recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta en la cruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta en la cruz. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de agosto de 2020

Toda La Maldición En Tu Vida Fue Destruida

 Inspiración de Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero”).  (Gálatas 3:13)

Muchos creyentes probablemente saben que cuando Jesús murió, nuestros pecados fueron perdonados porque Él derramó Su sangre.  Sin derramamiento de sangre, no hay perdón de pecados. (Ver Efesios 1:7, Hebreos 9:22)  Pero, ¿por qué Jesús tuvo que morir en la cruz, cuando la pena capital en Israel durante el tiempo de Cristo era la lapidación y no la crucifixión?

Jesús colgó y murió en la cruz porque Él conocía la ley que dice que “el colgado es maldito de Dios.” (Deuteronomio 21:23)  Él quería redimirnos de toda la maldición de la ley, así que Él fue a la cruz, “habiéndose hecho maldición por nosotros.”  ¡Jesús tomó todas nuestras maldiciones en la cruz, para que nosotros podamos tomar todas Sus bendiciones!

En el momento en que recibiste a Jesús, todas las maldiciones de tu vida fueron destruidas.  Y la manera en que experimentas esto es simplemente al creer y confesar lo que Jesús hizo por ti.  Di: “Debido a Jesús, yo soy bendecido.”  Cuanto más digas y creas esto, más lo experimentarás.

Entonces, si hay un área de tu vida en la que te sientes oprimido, por ejemplo, una afección de la piel que se niega a sanar, di: “Cristo me ha redimido de esta afección de la piel.  Yo la desecho y la rechazo en el nombre de Jesús, porque por Sus llagas yo fui sanado.” (Ver 1 Pedro 2:24)  ¡Créelo y decláralo hasta que lo veas!

“Pero Pastor Prince, mi padre murió de cáncer.  Su padre murió de cáncer.  Y mi médico me dijo que existe la posibilidad de que yo también lo contraiga.  ¡Está en nuestra sangre!”

Amigo, la sangre de Cristo derramada en la cruz te ha redimido de todas las maldiciones, ¡incluyendo a las enfermedades como el cáncer!  Dios puso la maldición del cáncer sobre Jesús en la cruz.  Y Él puso todas las bendiciones de Jesús sobre ti.  Por lo tanto, ¡espera que solo las bendiciones de Jesús vengan sobre ti y te alcancen!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 10 de agosto de 2020

Jesús Comprende Por Lo Que Estás Pasando

 Inspiración de Gracia

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.  (Hebreos 4:15)

¿Te has preguntado alguna vez si Dios realmente sabe lo que es ser pobre, ser rechazado por la gente o estar enfermo con dolor y molestias?  Quizás te estés preguntando: “¿Dios realmente entiende por lo que estoy pasando?”

Amigo, Jesús no era ajeno a los dolores emocionales o físicos, la pobreza o las dificultades.  Él nació en una familia pobre.  Tuvo un pesebre maloliente como lugar de nacimiento. (Ver Lucas 2:7)  Desde temprana edad, como carpintero, Él conocía todo sobre trabajar duro con Sus manos, estar de pie todo el día y regresar a casa con dolor en Su cuerpo.

Los líderes religiosos de Su época le hicieron la vida difícil.  Ellos desafiaron Su autoridad (ver Mateo 21:23), y pusieron a prueba Sus enseñanzas. (Ver Mateo 19:3)  Ellos también lo llamaron glotón, bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores (ver Mateo 11:19), y blasfemo. (Ver Marcos 2:7)

Ellos dijeron que Él tenía un demonio y estaba loco (ver Juan 10:20), lo pusieron en aprietos cuando le trajeron a una mujer adúltera (véase Juan 8:2-11), intentaron apedrearlo (ver Juan 8:59, 10:31-39) y lo acusaron de pervertir a la nación. (Ver Lucas 23:2)

¿Has sido tú expulsado de tu hogar debido a tus creencias cristianas?  Jesús entiende por lo que estás pasando.  Él fue echado fuera de Su propia ciudad natal. (Ver Lucas 4:29)  ¿Has sido tú rechazado por alguien a quien amas?  Jesús también experimentó el dolor de ser negado por un ser querido (ver Lucas 22:54–62) y ser traicionado por alguien a quien consideraba cercano a Él. (Ver Lucas 22:47–48)  Él también comprende todo acerca de la enfermedad que estás sufriendo porque Él llevó tus enfermedades y cargó tus dolores en la cruz. (Ver Isaías 53:4)

Jesús ciertamente comprende todo por lo que estamos pasando porque, al haber nacido plenamente Hombre, Él fue “tentado en todo como nosotros.”  ¡Él soportó Sus sufrimientos por nosotros, para que nosotros podamos tener Su paz y la unción para superar los problemas que estamos enfrentando!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 23 de julio de 2020

¡Cree Que Tu Deuda Está Más Que Pagada!


Inspiración de Gracia
Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.  (Hebreos 10:22)
Me gustaría que imaginaras este escenario: Tú pides prestada una gran suma de dinero a un amigo y prometes devolverle el dinero en seis meses.  Cuando llega el momento, te sientes realmente mal porque no puedes pagarle ya que no tienes el dinero.  Pasa un año sin que tú pagues un centavo.  Ahora te sientes extremadamente culpable.  Intentas evitar a tu amigo porque estás demasiado avergonzado y abochornado como para verlo.
Digamos que tu mejor amigo se entera de tu situación.  Por la bondad de su corazón, él se dirige a tu acreedor y le dice: “Mira, tengo entendido que mi mejor amigo te debe dinero.”
“Sí, me debe $50,000.”
“Aquí hay $100,000.  Yo te estoy pagando a nombre suyo.”
Tu acreedor dice: “¡No, no, no!  Él me debe solamente $50,000.”
Tu mejor amigo dice: “Lo sé.  Pero toma los $100,000 para que nunca puedas decir que él aún te debe dinero.”
Ahora, tu deuda ha sido pagada, de hecho, más que pagada.  Pero si tú no lo sabes o no lo crees, esa deuda seguirá en tu conciencia.  Tú aún tendrás miedo de ver a tu acreedor.  Y lo evitarás porque él te recuerda tu deuda.
Amigo, tú debes saber que Jesús fue un pago excesivo cuando se ofreció a Sí Mismo como tu ofrenda por el pecado, debido a la calidad y el valor del Hombre Mismo.  Amigo, Él pagó de más por tus pecados cuando en la cruz, Él se convirtió en tu sacrificio.
Pero si tú no lo sabes o no lo crees, vas a sufrir, ya que tu incredulidad te robará la seguridad, la alegría y la paz.  Tú aún tendrás deudas en tu conciencia.  Aunque Dios no está tomando en cuenta tu pecado (ver Romanos 4:8), el pecado aún está en tu conciencia.  Y mientras el pecado esté en tu conciencia, tú no te atreverás a acercarte a Dios.
Amado, la verdad es que tus pecados han sido más que pagados.  Jesús fue un pago excesivo por ellos.  ¡Así que acércate a Dios hoy sin pecado en tu conciencia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 19 de julio de 2020

Dios Es Un Dador, No Un Tomador


Inspiración de Gracia
El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?  (Romanos 8:32, NBLA)
Algunos cristianos creen equivocadamente que Dios da y también quita.  En los funerales, a veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que veía a un bebé que padecía de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quería decir era que, aunque el Señor les había dado este bebé a los padres, Él más tarde podría quitarles al bebé.
Job mostró esta misma actitud cuando él recibió la noticia de que había perdido su propiedad y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas y sin saber que en realidad era Satanás quien había venido contra él, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.” (Job 1:21)  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, revela una visión equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos cuál es la voluntad del Padre para nosotros.  ¡Él es un dador, no es un tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino.” (Lucas 12:32)  Es el diablo quien es un ladrón.  Él solo viene para robar y matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida, y vida en abundancia. (Ver Juan 10:10)
Jesús satisfizo cada necesidad y sanó toda enfermedad que fue presentada delante de Él, y en la cruz, Él dio Su propia vida.  Él nunca tomó nada a la gente que vino a Él.  Y la Biblia dice que quien ha visto a Jesús ha visto al Padre. (Ver Juan 14:9)
Amado, tu Padre celestial quiere que tú sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él ya nos ha dado lo mejor del cielo —Jesús, “¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de julio de 2020

Recibe Con Libertad Lo Que Dios Te Da Gratuitamente


Inspiración de Gracia
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe. (Romanos 4:13)
Dios prometió que tú serías heredero del mundo.  Esta es la misma promesa que Él le hizo a Abraham.  Y debido a que tú “eres de Cristo, entonces eres descendencia de Abraham, heredero según la promesa.” (Gálatas 3:29).
Cuando Dios te hizo esta promesa, Él hizo que fuera fácil para ti recibirla —“por medio de la justicia de la fe.”  Todo lo que tú tienes que hacer es creer que, como heredero del mundo, todas las bendiciones son tuyas justamente porque Jesús murió para dártelas.  Él también resucitó de los muertos para hacerlas cumplir en tu vida.
Así que, no trates de ganarte tus bendiciones “por medio de la ley,” —a través de tus esfuerzos o comportamiento.  Recibe con libertad lo que Dios te da gratuitamente a través de Cristo y Su obra terminada en la cruz.
Cuando un miembro de la iglesia fue despedido a sus 41 años de edad, él se negó a preocuparse y a pensar que tenía que competir con el resto de la gente en el mercado laboral.  En cambio, él creyó que por la gracia de Dios, él obtendría un mejor trabajo con un salario más alto.  ¡De hecho, por medio de un conocido mutuo, le llegó un nuevo trabajo, con un pago que era 60 por ciento mayor que el anterior!
Otro hombre estaba experimentando una relación tensa con su esposa, a tal punto de que el divorcio era inminente.  Cuando él comenzó a asistir a nuestra iglesia, se dio cuenta de que él podía tener un matrimonio feliz, no tratando de mantener el matrimonio o ganándose el amor de su esposa, sino creyendo que, aunque él aún podía ver sus propias debilidades, él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo debido a la sangre de Jesús.  Hoy, él y su esposa están reconciliados y disfrutan de un matrimonio bendecido.
No dejes que el diablo te descalifique trayéndote la ley y diciendo: “¿Cómo puedes tú recibir esta bendición cuando apenas esta noche rompiste la ley de Dios?” o “¿Estás seguro que tú mereces esto?”  En cambio, di: “Padre, te doy gracias porque yo recibo todo con libertad debido a Tu gracia, Tu favor inmerecido en mi vida, ¡debido a la sangre de Jesús!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 5 de julio de 2020

Descansa Y Recibe Tu Milagro


Inspiración de Gracia
Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.  (Hebreos 4:9)
En la sanación del hombre paralítico en el estanque de Betesda (ver Juan 5:1–16), Jesús sabía que durante 38 años, el hombre había estado acostado, incapaz de hacer nada por sí mismo o por los demás, sin importar cuánto se esforzara.
En el caso de la mujer oprimida por un espíritu de enfermedad (ver Lucas 13:10-13), Jesús sabía que la mujer había estado encorvada durante 18 años.  Y en esa condición veía muy poco lo que es hermoso en la vida, ella solo miraba suelo polvoriento, sandalias sucias y pies magullados.
¿Y qué del hombre con una mano seca (ver Lucas 6:6-10)?  Jesús sabía por Sus días de carpintero, cómo una mano inútil podía fácilmente darle a un hombre un muy bajo sentido en su autoestima.
Yo creo que ellos tres deben haber estado luchando durante mucho tiempo para volver a ponerse de pie, para intentar levantarse, para probar hacer algo con respecto a sus situaciones, solo para resultar decepcionados cada vez que fallaron.  De hecho, ellos se frustraron tanto por estar luchando por mejorar, que cuando conocieron a Jesús, ellos probablemente habían dejado de intentar cambiar sus situaciones.
Fue entonces cuando Jesús vino y les ofreció cambiar sus situaciones.  Y cuando ellos aceptaron Su ofrecimiento, recibieron los milagros que habían buscado por tanto tiempo.
Tú también puedes haber estado luchando para volver a ponerte de pie o para salir del problema que te ha estado agobiado.  Has intentado hacer lo que has podido, esperando que sirviera de algo, pero te has sentido frustrado una y otra vez.  Amigo, Dios quiere que dejes de luchar y aceptes Su ofrecimiento de cambiar tu situación.
No es casualidad que los tres recibieran sus milagros en sábado, el día de descanso para los judíos.  La Palabra de Dios dice: “Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.”  El día en que dejes tu propio esfuerzo y luchas, y descanses en la obra terminada de Cristo, es el día en que recibirás tu milagro.
Jesús hizo todo el trabajo.  Todo lo que tú necesites fue provisto para ti en la cruz.  ¡Así que, solo descansa y recibe tu milagro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 21 de junio de 2020

Mira La Palabra, No Los Hechos Naturales


Inspiración de Gracia
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.  (Números 21:9)
“Pastor Prince, yo sé que Dios es mi sanador.  ¿Pero por qué esta enfermedad y dolor todavía están en mi cuerpo?”  Si has estado mirando tu enfermedad y dolor todo este tiempo, deja de mirarte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él tu enfermedad y dolor sobre Sí Mismo?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4)  Dado que Jesús ya llevó tu enfermedad y dolor en la cruz, Él no puede “devolverlos.”  Incluso si te resulta difícil creer que Jesús ya pagó por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que ya fue pagado.  ¡Hablamos de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, ni te está pidiendo que finjas que no está allí.  Él te está pidiendo que apartes tu mirada de la enfermedad, por dolorosa que sea y que veas la verdad de que esta ya fue juzgada en la cruz en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras aún se encontraban en el desierto, el pueblo de Israel fue atacado por serpientes mortales del desierto.  Las serpientes eran reales.  Las picaduras eran dolorosas y mortales.  Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce que estaba colocada sobre un poste —una figura de la cruz. (Ver Juan 3:14)  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente que era su problema, ya había sido juzgado en la cruz.
Los que pusieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Los que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, deja de mirar tu enfermedad.  En cambio, mira a la cruz y mira a tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente Él llevó tus enfermedades y cargó con tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Amigo, nosotros dejamos que los hechos naturales gobiernen o establecemos la verdad de Dios sobre nuestros problemas, según en qué elegimos enfocarnos.  Así que, hoy decide no enfocarte en los hechos relacionados con tu problema.  En cambio, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 17 de junio de 2020

Gracia Y Paz Multiplicadas Para Ti


Inspiración de Gracia
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor. Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia.  (2 Pedro 1:2-3)
Imagina si Dios te visitara en un sueño esta noche y te preguntara qué podría hacer por ti.  ¿Qué le dirías a Él?  ¿Le pedirías que te dé un conocimiento más profundo de nuestro Señor Jesús?
La Palabra de Dios nos dice que cuando recibimos revelación en el conocimiento de Jesús, esta hará que la gracia y la paz se multipliquen en nuestra vida.  Dice que hará que recibamos todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad.
¿Qué es la gracia?  Es el favor de Dios, inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos, pero que nos es dado.  No hay nada que podamos hacer para ganar la gracia de Dios.  Pero cuanto más aprendemos de la belleza y el amor de nuestro Señor Jesús, más vemos Su obra perfecta en la cruz y más nos posicionamos en el lugar correcto para recibir una multiplicación de la gracia de Dios en nuestras vidas.
El versículo anterior dice que la paz también nos es multiplicada a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.  La paz de Dios libera nuestros corazones del temor, el estrés, las preocupaciones, las ansiedades y el control.  ¿No te gustaría tener la paz de Dios presidiendo siempre en tu corazón?
El poder divino de Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen no solo a la piedad, sino también a la vida.  ¿No dirías tú que la salud, el dinero, un buen trabajo y un buen hogar para tu familia pertenecen a la vida?  Pues bien, todas estas cosas y todo lo demás que Dios ya nos ha dado, nos ha sido entregado a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.
Entonces, pidámosle a Dios todos los días: “Padre, dame sabiduría y revelación en el conocimiento de Jesús.”  Porque conocer a Jesús es tener gracia y paz multiplicadas para nosotros.  ¡Conocer a Jesús es recibir todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de junio de 2020

La Condenación Es La Causa Principal


Inspiración de Gracia

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...  (Romanos 8:1)
Cuando tienes una planta con hojas enfermas, sería una tontería solo darle tratamiento a las hojas sin conocer la causa principal del problema.  Del mismo modo, cuando las “hojas” de enfermedad, pobreza y hábitos destructivos comienzan a brotar en tu vida, tú necesitas saber cuál es la causa principal.
Los expertos te dirán que es el estrés.  Ellos pueden ir un poco más profundo y decir que es el temor —temor al futuro, al rechazo, a la pérdida, a la muerte, etc.  ¿Pero es realmente el temor la causa?  ¿O hay algo más profundo que el temor?
La Biblia nos muestra que la causa fundamental más común en los problemas en nuestras vidas es la condenación.  Con la condenación viene el temor.  El temor induce al estrés, el cual provoca los síntomas de la maldición.
Esto fue lo que le sucedió a Adán.  Mucho antes de que él enfrentara la pobreza, la enfermedad y finalmente la muerte, él tenía estrés.  Debido a su pecado, Dios le dijo: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.” (Génesis 3:19)  El sudor habla de estrés.  Pero antes de que hubiera estrés, había temor porque Adán le dijo a Dios: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” (Génesis 3:10)
Pero, ¿qué hizo que Adam tuviera temor?  Adán solo tuvo miedo cuando, al ver su desnudez, él se dio cuenta de que había pecado contra Dios.  Él se sintió tan avergonzado y condenado que se escondió.  Entonces Dios le preguntó: “¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?” (Génesis 3:11)  No había nadie más en el jardín aparte de Adán y Eva, así que sabemos que probablemente fue el diablo quien le dijo a Adán que estaba desnudo.
Amigo, la condenación es la causa principal de los síntomas de la maldición que se manifiesta en tu vida.  Es por eso que tú debes saber que en la cruz, Dios tomó todos tus pecados, los puso sobre Jesús y desató la furia de Su ira contra ellos hasta que Jesús gritó: “¡Consumado es!”
Todos tus pecados fueron completamente castigados en el cuerpo de Cristo que fue condenado por ti.  La causa principal de todos tus problemas ya fue tratada.  Esto significa que el diablo no puede imponer la maldición en tu vida si tú no recibes primero su condenación.  ¡Así que ven al lugar de no condenación y las hojas enfermas no brotarán en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 14 de junio de 2020

¡Ten Una Revelación Grande De Jesús!


Inspiración de Gracia
… creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo...  (2 Pedro 3:18)
En el Antiguo Testamento se ofrecía a Dios tres tipos de holocaustos u ofrendas encendidas.  Yo creo que los ricos traían ofrendas de novillos (ver Levítico 1:3), los no tan ricos traían machos cabríos (ver Levítico 1:10) y los pobres traían tórtolas o pichones (ver Levítico 1:14).  Aunque variaban en su tamaño y valor, las diferentes ofrendas encendidas eran aceptadas todas como un aroma agradable para el Señor. (Ver Levítico 1:9, 13, 17).
Estas ofrendas encendidas hablan de Jesús y de Su obra perfecta en la cruz.  Hoy, que tú traigas una ofrenda de “rico” significa que tienes una revelación grande de Jesús y de Su obra terminada.  Y que traigas una ofrenda de “no tan rico” significa que tienes una revelación pequeña de Jesús y de Su obra terminada.  Pero sea cual sea el tamaño de la revelación que tú tengas de Jesús, Dios te acepta de la misma manera porque Jesús es la única medida de tu aceptación delante Dios.
De cualquier manera, Dios quiere que tú crezcas en la revelación de Jesús porque tu bienestar depende de ello.  Antes de esa primera noche de Pascua, todos los hijos de Israel habían recibido la misma Palabra de Dios —“cuando Yo vea la sangre, pasaré sobre ustedes.” (Éxodo 12:13)  Pero yo creo que algunos hogares vivieron esa noche temblando de miedo al escuchar los fuertes gemidos afuera de sus hogares, mientras que otros hogares descansaron en la Palabra de Dios, comieron su cordero de la Pascua y pasaron la noche regocijándose en Su protección, liberación y amor por ellos.
Verás, de las familias que se pusieron bajo la sangre, ¡todos fueron salvados, estuvieran temblando o no!  Pero al no tener la revelación del poder de la sangre para salvarlos del destructor, el miedo entró a pesar de que la sangre funcionó para ellos.  De la misma manera, Dios no quiere que en los momentos difíciles tú estés luchando contra el temor, el control y el estrés.  Él quiere que tú disfrutes y descanses en una mayor revelación de Jesús como tu libertador y tu salvación.
En 2 Pedro 1:2, dice: “Gracia y paz te sean multiplicadas…”  Dios quiere que tú experimentes más de Su gracia y paz en tu vida.  ¿Cómo?  El versículo continúa, “en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.”  ¡Cuanto más conocimiento de Jesús tengas, más gracia y paz de Dios descansarán sobre ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 9 de junio de 2020

Jesús Cumplió Cada Demanda De Dios Sobre Ti


Inspiración de Gracia
Entonces degollará el novillo delante del Señor; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre y la rociarán por todos los lados sobre el altar que está en la entrada de la tienda de reunión.  (Levítico 1:5)
Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, Dios les ordenó que establecieran un tabernáculo como lugar de encuentro entre Él y ellos.  Cerca de la puerta del tabernáculo había un altar.  Esto habla de las demandas que Dios hace sobre la justicia del hombre.  Por esta razón, una ofrenda debió matarse, su sangre fue rociada sobre el altar y su cuerpo quemado sobre el altar a fin de que uno fuera considerado digno de entrar a la presencia de Dios.
El rociamiento de la sangre de un toro o un macho cabrío por todo el altar significaba que los israelitas estaban cubiertos por la sangre de ese animal.  Incluso cuando ellos pecaban, sus pecados estaban cubiertos por la sangre hasta el próximo sacrificio.
Esa sangre nos habla de la sangre de Jesús que fue derramada por nosotros en la cruz.  ¡Sin embargo, Su sangre vale mucho más que la sangre de toros y machos cabríos porque Su sangre es efectiva para siempre!  De hecho, Su sangre cumplió cada una de las demandas de Dios sobre el hombre, al punto de que Dios está tan perfectamente satisfecho que Él disfruta ahora el sabor del descanso en lo que Su Hijo hizo.
Tú también puedes descansar sabiendo que Dios está completamente satisfecho contigo debido al sacrificio perfecto de Cristo.  Incluso si caes en pecado, tú puedes recurrir a la sangre de Jesús.  Tus pecados no están simplemente cubiertos por Su sangre, como la sangre de los toros y machos cabríos cubría los pecados.  ¡No, tus pecados fueron lavados por Su sangre! (Ver Apocalipsis 1:5)  De hecho, ¡Dios nunca más se acordará de tus pecados e iniquidades! (Ver Hebreos 8:12; 10:17)
Jesús fue tu ofrenda perfecta puesta en el altar del sacrificio.  Porque por una sola ofrenda, la ofrenda de Sí Mismo, “Él hizo perfectos para siempre a los que son santificados.” (Hebreos 10:14)  Jesús no solo te santificó o te hizo santo, ¡Él te hizo perfecto para siempre!  Hoy, tú puedes entrar confiadamente a la presencia de Dios porque Él te ve de la manera en que Él ve a Jesús.  ¡Él te ve perfecto para siempre porque tú estás en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 6 de junio de 2020

Mira A Tus Enemigos Huir A Causa De Jesús


Inspiración de Gracia
El Señor hará que los enemigos que se levanten contra ti sean derrotados delante de ti; saldrán contra ti por un camino y huirán delante de ti por siete caminos.  (Deuteronomio 28:7)
Algunas personas piensan que Jesús y el diablo siempre se enfrentan y luchan entre sí.  Pero cuando leo mi Biblia, yo no veo peleas entre los dos.  ¡Lo que veo es que el diablo tiene que huir cada vez que se encuentra con Jesús!
Piensa en el endemoniado del país de los gadarenos de quien nos habla Lucas 8:26–39.  Los demonios en el hombre le rogaron a Jesús que no los atormentara ni los enviara al abismo, sino que les permitiera entrar en una manada de cerdos que estaba cerca.
Lo ves, ni el diablo ni sus demonios pueden permanecer delante de Jesús.  Es posible que puedan atormentar a las personas por un tiempo, pero cuando Jesús entra en la escena, ellos saben que ese es el final de su estadía.  ¡Ellos tendrán que huir!  Todo lo que tomó fue una sola palabra de Jesús y toda la legión de demonios tuvo que salir del hombre y huir hacia los cerdos.
Como hijo de Dios, tú exudas una fragancia espiritual que los espíritus malignos pueden detectar y que les hace temblar.  Es la vida de Jesús dentro de ti.  Y Él que está en ti es mayor que el que está en el mundo. (Ver 1 Juan 4:4)  Es por eso que ninguna maldición, hechizo, acusación, escándalo o destrucción que se haya planeado contra ti puede tener éxito.  ¡Tus enemigos pueden venir contra ti por un camino, pero el Señor los confundirá y hará que huyan delante de ti por siete caminos!
Jesús pagó con Su vida para darte esta victoria sobre tus enemigos.  Después de Su arresto en el jardín de Getsemaní, los judíos y los gentiles se unieron por primera vez con un objetivo común: torturar a Jesús y matarlo.  El rey Herodes de los judíos y Poncio Pilato de los romanos eran enemigos desde hacía mucho tiempo, pero debido a Jesús, ellos se hicieron amigos. (Ver Lucas 23:12)
Amigo, los enemigos de Jesús estaban unidos y tuvieron “victoria” sobre Él.  Pero debido a que Él triunfó sobre ellos por medio de la cruz y resucitó, hoy, ¡tus enemigos serán dispersados y tú tendrás la victoria sobre ellos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de junio de 2020

Mira La Obra Lograda

Inspiración de Gracia
Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: “¡Consumado es!” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  (Juan 19:30)
¿Qué es lo que ves cuando se trata de la sanidad de tu cuerpo enfermo, la restauración de tu matrimonio fallido o el rompimiento para tus problemas financieros?  ¿Ves una obra terminada o una obra que aún debe ser completada?
¡Dios quiere que sepas que lo que tú necesitas desesperadamente que Él haga por ti, ya fue hecho!  La obra terminada de Jesús en la cruz satisfizo tanto el corazón del Padre que desde el trono del cielo vino el pronunciamiento: “¡Hecho está!” (Apocalipsis 16:17), en respuesta al grito de Jesús en la tierra: “¡Consumado es!”  Así que, Dios quiere que tengas esta revelación de que lo que sea tú que necesites que Él haga por ti, ya fue hecho porque Jesús logró hacerlo todo por ti.
Si tú necesitas sanidad, recuerda que tu sanidad se logró.  Si necesitas restauración para tu matrimonio, recuerda que tu restauración se logró.  Tú no vas a morir por la escasez —a ti se te proveyó en abundancia.  ¡Todas estas cosas fueron logradas, no por ti, sino solamente por Cristo!
Amigo, si estás siendo incomodado a causa de un dolor en tu cuerpo, Dios quiere que tú veas tu sanidad terminada o lograda por la muerte de Su Hijo en la cruz.  Si es algo que perdiste o una deuda lo que enfrentas, o un cierto pecado con el que estás luchando, cree que tu provisión, tu restauración y tu liberación ya se lograron para ti.
No te preocupes por lo que ves o sientes, ni por la presencia de informes contradictorios.  Esos síntomas son de mentiras y aunque pueden parecer muy reales, son solo temporales, y no son la verdad.  La Palabra de Dios es la verdad y esta permanecerá porque es eterna.  Y cuando tú crees que solo lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación es la verdad, todos esos síntomas de mentira eventualmente tendrán que alinearse con Su Palabra.
Dios el Hijo dice: "¡Consumado es!"
Dios el Padre dice: "¡Hecho está!"
¿Qué dices tú?
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

jueves, 21 de mayo de 2020

¿Qué Es Más Fácil Decir?


Inspiración de Gracia
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  (Colosenses 2:13)
Permíteme hacerte una pregunta que Jesús le hizo a los fariseos: “¿Qué es más fácil decir [al paralítico]: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate y anda»?” (Lucas 5:23)
En el contexto de ministrar a un paralítico, decir “Tus pecados te son perdonados” probablemente sea más fácil.  ¿Por qué?  Porque tú no necesitas una manifestación exterior para probar que tus pecados están perdonados.  Pero cuando tú le dices: “Levántate y anda,” él debe levantarse y caminar, ¡o tú te verás muy tonto!  Eso hace que decir: “Tus pecados te son perdonados” sea más fácil que decir que “Levántate y anda.”
La verdad es que lo que aparentemente es más difícil para el hombre en lo natural, no lo es para Dios.  Con Dios, la sanidad física es claramente “más fácil” para Él que el perdón de los pecados.  Este último es el milagro “más difícil” y mayor porque requería que Dios entregara a Su amado Hijo para que asumiera todos nuestros pecados y derramara Su sangre en la cruz.
Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un ser querido que padece cáncer, o cuando nos enfrentamos a deudas crecientes después de estar desempleados durante mucho tiempo, parece que encontramos más difícil creer y decir que Dios ya nos ha dado los rompimientos que necesitamos, en lugar de creer y decir que nuestros pecados están perdonados.  Decir que nuestros pecados están perdonados parece más fácil que decir que Dios ya nos ha dado la sanidad física milagrosamente, el rompimiento financiero sobrenatural o favor divino en nuestra próxima entrevista de trabajo.
Pero como Dios ha hecho el milagro “más difícil” y mayor de “haberte perdonado todas tus transgresiones,” ¡no hay nada que Él no haga por ti! (Ver Romanos 8:32)  De hecho, si crees que hay algo que Dios está reteniendo de ti, ¡estás implicando que hay algo que es más grande que el perdón de los pecados que Jesús murió para darte!  Pero nada puede ser más grande que el sacrificio perfecto de Jesús.
Así que, escucha al Señor diciéndole hoy: “Tus pecados te han sido perdonados.  Tú tienes aceptación perfecta ante Dios.  ¡Levántate y sana!  ¡Levántate y camina en salud, sabiduría, favor, protección y plenitud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince