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domingo, 19 de julio de 2020

Dios Es Un Dador, No Un Tomador


Inspiración de Gracia
El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32, NBLA)
Algunos cristianos creen equivocadamente que Dios da y también quita.  En los funerales, a veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que veía a un bebé que padecía de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quería decir era que, aunque el Señor les había dado este bebé a los padres, Él más tarde podría quitarles al bebé.
Job mostró esta misma actitud cuando él recibió la noticia de que había perdido su propiedad y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas y sin saber que en realidad era Satanás quien había venido contra él, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.” (Job 1:21)  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, revela una visión equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos cuál es la voluntad del Padre para nosotros.  ¡Él es un dador, no es un tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino.” (Lucas 12:32)  Es el diablo quien es un ladrón.  Él solo viene para robar y matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida, y vida en abundancia. (Ver Juan 10:10)
Jesús satisfizo cada necesidad y sanó toda enfermedad que fue presentada delante de Él, y en la cruz, Él dio Su propia vida.  Él nunca tomó nada a la gente que vino a Él.  Y la Biblia dice que quien ha visto a Jesús ha visto al Padre. (Ver Juan 14:9)
Amado, tu Padre celestial quiere que tú sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él ya nos ha dado lo mejor del cielo —Jesús, “¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 21 de abril de 2020

Busca Primero El Reino De Dios


Inspiración de Gracia
Por tanto, no os preocupéis diciendo: «¿Qué comeremos?» o «¿qué beberemos?» o «¿con qué nos vestiremos?». Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:31-33)
Como hijo de Dios, es importante que sepas que para tu Padre es un placer satisfacer todas tus necesidades.  Jesús Mismo nos dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.”  Pero Dios no quiere que tú vayas tras las cosas.  Él quiere que primero vayas tras Su reino.  ¡Y cuando hagas eso, todas las cosas que necesitas se te añadirán!
Entonces, tu primera prioridad todos los días debe ser buscar Su reino.  La palabra “primero” en el versículo 33 es la palabra griega protón, que significa “primero en orden o importancia, ocupando el lugar más alto en todos nuestros afectos.”  Amigo, Dios quiere que nosotros busquemos primero Su reino, y todas las cosas caerán gloriosamente en su lugar.
Nosotros no debemos buscar las cosas como lo hacen los gentiles.  La palabra “buscar” en “los gentiles buscan” (versículo 32), es la palabra griega epizeteo.  Significa “buscar con todas sus fuerzas con mucho sudor o con mucho estrés.”  Sin embargo, la manera en la que Dios quiere que “busquemos” en “buscar primero el reino de Dios” es la palabra griega zeteo, que significa “tener hambre, desear adorar.”  Es simplemente un hambre, un deseo por el reino de Dios, sin ningún trabajo o esfuerzo.
¿Pero qué es el reino de Dios?  Romanos 14:17 nos dice que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.  Y el reino de Dios habita dentro de ti porque el Espíritu Santo mora en ti.  Entonces el reino de Dios es Su justicia, Su paz y Su gozo en ti.
Amado, si quieres tener paz y gozo en el Espíritu Santo que fluye dentro de ti, busca cada día ser consciente de tu justicia en Cristo, no de tu propia justicia, sino de Su justicia que te fue dada como un regalo.  Persigue a Jesús primero.  Pasa tiempo con Él y escucha Su Palabra.  Y cuando haces estas cosas, estás buscando Su reino y Su justicia, ¡y todas las cosas que necesitas te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 13 de marzo de 2020

¡Tú Lo Tienes, Así Que Dilo!


Inspiración de Gracia
Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.  (Mateo 25:29)
¿Te has encontrado con personas que tienen poco, pero incluso eso poco que tienen les es quitado?  Por otro lado, hay quienes ya tienen mucho, pero reciben aún más.
Jesús dijo: “A todo el que tiene, más se les dará… pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”  Nota que Jesús no menciona qué es lo que tenemos.  Simplemente dice: “Porque a todo el que tiene…”
Jesús está hablando sobre una creencia firme en la Palabra de Dios, la cual te da el coraje para decir: “¡Lo tengo!”  Si tú dices que lo tienes, lo tienes y más se te dará.  Pero si dices que no lo tienes, cuando realmente lo tienes porque Dios nos ha dado libremente todas las cosas (ver Romanos 8:32), ¡entonces incluso lo que tienes te será quitado —no por Dios sino por el diablo!  El diablo no quiere que tú camines en las bendiciones de Dios.  Así que, cuando tú dices que no lo tienes, ¡él puede robarte tus bendiciones porque él tiene tu consentimiento!
Cuando tú necesitas algo, Dios dice que debes pedirle.  Y cuando le pidas, cree que lo recibirás. (Ver Marcos 11:24)  Di que ya lo tienes, incluso si aún no lo ves en el ámbito físico y un día, ¡vas a verlo!
Dios no está diciendo: “Oh, vamos, finge que lo ves.  Y si finges el tiempo suficiente, lo tendrás.”  ¡Esto no es un juego!  Lo que Dios nos está diciendo es que llamemos a las cosas que no existen como si existieran. (Ver Romanos 4:17)
Hoy, estamos hablando de los que lo tienen y los que no lo tienen en la iglesia.  Si tú crees que es tuyo, vas a tenerlo.  Vas a verte a ti mismo poseyéndolo y disfrutándolo, y más te será dado.  Pero si dices: “Bueno, yo no lo siento y no estoy seguro de si vendrá”, en esencia, tú estás diciendo que no lo tienes, cuando realmente lo tienes.  Entonces, incluso lo que tienes, te será quitado.  ¡Así que hoy, di que lo tienes!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 8 de marzo de 2020

Ven Tal Como Eres y Recibe


Inspiración de Gracia
Pero ella dijo: “Sí, Señor; pero también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.”  (Mateo 15:27)
Ven al Señor con tu necesidad, tal como eres, y apóyate en Su amor que no falla y es incondicional para ti.  No tienes que pretender ser más de lo que eres para recibir la bendición que necesitas de Dios.  No tienes que fingir ser otra persona para parecer más merecedor de lo que buscas recibir de Dios.
Una mujer cananea que buscaba desesperadamente la sanidad de su hija poseída por un demonio, vino a Jesús. (Ver Mateo 15:22–28)  Sabiendo que Él sanó e hizo milagros entre los judíos, ella fingió ser judía y gritó: “¡Señor, Hijo de David!” (Solo los judíos se dirigían a Jesús como el “Hijo de David”)  Jesús no le respondió.  Su silencio la hizo dejar de fingir y clamar: “¡Señor, socórreme!”
Solo cuando sus pretensiones se habían desvanecido, ella vio la gracia de Dios extendida hacia ella.  Jesús hizo un camino para que ella recibiera su milagro a pesar de que aún no era el momento de que los gentiles recibieran Sus bendiciones.  Él le dijo: “No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos.”
Muchas personas podrían ofenderse al ser llamadas “perro”.  Pero en realidad, la palabra griega usada aquí por Jesús significa “cachorrito”, por lo tanto, es un término cariñoso en lugar de ofensivo.  Así que esta mujer no se ofendió.  De hecho, ella supo en ese momento que podía recibir la sanidad para su hija, porque incluso los cachorros pueden comer lo que cae de la mesa de sus amos.
Ella vio que las migajas debajo de la mesa del Maestro eran suficientes para un gentil, un “cachorrito” como ella.  Debes entender que en ese tiempo, los judíos consideraban perros a los gentiles.  Pero lo que Jesús estaba tratando de decir era que Él fue llamado primero a los judíos, no a los gentiles.  Sin embargo, Él amaba a esta mujer gentil y a su hija, lo suficiente como para proveer un “vacío legal” para que ellas recibieran su milagro.
Entonces, cuando la mujer cananea tomó su lugar, dejando caer el título de “Hijo de David” y simplemente se sostuvo de la compasión de Jesús por ella, su hija fue sanada desde ese mismo momento.
Si Dios estaba dispuesto a extender Su gracia a una gentil, ¡cuánto más lo hará para ti, Su amado hijo!  Tú no necesitas depender de ninguna pretensión para recibir un milagro de Él.  Acércate a Él tal como eres y apóyate en Su gracia.  Si Él entregó a Jesús por nosotros, “¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?” (Romanos 8:32)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 30 de enero de 2020

El Maestro De Todas Las Cosas Está En Ti


Inspiración de Gracia
Pero el Consolador [Ayudador, Consejero, Abogado Defensor], el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.  (Juan 14:26)
Si te estás preguntando a quién o a dónde puedes ir para obtener la ayuda que necesitas, no preguntes más.  Simplemente dirígete hacia Dios, quien ya te ha prometido al Ayudador, el Espíritu Santo a quien ha enviado en el nombre de Jesús para morar en ti.
El Espíritu Santo te enseñará todas las cosas.  ¡Sí, te enseñará todas las cosas!  ¿Realmente crees esto?  ¿O eres como algunos que creen que hay que buscar el consejo de Dios solo para cosas espirituales, pero para todas las demás cosas en tu vida, hay que buscar ayuda “profesional”?
Dios no quiere que corras y confíes en la sabiduría del mundo.  Ahora, no hay nada de malo en ir al médico o contratar a un consultor financiero, pero Dios quiere que vengas a Él primero en busca de consejo y dirección.  Es por eso que Él ha enviado al Espíritu Santo, el Consejero (ver Juan 16:7, PDT),  para enseñarte todas las cosas.  El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad y Él te guiará a toda verdad. (Ver Juan 16:13)
El apóstol Juan dijo: “Pero vosotros tenéis unción del Santo, y todos vosotros sabéis todo… la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como Su unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado, permanecéis en Él.” (1 Juan 2:20, 27).
Entonces, la forma en que Dios te enseña es a través de la unción interior.  Es una unción continua.  En cualquier situación particular, Él te está ungiendo desde adentro, enseñándote por la presencia o ausencia de Su paz.
Por ejemplo, un acuerdo que tú estás considerando, puede parecer muy razonable.  Pero si no tienes paz en tu espíritu, no lo firmes.  Firma solo cuando tengas paz.  Déjate llevar por Su paz y encontrarás que tu corazón no se turbará, ni temerá. (Ver Juan 14:27)
Cuando sigas esa paz que solo Dios como tu testigo interno puede darte, ¡cosas buenas e incluso milagros sucederán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 23 de octubre de 2019

Dios Te Ama Tanto Que Te Dio A Jesús


Medita En
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32)
Dios es un Dios bueno.  Él es un Dios de amor.  Pero nosotros nunca sabremos cuánto nos ama Dios hasta que sepamos lo mucho que Él ama a Jesús, porque Él nos dio a Jesús, Su Hijo amado.
¿Recuerdas la historia de Abraham en Génesis 22?  El corazón de Abraham debe haberse roto cuando condujo a su único hijo, el hijo prometido, Isaac, al monte Moriah para ser sacrificado.  Pero al final, Isaac no tuvo que morir porque Dios proveyó un sustituto —un carnero.
El carnero atrapado en la espesura era realmente una imagen de Jesús, quien algún día sería arrestado y conducido al Monte Calvario para ser crucificado en nuestro lugar por nuestros pecados.
Amigo, Dios amaba tanto a Su Hijo, pero Él también te amaba tanto a ti, que estuvo dispuesto a renunciar a Su Hijo por ti.  ¡Así es lo mucho que Él te ama!  Y si Dios estaba dispuesto a darte lo mejor del cielo —Jesús— ¿crees que Él retendrá algo bueno de ti?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 19 de octubre de 2018

Jesús, La Medida De Tu Justicia


Al que no conoció pecado, Le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Dios quiere que busquemos Su justicia, y no nuestra propia justicia.  Cuando buscamos nuestra propia justicia, siempre terminamos sintiéndonos miserables porque nunca podremos ser justos por nuestras obras, no importa cuánto nos esforcemos.  Es por eso que nuestro Padre amoroso quiere que recordemos que la justicia no es un comportamiento correcto, sino una persona Jesús  (1 Corintios 1:30), y que hemos sido “hechos justicia de Dios en Él”.
Yo sé de una señora que antes de venir a nuestra iglesia, trató de establecer su propia justicia al confesar todos sus pecados para “limpiarse” a sí misma.  Pero halló que mientras más confesaba sus pecados, más pecados descubría en sí misma.  Esto se convirtió en un sentimiento de culpa que la hacía sentir miserable.  Sintiéndose estresada y cansada de confesar sus pecados todo el tiempo, ella finalmente dejó la iglesia a la que asistía.  De hecho, no regresó a otra iglesia de nuevo, durante los siguientes 10 años.
Un día, alguien le dio uno de mis mensajes en audio, titulado “Nunca Perderás La Justicia Eterna De Dios Que Te Fue Dada”, y ella comenzó a escucharlo.  Una vez que se enteró que Jesús era la medida de su justicia y aceptación ante Dios, ella comenzó a buscar la justicia de Dios a través de Cristo como su justicia.  En poco tiempo, la paz y la alegría vinieron a inundar de nuevo su vida.  Hoy, ella adora en nuestra iglesia.  Ella testificó sobre cómo Dios la sanó sobrenaturalmente de una enfermedad de largo plazo que sufría.  Incluso su marido, que estaba calvo,  resultó con cabello que le brotaba sobrenaturalmente.  Dios estaba añadiendo para ella todas estas cosas conforme a Su promesa —“Mas buscad primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33)
Amado, buscar la justicia de Dios significa que tú ves a Jesús como alguien que no conoció pecado, pero se hizo pecado por ti para poder darte Su justicia, ¡y hacerte la justicia de Dios en Él!  ¡Mientras proclamas diariamente la verdad de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, vas a ver “todas estas cosas” (Mateo 6:33)  añadidas para ti, sin que siquiera hallas pedido por ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de octubre de 2018

Pelea Desde La Victoria, No Por La Victoria


Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.
Efesios 6:11
Dios no necesita que tú venzas al diablo hoy.  Jesús ya lo ha hecho y te ha dado la victoria. (Colosenses 2:15, Romanos 8:37)  Tu parte es hacer cumplir la victoria, simplemente permaneciendo firme en tu terreno, que es el terreno de victoria.  En otras palabras, tú “luchas” desde el terreno de victoria, permaneciendo firme  allí.  Tú no luchas por la victoria.
En Efesios 6:10-18, en el pasaje sobre guerra espiritual, la palabra “lucha” aparece solamente una vez (versículo 12), mientras que la palabra “firme” aparece cuatro veces —“firmes contra las insidias del diablo”, “resistir en el día malo”, “y habiéndolo hecho todo, estar firmes”, “Estad, pues, firmes,”  (versículos 11, 13-14).  Cuatro veces el Espíritu Santo nos dice que debemos estar firmes.  Sin embargo, muchos cristianos se están enfocando en luchar para alcanzar la victoria.
Mi amigo, tú ya estás en el terreno de victoria.  Tú ya tienes todas las cosas en Cristo. (1 Corintios 3:21, 23)  Tú ya estás bendecido con toda bendición espiritual en Cristo. (Efesios 1:3)  El diablo sabe esto.  Y es por eso que su táctica es engañarte y hacerte pensar que tú no tienes la victoria.
Así que, cuando él te ataca diciendo: “¡Mira esa pequeña cantidad en tu cuenta bancaria!  ¿Cómo vas a pagar las cuentas?”  Permanece firme en tu posición.  Declara: “Yo no estoy tratando de ser rico.  ¡Yo ya he sido bendecido en Cristo!”  No importa cuánto tienes en el banco.  Tú tienes provisión abundante porque tú estás en Cristo.  Y a medida que la necesidad surja, la provisión estará allí si tú lo crees.
Es lo mismo con la sanidad.  El diablo tratará de atacarte con síntomas en tu cuerpo.  Él tratará poner dolor en tu cuerpo, y hacerte sentir débil aquí y allá, para que pienses que todavía estás enfermo.  Él está tratando de hacerte creer que tú no tienes tu sanidad.  Ese es el momento en que debes ser consciente de la obra terminada de Jesús y declarar: “Yo no estoy tratando de ser sanado, ¡Yo estoy sano!  ¡Yo estoy firme en el terreno de victoria que Jesús me ha dado!”
Amado, ¡se genera una gran diferencia al luchar desde la victoria y no por la victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 29 de septiembre de 2018

¿Qué Es Lo Que Ves?


Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.
Marcos 11:24
Una señora ciega fue dirigida a un gran evangelista de sanidades para oración. Después de que él había orado por ella, le dijo: “Ahora, ¡dígame lo que ve!”  Ella abrió sus ojos pero él le dijo: “Cierre los ojos. ¡Dígame lo que ve!”  Ella abrió sus ojos nuevamente, y él le dijo: “No le he dicho que abra sus ojos. Le pregunté, ¿qué fue lo que vio? ¡Cierre sus ojos! Ahora, ¡dígame lo que ve!”
Esto se prolongó durante un tiempo, hasta que la señora se dio cuenta de que el evangelista estaba preguntándole, ¿qué era lo que había visto en su interior?  ¿Acaso ella se veía a sí misma viendo?  Cuando ella comprendió esto, le dijo: “Me veo con vista.” Entonces el evangelista le dijo: “Ahora, abre tus ojos lentamente.”  ¡En ese momento, ella abrió los ojos a una visión perfecta!
Cuando tú oraste hace un rato, ¿qué fue lo que viste en tu interior?  ¿Estabas orando por la sanidad de alguien, pero viendo a esa persona en un ataúd?  ¿Estabas orando por un rompimiento financiero, pero viendo los bancos perseguirte hasta estar en quiebra?
Verás, uno no recibe lo que pide.  Uno recibe lo que cree que recibirá cuando ora.  Jesús dijo: “Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.”
Amado, “todas las cosas” incluye todas tus necesidades.  Y creer que las recibes viene antes de tenerlas. Una vez, Jesús le dijo un centurión: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Y el criado del centurión fue sanado en esa misma hora.” (Mateo 8:13)  El centurión creyó que recibió su milagro, incluso antes de verlo en lo natural.
Así que cuando tú oras, ¿qué es lo que realmente crees y ves en el interior?
“Bueno, Pastor Prince, yo realmente no puedo ver.”
Entonces, no ores todavía.  Primero, cambia tu visión en el interior.  Comienza a verte con la respuesta.  Mírate a ti mismo sano.  Mírate a ti mismo viviendo en esa casa grande que necesitas.  Mírate a ti mismo disfrutándola totalmente.  ¡Cuando tú ya puedas ver la respuesta y creerla, entonces ora en fe y vas a tener todo lo que pidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de septiembre de 2018

Hecho Así Como Has Creído


Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho.  Y el criado fue sanado en esa misma hora.
Mateo 8:13
¿Qué estás esperando que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios va a responder de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba robando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, él le rogaba a Jesús que viniera personalmente a su casa para que pusiera Sus manos sobre su hija, así ella sería sanada. (Marcos 5:23)
Pero, ¿sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aun así, Jesús fue y ni siquiera reprendió a Jairo por su poca fe.  Él cumplió la expectativa de Jairo —su pequeña hija fue levantada de la muerte ese día. (Marcos 5:41-42)
¿Por qué estoy diciendo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un Centurión romano que vino a Jesús a causa de su criado que sufría en su casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía y le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano”. (Mateo 8:8)  Jesús le dijo “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a la expectativa del Centurión, su criado fue sanado en aquella misma hora.
Mi amigo, no hay un nivel particular que tu fe debe alcanzar antes de que Dios te de lo que le has estado pidiendo.  Tu fe no inicia el que Dios te de algo.  Él ya te ha dado a ti todas las cosas que conciernen a la vida y a la piedad. (2 Pedro 1:3)  ¡Sus bendiciones ya te están presionando!  Independientemente del nivel de fe en el que estás, Él va a responder.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija y Jesús lo hizo.  El Centurión solo necesitaba que Jesús declarara la palabra para que su criado fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió las expectativas de ambos.
Mi amigo, no fijes tus ojos en la mucha o poca fe que tienes.  Fija tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado lo que necesitas.  Cuando vengas a Él, simplemente cree que Él está anhelando cumplir con tu expectativa de ese momento.  Él va a decirte: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 29 de julio de 2018

El Doble Por Tus Problemas


Volved a la fortaleza, oh cautivos de la esperanza; hoy mismo anuncio que el doble te restituiré.
Zacarías 9:12
Estoy seguro que has escuchado la expresión: “¡Cuando la vida te da limones, haz limonada!”  Bien, pues quiero que sepas que cuando el diablo te de limones, ¡Dios Mismo hará la limonada para ti!  Después de todo, la Biblia dice que Dios hace que todas las cosas cooperen para nuestro bien. (Romanos 8:28)
Y Él lo hace con estilo —¡Él restituye al doble lo perdido en cada problema!  Amado, si perdiste a tu esposo o esposa en un divorcio, o a un hijo preciado a causa de la muerte, Dios puede restituirte el doble, de tal manera que tú resultes teniendo más que antes, ¡si no en cantidad, entonces en calidad!
Consideremos a Job en el Antiguo Testamento.  Cuando él perdió todo, su esposa le dijo que maldijera a Dios y muriera.  Él se rehusó a hacerlo, y en vez de ello, respondió a Dios en fe y “el Señor aumentó al doble todo lo que Job había poseído. (Job 42:10)
Cuando David perdió al hijo que tenía con Betsabé, él dejó de suplicar y comenzó a alabar a Dios porque él confiaba en las misericordias de Dios.  Más tarde, Dios bendijo a David y Betsabé con otro hijo llamado Salomón, quien se convirtió en el rey más sabio y rico que el mundo había conocido.
Hoy, Dios promete restituirte el doble por tus problemas —“Hoy mismo anuncio que el doble te restituiré.”  ¡Si Él  lo dijo, Él lo hará!  Así que, tú no puedes sino tener esperanza de que las cosas estarán incluso mejor que antes.  Es por eso que en el mismo versículo, Él te llama “cautivo de la esperanza”.  Mi amigo, la esperanza en el sentido bíblico significa una expectativa confiada de que hay cosas buenas por suceder en tu vida.  ¡Tú eres un prisionero de eso!  Ya no puedes evitar despertarte sintiéndote esperanzado.  ¡No puedes evitar más estar esperando las cosas buenas que sucederán!
Así que, cuando los problemas vengan de parte del diablo, no te des por vencido, ni digas: “¡No hay esperanza!”  No te preocupes, ni te enojes.  Alaba a Dios como David lo hizo y mira ese problema como una oportunidad para que Dios te bendiga con más de lo que tú tenías originalmente.  ¡Y debido a que Dios lo ha declarado, ten confianza en que vas a recibir el doble por el problema!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 22 de julio de 2018

No Más Noches Sin Sueño


Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues Él da a Su amado aun mientras duerme.
Salmos 127:2
¿Eres tú una de esas personas con problemas para dormir de noche?  Tal vez esta misma mañana dijiste: “Estuve despierto toda la noche —mi hijo tuvo una fiebre muy alta”, o “Dormí solamente durante dos horas —estuve despierto puliendo mi presentación”, o “No pude dormir para nada —estaba preocupado por los recibos que se están acumulando”.
Dios “da a Su amado aun mientras duerme”.  ¿Quién es Su amado?  ¡Tú y yo!  Ya que estamos en Cristo, nosotros somos Su amado. (Efesios 1:6; 2 Tesalonicenses 2:13)
Dios dice: “Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor…”  En otras palabras, no tiene caso preocuparse y perder el sueño, porque la verdad es: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia”. (Salmos 127:1)
Así que, permite que Dios sea quien edifica tu carrera y quien guarda tu salud, tu matrimonio y a tus hijos.  No te preocupes, ni te quedes sin dormir hasta tarde como si tú fueras la fuente del crecimiento financiero, o quien tiene el poder de hacer que las cosas sucedan para arreglar las situaciones.  No, Dios es el único, y Él te dice: “Mi amado hijo, echa esa carga sobre Mí y ve a dormir.”  Y mientras estás durmiendo, Él está trabajando en tu situación.  “Él, no se adormecerá ni se dormirá”.  (Salmos 121:3-4)  ¡Él trabajará el turno de noche por ti mientras tú duermes!
Siendo nosotros hacedores y ejecutores, nos resulta difícil soltar algo y permitir que Dios se haga cargo.  Pero cuando realmente echamos nuestras preocupaciones, ansiedades y temores, de una vez por todas en Sus manos, entonces vemos como Él cuida de nosotros con afecto y especial atención. (1 Pedro 5:7)  Vamos a verle entonces haciéndose cargo de nuestros problemas y haciendo que todas las cosas nos ayuden para bien. (Romanos 8:28)
Amado, confía en el amor de tu Padre por ti.  Echa tus ansiedades sobre Él y ya no tengas más noches sin sueño.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 2 de junio de 2018

¿Cómo Ves A Dios?


Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la multitud que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado una fe tan grande.
Lucas 7:9
La manera en que tú ves a Jesús y la revelación que tienes de Él, no van a afectar la aceptación que tienes ante Dios.  Pero si afectarán tu aceptación de lo que Dios tiene para ti.  Y van a afectar también la manera en que recibes de Él. 
Considera al centurión romano que le dijo a Jesús: “No soy digno que entres bajo mi techo, por eso ni siquiera me consideré digno de ir a Ti, tan solo di la palabra y  mi siervo será sanado.” (Lucas 7:6-7)  Compáralo con Jairo, uno de los oficiales de la sinagoga, que vino a Jesús y le dijo: “Mi hijita está al borde de la muerte; te ruego que vengas y pongas las manos sobre ella para que sane y viva.” (Marcos 5:22-23)
¿Sabías que Jesús no tiene que ir a tu casa para sanarte?  ¿Entonces por qué Jesús siguió a Jairo a su casa?  Jesús tenía que bajar al nivel de fe de Jairo.  Jairo creía que su hija podía ser sanada solo si Jesús venía y ponía Sus manos sobre ella.
El centurión era diferente.  Él dijo: “Señor, no te molestes más, porque no soy digno de que entres bajo mi techo.”  Este centurión creía que Jesús no tenía que venir a su casa para que su siervo fuera sanado.  Él creía que Jesús solo necesitaba decir la palabra.  Él le dijo a Jesús: Tan solo di la palabra y  mi siervo será sanado.”
¿Sabes tú quién es Jesús?  El centurión tenía un mayor entendimiento de quién es Jesús, comparado con Jairo el oficial de la sinagoga, ¡y él ni siquiera era un judío!
Jesús le preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis amedrentados?  ¿Cómo no tenéis fe?” (Marcos 4:40)  Él incluso remarcó: “Hombres de poca fe.” (Mateo 6:30)  Pero a la mujer cuya hija estaba endemoniada, Él le dijo: “¡Oh mujer, grande es tu fe!” (Mateo 15:28)  Y al centurión, Él le declaró: “¡Ni aún en Israel he hallado tanta fe!”
Mi deseo es que tú tengas un entendimiento preciso de quién es Jesús, porque cuando tu revelación de Jesús es grande, tú vas a conocer lo que se te ha sido dado gratuitamente.  ¡Y cuando tú sabes lo que es tuyo en Cristo Jesús, tú eres rico en todas las cosas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de mayo de 2018

Dios Ayuda A Quienes No Tienen Ayuda


Porque Tú has sido mi socorro, y a la sombra de Tus alas canto gozoso.
Salmos 63:7
He tenido a algunas personas que me dicen: “Pastor Prince, por favor ore por mí.  Ya no puedo ver más allá del caos en el que estoy.  Yo sé que todo esto es mi culpa.  Y justo ahora, ni siquiera sé si Dios escucha mis oraciones.”
Si piensas en ello, una gran cantidad de nuestros problemas son nuestra propia creación.  ¡Pero es cuando nosotros merecemos el castigo y no la bendición, cuando podemos recibir gracia —el favor inmerecido y la ayuda inmerecida de Dios!
Cuando nosotros dejamos de intentar ser merecedores de la ayuda de Dios, encontramos a Dios más que dispuesto a ser nuestro Salvador.  Pero cuando seguimos tratando de hacer que las cosas funcionen, estamos tratando de ser nuestros propios salvadores.  Dios va a decir: “Sálvate a ti mismo porque Yo no puedo ayudarte cuando tú no necesitas Mi ayuda.”
Puedes estar pensando: “Pero Pastor Prince, ¿acaso no sabes que Dios ayuda a quienes se ayudan?”
Contrario a la creencia popular, el dicho: “Dios ayuda a quienes se ayudan,” ¡no se encuentra en la Biblia!  Dios no ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.  Él ayuda a quienes no tienen ayuda y dependen de Él.  Él ayuda a quienes le buscan como su única fuente de ayuda para sus problemas. 
Si tú dices: “Mi problema es que soy débil.”  Dios dice: “Ese no es problema.  Yo soy tu fortaleza.”  Si tú dices: “Señor, mi cara es el problema.  Soy una persona fea.”  Dios dice: “Mi rostro resplandecerá en el tuyo.  Yo soy tu gloria.”  Si tú dices: “Señor, yo soy el problema.  No soy nadie.”  Dios dice: “Yo te haré alguien.”
Desafortunadamente, muchos de nosotros aún seguimos tratando de ayudarnos a nosotros mismos, pensando que para ciertas cosas realmente no necesitamos a Dios.  Pero Dios dice: Sin Mí, nada podéis hacer. (Juan 15:5)  ¿Realmente lo creemos?  ¿O creemos que sin Él, nosotros todavía podemos hacer ciertas cosas para ayudarnos a nosotros mismos?
Solo cuando nos damos cuenta de que no podemos hacer nada, y no somos nada por nosotros mismos y para nosotros mismos, es que ¡nosotros podemos hacer todas las cosas por medio de Cristo que nos fortalece! (Filipenses 4:13)  ¡Es entonces que vemos la ayuda y el favor inmerecido de Dios, de los cuales no somos dignos, librarnos de toda maldad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince