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miércoles, 27 de mayo de 2020

Dios Recuerda Lo Que Tú Dices En Fe

Inspiración de Gracia
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.  (Isaías 55:11)
Hace algunos años, yo tenía una afección de la piel que se negaba a sanar.  Le hablé a Dios acerca de ello y comencé a tomar la Santa Cena creyendo y confesando que por las llagas de Jesús yo había sido sanado.  No pasó nada, o eso parecía.
Pero el Señor no se olvidó de mi afección de la piel.  Un día, Él me impulsó a que revisara mi cuerpo para ver si esa afección todavía estaba allí.  ¡Lo hice y me di cuenta de que había desaparecido!  Dios no había olvidado la Palabra que yo había confesado en fe.
Una pareja de los Estados Unidos que me ha estado escuchando predicar acerca de la gracia de Dios comenzó a captar la revelación del amor de Dios por ellos.  Ellos empezaron a confesar su justicia en Cristo, a meditar en las escrituras de provisión y a declarar que estaban libres de deudas a través de la obra terminada de Jesús.  No mucho tiempo después, la esposa llamó a la compañía hipotecaria para hacer un pago a las dos hipotecas que tenían sobre su casa.  Aún les quedaba un total aproximado de US$80,000 por pagar.  Para su total sorpresa y deleite, le dijeron que ambas cuentas tenían un saldo de cero.  ¡La compañía había perdonado ambos préstamos hipotecarios!  De hecho, Dios no olvidó la Palabra que esta pareja había hablado en fe.
Quizás tú compartiste la Palabra de Dios con un amigo en problemas hace algunos años.  Te encuentras con él un día y él te dice: “¿Recuerdas ese día?  ¡Tú dijiste algo que transformó mi vida!”  Tu mente se queda en blanco porque has olvidado lo que dijiste.  Pero Dios no lo olvidó.  Él recordó lo que tú dijiste ese día en fe.
Verás, si las palabras que tú confiesas en fe sobre ti mismo o sobre tus seres queridos son las propias palabras de Dios, Él dice: “Así será Mi palabra que sale de Mi boca; no volverá a Mi vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.”  Debido a que lo que se te ha prometido es la Palabra de Dios, tú vas a ver la manifestación de Su promesa.  ¡Él ciertamente velará para que Su Palabra se cumpla!  (Ver Números 23:19)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 15 de mayo de 2020

Cree Primero Y Lo Verás


Inspiración de Gracia
… así como has creído, te sea hecho…  (Mateo 8:13)
Es posible que hayas escuchado a algunas personas decir: “¿Cómo puedo creer si no lo veo?  Si tan solo pudiera verlo o sentirlo, ¡podría creer que algo está sucediendo!”
La mujer con el problema del flujo de sangre que vino a Jesús podría haber sentido lo mismo.  Durante 12 largos años, había pasado de un médico a otro, probando todas las curaciones imaginables que podían ofrecerle.  Ella no solo empeoró, sino que terminó perdiendo todo su dinero con esos médicos y sus “curas.”
Entonces, algo le sucedió cuando ella “oyó hablar de Jesús.” (Marcos 5:27)  Ella comenzó a creer que Él podía curarla y que la curaría, hasta el punto en que ella dijo: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.” (Marcos 5:28)  Actuando según lo que creía, ella se dirigió a Jesús y tocó Su manto.  Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción.  Jesús, su verdadero médico, también la declaró sanada.
Amado, Dios quiere que sepas que cuando tú le creas, vas a ver tu milagro.  Lo que estás creyendo que Él puede hacer, lo vas a recibir.  Cuando una miembro de nuestra iglesia perdió su billetera en una piscina, ella oró junto con su esposo, declarando que estaban creyendo que Dios le restituiría lo que había perdido.  Un día después, no en la piscina, sino a sus pies en el auto, ¡ella encontró su billetera!  Ella simplemente estaba creyendo que Dios restituiría lo que perdió y vio la restitución.
En otro caso, una mujer que tenía cáncer de piel usaba mangas largas todo el tiempo para ocultar su condición a los demás.  Durante uno de los campamentos de nuestra iglesia, ella pasó al frente por oración, creyendo en Dios por su sanidad.  Después de que uno de nuestros pastores, el pastor Henry, orara por ella, ella regresó a su habitación, se arremangó la ropa, ¡y vio que todas las cicatrices cancerosas en sus brazos habían desaparecido!  Más tarde, su médico confirmó que ella había sido sanada de cáncer de piel.  Ella le creyó a Dios por sanidad y la vio.
El mundo dice: “A menos que pueda verlo o sentirlo, no voy a creerlo.”  Pero Dios dice: “Si tú lo crees, lo vas a sentir.  De hecho, si tú lo crees, ¡lo vas a ver!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 16 de marzo de 2020

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Inspiración de Gracia
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.  (Lucas 10:19)
Hace años, mientras viajaba en un vuelo doméstico dentro de los Estados Unidos, yo estaba sentado junto a una mujer cuyo cuerpo entero estaba tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su miedo a volar.  Le dije: “No te preocupes.  Yo estoy a bordo.  No va a pasarle nada al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije sabiendo que el Señor estaba a bordo del avión conmigo y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en una barca con Sus discípulos, Él les dijo: ”Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que cruzarían hacia el otro lado, Él se durmió en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo lo despertaron los gritos de Sus discípulos aterrorizados.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de pasar al otro lado.  Ellos también habían olvidado que con Jesús en la barca con ellos, no había ninguna posibilidad de que naufragaran.  Nada podría lastimarlos, de ninguna manera porque Jesús estaba con ellos.
Incluso ser echado en un horno de fuego no pudo lastimar a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios los liberaría.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de su ardiente prueba, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, sino que Él también los libró de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Miras! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.” (Daniel 3:25)
¡Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, debido a que Jesús está contigo, nada te hará daño, de ninguna manera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 21 de mayo de 2019

Jesús —El Que Siempre Cree


Medita En
Jesús le dijo: “¿Cómo si tú puedes?” Todas las cosas son posibles para el que cree.  (Marcos 9:23)
Marcos 9:23 se ha utilizado tradicionalmente para enseñar que tú puedes tener tu milagro si TÚ puedes creer.  Si tú no puedes creer, entonces Jesús no te va a dar tu milagro.
Pero si estudias la estructura griega de este versículo, en realidad está diciendo: “¿Puedes creer que todas las cosas son posibles para Él [Jesús], que siempre está creyendo?”
¡Eso hace un mundo de diferencia!  No se trata de qué tan bien o cuánto puedes tú creer, sino a QUIÉN le crees.  Jesús es el único cuya fe es siempre constante y nunca vacila.  ¡Su fe nunca falla!  ¡Y si tú puedes creer que todas las cosas son posibles para Jesús que nunca duda y nunca vacila, entonces estás en camino a recibir tu milagro!
Amado, ¡ten fe, no en tu fe, sino en Él [Jesús], que siempre cree y siempre quiere hacerte el bien!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 29 de abril de 2019

Todos Los Que Vinieron A Jesús Fueron Sanados


Medita En
Y toda la multitud procuraba tocarle, porque de Él salía un poder que a todos sanaba.  (Lucas 6:19)
¿Sabías que cuando Jesús caminó en la tierra, más de dos tercios de Su ministerio tuvieron que ver con sanar a los enfermos?  Él anduvo sanando a los enfermos y todos los que vinieron a Él fueron sanados.  La Biblia registra que “toda la multitud procuraba tocarle, porque de Él salía un poder que a todos sanaba”.
Desearía que alguien en Hollywood produjera esa escena de Lucas 6:19.  Imagina a los enfermos, los cojos y los ciegos viniendo hacia Jesús.  Y cada vez que uno de ellos Lo toca, ¡BAM!  ¡Su virtud sanadora es poderosamente liberada y la persona es sanada y llena de alegría!  ¡Esta es una imagen poderosa para que tengas en tu mente cada vez que estás creyendo que Dios va a sanarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 9 de enero de 2019

Construye Tu Fe Sobre Sus Promesas

Medita En
“De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.  En el hambre te salvará de la muerte, y en la guerra del poder de la espada.  Estarás a cubierto del azote de la lengua, y no temerás la violencia cuando venga.  De la violencia y del hambre te reirás, y no temerás a las fieras de la tierra.”  (Job 5:19-22)
Creo que el Señor me dio la porción anterior de las Escrituras para fortalecerte.  Echemos un vistazo más de cerca al primer versículo: “De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal”.  He leído este versículo varias veces anteriormente, pero esta vez el Señor aceleró esta Escritura en mí, así que permíteme compartir esta nueva visión contigo.  Quiero dirigirme especialmente a aquellos que se han sentido muy desanimados en el área de protección.  Quizás has experimentado una situación muy difícil o incluso trágica, o estás pasando por una situación muy difícil en este momento.  ¿Me permites animarte a construir tu fe sobre Sus promesas y no sobre tus experiencias?
La Palabra de Dios dice que en este mundo tendremos problemas (ver Juan 16:33).  El hecho de que Dios declare en Su Palabra que Él nos librará de los problemas, nos indica que tendremos problemas.  Pero Dios quiere que sepamos que cuanto más escuchemos las promesas del Salmo 91, lo citemos y nos recordemos a nosotros mismos sobre la protección diaria del Señor, más crecerá nuestra fe en Su protección.
La fe viene de “oír, y el oír por la palabra de Cristo”. (Rom. 10:17)  ¡Cuanto más oímos, más creemos!  Cuanto más clames y ores la Oración de Protección del Salmo 91, más caminarás en sus bendiciones.  Esta intencionalidad de aprender y creer el Salmo 91 va a saturarte con las promesas de protección del Señor para tu vida, hasta que tu fe sea sólida y desbordante.
Querido lector, ser liberado de problemas es fantástico, pero hay una promesa que es aún mayor y ésta es, estar en ese lugar donde “ningún mal te tocará”.  Y esa es mi oración para ti y tus seres queridos.  Aunque vivimos tiempos peligrosos, tenemos a un Dios todopoderoso que vela por nosotros.  Así que, oro por que todos crezcamos y tengamos una revelación de la Protección del Señor que vaya en aumento en estos últimos días.  Si bien ninguno de nosotros, incluyéndome a mí, ha alcanzado esta revelación plenamente, estamos en un viaje de fe, de caminar confiadamente en las promesas de la protección de Dios.  ¡Demos gracias al Señor por Su liberación de todos nuestros problemas, mientras seguimos creyendo que llegaremos al lugar donde ningún mal tocará a nuestros seres queridos, ni a nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 5 de octubre de 2018

Desde ‘Librarte’ Hasta ‘No Te Tocará El Mal’


De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.
Job 5:19
Dios te librará de todos tus problemas. (Salmos 34:19, 2 Timoteo 4:18) Pero librarte no es realmente lo mejor que Dios tiene para ti, porque esto implica que tú estás en problemas.  Lo mejor de Dios para ti es el lugar en el que ni los problemas, ni el mal, pueden tocarte.  Y con Su ayuda, tú llegarás a ese lugar, porque la Biblia dice: “De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.”
Esto no significa que Dios solamente va a librarte seis veces.  Solo significa que mientras tú te mantengas creyendo las promesas de protección de Dios, luego de un tiempo, ¡vas a llegar a un lugar en el que ningún mal te tocará!
Así que, cuando los problemas vengan, Dios no quiere que tú te desanimes.  Él quiere que tú sepas que es solo el diablo tratando de robar Su Palabra de tu corazón.  El diablo está asustado de dejar la Palabra de Dios en tu corazón, incluso por un segundo, porque él sabe que ésta va a dirigirte a un lugar en el que ningún mal podrá tocarte.  Es por eso que él viene inmediatamente para robar la Palabra de Dios de tu corazón.
Él lo hará, diciéndote: “Mira, tu hijo está enfermo.  ¿En dónde está Dios ahora?  Será mejor que tú no respondas diciendo: “Bien, supongo que esto no funciona.  Tal vez las promesas de liberación de Dios no son para mi familia.”
No, tú debes continuar firme en las promesas de Dios.  Diciendo: “El resfriado previo que mi hijo tenía, no va a mantenerse.  Dios me ha prometido libertad y Él también liberó a mi hijo.  Así que, yo voy a vivir la vida creyendo en Sus promesas de liberación, porque Su Palabra es verdad.  Y yo voy a ir a un lugar en el que ninguna maldad pueda tocarme a mí, ni a mi familia.
Amado, incluso si en el momento siguiente resulta que te lastimas el dedo del pie con algo duro, no te desanimes, ni te cuestiones por qué Dios no hizo nada por proteger tu dedo.  El diablo ha pensado en causarte mayor daño, pero gracias a Dios él no podrá, porque Dios está cuidando de ti.  ¡Y permanece firme en Sus promesas, hasta que llegues al lugar en el que ningún mal te tocará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 2 de agosto de 2018

Cree Primero, Y Vas A Verlo


… Así como has creído, te sea hecho…
Mateo 8:13
Puede que hayas escuchado a alguien decir: “¿Cómo puedo creer eso, si no lo veo?  ¡Si tan solo pudiera verlo o sentirlo, entonces podría creer que está sucediendo!”
La mujer con el flujo de sangre, que se acercó a Jesús pudo haberse sentido de la misma manera.  Por 12 largos años, ella había ido de un doctor a otro, intentando cualquier cura posible que ellos le recomendaran.  Ella no solo se puso peor, sino que terminó perdiendo todo su dinero en esos doctores y sus “curas”.
Entonces, algo sucedió cuando “ella escuchó acerca de Jesús”. (Marcos 5:27)  Ella comenzó creyendo que Él podía e iba a curarla, al extremo que dijo: “Si tan solo toco Sus ropas, sanaré.” (Marcos 5:28)  Actuando con base en su creencia, ella se hizo camino hasta Jesús, y tocó Sus ropas.  Inmediatamente, su sangrado se detuvo y ella sintió en su cuerpo que había sido sanada de su aflicción.  Jesús, su verdadero médico, también pronunció su sanidad.
Amado, Dios quiere que sepas que cuando tú crees en Él, vas a ver tu milagro.  Lo que tú estás creyendo que recibirás de Él, vas a recibirlo.
Cuando una miembro de la iglesia perdió su billetera en una piscina, ella oró junto a su esposo, declarando que estaban creyendo que Dios restituiría lo que ella había perdido.  Un día después, no en la piscina, sino en el piso de su carro, ¡ella encontró su billetera!  Ella simplemente creyó que Dios restituiría lo que había perdido, ¡y vio su restitución!
En otro caso, una señora que tenía cáncer en la piel, usaba ropa con mangas largas todo el tiempo para esconder su condición de otras personas.  Durante uno de los campamentos de nuestra iglesia, ella pasó al frente por oración, creyéndole a Dios por su sanidad.  Luego de que uno de nuestros pastores, el Pastor Henry, orara por ella, ella se retiró a su habitación, se arremangó la blusa, ¡y vio que todas las cicatrices del cáncer en sus brazos habían desaparecido!  Su doctor confirmó luego que ella había sido curada de cáncer en la piel.  Ella creyó a Dios por su sanidad, y la vio. 
El mundo dice: “A menos que pueda verlo o sentirlo, no voy a creer en ello”.  Pero Dios dice, “Si tú puedes creerlo, vas a sentirlo.  Y  si tú puedes creerlo, ¡entonces vas a verlo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 24 de junio de 2018

Parados En Un Terreno Libre De Maldiciones


Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.
Génesis 8:4
Durante 40 días y noches, llovió tan fuerte que el mundo entero pereció, excepto por Noé y aquellos que estaban con él en el arca.  Luego de 150 días, en el día 17 del séptimo mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.
En hebreo, la palabra “Ararat” significa “la maldición está revertida.”  Las aguas de juicio retrocedieron, haciendo que el arca descansara en los montes de Ararat, en tierra nueva en la que la maldición está revertida.  Y esto sucedió el día 17 del séptimo mes, durante la Fiesta de Las Primicias —¡la fecha exacta en la que Jesús resucitó de entre los muertos, 4,000 años después!
Cuando Cristo se levantó de los muertos, nosotros también fuimos resucitados con Él. (Colosenses 2:12)  Nosotros, quienes estamos en Cristo, la verdadera arca, estamos parados en un terreno de resurrección, en el que la maldición ha sido revertida (Gálatas 3:13), ¡en dónde las enfermedades, la pobreza y los fracasos no tienen derecho a operar!
Un miembro de la iglesia compartió cómo Dios lo liberó de la espondilosis cervical, una condición médica que causa que la sección del cuello en la columna vertebral, se deteriore.  Unos Rayos X tomados cuatro o cinco años atrás, mostraron que esa área de su espina dorsal estaba deteriorándose rápidamente.  Él tenía dolor y debía tomar medicina para manejar su condición.  Y cada vez que tenía una recaída, él se deprimía.
Durante su última recaída, él fue al doctor, confiando en Dios que ya estaba sano, nuevamente le tomaron Rayos X y se le recetó una medicina.  Él tomó la medicina, aun creyendo en Dios que él ya había sido sanado.  A la mañana siguiente, el dolor en su cuello se había ido y él ya podía girar su cabeza.  Cuando finalmente recogió los resultados de sus Rayos X una semana después, su doctor le dijo que su espina dorsal se veía mejor que la de él mismo.  El doctor estaba bastante sorprendido porque los pacientes con esta condición, usualmente no mejoran.  ¡Dios había revertido la maldición de la espondilosis cervical para él!
Mi amigo, como creyente, tú estás en un terreno libre de maldición.  ¡Estás parado en la zona de bendiciones, en donde es muy fácil que las bendiciones de Dios lluevan todas sobre ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 7 de junio de 2018

¡Tú Estás Completo En Cristo!


Y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Colosenses 2:10
Cuando te ves a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y carente en muchas áreas, o ves a alguien que es pleno y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto es porque están conscientes de sus carencias e imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay muchas cosas imperfectas respecto a mí!  ¿Cómo puedo ser una persona completa si hay muchas cosas que me hacen falta?”  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
Las buenas noticias son que Dios no ve en la forma en que el hombre ve.  El hombre ve lo carnal.  Dios ve lo espiritual.  Él nos ve completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nuevas creaciones, partícipes de Su naturaleza divina y más que vencedores sobre nuestras faltas.  Y Él quiere que nos veamos a nosotros mismos en la forma en que Él nos ve.
Lo que pensamos que necesitamos o en lo que somos carentes, ya sean atributos de carácter piadoso o salud física, nosotros ya los tenemos en Cristo.
Mi amigo, tú no vas a ser completo en Cristo algún día —¡Tú ya eres completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que tú necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justicia completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  En vez de eso enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo.  Y en vez de debilidades, carencias y defectos, ¡tú vas a ver Su fortaleza, plenitud, solidez e integralidad manifestándose en ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de junio de 2018

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Lucas 10:19
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.”  (Daniel 3:25)
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 5 de marzo de 2018

Elige No Preocuparte


¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir un codo a su estatura?
Mateo 6:27
Muchos cristianos están familiarizados con la pregunta retórica de Jesús: “¿Quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir un codo a su estatura?”  Pero realmente no muchos de nosotros dejamos que éste pensamiento entre en nuestros corazones y permita que el amor de Dios nos libere del hábito de preocuparnos.
La verdad es que, ninguna cantidad de preocupación puede extender tu vida, ni añadir algo a tu cuerpo físico.  En cambio, el preocuparte te roba el sueño, la salud y muchos buenos años.  De hecho, es solo cuando te sientes libre de preocupaciones que la unción de Dios corre libremente en ti, fortaleciéndote, sanándote, restaurándote y haciéndote crecer.
Una dama miembro de nuestra iglesia, luego de hacerse una mamografía, encontró que tenía tumores en el pecho.  Después de recibir su reporte médico, ella escribió esto en él: “Jesús es mi sanador.  Yo recibo mi sanidad.  Yo he sido sanada.  Yo descanso en Dios completamente.”
Más tarde ese mismo día, ella regresó a la clínica para ver por medio de una biopsia si los tumores eran malignos.  Su cuñada, que había almorzado con ella ese día, fue testigo de su actitud tan animada y sin preocupación mientras almorzaban.
De regreso en la clínica, esta preciosa hermana se sentó cerca de otras mujeres que también estaban allí para hacerse biopsias.  Ellas se veían muy preocupadas, así que ella comenzó a compartirles de Jesús y oró por algunas de ellas.  Cuando llegó su turno y se le practicó el ultrasonido, el doctor estaba perplejo —¡sus imágenes no mostraban evidencia de ningún tumor!
El doctor salió a consultar el caso con la colega que había descubierto los tumores inicialmente.  Asombrados, los dos doctores realizaron sus propias investigaciones.   Ambos regresaron con ella solamente para decirle: “¡Es un milagro!”
Mi amigo, cuando te preocupas, realmente estás creyendo que el diablo tiene el poder para hacer incursiones en tu vida de las cuales Dios no puede protegerte.  Pero cuando te rehúsas a preocuparte, tú estás poniendo tu fe en Dios.  Tú tienes más confianza en Su amor y Su poder trabajando para ti, que en las habilidades del diablo para hacerte daño.  Cuando te rehúses a preocuparte y elijas descansar en la obra terminada de Cristo, vas a ver la manifestación de tu bendición.  ¡Vas a ver tu milagro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

lunes, 4 de diciembre de 2017

Tú Eres El Discípulo A Quien Jesús Ama

Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.
Juan 15:9
Yo solía pensar que de todos los discípulos a quienes Jesús amaba, Juan era más amado por el Señor porque la Biblia lo llama “el discípulo a quien Jesús amaba.”  Entonces, un día, descubrí que la frase, “el discípulo a quien Jesús amaba,” sólo aparece en el Evangelio de Juan.  En otras palabras, fue Juan quien se llamaba a sí mismo “el discípulo a quien Jesús amaba.”
¿Estaba Juan siendo arrogante?  ¿Acaso Jesús lo amaba a él más que al resto?   No, Jesús amó a los 12 discípulos de la misma manera, pero Juan lo sabía, así que personalizó y llevó a la práctica el amor de Jesús por él.
Mi amigo, eso es lo que tú debes hacer también.  No te limites a decir: “Sí, sí, Jesús nos ama a todos.”  Di: “¡Jesús ME ama!”  Di: “Yo soy el estudiante a quien Jesús ama,” o “Yo soy la mamá a quien Jesús ama.”   Todos los días, personaliza, lleva a la práctica y descansa en el amor de Jesús por ti.  ¡Espera que cosas buenas te sucedan creyendo que Jesús TE ama de una manera íntima y personal! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 11 de abril de 2017

No Es Qué Tienes Sino A Quién Tienes

Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto.  El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio.
Génesis 39:1-2


Desde Génesis 39:2, está claro que éxito no es lo que tienes, más bien es a quién tienes.  José literalmente no tenía nada material, pero al mismo tiempo, él tenía todo porque el Señor estaba con él.  Las cosas materiales que has estado acumulando o que estás fervientemente tratando de acaparar no te hacen exitoso.  ¡Es la presencia del Señor en tu vida la que te hace un éxito!
Necesitamos aprender a dejar de perseguir las cosas y empezar a perseguirlo a Él.  Dios ve tu relación con Él como la única cosa que tú necesitas para cualquier éxito en la vida.  Yo no puedo imaginarme empezar en un peor lugar que José.  Él estaba completamente desnudo.  ¡Él no tenía nada!  Ni cuentas de banco, ni nivel de escolaridad, ni conexiones naturales con personas de influencia, nada.
Gracias a Dios la Biblia registra la imagen de José, quién empezó con nada, para que tú y yo podamos tener esperanza este día.  Si tú crees que así como José, tú no tienes nada, pues, puedes empezar creyendo en el poder de la presencia del Señor en tu vida.  ¡Comienza a buscar a  Jesús y a clamar esa promesa de Génesis 39:2, para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,   

Joseph Prince


sábado, 13 de agosto de 2016

Desde ‘Librarte’ Hasta ‘No Te Tocará El Mal’

De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.
Job 5:19

Dios te librará de todos tus problemas (Salmo 34:19, 2a Timoteo 4:18).  Pero liberarte no es realmente lo mejor que Dios tiene para ti, porque esto implica que tú estás en problemas.  Lo mejor de Dios para ti es el lugar en el que ni los problemas, ni el mal, pueden tocarte.  Y con Su ayuda, tú llegarás a ese lugar, porque la Biblia dice: “De seis aflicciones te librará, y en siete no te tocará el mal.”
Esto no significa que Dios solamente va a librarte seis veces.  Solo significa que mientras tú te mantengas creyendo las promesas de protección de Dios, luego de un tiempo, ¡vas a llegar a un lugar en el que ningún mal te tocará!
Así que, cuando los problemas vengan, Dios no quiere que tú te desanimes.  Él quiere que tú sepas que es solo el diablo tratando de robar Su Palabra de tu corazón.  El diablo está asustado de dejar la Palabra de Dios en tu corazón, incluso por un segundo, porque él sabe que ésta va a dirigirte a un lugar en el que ningún mal podrá tocarte.  Es por eso que él viene inmediatamente para robar la Palabra de Dios de tu corazón.
Él lo hará, diciéndote: “Mira, tu hijo está enfermo.  ¿En dónde está Dios ahora?  Será mejor que tú no respondas diciendo: “Bien, supongo que esto no funciona.  Tal vez las promesas de liberación de Dios no son para mi familia.”
No, tú debes continuar firme en las promesas de Dios.  Diciendo: “El resfriado previo que mi hijo tenía, no va a mantenerse.  Dios me ha prometido libertad y Él también liberó a mi hijo.  Así que, yo voy a vivir la vida creyendo en Sus promesas de liberación, porque Su Palabra es verdad.  Y yo voy a ir a un lugar en el que ninguna maldad pueda tocarme a mí, ni a mi familia.
Amado, incluso si en el momento siguiente resulta que te lastimas el dedo del pie con algo duro, no te desanimes, ni te cuestiones por qué Dios no hizo nada por proteger tu dedo.  El diablo ha pensado en causarte mayor daño, pero gracias a Dios él no podrá, porque Dios está cuidando de ti.  ¡Y permanece firme en Sus promesas, hasta que llegues al lugar en el que ningún mal te tocará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Mantente creyendo las promesas de protección de Dios, y acércate al lugar en el que ningún mal te tocará.


domingo, 24 de julio de 2016

Sal Sin Pobreza Ni Debilidad

Pero a ellos los sacó con plata y oro, y entre sus tribus no hubo quien tropezara.
Salmos 105:37

Cuando los hijos de Israel eran esclavos en Egipto, vivían en pobreza y enfrentaban diariamente trabajo duro bajo las órdenes de sus crueles capataces.  Las cicatrices y los azotes recientes de los látigos de sus amos cubrían sus cuerpos.  El terrible calor de Egipto, les causaba espantosas llagas que supuraban.  Muchos de ellos estaban encorvados debido a las largas horas que pasaban cargando toneladas de ladrillos y adobe.  Trabajando como esclavos durante largas horas, bajo condiciones duras, les restaba años.  Y sin la alimentación adecuada, muchos de ellos eran personas débiles y demacradas.
Pero algo les sucedió la noche de la Pascua (Éxodo 12).  Con la sangre del cordero aplicada en los dinteles de sus puertas, ellos entraron en la protección de Dios.  Y dentro de sus casas, según lo instruido por Dios, ellos comieron el cordero asado en fuego.
Creo que aquellos que estaban ciegos, comieron los ojos del cordero, creyendo que los ojos perfectos del cordero les daría una visión perfecta.  Los que  tenían alguna enfermedad del corazón, se comieron el corazón del cordero, creyendo que sus corazones palpitarían fuerte otra vez.  Y los que eran cojos, se comieron las patas del cordero, creyendo que pronto estarían saltando como corderos.
Y cuando llegó la mañana, algo nuevo y milagroso les sucedió.  Ellos salieron con Dios, ya no más como esclavos, sino como personas libres.  Ellos ya no eran más pobres y necesitados, sino poseían plata y oro que los egipcios les habían dado.  Y ninguno de ellos —que eran cerca de 2.5 millones— era débil o enfermizo.
Si esto fue lo que los hijos de Israel experimentaron después de comer el cordero pascual, que solamente era una sombra o figura de Cristo, ¿cuántas más bendiciones vamos a experimentar nosotros que hemos entrado en la cobertura de la sangre preciosa de Jesús, el verdadero Cordero de Dios?
Cuando tú pones tu confianza en el Cordero de Dios que fue quemado por la furia del juicio de Dios destinado para nosotros, ¡tú vas a salir diariamente, sin pobreza, ni debilidad, sino provisto abundantemente y divinamente fortalecido en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Pon tu confianza en Jesús y sal diariamente provisto abundantemente y divinamente fortalecido!