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viernes, 13 de marzo de 2020

¡Tú Lo Tienes, Así Que Dilo!


Inspiración de Gracia
Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.  (Mateo 25:29)
¿Te has encontrado con personas que tienen poco, pero incluso eso poco que tienen les es quitado?  Por otro lado, hay quienes ya tienen mucho, pero reciben aún más.
Jesús dijo: “A todo el que tiene, más se les dará… pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”  Nota que Jesús no menciona qué es lo que tenemos.  Simplemente dice: “Porque a todo el que tiene…”
Jesús está hablando sobre una creencia firme en la Palabra de Dios, la cual te da el coraje para decir: “¡Lo tengo!”  Si tú dices que lo tienes, lo tienes y más se te dará.  Pero si dices que no lo tienes, cuando realmente lo tienes porque Dios nos ha dado libremente todas las cosas (ver Romanos 8:32), ¡entonces incluso lo que tienes te será quitado —no por Dios sino por el diablo!  El diablo no quiere que tú camines en las bendiciones de Dios.  Así que, cuando tú dices que no lo tienes, ¡él puede robarte tus bendiciones porque él tiene tu consentimiento!
Cuando tú necesitas algo, Dios dice que debes pedirle.  Y cuando le pidas, cree que lo recibirás. (Ver Marcos 11:24)  Di que ya lo tienes, incluso si aún no lo ves en el ámbito físico y un día, ¡vas a verlo!
Dios no está diciendo: “Oh, vamos, finge que lo ves.  Y si finges el tiempo suficiente, lo tendrás.”  ¡Esto no es un juego!  Lo que Dios nos está diciendo es que llamemos a las cosas que no existen como si existieran. (Ver Romanos 4:17)
Hoy, estamos hablando de los que lo tienen y los que no lo tienen en la iglesia.  Si tú crees que es tuyo, vas a tenerlo.  Vas a verte a ti mismo poseyéndolo y disfrutándolo, y más te será dado.  Pero si dices: “Bueno, yo no lo siento y no estoy seguro de si vendrá”, en esencia, tú estás diciendo que no lo tienes, cuando realmente lo tienes.  Entonces, incluso lo que tienes, te será quitado.  ¡Así que hoy, di que lo tienes!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 20 de diciembre de 2019

Hablando En Fe


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Después de leer lo que yo he dicho acerca de declarar las promesas de protección de Dios sobre ti y tus seres queridos, puede estarte preguntando: Pero Pastor Prince, ¿no puedo sólo creer la Palabra de Dios en mi corazón?  ¿Por qué también tengo que decir el Salmo 91 en voz alta?
Permíteme mostrarte algunas Escrituras sobre la fe y el hablar, que te ayudarán.  Romanos 10:9 nos dice “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo”.  Nuestro Señor Jesús también dijo: “Cualquiera que diga a este monte: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.” (Marcos 11:23)
Ahora, vuelve a leer lo que el apóstol Pablo escribió en el versículo de hoy.  ¿Notas un patrón aquí?  Tener fe implica creer en tu corazón, así como hablar con tu boca.  Tú y yo estamos hechos a imagen de Dios.  Cuando Dios vio la oscuridad por primera vez, Él no dijo: “Mi Dios, está tan oscuro”.  ¿Qué hizo Dios?  Él llamó a existencia a la luz, hablando. Él dijo: “Hágase la luz” (Gén. 1:3)  En el Nuevo Testamento, nuestro Señor Jesús habló a la tormenta y ésta se calmó.  Él habló a la higuera y ésta se marchitó.  Él habló a los demonios y estos huyeron.  Habló a los enfermos y estos fueron sanados.  Él habló a los muertos y estos vivieron.
Del mismo modo, cuando nosotros nos enfrentamos a la oscuridad hoy, en cualquier área de nuestras vidas, o estamos atrapados en una tormenta de dificultades, no nos detengamos a estar mirando los problemas y caigamos en desesperación.  ¡Nosotros también debemos llamar a existencia lo que queremos ver!  Si nos encontramos atrapados en una situación peligrosa, nosotros debemos declarar: “El Señor es mi refugio y mi fortaleza”.  Si hay una enfermedad en nuestro cuerpo, podemos llamar a existencia nuestra sanidad, diciendo: “Gracias Jesús, ¡Por Tus llagas yo he sido sanado!”  ¡Comienza a llamar a existencia hoy, tu protección, tu salud y tu victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 3 de octubre de 2018

Pronuncia Bendición Sobre Tu Familia


Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que tú crees y le dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3 Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “¡Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 6 de julio de 2018

¡Llámalo A Existencia!


Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17
“Pastor Prince, yo siento dolor en mi cuerpo.  ¿Cómo puedo ir por ahí diciendo que Cristo me ha redimido de esta enfermedad?  ¿Cómo puedo decir que por Sus heridas yo he sido sanado?”
Bien, la manera de Dios es llamar a esas cosas que no son, como que si fueran.  Y ya que tú has sido hecho a imagen de Dios, ¡tú también puedes llamar a esas cosas que no son, como que si fueran! 
Cuando Dios quería hacer a Abraham el padre de muchas naciones, ¿qué fue lo que hizo?  Él cambió la manera en que Abraham hablaba.  En ese tiempo, Abraham todavía no tenía a ningún hijo de Sarah porque ella era estéril.  Así que, ¿cómo podría el convertirse en el padre de muchas naciones?
Dios cambió la manera en que él hablaba.  ¿Cómo?  Cambiando su nombre de Abram a Abraham, que significa “padre de muchas naciones.” (Génesis 17:5)
Solo imagina: A partir de ese momento, cada vez que él conociera a alguien, él diría: “Hola, mi nombre es Padre de Muchas Naciones.”  Cada vez que la cena estuviera lista, Sarah llamaría a Abraham así: “¡Querido… Padre de Muchas Naciones…  la cena está lista!  ¡Padre de Muchas Naciones..!”  Podrías escuchar a sus vecinos decir: “¡Ellos desean tanto un hijo que han perdido la razón!”  Pero Dios cambió la manera en que Abraham hablaba, para que pudiera llamar a existencia lo que Dios había visto que sería su bendición.
Sabes, cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no dijo: “¡Mi Dios!  ¡Está tan seca!”  Él dijo: “¡Extiende tu mano!”  (Mateo 12:13)  Él llamó a existencia lo que Él quería.  Él vio al paralítico y dijo: “¡Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa!”  (Mateo 9:6)   Él no vio lo que era en lo natural.  Él vio la manera en la que Dios había deseado que fuera y lo llamó a existencia.
Génesis 1 nos dice que en el principio, la oscuridad cubría la faz de la tierra y Él dijo: “¡Sea la luz!”  Y la luz fue.  ¡Dios llamó a existencia lo que Él quería, y esto fue hecho!  Si hubiéramos sido tú o yo, probablemente hubiéramos dicho: “¡Wow! ¡Está tan oscuro!”
Mi amigo, a pesar del dolor, llama a existencia tu sanidad.  No tiene sentido declarar lo obvio.  Así que, cambia la manera en que hablas.  Mira la manera en que Dios ha deseado que las cosas existan, ¡y comienza a llamar a existencia tu sanidad y plenitud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 11 de agosto de 2016

Habla Bendición Sobre Tu Familia

Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12

¿Qué es lo que tú crees y dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3ª Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Pronuncia las bendiciones de Dios sobre tus hijos y ellos van a crecer para ser ganadores en la batalla de la vida.


sábado, 14 de mayo de 2016

¡Llámalo A Existencia!

Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17

 “Pastor Prince, yo siento dolor en mi cuerpo.  ¿Cómo puedo ir por ahí diciendo que Cristo me ha redimido de esta enfermedad?  ¿Cómo puedo decir que por Sus heridas yo he sido sanado?”
Bien, la manera de Dios es llamar a esas cosas que no son, como que si fueran.  Y ya que tú has sido hecho a imagen de Dios, ¡tú también puedes llamar a esas cosas que no son, como que si fueran! 
Cuando Dios quería hacer a Abraham el padre de muchas naciones, ¿qué fue lo que hizo?  Él cambió la manera en que Abraham hablaba.  En ese tiempo, Abraham todavía no tenía a ningún hijo de Sarah porque ella era estéril.  Así que, ¿cómo podría el convertirse en el padre de muchas naciones?
Dios cambió la manera en que él hablaba.  ¿Cómo?  Cambiando su nombre de Abram a Abraham, que significa “padre de muchas naciones.” (Génesis 17:5)
Solo imagina:  A partir de ese momento, cada vez que él conociera a alguien, él diría: “Hola, mi nombre es Padre de Muchas Naciones.”  Cada vez que la cena estuviera lista, Sarah llamaría a Abraham así:  “Querido… Padre de Muchas Naciones…  la cena está lista!  ¡Padre de Muchas Naciones…”  Podrías escuchar a sus vecinos decir: “¡Ellos desean tanto un hijo que han perdido la razón!”  Pero Dios cambió la manera en que Abraham hablaba, para que pudiera llamar a existencia lo que Dios había visto que sería su bendición.
Sabes, cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no dijo: “¡Mi Dios!  ¡Está tan seca!”  Él dijo, “¡Extiende tu mano!”  (Mateo 12:13)  Él llamó a existencia lo que Él quería.  Él vio al paralítico y dijo: “¡Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa!”  (Mateo 9:6)   Él no vio lo que era en lo natural.  Él vio la manera en la que Dios había deseado que fuera y lo llamó a existencia.
Génesis 1 nos dice que en el principio, la oscuridad cubría la faz de la tierra y Él dijo: “¡Sea la luz!”  Y la luz fue.  ¡Dios llamó a existencia lo que Él quería, y esto fue hecho!  Si hubiéramos sido tú o yo, probablemente hubiéramos dicho: “¡Wow! ¡Está tan oscuro!”
Mi amigo, a pesar del dolor, llama a existencia tu sanidad.  No tiene sentido declarar lo obvio.  Así que, cambia la manera en que hablas.  Mira la manera en que Dios ha deseado que las cosas existan y comienza a llamar a existencia tu sanidad y plenitud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La manera de Dios es llamar a las cosas que no son como que si fueran.


miércoles, 20 de enero de 2016

Cree Y Habla el Bien Que Deseas Ver

Cree Y Habla el Bien Que Deseas Ver

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte:
‘Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón,
sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.’
Marcos 11:23, RVR60

Mi amigo, Dios quiere que tú hables palabras llenas de fe, que reflejen nuestra confianza en Sus promesas y en Su Palabra.

Nuestro Señor Jesús nos dijo: "Cualquiera que dijere a este monte: 'Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.'"

¿Te diste cuenta que en este versículo, Jesús usó el verbo "decir" tres veces y "creer" solo una?  Él nos está dando la clave para usar nuestra fe y recibir nuestros rompimientos.  ¡Ésta es, decir más, y creer que lo que estamos diciendo sucederá!

Dios quiere que nosotros caminemos por fe y no por vista.  Y Él demostró esto justo desde el principio del libro de Génesis, cuando Él habló, llamando así a existencia todas las cosas buenas que Él quería ver.

Mi amigo, tú estás hecho a imagen de Dios, así que tú también puedes decir cosas buenas a tu situación.  Cualquiera que sea tu necesidad hoy, pon tu fe en acción hablando para llamar a existencia lo que tú quieres ver.  ¡Mantente hablando, creyendo que lo que tú estás diciendo constantemente sucederá, y entonces obsérvalo suceder, tal como Jesús dijo que pasaría!

* Pensamiento Del Día

“Cualquiera que sea tu necesidad, pon tu fe en acción hablando para llamar a existencia lo que quieres ver.”


domingo, 16 de agosto de 2015

Habla Bendición Sobre Tu Familia

Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que tú crees y dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3ª Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”

Pensamiento Del Día

Pronuncia las bendiciones de Dios sobre tus hijos y ellos van a crecer para ser ganadores en la batalla de la vida.


domingo, 15 de marzo de 2015

La Gracia Sobreabundante De Dios Para Ti

2ª Corintios 9:8
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.
Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre con la mano seca (Lucas 6:6-11), ¿cómo lo verías, y qué piensas que le dirías?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando Él vio al hombre con la mano seca.  Pero  Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano, para sanidad y plenitud.  Él ve diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, presente siempre en cada situación con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y parece muy real para nosotros.
Pero Jesús vio sobreabundante gracia en esa mano seca para su sanidad, porque tú no le dices a un hombre con la mano seca: “Extiende tu mano,” a menos que veas la provisión, la sobreabundancia para la plenitud de esa mano.  Jesús llamó a existencia que la sobreabundante gracia envolviera la mano seca de ese hombre, y esa mano fue completamente restaurada.
Es posible que alguien que está enfermo tenga sobreabundante gracia en él, pero aún así esa gracia sobreabundante no sana su cuerpo.  Eso es porque él se mantiene reconociendo lo que hace falta, o el problema que ve.  Él está más preocupado con lo que es visible y temporal.
En vez de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, él confiesa su situación negativa todo el tiempo.  Así que, aunque la sobreabundante gracia está ahí, se encuentra ahí en vano.  ¿No es triste?
Jesús llamó a existencia la vida, y la vida surgió a la visibilidad.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te doy gracias porque en este mismo momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud total.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Mi amigo, no estés consciente de lo que ves que te hace falta o has perdido.  ¡Se consciente de la sobreabundate gracia de Dios para ti y sírvete de ella!
Pensamiento Del Día

Mira el reino de Dios presente siempre, en toda situación, con provisión sobreabundante para ti.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Declara El Bien Que Deseas Ver

Medita En

Manantial de vida es la boca del justo…
Proverbios 10:11

Cualquiera puede hablar lo que ve, pero se requiere fe para hablar lo que se desea ver.  Cualquiera puede declarar lo obvio, pero se requiere fe para ver lo invisible y llamarlo a existencia!

Nuestro Señor Jesús siempre habló el bien que Él deseaba ver que sucediera.  Él practicó esto muchas veces, y una de esas veces, Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, más Yo voy para despertarle” (Juan 11:11).  Todos los demás, incluyendo a Sus discípulos, hablaban sobre un Lázaro muerto, quien ya había sido envuelto en ropas de sepultura y depositado en el sepulcro.  Pero Jesús habló de un Lázaro que estaba vivo, y Él llamo a existencia lo que Él deseaba ver.  Él dijo: “¡¡Lázaro, ven fuera!!” y él que había estado muerto por cuatro días, se levantó y salió de la tumba (Juan 11:43-44). 

La Biblia nos dice que “Dios… quien da vida a los muertos… habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran” (Romanos 4:17, Trad. Ver. AMP).  Amado, tú fuiste hecho a imagen de Dios y Su Espíritu habita en ti.  Así que si tú deseas ver el bien en tu vida, entonces comienza a declararlo sobre ella.  Jesús murió en la cruz para darte vida en abundancia.  Tú tienes el derecho comprado con precio de sangre, para llamar a existencia a un cuerpo sano, a una carrera profesional satisfactoria y a un matrimonio y familia bendecidos.  Declara con valentía ese bien que deseas ver y comienza a vivirlo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Juan 11:11  “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.”

Juan 11:43-44  “43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡¡Lázaro, ven fuera!! 44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”


Romanos 4:17  “Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes [fue nombrado nuestro padre]. En la presencia de Dios en quien creyó, el cual da vida a los muertos y habla de las cosas que no existen que [Él ha predicho y prometido] como si [ya] existieran.”