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viernes, 31 de julio de 2020

¿Has Tomado Tu Descanso De Amor Hoy?


Inspiración de Gracia
Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.  (Juan 15:9)
En tu lugar de trabajo, tú probablemente tomas descansos para tomar café, descanso para almorzar, descansos para el té y definitivamente descansos para ir al baño.  ¿Por qué no hacer lo mismo en tu vida espiritual —tomarte un tiempo libre para los descansos, especialmente los descansos de amor?
¿Qué es un descanso de amor?  Es el tiempo que tomas para disfrutar y alimentarte del amor de Jesús por ti.  En cualquier momento del día, en donde sea que estés, encuentra un lugar tranquilo y aliméntate del amor de Jesús.  Solo siéntate y habla con Él.  Dile: “Gracias, Jesús, por amarme.  No va a pasarme nada que Tú no sepas ya.  Jesús, cuando no pude salvarme a mí mismo, Tú moriste por mí.  Tú renunciaste a Tu vida por mí.  ¡Así que yo sé que no hay nada que Tú no harías por mí!”
Tales descansos de amor son tipificados en el Antiguo Testamento por Aarón el Sumo Sacerdote y sus hijos, comiendo el pecho del animal sacrificado. (Ver Levítico 7:31)  El pecho del animal habla del amor de Jesús.  Hoy, tú eres un sacerdote de Dios. (Ver Apocalipsis 1:6)  Así que, dedica tiempo a alimentarte del amor de Jesús por ti y mírate a ti mismo alimentado, fortalecido y sostenido por Su amor.  Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy.  Esto significa que Su comida está en amarnos.  Él disfruta amándonos y también es “alimentado” por Su amor por nosotros.
Pero no olvides que el pecho fue asado por el fuego (véase Levítico 7:35), lo cual habla del juicio de Dios sobre Jesús mientras Él colgaba de la cruz porque estaba cargando nuestros pecados.  Entonces, mientras te alimentas del amor de Jesús por ti, míralo a Él amándote en la cruz.  Cuando las cosas a tu alrededor no estén yendo bien, no permitas que el diablo te diga: “Si Dios te ama, ¿cómo es que estas cosas te están sucediendo?”  Amigo, interpreta el amor de Dios por ti basándote en la cruz, no en tus circunstancias actuales.
Durante el día, cuando el trabajo sea duro, cuando el ajetreo comience, cuando los problemas se acumulen o cuando el desánimo llegue, ¡simplemente para todo y toma un descanso de amor con Jesús!  Deja que Jesús te ame.  Permítete ser amado por Él.  ¡Recuéstate en Su pecho, permanece en Su amor y sé alimentado por Su amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de junio de 2020

La Cabeza Y El Cuerpo Son Uno


Inspiración de Gracia
Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.  (Colosenses 1:18)
La Palabra de Dios dice que Cristo es la cabeza y nosotros la iglesia somos Su cuerpo.  Así que, Cristo y la iglesia son uno.  ¡Cristo y tú son uno!  No podemos decir que Dios ve a Cristo, la cabeza, perfecto, pero a Su cuerpo imperfecto.  O que Cristo es aceptado pero Su cuerpo no es aceptado.  ¡La medida de la aceptación de Jesús con Dios es la medida de tu aceptación con Dios!
Por lo tanto, no tiene sentido decir que la cabeza está bien, pero el cuerpo está enfermo, que la cabeza es rica pero el cuerpo es pobre, o que la cabeza tiene reposo pero el cuerpo tiene estrés.  Amigo, lo que Jesús es delante de Dios, es lo que tú, Su cuerpo, eres.  ¡Así como Él es, tú también eres en este mundo! (Ver 1 Juan 4:17)
Hoy, Dios quiere que tú reclames a Cristo como tu cabeza.  Comienza a creer que todas Sus perfecciones, y que el deleite y la alegría que Él genera en el corazón del Padre, Él los ha puesto en tu cuenta.  ¡Entonces comenzarás a darte cuenta de que así como Jesús es un aroma fragante para el Padre, tú también lo eres!
Cuanto más comiences a ver que eres uno con Cristo, más te darás cuenta de que sea lo que sea que necesites en este momento, Él te lo está dando.  Si tú estás enfermo en tu cuerpo, Cristo, tu cabeza, te imparte Su salud y sanidad.  Si te hace falta sabiduría, Cristo, tu cabeza, te imparte libremente Su sabiduría.  Si algo te hace falta, Cristo, tu cabeza, te da Sus riquezas abundantes.
Amado, ten esta rica revelación de que Cristo y tú son uno.  Tú nunca podrás estar separado de Cristo, tu cabeza, de quien viene toda la provisión para tu cuerpo —todo el poder, la sabiduría, el sustento y la salud.  Así que declara: “¡Como Él es, así soy yo también en este mundo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 5 de junio de 2020

Jesús Sigue Siendo Jehová Rapha


Inspiración de Gracia
 “… Yo, el Señor, Soy tu sanador.”  (Éxodo 15:26)
¿Sabes que el primer nombre compuesto que el Señor reveló a los israelitas después de que salieron de Egipto fue Jehová Rapha, el Señor tu sanador?  Fue como si Él les estuviera diciendo, mientras comenzaban su nueva vida con Él, que Él ya los había sanado de todas las enfermedades y dolores que ellos habían sufrido cuando estaban esclavizados en Egipto.  De hecho, cuando Él los sacó de Egipto, “no había entre ellos débiles.” (Salmo 105:37)
Hoy, así como los israelitas fueron liberados de su esclavitud en Egipto y de la opresión del faraón, tú también has sido liberado de la esclavitud al pecado y la enfermedad, y de la opresión del diablo, por la sangre del Cordero.  Y el Señor, que es el mismo ayer, hoy y siempre, sigue diciéndote: “Yo, el Señor, Soy tu sanador.”
Una miembro de la iglesia, que había estado experimentando dolor en su vientre durante varios meses, veía a Jesús como su sanador, pero fue a ver a su médico, quien le realizó una ecografía en el vientre.  Cuando le dijeron que tenía dos tumores grandes y varios quistes de sangre en la matriz, ella continuó viendo a Jesús como su sanador.  El médico luego le hizo un análisis de sangre para saber si los tumores eran cancerosos.
Tres días después, ella volvió a ver al médico y éste le dijo que los tumores no eran cancerosos.  ¡No solo eso, sino que una segunda ecografía también mostró que todos los quistes y uno de los tumores habían desaparecido completamente!  El otro tumor también se había encogido.  Aunque ella había tomado medicamentos, el médico le dijo que, según el tamaño original del tumor, debería haber tomado meses para que se redujera tanto.  ¡Él comentó que esta era la curación más rápida que él había visto!
Amado, si el médico te ha dado un diagnóstico malo acerca de tu salud, no te desesperes.  Mira a Jesús y espera la sanidad para tu cuerpo.  Él es el mismo ayer, hoy y siempre.  ¡Él sigue siendo Jehová Rapha —el Señor tu sanador!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 28 de abril de 2020

Jesús, Tu Buen Pastor Y La Puerta


Inspiración de Gracia
Entonces Jesús les dijo de nuevo: “En verdad, en verdad os digo; Yo Soy la puerta de las ovejas.”  (Juan 10:7)
Jesús dijo que Él es “la puerta de las ovejas.”  ¿Qué es lo quiso decir?  Bueno, en el tiempo de Jesús, un redil no tenía una puerta que pudiera abrirse y cerrarse.  La puerta era solo una abertura del redil.  En este tipo de redil, después de que las ovejas habían entrado, el pastor dormía en la entrada.  El pastor se convertía, efectivamente, en “la puerta” del redil.
Cuando Jesús les dijo a Sus discípulos: “Yo Soy el buen pastor” (Juan 10:11), Él también les aseguró enfáticamente que Él era “la puerta de las ovejas.”  Él les estaba diciendo a ellos y a nosotros: “Dentro de Mi redil, Mis ovejas siempre están seguras, completamente protegidas y las mantengo cerca bajo Mis ojos vigilantes.”  Y como estoy justo a la entrada del redil, nada, ni siquiera el balido enmudecido de una de las Mías, puede escapar de Mis oídos.  Además, nada malo fuera del redil puede entrar y tocar a Mis ovejas sin pasar primero por Mí, porque Yo Soy la puerta de Mis ovejas.”
Entonces, cuando las luchas de la vida llaman a tu puerta y cuando el pánico amenaza con surgir dentro de ti, ¡mírate doblemente protegido!  Él es tanto el buen pastor como la puerta de Sus ovejas.  Como tu buen pastor, Él dio Su vida por ti para redimirte de la pobreza, la enfermedad y cualquier otra maldición.
Como tu puerta, Él mantiene fuera todo el mal del cual Él ya te redimió.  Debido a que Él derramó Su sangre por ti, tú estás cubierto y protegido dentro del redil por una puerta manchada con sangre.  El desastre, la destrucción y la muerte deben pasar de largo sobre ti y tu familia debido a Su sangre en tu puerta.  Recuerda que en la noche de la primera Pascua en Egipto, el destructor no pudo entrar en las casas de los israelitas debido a la sangre del cordero en sus puertas. (Ver Éxodo 12:13, 23)
Hoy, tú puedes vivir la vida sin problemas y sin miedo, sabiendo que Jesús, tu buen pastor y tu puerta, te protege y te preserva, a ti y a tu familia.  ¡Ningún mal te sucederá a ti ni a tus seres queridos porque Él es tu morada y refugio!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de diciembre de 2019

Tu Deuda Fue Pagada


Medita En
Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, Su carne, y puesto que tenemos un gran Sumo Sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.   (Hebreos 10:19–22)
Durante décadas y décadas, Dios ha sido retratado por el demonio como un Dios enojado, y desafortunadamente, muchos maestros de la Biblia sin darse cuenta le han ayudado, pintando una imagen de un Dios iracundo.  Esta representación de Dios está equivocada.  Nosotros estamos ahora bajo el nuevo pacto y tú no podrás encontrar una sola escritura del Nuevo Testamento que diga que Dios está enojado con los creyentes a causa de sus pecados.  Tendrías que ir al Antiguo Testamento para buscar versículos que hablen de la ira de Dios a causa de los pecados de Su pueblo.
¿Qué Dios no esté enojado contigo significa que no hay lugar para la corrección de Dios en nuestras vidas?  ¿Hay corrección y directrices sabias que vienen por la Palabra de Dios en el nuevo pacto de la gracia?  Absolutamente.  Pero en cuanto a Su ira hacia ti y tus pecados, todo eso se ha resuelto en la cruz.  Te garantizo que cuando tú entres en la dulce presencia de Jesús con todas tus dificultades, fallas y luchas, Él no va a rugirte.  Él va a amarte a plenitud y te pondrá en un camino de libertad de todos tus temores, culpas y adicciones.  ¡Jesús es el fin de todas tus luchas!
Debido a que el amor perfecto de Dios es la respuesta para superar las luchas en tu vida, el diablo está haciendo todo lo que puede para alejarte y separarte de este amor.  Él sabe que mientras más tiempo esté la deuda del pecado en tu conciencia, más vas a evitar a Dios porque piensas que Dios está enojado contigo.
Lo hermoso de Jesús es que Él no solo pagó la deuda por el pecado de tu vida entera, sino que la pagó en exceso.  A diferencia de los sumos sacerdotes del Antiguo Testamento, Él no ofreció la sangre de toros y cabras para pagar por tus pecados.  Este gran Sumo Sacerdote pagó por tus pecados con Su propia sangre perfecta y sin pecado.  ¡Dios no se ablandó hacia el pecado bajo la gracia!  De ninguna manera.  Él ofreció a Su Hijo unigénito, Jesús, quien es un pago absoluto excesivo por tus pecados.
Es como si tú tuvieras  una deuda de un millón de dólares, pero Jesús pagó mil millones de dólares para saldar esa deuda. La verdad es que si tú supieras quién es Jesús y el valor del Hijo de Dios, sabrías que Su pago en la cruz valía más de mil millones de dólares.  ¡Es un pago que ha borrado completamente los pecados de toda tu vida —pasado, presente y futuro— de una vez por todas!  Ya no hay un abismo de pecado que te separe de Dios.  La cruz manchada de sangre construyó un puente.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de octubre de 2019

