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viernes, 18 de enero de 2019

La Clave Para La Fe

Medita En
Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.  (Hebreos 12:2, NVI)
Como seres humanos, no solo tenemos una propensión a aumentar cada pequeña falla en nuestro comportamiento físico y emocional, sino que también tenemos una tendencia a saber, recordar y repetir en nuestra mente los pecados, fallas y errores que hemos cometido.  Nos condenamos incluso por nuestros defectos más pequeños en lugar de enfocarnos en cómo nos ve Dios realmente —perfecto en Cristo.
Es por eso que se requiere fe para creer que Dios te ve justo.  Se requiere fe para creer que Él no te ve en tus pecados, que Él no ve el pecado o la iniquidad en ti.  Se requiere fe para creer que Él quiere decir lo que Él dice cuando dice: "Yo les perdonaré sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.” (Heb. 8:12).  ¡Se requiere fe para creer que Dios no recordará tus fallas y errores!
Pero Pastor Prince, mis pecados están mirándome fijamente.  ¿Cómo puedo tener fe para creer que Dios no los ve?
Mi amigo, la clave de la fe se encuentra en buscar a la fuente de la fe —Jesús.  Como dice la Biblia, “fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe” (Hebreos 12:2, NVI).  ¡Tu fe para creer se encuentra en Jesús!  La Biblia Amplificada lo expresa de esta manera: "poniendo los ojos [apartados de todo lo que va a distraernos] en Jesús, Quien es el Líder y la Fuente de nuestra fe [dando el primer incentivo para que Creyéramos y también es su Consumador [la lleva a la madurez y perfección]."
En otras palabras, quita tus ojos de tus propios defectos, imperfecciones, fallas y errores, y simplemente fija tus ojos en Jesús.  Cuanto más veas a Jesús y Su obra terminada, más fe surgirá en tu corazón para creer que verdaderamente todos tus pecados son perdonados.  Puedes comenzar como una pizarra limpia y tener un completamente nuevo comienzo en Cristo.  ¡Lo viejo se ha ido y lo nuevo ha llegado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de septiembre de 2018

Hecho Así Como Has Creído


Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho.  Y el criado fue sanado en esa misma hora.
Mateo 8:13
¿Qué estás esperando que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios va a responder de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba robando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, él le rogaba a Jesús que viniera personalmente a su casa para que pusiera Sus manos sobre su hija, así ella sería sanada. (Marcos 5:23)
Pero, ¿sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aun así, Jesús fue y ni siquiera reprendió a Jairo por su poca fe.  Él cumplió la expectativa de Jairo —su pequeña hija fue levantada de la muerte ese día. (Marcos 5:41-42)
¿Por qué estoy diciendo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un Centurión romano que vino a Jesús a causa de su criado que sufría en su casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía y le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano”. (Mateo 8:8)  Jesús le dijo “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a la expectativa del Centurión, su criado fue sanado en aquella misma hora.
Mi amigo, no hay un nivel particular que tu fe debe alcanzar antes de que Dios te de lo que le has estado pidiendo.  Tu fe no inicia el que Dios te de algo.  Él ya te ha dado a ti todas las cosas que conciernen a la vida y a la piedad. (2 Pedro 1:3)  ¡Sus bendiciones ya te están presionando!  Independientemente del nivel de fe en el que estás, Él va a responder.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija y Jesús lo hizo.  El Centurión solo necesitaba que Jesús declarara la palabra para que su criado fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió las expectativas de ambos.
Mi amigo, no fijes tus ojos en la mucha o poca fe que tienes.  Fija tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado lo que necesitas.  Cuando vengas a Él, simplemente cree que Él está anhelando cumplir con tu expectativa de ese momento.  Él va a decirte: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince