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domingo, 16 de agosto de 2020

Habla Bendiciones Sobre Tu Familia

 Inspiración de Gracia

Porque Tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de Tu favor.  (Salmos 5:12)

¿Qué estás creyendo y diciéndole a tus seres queridos todos los días?  En el caso de los judíos ortodoxos, los viernes por la noche en sus hogares, el padre impone las manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser triunfadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas del mundo.

Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que es porque ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en la que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob liberaron las bendiciones de Dios sobre sus hijos, imponiendo sus manos sobre ellos y hablando las bendiciones. (Ver Génesis 27:27–29, 38–40; 48:14–16)

En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que predicaban.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:19)  Juan liberó una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.” (3 Juan 1:2)

Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia: “vete; el demonio ha salido de tu hija.” (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por autoridad.  La mujer tomó esa palabra por fe y cuando llegó a su casa, halló que su hija estaba bien. (Ver Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición por fe y la sanidad llegó a su siervo en su hogar. (Ver Mateo 8:8–13)

Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adorábamos al Señor en nuestra iglesia.  Su hija estaba hospitalizada en las etapas finales del cáncer.  Y cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la hablaron sobre su hija.  ¡Pronto, ella fue dada de alta del hospital, sanada!

Amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: "El Señor te bendiga y como con un escudo, te rodee de Su favor.”  Pronuncia tus propias bendiciones, declarando: “¡Gracias, Señor, Tú provees en exceso para mis necesidades y tengo una excelente salud!”

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 27 de mayo de 2020

Dios Recuerda Lo Que Tú Dices En Fe

Inspiración de Gracia
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.  (Isaías 55:11)
Hace algunos años, yo tenía una afección de la piel que se negaba a sanar.  Le hablé a Dios acerca de ello y comencé a tomar la Santa Cena creyendo y confesando que por las llagas de Jesús yo había sido sanado.  No pasó nada, o eso parecía.
Pero el Señor no se olvidó de mi afección de la piel.  Un día, Él me impulsó a que revisara mi cuerpo para ver si esa afección todavía estaba allí.  ¡Lo hice y me di cuenta de que había desaparecido!  Dios no había olvidado la Palabra que yo había confesado en fe.
Una pareja de los Estados Unidos que me ha estado escuchando predicar acerca de la gracia de Dios comenzó a captar la revelación del amor de Dios por ellos.  Ellos empezaron a confesar su justicia en Cristo, a meditar en las escrituras de provisión y a declarar que estaban libres de deudas a través de la obra terminada de Jesús.  No mucho tiempo después, la esposa llamó a la compañía hipotecaria para hacer un pago a las dos hipotecas que tenían sobre su casa.  Aún les quedaba un total aproximado de US$80,000 por pagar.  Para su total sorpresa y deleite, le dijeron que ambas cuentas tenían un saldo de cero.  ¡La compañía había perdonado ambos préstamos hipotecarios!  De hecho, Dios no olvidó la Palabra que esta pareja había hablado en fe.
Quizás tú compartiste la Palabra de Dios con un amigo en problemas hace algunos años.  Te encuentras con él un día y él te dice: “¿Recuerdas ese día?  ¡Tú dijiste algo que transformó mi vida!”  Tu mente se queda en blanco porque has olvidado lo que dijiste.  Pero Dios no lo olvidó.  Él recordó lo que tú dijiste ese día en fe.
Verás, si las palabras que tú confiesas en fe sobre ti mismo o sobre tus seres queridos son las propias palabras de Dios, Él dice: “Así será Mi palabra que sale de Mi boca; no volverá a Mi vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.”  Debido a que lo que se te ha prometido es la Palabra de Dios, tú vas a ver la manifestación de Su promesa.  ¡Él ciertamente velará para que Su Palabra se cumpla!  (Ver Números 23:19)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 10 de febrero de 2020

¡Alégrate, Oh Estéril!


Inspiración de Gracia
“… Regocíjate, oh estéril, la que no concibes; prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto…”  (Gálatas 4:27)
Esterilidad.  Qué condición tan dolorosa y frustrante.  Sin embargo, en Isaías 54, la Palabra de Dios para aquellos que experimentan esterilidad es que se alegren —“¡Grita de júbilo, oh estéril!”
¿Por qué?  Porque en el capítulo anterior, se nos dice que el castigo por nuestra paz cayó sobre Jesús. (Ver Isaías 53:5)  La palabra “paz” utilizada aquí, en hebreo significa plenitud, estabilidad, salud, seguridad y provisión.  En otras palabras, todos estos beneficios son tuyos hoy porque Jesús ya fue castigado en la cruz por tu paz.  Es por eso que tú puedes comenzar a alegrarte.
Así que, Dios quiere que ahora, en cualquier área en la que tú te sientas estéril, comiences a alegrarte como si el fruto o el producto que deseas ver, ya hubiera llegado.  Él quiere que tú comiences a pensar, hablar y actuar como si la esterilidad ya no existiera.
Si estás financieramente estéril, comienza a planificar lo que vas a hacer cuando tus finanzas incrementen.  No estoy diciendo que salgas y gastes imprudentemente, sino que comiences a hacer planes para tu crecimiento.  El momento para hacer esto es cuando todavía estás en lo que tus ojos naturales ven como una etapa estéril.
Puede ser que digas: “Pastor Prince, no lo entiendes, ¡los bancos me están persiguiendo!”
Dios dice: “Alégrate porque tú ya has sido bien provisto en Cristo”.  En Cristo, tú ya has sido bendecido con toda bendición espiritual, incluida la provisión financiera. (Ver Efesios 1:3)  “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.” (2 Corintios 8:9)
Si estás enfermo, comienza a planificar hacer lo que no has podido hacer.  No te alegres solo cuando la sanidad se manifieste y el dolor ya no exista.  Alégrate ahora en tu sanidad porque Jesús ya ha llevó tus enfermedades y cargó tus dolores, y por Sus llagas, tú ya has sido sanado. (Ver Isaías 53:4–5)
En cualquier situación estéril en la que te encuentres, alégrate y dile a Dios: “Padre, debido al sacrificio de Tu Hijo, yo estoy bendecido con todas las bendiciones espirituales en los lugares celestiales en Cristo.  Tú ya me has dado todo.  ¡Así que voy a actuar como si eso fuera así y estaré alegre!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 20 de diciembre de 2019

Hablando En Fe


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Después de leer lo que yo he dicho acerca de declarar las promesas de protección de Dios sobre ti y tus seres queridos, puede estarte preguntando: Pero Pastor Prince, ¿no puedo sólo creer la Palabra de Dios en mi corazón?  ¿Por qué también tengo que decir el Salmo 91 en voz alta?
Permíteme mostrarte algunas Escrituras sobre la fe y el hablar, que te ayudarán.  Romanos 10:9 nos dice “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo”.  Nuestro Señor Jesús también dijo: “Cualquiera que diga a este monte: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.” (Marcos 11:23)
Ahora, vuelve a leer lo que el apóstol Pablo escribió en el versículo de hoy.  ¿Notas un patrón aquí?  Tener fe implica creer en tu corazón, así como hablar con tu boca.  Tú y yo estamos hechos a imagen de Dios.  Cuando Dios vio la oscuridad por primera vez, Él no dijo: “Mi Dios, está tan oscuro”.  ¿Qué hizo Dios?  Él llamó a existencia a la luz, hablando. Él dijo: “Hágase la luz” (Gén. 1:3)  En el Nuevo Testamento, nuestro Señor Jesús habló a la tormenta y ésta se calmó.  Él habló a la higuera y ésta se marchitó.  Él habló a los demonios y estos huyeron.  Habló a los enfermos y estos fueron sanados.  Él habló a los muertos y estos vivieron.
Del mismo modo, cuando nosotros nos enfrentamos a la oscuridad hoy, en cualquier área de nuestras vidas, o estamos atrapados en una tormenta de dificultades, no nos detengamos a estar mirando los problemas y caigamos en desesperación.  ¡Nosotros también debemos llamar a existencia lo que queremos ver!  Si nos encontramos atrapados en una situación peligrosa, nosotros debemos declarar: “El Señor es mi refugio y mi fortaleza”.  Si hay una enfermedad en nuestro cuerpo, podemos llamar a existencia nuestra sanidad, diciendo: “Gracias Jesús, ¡Por Tus llagas yo he sido sanado!”  ¡Comienza a llamar a existencia hoy, tu protección, tu salud y tu victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de octubre de 2019

Habla La Palabra


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Amado, no es suficiente que tú simplemente conozcas la Palabra en tu corazón.  Debes hablarla.  Es así como el poder latente se convierte en poder real.  Cuando nuestro Señor Jesús fue tentado en el desierto, Él no solo pensó en las Escrituras.  Él las habló en voz alta.  Tú puedes memorizar miles de Escrituras, pero si no aprendes a decir “Escrito está” y liberas la Palabra, no habrá poder.  El poder de Dios está ahí, pero se encuentra latente dentro de ti.  En el momento en que tú hablas la Palabra, es como si Dios estuviera hablando.  La Palabra de Dios en tu boca es como Dios hablando.  ¡Amén!
El temor no es algo que tú puedas razonar o analizar.  El temor es irracional.  Hay algunos temores que entran en tu vida y puedes pensar para ti mismo: Vamos, ¿cuál es la posibilidad de que eso suceda? o Es tan tonto tener temor de esto.  ¿Pero has notado que esos temores aún persisten?  Amigo, estamos en una guerra y la única manera de vencer el temor es hablar la Palabra de Dios a cualquier temor que tengas, diciendo: ·Escrito está”.
Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”. (2Tim. 1:7, NTV).
Quiero que memorices este poderoso versículo de la Escritura.
Ahora, quiero que digas esto en voz alta: Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”.  ¿Sientes el poder que viene al decir esto en voz alta?
Esta es la verdad: Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder y de amor y de autodisciplina.  No me importa con qué tipo de temores estás luchando —temor a envejecer, temor a contraer esta o aquella enfermedad, temor a perder tu trabajo, temor al fracaso.  Cualquiera que sea el temor que ha venido contra ti, declara: “Escrito está”.
¿Qué pasa si el temor regresa?  ¡Entonces dilo otra vez!  Algunas veces, yo hablo la Palabra sobre mi situación en la mañana, en la tarde y en la noche.  Cada vez que el temor regresa, yo hablo la Palabra de Dios.  Si el diablo quiere pelea, ¡dásela!  Usa contra él la espada del Espíritu y él entenderá cada vez.  Hay muchas Escrituras que puedes memorizar.  ¡Escribe las Escrituras que cubren las áreas de tu necesidad y ármate con ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de junio de 2019

Medita En La Palabra De Dios


Medita En
Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.  (Josué 1:8)
Mira las instrucciones que Dios le dio a Josué cuando fue designado el sucesor de Moisés: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito”.  Dios le dijo a Josué que para tener buen éxito, tenía que meditar en la ley día y noche.  Josué vivía bajo el antiguo pacto, así qué, ¿cómo podríamos nosotros, que vivimos bajo el nuevo pacto, beneficiarnos de esta escritura?
Necesitamos leer esta porción de las Escrituras bajo la lupa de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que es fundamental que estemos firmemente establecidos sobre la base sólida del nuevo pacto de la gracia.  Y ahora que tú sabes que ya no estamos bajo la ley (Romanos 6:14), ¿cuál es la nueva forma pactada para ser bendecidos y experimentar un buen éxito?  Josué solo tenía la ley para meditar en ella, porque el Nuevo Testamento no había sido escrito todavía.  Para nosotros, el secreto para el buen éxito se encuentra en meditar en la Palabra de Dios a la luz del nuevo pacto de la gracia.
Antes de que podamos analizar lo que significa meditar en la Palabra de Dios, ¿qué exactamente significa “meditar”?
Cuando la Biblia habla de meditación, no se refiere a un ejercicio mental.  La palabra hebrea usada para meditación en el Antiguo Testamento es la palabra hagah, que significa pronunciar o murmurar.  Así que hagah es hablar en voz baja.  Observa que el Señor le dijo a Josué: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca…”  Él no dijo “no se apartará de tu mente”.  La clave para meditar en la Palabra de Dios no está en la contemplación mental.  ¡Está en hablar las promesas de Dios con tu boca!
"Pastor Prince, ¿significa esto que yo debo mantenerme repitiendo la Palabra de Dios?  Por ejemplo, ¿debería permanecer diciendo 'por Sus heridas yo he sido sanado', cuando necesito sanidad? "
Meditar en la Palabra de Dios no significa hacer repeticiones vanas de las escrituras.  Es mucho más y es algo que primero ocurre en lo profundo de tu corazón.  El salmista David capturó la esencia de la meditación con gran precisión cuando dijo: “Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua”. (Salmos 39: 3)  Al meditar en la Palabra de Dios, pídele al Espíritu Santo que te dé una nueva revelación de Jesús.  Permite que esa escritura arda con Su revelación en tu corazón.  Y conforme tú pronuncies esa revelación ardiente, Dios estará ungiendo las palabras que hablas.  Entonces, cuando tú declares: “por Sus heridas yo he sido sanado”, y esa declaración sea pronunciada con la confianza de la revelación y fe en Jesús, ¡habrá poder en tu declaración!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 8 de mayo de 2018

Alégrate, Oh Estéril


“… Regocíjate, Oh estéril, la que no concibes; prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto...”
Gálatas 4:27
Estéril.  Que dolorosa y frustrante condición.  Sin embargo, en Isaías 54, la Palabra de Dios para aquellos que están experimentando esterilidad es que se alegren —¡“Regocíjate, Oh estéril”!
¿Por qué?  Porque en el capítulo anterior, se nos dice que el castigo de nuestra paz cayó sobre Jesús. (Isaías 53:5)  La palabra “paz” aquí usada significa en hebreo plenitud, firmeza, salud, seguridad y provisión.  En otras palabras, todos esos beneficios son tuyos hoy debido a que Jesús ya fue castigado en la cruz por tu paz.  Es por eso que tú puedes comenzar a alegrarte.
Así que, Dios quiere que en este momento, en cualquier área que seas estéril, comiences a alegrarte como si el fruto o el producto que quieres ver, ya hubiera llegado.  Él quiere que empieces a pensar, a hablar y a actuar como si la esterilidad ya no existiera.
Si tú estás financieramente estéril, comienza a planificar lo que vas a hacer cuando tus finanzas incrementen.  No estoy diciendo que salgas y gastes imprudentemente, sino que comiences a hacer planes para ese crecimiento.  El tiempo para hacer esto es cuando todavía estás en lo que tus ojos naturales ven como un estado de esterilidad.
Puede que digas: “Pastor Prince, no lo comprendes, ¡los bancos me están persiguiendo!”
Dios te dice: “Alégrate porque en Cristo, tú has sido provisto en todo.”  En Cristo, tú has sido bendecido con toda bendición espiritual, incluyendo provisión financiera. (Efesios 1:3)  “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.” (2 Corintios 8:9)
Si estás enfermo, comienza a planificar hacer lo que no has sido capaz de hacer.  No te alegres solo cuando la sanidad se manifieste y el dolor ya no esté.  Alégrate ahora en tu sanidad, porque Jesús ya llevó tus enfermedades y cargó tus dolores, y por Sus llagas tú has sido sanado. (Isaías 53:4-5)
En cualquier situación de esterilidad en la que te encuentres, alégrate y dile a Dios: “Padre, debido al sacrificio de Tu Hijo, yo soy bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.  Tú ya me has dado todo.  ¡Así que, voy a actuar como que esto es así y voy a alegrarme!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 20 de febrero de 2018

Cree Y Habla el Bien Que Deseas Ver


Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: ‘Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.’
Marcos 11:23, RVR60
Mi amigo, Dios quiere que hablemos palabras llenas de fe, que reflejen nuestra confianza en Sus promesas y en Su Palabra.  Nuestro Señor Jesús nos dijo: “Cualquiera que dijere a este monte: ‘Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.’”
¿Te diste cuenta que en este versículo, Jesús usó el verbo “decir” tres veces y “creer” solo una?  Él nos está dando la clave para usar nuestra fe y recibir nuestros rompimientos.  Ésta es, ¡decir más y creer que lo que estamos diciendo sucederá!  Dios quiere que nosotros caminemos por fe y no por vista.  Y Él demostró esto justo desde el principio del libro de Génesis, cuando Él habló, llamando así a existencia todas las cosas buenas que Él quería ver.
Mi amigo, tú estás hecho a imagen de Dios, así que tú también puedes hablar las cosas buenas que quieres ver en tu situación.  Cualquiera que sea tu necesidad hoy, pon tu fe en acción, hablando para llamar a existencia lo que quieres ver.  Mantente hablando, creyendo que lo que tú estás diciendo constantemente sucederá y entonces obsérvalo suceder, ¡tal como Jesús dijo que pasaría!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince



domingo, 8 de octubre de 2017

La Justicia De La Fe Habla

Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así…”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en tu mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” (2 Corintios 4:13)  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que, no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que la creas y la hables.
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que la hablas, tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que, cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  ¡Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


lunes, 7 de marzo de 2016

Alégrate, Oh Estéril

“… Regocíjate, Oh estéril, la que no concibes; prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto...”
Gálatas 4:27

Estéril.  Que dolorosa y frustrante condición.  Sin embargo, en Isaías 54, la Palabra de Dios para aquellos que están experimentando esterilidad es que se alegren —¡“Regocíjate, Oh estéril”!
¿Por qué?  Porque en el capítulo anterior, se nos dice que el castigo de nuestra paz cayó sobre Jesús (Isaías 53:5).  La palabra “paz” aquí en Hebreos, significa plenitud, firmeza, salud, seguridad y provisión.  En otras palabras, todos esos beneficios son tuyos hoy debido a que Jesús ya fue castigado en la cruz por tu paz.  Es por eso que tú puedes empezar a alegrarte.
Así que, Dios quiere que en este momento, en cualquier área que seas estéril, empieces a alegrarte como si el fruto o el producto que quieres ver, ya hubiera llegado.  Él quiere que comiences a pensar, a hablar y a actuar como si la esterilidad ya no existiera.
Si tú estás financieramente estéril, comienza a planificar lo que vas a hacer cuando tus finanzas incrementen.  No estoy diciendo que salgas y gastes imprudentemente, sino que comiences a hacer planes para ese crecimiento.  El tiempo para hacer esto es cuando todavía estás en lo que tus ojos naturales ven como un estado de esterilidad.
Puede que digas: “Pastor Prince, no lo comprendes, ¡los bancos me están persiguiendo!”
Dios te dice: “Alégrate porque en Cristo, tú has sido provisto en todo.”  En Cristo, tú has sido bendecido con toda bendición espiritual, incluyendo provisión financiera (Efesios 1:3).  “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos” (2ª Corintios 8:9).
Si estás enfermo, comienza a planificar hacer lo que no has sido capaz de hacer.  No te alegres solo cuando la sanidad se manifieste y el dolor ya no esté.  Alégrate ahora en tu sanidad, porque Jesús ya llevó tus enfermedades y cargó tus dolores, y por Sus llagas tú has sido sanado (Isaías 53:4-5).
En cualquier situación de esterilidad en la que te encuentres, alégrate y dile a Dios: “Padre, debido al sacrificio de Tu Hijo, yo soy bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.  Tú ya me has dado todo.  ¡Así que, voy a actuar como que esto es así y voy a alegrarme!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Comienza a pensar, a hablar y a actuar como si tu esterilidad no existiera más.


martes, 10 de febrero de 2015

Alégrate, Oh Estéril

Gálatas 4:27
“… Regocíjate, Oh estéril, la que no concibes; prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto...”
Estéril.  Que dolorosa y frustrante condición.  Sin embargo, en Isaías 54, la Palabra de Dios para aquellos que están experimentando esterilidad es que se alegren —¡“Regocíjate, Oh estéril”!
¿Por qué?  Porque en el capítulo anterior, se nos dice que el castigo de nuestra paz cayó sobre Jesús (Isaías 53:5).  La palabra “paz” aquí en Hebreos, significa plenitud, firmeza, salud, seguridad y provisión.  En otras palabras, todos esos beneficios son tuyos hoy debido a que Jesús ya fue castigado en la cruz por tu paz.  Es por eso que tú puedes empezar a alegrarte.
Así que, Dios quiere que en este momento, en cualquier área que seas estéril, empieces a alegrarte como si el fruto o el producto que quieres ver, ya hubiera llegado.  Él quiere que comiences a pensar, a hablar y a actuar como si la esterilidad ya no existiera.
Si tú estás financieramente estéril, comienza a planificar lo que vas a hacer cuando tus finanzas incrementen.  No estoy diciendo que salgas y gastes imprudentemente, sino que comiences a hacer planes para ese crecimiento.  El tiempo para hacer esto es cuando todavía estás en lo que tus ojos naturales ven como un estado de esterilidad.
Puede que digas: “Pastor Prince, no lo comprendes, ¡los bancos me están persiguiendo!”
Dios te dice: “Alégrate porque en Cristo, tú has sido provisto en todo.”  En Cristo, tú has sido bendecido con toda bendición espiritual, incluyendo provisión financiera (Efesios 1:3).  “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos" (2a Corintios 8:9).
Si estás enfermo, comienza a planificar hacer lo que no has sido capaz de hacer.  No te alegres solo cuando la sanidad se manifieste y el dolor ya no esté.  Alégrate ahora en tu sanidad, porque Jesús ya llevó tus enfermedades y cargó tus dolores, y por Sus llagas tú has sido sanado (Isaías 53:4-5).
En cualquier situación de esterilidad en la que te encuentres, alégrate y dile a Dios: “Padre, debido al sacrificio de Tu Hijo, yo soy bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.  Tú ya me has dado todo.  ¡Así que, voy a actuar como que esto es así y voy a alegrarme!”
Pensamiento Del Día

Comienza a pensar, a hablar y a actuar como si tu esterilidad no existiera más.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

La Justicia De La Fe Habla

Medita En
Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así.”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREÍ, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables. 
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que lo hablas,  tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 18 de marzo de 2014

¡Llama A Existencia Lo Que Quieres Ver!

Medita En
… Dios, que da vida a los muertos y llama las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17
¿Cómo responde Dios a nuestros problemas?  Por ejemplo, ¿cómo respondió Él al problema de oscuridad?  La Biblia nos dice que cuando Dios vio que la oscuridad cubría las aguas profundas, Él dijo: “Que haya luz,” y hubo luz (Génesis 1:3 NTV).  Dios vio que la luz era buena.  ¡Él vio lo bueno después de que habló!  Él no habló sobre la oscuridad que vio.  En vez de eso, Él llamó a existencia lo que Él quería ver. 
Mi amigo, tú eres hecho a imagen de Dios.  Y Dios quiere que tú le hagas frente a los problemas en tu vida llamando a existencia lo que quieres ver.  Desafortunadamente, muchos de nosotros en vez de ello, tendemos a hablar sobre nuestros problemas.  Nos mantenemos hablando sobre lo malo de la situación y luego nos preguntamos por qué la situación parece totalmente ir peor!
Ahora, no estoy diciéndote que niegues que tus problemas existen.  La oscuridad estaba allí y Dios la vio, pero Él no habló sobre lo que vio.  Más bien, Dios escogió llamar a existencia lo que Él quería ver.  De hecho, Él llamó a existencia a toda la creación –el sol, la luna, las estrellas, los animales terrestres, las criaturas del mar y la vegetación.  Simplemente hablando, Él trajo todas estas cosas increíbles a existencia.
Amado, si tú quieres ver algo bueno, entonces habla eso bueno que quieres ver.  No digas: “Este dolor de cabeza de verdad me está matando.”  Di: “Yo estoy sano y fuerte porque por las heridas de Jesús yo he sido sanado!”  Y no digas: “Mi jefe me odia.  Él siempre está metiéndose conmigo.”  En cambio di: “Debido a que yo tengo gracia con Dios, ¡yo tengo gracia con mi jefe!”  ¡Llama a existencia lo bueno que quieres ver y vas a verlo!
Bendiciones,
Joseph Prince


miércoles, 12 de febrero de 2014

Declara El Bien Que Deseas Ver

Medita En

Manantial de vida es la boca del justo…
Proverbios 10:11

Cualquiera puede hablar lo que ve, pero se requiere fe para hablar lo que se desea ver.  Cualquiera puede declarar lo obvio, pero se requiere fe para ver lo invisible y llamarlo a existencia!

Nuestro Señor Jesús siempre habló el bien que Él deseaba ver que sucediera.  Él practicó esto muchas veces, y una de esas veces, Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, más Yo voy para despertarle” (Juan 11:11).  Todos los demás, incluyendo a Sus discípulos, hablaban sobre un Lázaro muerto, quien ya había sido envuelto en ropas de sepultura y depositado en el sepulcro.  Pero Jesús habló de un Lázaro que estaba vivo, y Él llamo a existencia lo que Él deseaba ver.  Él dijo: “¡¡Lázaro, ven fuera!!” y él que había estado muerto por cuatro días, se levantó y salió de la tumba (Juan 11:43-44). 

La Biblia nos dice que “Dios… quien da vida a los muertos… habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran” (Romanos 4:17, Trad. Ver. AMP).  Amado, tú fuiste hecho a imagen de Dios y Su Espíritu habita en ti.  Así que si tú deseas ver el bien en tu vida, entonces comienza a declararlo sobre ella.  Jesús murió en la cruz para darte vida en abundancia.  Tú tienes el derecho comprado con precio de sangre, para llamar a existencia a un cuerpo sano, a una carrera profesional satisfactoria y a un matrimonio y familia bendecidos.  Declara con valentía ese bien que deseas ver y comienza a vivirlo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Juan 11:11  “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.”

Juan 11:43-44  “43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡¡Lázaro, ven fuera!! 44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”


Romanos 4:17  “Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes [fue nombrado nuestro padre]. En la presencia de Dios en quien creyó, el cual da vida a los muertos y habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran.”