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sábado, 29 de agosto de 2020

Tú Eres Un Hijo Y Un Heredero De Dios

 Inspiración de Gracia

Y por cuanto sois hijo, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.  (Gálatas 4:6-7, RVR60)

Quizás estas preguntas han estado brincando en tu cabeza últimamente: “Si tú eres cristiano, ¿por qué estás enfermo?  Si tu Padre celestial es tan maravilloso, ¿por qué tú tienes tantos problemas?  ¿No te ayuda tu Dios, a ti que eres Su hijo?”

Y si has tenido la tentación de preguntar: “Dios, yo soy Tu hijo.  ¿Por qué me está sucediendo esto?”  Recuerda que Jesús sabe exactamente cómo te sientes porque hace 2,000 años, el diablo usó el mismo truco con Él —“Si eres Hijo de Dios…” (Mateo 4:3)  Verás, la intención del diablo era hacer que Jesús dudara de Su condición de Hijo es decir Su filiación, y el diablo quiere hacer lo mismo contigo hoy.

Él quiere destruir el Espíritu de filiación en ti y en el cuerpo de creyentes.  Él sabe que una vez tú realmente creas que eres hijo de Dios, algo va a suceder —tú comenzarás a vivir la vida como “heredero de Dios por medio de Cristo.”

Como hijo y heredero de Dios, tú heredaste todas las bendiciones de Dios que Jesús murió para darte, incluyendo la salvación, sanidad, provisión, plenitud, favor, intimidad con Dios y oraciones respondidas.  Y Jesús resucitó de entre los muertos para asegurarse de que lo que Él murió para darte, tú lo recibas.  ¡Él está vivo hoy para hacer cumplir en tu vida esta rica herencia comprada con Su sangre!

Amigo, tú eres heredero de Dios por medio de Cristo.  Esto significa que eres coheredero con Jesús. (Ver Romanos 8:17)  ¡Así que Su herencia también es tu herencia!

¿Qué es provisión cuando tú eres heredero de Dios?  Él es dueño “de todo animal del bosque y millares de animales en las colinas.” (Ver Salmo 50:10)  Todos los diamantes y el oro vinieron de Él.  ¿Qué es sanidad cuando tú eres heredero de Dios?  Él es tu Creador y el aliento mismo de tu vida.

Amado, disfruta cada parte de tu herencia en Cristo, no porque la has ganado, ¡sino porque fue pagada con la sangre de Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 24 de octubre de 2019

Mira El Amor De Dios Y Mira Tu Provisión


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Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Él se refugia!  (Salmos 34:8)
Cuando tú cambias la forma en la que te ves a ti mismo y en la que ves a Dios, ves cambios en tus circunstancias negativas.
Una señora de Tennessee descubrió esto cuando estaba a punto de renunciar a su fallido negocio de diseño gráfico.  Alrededor de ese tiempo, le dieron mi libro “Destinados Para Reinar”, que cambió por completo la forma en la que ella se veía a sí misma y en la que veía su carrera.
Ella dijo: “Mi mentalidad acerca de mí misma y lo que es más importante, mi mentalidad acerca de lo mucho que Dios me ama a través de Jesucristo, comenzó a cambiar.  Yo comencé a creer y a ver que Jesús es mi éxito, que no es mi carrera lo que me convierte en una persona de éxito... En dos meses, comencé a ver que mi negocio cambiaba.  Seis meses más adelante, el negocio estaba en auge —¡Hoy estoy recibiendo regalías mensuales que nunca soñé que recibiría!”
Amado, cree que tú eres inmensamente amado por tu Padre en el cielo, ¡y no podrás evitar ver Su bondad en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 20 de octubre de 2019

El Poder Para No Pecar Más


Medita En
Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús.  (Romanos 8:1, NTV)
Hoy, quiero hablar sobre cómo puedes tener una vida victoriosa en tus pensamientos.  Amigo, la solución a las tentaciones, deseos y pensamientos pecaminosos se encuentra en el primer versículo de Romanos 8: "Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús".  (Por cierto, algunas traducciones de la Biblia, como la Biblia de Las Américas, continúan diciendo: "los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu".  Esto fue agregado por los traductores posteriores de la Biblia.  En los manuscritos mas antiguos del Nuevo Testamento disponibles hoy, el griego simplemente declara: "Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús".)
Tú puedes experimentar tentaciones y pensamientos pecaminosos de vez en cuando, pero justo en medio de esa tentación, necesitas saber esto: "Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús".  Nota que este versículo está en tiempo presente.  Ahora mismo, incluso si en este mismo momento, hay pensamientos pecaminosos pasando por tu mente, ¡no hay ninguna condenación porque tú estás EN CRISTO JESÚS!  ¿Debemos entonces sentarnos a esperar y entretener esos pensamientos pecaminosos?  Por supuesto que no. 
El pecado no puede echar raíces en una persona que está llena de la conciencia de su justicia en Cristo.  Tú no puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero ciertamente puedes evitar que un pájaro construya un nido en tu cabeza.  De la misma manera, tú no puedes evitar que las tentaciones, los pensamientos y los deseos pecaminosos pasen por tu mente, pero ciertamente puedes detenerte a ti mismo de actuar en base a estas tentaciones, pensamientos y deseos pecaminosos.  ¿Cómo?  ¡Confesando en el mismo momento de la tentación que tú eres la justicia de Dios en Cristo Jesús!
¡El poder de Jesús para vencer cada tentación se activa cuando permaneces consciente de que incluso en el momento de la tentación, Jesús sigue estando contigo y que tú eres justo en Él, sin que esto tenga que ver con tus obras! (Romanos 4:6)  Cuando haces esto, rechazas la condenación por la tentación que enfrentaste.  Tú ahora tienes el poder de Cristo para levantarte por encima de tu tentación y descansar en tu identidad de justo en Cristo, aparte de tus obras.  ¡Esta, amado, es la vida victoriosa en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 25 de septiembre de 2019

La Gracia De Dios Nos Transforma


Medita En
Porque te amo y eres ante Mis ojos precioso y digno de honra.  (Isaías 43:4, NVI)
¿Estarías de acuerdo conmigo en que hoy en día más cristianos conocen acerca de los Diez Mandamientos que acerca del nuevo pacto del favor inmerecido de Dios?  De hecho, si caminaras por Times Square en la ciudad de Nueva York y comenzaras a entrevistar a personas al azar, la mayoría probablemente habrá escuchado sobre los Diez Mandamientos, pero no saben nada sobre el nuevo pacto de la gracia, que vino por medio de Jesucristo.  De hecho, el mundo identifica al cristianismo con los Diez Mandamientos.  ¿No es triste que el mundo nos conozca por las leyes que son obsoletas y no por el favor inmerecido que Cristo murió para darnos?
¡No es de extrañar que estemos perdiendo a toda una generación de jóvenes ante el mundo!  La ley no tiene ningún atractivo y la Biblia misma llama a la ley obsoleta. (Ver Hebreos 8:13)  Así que si seguimos empujando los Diez Mandamientos por las gargantas de nuestros jóvenes, no nos sorprendamos cuando las formas legalistas de cristianismo los apaguen.  Más importante aún, no olvidemos que la fuerza del pecado es la ley.  La ley no tiene poder para detener el pecado.  La ley no va a impartirles a ellos su preciosa identidad en Cristo, la cual les dará la fuerza para abstenerse de tener relaciones sexuales antes del matrimonio, les impedirá entrar al abuso de drogas y los detendrá de perder su identidad sexual.  ¡Solo el propio sacrificio de Dios en la cruz puede darles su identidad como una nueva creación en Cristo Jesús!
Joven, cuando tú tomas la revelación de Jesús y de cuán precioso eres ante Sus ojos, tu vida va a ser transformada de manera sobrenatural.  Vas a dejar de ser acosado por pensamientos suicidas.  Vas a dejar de querer ponerte en riesgo para “encajar” o para obtener la atención que anhelas.
Señorita, vas a llegar a verte y a valorarte a ti misma de manera diferente, a medida que aprendas a valorarte de la misma manera en que Jesús te valora.  Cuando estés desbordante del perfecto amor y aceptación de Jesús por ti, no vas a estar sometida a la ilusión de que necesitas entregar tu cuerpo para encontrar la aceptación y el amor de un hombre.  ¡Vas a amarte a ti misma como Jesús te ama!
Joven, vas a desarrollar un autocontrol sobrenatural para controlar la furia de tus hormonas.  Vas a hacerlo no por tu propia fuerza de voluntad, sino a través del poder de Jesús que está fluyendo a través de ti.  Vas a aprender cómo huir de las lujurias juveniles.  Vas a descubrir que ser “cool” significa respetar al sexo opuesto y no ponerte a ti mismo, ni a tu novia, en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y tener embarazos no deseados.
Joven, cuando tú sabes que Jesús tiene un destino maravilloso establecido para ti, el deseo de estar involucrado en pandillas y actividades destructivas como el abuso del alcohol y las drogas y la promiscuidad, va a disiparse en el favor inmerecido y amor de Jesús por ti.  ¡De manera sobrenatural, tus deseos por las cosas del mundo van a desaparecer al ser reemplazados por el deseo por Jesús!  Ese es el poder de la gracia de Dios (Su favor inmerecido) y Su aceptación incondicional de nosotros por medio de la cruz.  ¡Lo que la ley no pudo hacer, Dios lo hizo por nosotros al enviar a Su propio Hijo Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 21 de septiembre de 2019

Recuerda Siempre Que Tú Eres El Amado De Dios


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En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos Suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.  (Efesios 1:5–6)
¿Crees tú que eres amado y altamente favorecido por Dios?  Efesios 1: 6 dice: “Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.  No es posible para nosotros mismos hacernos aceptos.  Somos hechos aceptos por la gloria del favor inmerecido del Señor.  La palabra “acepto” en Efesios 1:6 es la palabra griega charitoo.  Ahora, la raíz de charitoo es charis, que significa “gracia”.  Así que, charitoo simplemente significa “altamente agraciado” o “altamente favorecido”.  En otras palabras, ¡tú eres altamente favorecido en el Amado!
Ya sabemos que “el Amado” en Efesios 1:6 se refiere a Jesús.  Si continúas leyendo, en el siguiente versículo dice “En quien [Jesús, el Amado] tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su gracia [favor inmerecido]”.  Ahora, ¿por qué no la Biblia solo dice que somos altamente favorecidos en Jesús o en Cristo?  (No hay detalles insignificantes en la Biblia).  ¿Por qué el Espíritu Santo eligió específicamente decir que somos altamente favorecidos “en el Amado”?
“Amado” es un término cálido e íntimo que fue usado por Dios en el río Jordán para describir a Jesús.  La Biblia nos dice que cuando Jesús fue bautizado en el río Jordán, ”cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre Él. Y vino una voz de los cielos que decía: ‘Tú eres Mi Hijo amado, en Ti tengo complacencia’”. (Marcos 1:10–11).
Dios el Padre habló públicamente y Sus palabras fueron grabadas para que tú sepas que ser “acepto en el Amado” significa que Dios está muy complacido contigo hoy.  Mírate a ti mismo introducido en el interior de Jesús, el Amado de Dios.  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus defectos y fracasos.  ¡Él te ve en la perfección y hermosura de Jesús!  Debido a que tú estás en Cristo, Dios te dice: “Tú, _______________ (inserta aquí tu nombre), eres Mi amado, en ti tengo complacencia”.  Jesús complace a Dios porque guardó la ley perfectamente.  ¡Tú y yo complacemos a Dios porque somos aceptos y altamente favorecidos en el Amado, quién tomó todos nuestros pecados y cumplió la ley en nombre nuestro!
Inmediatamente después de que Jesús fue bautizado, Él fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo.  El diablo vino a Jesús y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. (Mateo 4:3)  Ahora, no te olvides que Jesús acababa de escuchar la voz de Su Padre afirmándolo con las palabras “Tú eres Mi Hijo amado”.  ¿Te das cuenta que el diablo omitió deliberadamente la palabra “amado”?
Amigo, para que las tentaciones del diablo funcionen, él no puede recordarte que tú eres el amado de Dios.  En el momento en que tú recuerdas tu identidad como el amado de Dios en Cristo, ¡él no podrá tener éxito!  No es de extrañar que el diablo quiera despojar a los creyentes de su entendimiento de ser el amado de Dios.  Así que no caigas en la trampa del diablo.  ¡Recuérdate hoy y todos los días que tú eres el amada de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 17 de agosto de 2019

La Justicia Por La Fe Dice Así

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Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:5–6)
Déjame decir algo sobre la fe.  No puedes tener fe sin hablarla.  Cuando estudies Romanos 10, notarás que dice que “la justicia que es por la ley… que haga… Pero la justicia que es por la fe dice así…”  La ley se trata de hacer, mientras que la fe se trata de decir.  No es suficiente solo saber en tu mente que eres justo.  No es suficiente solo leer este capítulo o escuchar una prédica acerca de la justificación y estar mentalmente de acuerdo con que eres justo.  Es necesario que abras tu boca y digas por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”. (2Cor. 5:21)  Es aquí donde muchos creyentes se están perdiendo la bendición de Abraham.  Ellos no están hablando de su justicia que es por la fe.
Nuestra primera respuesta a una situación difícil es muy importante.  Nuestra primera respuesta cuando descubrimos un síntoma en nuestro cuerpo, cuando recibimos un diagnóstico médico difícil o cuando nos enfrentamos a una prueba, debe ser siempre decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Vamos ahora, aquí es donde el caucho se encuentra con la ruta.  Es aquí cuando necesitamos decirlo.  Tú no solo debes saber que eres justo, sino que necesitas creer y hablar tu justicia en Cristo.  ¡No es fe hasta que la hables!  Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: ‘Creí, por tanto hablé’, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. (2Cor. 4:13)  El espíritu de fe claramente se trata de creer y hablar.  Por lo tanto, no importa cuántas prédicas o libros sobre justificación hayas escuchado y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables.
Cuando fallas y no cumples con el estándar perfecto de la ley, es el momento el en que debes ejercitar tu fe para decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  En el preciso momento en que estás furioso con tu cónyuge o cuando acabas de perder la calma en la carretera, se necesita de fe para decir que eres justo porque sabes que te lo echaste a perder.  ¿Y sabes qué?  En el momento en que lo dices, incluso si todavía estás en medio de la ira, sentirás que has introducido algo bueno a esa situación.  Da un paso atrás y comienza a relajarte, y la ira se disipará a medida que comienzas a darte cuenta de tu verdadera identidad en Cristo.
Hombres, si ven a una mujer con poca ropa en la televisión o en la portada de una revista y se sienten tentados, ¿cuál es su primera respuesta?  ¿Estás consciente de pecado o consciente de justicia?  La conciencia de pecado te arrastrará a sucumbir a tu tentación, mientras que la conciencia de justicia te da el poder de superar toda tentación.  Es por eso que el enemigo quiere mantenerte consciente de pecado.  Confesar tus pecados todo el tiempo te mantiene consciente de pecado.  Es como si Jesús no se hubiera convertido en tu pecado en la cruz.  La conciencia de justicia te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que tú lo dices, magnificas la obra de Jesús en la cruz.  Así que cree y habla la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  De esta manera, no podrás evitar ver los resultados de magnificar al Señor Jesús y Su obra terminada.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 13 de agosto de 2019

No Tu Comportamiento Sino El Suyo


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Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de unos los muchos serán constituidos justos.  (Romanos 5:19)
¿A menudo sientes como si Dios está disgustado contigo porque parece que no puedes salir de un mal hábito?  ¿Estás enfrentando una situación que parece imposible de superar?  Permíteme compartir el testimonio de Colton contigo para mostrarte cómo creer en la obra terminada de Jesús y recibir Su gracia, son claves para recibir tu rompimiento, avance o libertad.
Desde que Colton era un pequeño niño, él trataba de agradar a Dios con su comportamiento y obediencia.  Cada vez que pecaba haciendo o no haciendo algo, se sentía totalmente condenado y deprimido.  Descubrió que cuanto más trataba de deshacerse de ciertos malos hábitos mediante la autodisciplina, más continuaba en ellos.
Justo después de graduarse de la escuela secundaria, este joven de Texas recibió uno de mis libros.  Leyendo el libro, él entendió que Dios está completamente complacido con él —no a causa de sus obras, sino de la perfecta obra terminada de Jesús en la cruz.
Colton comenzó a confesar que él aún era justo en Cristo por medio de Su sacrificio perfecto, cada vez que fallaba.  ¿El resultado?  Escucha lo que él dice: “Yo finalmente pude superar muchos hábitos y actitudes equivocados.  También pasé de un promedio de calificaciones de 1.76  en la escuela secundaria, a un promedio de 4.00 en mi primer semestre en la universidad.  Cuando empecé a ser más consciente de Jesús y no de mi comportamiento, la fe simplemente estaba ahí y las cosas que me estaban reteniendo se desvanecieron”.
Cuando Colton decidió seguir la educación superior en el campo de la medicina, esta parecía ser una situación imposible ya que la matrícula era simplemente inasequible para su familia.  Pero a medida que este hermano continuaba creyendo en Dios y recibiendo Su gracia a través de Cristo Jesús, él comenzó a ver “obstáculo tras obstáculo eliminado”.  Él compartió felizmente conmigo: “Hoy, la mitad de mi matrícula ya ha sido pagada, ¡y Jesús ya está trabajando para pagar el resto por mí!”
Amado, Dios aún te sigue viendo justo incluso cuando fallas, porque tú eres perfecto y aceptado en Cristo, para siempre.  Dios te juzga no en base a tu comportamiento imperfecto, sino en base al comportamiento perfecto y al sacrificio perfecto de Cristo.  Cuanto más creas y recibas esta verdad, como Colton, más vas a superar cada mal hábito, y recibirás tus rompimientos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de julio de 2019

Conocer Tu Valor Hace La Diferencia


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Y que nuestro Señor Jesucristo Mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y ánimo y esperanza bien fundada por [Su] gracia (favor inmerecido), consuele sus corazones y los afirme [haciéndolos firmes y manteniéndolos inquebrantables] en toda obra y palabra buena.  (2 Tesalonicenses 2:16–17, AMP)
Es el amor del Padre por ti lo que te da el poder para superar todas las equivocaciones, faltas y pecados en tu vida.  La Biblia lo expresa de esta manera: “El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley.  En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios”. (Rom. 6:14, NTV)  ¿No es esto hermoso?  Hoy tú estás viviendo bajo la libertad de la maravillosa gracia de Dios —Su favor inmerecido, no ganado e injustificable, en tu vida.  La gracia te da libertad.  ¡Libertad de la escasez, del temor, de las adicciones, del tormento de la culpa, y de toda maldición y todo pecado!  Cuanto más experimentes el amor y la gracia de tu Padre celestial, más te enamorarás de Él y te apartarás del pecado.
¿Sabías que el enemigo no tiene control sobre las personas que saben que su Padre los ama?  Si Adán y Eva hubieran creído en el amor de Dios por ellos, el diablo no habría tenido éxito en tentarlos.  Desafortunadamente, ellos eligieron creer la mentira que la serpiente había plantado al presentar a Dios como mezquino y egoísta, como si Él estuviera reteniendo algo bueno de ellos.
Es por eso que quiero que tú estés anclado en el amor del Padre.  Vas a ser inquebrantable.  No tendrás deseo de tocar ciertas cosas, de ir a ciertos lugares o de estar asociado con ciertas personas.  Te mantendrás alejado de las influencias negativas porque confías en el corazón de tu Padre y crees que Él solo quiere lo mejor para ti.  Vas a descansar sabiendo que Él te vigila para protegerte y aislarte de cualquier daño.
He visto que los niños que están seguros en el amor de su padre pueden decir no a todo tipo de tentaciones.  Esto es porque ese vacío en sus vidas ya está lleno.  Ellos no tienen que hacer cosas para ganarse la aprobación de sus amigos cuando pueden encontrar seguridad absoluta, identidad y aprobación en el amor de sus padres por ellos y sobre todo, en el amor de su Padre celestial por ellos.
De la misma manera, cuando nosotros confiamos en el amor de nuestro Padre por nosotros, vamos a tener el poder de decir no a las tentaciones.  Cuando tienes una revelación permanente de cuán valioso, precioso y justificado eres en Cristo, se vuelve cada vez más fácil decir no al pecado.  Cuanto más consciente de tu justicia eres y más consciente de lo valioso y precioso que eres en Cristo, más sabrás que tu identidad de justificado en Cristo y el pecado no van juntos —y experimentarás más el poder de decir no a la tentación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de julio de 2019

Cómo Crecer En El Favor Inmerecido De Dios


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Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  (Romanos 5:1–2)
La Palabra de Dios nos dice que Jesús creció en sabiduría, en estatura y en favor con Dios y con los hombres. (Ver Lucas 2:52)  Como Jesús, tú puedes crecer en sabiduría y en el favor inmerecido de Dios.  ¿Cómo?  Probablemente has notado que algunos creyentes parecen experimentar mucho más favor inmerecido que otros.  Yo creo que eso se debe a que estos creyentes comprenden la clave para acceder al favor de Dios.  Romanos 5:2 explica claramente que “hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia [favor inmerecido] en la cual estamos firmes”.  Para obtener acceso a tu computadora o tu cuenta bancaria, necesitas una contraseña.  Para obtener acceso al favor inmerecido de Dios e incrementarlo, la “contraseña” o clave que debemos tener es fe, ¡fe para creer que TÚ, _______________ (coloca tu nombre aquí), eres altamente favorecido!
Una de las cosas que les he enseñado a los miembros de mi iglesia es que declaren sobre sí mismos que son grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados.
“¿Cómo puedo saber que soy grandemente bendecido, Pastor Prince?”
Lee Hebreos 6:13–14 por ti mismo.  Dios quería que estuviéramos bien anclados en el conocimiento seguro y firme de que Él nos bendecirá a nosotros que somos la simiente de Abraham, así que Él juró por Sí Mismo, diciendo: “Ciertamente, te bendeciré y ciertamente te multiplicaré”.
“¿Cómo puedo decir que soy altamente favorecido?”
Efesios 1:6 nos dice que por Su gracia (favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado”.  En el texto original en griego, la palabra “acepto” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido”.
“¿Y realmente soy profundamente amado por Dios?”
Dios no solo nos ama.  Juan 3:16 dice que “tanto amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito”.  Él demostró que nos amó TANTO cuando envió a Jesús a morir en la cruz por nosotros.
Oro al Señor para que los versículos que te he mostrado aquí, te ayuden a creer que a través de Jesús, tú en verdad eres grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado.  Si estas verdades aún no están establecidas en tu corazón, comienza a declararlas.  Mírate a ti mismo en el espejo cada mañana y declara con confianza: “Debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz, yo soy justo por Su sangre, ¡y soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  Espero las cosas buenas que son enviadas para mí.  ¡Espero buen éxito y tengo una expectativa confiada del bien!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 30 de mayo de 2019

Pon Todo Pensamiento En Cautiverio


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Poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.  (2 Corintios 10:5)
Desafortunadamente, desconocido por muchos creyentes hoy, el enemigo ha lanzado campañas maliciosas de desinformación que efectivamente les han esclavizado durante años a una baja autoestima, odio a sí mismos, culpa, desórdenes alimenticios, perversiones, temores desmedidos, y todo tipo de extraños hábitos y adicciones.  Yo quiero exponer las mentiras del enemigo y ayudarte a ver con claridad prístina las engañosas y manipuladoras tácticas del enemigo.  Estas mentiras van a colapsar como un castillo de naipes en el instante en que tú veas tu verdadera identidad en Cristo.
Tus armas para esta guerra se encuentran en la verdad de la Palabra de Dios, son poderosas y tienen la capacidad de derrumbar y destruir todas las fortalezas que se han construido a través de la desinformación y las creencias equivocadas.  Y la manera en que podemos destruir estas fortalezas en nuestra mente es “poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.” (2 Co. 10:5)
Cuando yo era un joven creyente, me enseñaron que era mi responsabilidad llevar cautivos todos mis pensamientos a la obediencia de Cristo.  Yo lo intenté y luché con eso por años, y terminé con más opresión mental, estrés y culpa, de lo que había empezado.  Un día, Dios abrió mis ojos y me dijo: “Hijo, mantén tu atención y tus pensamientos siempre en la obediencia de Cristo y esa será un arma poderosa para derribar las fortalezas del diablo en tu mente”.  Cuando Él me dijo eso, yo sentí como si las luces se encendieran de repente en mi cabeza.
Entonces, ¿qué significa poner todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo?  Simplemente esto: Enfocarnos en la obediencia de Jesús al Padre en la cruz, por medio de la cual todos fuimos hechos justos para siempre, en el momento en que creímos en Él.  ¿Puedes ver que nuestra obediencia hoy bajo el nuevo pacto comienza con la elección de creer que somos hechos justos por la obediencia de Cristo en la cruz?  El apóstol Pablo describe nuestra obediencia como “la obediencia de la fe”. (Rom. 16:26) —creyendo correctamente lo que Jesús ha hecho para hacernos justos.  Y cuando creemos correctamente de esta manera, vamos a encontrar Su gracia motivándonos y capacitándonos para pensar y vivir correctamente.
La Palabra de Dios nos dice: “Mas el justo por la fe vivirá”. (Rom. 1:17)  Puedes decirlo de esta manera: los justos vivirán a través de creer correctamente.  Cuando tú tienes las creencias correctas, liberas el poder de Dios para vivir correctamente.  La próxima vez que tengas pensamientos negativos, atrápalos tú mismo y mira hacia la obediencia de Cristo.  Mira la cruz.  Mira a Jesús.  Míralo lavando tu mente con Su sangre preciosa.
Cuando creas el evangelio, el verdadero evangelio que dice que tú eres justo a través de la obediencia de Jesús (ver Rom. 5:19), tendrás una vida correcta.  Los resultados correctos te seguirán.  Amigo, cuanto más creas correctamente que tú has sido hecho justo y has sido bendecido por medio de la obediencia de Cristo, más verás el fruto de la obediencia en tu vida.  ¡Alaba a Jesús por Su maravillosa gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 28 de abril de 2019

Continúa Declarando Tu Justicia


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Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a Su propio Hijo…  (Romanos 8:3)
Amo el versículo de hoy.  La respuesta, mi amigo, no se encuentra en la ley, sino en el Hijo.  La ley fue dada por un siervo, Moisés; la gracia vino por el Hijo, Jesús.  La revolución de la gracia comienza con una persona y Su nombre es Jesús.  Cuando tienes a Jesús como tu Señor y Salvador, y la revelación de Su gracia, lo tienes todo. Y más importante, tienes una identidad nueva de justo en Cristo.
Muchos creyentes no se dan cuenta de esto, pero las revelaciones pueden ser robadas y olvidadas.  Eso es lo que le sucedió a la iglesia de Corinto y Pablo tuvo que intervenir para recordarles su identidad de justos en Cristo.  Esta es también la razón por la cual es esencial que formes parte de una iglesia local en donde puedas seguir escuchando y escuchando mensajes que están llenos de la persona de Jesús, y estar rodeado de líderes y amigos centrados en Cristo que siempre te dirigirán de vuelta al Señor y a tu identidad de justo en Cristo.
Quiero animarte a hacer diariamente conciencia de tu justicia en Cristo, declarando y confesando tu justicia en voz alta.  Yo creo que tú sabes que eres justo en Cristo y que la justificación es un regalo que no puedes ganar.  Y aunque saber esto es fantástico, quiero que avances un paso más conmigo hoy y empieces a practicar el confesar tu justificación en Cristo todos los días.
Querido amigo, cuando estás estresado y miles de cosas gritan por ganar tu atención, susurra en voz baja: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Cuando leas alguna noticia terrible en los periódicos de la mañana y tu corazón caiga presa de temor por tus seres queridos, solo susurra en voz baja: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Y cuando sientas la tentación de volver a disfrutar de una adicción pasada, ahora sabes qué hacer: susurra en voz baja bajo, “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.
Tu permanencia en la victoria está directamente relacionada con cuán consciente eres de tu identidad de justo en Cristo.  Si tú verdaderamente deseas ver rompimientos duraderos en tu vida y vivir por encima de la derrota, ¡declara!  Declara, declara y declara sin dudar.  ¡Y te prometo que vivirás más libre del estrés, más libre de los temores, más valientemente y más victorioso que nunca!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de febrero de 2019

Grande Gracia, Grande Poder

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Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.  (Hechos 4:33)
La gente en la iglesia está buscando un gran poder, pero ¿dónde se encuentra?  El libro de Hechos declara que, ¡donde hay abundante gracia, hay gran poder! (mira las Escrituras de hoy.)  Cuando el apóstol Pablo predicó sobre el perdón, milagros de sanidad ocurrieron mientras la gente escuchaba.  Cuando las personas escuchan la buena noticia de que todos sus pecados han sido perdonados debido a la cruz de Jesús, algo sobrenatural sucede.
Hace algunos años, un pastor en una iglesia de Bergen, Noruega, compartió un testimonio conmigo.  Uno de los miembros de su iglesia había desarrollado el hábito de ver pornografía en su habitación de hotel durante sus numerosos y frecuentes viajes de negocios.  Consumido por la vergüenza y la culpabilidad, hizo todo lo posible por romper el hábito empleando todo tipo de métodos espirituales, pero simplemente no pudo superar ese hábito.  Cada vez que tenía que dejar a su familia para otro viaje de negocios, su corazón se llenaba de pavor porque sabía lo que terminaría haciendo en su habitación de hotel cuando nadie lo estaba mirando.
Entonces, uno de sus viajes de negocios lo llevó a Singapur, él visitó nuestra iglesia y se llevó algunas grabaciones de mis prédicas sobre la gracia de Dios.  Después de escuchar estos mensajes durante unas tres semanas, ¡se halló completamente libre de ese hábito inmundo!  ¡Aleluya!
Hoy, cuando este precioso hermano viaja, no depende de su fuerza de voluntad para vencer cualquier tentación de consentir la pornografía.  Él simplemente descansa completamente en la revelación de que él es tan justo como Jesús por la gracia de Dios.  Y cuanto más consciente es de que es justo, más se disipa la tentación de pecar secretamente en su habitación de hotel.  “Despertad a la justicia, y no pequéis…” (1 Cor. 15:34)  ¡Es la gracia de Dios la que nos da la verdadera victoria!
Mi querido amigo, el pastor Åge Åleskjær, compartió conmigo sobre otro milagro que ocurrió en Noruega.  Un miembro de la iglesia fue completamente sanado de sordera en un oído después de escuchar las grabaciones de los mensajes que yo había predicado en una conferencia en la iglesia del pastor Åge.  Mientras escuchaba uno de mis mensajes, ¡su oído simplemente se abrió y él fue sanado!  A él nadie le impuso manos.  Nadie oró por él.  Él fue sanado solamente por escuchar la predicación del Evangelio de Cristo.  ¡Toda la gloria sea a Jesús!
Ese es el poder del evangelio, mi amigo.  ¡Ese es el poder de Dios para tu plenitud! (Ver Rom. 1:16)  Tú puedes confiar en tus propios esfuerzos y en tu fuerza de voluntad todo lo que quieras, pero estos solo pueden llevarte hasta un punto.  Por otro lado, cuanto más escuches el verdadero evangelio que no está adulterado por los esfuerzos del hombre, más vas a experimentar milagros y rompimientos sobrenaturales en tu vida.  A Dios le complace sanar, rescatar, proveer y liberar a aquellos que simplemente creen en el evangelio a través de la insensatez de la predicación. (Ver 1 Cor. 1:21)  Así que, sigue escuchando la predicación del evangelio y a medida que Su Palabra avanza, cuando creas que eres perdonado y justo a través de Cristo, ¡habrás sido hecho pleno!  Creo que ahora mismo, incluso mientras estás leyendo este devocional que trata sobre Jesús, ¡tú estás siendo sanado, proveído y bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 30 de enero de 2019

Dios Te Ama Perfectamente

Medita En
Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.  (Romanos 5:8–9)
Dios es un Dios de perdón.  Él te conoce perfectamente y así como eres te ama perfectamente.  Somos esclavos de la idea de que si alguien ve nuestros defectos, ya no nos amará más.  Bueno, aunque eso puede ser cierto en las relaciones humanas, Dios no es así.
Dios ve todas nuestras imperfecciones, fallas y defectos en Jesús en la cruz.  Nuestros pecados y fealdad no apagan Su amor.  De hecho, para Él son ocasiones para demostrar Su gracia y perdón a través de la sangre de Su Hijo, quien ha removido eficazmente todos nuestros pecados en el Calvario.
Así que, no te avergüences de tus defectos, errores e imperfecciones.  Dios conoce tus debilidades mejor que tú mismo y Él te ama igual.  Su Palabra nos recuerda que Jesús no es alguien “que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas.”  Jesús más bien, fue tentado en todos los puntos y aun así, Él permaneció sin pecado. (Heb. 4:15).  Él entiende cada tentación y cada prueba por la que estás pasando.  Él no está decepcionado de ti y no está esperando que tú cumplas con una lista de cosas que debes y no debes hacer, para así perdonarte y amarte.  La Biblia dice: “Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.” (Rom. 5:8-9)
¿Lo entendiste?  ¿Cuándo te amó Dios?
Es correcto, cuando aún eras pecador.  Antes de que incluso lo conocieras, cuando aún estabas en pecado, Él ya te amaba.  ¡Cuánto más hoy, que ya has sido limpiado por la sangre de Jesús y has sido hecho justo!  Habiendo recibido la justicia de Jesús, tú eres justo para siempre.  Incluso cuando caes en pecado, tus pecados no te convierten en un pecador otra vez.
Ahora cuando fallas, todavía eres la justicia de Dios.  Esto es porque tu justicia proviene de Jesús.  De la misma manera en que una hermosa mariposa no puede volver a convertirse en oruga, una vez que tú has sido justificado por la sangre de Jesús, tú no puedes volver a convertirte en pecador.  ¡Conocer tu identidad de justo en Él, te da entonces el poder para vencer sobre todo pecado, toda adicción y todo mal hábito!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince