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sábado, 29 de agosto de 2020

Tú Eres Un Hijo Y Un Heredero De Dios

 Inspiración de Gracia

Y por cuanto sois hijo, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.  (Gálatas 4:6-7, RVR60)

Quizás estas preguntas han estado brincando en tu cabeza últimamente: “Si tú eres cristiano, ¿por qué estás enfermo?  Si tu Padre celestial es tan maravilloso, ¿por qué tú tienes tantos problemas?  ¿No te ayuda tu Dios, a ti que eres Su hijo?”

Y si has tenido la tentación de preguntar: “Dios, yo soy Tu hijo.  ¿Por qué me está sucediendo esto?”  Recuerda que Jesús sabe exactamente cómo te sientes porque hace 2,000 años, el diablo usó el mismo truco con Él —“Si eres Hijo de Dios…” (Mateo 4:3)  Verás, la intención del diablo era hacer que Jesús dudara de Su condición de Hijo es decir Su filiación, y el diablo quiere hacer lo mismo contigo hoy.

Él quiere destruir el Espíritu de filiación en ti y en el cuerpo de creyentes.  Él sabe que una vez tú realmente creas que eres hijo de Dios, algo va a suceder —tú comenzarás a vivir la vida como “heredero de Dios por medio de Cristo.”

Como hijo y heredero de Dios, tú heredaste todas las bendiciones de Dios que Jesús murió para darte, incluyendo la salvación, sanidad, provisión, plenitud, favor, intimidad con Dios y oraciones respondidas.  Y Jesús resucitó de entre los muertos para asegurarse de que lo que Él murió para darte, tú lo recibas.  ¡Él está vivo hoy para hacer cumplir en tu vida esta rica herencia comprada con Su sangre!

Amigo, tú eres heredero de Dios por medio de Cristo.  Esto significa que eres coheredero con Jesús. (Ver Romanos 8:17)  ¡Así que Su herencia también es tu herencia!

¿Qué es provisión cuando tú eres heredero de Dios?  Él es dueño “de todo animal del bosque y millares de animales en las colinas.” (Ver Salmo 50:10)  Todos los diamantes y el oro vinieron de Él.  ¿Qué es sanidad cuando tú eres heredero de Dios?  Él es tu Creador y el aliento mismo de tu vida.

Amado, disfruta cada parte de tu herencia en Cristo, no porque la has ganado, ¡sino porque fue pagada con la sangre de Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 13 de agosto de 2020

Toda La Maldición En Tu Vida Fue Destruida

 Inspiración de Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero”).  (Gálatas 3:13)

Muchos creyentes probablemente saben que cuando Jesús murió, nuestros pecados fueron perdonados porque Él derramó Su sangre.  Sin derramamiento de sangre, no hay perdón de pecados. (Ver Efesios 1:7, Hebreos 9:22)  Pero, ¿por qué Jesús tuvo que morir en la cruz, cuando la pena capital en Israel durante el tiempo de Cristo era la lapidación y no la crucifixión?

Jesús colgó y murió en la cruz porque Él conocía la ley que dice que “el colgado es maldito de Dios.” (Deuteronomio 21:23)  Él quería redimirnos de toda la maldición de la ley, así que Él fue a la cruz, “habiéndose hecho maldición por nosotros.”  ¡Jesús tomó todas nuestras maldiciones en la cruz, para que nosotros podamos tomar todas Sus bendiciones!

En el momento en que recibiste a Jesús, todas las maldiciones de tu vida fueron destruidas.  Y la manera en que experimentas esto es simplemente al creer y confesar lo que Jesús hizo por ti.  Di: “Debido a Jesús, yo soy bendecido.”  Cuanto más digas y creas esto, más lo experimentarás.

Entonces, si hay un área de tu vida en la que te sientes oprimido, por ejemplo, una afección de la piel que se niega a sanar, di: “Cristo me ha redimido de esta afección de la piel.  Yo la desecho y la rechazo en el nombre de Jesús, porque por Sus llagas yo fui sanado.” (Ver 1 Pedro 2:24)  ¡Créelo y decláralo hasta que lo veas!

“Pero Pastor Prince, mi padre murió de cáncer.  Su padre murió de cáncer.  Y mi médico me dijo que existe la posibilidad de que yo también lo contraiga.  ¡Está en nuestra sangre!”

Amigo, la sangre de Cristo derramada en la cruz te ha redimido de todas las maldiciones, ¡incluyendo a las enfermedades como el cáncer!  Dios puso la maldición del cáncer sobre Jesús en la cruz.  Y Él puso todas las bendiciones de Jesús sobre ti.  Por lo tanto, ¡espera que solo las bendiciones de Jesús vengan sobre ti y te alcancen!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 4 de julio de 2020

Recuerda La Obediencia De Cristo En La Cruz


Inspiración de Gracia
Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.  (2 Corintios 10:5)
¿Alguna vez te has sentido condenado por los malos pensamientos que has tenido?  Puede ser que estés en medio de una reunión de oración cuando de repente un pensamiento sucio entra en tu mente.  En realidad, es el diablo quien pone esos pensamientos en tu mente.  En seguida, él da un paso atrás, te mira y te golpea en la cabeza, diciendo: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano si tienes ese tipo de pensamientos?”
Yo solía ​​estar esclavizado por los malos pensamientos que tenía porque sentía que tenía que confesarlos todos y buscar el perdón de Dios.  Pero eso no es lo que la Palabra de Dios nos exhorta a hacer.  Verás, Dios quiere que pongamos “todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.”  Ahora, ¿en qué obediencia debemos enfocarnos?  ¡En la obediencia de Cristo, no en nuestra propia obediencia!
Pero, ¿qué es “la obediencia de Cristo”?  Es Su obediencia en la cruz, en donde “por la obediencia de Uno los muchos serán constituidos justos.” (Romanos 5:19)  Jesús derramó Su sangre por nosotros en la cruz.  Esto significa que cuando nuestros pensamientos nos condenan, debemos enfocar nuestros pensamientos en la obediencia de Jesús en la cruz.
Amigo, el diablo solo puede incursionar en nuestras mentes cuando nos hace centrarnos en nuestra obediencia en lugar de la obediencia de Cristo.  Su estrategia es señalarnos nuestra obediencia o la falta de ella para que determinemos nuestra posición ante Dios.  Pero así como nuestra posición como pecadores no se basa en lo que hacemos, sino en lo que hizo el primer Adán, de la misma manera, hoy nosotros somos justos para siempre, no por lo que hacemos, sino por lo que Cristo, el segundo Adán, hizo en la cruz.
Así que, la próxima vez que tus pensamientos parezcan condenarte, di: “Yo soy justo, ya sea que tenga buenos o malos pensamientos.  Mi justicia no tiene nada que ver con mi obediencia.  La obediencia de Jesús en la cruz me hizo justo.”  Luego, sigue adelante y ora, sabiendo que tienes acceso a Dios y a Su favor, y que Él escucha la oración del justo. (Ver Proverbios 15:29)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 13 de junio de 2020

Solo La Sangre Salva


Inspiración de Gracia
Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando Yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto.  (Éxodo 12:13)
En la noche de la primera Pascua, probablemente muchos de los hijos de Israel estaban ansiosos.  Imagina a un israelita preguntándole nerviosamente a otro: “¿Escuchaste que el ángel de la muerte pasará sobre nosotros esta noche?”
“¡Si!  Nos dijeron que pusiéramos la sangre del cordero en los postes de nuestra casa y que todo iba a estar bien.  ¿Será eso cierto?”
Al igual que los israelitas, puede ser que tú te estés preguntando: “¿Realmente puede protegerme la sangre?  ¿Cuánta sangre tengo que poner en los postes de mi puerta?  ¿Si tengo miedo podrá tocarme el ángel de la muerte?”
Amigo, no agregues nada a las condiciones de Dios.  Él dijo: “Cuando Yo vea la sangre pasaré sobre ustedes, y ninguna plaga vendrá sobre ustedes para destruirlos.”  Él no dijo: “Cuando Yo vea la sangre, y además su comprensión, sus esfuerzos, su obediencia, su fidelidad y su negativa a ceder ante el miedo, entonces  pasaré sobre ustedes.”
Es solo la sangre de Jesús la que te libera.  Si tú crees que es a causa de tu fe, siempre te preguntarás: “¿Tengo suficiente fe?”  No, amigo, es solo Su sangre la que salva.  Y cuando Dios ve que tú ves que es solo la sangre la que salva, Él llama a eso fe en la sangre, ¡y toda plaga pasará sobre ti!
Dios quiere que tú sepas que es solo la sangre de Jesús la que salva, porque cada vez que piensas que tu liberación depende en parte de Dios y en parte de ti, no vas a tener paz en tu corazón.  Pero cuando estás seguro de que es solo la sangre la que salva, tú tendrás paz inquebrantable.
Fue la sangre la que salvó a los hijos de Israel del destructor en esa noche de Pascua y sigue siendo la sangre la que nos salva hoy.  Y todo lo que tú necesitas hacer para aprovechar la sangre es decir: “Padre, te doy gracias porque solo la sangre de Jesús me cubre a mí y a mi familia.  ¡Ningún mal, ninguna plaga y ningún desastre me sucederán a mí y a mi familia debido a la sangre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de mayo de 2020

¿Qué Es Más Fácil Decir?


Inspiración de Gracia
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  (Colosenses 2:13)
Permíteme hacerte una pregunta que Jesús le hizo a los fariseos: “¿Qué es más fácil decir [al paralítico]: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate y anda»?” (Lucas 5:23)
En el contexto de ministrar a un paralítico, decir “Tus pecados te son perdonados” probablemente sea más fácil.  ¿Por qué?  Porque tú no necesitas una manifestación exterior para probar que tus pecados están perdonados.  Pero cuando tú le dices: “Levántate y anda,” él debe levantarse y caminar, ¡o tú te verás muy tonto!  Eso hace que decir: “Tus pecados te son perdonados” sea más fácil que decir que “Levántate y anda.”
La verdad es que lo que aparentemente es más difícil para el hombre en lo natural, no lo es para Dios.  Con Dios, la sanidad física es claramente “más fácil” para Él que el perdón de los pecados.  Este último es el milagro “más difícil” y mayor porque requería que Dios entregara a Su amado Hijo para que asumiera todos nuestros pecados y derramara Su sangre en la cruz.
Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un ser querido que padece cáncer, o cuando nos enfrentamos a deudas crecientes después de estar desempleados durante mucho tiempo, parece que encontramos más difícil creer y decir que Dios ya nos ha dado los rompimientos que necesitamos, en lugar de creer y decir que nuestros pecados están perdonados.  Decir que nuestros pecados están perdonados parece más fácil que decir que Dios ya nos ha dado la sanidad física milagrosamente, el rompimiento financiero sobrenatural o favor divino en nuestra próxima entrevista de trabajo.
Pero como Dios ha hecho el milagro “más difícil” y mayor de “haberte perdonado todas tus transgresiones,” ¡no hay nada que Él no haga por ti! (Ver Romanos 8:32)  De hecho, si crees que hay algo que Dios está reteniendo de ti, ¡estás implicando que hay algo que es más grande que el perdón de los pecados que Jesús murió para darte!  Pero nada puede ser más grande que el sacrificio perfecto de Jesús.
Así que, escucha al Señor diciéndole hoy: “Tus pecados te han sido perdonados.  Tú tienes aceptación perfecta ante Dios.  ¡Levántate y sana!  ¡Levántate y camina en salud, sabiduría, favor, protección y plenitud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 7 de mayo de 2020

La Sangre De Jesús Detiene El Mal En Su Camino


Inspiración de Gracia
Y lo degollará [su ofrenda para holocausto] al lado norte del altar, delante del Señor; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar, por todos lados.  (Levítico 1:11)
En la Biblia, el norte de Israel era una fuente de problemas para la nación.  Fue del norte de Israel de donde se soltó la destrucción. (Ver Jeremías 1:14-15)  Los enemigos de Israel vinieron del norte. (Ver Jeremías 6:1, 22–23)  Por lo tanto, en la Biblia, el norte es una representación del mal.
Curiosamente, el animal de la ofrenda para holocausto era asesinado “al lado norte del altar.”  La ofrenda para holocausto habla de Jesús, quien “se dio a Sí Mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios.” (Efesios 5:2)  El Calvario, donde Jesús fue crucificado y la Tumba del Jardín, donde está Su tumba vacía, están ubicados al norte de Jerusalén.  En otras palabras, Jesús murió en el norte, de donde viene el mal contra Su pueblo.
Esto significa que la muerte de Jesús detiene el mal en nuestras vidas cuando nosotros, que somos sacerdotes del Dios Altísimo (ver Apocalipsis 1:6), declaramos Su sangre sobre nuestras vidas, de la misma manera que los hijos de Aarón rociaban la sangre del holocausto alrededor del altar.
Este fue el caso de un miembro de la iglesia que estaba sirviendo en el ejército.  Él testificó acerca de cómo Dios preservó su vida cuando una tormenta eléctrica golpeó mientras él realizaba tareas de vigilancia en una torre en su campamento militar.  La lluvia lo mantenía varado en la torre que tenía una ventana con marco de metal.
De repente, un brillante destello púrpura se encendió justo a su lado, aturdiéndolo por completo y casi lo hace perder el balance.  Un rayo había golpeado el pararrayos en el techo y la electricidad fue conducida a través del marco de metal de la ventana causando el destello púrpura.  ¡Pero la sangre de Jesús sobre él lo protegió del daño!
¡Alabado sea Jesús, cuya sangre detiene el mal en su camino!  No importa lo que el diablo tras de ti.  ¡Mientras estés cubierto con la sangre de Jesús, ningún mal puede dañarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 7 de marzo de 2020

Vive La Vida De “Mucho Más”


Inspiración de Gracia
Porque si por la transgresión de uno, por este reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.  (Romanos 8:17)
Cuando Dios creó al hombre, Él no tenía la intención de que el hombre envejeciera, se volviera débil e impotente, sufriera enfermedades y muriera —primero la muerte física, luego la muerte segunda o muerte eterna.
Dios nunca quiso que el hombre pasara por todo esto y que la muerte reinara.  Pero debido a la ofensa de un hombre —ese hombre es Adán— la muerte reina.
La muerte final es la muerte segunda o muerte eterna en el lago de fuego.  Antes de esa muerte hay muerte física.  Antes de la muerte física, tienes enfermedades y dolores.  No todas las enfermedades y dolores llevan a la muerte, pero estos son manifestaciones de la muerte.  Un paso antes de las enfermedades y los dolores está el cansancio, la debilidad y la impotencia, que son signos y síntomas de muerte.  Ahora, todas estas son formas de muerte.  Como puedes ver, ¡la muerte reina!
¿Estás tú resignado al hecho de que la muerte puede golpear a quien sea, cuando sea y donde sea que quiera?  ¿Estás permitiendo que la muerte reine en tu vida y en la vida de tus seres queridos?  ¿O estás permitiendo que la Palabra de Dios te diga la verdad acerca de la muerte?
 “Porque si por la transgresión de uno, por este reinó la muerte, mucho más…”  ¡Gracias a Dios por el “mucho más”!  Lo que Jesús, el último Adán, hizo, es mucho más y mucho mayor que lo que el primer Adán hizo.  Nosotros somos aquellos que han recibido “la abundancia de la gracia y del don de la justicia.”  ¡Por lo tanto, nuestro “mucho más” es que nosotros vamos a reinar en la vida a través de Jesucristo!
Dios considera a la muerte un enemigo.  Él vino para destruir la muerte y darnos vida eterna.  Y mientras más caminamos en la gracia de Dios y Su justicia, más reinaremos en la vida.  ¡Cuanto más creamos en Su gracia o Su favor inmerecido, y cuanto más sepamos que Su sangre nos ha hecho justos y no fue nuestro buen comportamiento, más reinaremos sobre todas las formas de muerte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 6 de marzo de 2020

Se Establecido En La Justicia De Dios


Inspiración de Gracia
En justicia serás establecida. Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti.  (Isaías 54:14)
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos cristianos están constantemente acosados por dificultades abrumadoras, enfermedades y derrotas, si la promesa de Dios: “Ninguna arma formada contra ti prosperará” (Isaías 54:17), es verdad?
Bueno, esta promesa viene con una condición —“En justicia serás establecido.”  Cuando tú estás establecido en justicia, estás posicionado lejos de la opresión y el terror, ¡y ni una sola arma formada contra ti prosperará!
Esta condición no es difícil de cumplir.  Para comenzar, ¡tú ya tienes justicia!  Cuando recibiste a Jesús como tu Salvador, recibiste el regalo de la justicia que te permite reinar en la vida. (Ver Romanos 5:17)  Esta justicia no viene de ti, sino del Señor. (Ver Isaías 54:17)  Y cuando estás establecido en Su justicia, ninguna arma formada contra ti prosperará.
Pero, ¿qué significa ser establecido en justicia?  Estar establecido en algo es tener ese algo como el fundamento que te da seguridad.  Así que, Dios quiere que tú sepas, que estés seguro y que crezcas en la revelación de que eres justo por la sangre de Jesús, por Su sacrificio perfecto en la cruz.
Cuando sientas que estás en una tormenta, siendo arrojado aquí y allá, y comiences a experimentar preocupación y temor, recuérdate a ti mismo quién eres en Cristo.  ¡Tú eres la justicia de Dios en Cristo y tú tienes Su justicia!
Al hacer esto, comenzarás a notar que la preocupación y el temor se apartan de ti, porque cuando tú estás establecido en justicia, “¡Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti!”  Es por eso que Dios quiere que tú estés establecido en justicia.  Él quiere que seas libre del temor y que estés lejos de la opresión y el terror.
Así que, cuando la presión comience a empujar, sujétate firme de la creencia de que tú eres la justicia de Dios en Cristo.  Es allí en donde ninguna arma formada contra ti puede prosperar.  Conforme tú sigas creyendo y confesando tu justicia en Cristo, la revelación surgirá y vas a experimentar la liberación de la provisión milagrosa de Dios, de Su protección divina y de las bendiciones para tu vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 7 de enero de 2020

El Evangelio Salva En Toda Situación


Inspiración de Gracia
Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree...  (Romanos 1:16)
Cada vez que tú escuchas el evangelio de Cristo, estás escuchando las buenas noticias de Dios para ti.  Y la Biblia nos dice que el evangelio de Cristo —las buenas noticias que Dios quiere que todos los hombres escuchen— es el poder de Dios para tu salvación, no solo del infierno, sino también de enfermedades, problemas financieros, daños, un matrimonio fallido —¡todo aspecto de tu vida que necesita salvarse!
Tú podrías decir: “Pastor Prince, yo he escuchado el evangelio de Cristo, pero parece que yo soy uno de los que el poder de Dios ha perdido”.  Amigo, cuando escuchas el evangelio de Cristo, ¿realmente lo crees?  No puedes simplemente entenderlo en tu mente.  Debes conocer y creer las buenas noticias en tu corazón y entonces verás que este es el poder de Dios para tu salvación.
Pero, ¿cuáles son las buenas noticias que Dios quiere que tú sepas en tu corazón, las cuales liberarán el poder y la salvación de Dios en tu situación?
"Porque en el evangelio [las buenas noticias] la justicia de Dios se revela por fe y para fe”. (Romanos 1:17)  Las buenas noticias son que tú eres la justicia de Dios en Cristo, lo cual tú recibes por fe y para fe.
Esto significa que esta justicia viene porque tú tienes fe en Su sangre y no en tu buen comportamiento, para hacerte justo.  Es por fe y para fe, no fe para obras, ni obras para obras.
Las buenas noticias no se predican para mostrarte lo que está mal contigo.  ¡Se predican para mostrarte lo que está bien contigo debido a la obra de Jesús en el Calvario, a pesar de lo que está mal contigo!
No queda nada por hacer para ganarte las bendiciones de Dios para tu vida.  Tú solo necesitas escuchar y creer en el poder salvador del evangelio de Cristo para sanarte de enfermedades, guardarte del peligro, bendecir tus finanzas y darle bienestar a tu familia.
El mundo puede decir que las buenas noticias son demasiado buenas para ser verdad.  Pero para aquellos de nosotros que somos la justicia de Dios en Cristo, ¡las buenas noticias son realmente buenas porque son verdad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de diciembre de 2019

Tu Deuda Fue Pagada


Medita En
Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, Su carne, y puesto que tenemos un gran Sumo Sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.   (Hebreos 10:19–22)
Durante décadas y décadas, Dios ha sido retratado por el demonio como un Dios enojado, y desafortunadamente, muchos maestros de la Biblia sin darse cuenta le han ayudado, pintando una imagen de un Dios iracundo.  Esta representación de Dios está equivocada.  Nosotros estamos ahora bajo el nuevo pacto y tú no podrás encontrar una sola escritura del Nuevo Testamento que diga que Dios está enojado con los creyentes a causa de sus pecados.  Tendrías que ir al Antiguo Testamento para buscar versículos que hablen de la ira de Dios a causa de los pecados de Su pueblo.
¿Qué Dios no esté enojado contigo significa que no hay lugar para la corrección de Dios en nuestras vidas?  ¿Hay corrección y directrices sabias que vienen por la Palabra de Dios en el nuevo pacto de la gracia?  Absolutamente.  Pero en cuanto a Su ira hacia ti y tus pecados, todo eso se ha resuelto en la cruz.  Te garantizo que cuando tú entres en la dulce presencia de Jesús con todas tus dificultades, fallas y luchas, Él no va a rugirte.  Él va a amarte a plenitud y te pondrá en un camino de libertad de todos tus temores, culpas y adicciones.  ¡Jesús es el fin de todas tus luchas!
Debido a que el amor perfecto de Dios es la respuesta para superar las luchas en tu vida, el diablo está haciendo todo lo que puede para alejarte y separarte de este amor.  Él sabe que mientras más tiempo esté la deuda del pecado en tu conciencia, más vas a evitar a Dios porque piensas que Dios está enojado contigo.
Lo hermoso de Jesús es que Él no solo pagó la deuda por el pecado de tu vida entera, sino que la pagó en exceso.  A diferencia de los sumos sacerdotes del Antiguo Testamento, Él no ofreció la sangre de toros y cabras para pagar por tus pecados.  Este gran Sumo Sacerdote pagó por tus pecados con Su propia sangre perfecta y sin pecado.  ¡Dios no se ablandó hacia el pecado bajo la gracia!  De ninguna manera.  Él ofreció a Su Hijo unigénito, Jesús, quien es un pago absoluto excesivo por tus pecados.
Es como si tú tuvieras  una deuda de un millón de dólares, pero Jesús pagó mil millones de dólares para saldar esa deuda. La verdad es que si tú supieras quién es Jesús y el valor del Hijo de Dios, sabrías que Su pago en la cruz valía más de mil millones de dólares.  ¡Es un pago que ha borrado completamente los pecados de toda tu vida —pasado, presente y futuro— de una vez por todas!  Ya no hay un abismo de pecado que te separe de Dios.  La cruz manchada de sangre construyó un puente.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 19 de noviembre de 2019

¡Él Pagó Todo!


Medita En
Al que no conoció, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Yo predico el evangelio de la gracia porque las buenas nuevas de Jesús cambian vidas.  El evangelio es la buena noticia de que en el momento en que tú recibes a Jesús en tu vida y lo haces tu Señor y Salvador, todos tus pecados son perdonados y tú recibes el regalo de la vida eterna.  Tú eres justificado y hecho justo por tu fe en Jesucristo.  Tu justicia es un regalo de Él.  En Cristo tú ahora tienes una posición perfecta delante de Dios, pagada por la sangre preciosa y eterna de Su Hijo.  Ya no hay más juicio, castigo y maldición para ti porque el juicio completo, el castigo completo y la maldición completa por todos tus pecados cayeron sobre nuestro Señor Jesús en la cruz.  ¡Él pagó todo!
Esto es lo que le sucedió a Neil del Reino Unido cuando llegó a comprender que se había convertido en la justicia de Dios en Jesús:
Mientras leía un libro del Pastor Prince, fui liberado de una adicción a la pornografía de cuarenta años.  En el pasado, traté de salir de esta adicción por mi propio poder y con mis propias fuerzas, pero cada vez fallé.
Durante todo ese tiempo, el diablo usó esa adicción para acumular temores, culpa y condenación sobre mí.  Estos temores y vergüenza me impidieron pedir ayuda a los pastores de diversas iglesias a las que asistí durante este período de cuarenta años.  Yo incluso ocupé posiciones de liderazgo en algunos de estos lugares.
Al leer el libro del Pastor Prince, recibí una nueva revelación de quién soy en Cristo —yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús— y de cómo no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Fue a través de esta nueva revelación que el control de esta adicción sobre mi vida, se rompió para siempre.
Ahora uso un anillo en mi dedo medio izquierdo para recordarme que soy justo, tan justo como Jesús, que no hay ninguna condenación para mí porque estoy en Cristo Jesús, y que soy perfecto y santo ante los ojos de Dios.  Cada vez que el diablo trata de tentarme a ver pornografía, yo solo tengo que mirar el anillo para recordarme que yo soy la justicia de Dios en Cristo, y la tentación pierde el control sobre mí.
¡Aleluya!  De esto es de lo que te estoy hablando.  Amado, por largo que sea el tiempo que hayas estado luchado con una cierta tentación o adicción, la misma victoria que Neil tuvo y que todavía disfruta, puede ser tuya hoy.  Es tuya cuando tú sabes lo que la obra terminada de Jesús ha logrado para ti y recibes Su regalo de no condenación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 1 de noviembre de 2019

Libertad De Hábitos Destructivos


Medita En
… Entonces Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más”.  (Juan 8:11)
He recibido muchos testimonios de personas que han sido liberadas de hábitos destructivos.  Son personas sinceras y preciosas que deseaban un rompimiento pero no sabían cómo hacerlo.  Sin embargo, una vez que aprendieron acerca de la justicia que proviene de Cristo, y no tiene que ver con sus propias obras, ellos comenzaron a confesar que seguían siendo la justicia de Dios cada vez que se sentían tentados.  ¡Y poco a poco, cuanto más creían que ellos eran justos en Cristo y más se negaban a aceptar la condenación por sus errores pasados y por la tentación presente, más se volvían libres de las adicciones que los ataban!
Un hermano de los E.E.U.U., que ha estado escuchando mis mensajes durante algún tiempo, escribió para compartir que había sido adicto a la pornografía y había vivido un estilo de vida de inmoralidad sexual desde que tenía 14 años.  Aunque había aceptado a Jesús cuando tenía 18 años, él continuó luchando con este aspecto de su vida.  Esto es lo que escribió:
Como resultado de algunas malas influencias y algunas de mis propias malas decisiones, me convertí en un adicto a la pornografía y comencé a llevar una vida sexualmente inmoral a los 14 años.  Fui salvo cuando tenía 18 años, pero aún luchaba con ese tipo de pensamientos y algunos viejos, malos hábitos.  Intenté todo para ser libre de la inmoralidad y los pensamientos lujuriosos
Entonces, escuché el mensaje del Pastor Prince titulado: “Las Cosas Buenas Le Suceden A Las Personas Que Creen Que Dios Los Ama”.  Lo escuché una y otra vez, y por primera vez, el amor de Dios se volvió consistentemente real para mí.  Me fue posible recibir el amor incondicional de Dios una y otra vez, y eso sanó mi corazón.
¡El amor de Dios me liberó!  Muchas gracias por el mensaje que su iglesia envía al mundo.  ¡Realmente está cambiando vidas!
La revelación de que Dios lo ama incondicionalmente a pesar de sus fallas e imperfecciones fue lo que ayudó a este hermano a liberarse de hábitos que lo habían dominado durante muchos años.  Amado, Dios no quiere que tú peques porque el pecado te destruirá.  Pero incluso si has fallado, debes saber esto: ¡No hay ninguna condenación porque tú estás EN CRISTO JESÚS y tus pecados han sido lavados por Su sangre!  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus fracasos.  Desde el momento en que tú aceptaste a Jesús como tu Señor y Salvador personal, ¡Dios te ve en el Cristo resucitado que está sentado a Su diestra!  Así como Jesús es, sin mancha y sin culpa, ¡tú también eres!  Dios envió a Su Hijo a morir en la cruz por ti, mientras tú aún eras un pecador.  Obviamente, Él no te ama solo cuando eres perfecto en tu comportamiento y pensamientos.  Su amor por ti es incondicional.  ¡Recíbelo de nuevo hoy y se liberado de todo pecado y adicción en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 19 de octubre de 2019

Nuestra Parte En El Nuevo Pacto De La Gracia


Medita En
Por tanto, hermanos, sabed que por medio de Él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado.  (Hechos 13:38–39)
¿Cuál es nuestra parte en el nuevo pacto de la gracia?  ¡Nuestra parte en el nuevo pacto de gracia es simplemente creer!  ¿Qué debemos creer? ¡Debemos creer en Jesús!  Pero sígueme de cerca ahora, esta respuesta puede no ser tan directa como parece.  Si le preguntaras a las personas en la calle si creen en Jesús, probablemente obtendrías todo tipo de respuestas.  Habrá quienes crean que Jesús existió como una figura de la historia, un filósofo de la moral, un líder carismático o un profeta.  Lamentablemente, la verdad es que creer todas estas cosas acerca de Jesús, no los salvará.
Así que establezcamos lo que significa creer en Jesús.  Creer en Jesús es, ante todo, creer y recibirlo como tu Señor y Salvador personal que murió en la cruz por todos tus pecados.  Creer en Jesús es creer que Jesús es el único camino a la salvación y que una vez que lo recibes, recibes el regalo de la vida eterna.  Además, creer en Jesús es creer más allá de toda duda que todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— fueron castigados en la cruz y que hoy (aquí es donde se aplica la última cláusula del nuevo pacto), todos tus pecados e iniquidades, ¡Él ya no los recuerda MÁS!
Basado en el nuevo pacto de la gracia, ¿qué es lo que quiere Dios que tú creas?  Él quiere que tú creas con todo tu corazón que Él quiso decir cada una de las palabras cuando dijo: “pues tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12)  ¡Ves, en el nuevo pacto, no hay nada que nosotros podamos hacer, sino creer!  Tu parte en el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios es creer que tú estás completamente perdonado de todos tus pecados, y que la sangre de Jesús te limpia de toda tu injusticia e iniquidad.
A los ojos de Dios hoy, tú eres completamente justo por la obra terminada de Jesús.  El énfasis del nuevo pacto es creer que eres perdonado de todos tus pecados y que Dios los ha borrado de Su memoria.  Si tú no crees esto, será imposible para ti depender y esperar que Dios te proteja, te provea y te prospere.  Si no crees esto, eso te robará la capacidad de recibir Su bondad, bendiciones, favor inmerecido y éxito en tu vida.  Así que cree.  ¡Solo cree!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince