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viernes, 14 de agosto de 2020

Tú Tienes El Mismo Favor Que Tiene Jesús

 Inspiración de Gracia

Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad, no solo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.  (Romanos 4:16)

La gracia de Dios es Su favor inmerecido, que no se puede ganar y del cual no podemos ser dignos.  Y debido a que éste es inmerecido, que no se puede ganar y del cual no podemos ser dignos, todos nosotros calificamos para recibirlo.  Pero, ¿cómo caminar en él?

Así como una contraseña te da acceso a un programa de computadora, la fe te permite caminar en el favor inmerecido de Dios.  Ahora bien, la fe no tiene nada que ver con lo que tú haces o puedes hacer.  Fe es simplemente creer y declarar lo que Dios ha hecho y está haciendo por ti.

Cuando tú crees que el favor de Dios está sobre ti debido a la obra terminada de Cristo, Sus promesas de provisión, sanidad y restauración se vuelven algo seguro para ti.  Éstas no solo son seguras para los judíos, sino también para ti y para mí porque nosotros somos “de la fe de Abraham.”

Rut era una viuda gentil que puso su fe en la gracia de Dios.  Ella creyó y declaró que el favor de Dios la dirigiría al campo correcto en donde recoger espigas, en el cual hallaría gracia a los ojos del dueño. (Ver Rut 2:2)  Debido a que ella dependía del favor inmerecido de Dios, Dios no solo la colocó en el campo del rico Booz, sino también en la genealogía de Jesús. (Ver Mateo 1:5)

La fe de Rut en el favor de Dios abrió un mundo completamente nuevo para ella.  Pasó de la pobreza a la provisión, de la viudez al matrimonio y de no tener hijos a tener una familia completa.  Ella también se convirtió en un miembro respetado de la comunidad. (Ver Rut 4:13–15)

Si Rut, una gentil que estaba bajo el antiguo pacto, disfrutó del favor de Dios, ¡cuánto más nosotros, los que estamos bajo el nuevo pacto de la gracia, disfrutaremos de las bendiciones que el favor inmerecido de Dios trae!  De hecho, debido a que Dios nos ve hoy en el Amado, nosotros disfrutamos del mismo favor que Jesús tiene. (Ver Efesios 1:3–6)

Amigo, cuando tú creas que tienes el mismo favor que Jesús tiene, un mundo completamente nuevo se abrirá para ti —¡un mundo donde todas las promesas de Dios son “Sí” y “Amén” en Cristo! (Ver 2 Corintios 1:20)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 6 de julio de 2020

Recibe Con Libertad Lo Que Dios Te Da Gratuitamente


Inspiración de Gracia
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe. (Romanos 4:13)
Dios prometió que tú serías heredero del mundo.  Esta es la misma promesa que Él le hizo a Abraham.  Y debido a que tú “eres de Cristo, entonces eres descendencia de Abraham, heredero según la promesa.” (Gálatas 3:29).
Cuando Dios te hizo esta promesa, Él hizo que fuera fácil para ti recibirla —“por medio de la justicia de la fe.”  Todo lo que tú tienes que hacer es creer que, como heredero del mundo, todas las bendiciones son tuyas justamente porque Jesús murió para dártelas.  Él también resucitó de los muertos para hacerlas cumplir en tu vida.
Así que, no trates de ganarte tus bendiciones “por medio de la ley,” —a través de tus esfuerzos o comportamiento.  Recibe con libertad lo que Dios te da gratuitamente a través de Cristo y Su obra terminada en la cruz.
Cuando un miembro de la iglesia fue despedido a sus 41 años de edad, él se negó a preocuparse y a pensar que tenía que competir con el resto de la gente en el mercado laboral.  En cambio, él creyó que por la gracia de Dios, él obtendría un mejor trabajo con un salario más alto.  ¡De hecho, por medio de un conocido mutuo, le llegó un nuevo trabajo, con un pago que era 60 por ciento mayor que el anterior!
Otro hombre estaba experimentando una relación tensa con su esposa, a tal punto de que el divorcio era inminente.  Cuando él comenzó a asistir a nuestra iglesia, se dio cuenta de que él podía tener un matrimonio feliz, no tratando de mantener el matrimonio o ganándose el amor de su esposa, sino creyendo que, aunque él aún podía ver sus propias debilidades, él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo debido a la sangre de Jesús.  Hoy, él y su esposa están reconciliados y disfrutan de un matrimonio bendecido.
No dejes que el diablo te descalifique trayéndote la ley y diciendo: “¿Cómo puedes tú recibir esta bendición cuando apenas esta noche rompiste la ley de Dios?” o “¿Estás seguro que tú mereces esto?”  En cambio, di: “Padre, te doy gracias porque yo recibo todo con libertad debido a Tu gracia, Tu favor inmerecido en mi vida, ¡debido a la sangre de Jesús!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 17 de junio de 2020

Gracia Y Paz Multiplicadas Para Ti


Inspiración de Gracia
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor. Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia.  (2 Pedro 1:2-3)
Imagina si Dios te visitara en un sueño esta noche y te preguntara qué podría hacer por ti.  ¿Qué le dirías a Él?  ¿Le pedirías que te dé un conocimiento más profundo de nuestro Señor Jesús?
La Palabra de Dios nos dice que cuando recibimos revelación en el conocimiento de Jesús, esta hará que la gracia y la paz se multipliquen en nuestra vida.  Dice que hará que recibamos todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad.
¿Qué es la gracia?  Es el favor de Dios, inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos, pero que nos es dado.  No hay nada que podamos hacer para ganar la gracia de Dios.  Pero cuanto más aprendemos de la belleza y el amor de nuestro Señor Jesús, más vemos Su obra perfecta en la cruz y más nos posicionamos en el lugar correcto para recibir una multiplicación de la gracia de Dios en nuestras vidas.
El versículo anterior dice que la paz también nos es multiplicada a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.  La paz de Dios libera nuestros corazones del temor, el estrés, las preocupaciones, las ansiedades y el control.  ¿No te gustaría tener la paz de Dios presidiendo siempre en tu corazón?
El poder divino de Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen no solo a la piedad, sino también a la vida.  ¿No dirías tú que la salud, el dinero, un buen trabajo y un buen hogar para tu familia pertenecen a la vida?  Pues bien, todas estas cosas y todo lo demás que Dios ya nos ha dado, nos ha sido entregado a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.
Entonces, pidámosle a Dios todos los días: “Padre, dame sabiduría y revelación en el conocimiento de Jesús.”  Porque conocer a Jesús es tener gracia y paz multiplicadas para nosotros.  ¡Conocer a Jesús es recibir todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 8 de febrero de 2020

Dios Ayuda A Los Indefensos


Inspiración de Gracia
Porque Tú has sido mi socorro, y a la sombra de Tus alas canto gozoso.  (Salmos 63:7)
Hay personas que me han dicho: “Pastor Prince, por favor ore por mí.  Yo no puedo ver una salida al desastre en el que estoy.  Sé que todo esto es mi culpa.  Y en este momento, ni siquiera sé si Dios escuchará mis oraciones.”
Si lo piensas, muchos de nuestros problemas son de nuestra propia creación.  Pero es cuando merecemos el castigo y no la bendición, que podemos recibir la gracia —¡el favor inmerecido y la ayuda injustificable de Dios!
Cuando nosotros dejamos de tratar de ser merecedores de la ayuda de Dios, encontramos a Dios más que deseoso de ser nuestro Salvador.  Pero cuando seguimos tratando de resolver las cosas, estamos tratando de ser nuestros propios salvadores.  A lo que Dios dirá: “Sálvate a ti mismo porque Yo no puedo ayudarte mientras no necesites Mi ayuda.”
Tú podrías estar pensando: “Pero Pastor Prince, ¿no sabes acaso que Dios ayuda a los que se ayudan?”
Contrario a la creencia popular, ese dicho de que “Dios ayuda a los que se ayudan”, ¡no está en la Biblia!  Dios no ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.  Él ayuda a quienes están indefensos y dependen de Él.  Él ayuda a aquellos que lo ven como su única fuente de ayuda para su problema.
Si tú dices: “Mi problema es que soy débil”.  Dios dice: “Eso no es problema.  Yo Soy tu fortaleza”.  Si dices: “Señor, mi cara es el problema.  Soy feo”.  Dios dice: “Haré brillar Mi rostro sobre el tuyo.  Yo Soy tu gloria”.  Si dices: “Señor, yo soy el problema.  No soy nadie”.  Dios dice: “Yo te haré alguien”.
Desafortunadamente, muchos de nosotros todavía estamos tratando de ayudarnos a nosotros mismos, pensando que para ciertos asuntos, realmente no necesitamos a Dios. Pero  Dios dice: “Separados de Mí nada podéis hacer”. (Juan 15:5)  ¿Realmente creemos eso?  ¿O creemos que sin Él, nosotros todavía podemos hacer algunas cosas para ayudarnos a nosotros mismos?
Solo cuando nos damos cuenta de que no podemos hacer nada y que no somos nada en y por nosotros mismos, vamos a poder hacer todas las cosas por medio de Cristo, que nos fortalece. (Ver Filipenses 4:13)  ¡Entonces, veremos el favor inmerecido y la ayuda injustificable de Dios que nos librará de todo mal!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de febrero de 2020

Cree Y Actúa Según El Nuevo Pacto


Inspiración de Gracia
Entonces dijo David al filisteo: “… yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
¿Alguna vez te preguntaste por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y sin embargo, tener respuestas muy diferentes?  Para uno, lo que se dice es atemorizante y lo desanima.  Pero el otro tiene un corazón tan lleno de fe que se atreve a enfrentarse al diablo y a lo que está haciendo.
En el valle de Ela, Goliat, el gigante filisteo, se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David entró en escena, él escuchó las mismas burlas de Goliat que el resto de los israelitas escuchaba.  Pero de alguna manera, las mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David que los otros no pudieron ver?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Por supuesto que el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía en el pacto.  Y él actuó de acuerdo conforme a lo que creía.  De manera que Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria a pesar de que estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿Dónde están mis Davids, quienes creen en el nuevo pacto?”
¿Cuál es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no ha sido ganado y del que no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha cortado este pacto con nosotros a través de Cristo, nuestro representante.  Y según este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús tomó nuestros golpes.  Debido a lo que Jesús hizo en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre cada gigante que nos enfrenta.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares delante de tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti, debido a lo que Jesús hizo por ti.  ¡Y luego, ante tus propios ojos, tú vas a ver a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deudas, caer derrotados delante de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de enero de 2020

Dios Te Da Un Trato Preferencial Inmerecido


Inspiración de Gracia
… Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.   (Romanos 1:7)
Cuando vuelas en primera clase en un avión, la tripulación de cabina te da un trato de primera clase.  Te preguntan: “¿Está todo bien, señor?”  Preguntan qué revistas quieres leer.  Te dan una manta si tienes frío.  Te dan los mejores tipos de comida.  Te dan un trato preferencial en comparación con los que viajan en clase económica.
La gracia de Dios se define como “favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos”.  ¡Y una de las definiciones de favor es “trato preferencial”!  Hoy, Dios quiere que sepas que tú tienes Su favor en ti.  Él quiere que sepas que Él te da un trato preferencial que tú no mereces.  Y Él quiere que tú dependas y lo aproveches al máximo en tu vida.
Dios también quiere que tú sepas que Su favor en tu vida puede aumentar.  Tú puedes experimentar más de Su favor día a día.  ¿Cómo?  La Biblia nos dice en 2 Pedro 1:2 que la gracia (o favor) de Dios se multiplica en nosotros “en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.”  Cuanto más contemplas a Jesús y Su amor por ti, más crees y confiesas que el favor de Dios está sobre ti, y más ves que Su favor trabaja para ti.
Entonces, si tú eres un médico, vas a encontrar pacientes que te favorecerán y tendrás más pacientes de los que puedes manejar.  Si eres un hombre de negocios, vas a encontrar a personas que solo quieren hacer negocios contigo porque les agradas y se sienten bien contigo.  ¡Entonces, tendrás más negocios de los que puedes manejar y tendrás que planificar la expansión!
¡Cuando el favor de Dios brille en tu iglesia, vas a encontrar que sus instalaciones son demasiado pequeñas para las personas que hacen fila semana tras semana para asistir a los servicios!  Entonces, cuando la gente se sorprenda y pregunte: “¿Qué está pasando aquí?”  Tú puedes decirles: “¡Es el favor de Dios multiplicado sobre todos nosotros!”  ¡Y éste es totalmente inmerecido, no ganado y no somos dignos de él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 25 de diciembre de 2019

El Amor De Dios Por Ti Es Personal, Detallista Y Profundo


Medita En
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.  (1 Pedro 5:6–7)
Hoy hay muchos creyentes que no echan su ansiedad sobre el Señor.  Yo creo que es porque ellos no tienen la revelación de que Él tiene cuidado de ellos.  Mira lo que dice Su Palabra: “echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros”.  A menos que tú tengas la absoluta confianza de que Jesús se preocupa por ti, tú no vas a echar tus ansiedades sobre Él.  Solo piensa, ¿pedirías la ayuda de un pariente o amigo en un momento de necesidad, si no estuvieras seguro de que esa persona respondería a tu llamado?  Jesús cuida de ti.  ¡Cuando lo invoques, ten la seguridad de que tienes toda Su atención, con todos los recursos del cielo respaldándote!
Tal vez en este momento pienses: “Bueno, yo estoy seguro de que Jesús tiene cosas más importantes que hacer que molestarse con mi problema”.  Espera.  Al decir eso, acabas de demostrar que tú realmente no crees que Jesús tiene cuidado de ti.  Ahora, veamos lo que dice la Biblia: “Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.” (Lucas 12:7)
Yo amo y tengo cuidado de mi dulce hija, Jessica.  Pero por mucho que la adoro y cuido de su bienestar, ¡nunca, ni una sola vez, conté la cantidad de mechones de cabello en su cabeza!  Ella no sabe qué gran bendición ha sido para mí.  Me encanta besarla, oler su cabello y abrazarla fuertemente.  Sin embargo, con todo mi gran amor por ella, ¡yo nunca me he tomado el tiempo para contar la cantidad de mechones de cabello en su cabeza en todos estos años!
¿Pero sabes que tu Padre celestial cuenta los cabellos de tu cabeza?  Realmente espero que tú comiences a captar el corazón de Jesús y no generalices Su amor por ti.  Su amor por ti lo abarca todo.  Si a Él le importa lo suficiente como para llevar un registro de los cabellos de tu cabeza, ¿habrá algo demasiado pequeño para Él, de lo cual no puedas hablarle?
Amigo, ¡Su amor por ti es personal, detallista y profundo!  Tu Padre celestial quiere que lo involucres incluso en los asuntos más pequeños y mundanos de tu vida, y quiere que veas que Su favor inmerecido te rodea, te protege y te lleva al buen éxito.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 15 de diciembre de 2019

Gracia Fresca Para Cada Error

Medita En
¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es Su fidelidad; Sus misericordias son nuevas cada mañana.  (Lamentaciones 3:22–23, NTV)
Amigo, te tengo más buenas noticias: cada vez que tú fallas, hay gracia fresca de Jesús para rescatarte.  Cada vez que falles, confiesa tu justicia en Jesús por fe.  Sé que probablemente tú no te sientas precisamente justo, es por eso que necesitas decirlo por fe.
He recibido muchos testimonios de rompimientos, avances y libertades de personas de todo el mundo que, incluso cuando sucumben a sus adicciones, confiesan: “Incluso en este momento, yo soy la justicia de Dios en Cristo” y finalmente encontraron la libertad de sus ataduras.  Puede que se trate de una adicción al tabaco, al alcohol o a la pornografía.  Michael, un hermano en Australia, felizmente compartió: “Acabo de dejar de fumar siguiendo lo que tú enseñas en tus libros y DVDs (acerca de ser consciente de mi justicia en Cristo y confesarlo), cada vez que me sentía tentado a fumar.  También he sido liberado de veinte años de abuso de drogas y alcohol, y estoy libre de pensamientos paranoicos.  Yo no pude renunciar a ellos por mi propio esfuerzo, pero a través de Cristo lo conseguí”.
Mientras estas personas confesaban y se veían a sí mismos como justos en Jesús, incluso en medio de sus fallas, ellos lograron ver su verdadera identidad en Cristo.  Las hojas muertas comenzaron a caer y ellos llegaron al lugar donde no tenían ningún deseo de fumar otro cigarrillo, beber otra gota de alcohol o visitar otro sitio pornográfico.  Nuevas hojas, nuevas flores y nuevos frutos surgieron en sus vidas de forma inconsciente y sin esfuerzo.  La gracia puso fin a la esterilidad y el tormento del invierno, y los hizo pasar a la primavera perpetua para ellos.
Amado, si tú estás lidiando con algo en este momento, deja de luchar y comienza a recibir.  Comienza a recibir la abundancia del favor inmerecido del Señor. Comienza a recibir el regalo gratuito de Su justicia.  Comienza a recibir el poder limpiador de Su perdón.  No hay nada para que tú hagas, sino tomarlo todo y permitir que Su poder de resurrección eche fuera todos los síntomas de muerte y decadencia, en tus circunstancias y en tu vida.
¿Puedo darte una tarea hoy?  Cada vez que falles, corre a la presencia de Dios y has esa misma oración por fe.  ¡Su gracia te levantará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 14 de diciembre de 2019

¡Nada Significa Nada!

Medita En
Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.  (Romanos 8:38–39)
A menudo escucho a la gente decir: “¡El amor de Dios es incondicional!”  Pero en el momento en que fallan, de repente, el amor que una vez dijeron que era incondicional se vuelve dependiente del comportamiento.  Muchos creen que Dios los ama cuando hacen el bien, pero deja de amarlos en el momento en que hacen algo malo.  ¡Bueno, voy a romper esa creencia equivocada en pedazos, usando la verdad de la Palabra de Dios!
Si bien nuestro amor por Dios puede fluctuar, Su amor por nosotros siempre permanece constante.  Su amor por nosotros se basa en quién es Él y no en lo que nosotros hacemos.  Me encanta lo confiado y enfático que es el apóstol Pablo cuando dice: ”Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Rom. 8:38-39)  En la versión Reina Valera Revisión 1977 dice: ”Porque estoy persuadido…”
¿Estás tú persuadido y convencido en la manera en que el apóstol Pablo lo está, de que, como hijo de Dios, nada, ni siquiera tus pecados, tus fallas y tus errores, pueden separarte del amor de Dios?  No te dejes llevar por lo que sientes, piensas o te han enseñado.  La Palabra de Dios proclama en términos claros que nada puede separarte de Su amor.  ¡Nada significa nada!  Su amor por ti no es dependiente de tu comportamiento inmaculado.  Él te ama incluso en tus fallas.  ¡Por eso se llama gracia!  Es el favor inmerecido de Dios, favor no ganado y del que no somos dignos.  Si pudiéramos merecer la gracia de Dios, entonces ya no sería gracia.
Entonces, la próxima vez que hagas algo mal, sujétate firme de Su amor incondicional.  Recibe Su amor nuevamente y tendrás el poder para superar ese fracaso —y cada lucha— cada vez.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Es Que Hay Algo Especial En Ti


Medita En
Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.  (1 Pedro 2:9)
Es la presencia manifiesta del Señor, Su glorioso poder obrando en tu corazón y a través de tus manos, lo que hará que todo lo que tú toques prospere con la clase de resultados de Jesús.  De hecho, ¡incluso tu crítico más duro tendrá que concluir que el Señor está contigo y está prosperando la obra de tus manos!
Amado, deja de ver tus circunstancias externas o la posición en la que te encuentras.  Ya sea que tu empleador sea un creyente o no, ¡Jesús puede hacer que TODO lo que tú hagas prospere, cuando tú dependas de Su favor inmerecido en tu carrera!  Y créeme, cuando esto comience a suceder, tu empleador se sentará y notará que hay algo especial en ti.  ¡Tú destacarás entre la multitud!  Recuerda que el mismo Señor que estaba con José está contigo hoy.  Su nombre es Jesús y debido a que Jesús está contigo, ¡tú puedes esperar tener buen éxito en todo lo que hagas!
Por ejemplo, cuando te coloquen a cargo de un proyecto de ventas, cree que tu equipo de ventas alcanzará niveles récord de ventas nunca antes alcanzados en tu organización. Cuando estés supervisando las finanzas de una empresa, cree que vas a encontrar formas legales para ayudar a tu empresa a ahorrar en gastos operativos y a aumentar su flujo de efectivo como nunca antes.  Cuando se te asigne un rol como desarrollador de negocios, cree que Jesús, debido a Su favor inmerecido sobre tu vida, hará que delante de ti se abran puertas que siempre habían estado cerradas para tu empresa.  Quizás tu empresa es solo una pequeña empresa de Tecnología de Información en Silicon Valley, pero por alguna razón, todos los jefes de Microsoft, IBM y Oracle gustan de ti.  Ellos no logran identificar qué es, pero hay algo especial en ti que los hace competir para encontrar formas de colaborar contigo, ¡dejándote mucho de dónde escoger!
Quizás eres un ama de casa.  Tú también puedes esperar que la presencia de Jesús en tu vida, te de favor con tus hijos.  En lugar de que ellos se resistan y discutan constantemente contigo, van a hallarlos irresistibles a ti y a tus palabras.  Dios puede aumentar tu influencia sobre ellos.
Amigo, ese es el favor inmerecido de Dios en acción.  En lo natural, tú puedes no estar calificado y ser inexperto, pero recuerda que todas tus descalificaciones existen en el ámbito de lo natural.  ¡Y tú, amado, vives y operas en el reino de lo sobrenatural!  El Señor Jesús está contigo al cien por ciento.  Tú eres una persona exitosa a los ojos del Señor y mientras dependas de Él, Él hará prosperar todo lo que tus manos toquen.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de noviembre de 2019

¡Oh, Qué Alegría!


Medita En
En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  (Efesios 1:7)
En el momento en que invitaste a Jesús a tu corazón como tu Señor y Salvador, todos tus pecados fueron perdonados —tus pecados pasados, tus pecados presentes y tus pecados futuros.  Una vez que naces de nuevo, tú estás en Cristo.  Tú no tienes que intentar obtener el perdón.  Tú tienes el perdón de los pecados por medio de Su sangre y este perdón de pecados que tú tienes no es conforme a lo que has hecho, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios —¡Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del que no somos dignos!
La Biblia nos dice que “la paga del pecado es muerte”. (Rom. 6:23)  En otras palabras, el castigo por el pecado es la muerte.  También nos dice que “sin derramamiento de sangre no hay perdón”. (Heb. 9:22, NVI)  Por lo tanto, la sangre es necesaria para el perdón de los pecados.  Es por eso que incluso bajo el antiguo pacto de la ley, el pecado fue cubierto temporalmente por la sangre de los animales sacrificados.
Las buenas noticias del evangelio son que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, bajó del cielo a la tierra y se sacrificó a Sí Mismo en la cruz.  Su sangre perfecta y sin pecado proveyó el perdón por todos nuestros pecados.  Tú y yo no podemos pagar por nuestros propios pecados, así que Él lo hizo por nosotros.  Ahora, todo aquel que crea en Él nunca morirá, sino que recibirá el regalo de la vida eterna.  ¡Aleluya!
Estimado lector, observa cómo David describe la bendición de un hombre cuyos pecados son perdonados:
«Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.  Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta».
—Romanos 4:7–8, NTV
¡Oh, qué alegría y qué bendición es recibir el perdón de los pecados!  Por el contrario, cuando los creyentes comienzan a preguntarse si ellos son realmente perdonados, esto lleva a todo tipo de inseguridades, temores y ataduras destructivas.  El temor y la inseguridad no pueden existir en una relación sana con Dios.  En una relación matrimonial, por ejemplo, si una esposa nunca se siente segura en el amor de su esposo por ella, ella nunca sacará fuerzas de ello, ni encontrará alegría en su matrimonio.  En lugar de prosperar, con el tiempo ese matrimonio se desintegrará.  Del mismo modo, nuestro Padre celestial no quiere que vivamos atrapados en una inseguridad perpetua porque no tenemos la seguridad de nuestro perdón.
Hoy, basado en la Palabra de Dios, alégrate y agradece a Dios por la bendición de Su perdón, pagado tan caro y dado a nosotros gratuitamente.  Deja que esta verdad del evangelio se ancle y se fortalezca en tu corazón, y aleje todo temor e y sentimiento de inseguridad.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 19 de octubre de 2019

Nuestra Parte En El Nuevo Pacto De La Gracia


Medita En
Por tanto, hermanos, sabed que por medio de Él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado.  (Hechos 13:38–39)
¿Cuál es nuestra parte en el nuevo pacto de la gracia?  ¡Nuestra parte en el nuevo pacto de gracia es simplemente creer!  ¿Qué debemos creer? ¡Debemos creer en Jesús!  Pero sígueme de cerca ahora, esta respuesta puede no ser tan directa como parece.  Si le preguntaras a las personas en la calle si creen en Jesús, probablemente obtendrías todo tipo de respuestas.  Habrá quienes crean que Jesús existió como una figura de la historia, un filósofo de la moral, un líder carismático o un profeta.  Lamentablemente, la verdad es que creer todas estas cosas acerca de Jesús, no los salvará.
Así que establezcamos lo que significa creer en Jesús.  Creer en Jesús es, ante todo, creer y recibirlo como tu Señor y Salvador personal que murió en la cruz por todos tus pecados.  Creer en Jesús es creer que Jesús es el único camino a la salvación y que una vez que lo recibes, recibes el regalo de la vida eterna.  Además, creer en Jesús es creer más allá de toda duda que todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— fueron castigados en la cruz y que hoy (aquí es donde se aplica la última cláusula del nuevo pacto), todos tus pecados e iniquidades, ¡Él ya no los recuerda MÁS!
Basado en el nuevo pacto de la gracia, ¿qué es lo que quiere Dios que tú creas?  Él quiere que tú creas con todo tu corazón que Él quiso decir cada una de las palabras cuando dijo: “pues tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12)  ¡Ves, en el nuevo pacto, no hay nada que nosotros podamos hacer, sino creer!  Tu parte en el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios es creer que tú estás completamente perdonado de todos tus pecados, y que la sangre de Jesús te limpia de toda tu injusticia e iniquidad.
A los ojos de Dios hoy, tú eres completamente justo por la obra terminada de Jesús.  El énfasis del nuevo pacto es creer que eres perdonado de todos tus pecados y que Dios los ha borrado de Su memoria.  Si tú no crees esto, será imposible para ti depender y esperar que Dios te proteja, te provea y te prospere.  Si no crees esto, eso te robará la capacidad de recibir Su bondad, bendiciones, favor inmerecido y éxito en tu vida.  Así que cree.  ¡Solo cree!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 21 de septiembre de 2019

Recuerda Siempre Que Tú Eres El Amado De Dios


Medita En
En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos Suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.  (Efesios 1:5–6)
¿Crees tú que eres amado y altamente favorecido por Dios?  Efesios 1: 6 dice: “Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.  No es posible para nosotros mismos hacernos aceptos.  Somos hechos aceptos por la gloria del favor inmerecido del Señor.  La palabra “acepto” en Efesios 1:6 es la palabra griega charitoo.  Ahora, la raíz de charitoo es charis, que significa “gracia”.  Así que, charitoo simplemente significa “altamente agraciado” o “altamente favorecido”.  En otras palabras, ¡tú eres altamente favorecido en el Amado!
Ya sabemos que “el Amado” en Efesios 1:6 se refiere a Jesús.  Si continúas leyendo, en el siguiente versículo dice “En quien [Jesús, el Amado] tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su gracia [favor inmerecido]”.  Ahora, ¿por qué no la Biblia solo dice que somos altamente favorecidos en Jesús o en Cristo?  (No hay detalles insignificantes en la Biblia).  ¿Por qué el Espíritu Santo eligió específicamente decir que somos altamente favorecidos “en el Amado”?
“Amado” es un término cálido e íntimo que fue usado por Dios en el río Jordán para describir a Jesús.  La Biblia nos dice que cuando Jesús fue bautizado en el río Jordán, ”cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre Él. Y vino una voz de los cielos que decía: ‘Tú eres Mi Hijo amado, en Ti tengo complacencia’”. (Marcos 1:10–11).
Dios el Padre habló públicamente y Sus palabras fueron grabadas para que tú sepas que ser “acepto en el Amado” significa que Dios está muy complacido contigo hoy.  Mírate a ti mismo introducido en el interior de Jesús, el Amado de Dios.  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus defectos y fracasos.  ¡Él te ve en la perfección y hermosura de Jesús!  Debido a que tú estás en Cristo, Dios te dice: “Tú, _______________ (inserta aquí tu nombre), eres Mi amado, en ti tengo complacencia”.  Jesús complace a Dios porque guardó la ley perfectamente.  ¡Tú y yo complacemos a Dios porque somos aceptos y altamente favorecidos en el Amado, quién tomó todos nuestros pecados y cumplió la ley en nombre nuestro!
Inmediatamente después de que Jesús fue bautizado, Él fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo.  El diablo vino a Jesús y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. (Mateo 4:3)  Ahora, no te olvides que Jesús acababa de escuchar la voz de Su Padre afirmándolo con las palabras “Tú eres Mi Hijo amado”.  ¿Te das cuenta que el diablo omitió deliberadamente la palabra “amado”?
Amigo, para que las tentaciones del diablo funcionen, él no puede recordarte que tú eres el amado de Dios.  En el momento en que tú recuerdas tu identidad como el amado de Dios en Cristo, ¡él no podrá tener éxito!  No es de extrañar que el diablo quiera despojar a los creyentes de su entendimiento de ser el amado de Dios.  Así que no caigas en la trampa del diablo.  ¡Recuérdate hoy y todos los días que tú eres el amada de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince