación e incluso las diligencias que emprendas sean prosperadas?  Tus manos convertidas en manos de bendición.
Cuando tocas a los miembros de tu familia, ellos son bendecidos.  Tu empresa puede estar luchando con el manejo de un proyecto difícil, pero una vez éste es puesto en tus manos, el proyecto se vuelve bendecido.  ¡Tú te conviertes en una bendición que está esperando ocurrir para alguien y para algo, a donde sea que vayas!
Ahora, ¿cómo va a suceder esto?  El Señor Jesús hará que suceda cuando tú dependas de Él de la misma manera en que José dependía de Él.  José no tenía nada.  Él no podía confiar en sus habilidades o experiencia (nunca antes había sido un esclavo), ni podía confiar en sus conexiones naturales (su padre estaba fuera de escena porque creía que José había sido asesinado por un animal salvaje).  ¡Todo lo que José tenía era la presencia del Señor y él dependía del Señor para la manifestación de Su presencia, Su poder y Su gloria a través de él!
¡Eso es lo que tú y yo necesitamos —una manifestación de Su presencia en todo lo que hacemos!  Verás, una cosa es tener Su presencia (todos los cristianos tienen Su presencia porque lo han aceptado a Él como su Señor y Salvador personal), pero cuando Su presencia se hace manifiesta en tu vida, allí es cuando Su gloria brilla a través de ti.
Amigo, Dios quiere hacer que todo lo que tú hagas prospere, tal como lo hizo por José.  ¡Obsérvalo este día dirigiéndote, bendiciéndote, y aumentando tu efectividad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de junio de 2019

Que Tus Ojos Sean Abiertos


Medita En
Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder.  (Efesios 1:18–19)
Quiero compartirles este testimonio de un pastor clave en nuestra iglesia.  Él y su esposa estaban planeando pasar unas cortas vacaciones en Hong Kong para celebrar su aniversario de bodas.  Habían puesto sus ojos en un hotel en particular en la ciudad.  Sin embargo, a pesar de lo mucho que lo intentaron, no pudieron conseguir una habitación allí.  Frustrados y decepcionados, no tuvieron más remedio que cambiar sus planes.
Poco tiempo después, ese hotel estaba en todos los periódicos.  Resultó que en la misma semana en la que ellos originalmente estaban planeando quedarse allí, se produjo un brote de una enfermedad mortal.  Alguien que se estaba alojando en el hotel había muerto de un virus altamente contagioso, lo cual provocó que el hotel fuera bloqueado.  Todos los huéspedes del hotel tenían que estar en cuarentena y se descubrió que algunos también habían contraído el virus.
Lo que inicialmente había sido una decepción para esta pareja resultó ser la mano protectora de Dios sobre ellos.  ¿Quién puede decir que los ángeles no estaban trabajando horas extras a favor de ellos, para frustrar sus planes de viaje y evitar que estuvieran en el lugar equivocado, en el momento equivocado?  Después de todo, el Salmo 91 promete que ninguna plaga se acercaría a su morada.
Amigo, yo oro, de acuerdo con las Escrituras de hoy, para que los ojos de tu entendimiento sean iluminados, para que puedas conocer las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos.  Oro para que, como Eliseo, tú seas capaz de ver más allá de lo que está en el reino natural y mires las legiones de ángeles que están preparados para ministrar para ti.  La Biblia nos dice que “las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. (2 Cor. 4:18)
Hoy, tal vez no veamos a los ángeles físicamente, pero sabemos que están aquí con nosotros.  El Señor ha prometido que Él nunca nos dejará ni nos abandonará. (Ver Heb. 13:5)  Él ha prometido que Su bondad y misericordia nos seguirán todos los días de nuestras vidas. (Ver Sal. 23:6)  ¡Nuestra confianza no está en lo que vemos sino en Sus promesas que son eternas, y a medida que depositas tu confianza en el Señor, oro para que tú experimentes cada bendición que el Señor Jesús compró para ti en la cruz del Calvario!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 19 de mayo de 2019

Ora La Oración De Jabes


Medita En
Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, y su madre lo llamó Jabes, diciendo: Porque lo di a luz con dolor. Jabes invocó al Dios de Israel, diciendo: “¡Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio, y tu mano estuviera conmigo y me guardaras del mal para que no me causara dolor!” Y Dios le concedió lo que pidió.  (1 Crónicas 4:9–10, NIV)
Había una vez un niño llamado Dolor.  Su madre le dio ese nombre porque ella lo dio a luz con dolor.  Puedes imaginar que con un nombre como ese, a muchos no les haya agradado.
Así que, ¿sabes lo que hizo Dolor, también conocido en el Antiguo Testamento como Jabes?  ¡Él clamó al Dios de Israel que lo BENDIJERA!  “Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio…”  Esto es pedir a Dios por provisión y crecimiento.  Él también pidió que la mano de Dios estuviera con él para que lo bendijese en todo lo que hiciera y estuviera protegido de cualquier daño.  Dios no solo le concedió a Jabes su petición, sino que también consideró a Jabes más honorable que sus hermanos.
Hoy, haz cosas honorables —pídele al Señor que aumente y engrandezca el favor, la sabiduría, las habilidades y las oportunidades de crecimiento que tienes actualmente hacia un nivel completamente nuevo.  Pídele también sabiduría divina para protegerte de tomar decisiones imprudentes que llevan a consecuencias dolorosas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 8 de abril de 2019

Lo Que Dios Ve Cuando Te Mira A Ti

Medita En
Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  (1 Corintios 6:17)
Ron, uno de los ofrendantes de nuestro ministerio, compartió con nosotros sobre un querido amigo suyo llamado Tyler, que era de una buena familia cristiana, excelente en los deportes y que estaba viviendo el “Sueño Americano”.  Sin embargo, después de la universidad, Tyler comenzó a salir con el grupo equivocado y desarrolló un grave problema de drogas y bebida, que a su vez le condujo a una serie de equivocaciones devastadoras.  Dentro de un lapso de veinticuatro meses, Tyler perdió todo lo que apreciaba en su vida.  Sintiéndose avergonzado y miserable, Tyler abandonó la iglesia y casi renunció a la vida, a Dios y a la gracia.  Pero Dios, en Su gracia, todavía estaba acercándose a Tyler (a través de Ron), así como Ron nos relata en esta historia:
Una noche, mientras corría por un parque y escuchaba un mensaje del Pastor Prince, sentí que Dios me estaba impulsando a enviarle un mensaje de texto a Tyler.  Sentí que Dios quería que le preguntara a Tyler: “¿Qué ve Dios cuando te mira?”  Entonces, mientras corría, le envié un mensaje de texto con esas palabras exactamente.  Después de bastante tiempo, recibí su mensaje de respuesta:
Tyler: “¿En serio?”
Ron: “Si”
Tyler: “Bueno... estoy seguro de que no es algo bueno”.
Ron: “Jesús”.
Tyler: “¿Qué quieres decir?”
Ron: “Quiero decir que cuando Dios te mira, ¡Él ve a Jesús!”
… Treinta minutos después, recibí este mensaje:
Tyler: “Gracias, amigo, ¡no sabes cuán desesperadamente yo estaba necesitando escuchar eso!”
¿Crees que sería de bendición para tu corazón saber que este es el mensaje que Dios quiere que tú recibas hoy?  Si eres como Tyler, entonces crees que el amor de Dios por ti depende de tus acciones.  Honestamente estas creyendo que Dios se avergüenza de ti por tus faltas y equivocaciones.  Bien, es posible que tú no hayas escuchado o hayas olvidado que el pago por tus pecados fue cobrado completamente sobre el cuerpo de Jesús en la cruz.  Por lo tanto, cuando Dios te mira hoy, Él no te juzga, no te valúa, ni te mide de acuerdo a tus imperfecciones.  Él te ve en el Amado —Él te ve en Cristo y ve la sangre que Su querido Hijo derramó por ti.  


Cuando Dios te mira hoy, Él ve a Jesús.  Debido a eso, Sus pensamientos hacia ti son pensamientos de amorosa bondad, perdón, bendiciones y favor.  Jesús pagó un precio inmensamente alto en la cruz para que tú puedas vivir tu vida sabiendo que eres completamente aceptado e incondicionalmente amado por Dios.  Saber y creer esto hará toda la diferencia en cómo vives tu vida diariamente —sin importar lo que te esté retando de frente. 



Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 3 de abril de 2019

Cuando Dios Puede Usarte


Medita En
Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que Él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado. Por lo tanto, como dicen las Escrituras: «Si alguien quiere jactarse, que se jacte solamente del Señor».  (1 Corintios 1:30–31, NTV)
Es Jesús, Su sabiduría en tu vida, Su justificación y Su perfecta obra redentora en la cruz los que te dan el éxito.  Así que, cuando presumes de tu éxito, puedes hacerlo solamente de Jesús.  Sin Jesús, tú no tienes nada de qué presumir.  Pero con Jesús en tu vida, tú puedes presumir de Él y solamente de Él por cada éxito y bendición que recibes a través de Su favor inmerecido.  Si tú eres fuerte, poderoso y sabio en ti mismo, entonces el favor inmerecido de Dios no puede fluir.  Pero cuando te das cuenta de tus debilidades y tu insensatez, y dependes de Jesús, ahí es cuando Su favor inmerecido puede fluir libremente en tu vida.
Vemos esto en la historia de Moisés.  En sus primeros 40 años como príncipe egipcio que era visto hacia arriba y admirado, él pensó que lo sabía todo.  La Biblia dice que en estos primeros 40 años, Moisés fue “un hombre poderoso en palabras y en hechos.”  (Hechos 7:22), pero Dios no pudo usarlo.  Sin embargo, en los siguientes 40 años, algo le sucedió a Moisés.  Él había huido de Egipto después de matar a un egipcio que golpeaba a un hebreo y fue a habitar en el desierto de Madián.  Allí se convirtió en pastor y ya no se le consideraba poderoso en palabras, ni en hechos.  A decir verdad, él incluso se había convertido en tartamudo (ver Éxodo 4:10).  Y en este punto de su vida, cuando él probablemente pensaba que era un ser insignificante en comparación con lo que había sido, y que sus días de gloria estaban detrás de él, Dios se le apareció y le dijo: “Te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo… de Egipto”.  (Éxodo 3:10)
Cuarenta años antes, en el apogeo de su fuerza, Moisés ni siquiera pudo enterrar adecuadamente a un egipcio al que había matado —él fue descubierto y forzado a huir. (Éxodo 2:11–15)  Pero ahora, despojado de su dependencia a su fuerza humana y consciente de sus debilidades, él entró a su llamado, dependiente únicamente del favor inmerecido de Dios.  Y esta vez, cuando Moisés agitó Su vara sobre el mar, el mar cubrió perfectamente a decenas de millares de egipcios. (Éxodo 14:26-28)
La Biblia nos dice que “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia [favor inmerecido] a los humildes”. (1 Pedro 5:5)  Amado, Dios no impondrá Su favor inmerecido en nosotros.  Cuando queramos depender de nosotros mismos y de nuestra sabiduría, Él nos permitirá hacerlo.  Su favor inmerecido es dado a aquellos que humildemente reconocen que no pueden tener éxito en sus propias fuerzas y habilidades.  ¡Cuando nosotros soltamos y dependemos de Su favor inmerecido, Él asume el control y hace por nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 12 de febrero de 2019

Dios Te Bendice, Justo

Medita En
Hay bendiciones sobre la cabeza del justo.  (Proverbios 10:6)
Cada vez que encuentres una promesa o bendición para el justo, en la Biblia, tómala y di: “¡Padre, yo recibo esta bendición en el nombre de Jesús!”
Déjame mostrarte cómo practicar esto.  Cuando leas en Proverbios 10:6 que “hay bendiciones sobre la cabeza del justo”, di: “¡Gracias, Padre, ¡esta promesa es para MÍ porque Tú me has hecho justo por medio de la fe en Jesús y Su obra terminada!”
¡Así que todos los días, en vez de temer que la escasez vaya a devorarte, espera que la provisión y las bendiciones de Dios te persigan y te rodeen!  Espera que te sucedan cosas buenas.  Di: “Padre, yo te doy gracias por que Tus bendiciones coronan mi cabeza.  ¡Tu provisión abundante está sobre mí y toda mi casa!”
Amado, cuanto más comiences a creer y hablar palabras de abundancia, provisión y aumento, ¡más experimentarás las bendiciones completas del justo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 25 de enero de 2019

Sabiduría Y Largura De Días

Medita En
Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento… Largura de días hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra.  (Proverbios 3:13, 16)
La Biblia promete algo cuando tienes sabiduría: “Alegre es el que encuentra sabiduría... Largura de días hay en su mano derecha, en su mano izquierda riquezas y honor.”  Desafortunadamente, para el Rey Salomón, él solo tenía la mano izquierda de la sabiduría, que contiene riquezas y honor.  El Señor le había dicho: “Y si andas en Mis caminos, guardando Mis estatutos y Mis mandamientos… entonces Yo prolongaré tus días”.  (1 Reyes 3:14)
Para Salomón, que estaba bajo el antiguo pacto de la ley, la bendición de largura de días era condicional y solo la podía recibir si era capaz de cumplir la ley perfectamente.  Sin embargo, Salomón no pudo hacerlo y no disfrutó la largura de días, que está en la mano derecha de la sabiduría.
Hoy, debido a que estamos bajo el nuevo pacto de la gracia, Jesús está a la diestra del Padre y Él es nuestra sabiduría.  Y cuando tenemos a Jesús, nosotros podemos ser bendecidos con las dos manos de la sabiduría debido a Su obra terminada en la cruz.  Esto significa que las riquezas y el honor, así como la largura de días, ¡nos pertenecen!  ¡Que maravilloso es el Dios a quién servimos!
Amado, persigue a Jesús y experimentarás sabiduría en cada área de su vida.  No podemos tratar de ganar, merecer o estudiar para adquirir la sabiduría de Dios.  Ésta viene por Su favor inmerecido.  Su sabiduría va a darte buen éxito en tu carrera.  Ésta hará que tengas éxito como estudiante, padre o cónyuge.
Por ejemplo, si estás enfrentando algunos problemas en tu matrimonio, Dios no va a “castigar” a tu cónyuge y obligarle a volver sobre sus pasos para reconciliarse.  Lo mismo que alejó a tu cónyuge de ti en primer lugar, simplemente lo alejará de nuevo.  ¡Lo que necesitas es sabiduría para tu situación matrimonial!
Si enfrentas una crisis en tu negocio, depende del Señor por Su sabiduría.  No existen los “problemas de dinero”, solo los “problemas de ideas”.  Confía en que el Señor te bendecirá con la sabiduría del cielo para hacer prosperar todo lo que tú toques en tu lugar de trabajo.  La sabiduría de Dios siempre conduce a la promoción y el buen éxito.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 20 de enero de 2019

El Hombre Bajo La Gracia Ve Y Aprecia Sus Bendiciones

Medita En
Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza… Será como arbusto en el yermo y no verá el bien cuando venga… (Jeremías 17:5–6)
Una de las cosas más tristes acerca de un hombre que confía en sus fortalezas y sus propios esfuerzos —“quien... hace de la carne su fortaleza”— es que no puede ver el bien cuando éste le llega.
Como pastor, he visto a través de los años, a personas que no ponen su confianza en el Señor cuando se trata de sus matrimonios, finanzas y otras áreas de debilidad.  Están decididos a confiar en sus propios esfuerzos y tienden a ser bastante arrogantes y fastidiosos con las personas que los rodean.  Muchas veces, cuando observas a personas así, te das cuenta de que no pueden ver las cosas buenas que están justo debajo de sus narices.  No aprecian a sus cónyuges, descuidan a sus hijos e incluso cuando otras bendiciones se les presentan, ¡las pierden!
¿Por qué es que no pueden ver el bien cuando éste les llega?  Es porque las personas que confían en sus propios esfuerzos no tienen la capacidad de ver y recibir bendiciones del Señor.  Ellos solo creen en el “bien” que puede venir de sus propios esfuerzos.  Es por eso que están orgullosos.  Probablemente te darás cuenta de que esas personas no dicen “gracias” muy a menudo a las personas que los rodean.  Sienten que tienen derecho y merecen todo lo que reciben.  Rara vez son agradecidos o apreciativos, y es por eso que dan por sentado a sus cónyuges en lugar de verlos como una bendición del Señor.
En contraste, las personas que están viviendo bajo la gracia y que confían en el favor inmerecido del Señor, están constantemente agradecidas, alabando a Dios y dando gracias a Jesús.  Ellos son agradecidos y apreciativos con las personas que los rodean.
Cuando yo aún era soltero, tenía la idea del tipo de esposa que quería y presenté mi petición al Señor.  ¿Pero sabes qué?  ¡Él respondió mi oración en sobremanera y me dio a Wendy!  Yo estoy verdaderamente agradecido al Señor por Wendy y sé que eso es el favor inmerecido de Jesús.  Cuando veo a mi hija Jessica, sé que no merezco a una hija tan hermosa y, sin embargo, el Señor me dio esta preciosa niña a mí.  Verás, amigo mío, yo no hice nada para merecerlo, pero el Señor me bendijo con una familia increíble.  Cuando tú vives bajo la gracia, puedes realmente disfrutar de las bendiciones que te rodean porque sabes que son inmerecidas.  Mira a la familia, amigos y otras bendiciones que Dios te ha dado hoy.  Mira cómo Él te ha bendecido con ellos porque Él te ama.  ¡Y cuando los veas como bendiciones, van a enriquecer tu vida! (Proverbios 10:22)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de diciembre de 2018

Espera La Bondad Y La Abundancia De Dios

Tú has coronado el año con Tus bienes, y Tus huellas destilan grosura.
Salmos 65:11
Los expertos en economía pueden haber pintado un panorama sombrío para este año, pero en lo que se refiere a Dios, ¡Él ha coronado el año con Su bondad y abundancia!  El abastecimiento y la provisión de Dios no se ven afectados por los acontecimientos mundiales, así que en buenos tiempos o malos tiempos, espera cada mes, cada semana y cada día de este año, estar rodeado por Su bondad.  ¡Espera que Su abundancia satisfaga todas tus necesidades!
“Pero Pastor Prince, yo no he hecho mucho bien en el último año, así que ¿cómo puedo estar seguro de que Dios proveerá para mí este año?”
Mi amigo, Dios no te bendice por lo que has hecho.  Él te bendice por lo que Jesús ha hecho.  En la cruz, Jesús cargó con todos tus pecados y fue castigado al máximo por cada uno de ellos, de modo que tú puedas tener Su justicia como regalo y ser bendecido con todas las bendiciones de Dios. (Efesios 1:3)
Ahora, mira la palabra “abundancia” en el Salmo 65:11.  Es la palabra hebrea deshen, que significa “grosura”.  La idea aquí es provisión, bendiciones e incluso fertilidad abundantes (así que si tú has estado creyéndole a Dios por un hijo desde hace muchos años, ¡cree que este es el año en el que concebirás!).  Ahora, la palabra deshen tiene otro significado —“cenizas”.  Ceniza es la forma final de algo que se ha quemado.  Por ejemplo, los sacrificios de animales para Dios en el Antiguo Testamento, fueron quemados en el altar hasta que se convirtieron en cenizas. (Levítico 4:12)  Así que, cenizas, aquí, habla de la obra terminada de Jesús en la cruz, la cual te apartó de tus pecados.
Mi amigo, debido a la obra terminada de Jesús tú puedes creer y declarar confiadamente que el año esta coronado con bondad y que los caminos de Dios destilan Su provisión, bendiciones y buen éxito para ti, en cada paso del camino.  Si el diablo te dice que Dios no te va a bendecir a causa de tus pecados, solo dile: “¡Cenizas!” ¡y señálale a la cruz de Jesús!
Amado, tú eres bendecido no por tus buenas obras, tu buena apariencia, tus aprobaciones, ni tu experiencia en la industria, sino por la obra terminada de Jesús.  ¡Sólo Él te ha  calificado para que recibas la bondad y la abundancia de Dios todos los días por el resto de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 23 de octubre de 2018

La Gracia De Dios Es Inmerecida


De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.
Gálatas 5:4
¿Qué es la gracia de Dios?  En pocas palabras, la gracia de Dios es la bendición, la sanidad y la liberación que Dios te da a causa de Jesús.  La gracia de Dios es Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos, pero que está dirigido a nosotros, simplemente por la obra terminada de Jesús en la cruz.
Dado que la gracia de Dios se basa en la obra de Jesús y no en nuestras obras, la única manera de que caigamos de esta gracia es creyendo que podemos ganarla, tener el mérito por ella y merecerla por medio de nuestra obediencia y nuestras buenas obras.  Por ejemplo, caemos de la gracia cuando decimos: “Dios tiene que responder a mi oración porque he orado durante bastante tiempo”.  También caemos de la gracia cuando pensamos que porque estamos sirviendo en la iglesia o porque hemos acabado con un mal hábito, Dios está complacido con nosotros y ahora tiene que bendecirnos.
Cuando pensamos que nuestros esfuerzos y nuestra obediencia hacen que recibamos las bendiciones de Dios, nos hacemos como los fariseos.  Ellos creían que el guardar la ley los justificaba y les aseguraba que Dios los bendijera. 
Pero ésta es la verdad cuando nosotros pensamos como ellos: “de Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.”  Esto significa que estamos separados de Cristo, que es nuestro Salvador, Redentor, Sanador y Proveedor.  ¡Cristo se convierte en alguien sin efecto para nosotros!
Mi amigo, seguramente quieres que Cristo sea alguien con efecto para ti.  Las personas para quienes Cristo es alguien con efecto en ellos, reciben de Él el milagro que necesitan.  Cuando Él es alguien con efecto para ellos, Él es su sanador y ellos son sanados.  Él es su sabiduría y ellos son sabios delante de los hombres.  Él es su buen éxito y ellos experimentan buen éxito en todo lo que hacen.
Amado, para que Cristo sea siempre alguien con efecto para ti y para no anular nunca la gracia de Dios que opera en tu vida, ¡sólo recuerda y cree que es a causa de Cristo y Su obra terminada —Su sangre, Sus llagas, Su muerte, Su obediencia— que tú eres justificado, sanado y bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince