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viernes, 4 de septiembre de 2020

Perdón Total Y Completo

 Inspiración de Gracia

En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  (Efesios 1:7)

Las personas me han dicho: “Pastor Prince, me enseñaron que solo mis pecados pasados —desde el día en que nací hasta el día en que me convertí en cristiano— han sido perdonados y que mis pecados futuros no son perdonados hasta que yo los confiese y busque el perdón.”

Amigo, cuando Jesús murió en la cruz, ¿cuántos de tus pecados eran futuros?

¡A menos que tengas más de 2,000 años, todos tus pecados eran futuros entonces!  Jesús los tomó todos sobre Sí Mismo, los clavó en la cruz y declaró: ”¡Consumado es!”  Entonces, si no se te ha perdonado todo, entonces no has sido perdonado en absoluto.

“¿Quiere decir que Jesús también murió por el pecado que acabo de cometer?”

¡Si!

“¿Y también por los pecados que voy a cometer?”

¡Si!  Por eso Él dijo: “¡Consumado es!”

Pero muchos de nosotros somos inconsistentes en lo que creemos.  Una parte de nosotros dice: “Dios me ha perdonado por todos mis pecados.”  Pero otra parte dice: “Sí, pero yo aún debo confesar mis pecados para ser perdonado.”  ¿Tú eres así?

Amado, tú no eres perdonado debido a tu obra de confesión.  Tu confesión no puede lavar tus pecados.  Tú estás perdonado debido a la sangre que Jesús derramó por ti.  Solo Su sangre te limpia.

Tú no puedes creer que has sido perdonado por tus pecados pasados, presentes y futuros, y todavía pensar que hay algo que tú puedes hacer para completar ese perdón.  Si lo haces, entonces también se convierte en tu obra, no solamente la de Jesús.

¿Existe un lugar para la confesión de los pecados?  Amigo, si tú acabas de pecar, tú siempre puedes decírselo a Dios sin sentirte condenado porque tú sabes que ya tienes perdón y que Jesús fue condenado en tu lugar.  Pero tú no le confiesas tus pecados a Dios para ser perdonado.  ¡Tú ya tienes el perdón total y completo, debido a la sangre de Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Dios Quiere Que Sus Hijos Estén Bien Y Estén Alegres

 Inspiración de Gracia

Jesús le dijo: “… El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre…”  (Juan 14:9)

Imagina el siguiente escenario: Un padre le dice a su hija: “Ven acá, hija.  Mamá dice que has estado jugando junto a la carretera.  ¿Es eso cierto?”  “Sí, papi.  Lo siento.”  “¿Lo siento?  ¿Cuántas veces te he dicho que no juegues cerca de la carretera?  ¡Ven acá!  ¡Acuéstate en la carretera y estira las piernas!”

El papá conduce su auto sobre las piernas de su hija.  ¡Se puede escuchar el sonido de los huesos siendo aplastados y a la pobre niña gritando de dolor!

“Ahora, cariño, tú sabes que papá te ama.  Y papá hizo eso para enseñarte una lección, así sabrás que jugar junto a la carretera es peligroso.”

A estas alturas, probablemente estás sacudiendo tu cabeza horrorizado, preguntándote, ¿qué padre enfermo haría eso?  Sin embargo, hay muchos cristianos que creen que nuestro Padre celestial hace eso mismo.  Ellos dicen que Él le da a la gente enfermedades, accidentes, terremotos y muerte para enseñarles una lección.

Pero Jesús dijo: “El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre.”  Jesús es la naturaleza de Dios en acción.  A lo largo de los Evangelios, vemos a Jesús, es decir a Dios sanando a los enfermos.  Si Dios quisiera que algunas personas se enfermen, entonces debería haber al menos un incidente en los Evangelios en el que veamos a Jesús diciendo: “Mira, tu tez es demasiado hermosa, recibe lepra” o “La ceguera es buena para ti.  Permanece ciego.”  ¡Pero no, ni una sola vez!  De hecho, Jesús “anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo.” (Hechos 10:38)  Ese es el corazón de Dios.

Como padre, si tu hijo está enfermo y tiene dolor, tu corazón solo desea verlo bien.  ¡Cuánto más tu Padre celestial!  Amigo, Dios no le da a tu hijo alguna enfermedad para enseñarles a los dos alguna lección, ni para glorificarse a Sí Mismo.  ¡Pensar así es hablar con una mente retorcida y atada por la religión!  Y el cristianismo no es una religión.  Es una relación amorosa con tu Padre celestial.

Amado, escucha a Dios decir esto a tu corazón hoy: “Yo nunca te castigaré por tus pecados porque estos ya fueron castigados en el cuerpo de Mi Hijo.  Yo no te deseo ningún mal. Yo no me llevaré a tu hijo ni le daré un accidente automovilístico para enseñarte una lección.  ¡Mi corazón desea siempre que Mis hijos estén bien y estén alegres!”

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 1 de septiembre de 2020

Jesús, La Medida De Tu Justicia

 Inspiración de Gracia

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)

Dios quiere que busquemos Su justicia, no nuestra justicia propia.  Cuando buscamos nuestra justicia propia, siempre vamos a terminar sintiéndonos miserables porque nosotros nunca podremos ser justos por nuestras propias obras, no importa cuánto lo intentemos.  Es por eso que nuestro Padre amoroso quiere que recordemos que la justicia no viene por comportamiento correcto sino por una persona —Jesús (ver 1 Corintios 1:30), y que nosotros “fuimos hechos justicia de Dios en Él.”

Sé de una señora que, antes de venir a nuestra iglesia, intentó establecer su justicia propia confesando todos sus pecados para “limpiarse a sí misma.”  Pero ella descubrió que cuanto más confesó sus pecados, más pecados descubrió en sí misma.  Ella se sintió abrumada por la culpa y se sintió miserable.  Sintiéndose estresada y cansada de estar confesando sus pecados todo el tiempo, finalmente dejó la iglesia a la que asistía.  De hecho, ella nunca volvió a entrar en otra iglesia durante los siguientes 10 años.

Un día, alguien le dio el cassette de uno de mis mensajes, titulado “Tú Nunca Perderás La Justicia Eterna De Dios Que Te Fue Dada” y ella comenzó a escucharlo.  Una vez que ella supo que Jesús era la medida de su justicia y aceptación ante Dios, ella comenzó a buscar la justicia de Dios, viendo a Cristo como su justicia.  En poco tiempo, la paz y la alegría fluyeron de vuelta a su vida.  

Hoy, ella adora al Señor en nuestra iglesia.  Ella testificó acerca de cómo Dios la sanó sobrenaturalmente de una condición médica a largo plazo que tenía.  Incluso su esposo, quien una vez fue calvo, ¡descubrió que su cabello estaba brotando de manera sobrenatural!  Dios le estaba agregando todas estas cosas a ella, conforme a Su promesa: “Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)

Amado, buscar la justicia de Dios significa que tú ves a Jesús como alguien que no conoció pecado, pero que se convirtió en pecado por ti, ¡para poder darte Su justicia y hacerte la justicia de Dios en Él!  A medida que proclames diariamente la verdad de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, vas a ver que “todas estas cosas” (Mateo 6:33) son agregadas para ti, ¡sin siquiera pedirlas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 31 de agosto de 2020

Dios De Las Cosas Pequeñas También

 Inspiración de Gracia

Entonces, cuando bajaron a tierra, vieron brasas ya puestas y un pescado colocado sobre ellas, y pan… Jesús le dijo: “Venid y desayunad.”  (Juan 21:9, 12)

Como muchos padres, Wendy y yo oramos por nuestra hija Jessica todas las noches antes de dormir.  Cuando Jessica tenía dos años, decidimos orar para que sus pañales no se desbordaran durante la noche.  Que sus pañales no se desbordaran podía ser algo pequeño, pero nosotros sabíamos que eso le daría a nuestra niña un sueño más cómodo cada noche.  Y después de que comenzamos a orar por esto, notamos que sus pañales no se desbordaban.

Este incidente me hizo darme cuenta de que nuestro Dios no solo está interesado en las grandes cosas que nos afectan.  Él también se incomoda y se ocupa de las cosas pequeñas que nos afectan.  No hay nada demasiado insignificante para Él.  Así que no seas como algunas personas religiosas que tienen la idea de que Dios solo quiere que llevemos a Él los grandes problemas y que no quiere que lo molestemos con cosas pequeñas.

Nada podría estar más lejos de la verdad.  A Dios le importa todo lo que tú experimentas, desde la pequeña úlcera en tu boca hasta tus preocupaciones sobre la economía mundial.  Incluso cuando tú le hablas sobre los inconvenientes que podrían surgir si el autobús llega tarde, Él también toma nota de eso.  De hecho, cuando acudes a Él a menudo en relación a cualquier cosa y a todo en tu vida diaria, tú lo honras a Él porque le estás diciendo que Él es tu Papá Dios que vela por ti.

Jesús representó el corazón y la voluntad del Padre cuando estuvo en la tierra. (Ver Juan 5:19)  Él se incomodó cuando Sus discípulos estuvieron en el mar toda la noche, fríos y temblando.  A Él le molestó que no pescaran nada esa noche. (Ver Juan 21:3)  A Él le importaba que no tuvieran pescado para vender.  Así que les dio una buena pesca a la mañana siguiente. (Ver Juan 21:5-6)  Él sabía que tenían frío y hambre, así que Él Mismo les preparó el desayuno, el cual sirvió sobre las brasas de una fogata, para mantenerlos calientes.

Jesús nos mostró que Dios es nuestro amoroso Padre celestial que se interesa por las cosas grandes y también por las cosas pequeñas que suceden cada día de nuestras vidas.  ¡Nada se escapa de los ojos de Dios porque Él te ama!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 30 de agosto de 2020

Libera La Unción En Tu Situación

 Inspiración de Gracia

»Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al Señor, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso.  (Levítico 2:1)

La ofrenda de cereal en el Antiguo Testamento habla del sacrificio de Jesús y en la Biblia, el aceite habla de la unción del Espíritu Santo.  De modo que la ofrenda de cereal, de flor de harina, sobre la cual se había echado aceite, habla de la humanidad de Jesús ungida por el Espíritu Santo.

Jesús es completamente Dios.  Pero cuando Él vino a la tierra, Él literalmente “se vació de Sí Mismo, tomando forma de siervo.” (Ver Filipenses 2:7)  Es por eso que Él necesitaba ser ungido por el Espíritu Santo antes de poder comenzar Su ministerio. (Ver Juan 1:33)  Aunque era completamente Dios, Él hizo las cosas por el poder del Espíritu Santo.

Jesús fue ungido para llevar las bendiciones de Dios a la vida de las personas.  Él habló primero de Su unción cuando predicaba en Su ciudad natal: “El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque Me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres.” (Lucas 4:18)

Hoy, la unción de Jesús ha venido sobre ti. (Ver 1 Juan 2:20)  La Biblia dice que “la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros.” (1 Juan 2:27)  Pero, ¿cómo es liberada esta unción que está en ti?

Amigo, esto sucede cuando tú invocas el nombre de Jesús.  En el Cantar de los Cantares 1:3, las vírgenes, que representan a la iglesia, aman Su nombre, que es como ungüento derramado cuando se pronuncia.  Cuando ellas invocaron Su nombre, Su fragancia fue liberada y se derramó la unción.

Así que, cuando tú invocas el nombre de Jesús, estás liberando Su unción.  Invoca Su nombre cuando te sientas deprimido y Su unción levantará tu espíritu.  Si te estás sintiendo seco y vacío, simplemente di: “Jesús, Jesús.”  Antes de que te des cuenta, un río refrescante brotará mientras Su unción fluye.  Invoca Su nombre cuando necesites un rompimiento y Su unción lo soltará para ti.

Romanos 10:13 dice que “todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.”  Así que invoca el nombre de Jesús y observa cómo Su unción suelta tu liberación, sanidad, protección y provisión, ¡y te perfecciona!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 29 de agosto de 2020

Tú Eres Un Hijo Y Un Heredero De Dios

 Inspiración de Gracia

Y por cuanto sois hijo, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.  (Gálatas 4:6-7, RVR60)

Quizás estas preguntas han estado brincando en tu cabeza últimamente: “Si tú eres cristiano, ¿por qué estás enfermo?  Si tu Padre celestial es tan maravilloso, ¿por qué tú tienes tantos problemas?  ¿No te ayuda tu Dios, a ti que eres Su hijo?”

Y si has tenido la tentación de preguntar: “Dios, yo soy Tu hijo.  ¿Por qué me está sucediendo esto?”  Recuerda que Jesús sabe exactamente cómo te sientes porque hace 2,000 años, el diablo usó el mismo truco con Él —“Si eres Hijo de Dios…” (Mateo 4:3)  Verás, la intención del diablo era hacer que Jesús dudara de Su condición de Hijo es decir Su filiación, y el diablo quiere hacer lo mismo contigo hoy.

Él quiere destruir el Espíritu de filiación en ti y en el cuerpo de creyentes.  Él sabe que una vez tú realmente creas que eres hijo de Dios, algo va a suceder —tú comenzarás a vivir la vida como “heredero de Dios por medio de Cristo.”

Como hijo y heredero de Dios, tú heredaste todas las bendiciones de Dios que Jesús murió para darte, incluyendo la salvación, sanidad, provisión, plenitud, favor, intimidad con Dios y oraciones respondidas.  Y Jesús resucitó de entre los muertos para asegurarse de que lo que Él murió para darte, tú lo recibas.  ¡Él está vivo hoy para hacer cumplir en tu vida esta rica herencia comprada con Su sangre!

Amigo, tú eres heredero de Dios por medio de Cristo.  Esto significa que eres coheredero con Jesús. (Ver Romanos 8:17)  ¡Así que Su herencia también es tu herencia!

¿Qué es provisión cuando tú eres heredero de Dios?  Él es dueño “de todo animal del bosque y millares de animales en las colinas.” (Ver Salmo 50:10)  Todos los diamantes y el oro vinieron de Él.  ¿Qué es sanidad cuando tú eres heredero de Dios?  Él es tu Creador y el aliento mismo de tu vida.

Amado, disfruta cada parte de tu herencia en Cristo, no porque la has ganado, ¡sino porque fue pagada con la sangre de Jesús!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 28 de agosto de 2020

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

 Inspiración de Gracia

Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.  (Hebreos 5:9-10)

Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec.”  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?

El sacerdocio de Melquisedec le da al hombre (mientras que el sacerdocio aarónico le quita al hombre).  Vemos esto cuando Melquisedec le da pan y vino a un Abraham cansado después de su batalla con los reyes enemigos, para que recuperara sus fuerzas. (Ver Génesis 14:14-20)  Entonces, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, entonces es un sacerdocio en el que podemos entrar confiadamente a Su presencia para recibir de Él. (Ver Hebreos 4:16).

Además, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram del Dios Altísimo...” (Génesis 14:19)  El orden de Melquisedec solo se trata de eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que bendice y nunca nos maldice!

Entonces, ¿estamos conscientes de Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, que nos está dando todos los días?  ¿Estamos atentos a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?

Ahora, es fácil para nosotros creerle a Dios por Sus bendiciones en la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad en creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero aunque no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, tenemos problemas para creer en la obra de la redención.  A veces nos resulta difícil creer en Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Nosotros realmente no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestros cuerpos sanos y proveerá para todas nuestras necesidades.

Aunque, la creación ha caído.  Esta puede ser tanto una bendición como una maldición.  A veces, una tormenta se levanta, y fuertes vientos y lluvias destruyen miles de hogares y vidas.  A veces, nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.

Amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero ciertamente nosotros podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta al clima ni a ninguna otra cosa.  La obra de redención es tan segura como el mismo Jesús.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que diariamente nos colma de bendiciones!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 27 de agosto de 2020

Jesús Hace Todas Las Cosas Nuevas

 Inspiración de Gracia

Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  (Juan 1:3)

Cualquier producto electrónico que compras generalmente viene con un folleto de instrucciones que dice: “Envíelo al distribuidor autorizado para su mantenimiento y reparación.”  De manera similar, cuando algo en tu cuerpo o en tu vida se rompe, tú debes ir de regreso a Jesús, tu Creador y Hacedor.  Y vas a Él porque la Palabra de Dios nos dice que “todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

La Biblia dice que en el principio, Dios creó todo cuando habló (ver Génesis 1), y Jesús era el Verbo que hizo que todo sucediera. (Ver Juan 1:1–2, 14)  Así que, cuando las relaciones en tu familia se rompan, cuando tus finanzas estén bajas o cuando alguna parte de tu cuerpo no esté funcionando correctamente, ¡ve a Jesús, quien puede arreglarlo e incluso hacerlo mejor que antes!

Una mamá de nuestra iglesia testificó de cómo Dios le dio una nueva hija que solía ser una adolescente muy rebelde.  El día que la niña entregó su vida a Jesús marcó el inicio de una nueva vida con su familia.  Ella también se convirtió en alguien muy reconocida en el ámbito nacional de la natación.  Cuando los periodistas le preguntaron sobre sus hazañas récord, ¡ella les dijo que fue Jesús quien lo hizo todo por ella!

Una señora se me acercó una vez y me dijo: “Pastor Prince, no sé si aún me recuerda, pero me acerqué a usted antes, cuando era una divorciada.  Este es mi esposo —el mismo hombre del que me divorcié hace algunos años.  ¡Nos volvimos a casar y estos son nuestros hijos!”  Ahora bien, esto no suele suceder en los casos en los que se el divorcio ha tenido lugar, ¡pero esta pareja buscó a Jesús y vio a su familia rota ser restaurada!

Cuando el hombre vuelve a armar algo que se ha roto, eso generalmente no es tan bueno como antes.  Pero cuando Jesús lo hace, ¡todas las cosas son hechas nuevas!  (Ver 2 Corintios 5:17)  ¡Aquel que hizo los cielos y la tierra es más que poderoso para hacerlo mejor de lo que era antes!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 21 de agosto de 2020

Mira Lo Que Jesús Hace

 Inspiración de Gracia

Porque ninguna cosa será imposible con Dios.  (Lucas 1:37)

Puede ser que hayas escuchado de tus amigos o visto en libros cristianos la popular pregunta: “¿Qué haría Jesús?”  Es una pregunta que se enseña a los cristianos a hacerse cuando están enfrentando un problema.

Pero cuando tú te preguntas a ti mismo: “¿Qué haría Jesús?” en cualquier situación, la respuesta está sujeta a tu propia interpretación y teología.  Por ejemplo, tú si eres de una iglesia que no cree que Jesús sana hoy, podrías pensar que esta es la manera en la que Jesús oraría por los enfermos: “Oh Padre, dale paciencia a esta persona para soportar sus sufrimientos,” y procederías a orar de esta manera por una persona enferma.  Por lo tanto, cuando tú intentas pensar en lo que Jesús haría, ¡estás regresando a tu carne!

Quizá el recordatorio debería ser: “Mira lo que Jesús hace.”  Cuando predico, yo estoy atento para observar lo que Jesús está haciendo o guiándome a hacer.  Si Él me impulsa a decir o hacer algo, yo lo digo o lo hago.  Sé que no estoy en el púlpito para manifestar al Pastor Prince o su carne, sino para manifestar a Jesucristo, ¡con quien ninguna cosa es imposible!

Durante un servicio dominical, impulsado por Dios, compartí con la congregación que Él quería restituir los objetos perdidos.  La semana siguiente, una miembro de la iglesia escribió: “El domingo pasado, Pastor Prince, usted mencionó que el Señor nos ayudaría a recuperar los objetos perdidos.  Yo sabía que la palabra era para mí.  Mi pulsera de diamantes y mi anillo habían estado desaparecidos durante semanas...  Alabado sea Dios, cuando regresé a casa ese día, mi criada puso los objetos perdidos en mis manos.  Ella los encontró a las 10:30 de la mañana mientras yo todavía estaba adorando al Señor en la iglesia.”

En otra ocasión, yo estaba orando por una mujer en silla de ruedas cuando sentí que Dios me decía que la levantara de su silla de ruedas.  ¡Amigo, estaba tan alegre de que antes de darme cuenta de lo que estaba haciendo, ella estuviera de pie sin ayuda!  Ahora que si me hubiera tomado un tiempo para pensar —“Dios mío, ¿qué estoy haciendo?”— mi pensamiento podría haber obstruido mi obediencia a los impulsos de Dios.

Por eso, cuando te sientas dirigido a hablar con alguien, mira lo que Jesús hace.  Cuando ores por tus hijos, mira lo que Jesús hace.  Cuando estés confesando la Palabra de Dios en tu situación, ¡mira lo que Jesús hace!  ¡Mantén tus ojos en Jesús, con quien ninguna cosa es imposible!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 20 de agosto de 2020

La Vida Con Dios Es Fácil Y Ligera

 Inspiración de Gracia

Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar.  (Mateo 11:28)

Siempre alegra mi corazón saber que Jesús ve las preocupaciones que cargamos en nuestro corazón.  Él conoce las preocupaciones que tú tienes por tu familia y por el futuro.  Él siente la pesadez en tu corazón mientras luchas con esa enfermedad en tu cuerpo.  Él te dice: “Ven a Mí, tú que estás cansado y cargado, y Yo te haré descansar.”

Jesús quiere hacerte descansar.  Y Él dice que la manera en la que vas a recibir descanso es estar en yugo con Él, porque Su yugo es fácil y Su carga es ligera. (Ver Mateo 11:29–30)

¿Qué significa estar en yugo con Jesús?  Imagina un par de bueyes unidos en un yugo.  El buey más joven ve lo que el buey maduro hace y lo sigue.  Si el buey maduro gira a la izquierda, el buey más joven gira a la izquierda.  Si el buey maduro se detiene, el buey más joven se detiene.  Cuando el buey maduro comienza a moverse de nuevo, el buey más joven lo sigue.  Asimismo, Jesús quiere que nosotros sigamos Su dirección y fluyamos con Él.

No es difícil fluir con Jesús porque Él no va a imponer nada pesado sobre ti —“Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera.” (Mateo 11:30)  Cuando tú estás en yugo con Él y fluyes con Él, vas a hallar que de parte del Señor no hay nada que provoque un peso en tu corazón, que esté mal ajustado o que sea una carga.  Cuando tú fluyes con el Señor, vas a hallar que las cosas encajan en su lugar.  No te sentirás abrumado, ansioso, ni angustiado.

Tú podrías decir: “Pero Pastor Prince, Dios me ha dado esta carga pesada.  ¡Y pesa mucho en mi corazón!”

Amigo, si la carga es pesada, no es de parte de Dios porque Jesús dijo que Su carga es ligera.  ¡El diablo probablemente te haya dado esa carga para aplastarte!

“Oh, Pastor Prince, usted está tomando a la ligera lo seria que es mi carga.”

No, no lo estoy haciendo.  Jesús realmente dijo que Su carga es ligera y Su yugo es fácil.  Por lo tanto, una vida en yugo con Él es libre de ansiedad y preocupaciones.

Amado, sigue Su dirección y fluye con Él, ¡y hallarás descanso para tu alma!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 17 de agosto de 2020

Permanece Firme En La Fe

 Inspiración de Gracia

Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle firmes en la fe...  (1 Pedro 5:8-9)

Cuando yo era un adolescente, me enseñaron que si quería resistir al diablo, yo debía reprenderlo.  Así que cada vez que un mal pensamiento venía mi mente o yo era tentado, me hallaba a mí mismo diciendo: “¡Te resisto, diablo, en el nombre de Jesús!  ¡Te ato, diablo!  ¡Apártate de mí, diablo!  ¡Te reprendo en el nombre de Jesús!”

Esto continuó hasta que Dios me mostró un día que aunque había “resistido” al diablo, ¡yo había pasado más tiempo hablando con él que con Dios!  Yo estuve más consciente del diablo que de Dios, durante todo el día.

Revisé la Palabra de Dios y me di cuenta de que nosotros resistimos al diablo no al enfocarnos en resistirlo, sino al ir estableciéndonos en la fe de que hemos sido justificados con Dios por medio de la sangre de Jesús, de que somos la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Corintios 5:21)

Sí, el diablo seguirá recordándote tus errores, tus fallas y tus pecados.  Y él te dirá que debido a estas cosas, tú no puedes recibir tu sanidad, que tendrás que pagar por tus errores o que algo malo le pasará a tu familia.  Él te acusará, te condenará y tratará de persuadir tu corazón para que crea que él puede hacerte cosas malas.

Pero la verdad es que el diablo no puede imponer nada en tu vida si él no logra persuadir tu corazón.  Y tu corazón no puede ser persuadido si está “firme en la fe”, si está establecido en justicia.  Dios dice que una vez que estés establecido en la justicia, “estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti.” (Isaías 54:14).

Así que, ahora que mi corazón está establecido en justicia, yo puedo declarar con confianza: “Sí, yo puedo tener estos problemas en mi vida, pero a los ojos de Dios, yo no soy culpable.  A los ojos de Dios, Yo soy justificado por la fe, debido a lo que Cristo ha hecho.  ¡Yo soy justo por la sangre de Jesús!”  ¡Amigo, así es como resistes al diablo y te vuelves indevorable!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 15 de agosto de 2020

Pelea Desde La Victoria, No Por La Victoria

 Inspiración de Gracia

 Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.  (Efesios 6:11)

Dios no necesita que tú derrotes al diablo hoy.  Jesús ya lo hizo y te dio la victoria. (Ver Colosenses 2:15, Romanos 8:37)  Tu parte es hacer cumplir la victoria simplemente manteniéndote firme en tu terreno, que es el terreno de la victoria.  En otras palabras, tú “peleas” desde el terreno de la victoria estando firme.  Tú no peleas por la victoria.

En Efesios 6: 10-18, el pasaje acerca de la guerra espiritual, la palabra “pelear” aparece sólo una vez (versículo 12), mientras que la palabra “resistir” (que también fue traducido como “estar firmes”), aparece cuatro veces —“estar firmes contra las insidias del diablo,” “resistir en el día malo,” “habiéndolo hecho todo, estar firmes,” “Estad, pues, firmes.” (Versículos 11, 13-14)  Cuatro veces el Espíritu Santo nos dice que estemos firmes.  Sin embargo, ¡muchos cristianos se están enfocando en pelear por su camino hacia la victoria!

Amigo, tú ya estás en el terreno de la victoria.  Tú ya tienes todo en Cristo. (Ver 1 Corintios 3:21, 23)  Tú ya estás bendecido con toda bendición espiritual en Cristo. (Ver Efesios 1:3)  El diablo lo sabe.  Y por eso su táctica es engañarte y hacerte pensar que no tienes la victoria.

Así que, cuando él te ataca diciendo: “¡Mira ese pequeño monto en tu cuenta bancaria!  ¿Cómo vas a pagar las facturas?”  ¡Mantente firme!  Declara: “Yo no estoy tratando de ser rico.  ¡Yo ya estoy bendecido en Cristo!”  No importa cuánto dinero tengas en el banco.  Tú tienes provisión abundante porque tú estás en Cristo.  Y a medida que surja la necesidad, la provisión llegará si tú lo crees.

Sucede lo mismo con la sanidad.  El diablo intentará atacarte con síntomas en tu cuerpo.  Él intentará ponerle dolor en tu cuerpo y hacer que te sientas débil aquí y allá, de modo que tú creas que aún estás enfermo.  Él está tratando de hacerte creer que tú no tienes tu sanidad.  Y ese es el momento de estar conscientes de la obra terminada de Jesús y declarar: “¡Yo no estoy tratando de sanar, yo estoy sanado!  ¡Estoy parado en el terreno de la victoria que Jesús me ha dado!”

Amado, ¡haces una gran diferencia cuando luchas desde la victoria y no por la victoria!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 14 de agosto de 2020

Tú Tienes El Mismo Favor Que Tiene Jesús

 Inspiración de Gracia

Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad, no solo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.  (Romanos 4:16)

La gracia de Dios es Su favor inmerecido, que no se puede ganar y del cual no podemos ser dignos.  Y debido a que éste es inmerecido, que no se puede ganar y del cual no podemos ser dignos, todos nosotros calificamos para recibirlo.  Pero, ¿cómo caminar en él?

Así como una contraseña te da acceso a un programa de computadora, la fe te permite caminar en el favor inmerecido de Dios.  Ahora bien, la fe no tiene nada que ver con lo que tú haces o puedes hacer.  Fe es simplemente creer y declarar lo que Dios ha hecho y está haciendo por ti.

Cuando tú crees que el favor de Dios está sobre ti debido a la obra terminada de Cristo, Sus promesas de provisión, sanidad y restauración se vuelven algo seguro para ti.  Éstas no solo son seguras para los judíos, sino también para ti y para mí porque nosotros somos “de la fe de Abraham.”

Rut era una viuda gentil que puso su fe en la gracia de Dios.  Ella creyó y declaró que el favor de Dios la dirigiría al campo correcto en donde recoger espigas, en el cual hallaría gracia a los ojos del dueño. (Ver Rut 2:2)  Debido a que ella dependía del favor inmerecido de Dios, Dios no solo la colocó en el campo del rico Booz, sino también en la genealogía de Jesús. (Ver Mateo 1:5)

La fe de Rut en el favor de Dios abrió un mundo completamente nuevo para ella.  Pasó de la pobreza a la provisión, de la viudez al matrimonio y de no tener hijos a tener una familia completa.  Ella también se convirtió en un miembro respetado de la comunidad. (Ver Rut 4:13–15)

Si Rut, una gentil que estaba bajo el antiguo pacto, disfrutó del favor de Dios, ¡cuánto más nosotros, los que estamos bajo el nuevo pacto de la gracia, disfrutaremos de las bendiciones que el favor inmerecido de Dios trae!  De hecho, debido a que Dios nos ve hoy en el Amado, nosotros disfrutamos del mismo favor que Jesús tiene. (Ver Efesios 1:3–6)

Amigo, cuando tú creas que tienes el mismo favor que Jesús tiene, un mundo completamente nuevo se abrirá para ti —¡un mundo donde todas las promesas de Dios son “Sí” y “Amén” en Cristo! (Ver 2 Corintios 1:20)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 13 de agosto de 2020

Toda La Maldición En Tu Vida Fue Destruida

 Inspiración de Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero”).  (Gálatas 3:13)

Muchos creyentes probablemente saben que cuando Jesús murió, nuestros pecados fueron perdonados porque Él derramó Su sangre.  Sin derramamiento de sangre, no hay perdón de pecados. (Ver Efesios 1:7, Hebreos 9:22)  Pero, ¿por qué Jesús tuvo que morir en la cruz, cuando la pena capital en Israel durante el tiempo de Cristo era la lapidación y no la crucifixión?

Jesús colgó y murió en la cruz porque Él conocía la ley que dice que “el colgado es maldito de Dios.” (Deuteronomio 21:23)  Él quería redimirnos de toda la maldición de la ley, así que Él fue a la cruz, “habiéndose hecho maldición por nosotros.”  ¡Jesús tomó todas nuestras maldiciones en la cruz, para que nosotros podamos tomar todas Sus bendiciones!

En el momento en que recibiste a Jesús, todas las maldiciones de tu vida fueron destruidas.  Y la manera en que experimentas esto es simplemente al creer y confesar lo que Jesús hizo por ti.  Di: “Debido a Jesús, yo soy bendecido.”  Cuanto más digas y creas esto, más lo experimentarás.

Entonces, si hay un área de tu vida en la que te sientes oprimido, por ejemplo, una afección de la piel que se niega a sanar, di: “Cristo me ha redimido de esta afección de la piel.  Yo la desecho y la rechazo en el nombre de Jesús, porque por Sus llagas yo fui sanado.” (Ver 1 Pedro 2:24)  ¡Créelo y decláralo hasta que lo veas!

“Pero Pastor Prince, mi padre murió de cáncer.  Su padre murió de cáncer.  Y mi médico me dijo que existe la posibilidad de que yo también lo contraiga.  ¡Está en nuestra sangre!”

Amigo, la sangre de Cristo derramada en la cruz te ha redimido de todas las maldiciones, ¡incluyendo a las enfermedades como el cáncer!  Dios puso la maldición del cáncer sobre Jesús en la cruz.  Y Él puso todas las bendiciones de Jesús sobre ti.  Por lo tanto, ¡espera que solo las bendiciones de Jesús vengan sobre ti y te alcancen!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince