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jueves, 27 de agosto de 2020

Jesús Hace Todas Las Cosas Nuevas

 Inspiración de Gracia

Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  (Juan 1:3)

Cualquier producto electrónico que compras generalmente viene con un folleto de instrucciones que dice: “Envíelo al distribuidor autorizado para su mantenimiento y reparación.”  De manera similar, cuando algo en tu cuerpo o en tu vida se rompe, tú debes ir de regreso a Jesús, tu Creador y Hacedor.  Y vas a Él porque la Palabra de Dios nos dice que “todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

La Biblia dice que en el principio, Dios creó todo cuando habló (ver Génesis 1), y Jesús era el Verbo que hizo que todo sucediera. (Ver Juan 1:1–2, 14)  Así que, cuando las relaciones en tu familia se rompan, cuando tus finanzas estén bajas o cuando alguna parte de tu cuerpo no esté funcionando correctamente, ¡ve a Jesús, quien puede arreglarlo e incluso hacerlo mejor que antes!

Una mamá de nuestra iglesia testificó de cómo Dios le dio una nueva hija que solía ser una adolescente muy rebelde.  El día que la niña entregó su vida a Jesús marcó el inicio de una nueva vida con su familia.  Ella también se convirtió en alguien muy reconocida en el ámbito nacional de la natación.  Cuando los periodistas le preguntaron sobre sus hazañas récord, ¡ella les dijo que fue Jesús quien lo hizo todo por ella!

Una señora se me acercó una vez y me dijo: “Pastor Prince, no sé si aún me recuerda, pero me acerqué a usted antes, cuando era una divorciada.  Este es mi esposo —el mismo hombre del que me divorcié hace algunos años.  ¡Nos volvimos a casar y estos son nuestros hijos!”  Ahora bien, esto no suele suceder en los casos en los que se el divorcio ha tenido lugar, ¡pero esta pareja buscó a Jesús y vio a su familia rota ser restaurada!

Cuando el hombre vuelve a armar algo que se ha roto, eso generalmente no es tan bueno como antes.  Pero cuando Jesús lo hace, ¡todas las cosas son hechas nuevas!  (Ver 2 Corintios 5:17)  ¡Aquel que hizo los cielos y la tierra es más que poderoso para hacerlo mejor de lo que era antes!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 16 de abril de 2020

LA SANIDAD DEL LEPROSO: Un corto animado basado en Mateo 8

Este corto animado cuenta la historia de un leproso que vino a Jesús para ser sanado, la cual encontramos en Mateo 8.
En los días de Jesús, la lepra era una enfermedad altamente contagiosa y la ley prohibía a los leprosos entrar en contacto con cualquier otra persona. Esto significa que por años, este leproso había sido rechazado por todas las personas que veían su condición, incluyendo a su propia familia e hijos. La buena noticia es que Jesús lo buscó y quiso darle a este precioso hombre su milagro.
La historia del leproso en Mateo 8 es muy similar al tiempo que estamos viviendo actualmente. El coronavirus es una enfermedad altamente contagiosa y cualquiera que lo haya contraído debe ser puesto en cuarentena y mantenerse alejado del público.
Amado, si tú conoces a alguien que necesita escuchar esta historia de esperanza y sanidad, por favor compártela hoy con esa persona. 
Estamos orando por que este video te ministre a ti y a tus seres queridos, especialmente en este tiempo que vivimos.



sábado, 11 de abril de 2020

Cómo Puedes Saber Que Lo Heredarás


Inspiración de Gracia
No quebrantaré Mi pacto, ni cambiaré la palabra que sale de Mis labios.  (Salmos 89:34)
Cuando Dios te promete algo, ¿tú le tomas la Palabra?  ¿O como Abraham, preguntas: “Señor Dios, ¿cómo puedo saber que lo heredaré?” (Génesis 15:8)
Dios no reprendió a Abraham por fallar en no tomarle la Palabra.  Así de bondadoso es Dios con Su pueblo.  Él incluso bajó al nivel de fe de Abraham e hizo algo para asegurarle a Abraham que Él siempre cumpliría Sus promesas —Él hizo un pacto con Abraham. (Ver Génesis 15:9–17)
Dios no lo hizo para Su propio beneficio.  Dios es un Dios de Palabra.  El no quebranta Su Palabra.  Pero se ató a Sí Mismo un pacto porque Él sabía que Abraham necesitaba saber en su corazón que Dios haría lo que le había prometido.
Al hombre le resulta difícil creer solo en las palabras.  Por ejemplo, cuando tú compras una casa, ambas partes redactan y firman un contrato, e involucran a sus abogados.  Tú necesitas un contrato porque no puedes confiar en las palabras de la otra persona y esa persona tampoco puede confiar en las tuyas.
Del mismo modo, nos resulta difícil tomarle la Palabra a Dios.  Así que, Dios hizo un pacto con nosotros, no porque no se pueda confiar en Él, sino porque Él sabe que a nosotros nos resulta difícil solo creer lo que Él dice.  Dios sabe que el hombre se preguntará: “¿Qué pasa si Dios se levanta del lado equivocado de la cama mañana y decide freírme en lugar de bendecirme?”
Pero debido a que Dios ha hecho un nuevo pacto con nosotros, el cual ha sido establecido por la sangre de Su Hijo, nosotros podemos, como Abraham, no vacilar en la incredulidad con respecto a las promesas de Dios, sino ser fortalecidos en nuestra fe, estando plenamente convencidos de que Dios hará tal como lo ha prometido. (Ver Romanos 4:20–21)  Nosotros tenemos la seguridad de que Dios no se despertará un día y dirá: “Olvida el nuevo pacto.  ¡Yo quiero recordar tus pecados ahora y maldecirte en lugar de bendecirte!”
Amigo, las bendiciones del nuevo pacto para ti están garantizadas porque Dios se ató a Sí Mismo al pacto.  ¡Y Él es un Dios que guarda los pactos, que quiere hacer todo lo que Él te ha prometido y que es más que poderoso para hacerlo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 11 de enero de 2020

Creer Es Recibir

Inspiración de Gracia
Porque decía: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré”. Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción.  (Marcos 5:28-29)
Has escuchado a la gente del mundo decir: “Creeré cuando lo vea”.  En general, así es como el mundo piensa.  Pero los caminos de Dios no son como los caminos del mundo.  El mundo dice: “Si no puedo verlo o sentirlo, no puedo creer que el milagro está aquí.”  Dios dice: “Si lo crees antes de verlo o sentirlo, vas a ver tu milagro”.
Creer primero, antes de ver la evidencia de lo que estamos creyendo, se llama fe.  La fe es como una chispa y Jesús es el polvo de dinamita.
En la historia de sanidad de la mujer con el problema del flujo de sangre, hubo muchas personas que tocaron a Jesús (ver Marcos 5:31), pero a ellos no les pasó nada.  Ellos no lo tocaron con fe.  Pero cuando la mujer que había estado sangrando durante 12 años vino a Él y lo tocó con fe, Él sintió que poder abandonaba Su cuerpo (ver Marcos 5:30), ¡y ese poder provocó una explosión de sanidad en el cuerpo de la mujer!
Escuchar acerca de cuán bueno, amable y amoroso era Jesús, encendió su fe para creer que él podía curarla e iba a curarla.  Ella estaba tan convencida (incluso aunque la condición de su cuerpo era aún evidente), que dijo: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  ¿Experimentó ella su sanidad antes de creer?  No, ella primero creyó en la bondad y el poder de Jesús, actuó con fe y solo entonces ella sintió la sanidad en su cuerpo.
De la misma manera, Dios quiere que tú creas en Su bondad y amor para ti.  Él quiere que tú sepas cuán dispuesto está a actuar en tu nombre para bendecirte y cómo, con Cristo, Él te dará libremente toda cosa buena. (Ver Romanos 8:32)
Él quiere que tú declares por fe que todo está y estará bien contigo, y que esperes ver eso realmente.  Luego, no importa cuánto tiempo hayas tenido el problema, no importa cuán grave digan los expertos que es, una explosión de sanidad y restauración sucederá, ¡y tú recibirás eso que estas creyendo!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

sábado, 16 de noviembre de 2019

Escucha Cómo Dios Siempre Es Bueno Con Los Enfermos


Medita En
Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua. Había sufrido mucho con varios médicos y, a lo largo de los años, había gastado todo lo que tenía para poder pagarles, pero nunca mejoró. De hecho, se puso peor. Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó Su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara Su túnica, quedaré sana». Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.  (Marcos 5:25–29, NTV)
Ella había estado sufriendo de una hemorragia continua durante 12 años.  La ciencia médica no tenía respuestas.  El dinero para pagar los medicamentos caros se había agotado, muy probablemente con toda su fe y esperanza en poder recuperarse.
Y entonces, un día, ella escuchó de un predicador, maestro y sanador que viajaba.  Ella escuchó sobre Su toque compasivo, sobre Sus ojos amables y Sus manos sanadoras.  Ella escuchó que todos los que vinieron a Él para ser sanados, fueron sanados.  De repente, la fe para creer que ella sería la próxima, estalló en su interior.  ¡Y cuando esta mujer tocó a Jesús con esa fe, poder salió de Su cuerpo y la sanó al instante!
¿Qué fue lo que disparó su fe?  Fue simplemente escuchar acerca de cuán bueno, amable y amoroso era Jesús lo que la llevó a creer que Él era capaz de sanarla y que quería hacerlo.
Dios está igual de deseoso por sanarte hoy.  Solo enfócate en Su amor por ti.  ¡Mira el deseo que hay en Su corazón por sanarte de tu condición y la fe se encenderá en ti, provocando una explosión de sanidad en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


Medita En
Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 23 de junio de 2019

Transformados Por El Amor Del Padre


Medita En
Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.  (1 Juan 2:15)
Como alguien que predica fuertemente el evangelio de la gracia, una de las preguntas más comunes que me hacen es esta:
Pastor Prince, ¿estás diciendo que todo es solo por gracia y que podemos vivir de la manera que queramos con total desprecio por Dios?  ¿Estás diciendo que no tenemos que servir al Señor?
Bueno, pregúntate esto: Cuando alguien se encuentra genuinamente con el amor, el favor y las bendiciones del Padre de una manera que es completamente inmerecida, ¿cómo crees que vivirá?
Toma un momento para ponerte en los zapatos del hijo pródigo de Lucas 15.  Después de todas las faltas que has cometido contra tu padre, él te ofrece una espléndida bienvenida llena de abrazos y besos.  Tú simplemente pasaste de estar muriendo de hambre, a estar vestido con una túnica limpia y fresca, y a usar el anillo de tu padre que te da la autoridad para emitir pagos en su nombre.  Y como si eso no fuera suficiente, tu padre invitó a todos los vecinos, mató al mejor becerro y está celebrando una fiesta de asados con música y bailes en tu honor.
Ahora, ¿te haría esto querer rebelarte contra tu padre otra vez y salir de casa para regresar a una pocilga asquerosa, a revolcarte en el lodo y alimentarte de cosas que nunca te satisfarán?  ¡Por supuesto que no!
Existe el gran malentendido de que los creyentes que luchan contra del pecado, que se entregan al pecado y que todavía están enamorados del mundo, lo hacen porque no aman a Dios lo suficiente.  A los creyentes se les dice que amen más a Dios, pensando que si las personas lo aman más, amarán menos al pecado y al mundo.
Pero Dios abrió mis ojos un día a la verdadera razón por la cual los creyentes aún se enredan con el pecado y el mundo.  Yo nunca escuché a nadie predicar esto antes, así que es algo fresco desde el cielo.  El apóstol Juan nos dice: “Si alguno ama al mundo el amor del Padre no está en él”. (1 Juan 2:15)  Nota que es el amor del Padre, no el amor al Padre.  Así que las personas que aman el mundo y están atrapadas buscando lo que el mundo da, son en realidad personas que no conocen o no creen en sus corazones el amor que el Padre tiene por ellos.
En vez de mensajes como “¡Tienes que amar más a Dios!”, lo que realmente necesitamos es más predicación que se trate del amor del Padre.  Ya que nunca se tratará de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros.
Amado, cuando las personas realmente conozcan y crean el amor del Padre por ellos, y lo tengan ardiendo en sus corazones, ya no querrán salir y vivir como el diablo.  Hay algo poderosamente transformador en la gracia.  Eso es lo que creer correctamente en el amor del Padre trae consigo.  Si tú has probado y saboreado la gracia de tu Padre celestial, nunca más querrás vivir en el desierto del pecado, lejos del abrazo del Padre.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 5 de junio de 2019

Toda La Armadura De Dios

Medita En
Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo. Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes.  (Efesios 6:16–18, NTV)
La Biblia dice en Efesios 6:10–15 que Dios nos ha provisto la armadura espiritual de la verdad, la justicia y el evangelio de la paz.  Hoy, echemos un vistazo al resto de la armadura de Dios que se encuentra en Efesios 6.  Cada pieza de la armadura de Dios es en realidad un arma que podemos tomar al creer correctamente, por medio de las cuales experimentamos Su victoria sobre los juegos mentales del diablo.  Veamos primero la pieza de la armadura que la Biblia llama el escudo de la fe, con el cual puedes defenderte y mantenerte firme cuando el enemigo venga contra ti con pensamientos de temor, duda y confusión.
En la época del apóstol Pablo, un escudo se refería al enorme escudo que utilizaban los romanos, ¡que era tan grande como una puerta!  Mira tu fe como un poderoso escudo e imagina esto —mientras tu escudo de fe esté levantado, tú eres intocable.  No importa cuántos dardos de fuego te lance el diablo, TODOS ellos serán apagados.  Demasiados cristianos están tomando el escudo de la duda y en su lugar están apagando las bendiciones de Dios.  No dejes que eso te pase a ti —enfrenta tu futuro valientemente con el poderoso escudo de la fe.
Otra área que al diablo le gusta atacar en tu mente es el área de tu salvación.  Cuando estés bajo ataque, aparte del escudo de la fe, asegúrate de llevar puesto el casco de la salvación.  La palabra “salvación” proviene de la hermosa palabra griega soteria, que definitivamente incluye la vida eterna, pero es una palabra que abarca todo y significa liberación (de tus enemigos, enfermedades, depresión, temores y todos los males), preservación, seguridad y salvación.  Así que, ponte el casco de la salvación meditando en Jesús y se lleno de la plenitud, la protección, la sanación y la firmeza de Dios.  Deja que Su soteria mantenga tu mente aislada de las mentiras del enemigo.
Finalmente, también has sido equipado con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.  Maneja la espada del Espíritu a través de la oración en el Espíritu y el hablar la “palabra activa” de Dios sobre tu situación.  Declara Sus promesas y la verdad de Su gracia sobre ti y tus circunstancias, para guardar tu corazón contra los pensamientos de desesperanza, desesperación y temor.
Amigo, la armadura de Dios tiene que ver absolutamente con lo que tú crees en Cristo.  Cuando tú crees correctamente acerca de Su gracia y Su obra terminada, cualquier estrategia perversa que el enemigo tenga contra ti de seguro fracasará.  Así que sé fuerte en el amor del Señor por ti.  Cree que Dios está de tu lado y no en tu contra.  Su verdad, Su justicia, Su fe, Su evangelio, Su salvación, Su palabra y Su Espíritu son todas las armas que necesitas creer correctamente para vencer todos los ataques del diablo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 25 de mayo de 2019

Ancla Tu Identidad En Cristo


Medita En
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.  (Romanos 8:37)
Hace algunos años prediqué un mensaje sobre cómo el diablo a veces usa el pronombre de primera persona para plantar pensamientos en nuestras cabezas y engañarnos.  Por ejemplo, él no dice: “Tú tienes un trastorno alimenticio” o “Tú tienes una adicción”.  El diablo usa el pronombre en primera persona para sembrar pensamientos como estos en tu mente: “Yo tengo un trastorno alimenticio” o “Yo soy adicto a la pornografía”.  Él te hace pensar que tú estás pensando esos pensamientos de derrota.  Él quiere que tú creas que eso es lo que tú eres.
Después de escuchar este mensaje, un hombre llamado Walter, contra quien el diablo había utilizado esta estrategia y había sido atrapado en una adicción destructiva durante muchos años, fue a su casa después de la iglesia, se encerró en su habitación y por primera vez declaró en voz alta: “¡Yo no soy un adicto!”  Él eligió rechazar esa mentalidad maliciosa en el nombre de Jesús.  Luego nos relató esto: “En ese mismo momento, yo sentí que algo poderoso sucedía dentro de mí.  No sé cómo describirlo.  Era como si la vida se volviera espectacular debido al amor de Dios y yo no pudiera contener ese sentimiento”.
Después de hacer esa confesión en voz alta, Walter dijo: “Mi adicción se detuvo.  Yo perdí el interés completamente y no me siento ni siquiera un poco tentado.  Todos los deseos desordenados se han ido, y lo mejor de todo es que yo sé que amo a Jesús más que nunca y que no puedo vivir sin Él.  Estoy renovado.  He renacido.  Yo sé que todo está bajo Su control, y sé que soy bendecido y perdonado”.
¡Wow!  Qué asombroso testimonio del poder y la bondad de Dios en la vida de este hermano.  Con solo una declaración, él rompió la fortaleza mental bajo la cual el demonio lo había sometido durante muchos años.  Este es ciertamente el poder de creer correctamente.  Si tú puedes cambiar lo que crees, puedes cambiar tu vida, tal como lo hizo este hermano.
¿Hay mentiras acerca de tu identidad en las que estás creyendo hoy?  Rompe el poder de esas mentiras declarando tu identidad en Cristo.  Di en voz alta: “Yo soy un hijo de Dios.  Yo soy sanado, perdonado, justo y santo en Cristo Jesús”.  En vez de creer las mentiras del diablo cuando él usa la estrategia del pronombre en primera persona en tu contra, declara con voz audible tu verdadera identidad en Jesús.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 29 de abril de 2019

Todos Los Que Vinieron A Jesús Fueron Sanados


Medita En
Y toda la multitud procuraba tocarle, porque de Él salía un poder que a todos sanaba.  (Lucas 6:19)
¿Sabías que cuando Jesús caminó en la tierra, más de dos tercios de Su ministerio tuvieron que ver con sanar a los enfermos?  Él anduvo sanando a los enfermos y todos los que vinieron a Él fueron sanados.  La Biblia registra que “toda la multitud procuraba tocarle, porque de Él salía un poder que a todos sanaba”.
Desearía que alguien en Hollywood produjera esa escena de Lucas 6:19.  Imagina a los enfermos, los cojos y los ciegos viniendo hacia Jesús.  Y cada vez que uno de ellos Lo toca, ¡BAM!  ¡Su virtud sanadora es poderosamente liberada y la persona es sanada y llena de alegría!  ¡Esta es una imagen poderosa para que tengas en tu mente cada vez que estás creyendo que Dios va a sanarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de diciembre de 2018

Dios Ve Cosas Gloriosas En Ti

Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón. 
1 Samuel 16:7
Imagina a David cuando era un joven pastor.  Muchos de los que lo conocieron en sus días previos a Goliat, muy probablemente veían solo a un joven común y corriente —alguien que vivía en casa con sus padres y hermanos, disfrutaba del aire libre y amaba la música.  Pero donde otros veían a un adolescente típico, Dios vio a un rey en el joven David.  Él vio el nombre de David siendo pronunciado con honor por siempre, ¡porque incluso el Señor Jesús es llamado el Hijo de David!
Imagina a Moisés después de que se había instalado cómodamente en el desierto con una bella esposa, niños encantadores y una buena familia política.  Él podría haberse visto a sí mismo retirándose felizmente en un futuro próximo.  Pero Dios tenía grandes planes para él.  Dios tenía grandes sueños para él.  Dios vio el Mar Rojo abriéndose delante de él y a todo un ejército egipcio siendo borrado en su presencia.  Dios vio en Moisés, al libertador de Su pueblo.
Ahora, regresa conmigo un poco menos lejos en el tiempo.  Mira a un pequeño niño que permanece solitario durante el tiempo de juegos.  Nadie lo quiere en su equipo porque él es flaco y se ve debilucho.  A medida que crece, durante su adolescencia él sufre de complejo de inferioridad.  Él balbucea y tartamudea tanto que todos sus compañeros de clase se ríen de él.
Pero hoy en día, es el pastor principal de la Iglesia Nueva Creación.  Varias veces, cada semana él predica delante de una multitud de más de 30,000 personas.  Y recibe invitaciones para disertar en iglesias y conferencias de pastores de todo el mundo.  En esos primeros años, no había manera de que yo hubiera podido concebir en mi mente lo que Dios vio en mi y los sueños que Él tenía para mí.
Amado, Dios no ve como el hombre ve.  Dios vio en el temeroso Gedeón a un poderoso hombre valiente y lo llamó así, incluso cuando él estaba escondiéndose con miedo de sus enemigos. (Jueces 6:12)  Dios vio en el joven David a un rey y lo ungió como tal. (1 Samuel 16:10-13)  Dios vio en el manso Moisés a un libertador y lo sacó de la oscuridad. (Éxodo 3)
Hoy, Dios ve más allá de lo que el hombre ve y dice acerca de ti, y ¡Él tiene sueños para ti que son más grandes de lo que puedes imaginar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 11 de noviembre de 2018

Siembra En Donde Quieres Cosechar


Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno. Y el Señor lo bendijo.
Génesis 26:12
Cuando siembras semillas de manzana, cosechas manzanas.  Cuando siembras semillas de amistad, cosechas amigos.  Si en lo natural, recibes en el área en que siembras, ¡cuánto más recibes en lo sobrenatural cuando Dios te bendice!
La Biblia nos dice que cuando Isaac sembró en la tierra, él cosechó al ciento por uno, a pesar de que había hambruna en aquella tierra. (Génesis 26:1)  La razón era que “el Señor lo bendijo”.
Así que, si tú le estás creyendo a Dios por un gran rompimiento en un área en particular, siembra en esa área.  Un hermano escribió una nota para mí en una conferencia en la que yo estaba predicando en Londres.  Él compartió conmigo que fue uno de los dos únicos empleados promovidos en su departamento, a quien además se le dio un aumento sustancial de su salario a pesar de la recesión económica en Inglaterra y la implementación de recortes en su lugar de trabajo.  La suma de su salario era “más de 10 veces” lo que él había sembrado en el reino de Dios en esta misma conferencia el año anterior.  Sólo podía ser el Señor bendiciéndolo.  Él “es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”. (Efesios 3:20)
Cualquier cantidad de dinero o tiempo que tú le des al Señor, Él te la devolverá multiplicada.  Por ejemplo, tú tienes 24 horas en un día, como todos los demás, pero el Señor puede hacer tu día muy fructífero.  E incluso después de hacer todo lo que se necesite hacer, vas a hallar que todavía tienes tiempo para descansar.
Incluso cuando no tienes nada que dar, sino oraciones, tus oraciones no regresarán a ti sin efecto.  Dios puede responder a ellas muy por encima de lo que has pedido.  Cuando Job perdió todo lo que poseía, oró por sus amigos, y el Señor no sólo restauró su pérdida, sino que Él también “dio a Job el doble de lo que tenía antes”. (Job 42:10)
¡Así que, empieza a sembrar semillas en el área en la que estás creyendo que Dios intervendrá, y mantente seguro de que en poco tiempo, vas a estar cosechando los frutos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 30 de junio de 2018

Cómo Sabes Que Heredarás


No quebrantaré Mi pacto, ni cambiaré la palabra de Mis labios.
Salmos 89:34
Cuando Dios te promete algo, ¿crees en Su Palabra?  O al igual que Abraham, preguntas: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la heredaré?”  (Génesis 15:8)
Dios no reprendió a Abraham por no creer en Su Palabra.  Así es cuán clemente es Dios hacia Su pueblo.  Él incluso descendió hasta el nivel de la fe de Abraham e hizo algo para asegurarle a Abraham que Él siempre guardaría Sus promesas –Él hizo un pacto con Abraham. (Génesis 15: 9-17)
Dios no lo hizo para Su propio beneficio.  Dios es un Dios de Su Palabra.  Él no rompe Su Palabra.  Sino que, Él se ató a Sí Mismo a un pacto porque sabía que Abraham necesitaba saber en su corazón que Dios haría lo que le había prometido.
Al hombre le resulta difícil simplemente creer en palabras.  Por ejemplo, cuando tú compras una casa, un contrato es redactado y firmado por ambas partes, y esto involucra a abogados.  Un contrato es necesario porque tú no puedes confiar en las palabras de la otra persona y esa persona tampoco puede confiar en las tuyas.
Del mismo modo, se nos hace difícil creerle a Dios por Su Palabra.  Así que, Dios hizo un pacto con nosotros, no porque no se pueda confiar en Él, sino porque Él sabe que a nosotros nos resulta difícil simplemente creer lo que Él dice.  Dios sabía que el hombre se preguntaría: “¿Qué pasaría si Dios se levanta del lado equivocado de la cama mañana y decide freírme en lugar de bendecirme?”
Pero ya que Dios ha hecho un nuevo pacto con nosotros, que ha sido establecido por la sangre de Su Hijo, nosotros, como Abraham, podemos no dudar por nuestra incredulidad de las promesas de Dios, sino ser fortalecidos en la fe, y estar plenamente convencidos de que Dios va a hacer lo que ha prometido.  (Romanos 4:20-21)  Tenemos la seguridad de que Dios no va a despertar un día y decir: “Olvídate del nuevo pacto.  ¡Yo quiero recordar tus pecados ahora y maldecirte en lugar de bendecirte!”
Mi amigo, las bendiciones del nuevo pacto para ti están garantizadas porque Dios se ha unido a Sí Mismo al pacto.  Y, ¡Él es un Dios que guarda Sus pactos y que está deseoso, y es más que poderoso para hacer todo lo que Él te ha prometido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 9 de marzo de 2018

Cuando Tú Ves La Gracia De Dios, Él Ve Tu Fe


Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios.
Efesios 2:8
Muchas veces, las personas me preguntan: “Pastor Prince, yo se que las promesas de Dios son verdaderas, pero, ¿cómo puedo yo estar seguro de que Sus promesas se cumplirán en mi vida?”
Mi amigo, si quieres que las promesas de Dios se cumplan en tu vida, tú no puedes depender de ti mismo.  Si tú dependes de ti mismo —de tu obediencia, tu bondad, tu servicio, e incluso tu fe— no vas a poder recibir las promesas de Dios.  Pero cuando tú dependes de la gracia de Dios —de Su favor hacia ti, que es inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos— entonces Sus promesas van a cumplirse en tu vida.  
Esto fue verdad en el caso de la mujer con el flujo de sangre (Mateo 9:20-22).  Ella no anduvo por ahí diciendo: “Yo debo tener fe… yo espero tener la fe suficiente… yo voy a tener fe… yo no voy  a perder la fe.”  No, ella solo estaba consciente de la gracia de Jesús —de cómo Él siempre sanaba a los enfermos, de cuán poderoso Él era para levantar a las personas de la muerte y de cuán deseoso Él estaba de usar ese poder para sanarla a ella.
Ella solo vio Su gracia abundando hacia ella, tanto que dijo: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.”  Y cuándo ella vino detrás de Jesús y tocó el borde de Su manto, ella fue sanada.  En ese mismo momento, Jesús se detuvo, se volvió a ella y le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
¡Cuando la mujer vio Su gracia, Dios vio su fe!  Así que, fue por gracia y por medio de la fe, que la promesa de Dios se cumplió en su vida.
Dios quiere que veas Su gracia.  Y cuando tú ves Su gracia, Él ve tu fe.  Dios dice; “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe.”  La palabra griega para “salvados”, sozo, no solo significa ser salvados del infierno, sino también ser sanados, preservados y llevados a la plenitud.  Así que, es por gracia que tú eres llevado a tu plenitud, eres mantenido saludable, eres preservado y eres bendecido.  Es por gracia y mediante la fe, que las promesas de Dios se cumplen en tu vida. 
Mi amigo, no te preocupes si sientes que te falta fe.  Comienza a ver la gracia de Dios en tu situación y Él va a ver eso como fe.  Y debido a que Él ve tu fe, ¡tú vas a recibir el rompimiento que necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

martes, 14 de noviembre de 2017

Dios Usa A Los Humildes

… “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”
1 Pedro 5:5

En sus primeros 40 años como un príncipe egipcio altamente respetado y admirado, Moisés pensaba que lo sabía todo.  La Biblia dice que él era “poderoso en sus palabras y obras.” (Hechos 7:22)  Sin embargo, Dios no podía utilizarlo para liberar a Su pueblo de la esclavitud en Egipto.
Pero en los siguientes 40 años, algo le sucedió a Moisés.  Él había huido de Egipto después de matar a un egipcio que estaba golpeando a un hebreo, y se fue a vivir al desierto de Madián.  Se convirtió en un pastor y ya no se consideraba poderoso en sus palabras y obras.  De hecho, se había convertido incluso en un tartamudo. (Éxodo 4:10)  Y fue en ese momento de su vida, en el que él probablemente pensaba que ya todo había acabado y que sus días de gloria estaban en el pasado, cuando Dios se le apareció y le dijo: “... Te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a Mi pueblo...” (Éxodo 3:10)  ¡Dios finalmente podía usar a Moisés!
La Biblia nos dice que “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.” 
Amado, Dios no va a imponer Su gracia sobre nosotros.  Siempre que queramos depender de nosotros mismos y nuestra sabiduría para tener éxito, Él se hará a un lado y nos permitirá hacerlo.  Su gracia es dada a aquellos que humildemente reconocen que no pueden tener éxito en sus propias fuerzas y habilidades.  Así que, cuando nos desprendamos de nuestros propios esfuerzos y con humildad dependamos de Su gracia, ¡Él se hará cargo y hará en nosotros y a través de nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 24 de diciembre de 2016

No Temas, ¡Tu Salvador Está Aquí!

Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:10-11

Mi amigo, si todo está en silencio y oscuridad en tu vida ahora, y sientes como si te hubieran sido dejado afuera, en el frío, sólo debes saber que Jesús vino para ser tu Salvador en un momento como este.
Él no nació en la comodidad de una habitación cálida y acogedora, sino en un pesebre frío.  No había lugar para Él en la posada (Lucas 2:7), por lo que, ¡siempre habrá lugar en la cruz para tu sanidad, liberación, plenitud y provisión, y una mansión en el cielo esperando por ti!
Jesús nació muy silenciosamente, tan silenciosamente que la Biblia dice que sólo un grupo de pastores vinieron a Él, mientras que el resto de Belén dormía. (Lucas 2:8-9)  Como el maná que caía en silencio desde el cielo en el Antiguo Testamento, el verdadero pan del cielo vino en silencio.  Fue una noche silenciosa, pero eso no fue todo.
Jesús, además, nació durante la época más oscura de la historia de Israel.  Israel estaba bajo el gobierno tirano de los romanos.  Fue durante este tiempo, cuando todo estaba tan oscuro, que Jesús nació.  Amado, Él vendrá a ti en el período más oscuro de tu vida.
En esa noche fría y silenciosa, los pastores tuvieron miedo cuando el ángel del Señor se les presentó.  Pero el ángel les dijo: “No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.”
Amado, no era un juez ni un legislador el que nació.  Fue un poderoso Salvador.  Él vino a salvar a Su pueblo.  Él vino a salvarnos a ti y a mí.  Así que, incluso si tú estás en un período frío y oscuro de tu vida, no tengas miedo —¡El Salvador ha venido y Él te salvará perpetuamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento del Día

Si tú estás en un período frío y oscuro de tu vida, no tengas miedo —¡El Salvador ha venido y Él te salvará perpetuamente!