Mira El Amor De Dios Y Mira Tu Provisión


Medita En
Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Él se refugia!  (Salmos 34:8)
Cuando tú cambias la forma en la que te ves a ti mismo y en la que ves a Dios, ves cambios en tus circunstancias negativas.
Una señora de Tennessee descubrió esto cuando estaba a punto de renunciar a su fallido negocio de diseño gráfico.  Alrededor de ese tiempo, le dieron mi libro “Destinados Para Reinar”, que cambió por completo la forma en la que ella se veía a sí misma y en la que veía su carrera.
Ella dijo: “Mi mentalidad acerca de mí misma y lo que es más importante, mi mentalidad acerca de lo mucho que Dios me ama a través de Jesucristo, comenzó a cambiar.  Yo comencé a creer y a ver que Jesús es mi éxito, que no es mi carrera lo que me convierte en una persona de éxito... En dos meses, comencé a ver que mi negocio cambiaba.  Seis meses más adelante, el negocio estaba en auge —¡Hoy estoy recibiendo regalías mensuales que nunca soñé que recibiría!”
Amado, cree que tú eres inmensamente amado por tu Padre en el cielo, ¡y no podrás evitar ver Su bondad en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de junio de 2019

En El Lugar Correcto, En El Momento Correcto


Medita En
… No es de los ligeros la Carrera, ni de los valientes la batalla; y tampoco de los sabios es el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los hábiles el favor, sino que el tiempo y la suerte les llegan a todos.  (Eclesiastés 9:11)
Amado, nunca olvides que “no es de los ligeros la carrera, ni de los valientes la batalla… sino que el tiempo y la suerte les llegan a todos.”  Dios quiere que tú estés en el tiempo correcto —Su tiempo, y que nada quede al azar porque tú eres hijo de Dios.  El Salmo 37:23 dice: “El Señor dirige los pasos de los justos”. (NTV).  Y tú eres uno de esos “justos” porque tú eres la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Cor. 5:21)
Ahora, mira la palabra “llegan”.  En el texto original hebreo, se utiliza la palabra qarah, que significa “encontrarse, reunirse (sin un acuerdo previo), tener la posibilidad de estar presente”.  En pocas palabras, significa “un suceso correcto”.  Amigo, tú puedes confiar en que Dios te hará estar en el lugar correcto en el momento correcto, ¡para tener sucesos correctos llegando a tu vida!  Estoy seguro de que estás de acuerdo en que estar en el lugar correcto en el momento correcto es una tremenda bendición.  Uno ciertamente no quiere estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.  Esto puede llevar a resultados desastrosos.
En 2003, un hermano de mi iglesia estaba en Yakarta, Indonesia, por un viaje de negocios.  Él se alojaba en el hotel Marriott y estaba en el vestíbulo cuando una bomba estalló en las afueras del hotel.  La bomba atravesó el vestíbulo y él vio un cuerpo volando justo a su lado, mientras la explosión ensordecedora resonaba a su alrededor.
Después de que el polvo se hubo asentado, él vio que estaba salpicado de sangre y vio que había escombros esparcidos por todas partes, pero asombrosamente, él estaba completamente ileso.  En el preciso momento en que la bomba explotó, él estaba caminando detrás de una columna y ésta lo protegió del impacto de la explosión.  ¡Piensa por un momento lo que le habría sucedido si hubiera llegado a esa columna unos segundos antes o después de que estallara la bomba!
No importa qué tan inteligente seas, cuán grande sea tu cuenta de ahorros o qué tan prestigioso pueda ser tu apellido, no hay manera de que tú puedas saber de antemano el momento preciso para colocarte detrás de una columna, cuando una bomba de la que no estas enterado, explote cerca de ti.  Solo Dios puede ponerte en el lugar correcto, en el momento correcto.  Fue el Señor quien posicionó a este hermano detrás de la columna, en el momento preciso.  Sus pasos fueron literalmente ordenados por el Señor.  ¡Toda la gloria a Él!  ¡Jesús es nuestra verdadera columna de protección!
Amigo, nada sucede por casualidad —¡el Señor sabe cómo posicionarte a ti en el lugar correcto y en el momento correcto!  Tú puedes depender de Jesús para que los sucesos correctos te lleguen.  Estos llegan solamente debido a Su favor inmerecido.  En el nuevo pacto de la gracia, la Biblia dice que el Señor Mismo escribe Sus leyes en tu corazón. (Ver Heb. 8:10)  Él puede hablarte y guiarte en todo lo que haces.  ¡Permítele que te guíe sobrenaturalmente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 19 de marzo de 2019

Jesús, Nuestro Héroe Perfecto

Medita En
Su paladar, dulcísimo, y todo Él, deseable. Éste es mi amado y éste es mi amigo, hijas de Jerusalén.  (Cantar de los Cantares 5:16)
Jesús es alguien con quien tú puedes ser completamente real.  Puedes salir con Él y ser tú mismo, sin pretensiones ni actuaciones.  Jesús es siempre amante de ti y puedes hablar con Él de todas las cosas.  Él disfruta conversar contigo acerca de tus sueños, aspiraciones y esperanzas.  Él quiere sanarte de cosas en tu pasado con las que puedes estar luchando.  Él está interesado en tus problemas actuales.  Él quiere llorar contigo cuando estás triste y alegrarse contigo en todas tus victorias.
Jesús es el amor y la ternura personificados.  Ten cuidado de no confundir Su ternura con la imagen afeminada y débil con la que lo representan en algunas pinturas tradicionales.  Él es ternura y fuerza envueltas en uno.  Él es mansedumbre y majestad, humanidad y deidad, terciopelo y acero.  Verás, algunas veces, cuando nosotros intentamos ser asertivos y fuertes, hacemos pedazos los sentimientos de las personas y terminamos lastimándolos con nuestras palabras.  Cuando intentamos ser tiernos, caemos en una sobredosis de amabilidad que nos reduce a meros juguetes de felpa de los que otros se aprovechan.
Apartémonos de nosotros mismos y busquemos a Jesús.  Él pudo forzar duramente a un grupo de fariseos intrigantes a retroceder en un caso, cuando los desafió al decir: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.” (Juan 8:7)  En el momento siguiente, este mismo Jesús miró directamente a los ojos a una mujer quebrantada que había sido atrapada en adulterio y con tal compasión que resonaba profundamente en Su voz, le preguntó: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?... Ni Yo te condeno; vete, y no peques más”. (Juan 8: 10–11).
¡Este es nuestro Dios!
En un momento, un Jesús cansado estaba profundamente dormido en una barca de pescadores que era barrida por el viento, ajeno a la bravura de las aguas de Galilea que se estrellaban contra la infortunada barca.  Pero en el momento siguiente, podemos verlo mirando resueltamente el azote las olas y Sus bien formados brazos de carpintero levantados hacia el cielo.  Y con esa única declaración de Su autoridad absoluta sobre el cielo y la tierra, las olas se sometieron y se calmaron instantáneamente en un plácido espejo de quietud. (Marcos 4:37–39).
Jesús es 100% hombre y al mismo tiempo 100% Dios.  Como Hombre, Él comprende y se identifica con todo lo que tú has pasado, estás pasando y con lo que pasarás en esta vida.  Pero como un Dios amante, todo Su poder, autoridad y recursos están de tu lado.  Amado, sea lo que sea que estás enfrentando hoy, permite que tu corazón descanse en Su amor perfecto por ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de febrero de 2019

Jesús, Tu Ciudad De Refugio

Medita En
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen…  (Lucas 23:34)
Hay una enseñanza sobre las ciudades de refugio del Antiguo Testamento que creo que te animará a tomar al Señor como tu refugio y protector, y correr hacia Él.
El Señor le dijo a Josué que cuando los hijos de Israel entraran en la tierra de Canaán, debían designar seis ciudades de refugio.  En aquellos días, si alguien mataba a una persona involuntariamente, el pariente más cercano del difunto tenía el derecho legal de vengarse.  Sin embargo, en Su misericordia, Dios nombró seis ciudades y dijo: “Cualquier persona que mate a otra por accidente y sin intención podrá huir a una de esas ciudades, serán lugares para refugiarse de parientes que busquen venganza por la muerte de un familiar.” (Josué 20: 3, NTV)
Las ciudades de refugio fueron diseñadas para personas que hubieran cometido homicidio involuntario, no para quienes cometieran homicidio premeditado.  Deuteronomio 19 explica esto, diciendo: “Si un individuo mata a otro accidentalmente y sin enemistad previa… el responsable de la muerte puede huir a una de las ciudades de refugio para vivir a salvo.” (vv. 4–5, NTV)
Las seis ciudades de refugio también son una hermosa figura de nuestro Señor Jesús, escondido para que nosotros lo descubramos.  Son sombras que apuntan a la sustancia —nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.  En el Antiguo Testamento, Él está oculto.  En el Nuevo Testamento, Él es revelado.
En la cruz, nuestro Señor Jesús puso todos nuestros pecados, incluso el pecado de crucificarlo a Él, en la categoría de “no intencional” cuando oró: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34, KJV)  Él no solo se estaba refiriendo a Israel o a los romanos; todos nuestros pecados clavaron a Jesús a la cruz.  Él escogió los clavos y nos ofreció el perdón completo.  ¿Puedes ver lo bueno y misericordioso que es nuestro Dios?
Hoy, si invocas el nombre de Jesús, estás calificado para correr hacia Él y tomarlo como tu ciudad de refugio.  Jesús es tu ciudad de refugio y cuando corres hacia Él buscando de refugio, el que busca venganza (una figura del diablo), ya no tiene poder sobre ti.  Mi amigo, todos éramos pecadores y la paga del pecado es muerte (ver Rom. 6:23).  Antes de la cruz, el diablo tenía el derecho legal de poner una sentencia de muerte sobre tu cabeza a causa de tus pecados.  Pero la buena noticia del evangelio es que Jesús tomó esa sentencia de muerte en la cruz y en Cristo nosotros podemos recibir Su perdón y Su protección.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 14 de diciembre de 2018

La Vida De Jesús Está En Ti


El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10
Aunque Jesús es plenamente Dios, Él nació completamente humano.  Pasó por tentación tras tentación y conquistó cada una de ellas. (Hebreos 4:15)  Y todo ese poder vencedor se halla en Su vida.  Y Él puso esa vida en ti —¡la vida de Cristo está en ti!
Durante el ministerio de Jesús en la tierra, Él conquistó la enfermedad, los vientos y las olas, los poderes de las tinieblas y de la muerte.  Es Su vida la que trae la victoria sobre el diablo y todas sus obras.  Y Él puso esa vida en ti —¡la vida de Cristo está en ti!
Finalmente, Jesús fue a la cruz.  Y la vida en Él puso fin a todo lo que era natural conforme a la raza de Adán —enfermedad, pobreza, fracasos, dolores, maldiciones y muerte.  Todo lo que era natural dejo de ser para entrar en esa vida Suya.  Y todo lo que es sobrenatural permanece en Él.  Y Él puso esa vida en ti —¡la vida de Cristo está en ti!
Luego, Jesús se levantó de entre los muertos.  Y a esa vida Suya, se añadió el poder de la resurrección.  Y Él puso esa vida en ti —¡la vida de Cristo está en ti!
Después de Su resurrección, Jesús regresó al cielo a Su Padre.  Hoy, Él está sentado a la diestra de Dios, descansando en Su obra terminada, ocupando el lugar de la autoridad más alta.  Y Él puso esa vida en ti —¡la vida de Cristo está en ti!
Y debido a que Jesús regresó al Padre, el Espíritu Santo vino a morar en ti (Juan 16: 7), para que tú  vivas la vida con Su unción en ti y camines en Su poder vencedor.
Todo lo que Jesús es, Dios quiere que tú lo seas.  Todo lo que Él tiene, Dios quiere que tú lo tengas.  Todas las cosas emocionantes que tú lees en la Biblia acerca de Jesús, todos Sus tesoros ocultos en el Antiguo Testamento y las inescrutables riquezas en Él, que se encuentran en el Nuevo Testamento, toda esa Su vida, no está por ahí en alguna parte.  ¡Dios la ha depositado toda en ti, para que tú puedas vivir la vida abundante que Jesús vino a darte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 18 de julio de 2018

El Sumo Sacerdocio De Jesús Es Para Siempre


Donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre.
Hebreos 6:20
Jesús es nuestro Sumo Sacerdote para siempre.  Este aspecto “para siempre” cambia la manera en que somos bendecidos y la manera en que recibimos nuestras bendiciones de parte de Dios.  Como nuestro Sumo Sacerdote, Jesús nos representa delante de Dios.  Ya que Su sacerdocio es según el orden de Melquisedec, el cual es de justicia, Su justicia se vuelve nuestra justicia, para siempre.  Esto significa que ante los ojos de Dios, ¡nosotros somos justos para siempre!
Y ya que Él nunca va a morir, sino que continuará como nuestro Sumo Sacerdote para siempre, nosotros tenemos una justicia eterna, no simplemente una justicia que está aquí hoy pero mañana no está, porque se basa en nuestras obras.  No, nosotros tenemos una justicia perpetua y eterna, porque Jesús es nuestro Sumo Sacerdote para siempre.
Esto también significa que las bendiciones están perpetuamente sobre tu cabeza, porque la Biblia dice que, “hay bendiciones sobre la cabeza del justo” (Proverbios 10:6), ¡y tú eres justo para siempre!
A diferencia del sacerdocio según el orden levítico, que bendice al igual que maldice, el sacerdocio de Jesús de acuerdo al orden de Melquisedec, solamente bendice.  No hay maldición en éste, solo bendición —¡por siempre y para siempre!
Y ya que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote para siempre, las bendiciones no vienen a nosotros como gotas intermitentes, sino como ríos sobre nuestras vidas, en un fluir que nunca se acaba.  Debido a que Él es nuestro Sumo Sacerdote para siempre, nosotros no podemos detener Sus bendiciones, nunca.
Siendo nuestro Sumo Sacerdote para siempre, Jesús también toca las bendiciones que Él nos da, con el efecto “para siempre.”  Él toca nuestras vidas y nosotros recibimos vida eterna.  Él toca nuestro ministerio y su impacto se vuelve eterno.  Y mientras más veamos que Su sacerdocio tiene el efecto “para siempre,” más permanentes serán nuestras bendiciones.
Verdaderamente, no hay nada temporal acerca de lo que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote hace.  No es un caso de bendito hoy, maldito mañana.  Las bendiciones que recibimos son seguras y firmes porque Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy, mañana y siempre.
Así que, ¡alégrate porque Jesús, tu Sumo Sacerdote, cambia la manera en que tú eres bendecido para siempre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 16 de julio de 2018

Jesús, Tu Buen Pastor Y Puerta


Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: Yo Soy la puerta de las ovejas.
Juan 10:7
Jesús dijo que Él es la “puerta de las ovejas.”  ¿Qué quería Él decir?  Bien, un redil en los tiempos de Jesús, no tenía una puerta que pudiera abrirse, ni cerrarse.  La puerta del redil era solo una abertura.  En esta clase de redil, luego de que las ovejas hubieran entrado, el pastor iría a dormir en esa entrada.  El pastor se volvía, en efecto, la “puerta” del redil.
Cuando Jesús le dijo a Sus discípulos: “Yo Soy el buen pastor.”  (Juan 10:11).  Él también estaba asegurándoles enfáticamente que Él era la “puerta de las ovejas.”  Él estaba diciéndole a ellos y a nosotros: “Dentro de Mi redil, Mis ovejas están siempre seguras, completamente protegidas y cercanas a Mis ojos que las cuidan.  Y ya que Yo estoy justo en la entrada del redil, nada, incluso el gemido ahogado de una de las Mías, puede escapar de Mis oídos.  Además, nada malo fuera del redil puede entrar y tocar a Mis ovejas, sin antes pasar por Mí, porque Yo Soy la puerta de Mis ovejas.”
Así que, cuando las luchas de la vida vengan a tocar a tu puerta y cuando el pánico amenaza con levantarse dentro de ti, ¡mírate a ti mismo doblemente protegido!  Él es ambos, el buen pastor y la puerta de Sus ovejas.  Como tu buen pastor, Él dio Su vida por ti para redimirte de la pobreza, la enfermedad y de cualquier otra maldición.
Como tu puerta, Él mantiene afuera todo lo malo de lo cual Él ya te ha redimido.  Debido a que Él derramó Su sangre por ti, tú estás cubierto y protegido dentro del redil por una puerta manchada de sangre.  Desastres, destrucción y muerte deben pasar sobre ti y tu familia debido a Su sangre en tu puerta.  Recuerda que la noche de la primera Pascua en Egipto, el destructor no pudo entrar a las casas de los israelitas debido a la sangre del cordero en sus puertas.  (Éxodo 12:13, 23)
Hoy, tú puedes vivir la vida sin problemas y sin temor, sabiendo que Jesús, tu buen pastor y puerta, te protege y te preserva a ti y a tu familia.  ¡Ningún mal vendrá sobre ti, ni sobre tus seres amados, porque Él es tu morada y tu lugar de refugio!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 26 de diciembre de 2017

Nació Para Salvarte

Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11
Medita en las primeras palabras del cielo hacia el hombre en el inicio del Nuevo Testamento: No temas.
¡Que palabras de gracia tan alentadoras, esperanzadoras y empoderadoras!  ¿Y de qué fueron preludio estas preciosas palabras?  De la proclamación de que Jesús vendría para ser nuestro Salvador.
Mi amigo, sea lo que sea que estés enfrentando hoy, escucha la alentadora voz del cielo para ti: “No temas.”  No tengas miedo.  No te desanimes.  ¿Por qué? Porque Jesús es tu Salvador.
Él vino para ser tu Salvador.  Él no vino para ser tu juez, ni para condenarte y castigarte.  Él no vino como un legislador para darte más leyes que cumplir.  No, Él vino para ser tu SALVADOR.  Eso es lo que Jesús es y quiere ser para ti.
Así que, ¿qué es lo que hace un salvador?  Si te estás hundiendo, ¿un salvador te condenaría por haber caído al agua y se reiría de ti por no saber cómo nadar?  ¿Acaso un salvador te tiraría un libro de instrucciones sobre cómo nadar?  ¡Por supuesto que no!  ¡Él saltaría directo al agua para salvarte, sin hacer preguntas!
Amado, cuando se trata de salvarte de cualquier cosa que ponga temor en tu corazón, en todo el Universo, Jesús es quien mejor puede hacerlo.  Él no vino únicamente a salvarte del infierno simplemente para que puedas entrar al cielo cuando pases de esta tierra.  No, ¡Él quiere salvarte cada día de todas las cosas y cada cosa de la que tú necesitas ser salvado!  Mira Su mano poderosa extendida hacia ti, fortalecida por un corazón sin condenación, sino solamente amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 9 de noviembre de 2017

Nunca Abandonado

No le fallaré en ninguna forma, ni le entregaré, ni le dejaré sin soporte.  ¡No [lo haré], no [lo haré], Yo en cualquier grado no [le dejaré] desamparado, ni le abandonaré, ni [le] decepcionaré (aflojaré Mi control sobre ti)! [¡Ciertamente no!]
Hebreos 13:5, AMP
En la cruz del Calvario, Jesús clamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué Me has abandonado?” y por eso tú y yo nunca seremos abandonados por Dios.  Un intercambio divino fue llevado a cabo.  Jesús tomó nuestros pecados y renunció a la presencia de Dios, mientras nosotros tomamos la justicia de Jesús y recibimos la presencia de Dios que Jesús tenía.  ¡La presencia de Dios es ahora nuestra por la eternidad!
Cuando Dios dice: “Nunca te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5), usa una “doble negación,” la cual es utilizada para transmitir el más fuerte sentido posible de “nunca” en el idioma griego.  Las palabras griegas utilizadas son ou me, las cuales en esencia significan: “nunca, nunca” o “nunca jamás.”  Y esta doble negación aparece dos veces en esta declaración del Señor –ou me se utiliza tanto para “nunca” como para “ni.”  En otras palabras, Dios está diciendo: “¡Yo nunca, nunca te dejaré y yo nunca, nunca te desampararé!”  La Biblia en versión Amplificada pone de manifiesto la fuerza de lo que Dios realmente quiso decir (ver el versículo de hoy).
Mi amigo, establece esto en tu corazón de una vez por todas –¡Dios nunca te dejará!  ¡Él nunca te desamparará!  Y si escuchas a alguien decirte que puedes perder la presencia de Dios, deja de escuchar.  No dejes que esa persona te robe la certeza de la presencia de Dios en tu vida.  ¡Cuando Dios dice “nunca jamás”, Él quiere decir “nunca jamás”, y nuestro Dios no puede mentir!  Esto significa que Jesús, tu paz, tu provisión y tu sabiduría, están siempre contigo.  ¡Créelo, practica Su presencia y mira grandes triunfos! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince