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miércoles, 12 de agosto de 2020

¿Qué Ves?

Inspiración de Gracia

Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.  (Marcos 11:24)

Una señora ciega fue llevada a un gran evangelista sanador par oración.  Después de orar por ella, él le preguntó: “Ahora, dime lo que ves.”  Ella abrió los ojos solo para que le dijeran: “Cierra tus ojos.  Dime lo que ves.”  Abrió los ojos de nuevo solo para que le dijeran: “No te he dicho que abras los ojos.  Te pregunté, ¿qué viste?  ¡Cierra tus ojos!  Ahora, dime lo que ves.”

Esto continuó durante algún tiempo, hasta que la señora se dio cuenta de que el evangelista le estaba preguntando, ¿qué veía en su interior?  ¿Acaso se veía a sí misma viendo?  Cuando ella comprendió esto, le dijo: “Me veo con vista.”  Entonces, el evangelista le dijo: “Ahora, abre lentamente tus ojos.”  ¡En ese momento, ella abrió sus ojos a una visión perfecta!

Cuando tú oraste hace un momento, ¿qué viste dentro de ti?  ¿Estabas orando por la sanidad de alguien, pero viendo a esa persona en un ataúd?  ¿Estabas orando por un rompimiento que traiga libertad financiera, pero viendo a los bancos perseguirte hasta estar en bancarrota?

Verás, tú no obtienes lo que pides.  Tú obtienes lo que tú crees que recibes cuando oras.  Jesús dijo: "Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.”

Amado, “todas las cosas” cubre todas tus necesidades.  Y creer que las recibes viene antes que tenerlas.  Jesús una vez le dijo a un centurión: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Y el criado del centurión fue sanado en esa misma hora. (Ver Mateo 8:13)  El centurión creyó que había recibido su milagro incluso antes de verlo en lo natural.

Así que, cuando tú oras, ¿qué es lo que realmente crees y ves en tu interior?

“Bueno, pastor Prince, yo realmente no puedo verlo.”

Entonces no ores todavía.  Primero cambia la visión en tu interior.  Comienza a verte con la respuesta.  Mírate sanado.  Mírate viviendo en esa casa más grande que necesitas.  Mírate disfrutando más que suficiente.  Cuando puedas verlo y creerlo, entonces ora con fe, ¡y tendrás todo lo que pidas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 25 de julio de 2020

Parado En Un Suelo Libre De Maldición


Inspiración de Gracia
Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.  (Génesis 8:4)
Durante 40 días y noches, llovió tan fuerte que todo el mundo pereció, excepto Noé y aquellos que estaban con él en el arca.  Después de 150 días, el día 17 del séptimo mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.
En hebreo, la palabra “Ararat” significa “la maldición está revocada.”  Las aguas del juicio retrocedieron, haciendo que el arca descansara en los montes de Ararat, en un suelo nuevo en donde la maldición estaba revocada.  Y esto sucedió el día 17 del séptimo mes en la Fiesta de las Primicias —¡la fecha exacta en que Jesús resucitó de los muertos 4,000 años después!
Cuando Cristo resucitó de la muerte, nosotros fuimos resucitados juntamente con Él. (Ver Colosenses 2:12)  ¡Nosotros los que estamos en Cristo, el arca verdadera, estamos parados en suelo de resurrección, en donde la maldición ha sido revocada (ver Gálatas 3:13), donde las enfermedades, la pobreza y las fallas no tienen derecho a operar!
Un miembro de nuestra iglesia compartió cómo Dios lo libró de la espondilosis cervical, una condición médica que hace que la sección del cuello de la médula espinal se deteriore.  Una radiografía tomada hacía cuatro o cinco años mostraba que esa área de su médula espinal se estaba deteriorando rápidamente.  Él tenía dolor y tuvo que tomar medicamentos para controlar esa afección.  Y cada vez que tenía una recaída, él se deprimía.
Durante su última recaída, él fue al médico, confiando en Dios que ya estaba sano, tuvo otra radiografía y le dieron algunos medicamentos.  Él tomó los medicamentos, aun creyendo en Dios que estaba sano.  A la mañana siguiente, el dolor en su cuello había desaparecido y él podía girar su cabeza.  Cuando él finalmente recogió los resultados de sus Rayos X una semana después, ¡su médico le dijo que realmente su médula espinal se veía mejor que la del médico mismo!  El médico estaba muy sorprendido porque los pacientes con esta afección generalmente no mejoran.  ¡Dios había revertido la maldición de la espondilosis cervical para él!
Amigo, como creyente, tú estás en un suelo libre de maldición.  ¡Estás parado en la zona de bendiciones donde es muy fácil que las bendiciones de Dios lluevan sobre ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de junio de 2020

La Cabeza Y No La Cola


Inspiración de Gracia
Y te pondrá el Señor a la cabeza y no a la cola, solo estarás encima y nunca estarás debajo...  (Deuteronomio 28:13)
Uno de los miembros de nuestra iglesia vio que su desempeño en ventas tocó fondo a mediados de año.  Como resultado, él ocupó el puesto 320 entre los 420 asesores financieros de su empresa.
Devastado y a punto de darse por vencido, comenzó a escuchar mis mensajes y a clamar  a Dios por Sus promesas, entre ellas: “te pondrá el Señor a la cabeza y no a la cola, solo estarás encima y nunca estarás debajo” y “muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.” (Mateo 19:30)
Él encomendó todo a Dios porque creía que solo Dios podía cambiar las cosas para él.  Y Dios hizo exactamente eso.
¡A finales de ese año, él estaba en el segundo lugar de su sucursal y en el 10mo lugar de toda la compañía!  Calificó para un viaje para dos personas a Barcelona, ​​España, por un valor de S$20,000.  Y eso no fue todo.  Por primera vez en sus 12 años como asesor financiero, él calificó para el Reconocimiento de la Mesa Redonda Del Millón de Dólares.  Solo el seis por ciento superior de los asesores en toda la industria califican para este premio internacional.
Amado, cuando Dios te ponga a la cabeza, tú terminarás por encima de tus circunstancias.  Fíjate en la historia de José. (Ver Génesis 39)  Él, incluso siendo esclavo, era la cabeza y no la cola, porque Dios prosperaba todo lo que él hacía.
“Pero Pastor Prince, cuando yo miro mi vida, hay momentos en los que estoy arriba y hay momentos en que estoy abajo.  Sin embargo, la Biblia dice que yo solo estaré arriba.  No entiendo esto.”
La situación por la que estás pasando es solo temporal.  Sigue creyendo que estás arriba solamente y no debajo, incluso cuando hayas tocado fondo.  Es Dios quien siempre te hace triunfar en Cristo. (Ver 2 Corintios 2:14)  Tú no puedes hacerte triunfar.  Solo Dios puede hacerlo y Él ha prometido en Su Palabra que tú serás la cabeza y no la cola, que solo estarás arriba y nunca estarás debajo.  ¡Así que cree en Su Palabra a pesar de tus circunstancias y espera ver la victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de mayo de 2020

La Mente De Cristo No Envejece


Inspiración de Gracia
… Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.  (1 Corintios 2:16)
“Ah, mi memoria no es tan buena como solía ser.  Debo estar envejeciendo.”  ¿Has escuchado esto antes?  ¡Tal vez incluso tú mismo lo has dicho un par de veces!  Pero, ¿quién dice que a medida que envejeces, tú debes ir olvidando las cosas?
Cuando el fallecido Reverendo Kenneth E. Hagin estaba en sus ochentas, él todavía era saludable y fuerte.  Este sorprendente hombre de Dios podía correr alrededor de la plataforma mientras predicaba.  Y aquellos que lo han escuchado predicar te dirán que él tenía una memoria tan asombrosa que le permitía recordar detalles tan específicos como el día de la semana en el que cayó una fecha específica e incluso el momento.  ¡Aún a esa edad, la memoria de este hombre era excelente!
Una vez, compartió cómo cuando tenía más de cincuenta años él comenzó a olvidar las cosas.  Él había leído una revista médica que decía que cada día millones de células de nuestro cerebro mueren.  No se dio cuenta, pero esas palabras entraron en su espíritu y él comenzó a olvidar las cosas.
Así que le preguntó al Señor: “¿Qué me está pasando?”  Y el Señor le dijo: “Tú leíste ese artículo y lo creíste.”  Él se arrepintió y le preguntó al Señor qué debía hacer.  El Señor le dijo: “Confiesa Mi palabra.  Mi Palabra dice que tú tienes la mente de Cristo y la mente de Cristo nunca olvida.”  Él comenzó a confesar que tenía la mente de Cristo y fue así como su memoria permaneció aguda por el resto de su vida.
Amigo, la Palabra de Dios dice que tú tienes la mente de Cristo.  ¡La mente de Cristo no es vieja, ni lenta, ni olvidadiza!  No importa la edad que tengas.  Tú no tienes que volverte olvidadizo.  No creas y confieses lo que la ciencia médica o tus amigos dicen.  Cree y confiesa la Palabra de Dios que da vida.
El poder de la vida y la muerte está en tu lengua. (Ver Proverbios 18:21)  Así que usa tu lengua para vida.  No te quedes sentado diciendo: “Me estoy haciendo viejo y olvidadizo.”  Di: “Yo tengo la mente de Cristo.  ¡Mi mente es aguda y rápida porque es la mente de Cristo!  ¡Créelo, confiésalo y mira cómo tu manera de pensar y tu memoria viven conforme a esto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 16 de abril de 2020

LA SANIDAD DEL LEPROSO: Un corto animado basado en Mateo 8

Este corto animado cuenta la historia de un leproso que vino a Jesús para ser sanado, la cual encontramos en Mateo 8.
En los días de Jesús, la lepra era una enfermedad altamente contagiosa y la ley prohibía a los leprosos entrar en contacto con cualquier otra persona. Esto significa que por años, este leproso había sido rechazado por todas las personas que veían su condición, incluyendo a su propia familia e hijos. La buena noticia es que Jesús lo buscó y quiso darle a este precioso hombre su milagro.
La historia del leproso en Mateo 8 es muy similar al tiempo que estamos viviendo actualmente. El coronavirus es una enfermedad altamente contagiosa y cualquiera que lo haya contraído debe ser puesto en cuarentena y mantenerse alejado del público.
Amado, si tú conoces a alguien que necesita escuchar esta historia de esperanza y sanidad, por favor compártela hoy con esa persona. 
Estamos orando por que este video te ministre a ti y a tus seres queridos, especialmente en este tiempo que vivimos.



viernes, 3 de abril de 2020

Poder Del Cuerpo De Jesús Al Tuyo


Inspiración de Gracia
“… Tomad, comed; esto es Mi cuerpo.”  (Mateo 26:26)
¿Te imaginas al Señor enfermo, resfriado o con fiebre mientras andaba en la tierra?  ¡No, nuestro Señor Jesús nunca estuvo enfermo!  Él era vibrante, lleno de vida y lleno de salud.  Cuando Él les dijo a Sus discípulos: “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo”, ellos podían visualizar prácticamente lo que significaba porque habían vivido y caminado con este Hombre.  Habían visto personas sin manos o pies, ser restaurados cuando tocaban Su cuerpo. (Ver Mateo 15:30–31)
¡Incluso Su ropa estaba empapada con Su salud!  Una mujer que tenía un flujo de sangre durante 12 años —ningún médico pudo curarla— fue sanada de inmediato cuando tocó el borde de Su manto.  Si el borde de Su manto estaba empapado con Su salud, vitalidad, energía y resplandor divino, ¡cuánto más Su cuerpo!
Como sabes, algunos de los versículos más alentadores en los Evangelios son estos: ”… y todos los que lo tocaban quedaban curados” (Marcos 6:56), “… porque de Él salía un poder que a todos sanaba.” (Lucas 6:19)  ¡Yo amo esos versos!  ¡Ese es nuestro Jesús!
La Biblia dice que ellos pusieron a los enfermos por las calles y Jesús caminó por allí, los tocó y los sanó.  Ahora, nosotros vemos a las estrellas de cine haciendo esto: ellos corren aquí y allá, chocan las manos con sus fanáticos, pero ninguno resulta sanado.  Sin embargo, donde quiera que Jesús caminó, a quien quiera que Él tocó, Él lo sanó.  Imagina esto: Un camino de personas.  ¡Los que están por delante a Jesús están postrados, pero aquellos que han quedado detrás de Él, a quienes Él ha tocado, están saltando de alegría y lo siguen!  Así es como Jesús sanaba a los enfermos.
Entonces esa noche, cuando Él dijo: “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo”, mientras partía el pan y se lo daba a Sus discípulos para que comieran, ellos sabían lo que esto significaba.  Y probablemente estaban pensando: “¡Vamos a ingerir Su salud en nuestros cuerpos!  ¡Aleluya!”
Eso es lo que tú debes creer cuando participas de la Santa Cena.  Esto no es solo un ritual o un acto simbólico.  ¡No, tú debes creer que Él es el verdadero pan del cielo que tomó tu cáncer, diabetes y enfermedades del corazón, para que tú puedas tener Su salud sobrenatural!  Y cuando comas de Su cuerpo partido con esta revelación, ¡tú vas a tener la vida en abundancia y la salud del Señor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 29 de marzo de 2020

En El Nuevo Pacto Dios Dice “Yo Lo Haré”


Inspiración de Gracia
“… Yo pondré Mis leyes en la mente de ellos… Yo seré su Dios… Yo tendré misericordia de sus iniquidades… Yo nunca más me acordaré de sus pecados.”  (Hebreos 8:10, 12)
Es posible que te estés sintiendo estresado por asuntos del trabajo porque tu jefe te ha dado una lista de cosas por hacer.  Él quizás te dijo: “Tienes que escribir esta carta.  Tienes que reunirte con este cliente.  Tienes que escribir este informe.  Tienes que hacer...” ¿No sería bueno que tu jefe, en cambio, dijera: “Yo escribiré esta carta por ti, yo me reuniré con este cliente por ti, yo escribiré este informe por ti, yo haré…”?
Bueno, tu jefe puede no ser tan amable,  Cuando Él encontró fallas en el antiguo pacto y estableció el nuevo pacto en la sangre de Su Hijo (ver Hebreos 8:7–8), Sus “Tú harás” se convirtieron en “Yo haré.”
Verás, bajo el antiguo pacto, el enfoque está en ti —Tú no harás... Tú no harás... Tú no harás... Todo se trata de tu comportamiento, tu obediencia, tus obras.  Pero bajo el nuevo pacto, Dios dice: “Yo pondré Mis leyes en la mente de ellos… Yo seré su Dios… Yo tendré misericordia de sus iniquidades… Yo nunca más me acordaré de sus pecados.”  ¡Ya no se trata de ti haciendo obras para Dios, sino de Dios obrando para ti, en ti y a través de ti!
“¿Pero no hay algo para que yo haga?”  Puedes preguntar.
Amigo, lo único que tú puedes hacer es creer en los “Yo haré” de Dios.  Cuanto más creas tú en Sus “Yo haré” o sea en Sus promesas, más vas a ver Su corazón por ti y más crecerá tu fe.
Sería tonto de mi parte solo decirte: “¡Vamos, hombre, ten fe!”  A ti aún te resultaría difícil tener fe porque yo no te estoy dando nada para construir esa fe en ti.  Pero si yo te cuento todo lo que Dios dice que Él hará por ti, la fe surgirá en tu corazón sin esfuerzo.  La fe es la respuesta de conocer lo que Dios dice que Él hará por ti.
Así que, lo mejor que tú puedes “hacer” bajo el nuevo pacto es no enfocarte en lo que tú debes hacer para Dios, ¡sino en lo que Dios dice que Él hará para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 25 de marzo de 2020

El Rey No Está Enojado Contigo


Inspiración de Gracia
Como rugido de león es la ira del rey, y su favor como rocío sobre la hierba.  (Proverbios 19:12)
La Biblia nos dice que el diablo anda como un león rugiente, buscando a quién devorar. (Ver 1 Pedro 5:8)  Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué él actúa como un león rugiente?
Esto tiene que ver con el rugido de un león.  En la Biblia, el rugido de un león habla de la ira del rey —“Como rugido de león es la ira del rey.”  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, él está tratando de darte la impresión de que el Rey está enojado contigo.  Y cuando tú crees que Dios está enojado contigo, el diablo sabe que te tiene en sus manos.
Cuando piensas que Dios está enojado o insatisfecho contigo, tú ya no estás seguro de Su amor por ti.  En cambio, esperas y temes un castigo de Su parte.  Y vas a querer estar alejado de Él porque no quieres seguir sufriendo Su ira.
Pero la verdad es que Dios no está enojado contigo, incluso cuando tú fallas o lo arruinas, porque todos tus pecados ya han sido juzgados en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Ya que el Cordero de Dios, Jesús se convirtió en tu holocausto.  Es por eso que Él dijo: “Tengo sed.” (Juan 19:28)
Aquellos que lo escucharon decir eso en el Calvario ese día, pensaron que Su sed era física.  Pero en realidad, Su sed era espiritual porque Él estaba siendo “quemado” por el fuego de la ira de Dios.  Él estaba siendo juzgado por nuestros pecados.  ¡Su cuerpo agotó toda la ira de Dios hasta que cada reclamo de la santidad de Dios fue satisfecho y Su ira se aplacó!
Ahora, hay un principio legal llamado “el principio de doble riesgo”, que establece que el mismo delito no puede ser juzgado dos veces.  De manera que, el fuego de la ira de Dios nunca caerá sobre ti como creyente, porque éste ya cayó sobre Su Hijo en la cruz.  Allí, Él juzgó tus pecados, pero en el cuerpo de Su Hijo.
Así que en este momento, tú no estás bajo la ira del Rey sino bajo Su favor.  ¡Y Su favor llueve sobre ti como rocío sobre la hierba, todas las mañanas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 9 de marzo de 2020

La Cláusula Que Hace Que Todo Suceda


Inspiración de Gracia
“Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.”  (Hebreos 8:12)
Nosotros no estamos más bajo el antiguo pacto.  Ahora estamos bajo el nuevo pacto.  Y en este nuevo pacto, Dios dice que hará tres cosas por nosotros:
Nos Guiará —”Pondré Mis leyes en su mente y las escribiré en sus corazones.” (Hebreos 8:10)  Estas son las leyes de la fe, el amor y la libertad, para guiarte en todo lo que haces.  Es una forma espontánea, dinámica, activa e íntima de ser dirigido por Dios.
Hará milagros para nosotros —”Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.” (Hebreos 8:10)  La frase “Yo seré su Dios” denota a un Dios hacedor de milagros.  Así que, si estás enfermo y Dios dice: “Yo seré tu Dios”, ¡prepárate para la sanidad!  Si eres pobre y Dios dice: “Yo seré tu Dios”, ¡prepárate para recibir Su provisión!
Hará que lo conozcamos sin esfuerzo —“Todos Me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.” (Hebreos 8:11)  La palabra griega para “saber”, utilizada aquí, es eido.  Esta significa saber intuitivamente sin esfuerzo.  Lo que significa que tú vas a conocer a Dios fácilmente.
¿Quieres experimentar todas estas bendiciones en tu vida hoy?
“Por supuesto, Pastor Prince, yo quiero ser guiado por Dios.  Quiero que Él haga milagros en mi vida.   Quiero conocerlo a Él íntimamente sin luchas o esfuerzo.”
Por lo tanto, tú necesitas conocer la cláusula que hace que todo esto suceda: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.”  Las palabras “nunca más” en griego, tienen un fuerte sentido doblemente negativo.  Por lo cual Dios está diciendo: “¡Yo nunca, de ninguna manera, recordaré tus pecados!”
Amado, cuanto más crees esto en tu corazón, más ves esas bendiciones cumplidas en tu vida.  Cuando te das cuenta de lo mucho que Dios te ha perdonado y que no recuerda más tus pecados, tú vas a conocerlo a Él, Sus caminos y Su voluntad para ti de manera íntima e intuitiva. sin esfuerzo.
¡Así que hoy, cree en tu corazón la cláusula sobre la cual dependen todas estas bendiciones, y prepárate para los milagros y la esperanza que serán cumplidos en los próximos días!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 28 de febrero de 2020

¡Ciertamente!


Inspiración de Gracia
Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades [sufrimiento], y cargó con nuestros dolores [penas]… (Isaías 53:4)
Mientras están esperando la manifestación de su sanidad, a algunas personas les resulta difícil creer que Jesús realmente tomó sus enfermedades y dolores, de la misma manera en que Él tomó su pecado y su vergüenza.  Si tú eres uno de ellos, no te sientas condenado.  Tu Padre en el cielo comprende.  Es por eso que Él puso la palabra “ciertamente”, allí cuando dijo: “Ciertamente, Mi Hijo ha llevado tus enfermedades y cargado con tus dolores.”
Una vez, mi hija Jessica estuvo llorando toda la noche porque no se sentía bien.  Ella había estado enferma por unos días.  En mi estudio, yo saqué mi Biblia y el Señor me dirigió a Isaías 53:4 en donde dice: “Ciertamente Él llevó...”  Ahora, yo conozco el hebreo original aquí y éste dice: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores.”  Así que dije: “Ciertamente, Él llevó la enfermedad de Jessica...”
Pero era como si el versículo simplemente no fuera real para mí.  Sus gritos parecían más reales.  Entonces, de repente, el Espíritu Santo abrió mis ojos a una palabra en este versículo que realmente revolucionó la forma en que vi el pasaje completo.
¿Ves la primera palabra en el versículo?  Dice: “Ciertamente…”  Ciertamente, Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores.  Ahora, mira el siguiente versículo: “Él fue herido por nuestras transgresiones…”  Todo cristiano sabe y cree que Jesús fue herido por nuestros pecados, sin embargo, la palabra “ciertamente” no está puesta aquí sino en el versículo anterior.  ¡Creo que Dios sabía que nos resultaría difícil creer que Jesús también llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores, así que Él puso la palabra “ciertamente” allí para ayudarnos a creer!
Cuando vi eso, puse mi Biblia en el suelo, me paré firme sobre ella y dije: “Padre, Tú sabes que no tengo la intención de ser irreverente, pero estoy parado firmemente sobre Tu Palabra.  ¡Ciertamente, Jesús llevó la enfermedad de Jessica y cargó con su dolor!  No me importa si todavía puedo escucharla llorando.  ¡Ciertamente, Tu Hijo, Tu Hijo Amado, llevó su enfermedad y cargó con su dolor!  ¡Aleluya!”  Esa noche, el rompimiento llegó.  Esa noche, la pequeña Jessica fue sanada.
¿Están tú o tus seres queridos sufriendo alguna enfermedad o dolor en este momento?
Ciertamente nuestro Señor Jesús llevó tus enfermedades y cargó con tus dolores.  Y a medida que tú creas esta verdad, ¡ciertamente, tu sanidad y rompimiento vendrán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 25 de febrero de 2020

¿Hay Algo Demasiado Difícil Para Dios?


Inspiración de Gracia
He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?  (Jeremías 32:27)
¿Tienes problema para creer que en el momento en que un pecador recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, él es salvo?  Creo que dirás “No”.
Entonces, déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios?  (Aunque en realidad nosotros sabemos que nada es difícil para Dios).  ¿Salvar un alma del infierno o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto, es “más difícil” salvar un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Entonces, si Dios ya te dio el milagro más grande que puedas llegar a recibir, que es arrancarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, regresarte a tu hijo adolescente rebelde o darte ese contrato comercial?
Por lo tanto, no pienses que cuando tú vienes a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema”, pero si acudes a Él con cáncer, Él dice: ¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más problemático.  ¡Voy a necesitar más poder!
¡No! Esto puede parecernos más difícil a nosotros, pero no a Dios, nada es demasiado difícil para Él porque Él dice: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Este fue de hecho el caso de una miembro de nuestra iglesia que sufría de cáncer de ovario.  Después de haber orado por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  ¡Solo cree que cuando Dios dijo que nada es imposible para Él, así es!  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en los ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sanada, luego de no poder encontrar rastros de cáncer en ella.
Amado, si lo que tú necesitas es un milagro, entonces es un milagro lo que obtendrás.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿por qué no te daría Él todos los otros milagros más pequeños?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de febrero de 2020

El Señor Es Tu Refugio


Inspiración de Gracia
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.  (Salmos 91:1-2)
Todos los días somos bombardeados con noticias de conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los fármacos.  También escuchamos de personas que pierden a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Existe algún lugar en donde pueda refugiarme de este mundo trastornado?”
¡Sí, existe!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra protección de todo mal conocido por el hombre.  No hay ninguna trampa puesta  por el demonio de la que nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y lo tomamos como nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Sea que se trate de un terremoto a medianoche, un francotirador loco, un virus desconocido o un ataque terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5–6)
Debido a que lo has hecho a Él tu morada, Sus ángeles están cuidando de ti en este momento. (Ver Salmos 91:9–11)  Ellos prestan atención a la voz de la Palabra de Dios, así que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su protección y cuidado.  Entonces, los ángeles serán enviados a ministrarte. (Ver Hebreos 1:14)
Amigo, no digas: “¡Si les pudo pasar a ellos, también me puede pasar a mí!”  Di: “Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, a mí no se acercará.” (Ver Salmo 91:7)  El mundo dice que nosotros no podemos sino tener la expectativa de peligro a nuestro alrededor.  Dios dice: “Tú estás en este mundo, pero no eres de este mundo.  Tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mí.”(Ver Juan 17:14–23)
Tú tienes, por la fe, acceso al lugar secreto del Altísimo (al abrigo del Altísimo), en donde ningún mal puede tocarte.  No hay necesidad de tener temor a vivir en los últimos tiempos, porque el Señor es tu refugio y fortaleza.  Su Palabra lo dice así.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra, se dan cuenta que Su Palabra es completamente verdadera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 29 de enero de 2020

Dios Está Por Ti, No Contra Ti


Inspiración de Gracia
Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?  (Romanos 8:31)
¿Estás enfrentando dificultades en tu vida en este momento?  ¿Estas teniendo problemas matrimoniales y problemas financieros?  Tal vez tu hijo esté desviándose o una vieja enfermedad haya regresado.  ¿Qué dirás entonces a todas estas cosas?
¿Sabes lo que Dios quiere que digas?  Él quiere que digas: “Si Dios está por mí, ¿quién puede estar en mi contra?”
Si supieras que el Presidente o el Primer Ministro esta por ti, tendrías la confianza para creer que todo va a estar bien.  ¡Pero en realidad tienes un respaldo que es aún mejor!  ¡La Biblia nos dice que Dios, el Todopoderoso, el Creador de los cielos y la tierra, está por ti!  ¿Qué problema puede clavar su garra en ti cuando el Dios Todopoderoso está por ti?  ¿Puede el diablo venir exitosamente contra ti estando Dios de tu lado?
Si Dios está por ti hoy, si Dios está por ti en este momento, tú no tienes por qué estar murmurando: “Si tan solo tuviera esto... Si solo no hubiera dicho eso...”  Y no tienes por qué preocuparte acerca del futuro: “¿Qué haré si pasa si esto...?  ¿Qué haré si no tenemos lo suficiente...?”  Amigo, lamentarse por el pasado y preocuparse por el futuro, no cambiará nada.  En vez de eso, mira a tu Padre celestial.  Debido a que Él está por ti en este momento presente, tú puedes estar seguro de que Él te ayudará y proveerá para ti.
Amado, Dios envió a Su Hijo a morir por ti.  ¡Y Jesús te dio el derecho comprado con sangre, a una vida abundante llena de significado y propósito!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, a caminar en salud divina todos los días de tu vida!  ¡Él te dio el derecho comprado con sangre, a Su provisión, incluso cuando la economía esté baja!
Tú tienes todas estas cosas no porque las mereces, sino porque Jesús derramó Su sangre y te dio el derecho de tenerlas. ¡Todas estas bendiciones son tuyas hoy porque Dios está por ti!  Y si Dios está por ti, ¿quién puede estar en tu contra?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de enero de 2020

Jesús Llevó Tus Enfermedades


Inspiración de Gracia
Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…  (Isaías 53:4)
Imagina la terrible enfermedad de la lepra comiéndose a un hombre en vida.  El pobre leproso en Mateo 8:2 no pudo soportar más su sufrimiento, así que salió a campo abierto buscando a Jesús.  Él necesitaba saber si Jesús quería sanarlo.  Cuando vio a Jesús, cayó a Sus pies y dijo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”. (Mateo 8:2)  El Hijo de Dios miró al pobre hombre marginado, con amor en Sus ojos, extendió Su mano, lo tocó y dijo: “Quiero; sé limpio”. (Mateo 8:3)
¿Quizás tú estás sufriendo alguna enfermedad y te preguntas si Dios quiere sanarte?  Tú no estás seguro de si Él quiere hacerlo porque así como has visto a las personas sanar, también has visto a las personas no sanar.  Amigo, no mires a las experiencias de las personas.  ¡Mira a la cruz!  ¡Tan seguro como Jesús llevó y quitó de ti tus pecados, Él también llevó y quitó de ti tus enfermedades!
Hoy quiero darte un fundamento sólido hoy para creer esta verdad.  En Isaías 53, el capítulo sobre la crucifixión de nuestro Señor, dice en el versículo cuatro: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores”.  Ahora, aprendamos un poco de hebreo.  Las palabras “enfermedades” y “dolores” aquí, significan literalmente “enfermedades” y “dolores” en el texto hebreo original.  Así que Isaías se estaba refiriendo a sanidad física.
Una vez, yo le pedí a un amigo judío que leyera este versículo en su Biblia hebrea y que me dijera qué significa.  Él me dijo que su Biblia dice claramente que Jesús llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores.
Si eso no es suficiente, mira Mateo 8:16–17: “... le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus con Su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: ‘Él Mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades´“.  Mateo cita a Isaías 53:4, diciendo que Jesús tomó nuestras “enfermedades” y cargó nuestros “dolores”.  El contexto aquí se refiere a sanidad física.
Amigo, si solo crees esta verdad, tus días de enfermedad habrán terminado.  Tú vas a caminar con mayor salud porque Aquel que ciertamente llevó tus enfermedades y cargó tus dolores te dice: “¡Quiero; sé limpio!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince